Capítulo VI: ¿Celos?

Pansy Parkinson con—sacó un trozo de pergamino—, Hermione Granger.

La cara que puso Ron al escuchar que a la castaña tendría que hacer un trabajo en equipo con Parkinson era digna de enmarcarse, ni siquiera la de Hermione se comparaba con la que tenía él. Quería que le tocara con ella, no para sacar buena nota, sino para pasar más tiempo con ella: "Entre más tiempo mejor".

Pansy se había sorprendido, quizás no tanto, sólo tenía tres opciones: Weasley, Granger o Blaise. Hubiese preferido que fuera el moreno su compañero pero para su desgracia, o tal vez no, le tocó la leona. No supo si la cara de la comadreja era porque trabajaría con Blaise o porque no le había tocado Hermione, muy en el fondo quería que fuera la primera opción, el simple hecho de pensar en Granger con Weasley le daban nauseas y no sabía exactamente por qué. Pero como siempre tuvo un pretexto para eso.

La profesora dio por terminada la clase y los alumnos empezaron a salir lo más rápido que pudieron. Blaise y Pansy fueron los últimos en salir.

—Qué suerte ¿no? Te tocó el ratón y a mí la comadreja—dijo el moreno, ninguno se había dado cuenta de que ambos Gryffindors estaban afuera del salón esperándolos.

—Bien podemos hablar con McGonagall, Zabini, ni a mí y estoy seguro que a Hermione tampoco nos agrada la idea de pasar tiempo con ustedes—ambos Slytherins alzaron una ceja ¿era estúpido?

—Weasley, ni siquiera Dumbledore podría convencerla para hacer eso, tienes que aceptar que no tendrás más tiempo a solas con Granger—"¿De dónde salió eso, Parkinson? Estúpida, estúpida, arréglalo"

—Basta Pansy, se nos hará tarde—y sí, en esos momentos amaba a Blaise, este le susurró—: más de rato haremos que calle y que aprenda a respetar a sus superiores.

Con una sonrisa maliciosa Pansy entrelazó su brazo con el de Blaise y empezaron a caminar, pero ahí no terminaba el asunto, Ron y su bocota.

—Claro, huye con tu novio—gritó provocando que ambas serpientes voltearan a verlo—, oh, espera ¡tu novio es Malfoy! Vaya, resultó ser un cornudo.

El pelirrojo no se había dado cuenta de la expresión de la castaña cuando dijo la palabra "novio" la cual no se comparó con la que puso al decir "Malfoy". Él no, ni la morena, pero sí Blaise. "Esto no me está gustando" pensó el Slytherin. Dejando solo a su amigo, la castaña se fue hacia la siguiente clase, seguramente estarían llegando tarde. Entró, le dio una excusa al profesor y se sentó. Pasó la mayor parte de la clase distraída.

Las siguientes fueron así, evitó a las serpientes y a su amigo pelirrojo. A la hora de la comida, antes de entrar al Gran Salón, alguien le tomó el brazo y la jaló para que no estorbara en la entrada. No esperaba ver a Pansy ahí.

—Seré breve: hoy a las seis en la biblioteca. Quiero terminar lo antes posible ese estúpido trabajo—sin esperar respuesta entró al Gran Comedor dirigiéndose a su mesa. Hermione tardó un par de minutos en reaccionar, había sido tan rápido que ni se percató que la otra ya no estaba. Entró y se sentó al lado de Harry, frente a ella estaba Ron, el cual empezó a hacerle preguntas sobre por qué lo había dejado, por qué lo evitaba y otras cosas a las que no les prestó atención. Cuando Ginny mencionó a Malfoy su cerebro volvió a trabajar como solía hacerlo y se dio cuenta de una cosa respecto a él.

—Harry—le susurró para que sólo él escuchara—, ¿te has dado cuenta que Malfoy falta a clases?

El chico de cabello azabache frunció el ceño y negó con la cabeza. Su amiga tenía razón, sumó uno más a todo lo que habían hablado sobre él.

—Estaré vigilándolo—afirmó de la misma forma—. No, lo haré yo solo—dijo cuando vio que la chica abría la boca para replicar. Tardó unos minutos en volver a hablar.

—Está bien—tenía que aceptarlo, tanto él como Ron eran tercos—, sólo… ten muchísimo cuidado—Harry asintió. Estaba claro que no lo dejaría solo, y estaba segura que el pelirrojo tampoco. La comida pasó con las bromas de Ginny hacia su hermano y con cortas miradas hacia la mesa de las serpientes por parte de dos leones.

