Disclaimer: Los personajes de Dragon Ball no me pertenecen, sino a su creador, el señor Akira Toriyama.
Mi Primer Amor
Capítulo #7: En casa de Bulma
Pasaron los días y no tardó en llegar el esperado día de la reunión en Corporación Cápsula, los Son se alistaban para partir rumbo a la capital del oeste.
— Mamá, no es obligatorio ir bien vestido a la fiesta ¿No lo crees?— pronunció dubitativo Gohan mientras se ponía una chaqueta de tono amarillo pálido.
— ¡Pero qué estás diciendo! Claro que sí, porque vamos a la capital—exclamó un tanto alterada la madre— Y date prisa, que debemos pasar por Meiko— añadió mientras tomaba una cartera de mano.
— Sí, pero no te preocupes por eso, yo puedo ir por ella, como vive en Ciudad Satán nos demoraríamos más en llegar a casa de Bulma, ustedes adelántense y yo voy por ella— indicó amable el semisaiyajin.
— Esta bien, como tú quieras, aunque… Aún no me explico desde cuando se hicieron tan amigos, porque cuando ella está aquí tú estás tomando tus clases particulares— expresó curiosa Milk.
— Es que… se han dado algunas oportunidades— respondió tomándose la cabeza el hijo mayor de Gokú— Y por cierto… ella descubrió mi identidad…— añadió mientras era interrumpido por su madre.
— ¡¿Qué?! ¡Ella ya sabe que eres saiyajin!— exclamó sorprendida la viuda de Gokú— ¡¿Pero cómo?!- preguntó sin poder explicárselo.
— Eso es porque aquella tarde que fuiste a la ciudad con mi maestra Goten se convirtió en mono y debí transformarme en supersaiyajin para detenerlo— explicó en resumidas cuentas el muchacho.
— ¡Es cierto! ¡Había luna llena!— exclamó ahora Milk.
— Es por eso que creo que lo mejor sería cortarle la cola a Goten, o de lo contrario nos meteríamos en serios problemas— opinó el mayor de los Son mientras se tomaba el mentón.
— Si, tienes razón, se la cortaremos lo antes posible, pero a esa niña pareciera no haberle impresionado nada de lo que vio, porque actúa como siempre, si no me lo hubieras dicho, no me habría dado cuenta— comentó pensativa la madre.
— Si, a mí también me sorprendió, pero me alegra que se lo haya tomado así— opinó tomándose la cabeza el primer semisaiyajin— "Aunque me extraña que no me haya preguntado sobre la batalla contra Cell, todos vieron en la televisión como cambiábamos nuestra apariencia, es extraño"—pensó intrigado.
— Mamá ya estoy listo— pronunció el hijo menor de Gokú mientras se acercaba a su madre, igualmente vestido muy formal.
— Muy bien Goten, ahora vámonos— dijo Milk mientras cargaba al pequeño.
Salieron de la casa, y se separaron, Gohan partió rumbo a Ciudad Satán, mientras que Milk y Goten a la Capital del Oeste.
— Ya estamos llegando, es hora de bajar para irme caminando— monologó Gohan mientras miraba desde las alturas como ya se acababa el territorio deshabitado que rodeaba a Ciudad Satán— ¡Nube voladora, enseguida regreso, espérame aquí!- exclamó mientras que de un brinco se divorciaba de la nube.
Entonces caminó a paso rápido a casa de la muchacha, ésta le había dejado una nota con la dirección además de algunas indicaciones de cómo llegar hasta allí.
— "Según lo que dice aquí, su casa es la tercera"—pensó el semisaiyajin mientras miraba un bloque, entonces se acercó vacilante, y tocó el timbre— "Que casa tan grande, no pensé que fuera así, Meiko no me dio una descripción exacta de su casa, nunca habla de este tipo de cosas"—pensó sonriente mientras sentía que se abría la puerta.
— Hola Gohan, que bueno que ya llegaste— saludó sonriente la muchacha.
