Disclaimer: Los personajes de Dragon Ball no me pertenecen sino a su creador Akira Toriyama.


Mi Primer Amor

Capítulo #6: Descubriendo un sentimiento


— "Y ahora cómo le explico a esta niña… Aunque no hay mucho que explicar porque lo vio todo. Y lo más probable es que huya espantada, para ningún terrícola es sencillo de entender que conviven con personas de otro planeta con fuerzas y poderes imposibles para ellos, lo único que espero es que cumpla con su promesa de no contarle a nadie sobre esto"pensaba Gohan mientras se paseaba de un lado a otro en su habitación— Aunque pensándolo bien no tengo porque contarle nada, huiré y así no tendré que hablar con ella— monologó ahora, entonces abrió la ventana de la habitación, y sacó una pierna por ella— ¡Oh no, ya llegaron!— exclamó el muchacho al ver la nave de su maestra.

— Hola Gohan— saludó sonriente la muchacha desde la puerta de la habitación, el hijo mayor de Gokú perdió el equilibrio cayendo en la habitación.

— Me me me ¡Meiko!- tartamudeó el semisaiyajin mientras se ponía de pie— Ya llegaste— añadió sonriendo nervioso.

— Si, es que estoy ansiosa por saber todo de ti, ayer me tomó muy por sorpresa lo que vi, pero ya estoy más tranquila y tendremos tiempo para que me lo cuentes todo— expresó emocionada.

— Si como tú digas— susurró rendido el chico de ojos negros.

— Gohan tu maestra ha llegado, baja para que te pongas a estudiar— ordenó la madre que entraba en la habitación.

— Si mamá— contestó asintiendo el mayor de los Son.

— Meiko estabas aquí, enseguida le diré a Goten que suba para que jueguen— le dijo Milk a Meiko.

— ¡No!— exclamó repentinamente el hijo mayor de Gokú.

— ¿Pero por qué? Gohan ¿Por qué no quieres que Goten juegue con Meiko?— preguntó extrañada la viuda de Gokú.

— Es que no creo que Meiko quiera jugar ahora con Goten— contestó el joven.

— ¿Es verdad eso?— preguntó la mujer ahora dirigiéndose a la muchacha.

— Claro que no— respondió sonriente la chica de ojos grises— No te preocupes Gohan, estaré bien— le dijo ahora al muchacho esperando que este descifrara con ello que no le temía al pequeño tras su transformación.

— ¿Estás segura?— preguntó Gohan.

— Si— respondió asintiendo la chica de ojos grises, Milk los miraba curiosa.

— No entiendo de que hablan— comentó la madre de los semisaiyajin, entonces notó que la ventana de la habitación estaba abierta— Gohan ¿No me digas que estabas planeando escaparte?— preguntó casi afirmándolo la mujer mientras posaba sus manos en su cintura.

— ¡¿Qué?!- preguntó espantado— No mamá te equivocas eso no es cierto— negó mientras una gota de sudor asomaba en su frente.

— No me mientas, la prueba es que tienes la ventaba abierta, estás actuando muy extraño desde anoche y no entiendo porque— dijo molesta ahora Milk mientras se cruzaba de brazos.

— Es que hace mucho calor y quise…— intentó excusarse, Meiko miraba curiosa la conversación entre madre e hijo— "Creo que debí haberle dicho antes que Meiko me había descubierto"pensó ahora el semisaiyajin.

— Esta bien, más tarde hablaremos de eso, ahora baja que la maestra te está esperando— indicó la madre, Gohan obedeció.


Pasó el tiempo, y Gohan respondía con calma unos ejercicios ordenados por su maestra, mientras tanto Meiko se divertía con el pequeño Goten.

— Gohan ¿No estás tardando más de lo que acostumbras en resolver tus ejercicios? ¿Acaso tienes alguna duda?— preguntó extrañada su maestra por la lentitud del muchacho.

— No,no, no… Ya casi termino— respondió atolondrado.

