Disclaimer: Los personajes de Dragon Ball no me pertenecen, sino a su creador, Akira Toriyama.
Mi Primer Amor
Capítulo # 15: La cita prometida
Una suave brisa agitaba con delicadeza las hojas verdes de los árboles, el sol comenzaba a acariciar con mayor intensidad la superficie a medida que ascendía. El cielo azul, pobremente decorado por nubes indicaba que sería una bella jornada dominical, la muchacha esperaba sonriente con un canastillo marrón, a la sombra de un árbol a las afueras de Ciudad Satán, mientras que sus ojos grises reflejaban el cielo y la expectación de ver aparecer al joven por el cual aguardaba.
La espera fue breve, ya que al cabo de muy poco, el chico de cabello negro apareció sobre la nube voladora por debajo de los cielos, la chica al reconocerlo, de forma espontánea prolongó sus labios recogiendo sus mejillas para invadir su rostro de una gran sonrisa, tras lo cual salió a su encuentro, el muchacho que ya había sentido su presencia desde hace un tiempo, bajó de la nube de un brinco para encontrarse con la joven.
— Buenos días Meiko— saludó sonriente mientras se ponía frente a la chica— Me alegra que ya estés aquí— expresó ahora el semisaiyajin, la chica volvió a sonreír.
— No podía llegar impuntual a nuestra primera cita— respondió tras lo cual se puso de puntillas para besarle ligeramente la mejilla— Además tenía muchas ganas de verte— susurró aún con su rostro próxima al de Gohan, el chico no hizo más que ruborizarse, ahora la muchacha volvió a su posición original para mirar al chico, tras lo cual volvió a sonreír como de costumbre, ahora Gohan le imitó.
— Ya es hora de irnos, o sino el día se hará breve— indicó el muchacho— Vamos— añadió sonriendo a la vez que tomaba de una mano a la muchacha. Ésta asintió y le siguió, el joven con mucha delicadeza la subió a la nube voladora, la cual los llevaría hasta su destino.
— Que blandito, ya había olvidado la textura de tu nube— expresó divertida la chica mientras brincaba sentada sobre la nube dorada, Gohan la miró divertido tras lo cual subió al objeto.
— Sostente con mucha fuerza, ya nos vamos— indicó Gohan, la muchacha asintió sujetándose débilmente de los hombres del chico— Así no, te vas a caer— corrigió el muchacho, tras lo cual tímidamente tomó las manos de la muchacha y las llevó hacia su abdomen, la muchacha abrochó sus manos firmemente entorno al chico, al percibirlo, Gohan indicó a la nube que comenzara a elevarse.
El camino fue deslumbrante para la muchacha, apreciar el mundo desde las alturas, le daba otra perspectiva, ahora las cosas no eran sólo como las había visto siempre, era impresionante ver como los árboles de alturas inalcanzables ahora eran nada más que un punto verde, las extensa áreas de cultivo, que para recorrerlas enteras podía tomar más de una hora, ahora era sólo una cuadrícula débilmente distinguible y que en menos de cinco segundos podía ser atravesada, y las personas, que por ahí transitaban, no eran más que pequeños puntitos negros que parecían desplazarse lentamente a lo largo y ancho de aquel panorama apreciado por la joven. Muy pronto la nube tomó más altitud, lo que puso a la pareja en contacto con las nubes reales, Meiko siempre había tenido la curiosidad de saber cuál era la textura de aquellos decorativos que a paso de anciano se desplazaban por los cielos, siempre creyó que sería algo imposible tocarlas, lo más cerca que había estado de hacerlo fue durante los múltiples viajes en avión que hacía con su familia, sin embargo, sólo debía contentarse con mirarlas a través del cristal de las ventanas de las naves, pero ahora, Gohan le permitía cumplir uno de sus sueños, por lo cual sin poder pugnar contra su curiosidad, se divorció sin pensarlo dos veces del abdomen del muchacho para tocar con sus manos las nubes colindantes, Gohan miraba con el rabillo del ojo lo divertida que se veía la muchacha al ejecutar aquella acción. Para él el atravesar las nubes era algo cotidiano, algo que podía hacer en el momento que quisiera, desde muy pequeño durante los paseos con su padre sobre la nube voladora, había podido conocer desde cerca las nubes, además a muy temprana edad aprendió a volar, lo que hizo de aquellas actividades algo habitual, pero el ver el asombro de la chica, pudo sentirse reconfortado, ya que compartía algo conocido por el con aquella muchacha, algo que le hacía sentirla más cerca de él. De pronto salió de sus pensamientos, la repentina aparición de un dinosaurio volando por entre las nubes espantó a la muchacha, la cual muy al borde de la nube voladora comenzó a aletear con el fin de no perder el equilibrio. Sin embargo, a pesar de su lucha, cayó de la nube, atravesando los aires.