— Ho… Hola Meiko ¿Cómo estás? — saludó mientras se tomaba la cabeza, observado tímidamente a la muchacha que vestía una polera blanca sutilmente moldeada al cuerpo, con una delgada cinta gris que oprimía con delicadeza su cintura, además de una falda, que caía un poco más arriba de la rodilla, en un tono marrón un poco más oscuro que su cabello, además de traer su cabello peinado en una trenza que caía hacia el costado derecho, resaltando más aún la belleza de su rostro.
— Diré que ya nos vamos y regreso— dijo la muchacha sonriendo dulcemente mientras entraba de vuelta a la casa.
— Si— pronunció tímido el semisaiyajin.
— "¿Quién es ese tipo?"— se preguntó un muchacho que miraba curioso la escena desde una pared aledaña a la casa.
Meiko no tardó en regresar, entonces juntos salieron de la casa.
— Me alegra mucho que hayas aceptado la invitación, espero que te diviertas— expresó Gohan un poco más audaz.
— Claro que sí, mientras estés me divertiré mucho, además ya quiero conocer a tus amigos— contestó sonriente la chica de ojos grises, Gohan también sonrió.
— ¡Mei!... ¡Dime quién es este tipo! ¡Exijo una explicación!— exclamó un chico no muy alto, de cabello rubio peinado al medio y de ojos negros.
— Marshall ¿Qué sucede?— preguntó extrañada la chica de ojos grises.
— ¿Le llamó Mei?—se preguntó Gohan quien no entendía que pasaba.
— ¡¿Cómo que qué sucede?! ¿Acaso estás saliendo con este sujeto? ¿Es tu novio? ¿Por qué? Si sabes que yo siempre te he querido— interrogaba el rubio mientras lloraba infantilmente.
— Lo siento Marshall, pero ya te he dicho que no puedo corresponderte— pronunció serenamente Meiko.
— ¡Pero Mei!— exclamó suplicante el rubio, entonces miró a Gohan que permanecía desconcertado por lo que presenciaba— ¡La culpa es tuya Miserable!— prorrumpió ahora mientras se acercaba a toda velocidad al semisaiyajin con la mano empuñada.
— ¡Marshall, no lo hagas!— pidió desesperada la muchacha, pero este no obedeció.
— "Si dejo que este niño me golpee podría lastimarse, será mejor que lo esquive"— meditó Gohan, entonces antes que el chico alcanzara con su puño el rostro del semisaiyajin, éste lo esquivó velozmente, provocando que el rubio cayera al suelo.
— Te dije que no lo golpearas, te lo mereces— expresó molesta la castaña con su amigo, Gohan se sorprendió por la actitud de la chica— ¿Vamos?— preguntó ahora mientras tomaba el brazo del muchacho de cabello negro, éste asintió sonriendo.
— Mei— pronunció Marshall llorando aún tirado en el suelo con un chichón en la cabeza mientras los jóvenes se alejaban— Ese gusano me las va a pagar— murmuró crujiendo los dientes.
Tras alejarse un poco de la ciudad, Gohan llamó a la nube voladora, la que no tardó en llegar.
— ¡Casi lo olvido! este es el objeto que montabas cuando nos conocimos— expresó Meiko mientras Gohan subía a la nube.
— Si, es un regalo que el maestro Rochi le hizo a mi padre cuando él era un niño— narró brevemente el muchacho mientras ayudaba a la chica a subir a la nube.
— ¿El maestro Rochi? ¿Quién es?— preguntó curiosa.
— Es quien le enseñó artes marciales a mi padre, lo conocerás hoy en casa de Bulma— respondió amable— "Creo que tendré que tener cuidado con él, si no le pongo atención podría excederse con Meiko, eso no lo puedo permitir"—pensó molesto el primer híbrido moviendo su cabeza de un lado a otro.
— ¿Pasa algo?— preguntó Meiko por el silencio del chico.
— No, no es nada— respondió apresurado— Ahora sujétate firmemente, que ya nos vamos— añadió, entonces la chica se abrazó con fuerza Gohan, volviendo a experimentar ese travieso y encantador revoloteo en sus entrañas al igual que cuando lo conoció. Mientras Gohan sentía como su corazón latía fervientemente, ante la calidez de los brazos de la muchacha que lo rodeaban delicadamente y como recostaba casi imperceptiblemente su rostro en su espalda.