— Está bien— Pronunció la mujer mientras retomaba la lectura de unos documentos.

Al cabo de unos minutos, Gohan terminó sus ejercicios y se los entregó a la profesora, la cual los revisó de inmediato.

— Muy bien Gohan, todo está resuelto perfectamente te felicito— congratuló la mujer.

— Gracias— agradeció sonriendo el muchacho.

— Sin embargo debes darte más prisa cuando los resuelvas, estuviste casi una hora para 5 ejercicios, eso es extraño en ti— comentó ahora la mujer.

— Si, prometo que no volverá a ocurrir— contestó el muchacho tomándose la cabeza— "Eso fue porque estaba haciendo tiempo para que Meiko no me pregunte nada"se dijo a sí mismo, en ese momento entraba Milk.

— Tu maestra tiene razón hijo, desde ayer estás actuando muy extraño, ¿No será que tienes fiebre?— preguntó la madre mientras le ponía una mano en la frente al joven.

— No, estoy bien— respondió sonriendo.

— Bueno señora Milk, es hora de marcharnos, ya terminamos con las lecciones de hoy— comunicó la maestra a Milk.

— Pero maestra, ya pronto estará la cena, ¿No quieren quedarse a cenar con nosotros?- invitó la madre de Gohan- Será como agradecimiento por llevarme ayer hasta la ciudad- añadió ahora la mujer.

— No estoy segura, es que Meiko…— se excusó la mujer mientras su hija la interrumpía.

— Por mi no hay ningún problema— pronunció la muchacha mientras miraba a Gohan sonriendo.

— "Mamá que hiciste"pensó el semisaiyajin completamente presionado.

— Está bien, muchas gracias señora Milk— aceptó la maestra.

— Gohan mientras tanto salgamos de aquí, aún falta— le dijo ahora la muchacha de ojos grises al hijo mayor de Gokú— Recuerda que tienes que contarme sobre lo de ayer— le susurró ahora al oído.

— S… si, vamos— respondió, entonces salieron de la casa y caminaron sin rumbo alejándose.

Llegaron en silencio hasta una pradera, Gohan se sentó sobre una enorme roca, la muchacha lo imitó quedando a su lado.

— Bueno ya es hora, te escucho— pronunció sonriente la chica.

— Esta bien— susurró Gohan tras lo cual respiró hondo, la muchacha lo miró para escucharlo con completa atención.

— ¡Espera!— interrumpió Meiko.

— Si ¿Qué pasa?— preguntó Gohan.

— ¿Ahora podrías hacerlo de nuevo?— preguntó curiosa.

— ¿A qué te refieres?— preguntó el chico sin entender.

— A cambiar tu apariencia, como ayer cuando Goten te tenía entre sus manos— respondió cautelosa, Gohan se sorprendió— Por favor dime que si— pidió ahora la chica mientras se paraba para quedar frente al semisaiyajin.

— Pero es que yo…— intentó excusarse, entonces vio a la chica que lo miraba suplicante— Esta bien— pronunció mientras se ponía de pie, dio unos cuantos pasos, la chica lo siguió con la mirada desde su posición. Al alcanzar unos tres metros de distancia, Gohan se volteó hacia la muchacha, entonces empuñó sus manos, frunció el ceño y sin emitir ninguna dicción, una leve ráfaga de viento rodeó al muchacho, mientras los cabellos castaños de la joven se movían en la misma dirección de la brisa, un reflejo dorado recorrió el cabello de Gohan, entonces sus ojos se volvieron azules y sus cabellos rubios, Meiko miraba boquiabierta el cambio de Gohan.

— Increíble— susurró perpleja mientras sus pupilas se dilataban.

— Y ahora te explicaré todo— indicó Gohan tras lo cual se sentó de vuelta en aquella roca, Meiko asintió y lo siguió— Mi padre al nacer fue enviado a este planeta, antes de que el suyo fuera destruido por Freezer- comenzó a explicar.

— ¿Otro planeta?— preguntó casi sin poder creerlo.

