DISCLAIMER: Ningún personaje me pertenece, son propiedad de SNK Playmore.

Capítulo trece- Lágrimas y risas

Así que… ¿En verdad la amas?— la voz de aquella joven producía eco en medio del silencio. Él no podía ver su rostro en sí, estaba cubierto por su largo cabello.

Extrañamente, sí… —contestó después de cierto tiempo. Ahora un silencio se instaló entre ambos.

Me… Me dejaste atrás —musitó ella, levantando la vista.

¿No era lo que siempre me pedías? ¿No eras tú quien decía que siguiera adelante?

Lo sé… Nos separan mundos de distancia— ella se levantó, a pesar de que él no quería que se fuera aún. No tan rápido. Antes solían hablar durante más tiempo — Ella… Ella es buena chica. Cuídala bien… Ésta es… La última vez que me verás— la mano de él sosteniendo su brazo impidió que se alejara más.

¿A-a qué te refieres con eso? ¡No! ¡No quiero!— exclamó testarudo.

No me necesitas más…— sollozó aquella joven, cerrando los ojos.

No digas estupideces…

Estuve ahí…— dijo ella, mirando a los ojos del confundido muchacho y continuó: — ¿La noche que Kula dijo todas esas cosas y subiste al techo para estar solo? Pues bien, no lo estabas: estaba sentada a tu lado, pero no me viste… —bajó la vista para que él no la viera— Traté de sostener tu mano, pero como tantas otras veces, simplemente te traspasé… Y cuando me di cuenta, ella estaba sosteniendo tu otra mano, ella sí podía… Giraste hacia mí, y por un precioso momento pensé que habías logrado verme, pero luego la abrazaste y todo… Todo se me vino abajo…

Ya basta. No sigas— ordenó él. Estaba empezando a odiar que ella dijera todas esas cosas, pero más que odio era dolor y culpa.

Y también te acompañé mientras la buscabas por toda la ciudad… y cuando la encontraste… Estaba muy orgullosa de ti: sabía que lo lograrías, aunque reconozco que no quería que lo hicieras…

Te dije que no siguieras—cada vez, el joven la sostenía más fuerte.

Y cada noche, cuando duermes, también estoy ahí. Me recuesto a tu lado e imagino por un instante que eres aún mío. Tu cama es bastante grande, ¿lo sabes, no?— ella rió por un momento, aunque él no se inmutó por eso. —Pero he estado siendo egoísta todo este tiempo. Tal vez por eso tardaste tanto en enamorarte de Kula, porque inconscientemente yo no dejaba ir. Porque, por más que te dijera que me olvidaras y todo, seguía viniendo aquí, seguía invadiendo tu mente… Lo lamento mucho, tendría que haber desaparecido hace ya bastante tiempo…

No quiero… que sigas diciendo cosas así ¿oíste bien?— dijo serio él.

¿Recuerdas esa historia absurda que nos contó Max?—contestó ella, con una cálida sonrisa—¿ La del zorro que prefirió dejar caer su bolsa de monedas de oro para salvar a su amada? Claro que él la contó a su manera pervertida…— ella rió por eso, y le arrancó a la fuerza una diminuta sonrisa al muchacho —Y vivieron felices por siempre… Esto es lo mismo, K'. Ella es tu final feliz, y éste es sólo el comienzo de eso… Sólo tienes que soltarme ahora…— bajó la mirada hacia donde estaba la mano de él, impidiendo que se fuera. Y él también vio allí, de repente el brazo que agarraba se desvanecía, desapareciendo de poco a poco. Trató con todas sus fuerzas de no soltarla más, pero no faltaba mucho para que desapareciera por completo.

No… ¡No! No quiero olvidarte…

No lo harás, pero ahora tienes todo un camino por delante, que te dejará recuerdos mejores que los que te dejé yo. Tienes que vivir… Vive por aquellos que ya no podemos— concluyó la muchacha, y todo aquel lugar junto con ella, desapareció totalmente.

K' despertó algo inquieto. Notó que sus ojos estaban húmedos, así que se los frotó, al tiempo que se recostaba. Alguien asomó su cabeza por la puerta:

—Ya está el desayuno. A propósito: gracias por ayudarnos…— comentó irónicamente Máxima.

— ¿No te dije que tenías prohibido abrir la puerta de mi cuarto? — masculló K', malhumorado, aunque eso era normal en él cuando recién se despertaba.

—¿Y qué me vas a hacer? ¿Teñirme el cabello de blanco-anciano número 4 como lo tienes tú? — comentó maliciosamente Máxima (que sabía que K' detestaba las bromas acerca de su pelo), pero en ese momento echó a correr, porque K' lo empezó a perseguir. Corrió hasta la cocina y al ver a Whip, que en esos momentos se encontraba fritando huevos, la levantó y la usó como escudo ante Dash.

—¡¿QUÉ CARA…?!

—¡Atrás! ¡ATRÁS! ¡O no dudaré en usar a esta energúmena contra ti!— El cyborg manipulaba el cuerpo de Whip como si fuera una muñeca de trapo. K' buscaba alguna manera de alcanzar a Máxima.

—¡Deja de ser marica y pelea como un hombre!— K' estaba tan eufórico que hasta sonreía.

—¡Suéltame en este mismo instante, Máxima, o sino te voy a aplastar…!—Whip giró hacia la sartén —… Los huevos!

—Whip… No acabas de decir eso… —musitó K', en shock.

—¡Pero qué grosera que eres, Whippy! —comentó Máxima, no creyendo lo que había escuchado. Whip parecía no entender nada.