Los muchachos fueron en completo silencio durante el trayecto, Meiko se sentía dichosa de poder estar junto aquel muchacho que desde la primera vez que vio la encantó prodigiosamente, mientras que Gohan se cuestionaba que eran esas sensaciones que irrumpían su ser al estar con la muchacha. Muy pronto llegaron a Corporación Cápsula, entonces Gohan fue el primero en bajar de la nube, tras lo cual ayudó a la muchacha a tocar el suelo. Luego el chico tocó el timbre.
— Ese debe ser Gohan, Trunks por favor abre la puerta— pidió la peliazul a su hijo mientras conversaba con Milk y Número 18.
— Esta bien— respondió el pequeño de cabello lila, entonces se dirigió a la puerta.
Mientras tanto afuera, esperaban Meiko y Gohan a que alguien los recibiera.
— Ya verás, son personas muy agradables, de seguro te simpatizarán— comentó seguro el semisaiyajin, Meiko asintió.
— Por cierto Gohan, mencionaste que esta es la casa de una chica llamada Bulma, ¿Quién es ella? ¿Es tu novia?— preguntó tímidamente la chica de ojos grises.
— No, te equivocas— respondió riendo sutilmente— Bulma es sólo una amiga, es mucho mayor que yo, además está casada— argumentó Gohan, la chica dibujó una leve sonrisa en su rostro intentando ocultar la gran felicidad que le producía saber eso, ya que era algo que la inquietaba desde ya hace unos días. De pronto se abrió la puerta, Gohan miró a todos lados, sin encontrar a quien los recibía.
— Aquí Gohan, soy yo— pronunció el hijo de Vegeta mientras agitaba su mano esperando ser visto por el joven.
— Ah, eras tú Trunks, discúlpame no te vi— se excusó el semisaiyajin por no mirar hacia abajo considerando la baja estatura del niño, entonces notó que el hijo de Bulma miraba extrañado a la muchacha
— ¿Quién es ella?— preguntó el pequeño.
— Es cierto, te presento a Meiko, una amiga— indicó el chico de cabellos negros a Trunks— Meiko, él es Trunks, es hijo de Bulma— presentó al pequeño ahora.
— Hola Trunks, gusto en conocerte— saludó amable la muchacha mientras se inclinaba para quedar a la altura del pequeño.
— Si— pronunció con apatía, entonces entraron a la casa.
— Gohan, que bueno que llegan, eran los únicos que faltaban— expresó Milk.
— Vaya Gohan, pero que chica tan linda te acompaña, se ve que tienes buenos gustos, y dime ¿Cuánto llevan de novios?— comentó pícaro Krillin.
— ¡¿Qué?! ¡¿Dijiste que mi Gohan ya tiene novia?! ¡Es es imposible si es apenas un niño!- exclamó sorprendida la madre del joven provocando que toda la Corporación Cápsula se sacudiera con su interjección.
— ¡Pero qué están diciendo! ¡Meiko y yo sólo somos amigos! ¡No digan tonterías!— prorrumpió completamente sonrojado el semisaiyajin, la muchacha miró el suelo avergonzada.
— Hola Gohan— saludó Dende— ¿Entonces nos presentarás a tu amiga?— preguntó ahora amable Kamisama.
— Si claro— respondió un poco más calmo— Bueno, ella es Meiko, una amiga, y es hija de mi maestra— presentó amable a la muchacha.
— Mucho gusto en conocerlos— saludó amable haciendo una reverencia la chica de ojos grises.
— Es una chiquilla muy harmosa— opinó Mr Popo.
— Si, tiene razón Mr Popo, es… muy hermosa— apoyó tímidamente el semisaiyajin tomándose la cabeza.
— Yo opino lo mismo, hola muchachita, soy el Maestro Rochi, gusto en conocerte— saludo el anciano mientras se acercaba a la chica.
— Mucho gusto— saludó haciendo una reverencia y sonriendo amable.
— Ahora veamos que tal estás— pronunció mientras acercaba maliciosamente una mano a la muchacha.
— ¡Ni se atreva!— exclamó molesto el semisaiyajin mientras se interponía en su camino.
