Hola, siento la demora. Muchas gracias por sus comentarios y esta será la nueva cuenta por la cuál publicaré la continuación.

Sé que a pasado mucho tiempo desde que publiqué el capítulo 7 pero bueno. Lo siento, otra vez.
Como ya vieron, publiqué los anteriores capítulos de una sola vez, para los Guest que no saben qué fue lo que pasó. Tenía 29 reviews, ¿los multiplicaremos? Ustedes, ¿qué creen? xD

En el capítulo 7 quería darle la bienvenida a Valentine.

Valentine: Gracias por tus comentarios. Ahora veamos cómo se las arreglan para que Carl no hable xDDD

SharsLautnerFicJacobFic: Tranquila, aquí tienes la continuación xD

María: Sim, você está certo. Carl vai pensar nisso, e não apenas ele, mas também os outros quando eles descobrem. xD

Forty three: Siento que no merezco tu perdón. LOL Sí, ya me las dijiste, no te preocupes, ahora yo estoy en apuros. XDDDD Espero que mi mami no me pegue jajajajajOKNO .-. LOL

Bella: Querida, sí, esta es mi nueva cuenta. Me alegro que te hayas pasado por aquí. Te quiero.


- Responde.- Carl hablaba firmemente. Era cierto que aveces me atemorizaba su tono de voz, hasta su actitud autoritaria daba miedo.

- Eso no te incumbe mocoso.- Interrumpió Daryl. Al menos me estaba sacando de este apuro.

- Oh... ya veo por qué no contestas. Estás embarazada de él, ¿cierto?.- Dijo mirándonos fríamente, como si quisiera matarnos con su mirar.

- ¡No!. En la vida voy a estar embarazada de él. ¿Cómo crees Carl?.- Hablé desesperadamente.

- No te creo.-

- Nadie te pide que lo hagas.- Dijo Daryl.

- Estoy hablando con Beth, no contigo.- Abrí los ojos como platos.

- ¡Lárgate enano!.- Gritó.

- No quiero.- ¿Acaso era posible que se atreviera a desafiar a Daryl?

No me había dado cuenta cuánto tiempo había pasado. Escuché un ruido, la puerta se estaba abriendo, era Rick.

- Rick, dile a tu hijo que se largue.- Sus palabras eran afiladas.

Él miró con extrañes la escena. La tensión podía tocarse.

- ¿Qué sucede?.- Preguntó al no comprender.

- Beth está embarazada de Daryl.- Habló Carl. ¿Cómo mierda podía pensar aquello? Casi me da un ataque. Quería gritarle, decirle que mi bebé no era de Daryl sino de su hermano. Pero no podía, creo que eso sería más chocante.

Rick nos miró vacilante.

- No creo.- Se puso a mi costado. Era obvio que no creería semejante estupidez, él mismo sabía que el bebé era de Merle.- Carl, vete por favor.

Carl, ahora, miró a su padre y a mi. Sentí que su mirada se clavaba en mi vientre.

- No quiero.- Volvió a decir.

- ¡VETE AHORA!.- Rick alzó la voz mirando fijamente a su hijo.

La situación era muy incómoda, Rick gritándole a Carl, él creyendo que mi hijo era de Daryl y éste indiferente.

Carl se fue, tirando la puerta tras él.

- ¿Qué fue lo que pasó?.- Preguntó el hombre que me cuidaba.

- Carl escuchó algo que Daryl dijo.- Contesté.

Rick no dijo nada. Miró al cazador.

- Espera... ¿acaso tú sabías lo de ellos?.- La voz de Daryl se escuchaba enojada.

- Hummm... ¿sí?.- Rick respondió dudoso.

- ¿Cómo así?.-

- Creo mejor llego a la parte donde él nos descubre, ¿sigo contando?.- Dije antes de que Rick contara cómo sucedió.

- Está bien.- Dijo Daryl.

Al día siguiente, Rick sale con Micchone y Carl. Esta era mi oportunidad para acercarme un poco más a Merle.

