Cap. 2

¿Por qué yo?

Sin decirle media palabra la condujo por diversos pasadizos hasta un estudio de grabación donde se hallaban el resto del grupo.

La empujó dentro del lugar con brusquedad y recién la soltó.

Kagome: (sobándose la muñeca) ¡eres un bruto! ¡Un animal! ¿Qué demonios tienes en la cabeza? ¡¿Estiércol?! ¿Cómo se te ocurre tratarme de esa manera?

Miroku: ¡wuoo! ¡Pero que tenemos aquí! Qué linda señorita (le tomó la mano y le dio un beso en el respaldar) encantado en conocerla hermosa damisela

Kagome: (no sabía si sonreír o sentir miedo) tú debes ser Miroku ¿no es así?

Miroku: así es bella doncella, pero tú puedes llamarme cariño si así lo deseas

Inuyasha: ¡feh! No te encariñes con ella que no durara mucho tiempo con nosotros

Kagome: ¡uish! ¡Eres tal y como lo pensé un idiota, ególatra, neandertal, brusco e insensible! ¡Te detesto hasta más no poder!

Koga: (estaba sentado tras de la batería) ¡pero vaya! ¿Qué fue lo que hiciste a tan bella jovencita para que se enoje tanto?

Kagome: (se sintió algo protegida) acá su compañero, me arrastró por no sé cuantos corredores, jalándome de la mano… por poco y me dislocas la muñeca

Inuyasha: ¡ay mira niña, sino te gusta mi trato, puedes marcharte por donde viniste!

Kagome: no sé con qué clase de mujeres tienes trato, pero yo no soy una de ellas, así que a mí me respetas ¡tonto! (le dio un fuerte pisotón con mucha fuerza y furia e intentó salir pero la puerta tenía seguro)

Inuyasha: ¡eres una pequeña…!

Kagome: ¿una qué? ¡Vamos, no te detengas y termina lo que ibas a decir! O es que acaso con tu escasa inteligencia se te olvidó (lo miró feo)

Inuyasha: ¡no sé por qué demonios fuiste elegida precisamente tú! ¡Tan sólo mírate! No tienes talla, ni eres bonita, ni hay nada que resalte en ti

Kagome: lamento mucho que estés tan ciego que no puedas apreciar mi talento innato y tan sólo te importe el exterior. Si gané fue porque soy la mejor dentro las mejores y no me enorgullece trabajar precisamente contigo, pero debo hacerlo porque di mi palabra

Koga: ¿tu palabra? ¿A quién?

Kagome: (se lamentó para sus adentros; Había hablado de más) quiero decir que me auto propuse ser parte de este grupo y no me voy a ir sólo porque al gorila mimado peli plateado éste, no tenga educación

Miroku: (se carcajeó) al parecer te topaste con la suela de tu zapato.

Es la primera vez que una chica te rechaza en su totalidad

Inuyasha: eso de quedarte está por verse. Primero deberás cantar una de mis nuevas canciones y si no lo haces bien estarás fuera (le entregó una partitura y ella se quedó muda, no entendía nada de lo que decía) ¿y bien vas a cantar o no?

Kagome: ¡sí! Sólo dame tiempo… caray que mal carácter te manejas (leyó la letra pero no sabía el ritmo, por lo que improvisó) Ai no uta…

La tierra y el calor del sol,

las flores y su olor

amor en el corazón…

Vi que pudo causar

el sonido que me rodea al apoyar mi oído en ti

Es la vida así, que te hace latir

Dulcemente este pequeño corazón

No te dejes engañar,

sólo intenta aparentar,

el rostro que hoy un sueño es…

Sólo finges no escuchar

Sólo finges no advertir, pero en realidad…

Crees en este amor…

Inuyasha: (quedó conmovido al oír su voz, era tan hermosa que tuvo que disimular que le agradaba) ¡suficiente! Ese no es el ritmo, ni el tono, pero pasaste mi prueba, tu voz es buena (la miró de frente a los ojos y muy de cerca) pero no creas que esto acaba acá ¡feh! Por el contrario recién empieza y te tendré muy bien vigilada (abrió la puerta y se fue)