— ¿Qué?— preguntó sorprendido Rochi.
— Ya sabía que intentaría hacer algo así pero ¡No se lo permitiré!— añadió Gohan con el ceño fruncido y completamente enfadado. Meiko miraba sin entender nada.
— Discúlpame, la edad me hace hacer cosas que no quiero— se excusó el maestro de Gokú mientras tocía forzosamente.
— Es sólo un mentiroso— espetó Bulma recordando que le daba la misma explicación cuando hacía lo mismo.
— Bulma ¿Dónde está el señor Píccolo? No lo veo por ninguna parte— preguntó Gohan mientras buscaba en la sala a su maestro.
— Si buscas a Píccolo, él está en el jardín, ya sabes le gusta el silencio— respondió sonriendo la peliazul.
— Ya veo— musitó el hijo mayor de Gokú— Discúlpenme un momento, ya regresamos— se excusó de todos— Meiko, ven quiero que conozcas al señor Píccolo, fue mi maestro durante mucho tiempo y también es una persona muy importante para mí— le dijo ahora a la muchacha mientras la tomaba de la muñeca, ésta asintió y salió junto a él.
— Vaya Milk, como se ve que Gohan ya ha crecido— comentó Bulma mientras veía alejarse a los muchachos.
— Pero que cosas dices, Gohan es aún un niño, te puedo asegurar que entre él y esa niña sólo hay una buena amistad, nada más— respondió segura la viuda de Gokú.
— No estés tan segura, podría apostarte que muy pronto se harán novios— opinó tranquilamente la esposa de Vegeta mientras acercaba a su boca un cigarrillo.
Mientras tanto, Gohan y Meiko salieron al jardín, donde todo estaba dispuesto para compartir al aire libre, mesas redondas cubiertas con manteles blancos, contrastaban con el césped verde oscuro que cubría el suelo, robots de servicio esperaban ser dirigidos para cumplir las funciones ordenadas durante la velada, y mucha comida distribuida en mesas rectangulares en los costados del jardín aguardaban para ser consumidas por los invitados, entre los que habían cuatro saiyajin con apetito eterno.
— Que extraño, no veo al señor Píccolo por ninguna parte— pronunció Gohan mientras buscaba con la mirada a su maestro.
— Quizás regresó con los demás— especuló Meiko.
— Si, posiblemente tengas razón— respondió el semi-saiyajin.
— Hola Gohan— saludó sonriendo levemente el namekusei mientras descendía junto a un árbol.
— Hola señor Píccolo, que bueno que lo encuentro— expresó Gohan mientras estrechaba una mano con el hombre.
— Si, escuché que me nombrabas, por eso bajé— respondió Píccolo.
— Que bien, por cierto quería presentarle a una amiga, ella es Meiko, Meiko él es el señor Píccolo del que te hablé- indicó el muchacho.
— Mucho gusto señor Píccolo- saludó amable la muchacha mientras sonreía.
— Hola— saludó serio el namekusei.
— Oigan, será mejor que entren, Krillin dijo que tiene algo importante que contarnos— interrumpió Bulma mientras llegaba al lugar. Meiko y Gohan asintieron, entonces se dispusieron a entrar a la casa, Meiko siguió a Bulma, mientras que Gohan era detenido por el namekusei.
— Oye Gohan ¿Te puedo hacer una pregunta?— consultó el maestro del chico mientras le tocaba un hombro, Gohan se volteó.
— Sí, claro señor Píccolo ¿Qué ocurre?— respondió el hijo mayor de Gokú curioso.
— Es sobre esa niña ¿No crees que es peligroso que venga aquí? Podría darse cuenta de quién eres, ya sabes que para mí y los demás que nos descubran no tiene importancia, pero supongo que para ti si lo es— comentó el hombre verde.
— Por eso no se preocupe, Meiko ya sabe todo sobre mí, me descubrió por accidente y por eso debí explicarle todo y se lo tomó muy bien— respondió sonriendo el semisaiyajin.
— ¡¿Qué dijiste?! ¡¿Sabe todo?!— exclamó desconcertado Píccolo— ¡Pero cómo es posible!— añadió.
