Tercera Parte;


-Bueno alumnos, como ya saben, el nuevo Profeso de Defensa Contra las Artes Oscuras, se presenta esta noche con nosotros, por favor profesor Blakeway...-

Un silencio incomodo se hizo en el Gran Comedor, después de que Dumbledore presentara al nuevo maestro de ese año. Todas las miradas estaban fijas en aquel sujeto alto, de mirada oscura, su cabello era corto y negro, sus ojos de un verde esmeralda tan brillantes y llenos de soledad, de tez demasiado pálida. Joven y aunque era delgado, podía intimidarte con tan solo estar cerca de ti.

La persona se paro en medio de todo el colegio, alzo el cuello y alzo una ceja de un modo prepotente.

-Soy el profesor Blakeway, William Blakeway.. enseño como ya les mencionaron, Defensa contra las artes oscuras.. espero verlos a todos en clase... les enseñare lo que son las verdaderas artes oscuras..-

Se alejo del estrado dejando a todos callados, Dumbledore sonrió no muy convencido

-Muy bien, bienvenido profesor, espero que su estadía aquí sea de su agrado..- Comenzó a aplaudir animando a los demás a seguir su paso, sin mucho éxito.

Harry lo miraba fijamente, algo en ese profesor no le gustaba.

-Valla fenómeno- Sonrió Ron mientras tomaba jugo de calabaza. -Porque todos los profesores son así de extraños..-

Hermione y Georginna echaron a reír, la castaña miro al profesor que charlaba animadamente con Snape.

-No me extraña que esos dos se lleven bien...-

-¿A que te refieres Ron?- Le pregunto Harry mientras volteaba de vez en cuando a mirar a Snape y a Blakeway.

-Pues... es obvio que el es un mortifago-

Todos voltearon a ver al pelirrojo el cual, estaba ligeramente sonrojado.

-¿Un mortifago?- Chillo Georginna. Ron asintió de nuevo, mirando a sus 3 amigos -Bueno, eso supongo... yo que se..-

Hermione giro los ojos mientras se acomodaba el cabello, a su mente se le vino la escena que presencio la noche anterior, cuando vio correr a un mortifago afuera del colegio. O al menos pensó haber visto uno.

De nuevo, aquel escalofrió le invadió la espalda. Levanto la mirada para encontrarse a Malfoy, mirándola fijamente. Le sonrió débilmente, pero Malfoy aparto la vista sin mas. Hermione giro los ojos, sintiéndose estúpida ante su reacción. ¿Que demonios le pasaba?

-Sera mejor irnos- Murmuro Georginna mientras arreglaba su cabello. -Nos toca DCAO, y no creo que quieran llegar tarde...-

Los chicos caminaron pesadamente hacia las mazmorras, el aire azotaba contra sus rostros, haciendo empeorar su estado de humor.

Al entrar notaron que el ambiente estaba fúnebre, y para hacer mas incomoda la clase, les tocaba con los Slytherins.

Se sentaron en medio de todos, a excepción de Hermione, que opto como de costumbre estar hasta adelante.

-Te acompaño- Le sonrió Georginna sentándose a su lado. La castaña asintió mientras su cuerpo se relajaba,sonrió de lado pero se le borro de inmediato al escuchar como la puerta de madera se cerraba de un golpe.

-De acuerdo, quiero silencio en este lugar.- Blakeway se sentó en la mesa que estaba enfrente de todo el salón.

Sus ojos verdes viajaban de rostro en rostro, memorizando a cada chico que se encontraba ahí.

Sonrió de lado al ver a Ron sentado en medio del aula, se paso la lengua por los labios y con voz ronca se dirigió a el.

-Vaya vaya, un Weasley, mas bien, uno de tantos... tus hermanos Fred y George han causado mucha polémica ¿sabes? Ya se que esperarme de ti...-

Ron se puso tan colorado como su cabello, se paro de la mesa para gritarle ¿Como se atrevía? Ni si quiera lo conocía y ya lo juzgaba..

-No tiene derecho de hablarle así- La voz de Harry resonó en aquel lugar, Blakeway lo miro desafiadamente.

-Potter, Harry Potter.. el niño que vivió... que sorpresa... mejor guarde silencio, si no quiere un castigo... y ahora todos, harán un reporte acerca de todos los hechizos que conozcan. Tanto lo que provocan y el como se pueden curar si es que hay remedios. Lo quiero para la próxima clase.. y ahora trabajaran en silencio, copien lo del pizarron y practiquen..-

Harry apretó el puño, clavando sus uñas en su mano. Algo no andaba bien con ese sujeto..


Malfoy suspiro con cansancio, siempre le había sido interesante aquella clase, pero ahora que Blakeway había llegado las cosas cambiaban.

Y para colmo aquella noche le tocaba vigilar el castillo. Era su labor como prefecto.

Se tallo los ojos y agarrando su capa salio de su cuarto. Recordó que te tocaba dar guardia con Granger. La Sangre Sucia

Al acercarse mas a las puertas del Gran Comedor, las cuales estaban cerradas, pudo visualizar a Hermione, la cual tenia su cabello atado en un moño, mientras mechones rebeldes trataban de escapar.

Sonrió.

-Llegas temprano- Su mirada recorrió su cuello despejado, y un impulso grande de morderlo lo invadió.

-Si, quiero terminar esta tortura lo antes posible- La castaña se puso a caminar dejando a Malfoy atrás. El rubio se enojo, la siguió torpemente y tomándola de un brazo la hizo girar.

-Escucha Granger, no pienso seguirte.. yo iré adelante y...- No termino. Se había quedado de nuevo sin palabras, al verla ahí, casi a la luz de la luna. Arrugo la nariz y la soltó enojado.

-¿A donde vas?- Le grito Hermione al ver que se alejaba, dejándola sola. Malfoy se limito a contestarle y desapareció en la oscuridad.

-¡Maldición!- Grito mientras daba un golpe a la pared.