Disclaimer: Los personajes de Dragon Ball no me pertenecen, sino a su creador, Akira Toriyama.

N/A: Hola a todos! Por favor les pido muchas disculpas, lamentablemente los estudios no me han permitido actualizar con mayor frecuencia mis fics, pero lo que sí puedo decir es que no están abandonados, serán concluidos.

Agradezco sus lecturas y comentarios que por supuesto alientan a continuar a pesar de la distancia temporal entre un capítulo y otro.

Muchas gracias y espero que este capítulo sea de su agrado.


Mi Primer Amor

Capítulo # 14: Tan sólo un deseo


El sol se despedía descendiendo para descansar en lo profundo del mar, y la búsqueda para el muchacho se volvía eterna, a pesar de su gran velocidad, el tiempo de hallazgo de una y otra esfera se hacía enorme, Goten lo notaba por el inevitable silencio de su hermano, parecía estar sumido en la sola idea de salvar de un trágico fin a la muchacha, a pesar de lo decepcionado que estaba con respecto a Meiko, aún le seguía queriendo, y por nada del mundo la dejaría perecer, haría todo lo que estuviera a su alcance para impedirlo.

Hermano, ésta es la sexta esfera del dragón, sólo nos falta una y ya— comentó Goten mientras guardaba en una mochila color marrón que Bulma les dio junto al radar, la esfera de dos estrellas.

Muy bien Goten, ahora debemos ir en aquella dirección— pronunció el hijo mayor de Gokú señalando hacia el oriente— Démonos prisa— añadió tomando dicha dirección.

Sí— dijo el pequeño siguiéndolo desde la nube voladora.

Muy pronto llegaron a una pequeña isla, al descender, algunas aves huyeron espantadas de los arboles que aparentemente eran los únicos habitantes de aquel lugar, Gohan, sin dejar de mirar el radar avanzaba en la dirección indicada por el aparato.

Creo que es por aquí— masculló el semisaiyajin deteniéndose junto a un arbusto, Goten le seguía de cerca.

Ten cuidado hermano— expresó el pequeño sin perderlo de vista, Gohan comenzó a buscar entre las frondosas ramas de los arbustos aquella, la última esfera que aparentemente estaba muy cerca, así lo indicaban las otras seis esferas, que dentro de la mochila cargada por Goten, comenzaban a parpadear un destello cada vez más constante, Gohan al notarlo, con mayor ansiedad palpaba el suelo cercano a aquellos arbustos, muy pronto logró tocar algo de forma hemisférica, lo cual le hizo sonreír espontáneamente.

¡Te tengo!— expresó mientras sacaba rápidamente su brazo del lugar de búsqueda, entonces lo acercó a su rostro sólo para confirmar que se trataba de una roca, entonces la dejó caer— Es sólo una roca, es una lástima— susurró, entonces reanudó la búsqueda, pero ahora mirando los lugares donde tanteaba, de pronto entre las ramas se dejó ver un objeto naranjo que descansaba junto a un conjunto rocas aledañas a uno de los arbustos, Gohan sonrió jubiloso.

¡Te encontré!— exclamó alzando al cielo la esfera de cuatro estrellas, Goten al notarlo brincó feliz por el hallazgo de su hermano mayor.

Sacando provecho de lo inhabitado de la isla, Gohan y Goten pusieron las esferas en el suelo para llamar a Shen Long, las siete esferas ya reunidas no dejaban de pronunciar su irradiación, que a gran velocidad se encendía y se apagaba, los hermanos Son se miraron a la misma vez.

Ya es hora— pronunció determinante el mayor de los Son, Goten con una sonrisa dibujada en su rostro, asintió. Entonces Gohan miró a las esferas reunidas justo frente a él y comenzó a pronunciar las palabras que harían salir al dragón de aquellas esferas. El cielo rápidamente se oscureció, si bien el día ya se despedía, aún quedaban algunos débiles rayos que iluminaban el firmamento, por lo cual aquel repentino oscurecimiento, no tardó en llamar la atención del pequeño Goten, quien miraba curioso el entorno, tras aquello, de las esferas salió el dragón, en el pequeño acrecentaba el asombro ante aquel evento del cual nunca antes había sido testigo, Gohan al comprobar que todo salía como lo había previsto sonrió triunfante.