Terminando salió y se fue a la biblioteca, tomando antes lo que creyó que utilizarían. Aún faltaba para la hora que había dicho Parkinson pero quería hacer tiempo para relajarse un poco, y qué mejor que haciendo algo de lo que más disfrutaba: leer.

Al llegar se fue a sentar a su habitual lugar se sentó en una silla y sacó un libro de su bolso para leerlo mientras esperaba. Leyó una parte del libro porque, aunque su vista estuviera en la página de este, su mente estaba completamente lejos de ahí. Pensaba en lo que había pasado esos últimos días, el cambio que había tenido. Jamás en lo que iba de su corta vida imaginó que llegaría a besar a una chica, mucho menos que le daría celos o le afectaría verla con su… novio. ¿Por qué? Sus padres no hablaban de ese tema, era muy poco lo que les había escuchado hablar sobre que un hombre estuviera con otro o una mujer con otra pero sabía que no estaban en contra de ello. Por parte de ellos no había problema pero cuando iba con ambos al parque veía que cuando pasaba una pareja de dos mujeres o dos hombres algunas personas los miraban como… con cara de asco, otros incluso llegaban a insultarlos. Ella no estaba en contra, igual que sus padres, simplemente le daba igual, para ella cada quien podía estar con quien quisiera sin importar su sexo ni nada.

Cuando volvió en sí levantó la vista del libro y se sorprendió de ver a Parkinson sentada frente a ella con el rostro serio, pero había algo en sus ojos. Era la primera vez que podía ver otro sentimiento que no fuera ira u odio, incluso asco, y le gustó; le gustó ver esos ojos con un brillo, le gustó saber que podía ser capaz de demostrar a través de ellos emociones, otros sentimientos.

— ¿Pensando en la bolsa de basura esa?—por alguna razón decir eso había causado que su amigo gruñón –como lo había nombrado– regresara—. Llevo más de diez minutos aquí esperando a que reaccionaras, Granger. Como si tuviera algo de interesante esa cosa para pensar en él con cara de boba—esto último lo dijo aún más bajo, esperando que la otra chica no la escuchara pero qué equivocada estaba.

—No debe importarte, Pan… Parkinson—se corrigió, la mencionada alzó una ceja con diversión. "¿Iba a volver a llamarme por mi nombre?" pensó—. Y te voy a pedir que no hables así de mis amigos—"Por favor Hermione, como si fuera a hacerlo… no pierdo nada al intentarlo, ¿verdad?".

— ¿Quién eres para decirme como llamar a las personas? Oh, espera, ¿él lo es?—con una mano tapó su boca y alzó ambas cejas. Si las miradas mataran en ese momento estaría muerta—. Está bien—alzó ambas manos—, empecemos.

—Tomé algunos libros que nos podrían servir, lee estos—le entregó dos libros—, yo leeré estos.

Pansy resopló. No le interesaba para nada leer libros sobre un tema que no le llamaba la atención. Estaba claro que se iba a aburrir y que en algún momento haría alguno de sus comentarios por lo que decidió que iba a hacer como si realmente estuviera leyendo. Tomó uno de los libros y lo abrió en una página cualquiera. Con eso pareció conformarse la Gryffindor, que también tomó uno de los libros y comenzó a leer.

Entre más tiempo pasaba más se fastidiaba la Slytherin y le molestaba ver que Granger ni siquiera recordaba que ella estaba ahí. Cruzó sus brazos sobre la mesa y se recostó sobre ellos, movió un poco la cabeza y, sin darse cuenta, de esa forma podía ver a la otra chica, su cara de concentración, cuando fruncía el ceño o en ese momento que dio un pequeño saltito sabrá Merlín por qué. Eso no le estaba gustando, sin embargo se sentía bien, no era como llegó a imaginar. Estar con ella aunque fuera de esa manera era agradable de alguna forma y eso le molestaba. No quería sentirse a gusto a su lado. Salió de su mundo y regresó a Hogwarts al escuchar un carraspeo y pudo ver a Granger con una diminuta sonrisa entre divertida y sorprendida.

— ¿Qué sucede?—preguntó al haber sido descubierta.

—Nada—negó con la cabeza aún sonriendo—. ¿Ya terminaste?

—Se supone que ya habíamos hecho un trabajo sobre esto, ¿qué gana volviéndolo a poner?—Hermione no sabía si se lo decía a ella o si Pansy hablaba sola—. Esto es aburrido, estar aquí con más razón. Demasiado silencio.

—Aquí es más cómodo y además ¿qué tiene de malo el silencio?—frunció el ceño.

