Cap. 3
Desenmascarada
Estaba lista para darle el encuentro al hombre que le robaba el sueño; Se vistió con un traje formal blanco compuesto de un pantalón y un saco combinados con un par de zapatos de tacón negro y una blusa del mismo color. Recogió su cabello en una coleta de lado y al verse al espejo parecía una princesa; Nunca en su vida se había vestido con ropas tan finas.
Corrió tan rápido como pudo hasta la oficina del presidente y en cuanto éste le dio permiso para ingresar… se llevó un verdadero chasco al verlo acompañado del hombre que más odiaba.
Sesshomaru: bienvenida Kikyo, hoy saldremos a cenar fuera, para hablar de los próximos proyectos ¿qué opinas?
Kagome: (se sintió decepcionada) está bien
Inuyasha: ¡feh! Tal parece que esperabas otra cosa por la expresión que has puesto
Kagome: no sé de qué hablas
Inuyasha: si pensaste por tan sólo un segundo que mi hermano podía estar interesado en ti, te equivocaste. Él jamás se fijaría en una insípida mujer como tú
Kagome: no sé ¿de donde sacas semejante idea?, además yo estoy aquí para cumplir con un contrato no para buscar novio
Sesshomaru: el chofer nos está esperando en la entrada (se levantó de su asiento, abrió la puerta e invitó a Kagome a salir primero)
En cuanto los tres estuvieron en el restauran, Inuyasha y Kagome debieron sentarse juntos y Sesshomaru en frente de ambos.
Inuyasha: (se sentía mortificado por tenerla a su lado) ¿no pudiste reservar una mesa más amplia? ¿Por qué tengo que sentarme junto a ella?
Sesshomaru: deja de comportarte como un bebé y pon atención a lo que les voy a decir a ambos.
El próximo álbum está próximo a lanzarse, pero previo a este lazaremos un sencillo el cual será cantado por ti Kikyo y para esto necesito que junto a Inuyasha practiques la canción que vas a interpretar.
Es una de sus composiciones, por lo que deberás seguir todas sus indicaciones
Inuyasha: ¿le darás mi última creación a está completa desconocida? ¡¿Por qué?!
Sesshomaru: tú bien sabías desde el principio que tendrías una compañera con la que deberías hacer un dueto y la mejor manera de lanzarla al estrellato es haciéndola interpretar tu nueva composición. Además la letra va mejor con una voz femenina que una masculina
Kagome: ¿de qué trata la canción?
Sesshomaru: es sobre dos jóvenes que en un principio no se llevan bien y luego terminan enamorándose
Inuyasha: la has mal interpretado.
Es él quien no la soporta y ella se enamora de él, pero él finge no querer saber nada con ella pero en el fondo siente lo mismo
Sesshomaru: en resumen es lo mismo que acabo de decir
Inuyasha: no, tú dijiste que ambos se enamoran y no es así. Él no la tolera y aún así ella se enamora y él quiere negar lo que siente
Sesshomaru: en ese caso para dejarle el concepto claro a los fans haremos un video en el cual ustedes dos serán los protagonistas
Inu y Kag: ¡¿por qué?!
Sesshomaru: porque de hoy en adelante deberán trabajar en equipo.
Kagome: ¿puedo dimitir?
Sesshomaru: (le dio un sorbo a su copa) debes estar bromeando.
Ya fuiste anunciada a todos los medio como la nueva integrante y pasado mañana será la rueda de prensa para darte a conocer
Kagome: eso quiere decir que ya no hay marcha atrás
Sesshomaru: correcto. Pensé que te habían quedado claro todas las pautas del contrato
Kagome: sí… me quedaron claras… pero jamás pensé que tendría que aguantarlo a él
Inuyasha: si no me toleras puedes irte y contrataremos a otra que no sea tan molesta como tú
Sesshomaru: nada de eso.
Si lo que te molesta es Inuyasha puedo reemplazarlo
Inuyasha: ¡¿pero qué dices?! Yo soy el líder y vocalista del grupo ¡no puedes reemplazarme!
Sesshomaru: no precisamente reemplazarte físicamente, pero si reemplazarte en los ensayos y grabaciones de sonido y sólo mantenerlos juntos durante los conciertos.