— ¡Gohan! ¡No!— exclamaba temerosa mientras caía al vacío, el muchacho espantado sin pensarlo dos veces saltó de la nube voladora en búsqueda de la chica, ésta sólo extendía sus brazos buscando desesperadamente alcanzar los de Gohan, el joven descendió un poco más allá de la altura donde se encontraba la muchacha, al notarlo, Meiko se sintió extrañada ¿A dónde iba? ¿A caso no la rescataría? Eso era… imposible, pero entonces ¡Por qué pasaba de largo!, en escasos segundos todas estas interrogantes asaltaron su mente, las cuales acompañadas del vértigo la hicieron desvanecerse haciendo de su cuerpo no más que una ligera pluma que totalmente sometida, cae libre desde el cielo, fue entonces cuando Gohan retomando altura la tomó entre sus brazos, y descendió a tierra firme.
— Mei… Mei… ¿Meiko?— llamaba el muchacho arrodillado y apoyado de sus manos, intentando despertar a la joven que yacía inconsciente sobre la hierba— Mei… Despierta— insistió tomando entre sus manos el rostro de la chica, sin obtener respuesta— Vamos Meiko, despierta ya no me asustes— volvió a hablarle a la chica mientras le golpeaba con sutileza pero ansiedad a la vez una mejilla de la muchacha— ¡Meiko!— exclamó tomando ahora de los hombros a la muchacha para sentarla y sacudirla sin notar que ya aplicaba más fuerza, a pesar de ello seguía sin conseguir su objetivo, sus cabellos reaccionaron ante la desesperación naciente en el joven, por lo que prontamente comenzaron a bailar al ritmo de su ki, ahora acomodó a la joven en el suelo ya sin saber qué hacer, miró en todas direcciones para ver si existía algo que pudiera servirle de auxilio, sin embargo no encontraba nada. Gohan se encontraba inmerso en su búsqueda, cuando de pronto un grito logró erizarle hasta el cabello.
- ¡Boo!- exclamó la voz, Gohan reaccionó espantado— ¡Te engañe!— exclamó mientras se abalanzaba sobre la espalda del joven.
— Que ¿Qué?... No me digas…— susurró asimilando las palabras de la chica, ésta asintió.
— Si, era una broma— confirmó las sospechas, tras lo cual volvió a reír traviesamente.
— No vuelvas a hacer eso… me asustaste mucho— reclamó con un cierto dejo de molestia.
— No tienes que enojarte Gohan, fue una pequeña broma sin sentido— expresó la muchacha sin poder dejar de reír.
— No me hizo gracia— pronunció cruzado de brazos y con los ojos cerrados.
— Vamos Gohan, lo hice porque confiaba en que irías por mí, si no hubieses estado conmigo no hubiese podido hacerlo, contigo me siento protegida, sé que nunca me pasará nada estando a tu lado, por eso siento que puedo hacer ese tipo de bromas en situaciones peligrosas— expresó la muchacha buscando la mirada del joven, éste ahora le miraba de reojo.
— ¿Lo dices enserio?— susurró con suspicacia, la chica sonrió.
— Claro que sí— respondió, ahora Gohan sonrió, la muchacha al notarlo se abalanzó sobre el joven juguetonamente, cayendo ambos sobre la interminable alfombra verde que nacía natural sobre la tierra, las risas de la chica eran la indisociable compañera de los besos que Meiko de manera incesante le regalaba al joven en sus mejillas, éste se dejaba querer gustoso, a la vez que rodeaba a la chica con sus brazos.
