Es mi secreto y no lo diré-
Ron reía alegremente, los días habían pasado, y el tema de Blakeway se quedaba en el olvido. Su risa contagiaba a sus amigos, los cuales estaban desayunando.
-¡Basta Ron- Grito Harry frustrado, al sentir como Ron le escupía todo el jugo de calabaza y le caía en los lentes.
Draco Malfoy miraba divertido aquella escena, le encantaba ver a Hermione reír, ser feliz, sin ninguna preocupación. Se dio cuenta de que llevaba su suéter gris que le había dado hacia unas noches. Al parecer nadie se había dado cuenta de eso. Le quedaba un poco largo, de todas partes. Pero se veía, mas que hermosa con el. Y el toque que a Draco mas le gustaba, era que llevaba su cabello recogido en un moño. Dejando al descubierto el cuello en V que tenia rayas verdes con gris, y si te acercabas lo suficiente, se visualizaban unas pequeñas DM bordadas en una esquina.
Los Gryffindors, que daban por terminado su desayuno, decidieron salir de aquel lugar. Pasaron junto a la mesa de las serpientes, llamando la atención de unos cuantos.
-¿Malfoy...? Acaso la sangre sucia no lleva puesto tu suéter...- Theo se acerco a el para susurrarle aquello. Malffoy no pudo evitar enojarse, le había llamado -sangre sucia- y eso le repugnaba.
-Eso a ti no te importa- Y sin mas se paro de la mesa y se salio.
Sus pies lo condujeron a una castaña que estaba a pocos pasos de el, no lo podía evitar, quería estar a toda hora cerca de ella, se sentía estúpido, obviamente. Nunca le había pasado eso. Y es que Hermione Granger, podía resultar irritable, incluso, fastidiosa. Pero eso era lo que mas le gustaba a el.
Sonrió al ver que se separaba de sus amigos y se iba en directo a la biblioteca. Supo en ese momento que tenia que ir detrás de ella.
Hermione sintió una mano cálida en toda su muñeca. Era el, nadie mas le había echo sentir esas pequeñas mariposas que volaban por todo su estomago.
-A donde vas Granger- Le dijo en un tono peligroso, pero a la vez tierno, Hermione se sonrojo, amaba su forma de ser. Lo volteo a ver y mordiéndose el labio le contesto.
-A la biblioteca, tengo que terminar varias cosas y...- Draco asintió levemente. -Creo que yo también tengo que hacer varias tareas atrasadas, trabajos sin completar.. en fin.. vamos-
Hermione se quedo sorprendida, ¿Que había dicho? ¿Ir los dos juntos?
-Pero.. ¿estas seguro? Nos pueden ver y...-
Draco frunció el ceño en forma de enfado -¿Acaso te da pena que nos vean juntos?- Alzo una ceja dando a entender que iría con ella a hacer la tarea.
Hace unos años, a Draco Malfoy nunca se le hubiera cruzado por la cabeza ir a la biblioteca, agarrado de la mano de aquella chica de cabello alborotado. Pero las cosas estaban cambiando. Le importaba un cuerno que lo vieran con ella, es mas, le daba orgullo ir con Hermione Granger.
Sentía que era toda suya. Que se había robado su corazón antes de que otro lo hiciera.
Y tenia razón.
-Bien alumnos, como sabrán no hemos dejado conclusas las investigaciones acerca de el profesor de Defensa Contra las Artes Oscuras, varios Aurores han venido y me alegra decir, que tenemos varias pistas de lo sucedido aquella trágica noche- Los ojos de Dumbledore veían a través de aquellos anteojos de media luna, paseándose por cada estudiante que había dejado de cenar.
Sonrió y suspirando concluyo diciendo -Mis queridos alumnos, no se dejen llevar por el miedo- Se bajo torpemente del estrado dejando a todos en suspenso.
Un pelirrojo en la mesa de los leones temblaba despacio.
Hermione lo miraba con preocupación. Ella trato de contenerse, si no habían sido responsables de nada. Quería creer que no eran responsables de nada ¿Entonces porque Ron tenia miedo?
Movió la cabeza tratando de que aquellos pensamientos se le borrara, y clavo la vista en el rubio de cabellos desordenados que estaba enfrente. Hablaba animadamente con Zabini, y eso a Hermione le pareció gracioso.
No muchos Slytherins los habían visto juntos, a decir verdad, no muchas personas los vieron. Solo unos cuantos que estaban en la biblioteca el otro día. Y todos llevándose esa enorme sorpresa. El príncipe de las serpientes, con.. Hermione Granger.
Sintió un poco de dolor, quería que todos supieran que ella, estaba perdidamente enamorada de Draco Malfoy, quería que Malfoy la impresionara, con un acercamiento a su mesa, llevándole un enorme ramo de rosas. Pero nunca pasaría. En primera porque no vivía en un mundo lleno de hadas y amor, y en segunda porque William Blakeway era lo mas importante en aquella historia.
Una historia que ellos habían creado.
El primer día del mes de Noviembre, Neville se encontraba leyendo El Profeta en aquella aula fría y húmeda de Pociones, todos los ojos estaban puestos en aquel pedazo de papel, que tenia imágenes de lo que era Hogwarts y de varios Aurores.
Harry, Ron, Hermione y Georginna habían entrado al salón, al ver el alboroto, Harry no pudo evitar preguntar que pasaba.
