/!\DISCLAIMER/!\: Ni "Código Lyoko" ni "Skyland: El nuevo mundo" me pertenecen. Utilizo sus personajes y conceptos por diversión y sin ánimo de lucro. Ambas series pertenecen a sus respectivos dueños.

PD:¿Sabéis lo ÉPICO que es escribir con la banda sonora de Cómo Entrenar a tu Dragón de fondo y a todo volumen?¿No? Pues probadlo xD


Capítulo 7: Queremos luchar

El estridente sonido de un despertador rompió el silencio de la habitación.

-Tíoooo...Hoy nooo. Quiero dormiiiir, no quiero coleeee-se dijo mentalmente Odd despertándose, pero sin abrir los ojos. Un par de segundos después reaccionó abriéndolos al máximo, recordando que estaba en Puerto Ángel y no en su casa, y que aquel día él no tenía escuela-. Quién me ha puesto el despertador.-paladeó rezumando puro odio en sus palabras.

Se levantó, más furioso que cansado, para encontrarse con un móvil familiar en su mesilla que no dejaba de emitir la misma melodía horrorosa.

-Ulrich-dijo solamente-. Yo te mato.

Abrió la puerta de su habitación y se acercó a la de Ulrich a zancadas. A él nadie le fastidiaba el sueño, y menos aún un día que no tenía que madrugar.

Un par de segundo después, sucedía la siguiente escena:

-¡ULRIIIIIIICH!¡ABRE LA PUERTAAAAAAAA!-gritaba el rubio mientras aporreaba la puerta de la habitación del alemán(N/A: en este fic no estoy muy segura de añadir los sobrenombres de algunos personajes en función de su nacionalidad.¿Eso es viable en un mundo donde tu cacho de tierra está en constante movimiento? xD)

Dentro, Ulrich se arrebujó aún más en sus mantas y escondió la cabeza en la almohada, todo con tal de no oír el estrépito que Odd estaba armando:

-¿Y a este loco qué le pasa?

Sus pensamientos recibieron una rápida respuesta:

-¡Ulrich, como no salgas de ahí en cinco segundos tiro tu móvil por el váter!¡O mejor aún, lo mando a las tierras inferiores de una patada!¡SAL YA!

El moreno reaccionó de la misma manera que Odd al escuchar las palabras tu móvil juntas.¿Cómo es que Odd tenía su móvil? Oh, espera, que ya se acordaba...

-Ummmm genial.-siseó mientras dejaba escapar una media sonrisa.

Flashback

La anterior noche Odd lo había acorralado y le había obligado a entrar en su habitación. Con lo pesado que se había puesto, no era posible decirle que no. En resumen, el chico engominado intentó convencerlo para que hiciera las paces con Aelita, aunque Ulrich no le había prestado mucha atención. Sin embargo, conforme la conversación seguía, Ulrich se percató de una cosa:

-Oye,¡a ti te gusta Aelita!

Odd estaba dispuesto a replicar pero se quedó con la boca abierta y las mejillas colorándose.

-Lo sabía.-dictaminó Ulrich cruzándose de brazos ante la reacción de Odd.

-¿Cómo lo sabías?-quiso saber el rubio.

-Era demasiado evidente. Cada vez que decías "Aelita", te sonrojabas.

-Tío, no se lo dirás...¿No?

-Descuida.¿Y desde cuándo te gusta?-quiso saber el moreno.

-Eehmmm-empezó a pensar Odd, antes de responder cohibido-. Desde hace un par de días.

-¿Será capaz Aelita de hacer que el Don Juan Odd asiente la cabeza de una veeez?-canturreó Ulrich, siendo tapada su boca por la mano de Odd casi al instante.

-¡Como te oiga, te mato!

Ulrich comenzó a reír a carcajadas, y justo en ese momento se urdió la broma en su mente. Sería gracioso, pensó. No le molestaría, pensó.

Fin del flashback

-Cinco...Cuatro...Tres...-comenzó a contar el rubio, sacándolo de sus pensamientos.

Ulrich se quitó de encima las sábanas y abrió la puerta de la habitación con total normalidad, fingiendo no saber nada de la broma. Sin embargo, sus intentos fueron inútiles al ver a Odd con su melena rubia despeinada y un pijama violeta con perros dibujados.