Koga: no le creas nada de lo que dice. Él es un perro que ladra pero no muerde

Miroku: es cierto, sólo está molesto ya que no quería que este día llegara nunca ya que siempre ha sido el vocalista principal del grupo y bueno con una belleza como tú (la miró de pies a cabeza) imagino que tiene miedo de perder popularidad

Kagome: (sentía que la desnudaba con los ojos, por lo que se distancio un poco) en vista que ya pasé su dichosa prueba, volveré a mi casa para poder despedirme de mi mamá y mi hermana, y traer alguna de mis pertenencias

Koga: si lo desea puedo llevarte y traerte

Kagome: (le iba a decir que sí, pero si descubría a Kikyo, el plan se venía abajo) muchas gracias, pero puedo ir venir yo sola.

Lo que traeré conmigo serán apenas unos cuantos objetos de valor sentimental por lo que no me acarrearan mucho bulto

Miroku: uhm, no puedo creer que desde hoy compartiremos la misma casa, ¡pero qué afortunado soy en tener a una belleza como tú a mi lado!

Kagome: creo que te estás equivocando conmigo. Yo no soy ningún juguete al cual tú puedas poner tus manos encima, ni mucho menos pretendo permitírtelo. Si estoy acá y debo convivir con ustedes es porque es parte de mi contrato y la único tipo de relación que habrá entre nosotros será de trabajo TRA- BA- JO ¿te quedó claro? o te lo repito más despacio para que tu sobre hormonado cerebro lo entienda

Miroku: bella y agresiva tal como me gustan las mujeres (quiso tocarla y Koga se lo impidió, doblándole la mano)

Koga: creo que no entendiste, la señorita no está ni estará interesada jamás en ti, así que no intentes nada con ella

Miroku: ya entendí, sólo estaba bromeando (se zafó del agarre)

Koga: por cierto, aún no sabemos tu nombre

Kagome: soy Kikyo Higurashi, mucho gusto

Koga: encantado Kikyo; Yo soy Koga Irfan y acá el gigoló incorregible es Miroku Fersen, aunque creo que está de más que nos presentemos puesto que ya sabes quienes somos, pero a una dama siempre se le debe mostrar respeto y educación

Kagome: (le sonrió. Él si le agradaba) si me disculpan debo retirarme. El señor Sesshomaru me dio 24 horas para estar con mi familia y no quiero perder un solo minuto

Miroku: vuelve pronto preciosa o iré a buscarte

Kagome: (lo miró seria y de frente) tengo nombre y no es ni preciosa, ni bella o hermosa, me llamo Ka… digo Kikyo, Kikyo, pero si se te hace difícil recordarlo. Tengo un amigo que hace tatuajes y con gusto te lo puede escribir en la frente para que no se te olvide (le puso un dedo en la frente, le sonrió satíricamente y se marchó)

En casa de las Higurashi…

Kagome estaba empacando en su mochila algunas cosas como fotos de su familia, su diario, libros y apuntes del instituto, algunos cd's y dvd's entre otras cosas, mientas que su convaleciente y curiosa hermana la observaba.

Kikyo: ¿cómo te fue? ¿Conociste a Inuyasha en persona? ¿Qué sentiste al verlo? ¿Qué pensaron de ti, es decir de mí? Bueno tú entiendes

Kagome: antes de responderte nada ¿me puedes decir que haces acá? ¡Deberías estar en el hospital!

