He decidido poner el disclaimer en todos los capítulos a partir de ahora, ya que veo que todo el mundo lo hace xD

/!\DISCLAIMER/!\: Ni "Código Lyoko" ni "Skyland: El nuevo mundo" me pertenecen. Utilizo sus personajes y conceptos por diversión y sin ánimo de lucro. Ambas series pertenecen a sus respectivos dueños.


Capítulo 6: "No es justo"

-El Páramo seijin-pensó Aelita-.¿Y qué es eso?

-Es un lugar solo accesible para nosotros, los seijins. Cada vez que conciliamos el sueño, tenemos una serie de posibilidades de aparecer aquí, donde podemos encontrarnos con seijins de todas las partes del mundo, por muy lejos que estemos unos de otros. Por lo visto, ahora no hay gente.-comentó finalmente Xana.

-De entre todas las suertes,¿tengo que encontrarme con Xana precisamente?.-masculló Aelita por lo bajo.

-No es suerte-respondió Xana, sobresaltando a Aelita-. Finalizar los estudios en la Academia con matrícula de honor tiene sus ventajas-se palpó la insignia dorada-. Puedo entrar y salir del Páramo a voluntad propia.

-Genial, no hay nada mejor que compartir mis sueños contigo.-exclamó Aelita irónicamente.

Xana lanzó un manotazo al aire, con su mano cargada de energía, empujando a Aelita varios metros atrás. La chica hasta el momento había mantenido la guardia baja, y se maldijo a sí misma por ello.¿Cómo era posible que estuviese hablando con Xana?¿Aquella que había esclavizado a medio planeta?¿Aquella que era capaz de hacer cosas atroces como...?

Sus pensamientos se vieron interrumpidos por otra onda de energía que le dio de lleno en el pecho, arrebatándole el aire de los pulmones. Aelita se llevó la mano al pecho mientras boqueaba, recuperando el aliento. Se incorporó e intentó lanzarle bolas de energía a su enemiga, pero esta las esquivaba o las absorbía. Finalmente, Aelita acumuló energía en sus manos, generando una chispeante esfera de energía. La lanzó con todas sus fuerzas contra Xana.

Impresionando a Aelita, Xana puso sus manos sobre la esfera deteniendo el ataque. La pequeña seijin impulsó sus brazos hacia delante, intentando que su energía llegara a superar a la de Xana. Sin embargo, con un simple gesto, ella le devolvió a Aelita su propio ataque, potenciado con su poder.

La gran cantidad de energía embistió a Aelita y le obligó a quedarse en el suelo, encogida sobre sí misma. Aquellos ataques dolían, sobre todo ese último; pero no era dolor físico, sino como una especie de dolor interior.

-No me subestimes ni me faltes al respeto, niña-le replicó Xana furiosa mientras se acercaba a ella-. No sabré donde estás, no podré hacerte daño directamente; pero si te descubro entrando aquí, da por seguro de que te haré sufrir bastante.

Aelita cerró los puños y apretó los dientes, impotente. Sabía que Xana tenía razón, no era rival para ella. Por algo se había convertido en jefa de la Organización y controladora de Skyland.

-Pero no he venido al Páramo para eso-Xana recuperó su tono neutral característico-. Tengo a tus padres bajo mi poder. Si quieres volver a verlos vivos-recalcó esta última palabra- acude al bloque donde está tu casa, en Lumenia. Tienes hasta la próxima vez que entres en el Páramo para dar una respuesta; y más te vale pensarla rápido,¿quién sabe? Podrías volver aquí mañana, o dentro de meses.

Xana desapareció ante sus ojos, dejando a Aelita sola con su eco. Tardó unos segundos en procesar todo lo que le había dicho Xana, pero lo único que le preocupaba era sus padres. Poco a poco su vista se nubló por culpa de las lágrimas que habían inundados sus ojos.

-No quiero entregarme a Xana. No quiero dejar a mis amigos. Pero no puedo abandonar a mis padres-se dijo a sí misma, intercalando sollozos e hipidos de llanto-, no me lo perdonaría nunca.¿Qué puedo hacer? No es justo. No es justo.

