Cuarta Parte;
Las audiciones para Quidditch eran esa tarde, Draco se había puesto su traje nuevo. Ser capitán del equipo era una tarea difícil y cansada. El tener que lidiar con personas incompetentes no era algo que a el le gustara mucho.
No podía concentrarse, eso era algo obvio.
Una castaña rondaba sus pensamientos. -Patético- Susurro mientras hacia una mueca de asco.
-¡Hey Malfoy!- Zabini le grito desde el otro lado del campo. -Ya empezó a oscurecer, vayámonos no te parece?-
El rubio asintió descendiendo de su escoba, se puso a un lado de Zabini y con voz áspera y ronca grito -La lista de los elegidos sera publicada en unos días- Se dio media vuelta y se puso a caminar directo al castillo.
Al entrar, vio a cierta chica con sus amigos, se quedo estático unos segundos, tal vez minutos..
Hermione alzo la vista, había sentido aquel escalofrió invadir todo su cuerpo. Sonrió levemente y para su sorpresa, Malfoy le devolvió la sonrisa.
-Ahora regreso- Murmuro Hermione al ver que Malfoy se alejaba de Zabini y se iba por otro lado
-¿Pero a donde vas?- Le grito Ron, al ver que se iba corriendo.
Los pies de la castaña no hacían ningún ruido, trataba de que Malfoy no se diera cuenta de que iba detrás de el, era absurdo, ¿Porque lo seguía? Sentía esa extraña sensación de ir tras de el..
-¿Ya te cansaste de seguirme, Granger?- Hermione paro en seco. Se sintió estúpida en esos momentos. Cerro los ojos, el aroma de Malfoy penetraba sus orificios nasales. Sus piernas comenzaron a flaquear.
-No te iba siguiendo- Murmuro mientras sus mejillas se tornaban coloradas.
-Como digas- Sonrió de lado y se acerco mas a ella. La miro directamente a los ojos y su mirada se volvió suave. Era pequeña, le llegaba justo a la barbilla, y eso a Draco... le pareció encantador.. Movió la cabeza tratando de que aquellos pensamientos se le fueran, pero al verla ahí, parada, justo enfrente de el...
-Aléjate de mi Granger- Le dijo con desprecio y dándole la espalda, Hermione sintiéndose herida, camino hacia el. Le tomo del hombro y un shok de electricidad recorrió el cuerpo de ambos chicos.. Malfoy se asusto, Hermione tembló.. ¿Ahora que sucedería? Alejo rápidamente la mano del hombro de Malfoy y lentamente se fue alejando.
Draco seguía inmóvil, con la cabeza agachada y un leve temblor en las piernas, miro sobre su hombro percatándose de que Granger ya no estuviera mas.
-¡Diablos!- Grito en el desértico pasillo
-¿Donde habías estado Hermione?- Harry miro a su amiga la cual estaba pálida y con una exprecion perdida. La castaña busco los ojos del azabache y sin decirle nada se subió a su cuarto.
El Viernes llego como por arte de magia, el frió aire invadía el ambiente, Hermione abrió sus ojos con pereza, no quería salir de su cama, no se sentía con ánimos de nada, y para colmo, la primera clase que le tocaba era Defensa Contra las Artes Oscuras, saco un suspiro recordando que desde aquel encuentro con Malfoy no lo había vuelto a ver.
Y ahora, tenia que compartir aula con el rey de las serpientes.
Sintió una leve punzada en el lado izquierdo de la cabeza, se llevo la mano al lugar donde le dolía y cerro los ojos.
-¿Te encuentras bien?- Lavender había salido de su cama, mirando con una ceja alzada a la chica que tenia una exprecion enfermiza, Hermione abrió un ojo y sonriendo un poco le contesto.
-Si no es nada, solo estoy un poco cansada- La rubio asintió no muy convencida y se fue directo al baño.
Seria un día muy largo...
El clima no estaba de su lado, soplaba un viento horrible, su cabello volaba con el viento impidiéndole ver. Ron reía alegremente por ese suceso, Hermione se sonrojo e hizo una nota mental de atarse su cabello cuando llegara. Como siempre, las mazmorras estaban heladas y tétricas, su mirada busco desesperadamente a cierto platinado, se sentó junto a Georginna y espero paciente a que comenzara la clase.
