Capítulo X: Nunca
—Granger, si estás enojada por algo será mejor que dejemos esto para otro día—con esto se ganó la mirada de la castaña—. Respóndeme—ordenó. La chica suspiró, lo estaba, pero más que molesta estaba dolida.
—Algo así—respondió mirando en esa ocasión el pergamino.
—Y la razón es…—ese día nada ni nadie la callaba al parecer. Sería mejor que le respondiera porque la paciencia se le estaba acabando.
—Ninguna—tomó un pergamino pero inmediatamente lo dejó en la mesa provocando un ruido, ganándose una advertencia de Madame Prince—. ¿Es verdad lo que le dijiste a Ron?
Pansy sonrió de medio lado, esa era la razón por la que la chica estaba así. La miró directamente a los ojos para después murmurar un "No". Con eso bastó para avanzar un paso pero aún le faltaba otro. Tal vez debería cuidar sus palabras y sus acciones.
-.-.-
Después del "No" de Pansy ninguna de las dos dijo una palabra si quiera. Ninguna queja, ninguna broma, ningún "Guarda silencio", nada. Uno que otro bufido quizás pero hasta ahí. Ambas habían terminado lo que hacían, era escribir un resumen de lo que habían leído y de lo que ya sabían. Eso lo hubiesen hecho en menos de dos horas pero ninguna quería que dejaran de tener la excusa para verse. Lo único que faltaba era juntar lo que tenían las dos y listo, adiós excusa.
—Me sorprende que el imbécil de tu amigo no se haya aparecido por aquí—comentó mientras miraba hacia los lados. A lo lejos pudo ver a Nott con una chica rubia unos centímetros más baja que él. Notó que los labios del chico no formaban una línea, parecían querer transformarse en una curva. Miraba atento a la joven y asentía de vez en cuando—. Me gustaría que Daphne los viera.
— ¿De qué hablas?—se había molestado un poco, al parecer la pelinegra no había escuchado su reprimenda por insultar a su mejor amigo. Miró hacia donde le señalaba con la cabeza esta y vio a Luna con Theo Nott. Rió al ver que la Ravenclaw le mostraba una especie de baile al Slytherin y este parecía estar conteniéndose una carcajada—. ¿Él y Greengrass son algo?
—No—negó—. Daph quiere con él pero parece que está interesado por alguien más. El berrinche que haría al verlos—imaginó a la rubia armándole una escena al castaño y a este ignorándola. Era seguro que ella tendría que calmarla, su compañera de casa y habitación podía ser muy dramática si se lo proponía. Hermione murmuró un "Entiendo" recordando a Lavender, si no fuera porque estaban en distintas casas y esas tenían cierta rivalidad esas chicas se llevarían bien.
— ¿Ma…mañana terminamos esto?—preguntó unos momentos después de que habían dejado de observarlos, esperando una respuesta negativa. No quería terminar todavía el trabajo, era la única razón por la que pasaba tiempo con ella sin que estuvieran discutiendo, aunque esas "discusiones" pudieran terminar con algún beso no muy inocente.
—No—respondió, alegrando en parte a la chica—, el viernes.
—Está bien—se levantó bajo la atenta mirada de Pansy.
— ¿Ya te vas?
—Buscaré un libro—aclaró, un tanto sorprendida. La chica parecía un cachorrito regañado y esa fue para ella el gesto más tierno que le haya visto durante todo ese tiempo.
—Debes de haber leído ya todos los libros que hay en este lugar, un descanso no sería tan malo, lo digo por los libros—estaba dispuesta a irse cuando volvió a escuchar la voz de Parkinson—. Hablando en serio, falta poco para la hora de la cena e imagino que si te pones a leer te olvidarás de eso— logró percibir un poco de preocupación en las palabras de la ojiverde, o eso quiso creer.
Imaginaba bien. Había ocasiones en las que se había perdido la cena, incluso una vez la comida por estar leyendo, pero era algo que no podía evitar. Al leer entraba a otro mundo y olvidaba sus problemas, ya fueran insignificantes o no tanto. Era parecido a soñar, sólo que despierto. En su rostro se dibujó una diminuta sonrisa como respuesta a las palabras de la serpiente.