Han reunido las siete esferas del dragón, pueden pedir tres deseos— indicó Shen Long tras salir de las esferas.

¡Oh! No sabía que ese dragón pudiera hablar, hermano ¿no es increíble?— expresó sobrecogido el menor de los Son.

Claro Goten, la primera vez que lo vi me sorprendí mucho, pero más que eso sentí miedo, veo que a ti no te pasó lo mismo— comentó entre someras risas el mayor de los Son.

¿Lo dices enserio? Es feo pero no da miedo— comentó curioso el menor de los Son mientras examinaba desde su posición al dragón.

¿Ya decidieron cuáles serán sus deseos?— preguntó Shen Long interrumpiendo la espontánea conversación de los hermanos.

Sí Shen Long, ya lo decidimos— respondió apresurado Gohan dando unos pasos rápidos para quedar más cerca del dragón.

Entonces díganme… ¿Cuáles son sus tres deseos?— insistió el dragón.

Bueno, hay una niña llamada Meiko, en éstos momentos sufre de una extraña enfermedad al corazón, como deseo quisiera que la sanaras de manera definitiva— explicó el semisaiyajin, el dragón permaneció unos segundos en silencio, los cuales sembraron agónica ansiedad en el muchacho, Goten no hacía más que pestañear expectante de lo que sucedería, entonces Shen Long habló.

Bueno, eso es muy fácil, esperen un momento y concederé su deseo— respondió causando la felicidad de los hermanos Son, el dragón cerró sus ojos para ejecutar su cometido, al cabo de unos segundos, el deseo ya estaba cumplido— Su primer deseo ya ha sido cumplido, ahora díganme cual será el siguiente— indicó el dragón.

No tenemos otro deseo Shen Long, muchas gracias— respondió Gohan sonriente.

¿Qué?— exclamó sorprendido Goten.

Bueno, entonces me retiro, por pedir sólo un deseo, las esferas estarán listas dentro de cuatro meses, que tengan suerte— se despidió el dragón tras lo cual desapareció, las esferas se repartieron por el planeta y el cielo volvió a la normalidad, situación que no lograron distinguir con nitidez, ya que la noche ya había caído.

Bien, démonos prisa, debemos ir a ver a Meiko— indicó el hijo mayor de Gokú a su hermano menor, éste asintió, entonces salieron rápidamente rumbo a Ciudad Satán.


Sus pasos apresurados se hicieron sentir en las escalinatas del edificio, quienes pasaban por los pasillos les miraban curiosos, sus rostros no reflejaban preocupación, sino más bien alegría, algo extraño para el lugar que visitaban, la ansiedad por llegar pronto a aquel cuarto le hacía ver los pasillos más extensos de lo que en realidad eran, no podía volar, la extrañeza de la gente a causa de sus sonrisas ya era demasiado como para ahora exponerse volando, capacidad ajena para un ser humano común y corriente que no conoce dicha técnica. Luego de interminables pasos, se encontró frente al umbral de aquella habitación de donde hace unas horas salió con la promesa de regresar con buenas noticias, el pequeño infante le seguía de cerca, Gohan tomó con fuerza manija de la puerta, sintió como su corazón se aceleraba golpeando con violencia en su pecho, no sabía si su respiración ahogada era producto del cansancio acumulado durante aquella tarde, o por la ansiedad de ver a la chica con bien, muy pronto tomó una bocanada de aire, Goten le miraba sin entender el porqué de su actitud.

