Disclaimer: Los personajes de Dragon Ball no me pertenecen, sino a su creador Akira Toriyama.


Mi Primer Amor

Capítulo #3: Buscando


El silencio invadía la sala, sólo era quebrantado por el tic tac de un reloj fijado a la pared, y Gohan se encontraba sumido en sus textos, la maestra, leía unos papeles a la espera de que el muchacho concluyera. Pero de pronto interrumpen sus actividades.

— Madre— pronunció la chica de ojos grises, Gohan y la maestra, dirigieron sus miradas hacia ella— Quería pedirte permiso para salir a caminar unos minutos, quisiera tomar un poco de aire— explicó.

— Esta bien, pero procura no alejarte mucho— autorizó la mujer.

— Si— contestó la muchacha asintiendo, entonces partió. Gohan y la mujer le vieron partir.

— Vaya, su hija se ha llevado de maravilla con Goten, acaban de conocerse y se agradaron mucho— opinó el muchacho tras desaparecer Meiko por el umbral, la maestra asintió.

— Si, tienes mucha razón, por eso quiso acompañarme nuevamente— comentó la mujer.

— Es una lástima que él esté tomando su siesta, la señorita Meiko debió aburrirse, por eso decidió salir— añadió el hijo mayor de Gokú mientras sostenía su mentón con la mano derecha.

— Sí, bueno continúa con tu lectura— ordenó amable la madre de Meiko.

— Si— respondió apresuradamente el chico mientras tomaba su libro ocultando su rostro en él para retomar la lección.


La muchacha caminaba entre árboles que se condensaban en un pequeño bosque.

Debe estar cerca, lo sé— pensaba mirando en todas direcciones— Es una pena que Gohan no lo conozca, me gustaría mucho que pudiera ayudarme… es muy extraño que jamás se hayan encontrado en esta isla— monologó la muchacha posando con delicadeza un dedo índice sobre su mentón.

Caminó un par de minutos, y no tardó en llegar a aquel lugar donde el día anterior lo había encontrado, entonces esperanzada movió su cabeza de lado a lado, luego se volteó para buscarlo en aquella dirección, pero enorme desilusión se llevó al comprobar que aquel chico que ansiaba volver a encontrar, sólo se encontraba presente en las esperanzas que motivaban su regreso a aquella isla.

— ¿Dónde estarás?— musitó asumiendo su fracaso— ¡Ya sé!— exclamó de pronto recuperando los ánimos que en un instantes creyó perdidos— Quizás tuvo algún inconveniente y por eso no ha podido venir aún— especuló sonriendo confortada— Claro, cómo no lo pensé antes, bueno entonces me sentaré aquí a esperarlo— se dijo mientras gustosa se sentaba bajo un árbol a esperar la aparición del chico.

Corrieron los minutos, y con ellos, se escurría el optimismo que sembraron sus teorías, las que se comprobaban ser equívocas.

"Creo que ya no vendrá"pensó cabizbaja, mientras una suave brisa fresca jugueteaba con sus cabellos castaños— Será mejor que regrese— añadió a sus pensamientos mientras comenzaba a ponerse de pié.

— ¿Qué hacías aquí tan solitaria?—preguntó una voz familiar.

"Esa voz es de…"pensó la chica mientras se volteaba rápidamente para comprobar que se trataba del rubio héroe que tanto anhelaba ver— Eres tu Gohan— expresó decepcionada.

— Claro, quién más— contestó sonriendo.

— Es que, tu voz se parece mucho a la de aquél muchacho del que te hablé ayer— Gohan abrió sus ojos a más no poder, mientras unas espontáneas gotas de sudor, asomaban desde un costado de su frente— Entonces, creí que eras él— explicó la chica de ojos grises.

— ¡¿Qué está diciendo?! Yo no tengo nada que ver con ese niño, es más no lo conozco, y jamás lo he visto por aquí— expresó con desesperación el semisaiyajin.

— Ya veo— musitó dejando ver que algo quería con respecto a él.

— Ahora que lo pienso… te ves muy interesada en él ¿Por qué?— preguntó Gohan con un leve rubor que se deslizada desde su nariz hacia ambas mejillas.

— ¿Yo?— preguntó avergonzada— No, solamente quiero darle las gracias por haberme ayudado aquel día en la playa— respondió titubeante.

— Pero si eso ya lo hiciste— respondió sin pensarlo el muchacho.

— ¿Y tú como sabes eso?— preguntó sorprendida, entonces Gohan asimiló sus dichos.

— Eh… y…yo… lo s…supongo, ¡Claro!, lo supongo porque se ve que eres una chica muy educada, y debiste agradecerle en cuanto tuviste oportunidad— explicó vacilante, el hijo mayor de Gokú.

— Entiendo— susurró la chica creyéndole de inmediato.

— ¡Es cierto!— exclamó Gohan como recordando algo, y además para evadir cualquier pregunta de la chica— Meiko, ya hemos acabado con la clase de hoy, vine por ti porque tu madre ya se va— informó.

— Ahora que lo dices, ya es tarde, me pareció un lugar hermoso, por eso me entretuve aquí— comentó sonriendo dulcemente.

"Que sonrisa tan tierna"pensó admirado el semisaiyajin— "Además… es muy linda, y simpática"añadió mientras observaba con curiosidad el bello semblante de la chica.

— ¿Te pasa algo?— preguntó con ingenuidad, Meiko.