—Vamos a otro lugar—la mueca que hizo la Slytherin al decir eso le pareció algo tierno a la Gryffindor, la cual no pudo evitar sonreír—. ¿Por qué esa sonrisa? Ya deja de pensar en el estúpido ese, hay que concentrarnos en esto.

Había algo en la actitud de la chica, algo distinto. ¿Por qué mencionaba a su amigo? Por un momento le cruzó una idea por la cabeza pero la deshecho al instante, no podía ser posible. "Sólo imaginas cosas, sí, es eso". Vio que la serpiente le tendía un pañuelo.

—Toma, para que te limpies la baba—hizo una mueca—. No sé qué le ves a ese inútil.

— ¿De qué hablas?—empezaba a cansarse de eso, sabía a quién se refería pero no entendía por qué—. ¿Por qué crees que pienso en él?

— ¿Será porque es tu novio?—no entendía por qué le costaba decir esa palabra, o quizás sí pero no lo quería aceptar.

Hermione alzó una ceja y antes de que pudiera responder alguien se le adelantó.

— ¿Novio? Creí que no querías estar con Ron, ya sabes, porque quieres a otra persona—en ese momento a Pansy no le pudo caer mejor Luna Lovegood. Un sentimiento poco conocido por ella apareció al saber que la castaña no estaba con ese retrasado que podía vivir en la cocina sin ningún problema—. Hola Hermione—saludó sentándose al lado de la morena, se volteó para verla y con una sonrisa también la saludó a ella—, hola Pansy.

En esos momentos no le importó que le llamara por su nombre, ni que estuviera sentada a su lado sabiendo lo que pasaría si alguno de sus compañeros la viera.

—Luna, no es que me moleste ni nada pero—escuchó la ojiverde decir a la leona—, ¿qué haces aquí?

—Oh, pues vine a buscar un libro y las vi así que vine a saludar—fue su respuesta—, ¿interrumpí algo?

—Para nada, Lunát… Lovegood—se corrigió, ¿por qué rayos lo hizo? "¿Qué te sucede, Parkinson?"—, nos puede ayudar con esto, ¿no es así?—miró a la chica pero esta parecía entretenida viendo algo, o mejor dicho a alguien, que estaba unas mesas delante de ellas—. ¿Theo? ¿En serio, Lovegood?

Hermione siguió la mirada de la Ravenclaw y efectivamente, miraba al chico castaño. Ya empezaba a entender por qué encontraba tan seguido a la ojiazul en ese lugar. Pero había algo que aún le intrigaba, ¿qué le pasaba a Pansy? No le molestó que la otra chica la llamara por su nombre ni que se sentara a su lado, además, pudo ver algo su mirada y en sus gestos, algo diferente a lo que estaba acostumbrada por parte de la serpiente.

—Bueno, Ginny y Harry me deben estar esperando, dijeron que…

—Sí, sí, hasta luego—"¿Hasta luego? ¿De verdad? El polvo de este lugar me está haciendo daño"

La rubia la miró profundamente por unos momentos pero sin borrar la sonrisa de su rostro, después de eso se levantó no sin antes acercarse a su oído y susurrarle "Sólo haz lo correcto, abre los ojos y sé cuidadosa, podrías saber lo que se siente ser feliz". Sin más se fue, pero unos metros después no contaba con un libro que había caído. Habría visitado al suelo de no haber sido por un chico de ojos color miel que logró sujetarla por la cintura antes de que cayera.

—Vaya, quién lo diría—comentó mientras miraba a los chicos, aunque no estuviera totalmente concentrada en ellos, lo que le había dicho, o más bien susurrado la ojiazul le había dado en qué pensar. ¿A qué se refería?

La castaña la miraba intentando analizarla, le molestó la cercanía que tuvieron las dos jóvenes, más que a Pansy no pareció molestarle en absoluto. Se preguntaba qué habría sido lo que le dijo la rubia a la morena. Se aclaró la garganta para llamar la atención de la chica que tenía frente a ella y cuando por fin lo consiguió preguntó:

— ¿Podemos continuar?

Pero antes de responder llegó la persona que encabezaba su lista negra. El universo no estaba de su lado, o tal vez sí. Tanto su mirada como su postura cambiaron, tenía unas ganas de hacer que le cayeran los libros encima al Gryffindor.

—Hermione, ¿nos vamos a cenar?—parecía no notar la presencia de la serpiente y esto molestó más, si era posible, a Pansy.

—Interrupciones y más interrupciones, tan sólo quería avanzarle a esto—se quejó, y el cambio de humor fue gracias a… Correcto, Weasley.

—Claro, la piedrita en el zapato—hizo una mueca de asco—. Vamos Herms, te he venido a rescatar de las garras de este animal.