Kikyo: el seguro ya no podía cubrir los gastos que estaba generando y por eso me dieron de alta. Mamá se encuentra en la farmacia en este momento y dice que no sabe con qué dinero vamos a comer, porque su jefe aún no le puede pagar hasta fin de este mes

Kagome: (metió su mano en el bolsillo de su mochila) ¡ten!, esto es todo el dinero que tengo. Lo estaba ahorrando para cuando me fuera a Italia, pero en vista que estaré metida en este lío de ser tú por un buen tiempo (suspiró) creo que deberé dejar mi sueño para otro momento

Kikyo: lamento no ser la mejor hermana del mundo, ni la mejor hija, pero es que soy como soy y no lo puedo evitar. Mi carácter es más fuerte que yo y bueno, ahora que no podré moverme en un buen tiempo y tendré que quedarme a solas con mamá, intentaré cambiar

Kagome: espero que sea así ya que estoy haciendo esto para que podamos tener un mejor futuro, porque si de mí dependiera, renunciaría ahora mismo ¡uish, ese tal Inuyasha es peor de lo que me imagine! Es, es… es un verdadero ¡idiota! ¡No tienes ni idea de lo insoportable que puede ser!… en cambio el que deduzco que es su hermano mayor por el parecido físico (puso cara de embobada) si sabe cómo tratar a una dama, parece que es de carácter frio y serio, pero tiene un no sé qué, que me dice que no es así ¿Qué sabes de él?

Kikyo: uhm, que se me hace que Sesshomaru te gusta

Kagome: (se sonrojó ligeramente) no precisamente ya que sólo hablamos del contrato y de las pautas del mismo, pero su vos, su porte, sus ojos (lanzó un suspiró de enamorada) todo él es un imán de atracción

Kikyo: vaya que tienes buen gusto hermanita.

Él está considerado como el soltero más codiciado entre el ambiente artístico, pero se rumorea por ahí que hace algunos años estuvo a punto de casarse, sin embargo su prometida le fue infiel con el presidente de un grupo de música rival y desde ese entonces cerró las puertas de su corazón a cualquier mujer que intentara conquistarlo

Kagome: si eso fuera cierto, sería una verdadera lástima, puesto que es muy atractivo además de caballeroso, pero… yo creo que muy en el fondo es alguien infeliz y puede ser que sea por lo que me acabas de contar.

Por cierto ¿sabes qué edad tiene?

Kikyo: déjame pensar… uhm, Inuyasha tiene 21 y el padre de ambos, abandonó a su primera esposa o sea la madre de Sesshomaru, cuando él tenía aproximadamente 10 años y se casó con la mamá de Inuyasha… uhm por lo que debe tener entre 30 y 32 años ¡ay no estoy segura!

Kagome: ¿Inuyasha y Sesshomaru son hijos de diferentes madres?

Kikyo: se dice que la identidad de la madre de Inuyasha es un misterio, pero que era o es una mujer tan bella que Inu Taisho el padre de ambos cayó rendido a sus pies y por eso dejó a Irasue la madre de Sesshomaru y actual dueña de la corporación Taisho.

Eso si te voy diciendo, ahora que vivas con el grupo, no menciones nada de lo que te acabo de decir, se supone que es un secreto, pero como soy amiga cercana de la presidenta del club de fans ella me contó todo esto, pero me dijo que cada vez que alguien sin importar quien sea intenta saber sobre el paradero o la identidad de la madre de Inuyasha, éste enfurece y pierde los papeles, así que mejor tú calladita

Kagome: descuida no diré nada, además ese me cae tan mal y tiene un carácter tan horrendo que prefiero no provocarlo, es tan odioso ¿Qué no sé cómo puedes estar enamorada de él?

Kikyo: quizá lo agarraste en un mal momento, pero Inu es todo un galán y un maravilloso hombre. Es generoso, amable, carismático, sensible, cariñoso, talentoso… (Empezó a soñar despierta)

Kagome: si, si, ya baja de tu nube que te vas a fracturar otra parte del cuerpo. En fin, cuando intercambiemos papeles y vivas a su lado, tú misma podrás juzgar y saber cómo es en verdad.