Aquel pensamiento cobraba cada vez más fuerza en su mente al igual que sus sollozos. Deseaba volver al tiempo en que vivía con sus padres en Lumenia, sin preocuparse de nada. De la mano de aquel deseo, una marabunta de pensamientos inundaron la mente de Aelita.

Ella en uno de sus cumpleaños, soplando las velas de la tarta.

Su padre enseñándole a tocar el piano sin mucho resultado, ya que Aelita tocaba las teclas al azar mientras reía.

Cómo su madre le curaba las heridas cuando se caía jugando en el jardín.

Su mejor amiga y ella contándose secretos y confidencias en las ramas de su árbol preferido.

Los libros que leía por las noches a escondidas, a la luz de una linterna.

Aquellas largas tardes con su madre cuidando el huerto y las flores...

Y el maravilloso olor que desprendían.

De repente sintió una sensación, como una especie de brisa que le daba de frente. Notó como su cuerpo semitransparente se dejaba llevar por ella hasta esparcirse como la arena al viento.


Al abrir los ojos, Aelita seguía sintiendo aquella brisa, pero le bastó un simple vistazo a su alrededor para asegurarse de que estaba en su cuarto. Se incorporó y sentó en el borde de la cama para ordenar sus pensamientos. Notaba un leve calor en las mejillas y sus ojos, y no tardó en darse cuenta de que tenía las mejillas mojadas por unas lágrimas que seguramente habría derramado mientras dormía.

Dirigió la vista hacia el reloj digital que tenía en su mesilla de noche y se sorprendió de ver que solo llevaba dormida 15 minutos, aunque en su sueño para ella hubiese sido más de media hora. Recordó de repente qué le acababa de pasar con Xana, y a toda velocidad salió de la habitación, pero esta vez no se olvidó de cerrar la puerta.

Recorrió los pasillos del edificio como una centella, esquivando a cuanta persona que se encontrara a su paso. Pasó por una encrucijada, resultando que Ulrich y Odd venían por el camino secante al que recorría Aelita, por lo que solo la vieron pasar antes de perderse tras la esquina.

-¿Esa que acaba de pasar corriendo no es Aelita?-le preguntó Ulrich a Odd, sorprendido por la velocidad de la chica.

-Creo que sí,¿conoces a alguien más que tenga el pelo rosa en Puerto Ángel?

-Me pregunto a dónde irá.-dijo Ulrich obviando la respuesta de Odd.

-Solo hay una forma de saberlo.-declaró Odd con una sonrisa y empezando a correr en la dirección que había seguido.

Les bastó avanzar un par de pasillos para ver que no sabían por donde había ido la pelirosa.

-Joder, Aelita corre rápido.¿Dónde se ha metido esta chica?-preguntó Ulrich.

-Por el camino que ha cogido, creo que ha ido a la salida.-opinó Odd.

Ulrich asintió y los dos se dirigieron a la salida del bloque de pisos, saliendo a una de las calles más concurridas de Puerto Ángel...De no ser porque estaba atardeciendo y dentro de nada se haría de noche.

-La hemos perdido de vista.-se lamentó Ulrich.

-Probemos a preguntar a la gente, a lo mejor alguien la ha visto.-propuso Odd.

Ambos empezaron a preguntar a todas las personas que se encontraban en la calle, pero nadie parecía haber visto a Aelita. Entonces, Ulrich señaló algo en lo alto de la calle:

-Mira, esa de ahí es Louise. A lo mejor ha visto a Aelita pasar.-propuso mientras ascendía la calle hacia ella. (N/A: dios mío, las hermanas de Odd están por todos lados,¡SÁLVESE QUIEN PUEDA! Okno xD.)

-Hola, Louize.¿Has visto a Aelita pasar por aquí?-le preguntó Odd con tono meloso.

-Cuántas veces tendré que decirte que no me llames Louize-se quejó su hermana imitando su voz-. Pues sí, la he visto. Le pregunté a dónde iba y me dijo que hacia el hangar de naves. Parecía muy agitada,¿sabéis que le pasa?