-Conque ya lo sabías,¿no, maldito?-le increpó Odd a Ulrich mientras este reía a carcajada suelta y casi lloraba.


Bastante rato después, los tres adolescentes renegados se encontraban en la cafetería de Puerto Ángel.

-Oye, Odd,¿y esa cara larga?-le preguntó Aelita mientras daba un mordisco a su tostada.

Por toda respuesta, el rubio dirigió la mirada a Ulrich, que reprimió una risa. Aelita les miró interrogante, demandando una respuesta.

-Me dejó su móvil con el despertador puesto en mi cuarto. He tenido que madrugar por su culpa.¿Y tú? Tienes unas ojeras increíbles.

Aquello provocó que Aelita inconscientemente bostezase:

-No he dormido muy bien hoy.-respondió la seijin.

Durante el resto del desayuno hablaron de temas banales, de vez en cuando maldiciendo la reciente decisión de Cortés de mandarlos a la escuela. De la mano de aquel tema, Aelita sacó otro a relucir.

-Chicos, anoche estuve pensando en...-buscó las palabras adecuadas para lo que quería decir. Sin embargo, lo dijo directamente-. Quiero unirme a los Rebeldes.

-¿Qué?-exclamaron a la vez Odd y Ulrich.

-Lo que he dicho. Quiero unirme a los Rebeldes.-repitió.

-¿Cómo vas a unirte a los Rebeldes? Solo tienes...¿Catorce años, o me equivoco?-repuso Ulrich.

-Catorce para quince, este año.

-Pues catorce años, entonces.¿Y no te has planteado cómo van a dejar a una chica de tu edad entrar en la Resistencia?

-Me da igual. Quiero entrar en la Resistencia, quiero luchar. Mis padres, mi casa, mi vida; todo, me lo ha quitado la Organización. No tengo nada que perder. Quiero luchar por mis padres. Si no voy a entregarme, tendré que luchar por ellos,¿no?

Ante el razonamiento de Aelita, Ulrich tardó un par de segundos en responder:

-Pero piénsalo: esto es la guerra. La guerra es cosa de adultos.

Aelita estampó la mano en la mesa, usando sin darse cuenta sus poderes:

-¡He dicho que me da igual!-exclamó llamando la atención de las mesas más cercanas para luego serenarse-. Entiendo que pienses así, Ulrich, pero no puedo quedarme de brazos cruzados mientras Xana tiene a mis padres.

El moreno asintió conforme con la pelirosa. Entonces, Odd alzó la cabeza:

-Pues yo me apunto.

-No irás en serio.-dijo Ulrich.

-Claro que voy en serio. La Organización también nos ha quitado nuestras casas. Tenemos razones para luchar contra ellos. Y ahora que lo pienso, tanto Aelita como tú tenéis las mismas razones.

-¿Y esas razones son...?

-Tus padres, por ejemplo.-dijo Odd, a sabiendas de que aquel comentario podía molestar o entristecer a su amigo.

Sin embargo, la reacción de Ulrich fue totalmente inesperada.

-Tenéis razón-cedió dejándose caer en la silla-. Yo también me apunto.

Aelita lucía una sonrisa de oreja a oreja mientras veía como sus dos únicos y mejores amigos se unían a su causa.

-¿Y a qué esperamos?¡Vamos a hablar con Cortés!-dijo abandonando rápidamente la cafetería seguida de los dos chicos.


Los tres adolescentes llegaron solos al puente de mando de la Saint Nazaire. Se encontraron con la puerta abierta de par en par y se asomaron a ella, encontrándose a Cortés sentado en su puesto a punto de comenzar una videoconferencia. Nada más comenzar, se oyó:

-¿La línea es segura?

-Como siempre, Mike.¿Qué tal van las cosas por ahí?

-Igual que siempre. Las revueltas están empeorando y el asesinato del maestro del templo no ha hecho mas que enfurecer a los ningxianos.

-¿Siguen sin querer ayuda?

-Ninguna.

-Cabezotas... Intenta volver a razonar con ellos.¿O es que acaso no son conscientes de que no pueden hacer nada contra la Organización? Acabarán todos más oprimidos, encarcelados o peor.-el jefe de la Resistencia crispó un puño sobre el reposabrazos de su asiento.

-Conscientes son, Cortés. Pero ya sabes que en Ningxia se toman mucho en serio el honor y el orgullo. No admitirán que necesitan ayuda, aunque lo sepan.