¿Cuánto crees que tarde mamá? Ya es muy tarde y aún no llega

Kikyo: probablemente esté haciendo horas extras para cubrir lo de mis medicinas y la comida

Kagome: me da mucha pena que tenga que estarce sacrificando tanto para que no, nos falte nada ¡por eso, prometo que daré mi mejor esfuerzo, para ganar mucho dinero y darle la vida que se merece!

Kikyo: que nos meremos, porque si estas dónde estás es por mí

Kagome: mientras yo ocupe tu lugar, seré yo quien decida a que destino irán mis ganancias ¡ok!

Al día siguiente en la corporación Taisho…

En cuanto retornó. Se dirigió la residencia del grupo y de entre tantas entradas que habían optó por la del jardín ya que no había nadie y porque el lugar era tan hermoso que quería irlo contemplando mientras hallaba la manera de ingresar a la casa en sí.

Estaba algo distraída mirando los hermosos rosales que abundaban en el lugar y otras tantas variedades de flores, cuando de pronto sorpresivamente un can de gran tamaño color plateado, jaspeado con pelo negro y ojos color ámbar se le fue encima, tumbándola sobre el pasto y lamiéndole todo la cara, pero era tan grande que empezó a gritar ¡auxilio un lobo, un lobo! ¡Ayúdenme o me va comer viva! (escuchó que alguien dio un fuerte silbido y el animal se sentó a un lado y le empezó a mover la cola)

Koga: (corrió hasta donde estaba ella) ¿te encuentras bien? (le ofreció una mano)

Kagome: ¿qué hace un lobo en este lugar? (aceptando la ayuda)

Koga: (le entregó un pañuelo para que se limpiara el rostro y acarició la cabeza del can) no es un lobo del todo, en realidad es un perro lobo

Kagome: ¡¿qué?! ¿Ese tipo de cruce es posible?

Koga: sí, sí lo es. Haku es un perro lobo checoslovaco.

Pero cuando creció, su dueño lo abandonó a su suerte e iba ser puesto a dormir cuando lo rescaté (le acarició tras las orejas y se puso patas arribas para que le rasque la panza) ¡lo vez! Es totalmente inofensivo y muy cariñoso es por eso que cuando te sintió salió a saludarte

Kagome: ya veo (algo temerosa) ¿puedo tocarlo?

Koga: ¡desde luego! Ráscale detrás de las orejas que es lo que más le gusta o frótale su panza

Kagome: (le palmeó la cabeza y éste en respuesta le lamió el rostro) eres divertido, me agradas (lo abrazó con cariño) ¡qué lindo eres! Dame una pata -¡buen chico!- ahora tú y yo somos amigos y nos cuidaremos mutuamente ¿de acuerdo? (Haku ladró una vez en respuesta)

Koga: veo que te gustan los animales, eso es bueno

Kagome: (se puso de pie y sacudió su ropa) me encantan. Toda mi vida he querido tener mascotas pero por lo estrecho del apartamento donde vivo, nunca pude tener ni peces

Koga: viviendo acá podrás tener todo aquello que desees, todo absolutamente todo lo que pedimos se nos concede (sonrió) es la ventaja de ser famoso y millonario

Kagome: el dinero podrá comprar muchas cosas pero no todo. Por ejemplo no puedes comprar privacidad o tranquilidad que asumo que es lo que ninguno de ustedes tiene

Koga: es un precio que hay que pagar por ser quienes somos.

Pero bueno, imagino que quieres instalarte en tu recamara, por lo que si deseas puedo llevarte

Kagome: este lugar es muy grande y creo que terminaré perdiéndome… es más si tuvieras un mapa por ahí me ayudaría bastante

Koga: (rió) te acostumbraras rápido. Al principio es algo confuso por el montón de pasadizos, escaleras y habitaciones, pero estoy seguro que te adaptarás de inmediato (la condujo hasta el área de las habitaciones) la primera habitación es la mía, la siguiente es de Miroku, luego viene la de Inuyasha y finalmente la tuya

Kagome: es un corredor muy largo, podría transitar con un auto y aún así demoraría varios minutos en llegar a mi habitación (estaba a punto de abrir la puerta de su habitación… cuando la puerta vecina se abrió y salió su ocupante)