-No, por eso la estamos buscando.-dijo Ulrich.

Se despidieron de ella, y Odd no pudo evitar volver a llamarla Louize desde lejos. La chica le gritó algo ininteligible por la distancia, así que los dos chicos prosiguieron su camino hacia el hangar.

-¿Para qué crees que Aelita habrá ido allí con tanta prisa?-rompió el silencio Odd.

-No tengo la más remota idea.

Pronto llegaron al hangar. Nada mas llegar se encontraron con Dahlia, que vestía su uniforme de la resistencia:

-Chicos, Cortés quieres hablar con vosotros. Os está esperando en el puente de mando de la Saint Nazaire. Por cierto, también quiere hablar con Aelita, si la veis avisadla para que venga.

La rubia se disponía a marcharse, pero los chicos la detuvieron.

-Espera, Dahlia. Aún no conocemos la Saint Nazaire y no sabemos dónde está el puente de mando,¿podrías llevarnos, por favor?-le pidió Ulrich.

-Está bien-suspiró Dahlia-, de todas maneras no tenía nada que hacer.

Los tres rodearon la nave y entraron en ella por la parte trasera, cuya compuerta estaba abierta. La estancia en la que se encontraban se trataba del depósito de mosquitos, y los chicos se fijaron en que estaba bastante concurrido de pilotos con herramientas.

-¿Qué están haciendo?-preguntó Odd con curiosidad.

-Están reparando los mosquitos. Algunos quedaron dañados en la misión de ayer.-respondió Dahlia sin ni siquiera volver la vista.

-Ajá.-musitó Odd con la mirada vacía.

-Dahlia, Odd no te hará mucho caso si le hablas de Mecánica,¡siempre suspendía en la escuela!-saltó Ulrich riéndose.

-Pero siempre te gano en Navegación.-respondió Odd, saliendo de su ensimismamiento.

-Eso da igual, un piloto debe conocer su nave por dentro y por fuera, de otra manera no es un piloto.-dijo el moreno, recitando las palabras de su profesor.

-Ulrich, si todos los profesores de la escuela no han podido hacer que estudie Mecánica en todos estos años, tú no vas a conseguirlo en cinco minutos.-declaró Odd, con un semblante entre de broma y seriedad.

-Bueno, Dahlia-Ulrich se giró hacia la susodicha, dejando por finalizada la conversación con Odd-,¿a dónde fuisteis ayer?

-A uno de los cuadrantes interiores de Skyland, territorio de la Organización. Intentamos hacernos con un transportador de agua, pero logró escapar. Al menos nos cargamos una buena brigada de patrullas.-concluyó, con una sonrisa, denotando que pese a aquellas derrotas los renegados no perdían las ganas de luchar.

Dejaron de hablar y caminaron hasta el puente de mando de la nave. Justo antes de abrir la puerta y entrar, oyeron el ruido de una discusión en su interior.

-¡...NO TIENES NINGÚN DERECHO A DECIRME QUÉ DEBO HACER!-chilló agudamente alguien.

-¡POR SUPUESTO QUE LO TENGO!¡SOY EL LÍDER DE ESTE BLOQUE, Y SI DIGO QUE NO ES QUE NO!-respondió en el mismo tono una voz más grave.

-¡DI LO QUE QUIERAS, PERO NO PIENSO QUEDARME DE BRAZOS CRUZADOS!

La puerta se abrió de golpe sorprendiendo a Dahlia, Odd y Ulrich. Estos dos últimos apenas tuvieron tiempo de reaccionar cuando Aelita pasó corriendo por su lado, llorando.

-¡Aelita, espera...!-la llamó Odd, empezando a correr hacia ella.

-Eh, eh, eh. Quietos ahí los dos. Ahora entráis y habláis con Cortés, y luego si queréis vais a por Aelita-les detuvo Dahlia mientras los empujaba hacia la habitación-.¿La chica no se ha tomado bien lo de la escuela, Cortés?-preguntó una vez cerró la puerta tras de sí.