-¿Y las pesquisas de agua? Doy por hecho que no se han quedado cortos con ellos.

-Lo han intentado, pero los ningxianos han conseguido hacer huir a las naves que estaban viniendo últimamente. Lo último que harán será dar más agua a la Organización.

-Bueno, eso es todo lo que quería saber. Gracias Mike. Contactaré contigo dentro de un par de días; mientras tanto, intenta convencerlos de que acepten nuestra ayuda.

-De acuerdo, Cortés. Hasta pronto.-su interlocutor cerró la conexión.

Aquel momento parecía perfecto para interrumpir en la sala, y los tres chicos entraron tímidamente. Esperaban que Cortés no los hubiese descubierto espiando.

-Buenos días, chicos,¿qué os trae por aquí?

Se miraron entre ellos, cohibidos. Entre ellos parecía muy fácil revelar sus intenciones, pero frente a Cortés...

-Verás, Cortés...-empezó Odd.

-Hemos estado pensando en que...-continuó Ulrich.

-Nos gustaría unirnos a la Resistencia.-finalizó Aelita.

-¿Perdón?-reaccionó Cortés, sin dar crédito a lo que oía.

-Queremos unirnos a la Resistencia.-repitió la pelirosa, más segura.

El líder de la Resistencia se levantó de su puesto y se acercó a los chicos:

-Sois conscientes de lo que me estáis pidiendo,¿no?

-Sí.-respondieron al unísono los tres.

-Veréis, chicos, comprendo que tendréis razones para querer uniros pero también debéis comprender que esto no es cosa de niños.

El argumento de Cortés parecía totalmente insalvable, de no ser por la intervención de Odd:

-¡Pero hemos visto a miembros de la Resistencia con uno o dos años más que nosotros!

-Muy bien.¿Y tenéis experiencia en la lucha; habilidades que podáis aportar a la rebelión?

Los tres adolescentes se quedaron callados un momento, pensándose la respuesta. Finalmente, Ulrich habló:

-Yo llevo dando clases de Pencak Silat desde los seis años.

-Yo soy seijin, y me han entrenado en la Academia.-secundó Aelita.

-Y yo...-titubeó el rubio, sin saber qué decir.

-Odd es un flacucho.¿Eso cuenta?-intervino Ulrich.

-¡Soy esbelto! Además de eso, soy el mejor pilotando.

Cortés se giró sobre sus talones, obviando las últimas frases pronunciadas.

-Hablaré con mis compañeros y veremos qué haremos. Sin embargo, tenemos un problema con Odd.

-¿Es porque es un flacucho?-se le escapó a Ulrich sin poder evitarlo.

-Y dale-bufó Odd-.¡Soy ES-BEL-TO!

-No, no es eso-respondió Cortés negando con la cabeza-. Debido a que tanto los padres de Aelita como los de Ulrich no se encuentran con nosotros, los dos sois relativamente "libres", lo cual quiere decir que ciertas decisiones que requieran consentimiento paterno, como la unión a la Resistencia, las podéis tomar vosotros mismos. Sin embargo, los padres de Odd sí que se encuentran bajo nuestra custodia, por lo cual es decisión de ellos permitir a Odd entrar en la lucha contra la Organización. Todo ello, en el hipotético caso de que vayáis a entrar en la Resistencia.

Los tres atendieron a la explicación de Cortés sin perderse un detalle, dejando entrever en sus rostros, sobre todo en el de Odd, un matiz de decepción.¿Y si entraban Aelita y Ulrich en la Resistencia, y no dejaban a Odd?¿Y si directamente no les dejaban a ninguno?

Le dieron las gracias a Cortés por su atención y se despidieron de él. Ulrich, Odd y Aelita caminaban por los pasillos de la Saint Nazaire hacia el hangar, hasta que Aelita se paró.

-Vosotros, seguid, se me ha olvidado decirle algo a Cortés.-dijo, empezando a desandar el camino.

Llegó al puente de mando rápidamente, pues había ido corriendo. Esta vez, la puerta estaba cerrada. Llamó una sola vez, esperando que el líder de los Piratas no hubiese abandonado el puente. Sus temores se vieron infundados cuando Cortés abrió la gruesa puerta, sorprendido de volver a ver a la chiquilla seijin allí.

-¿Se te ha olvidado algo, Aelita?