— Oye, aún no llegamos al lugar que prometí llevarte, será mejor que nos demos prisa— dijo el muchacho al recordar que aún no llegaban a su destino.
— Eso no importa, éste lugar está bien— respondió la chica haciendo una breve pausa para mirarlo a los ojos, tras lo cual continuó besándolo, Gohan rió divertido.
— ¿Cómo que no importa? Elegí el lugar más bello que conozco, quiero que lo veas… Y no sigas que me haces cosquillas— expresó el semisaiyajin, intentando con escasa resistencia alejarse de Meiko.
— No quiero— respondió rápidamente mientras reía— Esta bien, vamos… quiero conocer ese lugar— dijo ahora la muchacha mientras se reincorporaba sobre el césped.
— Entonces vamos— indicó Gohan mientras se ponía de pie, tras lo cual ayudó a la joven a hacerlo y la tomó entre sus brazos, acción inesperada para la chica.
— ¿Qué harás?— preguntó desconcertada.
— No te preocupes, sólo sujétate con mucha fuerza— respondió sonriendo amable, la chica obedeció rodeando con su brazos el cuello del chico, éste tras aquello comenzó a elevarse suavemente, a medida que lo hacía, los objetos parecían disminuir en tamaño ágilmente, al alcanzar una altura considerable, Gohan inició el vuelo rumbo al campo.
— ¿Qué sucedió con tu nube voladora?— preguntó extrañada Meiko.
— Nada, sólo que prefiero cargarte yo mismo para que no hagas travesuras— respondió sonriendo, la chica rió divertida.
— Como tú digas— susurró aferrándose con más fuerza al cuello del joven.
Al cabo de un tiempo, Gohan descendió con Meiko junto a un enorme árbol, la muchacha bajó de los brazos de Gohan maravillada, era un lugar simplemente hermoso, el prado verde intenso era bellamente decorado por flores de incontables colores, el árbol junto al cual habían arribado, era un miembro más de una interminable columna de árboles que entre sus ramas permitían pasar hermosos rayos solares de forma armónica, contrarrestando la intensidad de éstos durante la época estival que vivían, un hermoso lago de aguas cristalinas era el descendiente directo de una imponente cascada que caía desde un acantilado con gran torrente. La muchacha no hacía más que mirar en todas direcciones, la tranquilidad y naturalidad del entorno le parecía perfecto, el único ruido reinante era la melodía del torrente depositado en el lago y el canto de pequeños gorriones que posándose sobre las ramas de los árboles, contemplaban curiosos a los visitantes. La chica inundó sus pulmones de aire plácidamente mientras cerraba sus ojos.
— Que aire tan puro— pronunció aún con los ojos cerrados.
— ¿Te gustó?— preguntó Gohan sonriendo tras de ella.
— Es bellísimo, gracias por traerme hasta aquí— agradeció volteándose a mirarlo.
— No agradezcas, es algo que quería compartir contigo— expresó Gohan, la chica sonriendo apoyó cabeza en el regazo del joven.
— Nunca voy a olvidar todo lo que has hecho por mí, gracias por darle, más sentido a mi vida— susurró sintiendo como el vibrato de sus ojos nublaba su vista.
— No digas eso, tu vida conmigo o sin mí, siempre tendrá sentido— contestó acariciando con sus manos la espalda de la chica.
— Eso es mentira, mientras estuvimos separados, sentía que nada valía la pena, lo único que quería era despertar y darme cuenta que todo no era más que una pesadilla, es por eso que ahora quiero aprovechar cada instante junto a ti— expresó mirándolo a los ojos— Porque…— añadió cabizbaja— si algún día todo se acaba, quiero saber, que no desaproveché ninguno de los instantes que viví contigo— agregó dejando caer una lágrima traviesa al recordar sus primeros días en el hospital y la impotencia de no poder arreglar las cosas con su entonces ex novio.