-Qué escuela.-entre preguntaron y ordenaron Ulrich y Odd a la vez.

-No es eso, Dahlia, luego te cuento-Cortés se giró hacia los chicos-. Ya lleváis un tiempo en Puerto Ángel, y hemos decidido que vosotros dos y Aelita empecéis a asistir a clases. Para ser exactos, este lunes.

-¡Venga ya!-exclamó Odd-. Y yo que pensaba que nos habíamos librado de eso.

-Seremos rebeldes, pero no analfabetos, Odd.-señaló Dahlia molesta.

-Vale, perdón. Ahora,¿nos decís qué ha pasado con Aelita?

Cortés no respondió al instante, sino que se lo pensó un poco. Sabía que tarde o temprano se enterarían, así que les explicó la desagradable experiencia que tuvo Aelita en el Páramo seijin, además de explicarles qué era eso exactamente ya que si no lo sabía la pelirosa los chicos seguramente tampoco.

-Está enfrascada en ir al trueque, pero se que es una trampa y Xana no le devolverá a sus padres. Aun así ella se niega a hacerme caso-un par de segundos después, Cortés volvió a hablar-¿Podríais hablar con ella? A vosotros os escuchará. De paso contadle lo de la escuela; a mi no me ha dado tiempo a comentárselo.

-¡Señor, sí señor!-respondieron al unísono Odd y Ulrich saliendo de la habitación.

Ya habiéndose ido los chicos, Dahlia se acercó a Cortés:

-¿De verdad sería capaz de hacer Xana eso, capitán? Solo es una niña.

-Es capaz de eso y mucho más, créeme.-respondió él sentándose en su silla y mirando los holomapas.


-Hemos perdido a Aelita dos veces en menos de diez minutos.-dijo Ulrich pasándose la mano por la cara.

-Se hace de noche-señaló el rubio- y empieza a hacer frío, a lo mejor está en su cuarto.

Y no se equivocaban. Una vez estuvieron frente a la puerta de la habitación de la seijin, pudieron oir sus sollozos.

-Aelita,¿podemos pasar?-llamó Ulrich desde un lado de la puerta, llamando suavemente con los nudillos.

La chica se encontraba en su cama, sentada y abrazando sus rodillas. Alzó la cabeza al oír la voz de Ulrich, pero decidió ignorarlo.

-¿Estás bien?

-No. No lo estoy.-pensó para sus adentros, sumida aún en el silencio.

-Responde, Aelita, por favor...

Ella se mordió el labio inferior mientras decidía si responder o no. Podía notar la angustia en la voz de su amigo, pero simplemente no quería responder.

-Princesa, sabes que si tienes algún problema puedes contar con nosotros. Para lo que sea.-esta vez habló Odd.

Unos segundos después les llegó la respuesta.

-Pasad. La puerta no está cerrada.-dijo finalmente Aelita, con voz quebrada.

Odd y Ulrich entraron lentamente con una sonrisa gentil que intentaba ser contagiosa, pero que se borró de sus caras al ver a Aelita. La chica tenía los ojos rojos y brillantes, y sus mejillas relucían al igual que las lágrimas que las surcaban. Los dos chicos se sentaron junto a ella, cada uno a un lado, y permanecieron en silencio durante lo que parecieron siglos, aunque solo fueron segundos.

-Cortés ya nos ha contado qué ha pasado-rompió el silencio Ulrich-. No te preocupes, seguro que se soluciona.

-No es tan fácil, Ulrich-replicó Aelita sorbiéndose la nariz-. Puede hacer lo que quiera con mis padres. Lo que sea. No quiero abandonarlos, pero tampoco entregarme.¿Por qué tiene que ser todo tan injusto?

Ulrich volvió a animarla mientras Odd permanecía callado. El moreno, aunque era callado y taciturno, sabía qué decir en qué momento; no como él, que piensa después de hablar. Por enésima vez, Ulrich tranquilizó a Aelita y le dijo que no pasaría nada, pero ella respondió de mala gana:

-¡Tú qué sabrás!¡Tus padres no están encarcelados, no están bajo amenaza de muerte!