—No tengo otra cosa que hacer—se encogió de hombros—, por espero aquí.
—Vayamos a caminar—propuso sin darse cuenta, sorprendiendo nuevamente a la joven de ojos color marrón que la veían con un poco de alegría en ellos. Las palabras salieron sin su consentimiento, otra vez.
— ¿Hablas en serio?—estaba segura que eso era un sueño. Incluso se pellizcó para comprobar que estaba despierta, cosa que le causó gracia a la ojiverde, la cual asintió aunque una parte de ella quería darse golpes contra las estanterías por haber abierto la boca—. Pero… ¿a dónde? Podrían vernos y…
— Ya, si no quieres basta con que digas que no, no me podré a llorar por eso.
—No, no es eso—negó—. Podríamos ir a los jardines, no suelen haber muchos alumnos ahí a esta hora—en el rostro de Pansy se formó una sonrisa de victoria, asintió levantándose y siguiendo con cierta distancia a Hermione.
Cuando estaban por salir la castaña se detuvo sin previo aviso, provocando que la morena chocara contra ella. Pudo haber caído de no haber sido porque –tal como en la torre– la otra joven la tomó de la túnica evitando su encuentro con el suelo. La leona le agradeció y vio que la otra le pedía una explicación con la mirada.
—Es que no podríamos caminar mucho por aquí, a menos que quieras dar vueltas—tenía razón, no era muy grande el espacio.
—Sentémonos entonces—dijo sin darle mucha importancia al asunto. Hizo a un lado a Granger y salió, antes de continuar tomó la mano de esta y la jaló hasta una de las bancas de piedra que había por ahí. Al sentarse vio a la chica que la acompañaba y pudo notar que se había sonrojado, una diminuta sonrisa quiso dibujarse en su rostro.
Ninguna supo muy bien qué decir. Podían escuchar murmullos de alumnos que andaban por ahí, eran tan sólo unos cuantos y tal parecía que no se habían percatado de la presencia de ellas. También el sonido de las hojas chocar a causa del poco viento que había.
Mientras Hermione observaba a su alrededor, Pansy estaba perdida en otro mundo, mirando hacia el cielo. Había sido un gran cambio el de esos días. Nuevamente hizo memoria de lo que había pasado: el beso en la Torre de Astronomía, las discusiones que habían tenido, el día que quedaron encerradas en la biblioteca –no lo aceptaría pero, no se arrepentía de haber andado de curiosa–, su casi beso que fue interrumpido por la comadreja menor, ¡su sueño! Ese sí que no lo olvidaría, aquel momento en el lago y por último, lo que había ocurrido en la enfermería. Al pensar en todo eso le hizo recordar algo: ¿quién habría sido el imbécil que la mandó a ese lugar? Sacudió su cabeza, en otro momento hablaría con Blaise sobre ese tema. Volteó para ver a su acompañante y se dio cuenta que le miraba con curiosidad.
—Pansy—le llamó. Metió una mano en su bolso mientras que con el otro lo sostenía. "Merlín, ¿qué tanto le puede meter a eso?" pensó la morena, al parecer no se había dado cuenta nuevamente había dicho su nombre y no su apellido. Parecía que ya había encontrado lo que buscaba pues había dado un saltito en su lugar y soltó un gritito—. Aquí está—era el espejo que le había prestado el día que quedaron encerradas en la biblioteca—. Gracias y siento no habértelo entregado antes, lo había olvidado.
La morena lo tomó, revisándolo. Había olvidado que se lo había prestado en aquella ocasión. Le sorprendía que aún lo conservara, el día siguiente al de aquel día se había acordado pero lo dejó pasar, tenía más. Asintió guardándolo en su túnica.
— ¿No recordabas que me lo habías prestado?—preguntó, en respuesta la serpiente se limitó a negar. ¿Era acaso que no tenía ganas de hablar?
