Besame con tus ojos de miel,

que me hablan de un mundo que ya no conozco...


La nieve caía sobre todo el castillo, dejando su manto blanco esparcido por todo el lugar. Hermione estaba sola en su habitación. Todas se habían ido, hasta Georginna. Suspiro con pereza pensando en lo que iba a hacer en todo el día, tal vez ir a estudiar o tal vez dormir toda la tarde.

Se tapo aun mas con su suéter y decidida fue a comer algo. No había mucha gente en realidad, se sintió aliviada de no hablar con nadie en el camino; no esta de buen humor últimamente. En el Gran Comedor habían reunido a todas las casas en una sola mesa, sintió como su corazón se paraba cuando noto una cabellera rubia en un rincón, acompañado de Theodore Nott.

-¡Hermione!- La voz de Neville se escucho en todo el lugar, haciendo que varios voltearan a verla. Draco Malfoy dejo caer su tenedor al escuchar aquel nombre. Ella estaba ahí.

La castaña sonrió débilmente y se acerco al lugar que ocupaban Luna y el. -Hola chicos- Los saludo sin mucho esfuerzo y se sirvió un poco de té.

-¿Te encuentras bien Hermione?- Luna la examinaba como si fuera algo extraño, Hermione negó levemente fingiendo una sonrisa.

-No he dormido bien, es todo-

Draco alzaba una ceja y daba pequeñas miradas a la leona que tenia un aspecto terrible. Tenia ganas de ir con ella, de abrazarla y besarla. Hacia casi medio mes que no hablaba con ella. Y para ser sinceros, la extrañaba. Pero un oleaje de odio lo enviado de repente al recordar como apoyaba al pronto y su séquito de tarados.

-¿Todo bien, Draco?- Theo dejo a un lado su taza de chocolate, clavando sus ojos castaños en el rubio. Draco dejo escapar un suspiro dando a entender que todo estaba bien.

Theodore comenzó a reír, haciendo enojar a Malfoy -¿Que te parece tan gracioso?- Le pregunto malhumorado -Oh, nada... espero que piense bien lo que haces- Y sin mas, Nott se paro y lo dejo ahí solo.


La víspera de Navidad por fin había llegado. Aquella mañana amaneció nevando mas de lo esperado, Hermione caminaba hacia la biblioteca llevando consigo un suéter gris que cierto rubio le había regalado. Le gustaba aquella prenda, ya que era caliente y le hacían recordar a el.

Cuando bajo a sus Sala Común, noto regalos esparcidos en todo el lugar. Unos eran de Harry Ron y Georginna, los cuales le escribían desde la Madriguera, uno de Ginny, Los gemelos, Neville, Luna, Viktor, sus padres, Hagrid incluso McLaggen le había dado algo. Sintió melancolía al no recibir uno de Malfoy.

Era tiempo de hablar con el.


Draco se arreglaba para la estúpida cena de Navidad, si no hubiera sido porque Theo le estuvo insistiendo, estaría ahora mismo ahogado en alcohol en su habitación. Torció la boca mientras se miraba en el espejo. Aquel traje negro lo hacían ver verdaderamente atractivo. En todo el día, las chicas que quedaban en el colegio lo querían pescar debajo de un muerdago, unas inclusive le enviaron chocolates que Draco reconoció de inmediato que tenían algo sospechosos. No era tonto.

Bajo las escaleras ya para salir, sintió hormigueos en su estomago al saber que ella estaría ahí.

-Maldición- Murmuro.

Hermione ya estaba en el Gran Comedor junto con Neville y Luna, estaba algo pálida y no tenia buen estado. Para ser sinceros, estaba nerviosa. Volteo justo en el momento en que Draco Malfoy entraba por la puerta, sus piernas temblaron.

Malfoy no pudo evitar mirar a la castaña, la cual lucia un vestido color azul muy claro, llegandole justo a las rodillas y sin tirantes. Su cabello perfectamente acomodado hacían resaltar sus rasgos finos. Se quedo sin palabras.

-Vamos Malfoy- Le susurro Theo mirándolo preocupado -La noche es joven-

Draco no dejaba de ver a aquella castaña que reía animadamente junto con Longbottom. Se sentía vulnerable, sintiendo ganas de ir hacia ella.