Ulrich la miró largamente, dolido. Aelita comprendió que Ulrich también había dejado atrás a sus padres y que, en cierta parte, compartía su dolor.

-Perdóname Ulrich, yo...-intentó disculparse.

-Déjalo.-cortó Ulrich fríamente, saliendo de la habitación.

Aelita y Odd observaron como Ulrich se marchaba dando un portazo, y la chica soltó un largo suspiro.

-No deberías haberle dicho eso...-le dijo Odd, pero sin regañarla.

-Ya lo sé, Odd. Sé que estoy insoportable, y lo siento. No quiero pagarlo con vosotros-dirigió la vista a la puerta-.¿Crees que se habrá enfadado mucho conmigo?

-Ulrich no es de los que guardan rencor. Seguramente mañana no te dirija la palabra o se muestre muy seco, pero se le pasará, tranquila.

-Eso espero...Gracias Odd, de veras.

-No hay de qué, princesa.

Aelita sonrió ante el apodo. Odd había cogido la costumbre de llamarla así, y Aelita admitió que le gustaba ese nombre. Sentía la tentación de abrazarle, sentía que de aquella era la mejor forma de tranquilizarse y de agradecerle su apoyo, pero no lo hizo, avergonzada. Ante aquel pensamiento sus mejillas se sonrojaron levemente.

-Tierra llamando a Aelita.¿Holaaa?-empezó a decir Odd pasando una mano delante del rostro de la pelirosa, a la cual había pillado con la mirada perdida y la mente ocupada.

-Eh...Ah. Nada.-balbuceó Aelita clavando la vista en Odd.

Se fijó en los los ojos de Odd. Jamás había visto unos ojos tan oscuros, casi negros; le costaba diferenciar si se trataba del mas oscuro de los marrones o de un negro absoluto. El rubio había hecho lo mismo, y se había quedado mirando aquellos ojos verde bosque que, curiosa y adorablemente, encajaban a la perfección con el claro rostro y el rosado pelo de Aelita.

De repente a la chica le asaltó un pensamiento: ella, Odd, mirándose a los ojos, solos en una habitación... Volvió a sonrojarse, sacudió la cabeza para alejar aquellos pensamientos y rompió el contacto visual. Se levantó, incómoda por la situación, y Odd hizo lo mismo.

-Bueno, ya es tarde...Creo que es hora de irme.-dijo Odd, aún embobado.

-Ehm...Sí.-respondió ella en el mismo estado.

Tanto ella como Odd se apresuraron a abrir la puerta y antes de que pudieran parar, ambas manos se juntaron sobre el picaporte. Los dos se sonrojaron aún más y Odd salió de la habitación intentando no mirar a Aelita para que no denotaran su sonrojo.

-Hasta mañana, Odd. Gracias.-se despidió Aelita serenándose.

-De nada, no te preocupes por Ulrich que ahora lo calmo yo un poco.

Aelita cerró la puerta y se apoyó en ella con un suspiro.¿Acababa de pasar lo que acababa de pasar?¿De verdad? Sentía como el corazón disminuía su velocidad, pero no su fuerza. Notaba el calor que le transmitían sus mejillas y las sienes le palpitaban. Su respiración era, aunque estable, fuerte, igual que los latidos de su corazón.

Mientras tanto Odd sentía lo mismo. Había caminado un par de pasos para llegar frente a su puerta, cercana a la de Aelita, y se había quedado en el sitio absorto en sus pensamientos.

-¿Me...gusta...Aelita?-susurró, paladeando las palabras como si no estuviese seguro de que él mismo las dijera. De repente un pensamiento le asaltó-. Ostia, me olvidé de decirle a Aelita lo del colegio.

Llamó a la puerta de Aelita y esta rápidamente la abrió:

-¿Qué pasa?-preguntó al ver de nuevo a Odd.