Lo que faltaba, el muy imbécil se creía un héroe. La castaña se estaba preparando para lo que se avecinaba.

—Weasley, estás muy pero muy lejos de ser un héroe. Por lo que me di cuenta, a tu amiga—recalcó esa palabra—, no le ha molestado mi presencia, ¿o sí, Granger?

Escucharon cómo Madame Prince les pedía que se callaran y Hermione no sabía qué hacer para sacar a su amigo de ahí, sabía que sería algo difícil.

—Anda Hermione, respóndele a la…

—Cuidado con lo que dices, puedes arrepentirte—amenazó, tenía su varita apuntando al pelirrojo y no iba a dudar en darle uso.

—Yo…

— ¡Basta!—Madame Prince había llegado hasta ellos y se ponía entre los dos para evitar que alguien saliera lastimado, o más bien para que no le pasara nada a alguno de sus preciados libros—. Los quiero a los tres fuera de aquí, ya.

Los tres obedecieron, Hermione tomó sus cosas y se dirigió a la salida seguida de los otros dos. Una vez fuera, el pelirrojo la hizo detenerse tomándola por el brazo.

— ¿Por qué no me apoyaste?—no le había gustado para nada que no le respondiera la pregunta y quería saber el por qué.

—Porque no es su obligación, tú tienes tu boca y sabes hablar, por lo menos lo suficiente como para defenderte tú mismo, ¿o acaso el niño necesita a una chica porque no puede solo?

Ahora no sólo era Pansy la que tenía su varita fuera sino también Ron, ambos se observaban, estaban esperando un error del otro para atacar. La castaña no sabía qué hacer, definitivamente no entendía el comportamiento de la chica y no le gustaba para nada la actitud de su amigo.

— ¿Por qué no te vas a molestar a tu novio?

Y con la palabra mágica bastó para que la leona decidiera intervenir. Se puso en medio de los dos tal y como lo había hecho la bibliotecaria y bajó las varitas de ambos.

—Por tu bien será mejor que aún me dejen entrar a la biblioteca—señaló al pelirrojo—, porque Ginny se enterará de algo que hiciste y no te agradará lo que te pueda hacer—la morena se burlaba de él y le sacaba la lengua, el ojiazul se fue de ahí dando grandes zancadas—. Y tú—esta vez se dirigió a la ojiverde—, ¿por qué mejor no te vas con…? ¡Ah!

Y sin dejarla decir algo se fue hacia cualquier lugar dejando a una serpiente entre molesta por dejarla con la palabra, sorprendida por su reacción y… no, no sabía cuál era el otro sentimiento pero no dudó en seguirla. Dio con ella en uno de los pasillos que dirigían a los jardines del colegio y le tomó la mano para detenerla. Al hacerlo sintió algo en su estómago, algo que logró asustarla por un momento.

— ¿Qué-qué quieres?—se soltó de su agarre aunque una parte de ella no quisiera.

— ¿Cómo te atreves a dejarme con la palabra en la boca?—no era eso lo que quería preguntar pero fue lo primero que salió de su boca. La chica de cabello enmarañado no respondió, simplemente intentó irse pero fue en vano, de nuevo la mano de la pelinegra la detuvo—. No de nuevo, Granger, dime ¿con quién debo irme?

—Tú sa-sabes con quién—logró responder. La otra chica se iba acercando a ella, y tal como pasó en la torre de astronomía, ella iba retrocediendo.

—No lo sé—murmuró—, dime con quién.

La castaña ya se encontraba con la espalda pegada en la fría pared del castillo y Pansy estaba a poca distancia de ella, unos pasos más y…

—Hermione, ¿estás bien?—no sabía si debía agradecerle o hechizarla por la interrupción. De no ser por ello en ese momento estaría…

—Sí Gin, vámonos—caminó lo más rápido que pudo para situarse al lado de su amiga.

Cuando la morena reaccionó se encontraba sola en el pasillo, el aire corría chocando con su rostro provocándole escalofríos.

—¿Qué es lo que te pasa, Pansy Parkinson?


Ñeng, estúpida escuela -.- Pues aquí está el capítulo, espero les haya gustado. Muchas gracias por leer, y a allen-walker, HarukaIs, a un anónimo :P y a Eternally paradox por dejar review.

allen-walker, no, tengo idea en realidad, por eso te pregunto, "no vaya siendo" D: ¿a cuál se te hace parecida?

Ya saben, si les nace dejar su opinión sobre el capítulo o sobre lo que va del fic, alguna sugerencia, algo que no les haya parecido, se acepta de todo ;P