—¡¿De qué están…?!— de repente repasó la conversación y cayó en la cuenta. —¡NO SEAN BABOSOS! ¡ME REFERÍA A QUE SE ESTÁN QUEMANDO LOS HUEVOS!

Se soltó del agarre de Máxima, que junto con K' aún no entendían qué rayos pasaba, y les mostró la sartén en la que estaba fritando hasta momentos atrás. Durante un instante los tres quedaron en silencio, pero de un momento a otro estallaron en carcajadas.

—¿Se puede saber a qué se debe tanto alboroto?— Diana irrumpió en la cocina con cara de pocos amigos. —¡Van a despertar a Kula y aún no hay nada listo!

Observó a los demás –que estaban en el piso, muertos de risa- , y con cara aterrada, gritó:

—¡AAAAAAH! ¡Dash! ¡Hazme el favor de no pasearte en bóxers por la casa y deja de ser un pervertido!—Diana se tapaba los ojos, al tiempo que enrojecía y se daba la vuelta.

K' bajó la vista hacia su cuerpo y comprobó que, en efecto, sólo traía puestos sus bóxers.

—Ah, no me había dado cuenta…

Otro momento de silencio entre los cuatro, y repentinamente volvieron las carcajadas. Esta vez, Diana los acompañó.

—¿Serás… jajaja… tan idiota… jaja… de no darte cuenta… jajaja?— exclamó sin poder parar de reír Diana.

—¡Es… jajaja… un pervertido…jajaja!— Whip ya lloraba de risa.

—¡No tanto…jajaja… como tú con los huevos…JAJAJAJA!— exclamó K', y las carcajadas se amplificaron.

—¿Huevos…? ¿Qué está pasando aquí?— Kula estaba en la puerta, observando aquella escena, con el pelo todo revuelto: recién se había despertado.

Los demás fueron apagando su risa. La cocina estaba hecha un desastre: con tanto jaloneo de parte de Máxima, Whip había desparramado todo por el piso.

—¡Kula! ¿Qué haces despierta tan temprano?— preguntó nerviosa Diana, ya había parado completamente de reír.

—No hay persona humana que pueda dormir con tanto…oo..ooo… ¡K'! — exclamó Kula, poniéndose de repente colorada como un tomate, y riendo nerviosamente, salió de la cocina.

Diana, Máxima y Whip giraron a ver a K', y se acordaron de que estaba prácticamente desnudo.

—¡CIERTO!—exclamaron los cuatro al mismo tiempo, y Diana agarró de una oreja a K' y se lo llevó, probablemente a obligarlo a ponerse ropa a su cuarto.

—¡Qué día más raro!— suspiró Whip, levantándose con ayuda de Máxima, dispuesta a arreglar un poco aquel desastre que era la cocina, y haber si podía terminar el desayuno especial que estaba preparando para Kula.

—¡Y que lo digas!— comentó aún divertido el cyborg.

—A propósito… Si vuelves a tocarme un pelo…— Whip empezó a apretar el cachete de Máxima con fuerza extraordinaria, mientras éste se quejaba de dolor —no la contarás.

—¡Pero debía encontrar una manera de hacer reír a K'!— explicó haciendo un puchero Máxima, y Whip lo soltó. —Lo estaba observando dormir, y vi que lloraba y decía el nombre de ella… en sueños. Y dicen que la mejor medicina para el corazón es la risa, así que debía encontrar la manera.

Whip suspiró. Después le sonrió, al tiempo que lo abrazaba.

—¡Máxima! ¡Eres tan tierno!— exclamó con voz infantil, Máxima se sonrojó un poco.

—Lo sé, así soy yo…

—Eres un gran amigo, yo creo que K' no puede pedir un amigo mejor que tú. Eres muy importante para él, aunque no lo demuestre. Y sólo tú puedes hacer que se ría a carcajadas…— Whip soltaba lágrimas de conmoción. Alguien entró en la cocina.

—¡¿Qué está pasando aquí?!— exclamó Diana, por alguna razón molesta. Es que a simple vista, estaban en una situación comprometedora.

—Nada… Sólo que me hace muy feliz tener a personas maravillosas a mi lado… — dijo Whip, apartándose de Máxima, ante la mirada de los otros dos, y volviendo a sus labores gastronómicas. Diana y Máxima se miraron uno al otro, algo extrañados por aquel comentario, pero después sonrieron y ayudaron a la soldada a preparar el desayuno del cumpleaños de Kula.

N/A: ¡Ya sé que dije que el capítulo doce era el último! Pero es que me cuesta un poquitín separarme de esta historia . . Es la que más tiempo me ha costado cranearla (imaginarla xD) y voy a hacer uno o dos capítulos más :D.

Con respecto a este capítulo, el sueño que tuvo K' es una pequeño cuento que tenía que hacer como tarea, claro que con otros personajes (míos) y que la profe me dijo que estaba muy bueno (:3) así que quise ponerlo acá y compartirlo con ustedes (era mucho más largo pero en fin). Como seguro se imaginarán (porque soy una llorona de porquería xD) me emocioné con esa parte, pero después para no caer muy pesada, puse algo de comedia (deberían haberme visto, al menos escribiendo la parte de los huevos, me maté de risa y mi mamá me dijo que estaba loca ._. ) yyyy nada, espero que les haya gustado. Nos "vemos" (?) en el siguiente capítulo y una vez más (¡qué pesada!) gracias por leer mi historia.

Yapita: lo que en realidad quería decir Whip era "¡Suéltame en este mismo instante, Máxima, o sino te voy a arrancar… la cabeza!" pero como se dio cuenta de que algo se quemaba, dejó la frase en el aire xD.