Ya Gohan, abre la puerta— ordenó extrañado el pequeño semisaiyajin, Gohan asintió, entonces giró la perilla lenta y sigilosamente, empujó con suavidad y firmeza la puerta, lánguidamente pudo ir distinguiendo lo que había en aquel lugar, primero pudo observar a un doctor acompañado de dos enfermeras, quienes se miraban desconcertados entre sí, muy pronto pudo oír los sollozos de su maestra, lo cual le hizo sentir un extraño vacío en su interior acompañado de un efímero escalofrío que recorrió su cuerpo, luego aquellos sollozos se materializaron en la figura de la mujer quien yacía de rodillas junto a la camilla, Gohan tragó saliva tras eso, Goten se abrazó temeroso a una de las piernas de su hermano, entonces terminó de abrir la puertas de la habitación, su panorámica era completa, los ojos de Gohan se abrieron a más no poder, la ansiedad de ver a la chica se derrumbó, la cama se encontraba vacía, las sábanas revueltas sobre ella eran su único habitante, las pupilas de Gohan comenzaron a oscilar, dio unos cuantos pasos rígidos, quienes se encontraban en la habitación se voltearon a ver quien entraba al lugar, la madre de la muchacha se puso rápidamente de pie, acerándose al joven.

Gohan, no puedo creerlo— expresó aún llorando la mujer, Gohan sintió como si una pequeña aguja clavara en su corazón.

Que… Qué es lo que sucedió… Y Meiko ¿Dónde está ella?— preguntó apenas modulando aquellas palabras con temor a la respuesta.

No sé lo que hiciste, pero… pero— dijo tras lo cual siguió llorando, Gohan no sabía que pensar, la actitud de la mujer decía que el intento de salvar a la muchacha había sido un rotundo fracaso, sin embargo, Gohan no se podía explicar aquello, ya que Shen Long había confirmado que aquel deseo había sido cumplido, una extraña sensación de desesperación invadió al muchacho, su ki comenzó a elevarse, lo que se manifestaba en el vaivén de sus cabellos por la brisa que lo rodeaba, Goten sintió unos suaves pasos que provenían desde una habitación dependiente de la que los aguardaba, el pequeño miró extrañado en aquella dirección, muy pronto vio como el umbral se abría, su sonrisa inundó su rostro infantil al ver a la muchacha que cargando un bolso llegaba al lugar.

Mamá no tienes porqué llorar, si ya todo está bien— decía mirando el suelo mientras cruzaba la puerta.

¡Meiko!— prorrumpió el niño mientras corría en dirección a la muchacha, Gohan y sus cabellos giraron violentamente en dirección a la voz que susurrante llegaba al lugar, la muchacha al reconocer la voz del niño se volteó para confirmar que se trataba de Goten, al cual abrazó enérgicamente, tras hacerlo miró de inmediato al resto de los visitantes que estaban en la habitación, comprobando que aquel muchacho de eternos cabellos alzados al cielo le contemplaba paralizado desde su posición, las tensiones anteriormente vividas no se comparaban a la sensación que lo embargaba en aquellos instantes, Gohan no sabía qué hacer, el tenerla ahí, frente a él, después de tanto, después de creerla doblemente perdida, sus ojos grises le miraban destellantes, a él, sólo a él, el resto de las personas parecían cuerpos inertes e invisibles que no podían impedir la fijación a la cual ambos jóvenes estaban sometidos, Gohan dio un paso no menos rígido que los anteriores, Meiko al verlo sonrió sintiendo sus ojos llenarse de lágrimas, corriendo hasta sus brazos.


Muchísimas gracias por leer, espero sea de su agrado y reitero mis disculpas por la tardanza.

Reviews:

Querubin: Hola! Te agradezco mucho que hayas leído este fic así como también por comentar. Ojalá te animes a leer las actualizaciones que dejaré de aquí en adelante.

LDGV: Hola! Concuerdo contigo, y es que se dan situaciones similares entorno a los últimos capítulos y hace de tal manera recordar el desenlace. Como siempre agradezco tus lecturas y comentarios, aunque esta vez disculpándome por la tardanza. Saludos!

Guest: Hola! lamento la tardanza, sin embargo aquí dejo la continuación. Saludos y gracias por leer y comentar.

pedro: Hola! Me alegra que te guste la historia, aquí dejo la continuación y muchas gracias por leer y comentar. Saludos!

julio: Hola! Aquí dejo el siguiente, lamento la demora, espero sea de tu agrado. Saludos!