Inuyasha: (la miró de pies a cabeza de forma déspota) ¡feh! Así que después de todo decidiste mudarte para acá y precisamente al lado mío

Kagome: lamento tener que tenerte como vecino, pero por desgracia me asignaron esta habitación, ya que si fuera por mí, preferiría dormir con el perro antes de estar tan cerca tuyo

Inuyasha: eso se puede arreglar; Como eres pequeña y menuda estoy seguro que a Haku no le importaría tenerte como mascota

Kagome: ¡uish! Eres insoportable

Inuyasha: y tú fea y sin talento, ¡no sé qué haces acá! ¡Deberías marcharte!

Koga: lo mejor es que te metas en tu habitación y la disfrutes a solas

Kagome: es cierto, ya que apuesto que lo haya adentro es mucho más agradable de ver que la cara de éste horrible mono canoso y pedante

Inuyasha: ¡¿qué me dijiste?! ¡Tú pequeña…! (antes que le dijera algo más, abrió la puerta se metió y le cerró la misma en la cara) ¡cómo te detesto! ¡Ten por seguro que no dejaré que te quedes por mucho! (gritaba muy enfadado tras la puerta)

Koga: ya, ya, cálmate. Estás muy alterado desde que llegó y no te ha hecho nada para que estés así

Inuyasha: ¡me voy! Tengo cosas más importantes que hacer como para perder mi tiempo con la recién llegada

Dentro de su nueva habitación…

El lugar era tan grande que fácilmente cabía el apartamento donde vivía y aún así sobraba espacio.

Los colores eran algo estridentes y no le convencían que el verde limón y el fucsia fueran los colores principales puesto que no eran sus predilectos, pero debía de admitir que el diseñador de interiores sabía lo que hacía puesto que la habitación era esplendida.

Al fondo de la misma había un escritorio con una lap top encima y dentro de los cajones encontró 1 celular de última generación, una tablet, un Ipod, un mp3, un mp4 e infinidad de artículos de última generación.

En el centro de todo se encontraba una enorme cama, tan grande que se perdía en ella y alrededor 3 puertas. La primera correspondía a un espectacular baño decorado en rosa pálido con blanco y toques de lila, un enorme jacuzzi, una ducha española, un lavabo doble y todo lo que le hiciera falta incluyendo accesorios como bata de baño, esponjas, toallas etc.

La puerta contigua era una habitación enorme atiborrada de ropa y zapatos y joyería de todo tipo y la tercera habitación era una en color marfil con una impresionante biblioteca, un cómodo sillón con una lámpara alta y una pantalla plasma.

Todo le parecía un sueño. El lugar entero era increíble, no le parecía una habitación sino más bien la casa de sus sueños. Se sentía tan feliz que podía quedarse a vivir por siglos en aquel lugar sin salir más que para comer, pero… se sintió triste ya que no lo podía compartir con nadie ya que sus mejores amigas no debían saber nada de lo que estaba haciendo y el grupo no podía saber que estaba suplantando a su hermana, pero (pensó en voz alta) ¡mi mamá si puede venir! De inmediato tomó su celular y llamó a su casa para contarles el cómo se sentía e invitar a su mamá a pasar el fin de semana con ella, pero la respuesta por parte de su madre fue que no podía porque debía cuidar de su hermana.

Se entristeció, pero prometió que en cuanto le fuera posible las iría a visitar.

Estaba fascinada con el lugar cundo de pronto su estomago empezó a gruñir y cual niña traviesa asomó primero su cabeza fuera de la habitación para ver si no había nadie en especial el antipático de su vecino y se dirigió a la cocina, pero terminó en el cuarto de regalos, luego en la sala de ensayos, luego en la videoteca, luego en la terraza del tercer piso y finalmente dio con la cocina.

Kagome: ¡wuau! Este lugar parece un laberinto. Me tomó casi media hora llegar hasta aquí

Voz femenina: tú debes se la nueva integrante ¿no es así?

