Hola, ojala les este gustando.

Saludos a todos!

Cuarta parte;


Hermione quedo confundida ante la actitud del chico. Supuso que era normal en alguien de 18 años. Sintió un pequeño rastro de melancolía después de que el rubio la dejo ahí. Aparte, ¿Porque la había mirado así? Últimamente se estaba comportando algo extraño... Bueno, era Draco Malfoy, era un jodido extraño.

Suspiro fuertemente y fue a hacer su recorrido...

Draco se dejo caer en su cama, ¿Que le estaba pasando? ¿Porque, de un día para otro, se le hacia interesante ella? Cerro los ojos mientras una ligera sonrisa se le escapaba de los labios. Debía de dejar de pensar en eso.

Al entrar a su habitación, Hermione noto que todas sus compañeras estaban dormidas. Se saco la túnica dejándola encima de su cama. Se sentía algo extraña; prácticamente, Malfoy la había dejado ahí plantada. Dejandole todo el trabajo a ella sola.

-Maldito egoísta- Suspiro.


Harry alzo una ceja mientras buscaba con la mirada a Hermione.

-¿Donde estará? Nunca llega tarde.

Georginna dando un mordisco a su pan tostado se alzo de hombros -Ayer llego tarde, ya saben.. tenia que cumplir con sus labores de prefecta.. Ha de estar cansada y se quedo dormida-

El azabache asintió, mirando a la mesa de enfrente. Noto que Draco Malfoy miraba directamente a la puerta. Un poco nervioso. Algo pasaba, algo le pasaba al rey de las serpientes...

-¿Draco? Que rayos te pasa- Theodore lo movió levemente, distrayéndolo de sus pensamientos. Volteo a verlo un poco enojado.

-A que te refieres- A decir verdad, ni siquiera el propio Malfoy sabia lo que pasaba. Recordó la noche anterior, donde una malhumorada Granger le preguntaba a donde iba.

Punzadas de arrepentimiento le golpeaban sin cesar..

Hermione despertó ese día con una leve jaqueca. Había estado soñando cosas extrañas y la desvelada no le había favorecido en absoluto.

Decidió que era mejor darse una ducha y bajar a desayunar algo. Al meterse al baño, imágenes de su sueño atravesaban su cabeza una y otra vez. Aquel sujeto que había visto unos días antes, rondando por las afueras del castillo la hacían estremecer. Y mas porque el personaje la había reconocido.

¿Acaso significaba algo?


No podía dejar de verla.

Sabia perfectamente que, no era bonita, era una sangre sucia, amiga del cara rajada, del pobretón y la oxigenada. La numero uno en todo, la favorita de los profesores, la alumna ejemplar..

¿Porque sentía esa sensación extraña cada que ella se acercaba?

Escucho las risas torpes de sus amigos, los volteo a ver y noto que no dejaban de ver hacia la mesa de los leones.

-¿Que tanto ven?- Dijo enojado, al no ser incluido en su conversación.

-Estamos viendo a la Sangre Sucia, acaba de llegar y no se ve muy bien que digamos.. hoy se ve mas patética que nunca-

Eso fue la gota que derramo el vaso. Draco apretó los dientes, se había enojado por aquel comentario.. Nadie podía insultarla, nadie a excepción de el.

-Y porque les importa tanto como esta o no...- Su tono de voz era frió, haciendo callar a todos a su alrededor.

-Que te pasa el día de hoy- Zabini lo miraba misteriosamente, tratando de averiguar lo que su amigo se traía entre manos. Pero los ojos penetrantes del rubio intimidaron al moreno

-Nadie dirá nada mas- Se levanto de la mesa, dejándolos confundidos.


Hola, es un poco corto este capitulo.

En el próximo, verán mas sobre Malfoy, y Hermione, una pequeña broma a Blakeway

Y los problemas empiezan