Disclaimer: Los personajes de Dragon Ball no me pertenecen, si no a su creador el señor Akira Toriyama.


Mi Primer Amor

Capítulo #4: Cerca de la verdad


El cabello de la muchacha bailaba al compas de la brisa fresca que transitaba en el lugar, se puso de pié permaneciendo en el mismo sitio de sus tardes de espera. Un silencio inquebrantable los invadió, Gohan veía con extrañeza y timidez como en los ojos de aquella muchacha las pupilas se inundaban ocultando de manera casi perfecta el tono grisáceo que caracterizaba su mirada al observar con regocijo y expectativa al muchacho después de tanta espera. Gohan dibujaba una leve sonrisa amable en su rostro, al ver que chica no tenía planes de hablar, fue él quien rompió el hielo.

— Que coincidencia encontrarte aquí— pronunció con una sonrisa tímida— Aunque creo que ya nos hemos visto en este lugar— agregó fingiendo no recordar su último encuentro con la chica.

— Si, ya nos habíamos visto aquí… fue hace unos días— formuló con dificultad la muchacha.

— Y cuéntame que hace por aquí, me dijiste que vives en Ciudad Satán— comenzó a preguntar el muchacho mientras se acercaba a paso sereno.

— Pues yo…acompaño a mi madre que imparte clases particulares a un chico que vive por aquí cerca— explicó Meiko.

— Ya veo— susurró Gohan— Pero, ¿qué haces por aquí tan sola?, dudo que tu madre le haga clases a Gohan en medio de un bosque— dijo bromeando el semisaiyajin, Meiko lo miró extrañada.

— ¿Cómo sabe que se llama Gohan?— preguntó la chica— Me dijo que no lo conocía la última vez que nos vimos— añadió.

— "!Ay! que despistado soy, nunca lograré ocultar mi verdadera identidad si sigo cometiendo los mismos errores"pensó el hijo mayor de Gokú— Este yo, lo recuerdo… su nombre lo recuerdo porque hace unos días cuando nos vimos me preguntaste si había visto a un niño llamado Gohan, y creo que se trata de él— explicó atolondrado.

— Ya veo— murmuró la muchacha.

"Creo que no se dio cuenta, que suertudo soy, pero debo ser más cuidadoso, Bulma y madre me dijeron que nadie se puede enterar de mi verdadera identidad osino se armaría un escándalo"pensó Gohan mientras una gota de sudor rodó por el costado de su frente hastala altura de sus ojos, entonces recordó:Es cierto, aún no me has dicho que haces aquí— comentó el semisaiyajin mientras se sentaba bajo el árbol, como insinuando que comenzaría una larga plática, la muchacha lo miró con curiosidad mientras permanecía de pié a su lado.

— Yo… en realidad, siempre vengo aquí, desde, que lo volví a encontrar… aquí— susurró con un leve sonrojo en las mejillas. Gohan se sorprendió por aquello.

— Pero… ¿por qué?— preguntó con timidez el hijo mayor de Gokú.

— Es que, quiero saber quién eres, aquella vez que me ayudaste en la playa, no me quisiste decir siquiera tu nombre, es lo mínimo que quiero saber de quién me salvó la vida, y creí que si te volvía a encontrar, quizás me dirías al menos eso— dijo la muchacha cabizbaja. Gohan se puso de pie, frente a ella.

— Discúlpeme, pero eso no se lo puedo decir…—se disculpó.

— Pero puede conformarse con saber que soy un buen amigo— dijeron ambos al unisón, el primer semisaiyajin miró sorprendido a la muchacha.

— Sabía que me diría eso— comentó Meiko con una sonrisa traviesa. Gohan rió desconcertado por aquello.

"Que niña, creo que fue un error venir a investigar, no se quedará tranquila hasta que le diga mi nombre, ahora que hago"pensó el hijo mayor de Gokú mientras una gota de sudor asomaba en su frente por el nerviosismo.

— Ya me lo habías dicho, que me conformara con saber que eres un buen amigo, pero quiero saber tu nombre, o al menos, como puedo llamarte, de dónde eres— suplicó la chica.

— Como llamarme— susurró mientras tocaba con su dedo índice su mentón- "Y ahora que le digo"pensó el muchacho de cabello rubio en ese entonces.

— ¿Y entonces, me dirás como puedo llamarte?— preguntó esperanzada la muchacha de ojos grises.

— Sí, claro… puedes llamarme…puedes llamarme— decía mientras intentaba formular un pseudónimo, luego de unos momentos habló— ¡Ya lo tengo!— exclamó emocionado, la muchacha sonrió— Puedes llamarme ¡El Gran Saiyaman!— pronunció orgulloso de su invención. Meiko rió divertida por el nombre.

"Que nombre tan gracioso, me esperaba cualquier cosa menos un nombre así"— pensó— Entonces eres el gran Saiyaman— pronunció la muchacha, Gohan asintió— Entonces mucho gusto, Gran Saiyaman— saludó haciendo una reverencia mientras sonreía tiernamente.

— Si— respondió haciendo una reverencia por inercia.

— ¿Y ahora me dirás dónde vives?— preguntó esperando una respuesta positiva.

