Segunda Parte;
ya pronto empezara lo bueno.
Hermione se sentía dolida, aquella tarde Malfoy la había humillado como de costumbre, pero aquel comentario le había dolido demasiado, mas de lo que ella esperaba.
Sabia que el termino Sangre Sucia era el preferido del rubio para dirigirse hacia ella. ¿Entonces? ¿Porque la había echo sentir tan miserable? ¿Porque empezaba a sentir dolor de repente? Era algo estúpido.
Se seco las lagrimas que corrían por sus mejillas, se sentía cada vez mas estúpida. ¡Era Draco Malfoy! Era obvio que el no sintiera remordimiento cada vez que la insultaba.. ¿Pero porque solo a ella?
Abrió la puerta de la fría y solitaria biblioteca, para darse cuenta de que no había mucha gente en ese lugar. Después de saludar a Madame Pince, fue directamente a un estante donde había libros gruesos y viejos, busco de entre todos el que mas le llamara su atención y se fue a sentar al lugar mas apartado. Se sumergió en el libro, sin darse cuenta de que alguien se había sentado enfrente de ella.
Lo noto cuando sintió punzadas en la nuca, las cuales llegaban cada que el la miraba.
-Que quieres Malfoy- Le dijo de mala gana, sin despegar los ojos de aquel libro.
Malfoy alzo una ceja confundido. ¿Como diablos sabia que era el? Sonrió de lado, estaba fascinado por el comportamiento de la castaña.
-Me alegro que ya me reconozcas- No sabia que mas decir. Quería insultarla, como lo había echo esa tarde. Pero algo no estaba bien. Las palabras no le brotaban. Era como si su cerebro estuviera desconectado de su boca.
La miro por varios minutos sin comprender siquiera el porque la miraba.
-¿Te vas a quedar como idiota ahí sentado?- Las palabras de Hermione lo taladraron por completo, se dio cuenta de que la chica había bajado el libro y lo estaba mirando.
Sus ojos color avellana estaban rojos e hinchados.
Había llorado.
Y por su culpa.
Trago saliva sin saber que mas decir, se le había formado un nudo en la garganta. Se paro de un golpe, sin dejar de mirarla por un segundo.
Hermione alzo una ceja, vio como Malfoy balbuceaba y sin mas se dio la vuelta para dejarla sola.
Bufo enojada y volvió a su lectura.
Al llegar la noche, Hermione iba saliendo de la biblioteca, Todo su enojo y toda su ira se habían ido por completo, recordó aquella extraña visita de Malfoy con ella en la biblioteca.
-Estúpido Malfoy- Dijo mientras se tapaba con su túnica, hacia un fuerte frió. Y los pasillos no eran muy calientes que digamos. No tenia hambre, así que decidió no aparecerse esa noche a cenar. Fue directamente a su torre y tras decir Dragon con viruela el retrato de la Señora Gorda se abrió dejándola entrar.
Como lo había pensado, no había nadie, subió a su habitación, la cual estaba completamente sola, mejor para ella. No estaba de humor para escuchar a Lavender hablar de Ron toda la noche.
Se fue a cambiar, poniéndose un camisón color azul claro, bostezo mientras se estiraba y caminaba directamente a la ventana, pues el aire entraba con fuerza y si no la cerraba en ese momento le iba a pegar un fuerte resfriado.
Pero algo la hizo parar.
Vio como una figura corría por los terrenos de Hogwarts, entro en pánico, ya que el sujeto llevaba una capa negra y una mascara como un Mortifago.
-¿Mortifagos? ¿Aquí?- Susurro mientras seguía observando como la pequeña figurita corría. Sintió como su corazón se paraba cuando aquella persona se quedaba quieta y fijaba su rostro hacia su ventana.
Hermione cerro con fuerza las cortinas, se sentó en su cama, sintiendo un escalofrió invadir toda su espalda.