Debes admitir que tienes un carácter bastante difícil de llevar y si no lo modificas terminaras perdiendo fans y posibles contratos a futuro, así que tú elige o te llevas bien con ella o pongo como líder y vocalista a Koga que puede perfectamente reemplazarte
Kagome: (le brillaron los ojos de emoción) ¡¿en verdad puedo practicar con él?!
Sesshomaru: desde luego, si Inuyasha no te agrada Koga puede enseñarte todo lo que necesites
Inuyasha: no es necesario. Yo mismo la ayudaré a interpretar mi canción.
Después de todo es mi creación y nadie puede enseñarle mejor que yo a interpretarla
Sesshomaru: muy bien en ese caso empezaran mañana a primera hora
Kagome: etto… pero mañana tengo que ir al instituto, tengo exámenes finales y en breve postulare a una… (No podía decir nada o la descubrirían)
Inuyasha: ¿una qué? vamos no te quedes callada y termina lo que ibas a decir
Kagome: nada, no es nada importante. Ahora soy parte del grupo y debo olvidarme de mis demás metas (agachó la mirada como despidiéndose de su beca)
Sesshomaru: nada de eso. Si tienes metas u objetivos que cumplir, hazlo. El grupo es importante pero tus sueños también lo son, así que mientras uno no interfiera con el otro debes continuar con los mismos
Kagome: (se emocionó muchísimo) ¡¿en serio?! (Lo abrazó del cuello y lo besó varias veces en la mejilla) gracias, gracias, gracias ¡muchas gracias! (al ver como la miraban los demás comensales se ruborizo y se dirigió al tocador)
Inuyasha: que chica para más rara, es parte del grupo de música más importante de todo el país y aún así tiene sueños más allá
Sesshomaru: una vida sin sueños es como un cuerpo sin alma
Inuyasha: ¡feh! Esas son tonterías.
Si esta absurda reunión llegó a su fin me retiro, quiero descansar
Sesshomaru: ¿no esperaras por Kikyo?
Inuyasha: cuando las mujeres se meten en el tocador tardan siglos en salir, pero… iré a buscarla para que se dé prisa
Se dirigió al área del tocador y la vio conversando por celular y como estaba de espaldas quiso darle menudo susto, sin embargo se detuvo al escuchar parte de la conversación.
Kagome: ¿qué se supone que haga ahora? Yo no sé leer partituras, ni tocar ningún instrumento, ni mucho menos tengo una gran voz como la tuya (hizo una pausa para escuchar la respuesta) ¡pero Kikyo yo no creo que pueda continuar remplazándote por mucho tiempo!... lo mejor será que diga la verdad y pague lo que deba pagar
Inuyasha: (le tocó el hombro por la que la asustó) así que tú no eres quien dice ser. De razón no supiste interpretar mi canción
Kagome: (al darse vuelta se topó con aquellos ojos dorados que la miraban desafiantes y supo que había sido descubierta) ¿de… de… que hablas? ¿Cómo… qué yo no… no… soy quien dice ser?
Inuyasha: tomó el celular soy Inuyasha Taisho ¿quién está al otro lado?
Kagome: (le arrebató el celular y lo apagó) ¿qué acaso no sabes que es de mala educación, escuchar las conversaciones ajenas?
Inuyasha: (la empotró contra la pared) ¿y tú no sabes pequeña mentirosa, que firmar un contrato multimillonario fingiendo ser otra persona es un delito grave?
Kagome: no sé de qué hablas (intentó librarse de su aprisionamiento)
Inuyasha: (se pegó a ella, capturándola con todo su cuerpo) renuncia en este preciso instante y no diré nada. De lo contrario te demandaré por fraude
Kagome: (lo miró temerosamente. Aquellos ojos dorados la estaban intimidando) no lo haré, no he llegado hasta aquí sin un propósito, así que no desistiré
Inuyasha: en ese caso le diré todo que sé a Sesshomaru (dio un par de pasos y ella lo contuvo de la cintura)
Kagome: ¡aguarda! Yo… hare todo lo que me pidas… pero por favor no me delates
Inuyasha: (esbozó una maléfica sonrisa) ¿todo? ¿Estás segura?
Kagome: (no sabía que era el contenido de todo, pero…) sí todo, absolutamente todo
Inuyasha: muy bien, en ese caso empezaremos en este momento. Lo primero que harás es decirle a mi hermano que te sientes feliz de tener que ser mi pupila y que harás todo lo que yo te pida sin chistar ¿entendiste?