Todos estaban haciendo diferentes cosas y yo me tenía que quedar a cuidar a la bebé. Siento que alguien se me acerca y doy la vuelta. Era Merle.

- Buenos días.- Le digo sonriéndole.

- Buenos días enana.- Vaya saludo.

- No soy enana.- Me quejé soltando una risilla.

- Para mí lo eres, me llegas al hombro.- Señaló su propio hombro.

- Bueno... pero...- Ok, había perdido. Tenía razón, era una enana.

Él se rió.

- ¿Lista para tus clases?.- Su pregunta me sorprendió, creí que ya no querría enseñarme.

- ¡Sí!.- Respondí emocionada. No sabía por qué pero él causaba ciertas emociones en mí.- Ahora vuelvo, iré a dejar a Judith con Maggie.

- Está bien.

Dejé a Judith al cuidado de Carol ya que Maggie no estaba, y misteriosamente, Glenn tampoco. Daryl había salido a cazar y mi padre estaba haciendo guardia.

- Volví.- Dije abriendo la reja.

- Ok, comencemos.- Respondió.- Vamos a otro lugar, como ayer.

- Está bien.- Acepté, no veía nada de malo.

Fuimos a las celdas de abajo y practicamos desde la mañana hasta la tarde.

- Pon arriba la mano.- Lo hice.- No, así no.- Vale, lo había hecho mal pero es que aún no sabía combate.- Eres muy menuda para este estilo de combate.- Fruncí el ceño.

- No soy menuda.- Me defendí y le saqué la lengua. Mi acción hizo que él riera. Su sonrisa era... no sé... aishh! cautivadora. Resoplé molesta. No era posible que pensara así de él.

- Está bien, lo siento, no te molestes.- Oh oh, creyó que me había molestado por decirme menuda.

- No es eso.- Justifiqué mi molestia.

- ¿Entonces?.- Me preguntó.

- No es nada, olvídalo.

- Como quieras.

Seguimos practicando hasta que me dijo que se sentía cansado y que quería dormir un poco. Le comprendí y entonces salimos en dirección al bloque "C". Vi que se durmió en la celda que le habían asignado, alejado de nosotros. No me parecía justo que le discriminaran y dejaran de lado como si fuera un maleante o un delincuente. Simplemente tenían que comenzar a conocerlo un poco más, como lo estaba haciendo yo.

Me senté a sus pies y lo miré mientras descansaba. Se veía tan vulnerable, y a la vez tan fuerte pero conservando cierto toque de bondad con la que me trataba desde que lo conocí y eso que sólo habían pasado dos días o un día y medio mejor dicho. Pero en fin, se veía como si no hubiera dormido días seguidos.

Podía notar ciertas marcas de ojeras y unas cuantas cicatrices. Líneas de expresión debido a su edad y... sus labios. Seguí examinando esa zona mientras tenía, muy dentro de mí, ese impulso de querer besarlo, un deseo muy fuerte dentro de mí. Me acerqué más, llegándome a sentar a la altura de su torso. Me incliné más y más y deposité un suave y delicado beso en sus labios.

No sabía por qué aquel arrebato por mi parte, pero me gustó. Era algo no me hubiera atrevido a hacer si lo hubiera conocido mucho más antes del apocalipsis. Había cerrado los ojos para disfrutar de aquel roce exquisito que no me había percatado cuántos segundos habían transcurridos. Pero no me importó, yo seguí besándolo con mucho cuidado de que no se percatara de mi presencia, pero fue en vano. Él se había dado cuenta ya que me sujetó con una mano e hizo que me pusiera debajo de él. Aquello me pareció muy extraño y a la vez excitante.

- ¿Qué hacías?.- Me preguntó separándose un poco de mí, pero lo suficientemente cerca como para poder sentir su respiración.

- Te... Te... be... sa... besa...- No sabía qué hacer o qué decir. Estaba estupefacta por lo que había hecho.

- Sé lo que hiciste, ¿pero por qué?.- Preguntó muy dudoso, al igual que yo, él se encontraba en ese estado.