— ¡¿Qué dónde vivo?!— preguntó el semisaiyajin ahora sin saber que decir— "Cielos, esta niña hace muchas preguntas difíciles de responder"pensó tomándose la cabeza.

— Si, de dónde eres, supongo que eso será más simple de responder— expresó sonriendo la chica.

— Claro— dijo sonriendo falsamente— Aunque no creo que conozcas ese lugar, está muy lejos de aquí y es un pueblo muy pequeño— intentó zafarse de la pregunta.

— Eso no importa, sólo dime— contestó Meiko sonriendo expectante.

— Es que estoy muy poco tiempo en casa, casi siempre estoy aquí— siguió evadiendo la respuesta.

— Entonces ¿Por qué no te vi durante todo este tiempo? Todos los días visito este lugar desde que acompaño a mi madre, y la única vez que te vi…- un pensamiento fugaz pasó por su cabeza— La única vez que te vi, fue cuando vine a buscar a Gohan, durante los días siguientes, él ha estado estudiando y no ha podido salir de casa— comentó mientras alzaba su mirada al cielo como reflexionando— Que curioso— añadió.

— ¡¿Qué está diciendo?!— exclamó exaltado — No estará pensando que yo y ese niño…— añadió mientras era interrumpido por Meiko.

— Es que es muy extraño, además de eso, ya van dos ocasiones en que llevan puesta la misma ropa— expresó la muchacha al observar que el semisaiyajin traía las mismas prendas que vio en Gohan aquella mañana antes de salir a caminar.

— ¡¿Qué?!— exclamó Gohan mientras miraba desesperado la ropa que traía— "Que niña tan observadora, o quizás yo soy el tonto que no se preocupa de los detalles"pensó sudando por la situación tan complicada en la que se encontraba— Debe, ser sólo una coincidencia señorita Meiko— tartamudeó.

— Bueno, quizás tienes razón, además eso es imposible, Gohan no tiene el cabello rubio— indicó la chica de ojos grises mientras se sentaba junto al semisaiyajin.

— ¿Lo ves? Son sólo coincidencias— expresó sonriendo aliviado— "Por suerte la facultad de cambiar nuestra apariencia no es algo conocido por los terrícolas, de lo contrario estaría perdido"pensó el hijo mayor de Gokú.

— ¿Y a qué viene a este lugar?— preguntó la muchacha mientras dirigía su mirada al joven de cabello rubio que se encontraba a escasos centímetros de distancia.

— Yo vengo a entrenar, siempre entreno en este lugar, para mejorar mi condición— respondió con naturalidad.

— ¿Mejorar tu condición? Pero si tienes una fuerza increíble, dejó inconsciente a aquel dinosaurio de un solo golpe— opinó la chica emocionada.

— Eso no fue nada— dijo el adolescente mientras tomaba su nuca con timidez. Meiko lo contemplaba con sus ojos cristalizados por el brillo irradiado, Gohan se dio cuenta de aquello— ¿Ocurre algo?—preguntó extrañado.

— No es nada, sólo que…— susurró mientras cargaba su rostro en el hombro del muchacho— Estoy muy feliz de haber vuelto a verlo— expresó sintiendo una paz infinita mientras cerraba sus ojos para entregarse al momento, Gohan se sonrojo de súbito.

— Señorita Meiko, yo… debo retirarme, lo siento— informó el muchacho mientras se alejaba delicada, pero rápidamente de la muchacha.

— ¿Pero por qué?—preguntó decepcionada la chica.

— Es que, ya se me hace tarde, debo regresar— respondió aún un poco avergonzado por la actitud de la chica.

— ¿Entonces no entrenará?— preguntó con el mismo tono de desilusión.

— No, es que, se me fue el tiempo al conversar con usted, ya no puedo entrenar— contestó Son Gohan.

— Entiendo— musitó cabizbaja.

— Bueno ahora debo irme, que esté bien señorita Meiko— se despidió el joven de entonces cabello dorado, mostrando la palma de su mano.

— ¡Espere!— exclamó la chica de ojos grises.

— ¿Qué sucede?—preguntó Gohan.

— ¿Lo volveré a ver?— preguntó desalentada.

— Eh… claro, es lo más probable, siempre vengo a este lugar, probablemente nos encontremos— sonrió nervioso mientras tomaba su cabeza.

— ¡Lo dice enserio!, entonces vendré para ver como entrena— expresó feliz la muchacha— Claro, si no te molesta— añadió un poco tímida.

— No, no… claro que no— respondió apresurado mientras agitaba sus manos en signo de negación— Si gustas puedes venir- Meiko sonrió— Bueno, y ahora si me voy, nos vemos pronto— exclamó Gohan mientras comenzó a elevarse casi inconscientemente, Meiko abrió sus ojos en su máxima extensión al ver lo que hacía el muchacho.

— Qué está haciendo- titubeó incrédula, Gohan sin notarlo, a gran velocidad se alejó.

— ¡Adiós!— exclamó el muchacho mientras se alejaba.

— ¡Espera!— prorrumpió mientras intentaba inútilmente alcanzarlo, ya que en tan sólo segundos, Gohan había desaparecido— "Esto parece un sueño"— pensó perturbada.


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