— Sí, mi padre no era terrícola, era saiyajin, al llegar aquí fue criado por quien fue su abuelo…— continuó mientras era interrumpido por la chica.

— ¿Saiyajin? ¿Qué es eso?— preguntó sin entender.

— Saiyajin es el nombre que reciben los habitantes del planeta Vegita, una característica de los saiyajin es que poseemos una cola, como Goten y yo somos hijos de un saiyajin heredamos esa cola, que nos permite convertirnos en monos gigantes cuando hay luna llena— explicó ahora el semisaiyajin.

— ¿Pero por qué tú no te transformaste igual que Goten siendo que había luna llena?— preguntó curiosa.

— Eso es porque a mí me cortaron esa cola cuando era un niño— respondió Gohan de inmediato.

— ¿Y es por eso que ustedes llaman saiyajin que también puedes cambiar tu apariencia?— preguntó por deducción.

— Si, es una capacidad propia de nuestra raza— respondió— Como verás es algo muy difícil de entender, si quieres puedes huir— expresó Gohan— De todos modos esperaba que esa fuera tu reacción— musitó resignado— Pero por favor no se lo cuentes a nadie, se armaría un gran alboroto— suplicó ahora el hijo mayor de Gokú, Meiko se largó a reír.

— Que cosas tan graciosas dices— pronunció divertida la chica.

— ¿De qué hablas?— preguntó Gohan.

— A eso de que saldré huyendo, eso no lo haré— respondió aún riendo como si fuera obvio.

— ¿Qué?... ¿Acaso no tienes miedo? ¿No piensas que soy un monstruo?— preguntó ahora sorprendido el chico de ojos negros.

— Claro que no— respondió entre risas— Es verdad que es un poco extraño todo lo que me dices, pero no pienso que seas un monstruo, al contrario… Creo que eres un chico muy bueno— expresó la muchacha buscando la mirada de Gohan, éste al darse cuenta, se sonrojó de súbito.

— Gracias— susurró tímido.

— Y no te preocupes que no se lo diré a nadie— comunicó la chica sonriendo, Gohan correspondió con otra sonrisa, ahora más tranquilo.

— "Que alivio, me alegra que se lo haya tomado todo tan bien, no es algo que me lo esperara, al contrario, creí que huiría, pero me alegro que no sea así, sin duda es una chica muy especial"— pensó sonriente el hijo mayor de Gokú mientras Meiko se ponía frente a él mirándolo curiosa por el silencio del chico.

— ¿Pasa algo?— preguntó la muchacha de ojos grises buscando la mirada del joven, éste al notar tan repentinamente la cercanía de la muchacha cayó de la roca— ¿Estás bien?— preguntó ahora preocupada.

— Si estoy bien— respondió con una lágrima en sus ojos por el golpe recibido, entonces se puso de pie, y enunció— Ahora regresemos a casa, de seguro la cena debe estar lista y nos deben estar esperando— Meiko asintió.

Caminaron juntos hacia la vivienda, Meiko se acercaba tímidamente a Gohan buscando la correspondencia del joven, éste sólo sonreía. Tras la inesperada reacción de la chica, el semisaiyajin sentía que podía confiar en ella y le simpatizaba más que antes. La chica al ver que Gohan respondía con una sonrisa tomó su brazo enrollándolo con los suyos, Gohan se cohibió por aquello, pero miró a la chica quien lo contemplaba con una dulzura cálidamente fascinante, que inesperadamente pareció dominarlo, entonces en un extraño impulso que no entendía porque le surgía, estrechó a la muchacha entre sus brazos sintiendo una exquisita sensación que recorría sus entrañas, era una sensación distinta a las demás que había experimentado a lo largo de su vida, no era la fraternidad que sentía al abrazar a su padre mientras le decía "Te amo papá", tampoco era el cariño que sentía por sus amigos, ni la admiración por su maestro Píccolo, era algo nuevo, algo exclusivo de ese momento, sentía que no quería soltarla nunca más, la calidez de la muchacha que correspondía a esa misteriosa muestra de afecto, parecía un magnetismo que encantaba al muchacho para no dejarlo ir, su ki pareció levemente elevarse, mientras su corazón golpeaba con fuerza su pecho, inclinó su rostro buscando el de Meiko, miró directamente a sus ojos, entonces volvió en sí.

