DISCLAIMER: Ningún personaje me pertenece, son propiedad de SNK Playmore.
Capítulo quince- Provocaciones
Ya en la tarde, con la visita del Ikari Team, todos se hallaban en la sala de estar y a punto de conocer los regalos de Kula.
—Me pregunto qué será…— decía una muy sonriente Kula, desenvolviendo el papel de regalo de una caja mediana, cortesía del Coronel Jones.
Al sacar la tapa de la caja, quedó al descubierto una prenda pequeña de seda fucsia y un tanto transparente, con encajes y bordados. Todos –a excepción de Ralf, (quien sonreía ingenuamente) y Whip- abrieron los ojos de par en par, shockeados ante la idea de que el Coronel le hubiese regalado una prenda de "ese" tipo a la joven.
—Pero… ¡¿qué es eso?!— exclamó Diana, consternada.
—¿Acaso es…?— musitó Máxima, al borde de las carcajadas. Ralf no entendía esa reacción de parte de los demás.
—¡¿Serás pervertido…?!— masculló K', apretando los puños. Leona estaba mirando fijamente al Coronel, como avisándole lo que le esperaba al llegar a casa, o bueno, al cuartel.
—¿De qué están hablando, gente?— preguntó un muy confundido Ralf, ignorando tal vez el hecho de que Diana y K' estaban a punto de lanzársele encima.
—¡Kula aún es demasiado joven como para usar ese tipo de lencería!— exclamó Diana.
—¡¿LENCERÍA?!— exclamaron al mismo tiempo Ralf y Whip, mirándose mutuamente, como si no creyeran lo que acababan de oír.
—Dios, creo que me dará un ataque…— avisó Leona, tapándose la cara, que estaba a punto de caérsele de vergüenza.
—No es… ¡No es eso!— salió en su defensa el Coronel mientras agitaba sus manos en señal de negación, puesto que K' ya estaba preparándose para darle un puñetazo en medio de la cara.
—Tiene razón, es una pañoleta— señaló Kula, entre risas, levantando a la vista de los demás la dichosa prenda. K' y Diana suspiraron aliviados — Y muy linda, gracias.
—¡¿LO VEN?! ¡Aquí los únicos pervertidos son ustedes!— reprochó el Coronel, agradeciendo mentalmente a Kula, porque francamente había estado a punto de recibir una gran paliza.
—Me pregunto cómo te habrá visto la persona que te vendió eso…— comentó Clark, muy inoportuno, para hacerles plantear la idea a los demás. Ralf frunció el ceño.
—Sí, habrá pensado que tienes gustos raros…— concluyó Máxima, causando risas entre los demás y enojando más al Coronel.
—Whip me ayudó, no piensen que soy tan idiota como para entrar a una tienda de ropa para chicas… —anunció éste en su defensa.
—Como sea, ya cállate. Kula: abre el nuestro— pidió entusiasmada Whip, sentada en una de las piernas de Clark.
—De acuerdo…— respondió Kula, tomando el regalo de parte de la pareja. Al abrirlo, descubrió que se trataba de un perfume, y al destaparlo todos se sintieron ligeramente hechizados por aquel aroma. Olía a jazmines, mezclado con vainilla y un toque de cereza.
—Lo trajimos de una misión en la India, espero que te guste— contó Clark.
—¡Es riquísimo, muchas gracias!— agradeció la muchacha. —Ahora abriré el de Leona… ¡Vaya, qué cajita tan hermosa!... A ver… ¡AAAAAAAHHHHHHHH!— Kula chilló como si en el lugar hubiera una bomba a punto de estallar, agachándose e incitando al resto –a excepción de Leona, quien permaneció en su asiento, quieta y escudriñando los ojos; y de Ralf, quien hacía un gran esfuerzo por no reírse – a hacer lo propio. La pequeña cajita salió volando por los aires.
Pasaron unos segundos y nada sucedió. Nada estalló, y la reacción de Kula hacía pensar que eso iba a pasar, pero no.
—Este… ¿Qué estamos esperando?— preguntó Clark, quien se hallaba en una posición protegiendo a Whip.
—No lo sé…— respondieron los hermanos: Whip en el cobijo de su novio y K' en el piso, al lado de Kula.
—Máxima, ya puedes soltarme el brazo… — avisó Diana, cuyo brazo parecía querer romperse debido a la fuerza ejercida sobre este, obra de Máxima.