— No, no, no es nada— respondió sonriendo nervioso, mientras movía de un lado a otro sus manos, en signo de negación— "En que cosas estoy pensado"se recriminó el chico de ojos negros, mientras sacudía su cabeza.

Pronto llegaron a casa, dónde se despidieron Meiko y su madre de la familia Son, entonces partieron rumbo a casa.

A medida que pasaban los días, la presencia de Meiko, por las tardes se volvía habitual, y para ella, costumbre los caminatas por la isla, en búsqueda de su héroe. Mientras tanto, en Gohan se acrecentaba la inquietud del motivo de la insistencia de la muchacha en encontrarlo, además de las virtudes que descubría en la muchacha.

"Me gustaría saber por qué me buscará todos los días, todas las tardes la encuentro en el mismo lugar donde me vio entrenando"pensó extrañado mientras regresaba a casa junto a la chica una de las tantas tardes en que le anunciaba que la jornada de estudios ya había concluido, por lo que debía emprender marcha— Me inquieta, puede descubrirmeañadió.Entonces rompió el hielo.

— ¿Te gusta mucho este lugar?— preguntó Gohan casi afirmándolo.

— Si, es muy bello, además de tranquilo y silencioso— respondió la chica.

— Pero hay lugares mejores, y quedan muy cerca del que tu frecuentas, podrías visitarlos también— opinó el joven de cabellos negros.

— No, ese lugar está bien— respondió Meiko.

— Sabes, cada vez que vengo por ti, parece que esperaras a alguien, es como si ansiaras encontrarte con una persona, pero que jamás llega— comentó con curiosidad. La muchacha se sonrojó ante el comentario de Gohan.

— No, estás equivocado, yo no espero a nadie, además en este lugar no hay nadie más que tu, Goten y la señora Milk- mintió entre sonrisas— "Que observador es Gohan"pensó avergonzada.

— Pero… tú dijiste haber visto… a chico que te ayudó— comentó con cautela— ¿No será… que lo esperas a él?— preguntó tímidamente ahora el semisaiyajin.

— ¡¿Q…qué estás d…diciendo?!—preguntó más sorprendida ahora por las deducciones de Gohan— "Ni hablar, este chico aparte de ser listo en sus estudios, también es muy intuitivo"- pensó derrotada— Bueno, haz ganado, te contaré— respiró hondo, Gohan prestaba profunda atención- Verás, lo que ocurre es que …— fue interrumpida por Goten que corría hacia su encuentro.

— ¡Meiko, Gohan! Que bueno que ya volvieron— expresó entre risas el pequeño.

— Sí, pero recuerda que ahora Meiko debe marcharse— comentó Gohan, disimulando la molestia por la interrupción.

— Es cierto, lo siento Goten, pero ya debo irme, pero mañana vendré a jugar contigo— consoló Meiko al pequeño que lucía desanimado ante las palabras de Gohan.

— ¡Sí!— exclamó feliz el pequeño.

Entonces luego de despedirse, Meiko subió a la nave, donde la esperaba su madre.


Al día siguiente, la promesa hecha por Meiko al menor de los Son no se cumplió, ya que recibieron la visita de Bulma y el pequeño Trunks, de entonces 5 años, con el cual Goten jugó durante toda la tarde.

"Si no es ahora nunca"pensó Gohan, entonces le habló a la madre de Meiko— Maestra, ya regreso— dijo mientras se ponía de pie a toda prisa.

— ¿A dónde vas, Gohan?— preguntó la mujer.

— Voy al baño, enseguida regreso— respondió entonces salió a paso rápido. Cruzó toda la casa evitando ser visto por Bulma y Milk, quienes conversaban amenamente mientras bebían un café. Salió de la casa, se elevó un par de metros, se convirtió en supersaiyajin, y voló por los cielos en dirección a la chica.

Al cabo de escasos instantes, el chico distinguió desde las alturas, a la muchacha que contemplaba el cielo, como esperando ver una nube dorada, con un muchacho de cabello del mismo tono montado sobre ella. Entonces Gohan, a un par de metros de distancia, y a las espaldas Meiko, descendió con una sutileza, que lo hacía casi imperceptible.

— Hola— saludó el muchacho procurando cambiar su voz, para evitar cometer los mismos errores del pasado. La chica se volteó rápidamente.

— H… Hola— saludó sonriendo feliz, con un brillo en sus ojos que reflejaban la figura del ahora rubio.


MUCHAS GRACIAS POR LEER

¡Hola! Bueno por contratiempos no pude subir el capítulo diario como prometí, sin embargo aquí dejo los dos que habían quedado pendientes, por la tarde subiré el que corresponde a hoy, ya que debo editarlo. ¡Hasta entonces!

Reviews:

LDGV: ¡Hola! Claro que te recuerdo, si fue de alguien de quien siempre tuve un comentario, ese fuiste tu, y no lo olvido. Bueno, en el momento en el que me fui pretendían volver pronto, pero no se pudo, pero ahora si no me vuelvo a ir hasta terminar todo lo que ya tenía pensado. Muchas gracias por la bienvenida. ¡Saludos!.

fantor2000: ¡Hola! Me alegra que quieras volver a leer esta historia. Que bueno que hayas pasado por mi perfil y te hayas dado cuenta que soy la misma persona y así no me hayas reportado. Problemas no tuve con mi cuenta, sólo quise cambiarla y empezar desde cero, sólo eso. Muchas gracias por tu comentario. ¡Saludos!