— Gohan— susurró ruborizada al ver la correspondencia inesperada del semisaiyajin.

— Me… Meiko discúlpame, no fue mi intensión— se disculpó sonrojado al volver en sí mientras se alejaba de ella.

— No, no te preocupes, olvídalo— respondió cabizbaja entendiendo con desilusión el arrepentimiento del muchacho.

— Démonos prisa, que nos deben estar esperando— añadió Gohan evitando mirarla por la vergüenza que sentía por aquel repentino impulso que se adueñó de sí sin anteriores precedentes.

Entonces caminaron en silencio hasta llegar a casa de los Son, allí los recibió Goten quien les agitaba su pequeña mano desde el umbral de la morada.


Pronto la comida estuvo lista, y pasaron a la mesa para cenar, Milk estaba en la cabecera de la mesa, a su lado izquierdo le acompañaba la maestra de Gohan, al lado de la cual se encontraba el muchacho, al frente a él estaba Meiko quien se hallaba al lado de Goten que limitaba también con su madre por la derecha.

— Señora Milk, que delicioso está todo, es usted una excelente cocinera— expresó gustosa la madre de Meiko.

— Es cierto, nunca había probado algo así— apoyó a su madre la muchacha.

— Ay, pero que cosas dicen, no tienen porque halágame— contestó con modestia la viuda de Gokú mientras tomaba con ambas manos su rostro.

— Es sólo la verdad señora Milk— dijo ahora sonriendo amablemente la chica de ojos grises, mientras tanto Goten que estaba a su lado, tomaba con dificultad un vaso que había sobre la mesa.

— ¡Cuidado!— exclamó la muchacha mientras ayudaba a que no se derramara el contenido sobre la mesa, tras lograrlo rió junto al pequeño, Gohan la observaba con curiosidad.

— "Actúa como siempre, es como si nunca hubiera visto a Goten como un mono gigante, ni a mí como súpersaiyajin, eso me confirma que no quiere decir nada de eso, ahora si puedo confiar en ella"pensó Gohan sonriente— "Además…"añadió a sus pensamientos mientras recordaba aquel extraño impulso aquella tarde, un leve sonrojo recorría sus mejillas mientras contemplaba sonreír a la joven.

— Gohan ¡Gohan!— exclamaba Milk buscando una respuesta de su hijo.

— S… si mamá ¿Decías?— respondió mientras salía de sus pensamientos, todos quienes estaban en la mesa lo miraban preocupados, ya que la mujer le había hablado hace mucho al joven sin obtener respuesta.

— Te decía que fueras a contestar el teléfono por favor— indicó la madre mientras el aparato sonaba incesante en la sala.

— Sí, claro— respondió apresurado mientras se ponía de pié.

— Este niño está muy raro, desde ayer actúa así, no entiendo que es lo que le está pasando— comentó Milk mientras Gohan se alejaba del comedor.

— Durante las lecciones de hoy también estuvo muy raro, quizás está enfermo— especuló la maestra.

Mientras tanto Gohan cogía el teléfono.

— Hola, habla Gohan— pronunció el semisaiyajin.

— ¡Gohan, eres tú! Que bueno escucharte— expresó una voz femenina.

— Ah, hola Bulma, que gusto— correspondió el joven al reconocer la voz de la mujer— Y dime, a que se debe esta sorpresa— añadió ahora en forma de pregunta.

— Es cierto, llamaba para decirles que haremos una reunión en mi casa el próximo fin de semana, espero que puedan venir— invitó la peliazul.

— Claro, le diré a mi madre, con gusto estaremos ahí— contestó amable Gohan.