Kagome: sí (de mala gana)
Inuyasha: ¿qué fue lo que dijiste? No te oí
Kagome: dije que sí, que será un verdadero honor trabajar bajo tu dirección
Inuyasha: perfecto, así me gusta que seas, sumisa y muy obediente (le palmeó la cabeza) uhm creo esto me va a gustar. De hoy en adelante serás mi mascota fiel y me seguirás a todos lados como tu amos ¿te quedó claro pequeña mentirosa?
Kagome: totalmente claro
Inuyasha: muy bien.
Mañana te quiero levantada a las 5:00 a.m. te enseñare a leer una partitura hasta las 6:20 a.m. que es cuando empezaremos a ensayar como es debido mi canción y luego practicaras las coreografías de todas nuestras canciones hasta que te las cepas de memoria
Kagome: pero mañana tengo examen final en el instituto y si falto perderé mi beca… por favor hare lo que me pidas pero déjame ir a rendir mi examen
Inuyasha: ya veo que la indómita… ¿cómo te llamas en verdad?
Kagome: Kagome Higurashi, soy la hermana melliza idéntica de Kikyo
Inuyasha: muy bien Kagome o mejor dicho pequeña mentirosa, me gusta que tu carácter agresivo y desafiante desaparezca y saques a relucir tu dócil y vulnerable modo de ser (la tomó del mentón como queriendo besarla y ella sólo cerró los ojos) ¡jah! ¡Tonta! ¿Qué pensaste que te besaría? Ni loco, tú solo eres mi mascota, así que no sueñes con un beso mío
Kagome: ¡uish! ¡Eres el ser más repulsivo que conozco!
Inuyasha: ¿qué fue lo que dijiste? Que quieres renunciar al grupo y ser demandada
Kagome: dije que eres encantador y que hare todo lo que me pidas
Inuyasha: así está mejor
A las 5:00 a.m. en punto del día siguiente, ella aún estaba profundamente dormida cuando de pronto sintió que agua muy fría le cayó en el rostro.
Kagome: ¡¿pero qué demo…?!
Inuyasha: te dije que estuvieras lista a las 5:00 a.m. para enseñarte y ya son las 5:03 a.m. sino cumples con tu parte del trato, no cumpliré con mi parte
Kagome: de acuerdo, de acuerdo, haré lo que me pides, pero al menos dame 5 minutos para asearme y cambiarme de ropa
Inuyasha: te doy 2 y ni un segundo más
Kagome: ¡que exigente eres!
Inuyasha: 1 minuto 57 segundos
Al ver que no estaba bromeando, sino todo lo contrario se aseó como pudo y se cambió de camiseta, quedándose con los pantalones de pijama.
Kagome: ya estoy lista para empezar
Inuyasha: muy bien.
Dime que tanto sabes de música
Kagome: lo básico o casi nada, solo sé que las notas musicales son do, re, mi, fa, so, la, si, pero no se la entonación de ninguna ni sé que significan esos dibujitos con bolas y palitos
Inuyasha: son la manera en cómo se grafican las notas y se llaman (las iba dibujando y explicando) negra, blanca, corchea, semi corchea, fusa, semi fusa y redonda y cada una tiene un tiempo diferente
Mientras él le iba explicando su mirada se endulzaba y de rato en rato esbozaba una sonrisa que la maravillaba al punto de no parecerle tan mal sujeto después de todo.
Kagome: ¿te gusta la música verdad?
Inuyasha: me apasiona. Es por eso que me hice cantante (su mirada se puso melancólica) todo lo que sé mi padre me lo enseño pero… lamentablemente no pudo llegar a escucharme cantar nunca porque falleció antes que pudiera hacerlo
Kagome: ¿quieres decir que antes no podías cantar?
Inuyasha: no recuerdo muy bien el por qué, pero… yo era muy débil de niño y a duras penas me podía mover ya si intentaba correr o caminaba mucho me agitaba. Es por eso que me pasaba muchas horas en cama y para no aburrirme mi padre me enseñaba música, pero cada vez que intentaba cantar me agitaba y por ello lo evitaba
Kagome: (quería llorar) que triste historia, no tenía ni idea que lo hubieras pasado tan mal
Inuyasha: no es para que te pongas triste ya que cada vez que canto lo hago con mucha energía para que mi padre donde quiera que esté me escuche y se sienta orgulloso se de mí (esbozó una adorable sonrisa y a ella le palpitó el corazón con fuerza de la emoción)
Kagome: y… tú mamá ¿qué hay de ella? (el rostro de él se transformó)
Inuyasha: no sé nada de ella desde que papá murió. Ella… simplemente me abandonó
Kagome: (lo abrazó con fuerza y lagrimeó) lo lamento tanto, lamento todo por lo que has pasado
Inuyasha: tonta, no es para que te sientas mal (la separó de él y cuando la vio llorando) ¡eh! Por…por favor no llores… no era mi intención ponerte triste (le limpió las lágrimas con la manga de su camiseta) todo lo que te conté pasó hace mucho tiempo, por lo que ya lo superé.