No sabía cómo responder aquella pregunta. Sabía el motiva, lo había besado porque quería, pero no le iba a decir aquello.

- No... no lo sé.- Respondí rápidamente y me salí de su agarre, no sé cómo pero lo hice.

Salí corriendo de ahí en dirección a las celdas donde habíamos estado practicando hace unos momentos.

- No corras, mujer.- Me pidió al momento que entraba y yo no tenía por donde salir. Estaba atrapada.

- Lo siento...- Me disculpé muy apenada.- No era mi intención incomodarte... fue... fue algo que...- Hay... no sabía cómo decirlo en ese momento, pero Merle sólo se acercó en silencio. Yo retrocedí más hasta quedar entre la pared y su cuerpo. Me sujetó el rostro muy suavemente y me silenció.

- Shhhh... No digas nada...- Susurró en mi oído. Cosa que me hizo estremecer. Él, por supuesto, que lo sintió.- ¿Te gusto?.- Me preguntó muy seductoramente. Me estaba probando, claro que me gustaba sino no le hubiera dado un beso.

Comenzó a acariciarme la mejilla y pasaba su dedo muy la comisura de mis labios. Aquello me volvió a estremecer, entonces me besó. Atrapó muy suavemente mi labio superior y yo besé, apenas, su labio inferior. Quiso introducir su lengua, muy despacio, pero no lo hizo. Me jaló despacito y me quedé maravillada. Me miró a los ojos, me sonrió y yo me sonrojé. No sabía dónde esconder el rostro.

Se dispuso a irse y yo me desesperé, quería que me bese otra vez.

- Espera...- Dije en un susurro.- No te vayas...

- ¿Sí?.- Me preguntó igualmente.

- Dame el último beso.- Le pedí suplicante.

Se acercó otra vez y me besó. Igual de lento, delicado y tierno. Se separó y cogió mi rostro.

- ¿Por qué pides el último? ¿acaso ya no vas a querer que te otro seguido de este?.- Sus preguntas me hicieron volar a otro universo. Era increíble, no sería el último.

- Sí, lo anhelo más que a nada.- Contesté atontada por su mirar pasivo. Pero luego mi expresión no sé que forma tomó que él me preguntó:

- ¿ Y supongo que ahora tienes dudas respecto a "Qué somos"?.- Afirmé sin quitarle la vista de aquellos hermosos ojos.- Seremos o que tú quieres que seamos.- Me volvió a besar, pasó su mano por mi cadera y me atrajo más a su cuerpo. Sentí algo duro que me arrancó un suspiro pero él se separó y me volvió un beso casto.- Pero eso sí, será nuestro secreto muñeca. Se fue de ahí dejándome con ganas de más.

-No es necesario que detalles a la perfección.- Se quejó Daryl con una mueca de asco en su rostro.- Tengo unas cosas qué hacer, regreso cuando termine.- Se fue de ahí sin dejar que ninguno de los dos contestara.

- ¿Necesitas algo?.- Rick al parecer estaba fastidiado tras lo que acababa de contar.

- No, gracias. Pero... ¿Por qué estás molesto?.- Le pregunté sin rodeos.

- No estoy molesto.- Se levantó para irse.

- Te conozco, no me puedes engañar. ¿Qué te sucede?.- Le detuve y le volví a preguntar. De verdad me parecía un tanto raro su comportamiento.

- Aún me es difícil procesarlo.- Habló muy bajo.- Te quiero pero ya no puedo con esto...-

Me quedé helada. Dijo que me quería, cualquiera puede querer, tal vez él me veía como una hermanita menor y no cómo estaba pensando. Me abrazó y yo a él.

- Te quiero tanto, Beth...- Volvió a decir muy inseguro.

- Ya veo... está embarazada de ti, es por eso que la cuidas tanto...- La misma voz de niño irritante nos hizo sobresaltar, de nuevo a mí.


Reviews? Díganme sino lo que esté mal.