El drama se avecina.
Samantha caminaba directo a Pociones, su largo cabello rojo estaba sujetado por un lazo de color verde. Haciendo notar su cuello largo y pálido como la porcelana. Su nariz respingada estaba colorada, pues el frió empezaba a invadir mas el colegio. Sus labios con un brillo en ellos y sus mejillas color rosa hacían resaltar aquellos ojos azules.
Su uniforme estaba perfectamente acomodado, luciendo sus piernas torneadas. Sus zapatos de tacón sonaban en todo el corredor, haciéndose notar.
Muchos chicos volteaban a verla, y uno de ellos era Ron Weasley, Hermione, giro los ojos cuando la pelirroja paso a un lado de ellos, dejando su aroma a flores.
-No puedo creerlo, aun no lo creo, Malfoy es un maldito suertudo- Al decir el nombre de Malfoy, Hermione sintió como si la hubieran pateado. Desde que la chica había llegado, no volvió a hablar con el, evitaba su mirada, evitaba pasar a un lado de el, trataba de olvidar aquel beso, e intentaba borrar todos aquellos sentimientos que comenzaban a surgir.
Era una perdida de tiempo.
Harry noto como su amiga se ponía pálida, cerro los ojos tratando de convencerse de que todo era una mala jugada de su cerebro. ¿Hermione y Malfoy? o mas bien ¿Hermione enamorada de Malfoy?
-Es un tonto- Menciono el azabache, tratando de que su amiga se sintiera mejor.
Pero la mirada avellana de Hermione se poso encima de aquel rubio que le estaba robando los pensamientos y la cordura.
Trato de no sentirse dolida cuando Samantha le dio un beso en los labios, cuando le agarro la mano y cuando juntos, entraron al salón de pociones.
Georginna miraba hacia la misma dirección que Hermione, tenia que averiguar que pasaba ahí. Porque, para ser sinceros, Malfoy tampoco se veía muy feliz.
Para colmo del día, le tocaban DCAO, que mas que una linda y agradable clase con Blakeway.
-¡Señor Weasley! Podría hacer mejor su resumen, esto es una porquería- Ron arrugo la nariz mientras apretaba el pergamino que tenia en la mano. Le dedico una mirada furiosa y se alejo del escritorio.
-Ah.. esto si es digno de una alta calificación, bien echo señorita Windergast..- Sam le sonrió de oreja a oreja y con la nariz alzada fue a sentarse a un lado de Malfoy.
-¿Escuchaste Draco?- Hermione apretó la pluma haciendo que manchara su mano con tinta negra. No quiso voltear a ver como Malfoy reaccionaba. No lo quería ver nunca mas.
Sin embargo, Malfoy la penetraba con los ojos cada que podía, recorría su cabello, su rostro, sus labios, su cuello. Entendía su enojo, pero el no tenia la culpa. Sabia que tenia que explicarle muchas cosas.
-¡Potter, por Merlin, eres tan inútil como tu padre- Los gritos de Blakeway hicieron que Draco se desconcentrara de sus pensamientos, todo el salón se había quedado callado. Harry lo miraba desafiadamente mientras el rostro de William Blackeway se iluminaba con una perversa sonrisa.
-No tiene porque hablarle así a Harry- Georginna salto por el, mientras el profesor volteaba a verla con enojo. Hermione también se había levantado, ambas chicas rojas por lo enojadas que estaban.
-Basta, si no quieren un castigo.. ustedes cuatro.. los tengo en la mira... Se acabo la clase, ¡Largo!- Ninguno de los presentes dudo en salir, Hermione recogió sus cosas, miro de reojo a Sam, que salia pavoneándose del salón.
-¿No vienes a comer Draco?- El rubio volteo a ver sus grandes ojos azules, y provocandole un oleaje de molestias le contesto -No tengo tiempo- Se giro en un corredor y desapareció a la distancia.
-¿Hermione a donde vas? La clase empieza en media hora- Ron la agarro del hombro parando su caminata. La castaña, con cansancio le respondió -Tengo que entregar unos libros, los veo en la Sala Común-
Draco escucho unos pasos acercándose, se paso una mano por su rubia cabellera mientras se armaba de valor para ver que le decía.
-Espera- Una mano delgada la detuvo. Sintió esa electricidad recorrer su cuerpo, sus ojos avellana chocaron con aquellos grises helados. Se limito a sonreír, y solo se quedo callada, esperando alguna explicación.
-Yo...- Draco no sabia que decir exactamente. Para empezar ¿Porque se estaba disculpando con ella?. Hermione abrió sus grandes ojos, ansiosos de una disculpa.
-Entre Sam y yo.. no hay nada...- La cogió de la mano acercándose mas a ella. -Puedes.. creerme..-
El corazón de Hermione se paro por unos escasos segundos. Cerro los ojos y echo a reír.
-¿Es acaso una broma Malfoy?- Draco se acerco a ella, con cautela, la agarro de la cintura y besandola lentamente le murmuro -Para nada-
No sabia si era verdad o mentira, pero el echo de que Malfoy la buscara, decía mucho. No quería volver a caer en altibajos por ese chico, pasaron el resto del día juntos, algo extraño. Se sentía bien con el. Pero sabia que las cosas no seguirían así.
¿Era algo como un noviazgo?
Si era así, ¿Como lo ocultaría? ¿Y sus amigos, como lo tomarían?.
Tomo aire, decidiendo que era mejor ocultar aquello por ahora. Sabia que Malfoy también lo haría.
Draco ingreso a la Sala Comun con una sonrisa picara en su rostro. Aquello con Granger había resultado mejor de lo esperado. Pero aun tenia un Problema.
Samantha lo esperaba ansiosa en uno de los sillones verde botella que estaba en medio del cuarto. Pansy estaba con ella, peinando su largo cabello pelirrojo, al ver a Malfoy entrar, los ojos azules de Sam brillaron.
-¿Donde estabas?- Le pregunto mientras se paraba del sillón, Draco la miro con desprecio y sin decir una sola palabra se escabullo hacia su habitación.
-Sera mejor que lo cuides- Le siseo Pansy con un tono maligno en su voz. Samantha apretó el puño, y dio un fuerte golpe en el piso con su zapato.
-Ahí viene- Georginna se paro de la alfombra mientras sus ojos se incrustaban en la castaña que acababa de llegar.
-¿Pasa algo?- Sonrió al ver a sus tres mejores amigos acercándose hacia ella. Ron volteo a ver a Harry, animándolo a decirle lo que pasaba.
-Estamos pensando, que como te veías un poco deprimida.. ir a Hogsmeade, por algo de Cerveza de Mantequilla, pero al parecer, te vez mucho mejor- Harry le sonrió cómplice, al notar que su amiga tenia un ligero color rojo en sus mejillas.
-Pero, seria romper muchas reglas, meternos en problemas, Snape y McGonagall..- La castaña dejo de hablar al ver la reacción de tristeza de los tres chicos. Dejo sacar aire y mordiéndose el labio continuo. -De acuerdo, vallamos-
-¡Grandioso!- Chillo Georgina, mientras abrazaba a Hermione -El viernes por la noche-
Hermione sonrió, se arreglo el cabello y antes de subir a su habitación, Harry se acerco a ella.
-Sabes, Hermioe.. es bueno enamorarse.. de la persona indicada- Le guiño un ojo y se alejo de ella. Hermione alzo una de sus cejas mirando al azabache.
Estaba confundida por lo que le había dicho.
Hola chicos, espero les haya gustado.
Ya se acerca lo interesante.
:D
Saludos a todos y gracias por sus visitas 3