— Bueno es una larga historia, ya se lo contaré, pero ahora regresemos que nos están esperando— contestó el muchacho, entonces entraron a la sala, donde estaban todos reunidos.
— Ya vinieron Gohan y Píccolo, vamos Dieciocho— pronunció Krillin mientras tomaba de la mano a su esposa.
— Que tonto— musitó la rubia correspondiendo de mala gana.
— Krillin ¿Qué es eso tan importante que nos tienen que contar?— preguntó curiosa la peliazul.
— Bueno amigos, lo que pasa es que hace unos días Número 18 y yo recibimos una noticia que queríamos compartir con ustedes— introdujo ruborizado y con los ojos cerrados el ex calvo mientras tomaba por la cintura a su esposa, esta fingía indiferencia.
— Vamos Krillin, dinos que noticia recibieron— expresó Gohan.
— Está bien, sucede que Dieciocho y yo, vamos a ser padres, Dieciocho está embarazada— anunció sintiéndose feliz el futuro padre, Número 18 seguía indiferente, mientras todos miraban perplejos y en silencio a la pareja— ¿Qué sucede? ¿No van a decir nada?— preguntó decepcionado Krillin ya que esperaba la espontánea felicitación de sus amigos.
— Es que no me lo esperaba— pronunció boquiabierto el semisaiyajin.
— ¡Es que eso es imposible! ¡Número Dieciocho es un robot, no puede tener hijos!— exclamó sorprendida Milk.
— Es cierto, es un androide. Dieciocho ¿Estás segura que no es un error?— preguntó amable Bulma.
— ¡Qué están diciendo! Número Dieciocho es humana, sólo reconstruyeron algunas partes de su cuerpo— explicó un tanto molesto Krillin.
— Pero que escandalosos— espetó levemente ruborizada la rubia.
— Entonces no nos queda más que felicitarlos— expresó Gohan mientras se acercaba junto a Meiko a la pareja para congratularlos, el resto de igual manera los imitó, salvo Vegeta que veía a la distancia la reunión y Píccolo quien esperaría a más tarde para saludar a su manera al pequeño.
Pasó el tiempo, y luego de una prolongada conversación donde se pusieron al día de todo aquello que no se habían enterado por la distancia de los últimos meses, todos salieron al jardín para comer, Vegeta aislado del resto comía platos y platos de comida, Píccolo sólo disfrutaba del ambiente recostado sobre la hierba, Milk y Bulma cotilleaban respecto a lo extraño que les parecía el embarazo de Dieciocho; Krillin y Yamcha se acercaban a Meiko y Gohan para molestar al muchacho.
— Insisto Gohan, tu novia es muy linda— opinó Krillin con cara pícara.
— Es cierto Gohan, por cierto muchacha ¿No tendrás una hermana o amiguita como para mí?— preguntó esperanzado el hombre de la cicatriz esperando una positiva.
— Bueno yo…— pronunció tímida la chica de ojos grises.
— No te preocupes, soy muy fiel y no la haría sufrir— añadió Yamcha.
— ¡Qué están diciendo! ¡Ya déjenla en paz! No te presentará ninguna amiga ¡Y no somos novios!— exclamó irritado el mayor de los Son.
— Está bien Gohan, pero no entiendo porque te molestas tanto, si no es verdad que te gusta tu amiga, no debería importarte lo que decimos— expresó astuto el esposo de Dieciocho.
— ¡Ya cállate!— exclamó completamente sonrojado el semisaiyajin.
— Esto es por molestarme cuando recién conocía a Dieciocho, acaso no recuerdas cómo me dejabas en ridículo frente a ella— recordó provocando amistosamente a su amigo, este crujía los dientes.
— Eso era porque sólo era un niño— pronunció irritado mientras una ceja se elevaba involuntariamente por el disgusto.
— Ya, ya, dejen en paz a Gohan, si siguen molestándolo nunca se atreverá a pedirle que sea su novia ¿O acaso se les olvidó que es muy tímido?— intervino Bulma mientras le guiñaba un ojo al muchacho, éste bajó la mirada— Por cierto, yo soy Bulma, encantada de conocerte— saludó amable a la muchacha.