Desde que conocí a Miroku y Koga se volvieron mi familia e Irasue y Sesshomaru han cuidado de mí desde que mi madre se marchó
Kagome: (seguía lagrimeando) es tan terrible que tu madre te haya abandonado. Si mi madre me hiciera lo mismo creo que preferiría morir.
La pobre se da a matar para mantenernos a mi hermana y a mí y bien pudo optar por dejarnos hace mucho y hacer su vida
Inuyasha: (le sonrió) eres muy afortunada al tener una madre así, pequeña mentirosa
Kagome: deja de llamarme así o seguiré pensando que eres un antipático insufrible mono de pelo platino
Inuyasha: (se carcajeó) pero miren nada más, la mascota mordiendo la mano del amo… uhm… si yo soy para ti un mono, entonces tú para mí eres un ratón. Sí un pequeño y chillón ratón
Kagome: (hizo puchero) tan pequeña no soy. El hecho que tú seas alto no quiere decir que yo sea bajita. Tengo la estatura promedio de cualquier mujer
Inuyasha: ¿en serio? En ese caso pongámonos de pie y veamos hasta donde me llegas (ella se empinó para al menos llegarle a los hombros) sin hacer trampa pequeña ratón… uhm, eres bajita ¡admítelo! Te llevo una cabeza y media
Kagome: pero eso se puede solucionar, me pongo tacones y te alcanzo (brincaba intentando ser tan alta como él)
Inuyasha: eres divertida, creo que ya me empiezas a caer mejor
Kagome: (sonrió ilusionada) ¿en serio? ¡Eso es fantástico! Así me podrás liberar de tu yugo y seré libre
Inuyasha: no es para tanto, sólo me pareces una mascota divertida con la cual puedo jugar
Las horas transcurrieron y continuaron con el itinerario.
Ella pudo ir al instituto a rendir su examen y al volver continuó practicando las coreografías hasta muy tarde, pero estaba tan agotada que cayó desmayada en la sala de ensayos sin que nadie se diera cuenta.
En la cocina de la residencia…
Koga: (le estaba dando de comer a Haku) ¿alguno ha visto a Kikyo? No estuvo presente a la hora del almuerzo
Miroku: hace como 2 horas que la vi ensayando como loca nuestras coreografías en el salón
Inuyasha: esa tonta, debe estar durmiendo en su habitación. Voy a despertarla para que cene y sepa el itinerario de mañana (la fue a buscar y no estaba, la llamó a su celular y estaba en sobre su cama) ¿dónde podrá estar? (volvió a la cocina) ¿dónde fue que la viste?
Miroku: en el sala de ensayos, pero fue hace mucho ¿tú crees que aún siga ahí?
Inuyasha: no sé, pero es tan cabeza hueca que puede haber hecho al pie de la letra lo que le pedí
Koga: ¿y qué fue lo que le dijiste?
Inuyasha: que ensayara hasta que se aprendiera todas nuestras coreografías
Koga: ¡¿qué?! Son al menos 80 ¡en un solo día no podría hacerlo!
Inuyasha: ¡por supuesto que no! Pero como no tiene cerebro puede que las este ensayando aún ¡aish! Ya me puso de mal humor, lo mejor es que me vaya a caminar por ahí para relajarme
Miroku: te apuesto 5000 a que va ir a buscarla
Koga: lo siento pero pasó, porque pienso lo mismo
Efectivamente los dos tenían razón ya que se fue directo al salón de ensayo y la encontró tirada en el piso por lo que de inmediato la acudió y la despertó.
Inuyasha: ¿qué hacías acá?
Kagome: (algo atontada) estaba ensayando, tal y como me lo pediste
Inuyasha: ¡tonta! Era para que ensayaras las últimas que son las más importantes y luego te fueras a descansar… ¿has comido algo?