—Oh, jeje, lo siento…— se disculpó un tanto nervioso Máxima —pero ¿se puede saber qué pasó?
La expresión de Kula fue épica. Levantó la vista mirando a todos con confusión: realmente parecía estar convencida de que algo iba a estallar. Al posar sus ojos en el rostro serio de Leona, se puso roja como tomate y desvió la vista, dedicándose a recoger la cajita que había mandado a volar por los aires.
—¡Lo-lo lamento m-mucho, Leona…! —musitó desesperada, con la cajita en sus manos y retomando su lugar en el sillón.
—No te preocupes, querida…— dijo Ralf con una sonrisa cálida.
—Sí, no es la primera vez que pasa…— anunció Leona. El resto de los presentes asomaron la cabeza para ver cuál era el dichoso contenido de aquella cajita. —Supongo que, dado que utilizo pendientes explosivos en mis combates, no debería regalar joyas de ese tipo a nadie…
—¡No, por favor! ¡La culpa es mía por ser tan exagerada! ¡En serio lo lamento…!— se disculpaba una muy arrepentida Kula, a lo que Leona simplemente dirigió una tímida sonrisa.
—Algunos piensan que Leona es una asesina a sangre fría… ¿Por qué será?— cuchicheó Máxima irónicamente a K', y ambos rieron, aunque al percibir la mirada penetrante de Leona callaron como si les hubieran dado un cinturonazo.
—En fin… Cambiando de tema— dijo Ralf, tratando de salvar a aquellos dos de un futuro no muy afortunado —Ustedes… —señaló a K' y Kula— ¿qué onda hay entre ustedes? ¿Están saliendo o qué?
—Ralf: no preguntes cosas personales…— susurró Leona, y el Coronel hizo un puchero.
—¡Ah, pero quiero saber!
—A mí me intriga saber…— admitió Clark en su tranquilo tono.
Kula se vio ligeramente sonrojada, y K' desvió la vista. "¡Dios! Como odio que metan las narices en donde no les importa…" masculló el peliblanco para sus adentros.
—Admítanlo de una vez por todas— agregó Whip, sonriéndoles pícaramente. K' carraspeó y Kula empezó:
—Bueno… Este… Nosotros… —la verdad ni ella lo sabía, no habían quedado en nada concreto y tampoco disponían del tiempo ni la privacidad suficientes como para aclararlo, así que miró a K' para que la ayude: a ella también le estaba entrando curiosidad la respuesta.
—¡Cuéntennos!— insitió un curioso Coronel, impacientando a K', que se dispuso a replicar:
—No estamos — la palabra incluso era difícil de pronunciar— sa-saliendo — una mirada de escepticismo se dirigió a él —¡No lo estamos!
Kula se quedó estática un momento, y después dirigió una mirada inquisidora a K', quien al verla puso una expresión de confusión, como si no entendiera porqué rayos le estaba mirando como si fuera a darle un largo sermón ni bien estuvieran a solas.
—¡Ay, sí! ¡Como no!— soltaron al mismo tiempo Whip y Ralf.
—Qué raro, pensaba que sí— comentó Clark.
—¿Será cretino…?—masculló Diana.
Máxima se dedicó a mirar con lástima a su amigo, en su mirada se podía leer un claro "amigo, no entiendes nada de mujeres". Leona se limitó a alzar una ceja.
—Si eso no es salir, no quiero ni imaginarme lo que será salir— comentó Ralf, haciéndole nacer un tic en la ceja derecha a K'.
—No le hagan caso: están saliendo…— avisó Whip, ignorando a su hermano.
—Es suficiente…— advirtió un algo furioso K', quien cerraba los ojos en un intento de controlarse.
—No es bueno jugar con los sentimientos de una chica, Dash…—dijo Diana, quien entendía las intenciones de los demás de acabar con la paciencia del peliblanco, y no quería perderse la oportunidad de fastidiarlo. —Ni recomendable— agregó, tronándose los dedos.
—Este, chicos…— dijo Kula, viendo cómo a K' le saltaba una vena en la frente.
—Otra cosa es que es cobarde y no lo quiere admitir— adicionó Máxima y eso fue la gota que colmó el vaso.