—No creí que lo fueras a conservar—confesó mirándola a los ojos. Estuvo por un tiempo así, Hermione no volvió a hablar. Se giró para mirar hacia el cielo mientras la antes mencionada la analizaba.
— ¿Qué ha pasado contigo?—preguntó repentinamente la leona. Al ver el gesto que tenía la serpiente se alejó un poco.
—No lo sé—se encogió de hombros, mirando con expresión neutra hacia el frente—. Tal vez debas preguntárselo a una persona.
Sintió una punzada, y saludó al amigo gruñón de una forma no muy agradable. Tenía la mirada en el suelo, no quería que la otra la viera porque creía que sabría qué era lo que le ocurría. ¿Quién sería esa persona? Se preguntó. No había muchas posibilidades, Zabini era una de ellas. En ese momento Ginny y sus palabras cruzaron por su mente. "¿Y si… se refiere a mí? No, Ginny me ha metido ideas en la cabeza, aunque el cambio fue desde… ¡Oh Merlín!".
Pansy se aclaró la garganta, ya tenía rato que Granger no decía ni pío. Tiempo que había aprovechado observándola, pero decidió regresarla al castillo al ver su última expresión. Esta última se levantó y se excusó diciendo que sería mejor que se encaminaran al Gran Comedor. Se despidió dejando a la chica con una expresión de confusión.
—Debe andar en sus días—se dijo a sí misma la pelinegra, levantándose de ese sitio y dirigiéndose al comedor.
Ya habían pasado casi dos semanas desde que entregaron el trabajo a McGonnagall. Desde aquella vez apenas y había cruzado palabra con la chica. Su humor durante ese corto tiempo no había sido el mejor, aunque Daphne conseguía controlarla una que otra vez –era cuando lograba sacarla de quicio, lo cual dependía de ciertos asuntos–. La única vez que anduvo "normal" fue el día que había cruzado por un pasillo con Granger. Había logrado conversar –poco, pero algo era algo– con ella. También había ocurrido algo, lo asoció a la misión de cierto rubio, nuevamente había vuelto a fallar: Lavender Brown había estado por unos días en la enfermería a causa de un collar. Al igual que Creevey no recordaba nada, sólo que tenía que entregarle el objeto al director del colegio. La curiosidad le había ganado y abrió la caja que debía entregar, sacando su contenido mas no contaba con que el collar estaba hechizado. "No puedo creer que sea tan idiota" pensó esa vez. No veía con frecuencia al joven, de las pocas veces que lo hacía rara vez se encontraba solo.
Ese día, para fortuna de tres Slytherins en especial–o dos, porque Millicent no le daba mucha importancia al mal humor de la ojiverde–, había pasado un rato con Granger, ya que la había encontrado en el baño de chicas. No fue mucho lo que hablaron, casi no lo hicieron en realidad pero habían pasado un tiempo sin que alguien les molestara. Por lo menos se había enterado de por qué la poca presencia de la leona, y no le había gustado mucho el saberlo: pasaba tiempo con su mejor amigo. ¿Por qué? No lo mencionó y la serpiente decidió no preguntarle nada más.
Los alumnos andaban con sus respectivos guantes y bufandas ya que había empezado a cambiar el clima. El viento era cada vez más gélido y el sol no salía con frecuencia. En ese momento Pansy y Blaise se dirigían a su sala común, las clases habían concluido por ese día y querían descansar un poco. El joven le contaba sobre una de sus conquistas, una chica de su casa, un año menor. A Pansy le daba igual, ¿quién no sabía de la reputación que tenía el moreno? Si alguien decidía salir con él debía saber las consecuencias. Lo único que hacía era soltar algún comentario sarcástico o de burla hacia la conquista de su amigo, los cuales él ignoraba. De un momento a otro Blaise había dejado de hablar sobre ese tema y se detuvo, había visto a cierta pelirroja pasar corriendo, como si la fueran persiguiendo.