— Mucho gusto en conocerla señora Bulma— saludó agradable la chica de ojos grises, un repentino fastidio invadió a la esposa de Vegeta.
— Niña, te voy a pedir que por favor, no vuelvas a llamarme señora— pronunció intentando contener la molestia por lo que tomaba como ofensa— Sólo dime Bulma— añadió cambiando su rostro por uno más amigable, la chica asintió sonriendo con una gotita en la cabeza.
— Eh, mejor vamos a comer algo, de seguro tienes hambre— intervino Gohan advirtiendo la molestia de la peliazul, entonces se dirigieron a una de las mesas para comer.
Pronto la muchacha pudo notar como Gohan, Goten, Trunks y un aislado Vegeta comían incesantemente uno tras otro platos y platos de comida sin saciar su apetito, situación que sorprendió a la muchacha, pero que no tardó en hacerle gracia, notaba con agrado que cada día iba descubriendo algo nuevo en aquel muchacho, algo nuevo que lo hacía especial.
— ¿Qué pasa Meiko? ¿Por qué no comes? ¿O es que también esperas el tapanyaki?— preguntó Goten al notar que la muchacha no probaba bocado.
— Es cierto ¿Qué sucede? ¿Acaso no tienes hambre?— le preguntó Gohan al comprobar lo dicho por su hermano.
— No, no es nada— respondió la muchacha mientras salía de sus pensamientos, entonces comenzó a comer.
Más tarde, Gohan y Meiko se separaron del resto para conversar más tranquilos, alejándose del ruido y los amigos que no dudaban en incomodar de sobremanera al semisaiyajin con sus comentarios que reflejaban prácticamente de manera exacta lo que sentía el hijo de Gokú por aquella muchacha.
— ¿Qué te han parecido mis amigos? Son personas muy amables ¿No lo crees?— preguntó sonriendo Gohan.
— Si, son personas muy agradables, me simpatizaron mucho— respondió agradable— Gohan, por casualidad, ese señor solitario ¿También es saiyajin?— preguntó refiriéndose a Vegeta quien seguía distante del resto— Es que hay algo en él que me hace pensarlo— añadió mientras miraba los ojos de Gohan.
— No sé como lo supiste, pero si, Vegeta también es saiyajin, y como podrás suponer, Trunks que es su hijo también tiene sangre de saiyajin— respondió el chico de ojos negros sorprendido por la intuición de Meiko.
— Entonces ese señor debe ser tu tío— comentó curiosa.
— No, te equivocas— respondió riendo sutilmente— Vegeta no es un pariente, sólo somos amigos, verás cuando yo era un niño Vegeta llegó a la Tierra, en un principio tuvimos algunos problemas con él, pero luego eso cambió, él también vivía en el planeta de mi padre, pero cuando explotó, un sujeto llamado Freezer llevó a Vegeta con él— explicó sin dar mayores detalles el muchacho.
— Ya veo— susurró la chica de ojos grisáceos— Es increíble todo lo que me has contado, cada día me sorprendo más contigo Gohan— expresó mirando a los ojos al mayor de los Son.
— Si es que todo es un poco extraño y…— pronunció mientras se tomaba la cabeza el chico de ojos negros.
— ¡Fantástico! Sabes… nunca creí que podría conocer a alguien como tu— expresó mientras se sentaba en una banca solitaria en el lugar.
— ¿Enserio?— preguntó Gohan mientras se sentaba al lado de la muchacha.
— Si, eres un chico muy especial, todo lo que te rodea, todo lo que eres es distinto, misterioso y sorprendente— expresó mientras sus ojos se iluminaban al mirar al muchacho, éste miraba el suelo tímido, Meiko hizo lo mismo con un rubor en sus mejillas. Entonces un silencio que parecía interminable los rodeo. Pasaron varios minutos en que el retraimiento paralizaba las palabras que ambos ansiaban confesar, palabras que eran avivadas por los latidos de sus corazones que golpeaban con fuerza sus pechos alentándolos a decir lo que sentían. La inseguridad del muchacho hacía que por más que su corazón insistiera, atesorara para sí mismo lo que sentía. Pero la chica, ya no podía seguir callando, sus sentimientos por el joven fueron claros desde que lo conoció, aquella vez en la playa sintió una atracción inmediata, eso y otras cosas fueron las que quiso decir.