—¡SI DIGO QUE NO, ES NO Y YA DEJEN DE METERSE DONDE NO LOS LLAMAN!— gritó furioso K', levantándose de golpe. Whip, Máxima, Diana y Ralf soltaron carcajadas, habían logrado sacar de las casillas a Dash. —¡¿De qué se ríen?!— exclamó un poco más relajado, aunque no tanto. Kula se mostró ligeramente herida, pero luego recordó que él tenía razón al decir que no estaban saliendo.
Lo habían provocado, y eso era lo que querían, porque si fuera cierto que nada pasaba entre ellos, K' no se hubiera puesto tan nervioso. Se había vendido solo.
Pasaron unos momentos que le sirvieron a K' para calmarse y acomodarse en el sillón mascullando algo parecido a "qué fastidio", y a los demás para apagar su risa. Pero Whip decidió no dejarlo ahí, y siguió con esa actitud molestosa:
—Ah, ¿eso quiere decir que Kula está soltera?— K' levantó la vista, alarmado, al tiempo que Kula sonreía maliciosamente en complicidad a la sonrisa de Whip.
—Eso parece— agregó Diana, siguiendo el juego. Definitivamente era algún truco femenino porque, por más que Ralf, Clark y Máxima trataran de saber qué se traían entre manos, no pudieron descifrarlo. K' apretó los puños ligeramente.
—Bueno, no es como si fuera algo permanente, ¿verdad?— preguntó pícaramente Kula, y recibió una mirada fulminadora de parte de K'.
—¡Por supuesto que no!— exclamó Diana, fingiendo estar escandalizada.
—De hecho: conozco un bar al que van muchachos bastante simpáticos—agregó Whip— y ahí Kula, tienes para escoger-
Un golpe seco en la mesita del café le indicó que ya era tiempo de parar.
—¡SÍ! ¿OYERON? ¡SÍ, SÍ! ¡ES MI NOVIA Y NO VA A IR A NINGÚN LADO A ESCOGER NADA!— gritó, nuevamente enfadado, K'. De un saque, atrapó la mano de Kula, quien sonreía traviesamente. Luego frunció el ceño y desvió la vista a la pared, evitando las miradas molestosas del resto.
Provocado de nuevo.
—Bueno, no es la declaración más romántica que me hayan hecho, pero…— empezó Kula, sonriendo ampliamente, y dándole un apretón a la mano de K' —aceptó— susurró sólo para que K' la escuchara.
Unos minutos más tarde se encontraban cantándole el "Happy Birthday" a la peliceleste. Al momento de pedir los deseos, Kula miró con atención a su alrededor.
¿Qué podía pedir que no lo tuviera ya? Es decir, el anteaño pasado (año en el que fijaron esa fecha como su cumpleaños) había pedido que ya no hubiesen problemas para ellos y pudieran vivir tranquilos como personas normales. El año pasado había pedido que K' la tratara menos indiferente y con suerte que se fijara en ella. Por el momento, los deseos anteriores se habían cumplido con efectividad. Ya no tenía nada más que pedir, sería una malagradecida si pedía más que aquello. Lo único que se le ocurrió pedir fue:
Que todo siga como ahora.
Que nada cambie, que puedan pasar el tiempo como familia –una extraña y asimétrica familia-. Así que sopló las velas y al mismo tiempo le dio un apretón a la mano de K'.
Y, si alguna vez, cuando era más joven y Diana –la única protectora que tenía en NESTS que la quería- le había contado alguno de esos cuentos de hadas tan comunes (para distraerla de las heridas causadas por los experimentos) que acababan en un final feliz haciéndole pensar que ella algún día tendría el suyo propio, pues bien: éste lo era. A su extraña e inimaginable manera, lo era.
N/A: ¡PERDÓN! ¡PERDÓN, PERDÓN, PERDÓN… (x mil)! Me tardé demasiado en subir este capítulo, podría decir las razones pero creo que sonarían más como escusas… Aún así: falta de tiempo, reprobé materias, castigo, despojo de computadora e internet… Soy una pésima escritora, no los merezco TT_TT… Ok, éste el penúltimo capítulo, y el siguiente no será de gran extensión, pero lo subiré pronto. Ahora, a quienes les gusta mi manera de escribir: ¿de qué pareja o de quién les gustaría ver un fic? Podría hacer series de One-shots o un fic largo si la pareja es de mis favoritas. ¡Pidan, pidan! :D Bueno, esperando sus reviews (aunque no los merezco) y también que les haya gustado este capítulo, me despido, subiendo el epílogo en los días venideros.