-Ya saben quien lo hizo- Mascullo Seamus Finnigan, los cuatro chicos se voltearon a ver un tanto nerviosos. En ese momento Draco Malfoy hizo su aparición junto con Sam y Theodore, al ver la exprecion de los leones se asusto.
-¿Y quien fue o que?- Pregunto Hermione tratando de no sonar con miedo, mientras acomodaba sus cosas en la misma banca de siempre.
-Según esto, uno o varios estudiantes del castillo. O tienen la teoría de que un Mortifago lo hizo-
-De acuerdo señor Longbottom, guarde eso antes de que se lo quite- Snape entro caminando rápidamente hacia su escritorio. Todos se quedaron callados, no les gustaba hacerlo enojar.
-Quiero que hagan un poco de Veritaserum antes de terminar la clase, ahora.. comiencen- El ruido de los calderos, y de los ingredientes se escuchaban en todo el lugar. Los cuatro leones se miraban con miedo.
Algo andaba mal.
¿Porque hacer un Suero de la Verdad?
-Ustedes 4- Carraspeo al ver que la poción de los Gryffindors ya estaba terminada. -Buena textura, buen olor.. es obvio que la señorita Granger les ayudo.. quiero que la prueben un poco.. para ver su efecto..-
Las miradas de miedo se hicieron de inmediato.
Draco observaba con la boca semi abierta ¿Que serian capas de decir? Era incorrecto pedirles que bebieran aquella poción.
De inmediato, la boca de los 4 se abrió como por magia. Que Ron dormía con su oso desgastado, que Harry tardaba muchas horas en el baño, que Georginna estaba enamorada de Zbini, que Hermione hablaba dormida... Draco observaba a Snape a lo lejos, al parecer, quería descubrir algo. Al ver que no tenia buenos resultados, dio por terminado su experimento.
Al salir de la clase, Hermione sentía presión en todo su cuerpo. Snape lo había echo a propósito; sobretodo porque a ninguno mas le hizo beber la poción.
-Nos mandaran a Azkaban- Chillo Hermione mientras Malfoy tomaba su mano y caminaban juntos directo a un lugar donde nadie los interrumpiera.
El rubio suspiro, el también había entendido lo que Snape estaba intentando hacer.
-No se que haremos- susurro la castaña.
-Solo hay que guardar silencio-
-¿Silencio? ¿Y con Snape dándonos Veritaserum?-
-Bueno, podemos acabar con Snape- Hermione volteo a ver a Malfoy aterrada -¿Es una broma, verdad?- Draco comenzó a reír. -OBVIO, asustadiza-
-"Di que todo fue un juego, nada de que preocuparseee.. son inocentes, no conocen la palabra peligroooooo... todo fue un juego de niños, nada de que preocuparseeeee...-
-¡PUEDES APAGAR ESO!- Le grito Ron a Neville, que en ese momento estaba escuchando la radio, y pasaban la canción Juego Mágico ;Neville asustado apagado el aparato, dejando a todos en la Sala Común en silencio.
Ron se sentó con los brazos cruzados, en el sillón vino que estaba prácticamente solo.
-¿Tienes algo Ron?- Le pregunto el castaño, nervioso.
-¡No, nada!- Dijo de mal humor, Neville, siguió observando la planta que tenia enfrente de el. Sin decir ni una sola palabra mas. La puerta se abrió de repente, dejando entrar a Hermione. Harry y Georginna alzaron la vista.
Vieron como una persona dejaba caer la capa de invisibilidad, dejando a los que estaban ahí con la boca abierta.
Neville fue el único en hablar. -¿Que hace Malfoy aquí?- Draco lo miro, y Harry sin mirar a Neville le dijo -Vete-
-¿Que? Pero...-
-¡AHORA!- Gruño Ron. Neville agarro su planta y se subió, directo a a su cuarto.
-¿Que hace el aquí?- Susurro Georginna
-Tenemos que hablar-
-¿De que?- Pregunto Harry
-De Snape-
-¿Snape?- Murmuro Ron -Si Weasley, Snape, quiere que digamos la verdad.-
-¿Y como?-
-¿Que no te diste cuenta Astorga? Hoy, en la clase, aquella poción,
-¿Y que se supone que hagamos?- Ron se había alterado
-Pues...- Malfoy se mordió el labio, viendo como Ron se acercaba peligrosamente a el.
-¿No lo sabes, verdad? El señor yo-el-mas-perfecto-de-todo-Hogwarts no sabe que hacer,-
-Ron- Intervino Hermione,
-¡El que nunca hace nada, al que nunca descubren, de quien nadie nunca sospechan no sabe que hacer-
-¡RONALD!- Le grito la castaña. El pelirrojo bufo y se volvió a sentar en el sillón.
-Tienen razón, Snape sospecha de nosotros- Harry miro a cada uno y se quito las gafas
-¿Y que haremos?- Dijo Georginna
-Matarlo- Menciono Ron, con la mirada perdida, y la voz fría. Todos se le quedaron viendo, y de pronto, el radio se prendió de nuevo haciendo escuchar aquella canción.
-"Di que todo fue un juego, nada de que preocuparseee.. son inocentes, no conocen la palabra peligroooooo... todo fue un juego de niños, nada de que preocuparseeeee...-
Hola a todos, bueno pues, ojala les haya gustado :3
están investigando quien fue el responsable, y las actuaciones extrañas
de todos son sospechosas.
Un saludo a todos los que me leen :D