— Gohan— habló Meiko rompiendo el hielo, el semisaiyajin levantó la cabeza para mirar a la chica.
— Si— pronunció el chico, la castaña permanecía con la cabeza baja.
— Tu… ¿Tú crees en el amor a primera vista?- preguntó la muchacha levantando la cabeza para mirar a Gohan.
— ¿Qué?— susurró sin entender el porqué de la pregunta.
— ¿Sabes? Yo nunca lo creí, cuando escuchaba hablar sobre eso, pensaba que sólo eran cosas de telenovelas o películas, algo imposible que en la vida real— decía ahora mirando hacia el frente, mientras observaba unas bellas flores que decoraban a los arbustos que actuaban como barrera natural entre ellos y el resto de la fiesta, Gohan la escuchaba con atención mientras miraba el perfil del bello rostro de la muchacha— Pero todo lo que pensaba cambió de un momento a otro— añadió ahora mientras sus ojos grises se cristalizaban al voltear a mirar al muchacho, éste pestañeaba inocente sin saber a que iban las palabras de Meiko— Eso fue gracias a ti— expresó ruborizada mirando directamente a los ojos a Gohan, éste se sorprendió por aquello.
— Meiko— pronunció perplejo.
— Cuando conocí aquella tarde al chico que apareció de la nada para ayudarme, tan misterioso y amable, sentí como un nuevo sentimiento me invadía— expresó mientras posaba delicadamente sus manos sobre su pecho— Aquella vez no supe nada sobre él, entonces creí que no lo volvería a encontrar— continuó relatando reproduciendo la decepción que sintió al creer no poder verlo— Pero para mi alegría ¡No fue así! Al día siguiente acompañé a mi madre a tu casa, y por casualidad lo vi, que irónico, le pregunté por ti y eras él— añadió mientras reía mirando el cielo, Gohan la miraba sonrojado— Después de ese encuentro, visité a diario tu casa ansiando volver a verlo, salía en su búsqueda sin saber que al hacerlo me alejaba de él. Pasó mucho tiempo, y no lo veía, bueno eso es lo que yo creía, cada día crecían más mis ansias de verlo, un día apareció y conversamos un tiempo, pero luego se fue… Días más tarde, cuando perdía las esperanzas de verlo, ¡Supe quien era!...- expresó emocionada-Eras tú Gohan, tu, un chico inteligente, bondadoso, amable, con una vida misteriosa, que de no ser porque te conocí, no lo hubiera creído, igual que el amor tan repentino que sentí por ti- expresó volviendo a mirar a Gohan, el corazón de este latía fervientemente mientras su mirada se vulneraba ante las palabras de la chica— Al conocerte descubrí cosas que no creí jamás conocer, lo más importante, el amor — dijo mirando a los ojos a Gohan con sus ojos vidriados, este sintió un contento que lo superaba al enterarse de los sentimientos de la chica, sin duda el hecho de que la muchacha le hubiera confesado lo que sentía, lo incentivaba a hablar.
— Meiko, yo…— comenzó a hablar mientras tomaba tímidamente las manos suaves y pequeñas de la chica entre las suyas que las cubrían completamente— Yo no sé qué es lo que siento, pero quiero vivirlo— expresó entonces acercó su rostro al de la muchacha, sus corazones golpeaban con fuerza sus pechos, por la cercanía casi podían percibir los latidos del otro, sus mejillas ardían al igual que sus labios que ansiaban por unirse, la distancia se reducía cada vez más, los ojos de ambos vulnerados comenzaban a cerrarse tímidamente.
— Oigan ¿Qué están haciendo?— preguntó inocente Goten que aparecía entre los arbustos.
— Go… ¡Goten! ¿Qué estás haciendo aquí?— preguntó avergonzado el hijo mayor de Gokú alejándose de la muchacha, Meiko miró hacia un costado ruborizada aún.
— Me pidieron que viniera por ustedes, es que ya está el tapanyaki— explicó el menor de los Son.