Pero algo lo detuvo

Sintió como una chica lo agarraba de la mano y lo hacia voltear de repente. Draco alzando una ceja vislumbro a la pelinegra que estaba enfrente de el. Pansy le sonrió coquetamente y alzándose de puntas lo beso.

-Feliz Navidad Draco- Le dijo mientras sus labios seguían unidos. La chica lo agarro del cuello para profundizar el beso, Malfoy escucho como todos aplaudían y murmuraban y sintió miedo. Miedo porque de seguro ella los estaba observando.

-¿Hermione a donde vas?- Le grito Luna al ver como la castaña daba grandes zancadas para dirigirse a la salida.

-¿Estas loca?- Malfoy estaba enfurecido. Alejo a la chica que se había quedado con la boca abierta. Todo el lugar se silencio -No me vuelvas a tocar Pansy- Malfoy le dio la espalda mientras sus ojos grises buscaban a aquella castaña que hacia unos momentos se había ido -¡Maldita sea!- Grito, y se salio en busca de Granger.

Hermione iba caminando mientras gruesas lagrimas se le escapaban de los ojos, se sentía tonta, triste y frustrada ¿Por eso era que Draco ya no le hablaba? ¿Porque estaba saliendo con Parkinson?

Sus pies se hundieron en la fría y gruesa nieve que estaba por todo el patio del castillo. Sintió el fuerte viento abrazándola y se preocupo al darse cuenta de que no llevaba suéter. Sus piernas le empezaban a doler sintiendo como si le cortara. Y su espalda comenzó a enfriarse; pensando que le daría una fuerte pulmonía.

Un grueso saco la envolvió por completo, sintiendo el calor recorrer todo su cuerpo.

Reconocía ese aroma. Dio vuelta para encontrarse a Malfoy viéndola entre enojado y preocupado

-¿Como pudiste salir así? Puedes enfermarte- Fue lo único que le dijo antes de rodearla con sus brazos y atrayendola hacia el. Hermione sintió miles de emociones en ese momento.

-¿Que haces aquí? Deberías de estar con Parkinson- Lo aparto de ella mientras sus ojos avellana se cubrían de nuevo en lagrimas.

-¿Parkinson? No... ¿Porque estar con ella?-

-¿Y porque estar conmigo? No me has hablado en casi un mes... me olvidaste, quisiste olvidarte de mi. Me dejaste cuando mas te necesitaba. ¿Acaso te dio miedo?-

-¿Miedo? ¿YO?- El viento soplo mas fuertes, mientras copos de nieve empezaban a caer de repente -Yo no tengo miedo.. me dolió el saber que, los defiendes, que los quiere ¿Porque no puedes quererme? He hecho tanto por ti..-

Hermione alzo las cejas confundida.

-¿Porque no.. puedo quererte?, ¿es enserio Draco? ¿Acaso no te das cuenta de lo que siento por ti?- Se balanceo contra el chico, sus labios encajaron perfectamente en los del rubio que la recibieron con alegría y emoción. La agarro de la cintura levantándola de la nieve que cubría sus tobillos.

-Vamonos de aquí- Le susurro Draco.


La mano de Hermione sudaba ligeramente. Estaba en territorio de las serpientes, lejos de su torre. Draco la volteaba a ver nervioso, sabia que no estaba cómoda con aquella idea. Pero era la única forma de poder estar juntos.

-¿Y si alguien entra?- La voz de la chica sonó preocupada. Malfoy sonrió.

-El único que queda en el cuarto es Theo, los demás están en aquella pequeña fiesta de Navidad. Nadie se aparecerá por aquí.

Draco giro la manecilla de su puerta, haciendo pasar a la castaña que temblaba débilmente.

Hermione entro, notando las camas que había al rededor. Todo el cuarto estaba pintado de un verde botella acompañado de un ligero gris, las ventanas y cortinas estaban corridas. Sintió los labios de el rubio paseándose por sus hombros. Sonrió torpemente cerrando los ojos y dejándose llevar.

Draco la llevo hasta su cama, tocando suavemente su cabello, aprisionando sus labios con los de ella. Saboreando cada rincón de su boca. Su respiración se volvió agitada. Hermione sabia lo que iba a pasar.

Y estaba lista.

Agarro fuerte la mano del rubio, y lo beso con ternura en la comisura de los labios. Draco frunció el ceño; la miro a los ojos y le pregunto -¿Estas... segura?- Hermione le asintió y sus manos se fueron directo al pecho del rubio.