Kagome: no desde el desayuno
Inuyasha: ¿y desde hace cuanto que estuviste ensayando?
Kagome: desde que volví del instituto
Inuyasha: eso fue hace al meno horas (la tomó en brazos) ¡tonta! ¡No vuelvas a hacer algo tan imprudente!
Kagome: lo lamento, te preocupé ¿verdad?
Inuyasha: (se sonrojó) haces bien en disculparte, eres parte de mi grupo y como tal es mi deber es cuidarte, así que no me des problemas
Kagome: (se le abrazó al cuello y recostó su cabeza en su pecho) gracias por preocuparte por mí
Al llegar a la residencia los demás se habían ido. Ya sabían que algo así pasaría y no querían avergonzar a su líder poniendo al descubierto su noble corazón.
Inuyasha: al parecer Koga y Miroku ya se fueron a descansar y tú deberías hacer lo mismo (aún la tenía en brazos) te llevaré a tu habitación para que te recuéstate, y en breve te llevaré algo de comer para que recuperes las energías
Kagome: pero no tengo hambre
Inuyasha: nada de peros jovencita. Hicimos un trato y tú harías lo que yo te pidiera, así que comerás lo que te prepare
Kagome: ¿no me iras a envenenar verdad?
Inuyasha: (sonrió, mientras la llevaba en brazos a su habitación) soy muy bueno en todo lo que hago por lo que te gustará la cena que te voy a preparar
Kagome: gracias por mostrarte ante mí como realmente eres
Inuyasha: siempre lo he hecho, así que no te equivoques conmigo. Yo soy igual de amable como gruñón cuando algo no me gusta o no está bien hecho (la dejó en su habitación)
Ya regreso iré a prepararte algo
Se quedó algo extrañada, puesto que de la noche a la mañana el había cambiado mucho con ella e incluso le había contado parte de la historia de su vida.
Poco rato después…
Un delicioso aroma la hizo salir de su habitación y en cuanto llegó a la cocina vio servido una pintoresca mesa para dos.
Kagome: ¡wuau! ¡Se ve delicioso! ¿En verdad lo preparaste tú?
Inuyasha: es algo sencillo, pero nutritivo. Perdiste muchas calorías bailando y estudiando por lo que debes recuperarlas.
Siéntate y empecemos a comer que ya es bastante tarde y mañana nos espera un día muy largo
Kagome: (le dio una probada a la comida) ¡uhm! ¡Está verdaderamente deliciosa! Debiste ser chef en lugar de cantante
Inuyasha: ¡ni loco!, lo mío es la música
Kagome: uhm, bueno en eso también te desempeñas muy bien
Inuyasha: mañana será tu gran presentación ¿te sientes lista para ello?
Kagome: a decir verdad estoy algo nerviosa, porque nunca he sido entrevistada por nadie, bueno al menos no a tan alta escala
Inuyasha: cualquier pregunta que no puedas responder, me la mandas, quédate callada y yo interpretaré como que no sabes que responder
Kagome: ¿por qué cambiaste de actitud conmigo?
Inuyasha: ¿a qué te refieres?
Kagome: cuando llegué parecía que querías desparecerme del mapa, pero ahora me ayudas
Inuyasha: hicimos un pacto y yo cumplo todo aquello que prometo, por eso si fallas en algo, lo que sea, me olvidaré de nuestro pacto y te delataré a gritos
Kagome: que malo eres
Inuyasha: debo dejarte algo bien en claro y es que tú y yo no somos amigos. Tú sólo eres parte de mi grupo y por ende mi responsabilidad así que es…
Kagome: si ya sé, ya sé, es tú deber cuidarme y no debo darte problemas ¡caray! Ya se me hacía raro que estuvieras siendo bueno conmigo de pronto. En fin, gracias por la comida estuvo deliciosa
Inuyasha: (en voz baja) tienes talento
Kagome: ¿qué dijiste?
Inuyasha: dije ¡que si no te delato aún es porque debo enseñarte a cantar mi canción a filmar el condenado video y espero que lo hagas bien!
Kagome: no, eso no fue lo que dijiste. Tú dijiste que tengo talento
Inuyasha: es cierto. Cantas bien por eso te daré una oportunidad de quedarte
Kagome: (le sonrió dulcemente) gracias amo (le guiño un ojo y le sacó la lengua)
Inuyasha: (le palmeó la cabeza, mientras sonreía) así me gusta que seas una mascota leal.