-Se me había olvidado decirte que Cortés ha dicho que vamos a empezar a ir al colegio de la isla. Que vayamos consiguiendo los materiales escolares y el lunes empezamos.

-Menudo rollo.-resopló Aelita

-En fin, eso es todo-finalizó Odd caminando un par de pasos atrás-. Hasta mañana.

Aelita emitió un sonidito gutural como respuesta y cerró la puerta, de nuevo.

-Menudo lío tengo en la cabeza-pensaba mientras preparaba su cama para dormir y se ponía el pijama-. Será mejor que lo consulte con la almohada y ya mañana veremos...

Aelita creía, o quería creer, que teniendo esos pensamientos alejaría aquellos relacionados con el secuestro de sus padres. Sin embargo la mente, taimada traidora, no dejó de golpearla con aquel hecho durante la noche. Ni qué decir que no pudo dormir ni cinco minutos seguidos.


¡Hola hola, caracola!

Lo primero: sí ascazo de título de capi, pero no encontraba ninguno mejor.¡Elegir títulos se me da de pena!

Sieeeeento de nuevo el retraso, pero entre trabajos que he tenido, síndrome del escritor vago y quedadas con una amiga; en fin, que no he tenido tiempo ni de escribir, ni de actualizar. Pero no dudéis por un instante que descuido el fic; si por alguna razónn no pudiera escribir o algo, tened por seguro que os avisaría.

Pero bueno, aquí tenéis el capi. Como forma de pedir disculpas por el retraso, os traigo un capítulo un poco más largo que los demás y otro momento Oddlita, disfrutadlos que yo lo he hecho ^^ ESO SÍ DEL COLE NO SE SALVA NADIE MUAJAJAJAJAJA okno.

Y estoy super feliz =) Ahora mismo que estoy escribiendo esto (y hace unos momentos estaba acabando el capi), he vuelto de Cádiz (vivo en una barriada de Pto. Real ^^ ) de la presentación de "El Libro de los Portales" de LAURA GALLEGO GARCÍA 3 Estoy superhipermegafelicísima. Me ha firmado el libro este y además le he dado una tarjeta gigante que hice con mi mejor amiga( razón por la que no pude actualizar ^^"), que también vino conmigo :D Le encantó y se tiró su buen rato para leerla y mirarla xD Además antes, en la ronda de preguntas, yo le hice 4, y en una se quedó un rato pensando xD En fin, que casi lloro y todo. Uno de los mejores días de mi vida, sin duda =)

¡Yyyyy pasamos con las reviews! =D

Midnight SkyDragon: ni que decir de tu novelita, Bree ;) Que ya es que no sé que poner cada vez que subes un capi, porque ya está dicho todo xD Dejémoslo en un "He pasao por aquí".

juanantoniotarot: ningún problema. Todos tenemos vida a parte de la escritura y ante todo es una afición, y lo primero es el deber ;) No te preocupes, por mucho que tardes en actualizar, aquí me sigues teniendo preparada para leer xD ¡Gracias muchas!

HeiMao.3: pensé en ti y en los oddlitas al escribir este capi, créeme xD Me alegro de que te guste, es un auténtico placer ver que lo que escribes gusta; eso da muchos ánimos para escribir.¡Gracias muchas!

NicholasBellamorte: ayer mi padre me dijo que el disco se había estropeado por completo y no se podía recuperar nada =/ Toca comprar uno nuevo, puf... Lo siento por ti también. Me gustó el final de ML, aunque la muerte de Ulrich no me la esperaba; no sé, es que directamente no contemplaba esa posibilidad, pobrecico D: ¡Gracias muchas!

holaminombreesdrama: mi género es la fantasía y no el misterio, así que si intento meter un poco de este último en el fic no te extrañe que sea un poco...No sé, chapucero, malo, etcétera xD En fin, lo hago lo mejor posible :D Supongo que disfrutarás mucho entonces de este capítulo xD ¡Gracias muchas!

Muchas gracias por vuestra reviews y por seguir la historia.¡Hasta el próximo capítulo!