Kagome: (se dio media vuelta y se topó con una joven un poco mayor que ella de apariencia amable, linda sonrisa, risueños ojos color café, cabello lacio negro recogido en una coleta alta, flequillo hasta la mitad de la frente y esbelta figura) hola, soy Kikyo Higurashi mucho gusto (le extendió la mano) ¿y tú eres?

Sango: (le devolvió el saludo) soy sango Hiray, la coordinadora de imagen de los chicos

Kagome: ¿tú también vives acá?

Sango: en este edificio no, pero sí en el contiguo, ya sabes por practicidad; Nunca se sabe cuál de los muchachos puede necesitar mi ayuda y es por eso que estoy al pendiente de cada uno de ellos las 24 horas

Kagome: ¡¿tú sola?!

Sango: (soltó una risita) ¡obvio no! Cuento con todo un equipo, pero en quien más confían los chicos es en mí. Los conozco desde que iniciaron, por eso conozco los gustos y estilos de cada uno

Mientras conversaban apareció el más mujeriego acompañado de dos hermosas jóvenes que lo tomaban de cada brazo.

Miroku: ¡pero que ven mis ojos! ¡Sanguito, tú por acá! Mis lindas princesas, espéreme en mi habitación, su rey ira por ustedes en un momento (ambas soltaron una risita y se dirigieron al lugar indicado) ¿y bien mis hermosas damas? ¿Qué cosas maravillosas estaban hablando de mí?

Sango: tú sólo sabes pensar en ti ¿no es así?

Pues para tu información rey de los narcisistas, hay millones de temas de los cuales hablar

Miroku: eso es cierto, pero ninguno es tan interesante como yo (le sonrió)

Kagome: nos estábamos conociendo por lo que me estaba contando de los gustos y manías de cada uno de ustedes, y precisamente estábamos hablando de tu fanatismo por las mujeres

Miroku: (haciendo su cabello para atrás con una mano) ¡oh las mujeres, las mujeres! De todas las criaturas que habitan este hermoso planeta son precisamente ustedes lo mejor que hay, pero hay veces que no logro saber cómo es que algunas se resisten a mis encantos… como tú mi preciosa morena (la miró con lujuria)

Sango: eso es porque yo soy demasiada mujer para ti y lo que yo busco es un verdadero hombre. No un niño que juega a serlo

Miroku: no cabe duda que estas loquita por mí (le besó la mano y se dirigió a su habitación)

Sango: ¡aish! No importa cuánto tiempo pase, ese incorregible hombre seguirá igual

Kagome: etto, disculpa que te moleste, pero…

Sango: ¿pero qué? Si crees que te voy a decir que sí, efectivamente me trae muerta de amor y estoy que ardo en celos porque coquetea con cuanta mujer se le cruza… ¡pues no! Déjame decirte ¡que no es así!

Kagome: (pestañó un par de veces y sonrió nerviosa) lo que yo te iba a preguntar es ¿done puedo hallar algo de comer? En esta cocina no hay nada

Sango: (se puso roja) lo siento, precisamente para eso te estaba buscando

Kagome: no entiendo ¿para qué me buscabas?

Sango: el presidente te está esperando para ir a cenar. Se suponía que debí decírtelo ni bien te vi, pero se me olvidó. Así que por favor ve a su oficina lo antes posible

Kagome: (sentía su corazón latir a mil por hora. Iba a cenar con el hombre que le interesaba de manera sentimental) ok, me cambió rápido de atuendo y voy a verlo

Estaba sumamente emocionada y no dejaba de pensar ¡una cena a solas! ¿De qué podrían hablar? ¿Por qué la estaba invitando a cenar? ¿Qué intenciones tendría él para con ella? Sería acaso ¿qué entre ellos se había suscitado el amor a primera vista?

Mil y un ideas surcaban por su cabeza imaginándose que sería la mejor velada de su vida.

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