— Esta bien, ya vamos— respondió Gohan, esperando que Goten se adelantara, pero este no se iba— ¿Por qué no te vas?— preguntó a su hermano que lo miraba curioso.
— Porque se están quedando ahí parados, ya dense prisa— contestó inocentemente el amigo de Trunks.
— Vamos Gohan— le dijo sonriendo Meiko al semisaiyajin, éste asintió, entonces caminaron junto al muchacho para reunirse con el resto.
— Vaya Gohan, por fin regresan, ya los extrañábamos— comentó pícaro Krillin.
— ¡Gohan! ¿Es cierto que tu y Meiko son novios?— preguntó exaltada Milk.
— Mamá yo…— intentó hablar Gohan mientras se tomaba la cabeza, pero fue interrumpido por Vegeta.
— Se ve que te has tomado muy enserio que esté reinando la paz en la Tierra, además de hacer un entrenamiento tan primitivo, te das tiempo para esas tonterías— espetó el príncipe saiyajin mientras permanecía apoyado en un árbol cruzado de brazos.
— No digas que son tonterías ¿Acaso no recuerdas que mientras hubo paz te casaste y tuviste un hijo?— le discutió Bulma en defensa del hijo de Gokú.
— ¡Ah! ¡No digas esas cosas! ¡Nadie te pidió tu opinión, además seguí entrenando!— exclamó avergonzado el esposo de la peliazul. Todos rieron por la discusión de la pareja.
El atardecer no tardó en llegar, entonces las visitas poco a poco comenzaron a partir rumbo a sus hogares, los Son no fueron la excepción, Milk, Goten, Gohan y Meiko se despidieron de Bulma y Trunks que los acompañaron hasta la puerta, entonces se fueron, Milk y Goten directo a casa, mientras que Gohan llevó de vuelta a su casa a Meiko en la nube voladora. Al bajar de la nube en las cercanías de Ciudad Satán, caminaron rumbo a casa de la muchacha conversando trivialidades, Gohan miraba con ternura a la muchacha quien correspondía sonriendo dulzura, entonces Gohan tímidamente buscó la mano de la chica, ella se sorprendió, pero cedió aferrando con delicadeza su mano a la de Gohan, entonces continuaron su camino tomados de la mano hasta la casa de la muchacha.
— Bueno, ya hemos llegado, espero te hayas divertido— dijo Gohan mientras se detenía frente a la chica de ojos grises.
— Si, gracias por la invitación, me divertí mucho— respondió mientras sus ojos resplandecientes reflejaban al chico de cabello negro.
— ¿Irás mañana con tu madre a las Montañas Paos?— preguntó esperanzado el joven.
— Claro que si— respondió sonriendo la muchacha.
— Entonces nos vemos mañana— se despidió el semisaiyajin.
— Hasta mañana— se despidió la muchacha, entonces se acercó al joven, se puso de puntillas para alcanzar su rostro y besó sutilmente una mejilla del chico, alcanzando a tocar levemente un extremo de los labios de Gohan, éste se ruborizó por ello, la muchacha volvió a su posición original mientras miraba sonriendo al chico— Nos vemos— añadió entonces entró a la vivienda. Gohan la vio desaparecer tras el umbral, entonces se alejó caminando lentamente hacia las afueras de la ciudad.
— "Ese miserable lo está consiguiendo, pero esto no se quedará así"— pensó el pretendiente de Meiko quien observó la conversación de la chica y Gohan— Ya verá— dijo mientras empuñaba sus manos.
MUCHAS GRACIAS POR LEER
Reviews:
LDGV: Hola, tienes razón, la ortografía es muy importante, y sé reconocer cuando hay algo que estoy haciendo mal, en este caso tengo que reconocer que tuve muchas fallas ortográficas que en su momento no detecté, pero por su puesto ahora, quise mejorar, probablemente no sea perfecta, siempre quedará algo… Sin embargo el ánimo de mejorarlo siempre estará. Saludos y muchas gracias por leer y dejar tu comentario.
Guest: Hola, me alegra que te esté gustando la historia. Aquí sigue, espero te agrade. Saludos y gracias por comentar.