—Pansy—la mencionada lo miraba esperando a que le dijera la razón por la cual se había detenido—, ¿cuándo piensas avanzar más con ya sabes quién?—no era común que el Slytherin hablara de esa manera, pocas veces lo hacía—. No pensarás estar así siempre, ¿o sí? Sabes bien que la comadreja anda tras ella, y por lo que escuché hubo un tiempo en el que ella lloraba por él. "Donde hubo fuego cenizas quedan", recuérdalo Pans.
La pelinegra sabía que él tenía razón, ella también se había enterado sólo que en ese tiempo no le llamaba la atención lo que pasara o hiciera la Gryffindor. ¿Qué haría si Hermione estuviera con el pobretón? Ella ya había aceptado que sentía algo por la muchacha, no había estado tan segura respecto al intentar algo con ella hasta ese momento. No iba a permitir que un desecho de troll estuviera con alguien como ella, no se la merecía desde su punto de vista. "Tú tampoco. ¿Has olvidado todo lo que le has hecho?" le recordó esa vocecita. Murmuró un "Estúpida conciencia".
—Se acercan las vacaciones, nena, ella se va con los Weasley, ya sabes lo que trato de decir—continuó hablando Zabini al ver un poco de indecisión en el rostro de su amiga, no había escuchado nada—. Y no sólo la comadreja anda tras sus faldas, McLaggen también.
— ¿Quién es ese?—preguntó con el ceño fruncido, no había escuchado hablar sobre él o no había prestado atención.
—Uno de séptimo, está en el club de las eminencias—explicó—. No debes preocuparte tanto por él, es un idiota, no tanto como Weasley pero lo es. Sumándole que tu leoncita no le hace caso—al escuchar eso Pansy cambió su expresión, habían estado en el mismo lugar desde que se detuvieron pero no querían enfermarse por lo que caminaban lentamente—. Y entonces, ¿qué harás? No me digas que nada, que piensas dejarlo así. ¿Acaso no quieres que todo Hogwarts se entere que—dijo en voz alta pero al ver la cara de la morena decidió cambiar su "discurso"—, que me amas con locura?
Unos cuantos alumnos de los que habían escuchado siguieron con su camino sin prestarles atención, les importaba muy poco lo que hicieran mientras que un pequeño grupo de alumnas cuchicheaban entre ellas sobre lo que habían escuchado. Con lo que ninguno contaba era que una Gryffindor había escuchado perfectamente las palabras del Slytherin. Su rostro no demostraba ningún tipo de emoción pero por como apretaba las manos se podría saber qué era lo que le ocurría. Pansy le dio un golpe en el brazo a Blaise y, por impulso, volteó. Vio a Granger alejarse y decidió ir tras ella. "Parezco una acosadora" pensó. Ya se había cansado de seguir a la otra joven e iba a dejar de hacerlo hasta que se dio cuenta de dónde estaban. "¿El séptimo piso? ¿Qué hará aquí?".
— ¿Qué haces aquí, Granger?—la mencionada se detuvo de golpe soltando un gritito por el susto y posando su mano sobre su pecho.
— ¿Me quieres matar de un susto?—chilló—. Merlín, Pansy—estaba de espaldas a ella, no quería que la viera porque se daría cuenta que tenía los ojos vidriosos. Con el simple hecho de recordar lo que había escuchado una diminuta gota salada se escapó de uno de sus ojos, corriendo por su mejilla.
—No tienes por qué llorar, sólo fue un sustito—dijo al ver el estado en el que se encontraba la chica. Tomó su barbilla e hizo que alzara la cabeza para verla a los ojos. En ese momento sintió algo en el pecho al verla así, sintió un impulso de abrazarla pero no lo hizo, tan sólo limpió las lágrimas que habían logrado escapar—. ¿Te hizo algo el tarado de Weasley?—preguntó. Le extrañó que Hermione se alejara de ella cuando habló.
—Él no sería capaz de hacerme algo, Parkinson—parecía estar molesta y no sabía por qué. Le estaban cansando esos cambios de humor de la castaña, no era así por lo poco que recordaba de ella—. Sería mejor si siguiera enamorada de él y no de t…—se detuvo al darse cuenta de lo que iba a decir, tapándose la boca con la mano.