— ¡Gohan… dile a Goten que venga para que juguemos!— se escuchó la voz del pequeño Trunks que intervenía en la conversación telefónica.

— Si, no te preocupes, él también estará ahí— respondió agradable el hijo mayor de Gokú.

— Trunks, cuántas veces te he dicho que no intervengas en la conversaciones de los adultos, si vuelves a hacerlo te castigaré— se escuchó ahora el regaño de Bulma hacia su hijo, Gohan reía con una gota de sudor en su frente— Disculpa Gohan, pero este niño no cambia— se disculpó la esposa de Vegeta— Como te decía, será el próximo fin de semana a las dos de la tarde en mi casa— terminó de explicar.

— Si, no hay problema, estaremos ahí— respondió amable el chico de ojos negros.

— Esta bien, entonces nos vemos— se despidió Bulma, en ese instante Gohan miró hacia el comedor a través de una puerta que había quedado abierta, entonces vio a Meiko quien lo miraba en ese instante.

— ¡Espera Bulma!— prorrumpió el muchacho antes de que la ojiazul colgara el teléfono.

— Si ¿Qué sucede Gohan?— preguntó la mujer.

— Quería saber si es posible que lleve conmigo a una amiga, me gustaría mucho que conociera a mis amigos y creo que sería una excelente oportunidad, ¿Les molestaría?— preguntó tímido el semi-saiyajin.

— Claro que no, no hay ningún problema, con gusto la recibiremos— respondió de inmediato la peliazul.

— Muchas gracias Bulma— agradeció Gohan.

— No agradezcas, nos vemos— se despidió ahora la esposa de Vegeta.

— Nos vemos— correspondió el muchacho, entonces colgó y se dirigió a la mesa— "No sé porque lo hice, pero me dieron muchos deseos de que conozca a mis amigos, no sé porque pero esa chica me causa algo especial"pensó mientras se acercaba a la mesa.

— Gohan, dime quien era— pidió la madre del muchacho.

— Era Bulma, llamaba para invitarnos a su casa, está organizando una reunión y quiere que vayamos— explicó el mayor de los Son.

— Que bueno, hace mucho no voy a la capital, es una idea estupenda— opinó Milk ahora.

— Por cierto, le pregunté a Bulma si Meiko podía acompañarnos, y me dijo que sí— dijo ahora Gohan— ¿Te gustaría ir con nosotros?— invitó sonriendo amable, Meiko se sorprendió por la invitación del muchacho.

— Claro, me encantaría— respondió sonriendo feliz, una sonrisa jubilosa invadió el rostro de Gohan por la positiva de la chica.

— Entonces te paso a buscar el próximo domingo— indicó con entusiasmo el semisaiyajin, Meiko asintió.

Entonces la cena continuó perfectamente, Gohan a cada instante sentía crecer en su pecho un sentimiento nuevo, que lo hacía sentir extrañamente feliz, sus ojos negros reflejaban constantemente a la muchacha debido a las repetitivas veces en que él buscaba entre quienes integraban aquella mesa a la chica de cabellos castaños, cada vez que cruzaban miradas una tenue y espontánea sonrisa se dibujaba en sus rostros acompañados de un leve sonrojo, entonces la timidez propia del joven semi-saiyajin se volvía a hacerse presente haciéndolo bajar su mirada y haciéndolo cuestionarse que era esas extrañas emociones que lo invadían.

Pronto la cena acabó y luego de unos minutos de charla, Meiko y su madre salieron de la casa de los Son, se despidieron y partieron. Una inusitada sensación de vacío lo irrumpió haciendo polvos ese sentimiento de felicidad que lo acompañó durante la cena, y inundándole ahora un leve afligimiento completamente inexplicable para él.


GRACIAS POR LEER

Review:

LDGV: !Hola! Me alegra que te animes a leer nuevamente este fic, a pesar de que ya sabes en que acaba. Muchas gracias por tu comentario. !Saludos!