Blakeway entro al salón, su capa hondeaba sobre sus tobillos. Todos se quedaron en silencio. Comenzó a escribir algo en la pizarra, cuando la puerta rechino e hizo entrar a un chico.
-Llega tarde señor Malfoy- Ni siquiera se inmuto en darse la vuelta, seguía escribiendo cosas cuando había entrado Draco, Hermione sintió como si le hubieran aventado un balde frió en la cabeza. Malfoy fue a su lugar de siempre, a un lado de Pansy y se sentó haciendo escándalo. Blakeway volteo esta vez y lo miro desafiadamente.
-10 Puntos menos para Slytherin- Le dedico una ultima mirada de odio y camino hacia su escritorio.
La clase transcurrió aburrida y molesta, no dejaba de insultar a los Gryffindors, pero todo se salio de control cuando le dijo algo ofensivo a Hermione.
-Veo que no es muy inteligente señorita Granger, es obvio que una persona como usted, si sabe a lo que me refiero... no tenga la capacidad que la mayoría de aquí tiene...-
La chica se puso roja de ira, cuando menos lo imagino, Harry y la mayoría de su casa estaba gritando a todo pulmón. Draco contuvo su ira. No podía decirle eso, era incorrecto, ilegal, no era ético, se suponía que era un profesor.. Apretó su puño y lo miro fijamente... Claro que las cosas no se iban a quedar así.
Fue la primera en salir de aquel infierno, escuchaba como Harry le gritaba que se esperara, que tenían que hablar con Dumbledore. Pero estaba dolida, ofendida y molesta.
Giro en una esquina y sin mas, se puso a llorar, lo odiaba, claro que lo odiaba, pero que podía hacer.. Abrió los ojos y noto unos zapatos negros cerca de ella, Subió la cabeza para darse cuenta de que alguien estaba enfrente de ella. El estaba enfrente de ella.
-¿Que quieres Malfoy?- Le grito enojada, Malfoy solo la miraba, comprendía su ira. Quería consolarla, abrazarla...le dio un pañuelo y con voz áspera le dijo -Ese... ese Blakeway... me las pagara.-
Hermione no comprendía, se limpio las lagrimas con aquel pañuelo y sus ojos chocaron con los del rubio.
-¿Para que? A ti no te hizo nada-
-Pero a ti si-
Fueron aquellas palabras, las que la hicieron sonreír. ¿Acaso era una broma? Malfoy la agarro de la mano y acercándola a el le susurro -Sígueme- Hermione se dejo llevar, no sabia lo que iba a pasar, pero se sintió segura a su lado.
Llegaron al aula donde estaba Blakeway, se encontraba sentado revisando algunos pergaminos. Draco abrió la puerta levemente y saco su varita.
-¿Que es lo que harás?- Le pregunto asustada la castaña. Draco le sonrió y tras un hechizo no verbal apunto hacia el profesor. Rápidamente le salieron una manchas rojas, Blakeway tras notarlo se paro rápido de su asiento y comenzó a gritar como loco.
Draco y Hermione reían alegremente, el rubio la tomo de la mano y sin darle aviso se puso a correr. La castaña lo seguía sin ninguna resistencia, entraron a un salón vació.
Hermione se sentó en una silla, sintiendo toda la adrenalina correr por sus venas, miro al rubio el cual estaba despeinado y algo colorado por haber corrido.
-¿Crees que nos vio?- Murmuro Hermione mientras se acomodaba las calcetas, Draco la miro, se veía hermosa, con su cabello alborotado y sus mejillas rojas.
-No te preocupes- Le dijo, se acerco a ella, a una distancia cercana, Hermione sonrió y algo incomoda desvió la mirada.
-¿Porque lo hiciste?- Draco sentía como su corazón latía a mil por hora. Si le decía la verdad, no le creería.
-Porque no me gusta que te molesten- Hermione bufo. -Oh claro, tu llevas mil años molestándome, y ahora te incomoda que un cretino se mea conmigo..-
Miro directamente a Malfoy, buscando la verdad en sus ojos, y cuando la encontró, se estremeció.
El decía la verdad.
Hermione sonrió tímidamente, sintió el aliento de Malfoy cerca de ella. Draco se acerco a su rostro, alejando un cabello que caía sobre su frente.
Cerro los ojos y acercando sus labios a los de ella le murmuro -La cosas pueden cambiar-