Malfoy sintió miles de cosas extrañas volar por su estomago. Quería tenerla entre sus brazos, sus manos se pasearon por los brazos de la castaña, bajando hasta su cintura y escurriéndose entre sus piernas. La beso sin poder controlarse, la suavidad que ella poseía era exquisitamente tentadora.

Hermione se paralizo cuando sintió como Malfoy paseaba las yemas de sus dedos sobre sus muslos, se puso colorada cuando le alzo el vestido y exploraba aquella parte que solo ella conocía. Draco sonrió al escuchar pequeños gemidos provenientes de la chica. Quería ser delicado, dulce..

La humedad recorrió toda la ropa interior de la chica, Hermione se separo un poco, para ver la expresión de Malfoy. Sus ojos grises le daban confianza y seguridad.. amor. Fueron sus dedos los que despojaron a Malfoy de aquella playera de cuello de tortuga color negro que tanto le gustaba ponerse, dejando desnudo su pecho bien formado.

La castaña se sonrojo, nunca había visto un cuerpo tan formal como el del rubio. Por escasos momentos recordó los veranos en la madriguera, el cuerpo de sus amigos y los gemelos en traje de baño, no se comparaban para nada con el que tenia enfrente.

Draco le bajo el cierre del vestido, quitandole con delicadeza aquella prenda que en esos momentos estorbaba. Sonrió de lado a lado, al ver aquel hermoso manto de pecas que cubrían todo su pecho. La volvió a besar acostandola en la cama, recorriendo su cuerpo, sus pechos, su cintura, Hermione gemía al sentir el tacto del chico, con algo de desesperación le desabrocho el pantalón.

-Tranquila preciosa- le ronroneo Malfoy al ver que Hermione no podía con su prenda. La chica se sonrojo y saco una risa nerviosa.

Malfoy termino por bajarse el pantalón, ambos quedando solo en ropa interior. Hermione se sonrojo aun mas viendo la excitación de Malfoy. El rubio poco a poco le fue quitando lo que quedaba de ella, dejándola desnuda.

Llego la hora. La volvió a besar tratando de tranquilizarla. Los ojos avellana de la chica le avisaron que estaba lista. Draco dejando caer su boxer, se mordió el labio y poco a poco se introdujo en ella.

Un grito de dolor hizo que Malfoy se detuviera.

-¿Estas bien?- Le murmuro pensando en que la había lastimado. Hermione se acerco a sus labios y dándole un beso le dijo -Mejor que nunca- Draco saco aire y sin mas, la penetro.

Al principio iba lento, tratando de ser delicado, Hermione nunca había experimentado ese dolor. Era algo nuevo para ella. Sus uñas se clavaron en la espalda del muchacho, que cada vez iba acelerando un poco mas.

El ritmo había aumentado, dejando a los dos amantes sudorosos y agitados, sintiendo la adrenalina por todo su cuerpo. Llegando excitados a la locura..

Un gemido proveniente de ambos dio por terminado el acto. Draco se salio, cayendo a un lado de ella, atrayendola y abrazándola para que no se escapara. Las piernas de la chica se enredaron con las de el. Había sido la mejor de sus noches por mucho tiempo.

Estaba feliz, y llena de vida.

Draco beso su frente, sintiendo una fuerte tentación de decirle algo.. ¿Seria muy rápido? ¿La espantaría?

Se taparon con las sabanas del Slytherin, quedando a oscuras, iluminados solo por la luz que se escapaba por una de las ventanas.

-Sabes Hermione- Le murmuro -Ha sido lo mejor que me ha pasado, tienes que saber algo. No importa que no me contestes ahora, pero tengo que decírtelo, o si no me volveré mas loco de lo que ya estoy...-

La chica tomo su mano, creyendo saber lo que se avecinaba.

-Te amo-

Un silencio breve se hizo. Los ojos de la castaña estaban cristalinos, lo abrazo aun mas fuerte y sonriendo le contesto

-Yo también te amo Draco..-


Hola a todos, pfff espero no haya sido fuerte o demasiado rápido esto que paso.

Pero tenia que ponerlo. Ahora las cosas están bien

aunque apenas se acerca el verdadero peligro.

Un saludo a todos! :DD