-Cortés, me gustaría saber si aún sigue en pie lo de ir a Lumenia. Ya sé que no sirve de mucho ya que mis padres no están allí, pero me gustaría volver a mi antiguo hogar solo una vez... Y recoger algunos objetos personales.¿Podría ser?

-No estoy muy seguro. Recuerda que tu misma dijiste que si aceptabas el ultimátum de Xana, tendrías que presentarte allí para entregarte. No dudo en que la zona estará constantemente vigilada, pero podrías dar por hecho que aceptas. Y eso no es lo que estás pensando,¿verdad?-preguntó Cortés, sospechando que quizás la chica estaba intentando engañarle para entregarse a sí misma a la Organización.

Aelita negó varias veces, horrorizada. No quería entregarse, pero tampoco dejar a sus padres... Maldita sea, ya estaba pensando de nuevo en eso. Sacudió la cabeza para abandonar esos pensamientos, al menos durante un rato.

-Podríamos ir con la Saint Nazaire hasta el sector donde se encuentra Lumenia, sin acercarnos a ella. Luego soltamos un par de mosquitos, dos o tres, y nos colamos en mi casa sin que nos pillen. Y nos vamos tan tranquilos.

-Sigue siendo peligroso, Aelita...

-Pues podemos mandar a alguien a casa de una amiga... De mi mejor amiga. Es de fiar, podemos pedirle que sea ella quien coja las cosas de mi casa y luego nos las dé.¡Por favor, Cortés, es muy importante!

-De acuerdo, de acuerdo, veré que puedo hacer.-cedió el pirata.

-¡Gracias, gracias, gracias!-exclamó Aelita dándole un abrazo y corriendo hasta la puerta-.¡Hasta luego!


¡Aleluya, al fin terminé el capítulo!

Qué pesadez ha sido terminarlo, no me venía inspiración para nada. Y ahora que veo el capi terminado, no se cómo he tardado tanto. Pero en fin, ya está aquí. Lo siento por la tardanza.

Lo mejor es que a partir de aquí la cosa se pone mejor, y tengo ya preparado todo, por lo que seguramente no tarde tanto en actualizar los próximos...¿3 capítulos? No se si lo que tengo en mente me llevará tal número de capítulos, pero os aseguro que no tardaré tanto.

Y para los más impacientes,¡la entrada de Yumi al fanfic se acerca! ;)

Y pongámonos con las reviews =)

juanantoniotarot: Me alegro muchíiiisimo de que te guste ^^ ¿Impaciente? Siento haberte hecho esperar tanto ;_; Y muchísimas gracias por el apoyo para el curso. Lo acabé con muy buenas notas (aunque a mi parecer, podría haber tenido más u.u) y me regalaron un libro (~owo)~.¡Grachias! =3

HeiMao.3: Ajajajaj xD Siento haberte fastidiado tus horas de sueño =P A mí directamente me gustan todos los momentos en los que aparezca Aelita, qué demonios xD Eso sí, romance AelitaxUlrich no, que vomito solo de pensarlo xD No sé por qué, pero odio esa pareja. Lo que sí te digo es que habrá Jerlita en Código: Elements :D Yo tengo configurada mi cuenta de correo al móvil y no hay cosa que mas me haga feliz que ver que ha llegado una nueva review, o que alguien a seguido o puesto en favoritos la historia.¡Grachias! =3

NichollasBellamorte: Esa historia de la que hablabas es la de Venganza, supongo,¿no? Así que doy por hecho que tu ordenador esté mejor; si no, pues mucho ánimo.¡Grachias! =3

holaminombresesdrama: Lo mío es síndrome del escritor vago y cerebro espachurrado, a mi parecer. Entre que cojo el portátil y digo "No tengo ganas de hacer nah" y cojo el portátil con ganas y el cerebro se queda más desierto que el Sahara... Gracias, esto de escribir romance es nuevo para mí (acostumbro a escribir fantasía sobre todo, sin amor de por medio)¡Grachias! =3

Y finalmente, muchas gracias a anonimo por sus reviews (son la misma persona, doy por hecho O.o).

¿Y Yumi? ¿Doy una pista de ella? Venga, va... ¡Está en Ningxia! A sacar conclusiones, gente =P

Muchas gracias por vuestra reviews y por seguir la historia.¡Hasta el próximo capítulo!