— No digas eso, yo siempre estaré junto a ti— consoló Gohan mientras levantaba con una de sus manos el rostro de la chica y con la otra, secaba aquella lágrima que decoraba con pesadumbre el rostro de Meiko.
— ¿Lo dices enserio?— preguntó aún algo abatida.
— Claro que sí… es una promesa— afirmó Gohan, prontamente besó sutilmente la frente de la chica, tras lo cual la observó a los ojos con devoción— Nuestra promesa— adicionó, Meiko sonrió más tranquila, abrazándose con delicadeza al chico. Éste pensativo, tenía la mirada perdida en la cascada que depositaba litros y litros de agua en el lago, de pronto un repentino vibrato acompañado por un enigmático sonido acabó con el silencio, la muchacha miró curiosa a Gohan.
— ¿Gohan?... ¿Qué fue eso? ¿No me digas que tienes…?— interrogó la chica mirándolo a la vez que era interrumpido por éste.
— Es que salí muy temprano de casa y apenas desayuné— confesó avergonzado mientras se tomaba la nuca, la chica rió divertida.
— Lo hubieras dicho antes, espérame un momento, ya tendré listo todo— señaló la muchacha mientras lo empujaba hacia el lago, para que quedara de espaldas.
— Que tendrás listo ¿Qué?— preguntó sin entender nada.
— Tranquilo, yo me encargaré ahora, sólo espera aquí y no te voltees— ordenó.
— Esta bien— contestó, tras lo cual se sentó junto al lago, con el rabillo del ojo intentaba ver lo que hacía la muchacha, ya que se sentía mucho ruido, sin embargo no podía ver nada— ¿Ya está?— preguntó el muchacho.
— No aún no, no te impacientes— respondió Meiko mientras continuaba con su misión, Gohan suspiró tras lo cual tomó con una de sus manos su rostro, pasaron unos minutos, y volvió a hablar.
— ¿Ya acabaste?— preguntó girándose sigilosamente para ver que tanto hacía la chica.
— ¡Aún no!— exclamó apresurada, Gohan saltó del espanto— No seas impaciente, ya pronto estará todo listo— insistió la chica de ojos grises, Gohan volvió a su posición original resignado. Después de unos instantes un aroma a comida llegó hasta el joven, acelerando en éste la apetencia.
— Mmm… que aroma tan agradable, eso quiere decir que todo está listo— expresó el muchacho mientras que contradiciendo a la chica se volteaba para ver que preparaba.
— Ya está— dijo la muchacha quien con su cabello tomado en una coleta, se encontraba de pie junto a lo que sería el almuerzo de la pareja, Gohan miraba boquiabierto, un mantel blanco, extendido sobre el prado, y a la sombra de un árbol, soportaba interminables platillos de comida, arroz, pavo, tallarines, pescado, carnes rojas, sopas, ensaladas, salchichas y bebidas eran algunos de los tantos platillos que decoraban aquel mantel además de muchas frutas y pasteles, Gohan se acercó maravillado, además del apetito, el asombro lo condujo hasta la chica.
— ¿Cómo… hiciste todo esto?— preguntó sin quitar la mirada de los víveres.
— Es fácil… la compañía de tu amiga Bulma puede hacer que hasta la nave más grande del mundo quepa en una pequeña cápsula— respondió sonriente.
— Tienes razón— dijo el muchacho tomándose la cabeza.
— Adelante… puedes comer— indicó la muchacha, Gohan asintió y se sentó, la chica le imitó ubicándose frente a él.
— ¿Por qué tanta comida?— preguntó extrañado, ya que la excesiva comida que los aguardaba, era anormal para un humano corriente.
— Gohan, ya sé que una de las características de los saiyajin es que tienen un apetito insaciable, así que si tengo a uno de novio, debo procurar que coma todo lo que desee— dijo entre risas la muchacha, Gohan sonrió, tras lo cual cogió algo de arroz, nuevamente sonrió, y como era de esperarse comenzó a consumir los alimentos a una velocidad inalcanzable, lo cual hacía casi imperceptible el brazo derecho de Gohan, la chica comía tranquilamente observando gustosa como el muchacho comía con agrado todo lo que había preparado para él.