— ¿De quién?—estaba totalmente segura que iba a decir "de ti", ¿de quién más lo estaría? ¿Nott, Davies?—. ¿De mí?
— ¡No!—gritó, demasiado fuerte quizás pero poco le importó—. Yo nunca me enamoraría de alguien como tú.
— ¿Ah sí?—con esas palabras había herido un poco su orgullo, ¿y qué ocurre cuando hacen eso? La princesa de las serpientes aparece—. Pues yo nunca me enamoraría de una sabelotodo hija de muggles como tú.
Hermione sentía algo, que eso iba más para otra pelea. Y también que eso era mentira. ¡Ella había mentido! "Por algo dicen nunca digas nunca, Hermione". Intentó tranquilizarse, no le serviría de nada otra discusión con Pansy, sería una pérdida de tiempo. Se dio la vuelta para retomar su camino hacia la sala de los Menesteres pero la ojiverde la detuvo.
— No vamos a llegar a nada discutiendo.
—No estaríamos en esta situación si me hubieses respondido bien—murmuró—. ¿Sabes algo? Nunca había estado tan cerca de una chica, si eso es lo que eres. Daphne no cuenta.
— ¡Eres…! ¡Ah!—tenía pensado dejar sola a la Slytherin pero esta le tomó por el brazo para detenerla y la pegó a la pared—. ¡Suéltame! Nunca creí que conocería a alguien tan despreciable.
—Nunca creí que fuera a responderle un beso a una sangresucia—se iba pegando poco a poco a ella, había estado en una situación similar en uno de los tantos sueños que tuvo con la Gryffindor, sabía qué seguía después de eso pero nunca supo el final, ese día lo sabría. Ambas se miraban fijamente a los ojos.
—Nunca imaginé que fuera a besar a una víbora—para entonces ya podía sentir el aliento de Pansy, no pudo evitar mirar esos finos labios rojos por el labial que usaba.
—Nunca debió pasar por tu cabeza hacerlo—estaba a punto de cerrar los ojos hasta que sintió que la otra intentaba moverse hacia los lados. Escuchó que Hermione susurró un "No"—. ¿A quién quiero engañar? Me alegro que lo hicieras, nadie había conseguido hacerme sentir lo que tú con un insignificante beso—soltó a la castaña y se alejó de ella, lo que no esperó fue que esta la tomara de la túnica e hiciera lo que había querido hacer desde que hacía un rato: le besó. No como las veces anteriores, no, en esa ocasión fue con desesperación. No dudó en responderle de la misma manera, con eso logró que olvidara por qué habían iniciado todo eso.
Cuando les hizo falta el aire se separaron lo suficiente para verse a los ojos. Hermione volteó hacia los lados para comprobar que no hubiera nadie. Al haberse asegurado que estuvieran solas, sonrió con timidez y sintió que tenía sus mejillas calientes.
—Nunca te habías enamorado.
—Nunca—aseguró—. Y no lo estoy de ti, no vayas siquiera a pensarlo—la curva que hacían sus labios le decía a la leona que eso era totalmente mentira. Hermione simplemente la abrazó, sintiéndose una tonta por haberle respondido de esa manera a la chica cuando se le veía preocupada por ella. Aunque de no haber sido por eso no habría confirmado los sentimientos que tenía Pansy. Se separó de ella y le tomó la mano para llevarla hacia donde ella se dirigía antes de que apareciera—. ¿A dónde me llevas? Mira que si me secuestras me van a buscar y si tú desapareces…
—Cierra la boca—se detuvo para darle un rápido beso en los labios—. Tenemos que hablar, no podemos seguir como hasta ahora—y sin dejarle decir una palabra volvió a retomar el camino. Algo cambiaría otra vez después de la plática que tendrían.
Muchas gracias a las personas que leen y a las que dejaron review en el capítulo anterior: Qua, Greenerm y Lu.
Uhmm bueno, ¿qué les pareció? Si gustan déjenme un review con su opinión. Si creen que algo… pues nomás no, si debo mejorar algo, si les gusta o no como va hasta ahora el fic, etc.
Saludos :P
