Disclaimer: Ouran es de Hatori Bisco-sama, pero los pido prestados para esta loca historia.
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Por la mañana, en el club, la fiesta de cumpleaños de Takashi estaba en su apogeo, aunque siendo un tanto acaparada por Honey, que se comía todos los postres y por los gemelos haciendo rabiar a Tamaki. Lo normal para el Host Club.
Haruhi no había llegado todavía y Takashi estaba impaciente por verla, había soñado de nuevo con ella la noche anterior, pero el sueño difería del de la tarde porque no se había levantado con el aroma a vainilla en su piel.
Ya casi al final, las puertas se abrieron para dejar entrar al Host Natural, que llegó con la cabeza gacha y una caja con listón en sus manos. Haruhi se dirigió directamente a Mori y le entregó la caja llena de fresas con chocolate que Honey le había dicho que era lo que le gustaba.
- Feliz cumpleaños, sempai, Honey-sempai me dijo que te gustaban las fresas con chocolate, así que hice unas cuantas para tí anoche, espero que te gusten.
Los gritos de MOE!!! resonaron por todo el club cuando las clientas vieron las caras sonrojadas de ambos, y el aroma de vainilla llenó los sentidos de Takashi embriagándolo. Tomó las fresas de sus manos sonriendo, de verdad era el mejor regalo que había recibido hasta el momento. Cuando tomó la caja, Haruhi salió huyendo de Takashi, que seguía sin saber porqué le daba tanta tristeza el verla alejarse a saludar a las clientas del otro lado de la sala.
Durante el resto de la celebración, la cual se alargó a petición de las clientes que estaban obsesionadas por saber lo que pasaba entre los dos, Haruhi intentó estar lo más lejos posible de Takashi. Su cercanía la turbaba, y su loción la hacía rogar por enterrar la cabeza en su cuello y besarlo suavemente. Así que como siempre, prefirió encargarse de las tareas menores, como traer el té. Al final del día estaba rendida, pero no tanto como Mori, quien sentía la tensión de verla ser abrazada por los gemelos y Tamaki a la menor de las provocaciones. Esto le hacía sentir celos y rabia, le hacía sentir su sangre de guerrero bullendo, y en tres ocasiones tuvo que detenerse antes de saltar a apartarla de sus brazos. La veía sonreír a todos menos a él, mirar a los ojos a todos menos a la persona que más le amaba en el mundo... y eso lo hacía sentir rabioso, y confundido y triste a la vez. Lo único que quería de verdad como regalo de cumpleaños era un beso de esos labios, como en el sueño, aunque fuese uno indirecto... un beso indirecto... Takashi sintió la excitación de la idea en su corazón.
- Haruhi...
- Hai ¿¡sempai!?- Haruhi fue tomada por sorpresa tanto por Takashi muy cerca de ella como por la fresa en el borde de sus labios, la cara seria de Mori contrastaba con la sonrisa en sus ojos. Haruhi lo notó pero no quiso saber lo que significaba, sonrió solamente y mordió la fresa para probarla, cuando vió a Takashi quedó atónita cuando él mordió el resto viéndola directamente a los ojos (o.O!!! wow, no sabía que una fresa podía ser tan sexy en los labios de alguien, labios, que me besaron antes suaves y dulces como la fresa... Iie! Haruhi, reacciona!). Haruhi se sonrojó furiosamente de nuevo y volteó a ver al resto del club, todos los miraban, Tamaki llorando, Hikaru y Kaoru con una mezcla entre de rabia y de asombro, Kyouya se ocultaba tras el reflejo de sus lentes y Honey gritaba a voz en cuello "beso indirecto", mientras que las clientes ardían en las llamas del MOE tras ellos de nuevo.
-HARUHI!!!!!, PORQUÉ COMPARTES UN BESO INDIRECTO CON MORI-SEMPAI DE ESA MANERA!!!
- Tamaki-sempai... ¬¬' , la verdad es que yo le regalé las fresas, supongo que quería compartirlas conmigo debido a eso, deja de ser tan exagerado, por favor- dijo una aún sonrojada Haruhi.
- PERO ESO FUE CASI LASCIVE!!!- gritó Tamaki tomándola de los hombros.
- Sempai, detén tu acoso sexual inmediatamente por favor, y por cierto, no hablo francés, en serio, estoy segura de que Takashi no quería hacer eso.
- NANI!!!!!?????
Haruhi no se dió cuenta del error que había cometido, de hecho volteó a ver a los demás esperando el apoyo que nunca llegó. Todos estaban demasiado conmocionados para hablar.
- Anno, minna, qué les pasa? ¬¬
- Haruhi...
- Hai! Mori-sempai.
- Nombre de pila- le dijo Mori señalándose.
- Eh?... o.O!!!... Gomen-ne sempai lamento haber sido tan informal perdóname!!!
- Haruhi...
- Hai!
Sin pensarlo, y contrario a lo que era siempre, Takashi se acercó de nuevo y de manera impulsiva la abrazó en medio de la euforia de las fans y de las expresiones de impresión del resto del club.
Haruhi casi perdió el sentido al sentirse de nuevo en sus brazos, y perdió el control por completo cuando sintió la respiración de Takashi oliendo su cuello.
- Hueles a vainilla...- le dijo muy suave.
- Hai, se-sempai, mi crema huele a va-va-vainilla, te-te lo comenté ayer en l-la tarde- murmuró Haruhi. Mori se quedó rígido al escucharla decirlo. Si ella se lo había dicho el día anterior quería decir que el sueño... no era del todo un sueño. ¿Qué había pasado realmente?
- Etto, sempai, creo que tienes que soltarme, me asfixio un poco- le dijo Haruhi, que en verdad estaba mareada por el aroma de la colonia de Mori y como tenía la cara en su cuello lo estaba oliendo también, así que la asfixia era por su cercanía más que por otra cosa. Tenía que alejarse antes de cometer una tontería, algo como decirle que lo amaba. De nuevo. Y la volvía loca el saber que él no recordara nada de lo sucedido.
Al final, Takashi logró soltarla reuniendo toda la fuerza de voluntad que tenía, tenía que recordar exactamente lo que había pasado el día anterior por la tarde. De nuevo el aroma de vainilla llenó en sus sentidos. Y algo se abrió paso en su memoria de repente.
- Mi regalo... gracias... y gracias por las fresas también- le dijo al final sonriendo al dejarla ir, sabiendo que sus brazos olerían a vainilla de nuevo.
Haruhi se quedó sin habla por completo. No le había dado otro regalo... (¬¬ bueno, exceptuando el beso de la ayer y él me lo dió, un momento... o.O ) su mente empezó a funcionar a mil por hora mientras sentía el sonrojo de nuevo en sus mejillas
"Al parecer este es el día en que oficialmente estoy haciendo el ridículo, estoy sonrojándome de nuevo por la nada, no tiene nada de malo que ayer me haya dado un beso diciendo que era su regalo¿verdad? no creo que esté recordando lo que pasó la ayer por la tarde¿o sí?" pensó apresuradamente.
- Anno, sempai... ¿regalo?
- ¿Cómo te fué en el exámen de Historia?- le preguntó cambiando de tema.
- Etto... bien, con tu ayuda fue muchísimo más fácil- terminó Haruhi desconcertada- sempai... tú... recuerdas?
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Oh por Dios! Ya casi acabo!!! este es el penúltimo capítulo, creo, espero que le guste XD.