— Ah… que delicioso, creo que ya no podré comer en el resto del día— comentó Gohan mientras se acariciaba la barriga, Meiko sonrió.
— Me alegra que te haya gustado— expresó feliz la muchacha, Gohan se recostó, usando de espaldar el tronco del árbol que les daba sombra, con un pequeño ademán llamó a la muchacha, ésta se acercó, Gohan asintió, la muchacha entendiendo de inmediato el gestó y le obedeció sentándose junto a él, el joven rodeo con un brazo su espalda para aproximarla más, ella cargó su cabeza en uno de los fuertes hombros del semisaiyajin a la vez que enrollaba con sus brazos uno de los vigorosos brazos del joven, sus miradas se hallaban perdidas en las aguas cristalinas del lago.
— Y dime… ¿Qué pasó con ellos?— preguntó Gohan sin quitar la mirada del lago.
— ¿Te refieres a Marshall y Daryl?— preguntó buscando el rostro del chico, éste asintió pensativo.
— Marshall acabó por… Al parecer desde hace un tiempo venía causando problemas, y esto fue la gota que colmó el vaso, por lo que su padre decidió enviarlo a un reformatorio, querían hacer lo mismo con Daryl, pero pedí que no lo hicieran— relató la muchacha, Gohan se sorprendió por aquello.
— ¿Y eso por qué?— preguntó el mayor de los Son.
— Es que Daryl fue manipulado por Marshall, todo fue planeado por él, Daryl sólo actuó por incentivos de su hermano ¿Quieres saber qué es lo que le ofreció Marshall a Daryl a cambio de que nos espiara?— dijo la chica, Gohan le miró interesado— Pues le prometió llevarlo al parque de diversiones ¿Puedes creerlo?— añadió.
— Vaya… esos niños no tienen remedio— comentó sorprendido Gohan por la actitud de ambos.
— Hoy al medio día Marshall partía rumbo al reformatorio, siento lástima por él, nunca entendió lo que es realmente amar… espero que su estadía allí le ayude a entenderlo y no cometa errores en el futuro— reflexionó con la mirada perdida la joven.
— Eso espero— comentó Gohan tras lo cual besó con ternura un costado de la frente de Meiko.
— ¡Gohan! Casi lo olvido— expresó repentinamente la muchacha al recordar algo, el muchacho saltó espantado, la chica rió por aquello.
— Sí, sí dime que ocurre— respondió rápidamente el semisaiyajin.
— ¿Sabes? En casa mi padre al enterarse que pudiste salvarme de mi enfermedad, dijo que deseaba conocerte, entonces me pidió que te invitara a cenar ¿Aceptarías?— propuso la joven, Gohan le miró sorprendido.
— Es cierto, aquella noche en el hospital preguntaste por tu padre y tu hermana, que no estaban ahí porque estaban organizándote una bienvenida a tu casa ¿Verdad?— preguntó sonriendo, la chica asintió poniéndose de rodillas frente al muchacho mirándolo a los ojos— Claro, no tengo ningún inconveniente, será un gusto conocer al resto de tu familia— respondió Gohan, la muchacha feliz por la respuesta del chico, besó con entusiasmo sus labios, el muchacho correspondió de inmediato— Gracias— susurró sobre los labios del muchacho, buscando con sutileza los ojos negros del muchacho, el cual pudo ver el destello platino de mirada de su novia, su mirada era intensa, llena de vitalidad y fuerza, distinta a la típica mirada tierna que la caracterizaba, el amor de la muchacha parecía manifestarse en sus ojos, Gohan conmovido por aquello la besó animosamente.
MUCHAS GRACIAS POR LEER, ESPERO SEA DE SU AGRADO
Reviews:
LDGV: Hola! Agradezco tu comprensión, además es cierto que la prisa lleva a que las cosas queden mal hechas. Muchas gracias tanto por leer como por comentar. Saludos!
fantor2000: Hola! Sí, Meiko y Gohan se descongelaron de su estado de pausa. Espero tener pronto el final, así que no tarda. Saludos y gracias por tu comentario y por leer!