Ahora vete a descansar, yo me hare cargo de la limpieza.
Al día siguiente durante la rueda de prensa, una exitosísima cantante retirada, estaba viendo cómodamente desde su habitación la presentación de la nueva miembro del grupo por televisión; Y mientras sostenía entre sus manos una copa de coñac, se relamía los labios como saboreando el triunfo.
Mujer: te encontré, después de mucho tiempo nos volveremos a ver, tú sólo aguarda por mí, mi querido hijo
En la residencia…
Todos se reunieron en la terraza para festejar que la rueda de prensa había sido un éxito y que Kikyo lo había hecho de maravilla.
Koga: ¡te felicito! Te desenvolviste muy bien
Miroku: es cierto con tu linda sonrisa y esa manera tan hábil de responder a todas las preguntas capciosas que te hicieron, estoy seguro que ya te ganaste más fans que Inuyasha
Inuyasha: ¡feh! Sólo fue suerte de principiante
Kagome: muchas gracias a los tres por el apoyo, de no haber sido por ustedes creo que no lo hubiera logrado, puesto que debo admitir que estaba muy nerviosa
Koga: bueno, oficialmente eres una I.K.M así que ahora a celebrar (elevaron sus copas) ¡campay!
Todos: ¡campay!
Inuyasha: ahora que ya eres una miembro oficial del grupo te pondrá más presión para que hagas las cosas a la perfección
Kagome: ¡¿más?! Pero si ya hago todo lo que su real monojestad peli plateado me ordena
Inuyasha: (molesto, porque los demás se rieron de él) ¿cómo me llamaste pequeño ratón chillón? (la empezó a corretear por todo el lugar y ella en su loca carrera tomó la primera escalera que encontró llegando a otra terraza) ¡no te escondas Kagome! ¡Sal de donde quiera que estés!
Mujer: hola hijo, después de tanto tiempo nos volvemos a ver
Inuyasha: (se quedó petrificado) ¡madre!
Izayoi: (de 44 años de edad, piel rosa y sedosa de cabello negro lacio brillante muy largo, poseedora de unos hermosos ojos color café intensó, labios carmesí los cuales se veían tentadores, esbelta figura y maléfica sonrisa) si que has crecido bastante y no lo digo solo por tu estatura (se le acercó y él se alejó) veo que heredaste mi talento para la música
Inuyasha: lo siento señora, pero yo no creo haber heredado nada de usted
Izayoi: ¿señora? Pero si hace tan sólo unos segundos me llamaste madre
Inuyasha: eso fue de la impresión, pero desde el día que usted me abandonó dejándome al cuidado de Irasue, ella se convirtió en mi verdadera madre. Usted sólo me dio la vida y punto
Izayoi: por darte la vida fue que perdí al amor de mi vida ¡nunca, pero nunca debí tenerte! De haber sabido que él te elegiría a ti, nunca te hubiese concebido
Inuyasha: (sintió un profundo dolor ante aquellas palabras) si es así ¿entonces para que me vino a buscar nuevamente? Mejor imagine que nunca existí y continúe con su vida, como lo ha hecho hasta ahora
Izayoi: quisiera, pero te necesito para volver a retomar mi carrera como cantante.
Dentro de poco es el aniversario de fallecimiento de tu padre y quisiera dedicarle una canción… compuesta por ti, ya que es tu culpa que él ya no esté en este mundo
Inuyasha: haga lo que desee pero conmigo no cuente, con su permiso me retiro (se dio media vuelta)
Izayoi: ¡espera! ¿Sabes por qué murió tu padre? ¡Por salvarte a ti! ¡Tú fuiste mi peor error! Él deseaba un hijo y por eso te di vida pero desgraciadamente naciste defectuoso con un corazón muy débil, y por ello cuando tenías 10 años de edad los médicos nos dijeron que para que pudieras seguir viviendo necesitarías un trasplante de corazón y ¿sabes quién fue el donante?... tu padre, él prefirió dar su vida por la tuya, antes de elegir una vida a mi lado, por eso… ¡por eso te abandoné! ¡Por qué tú me quitaste a quien yo más amaba en este mundo!
Inuyasha: (contuvo las lágrimas) usted señora, no sabe amar ya que siendo mi madre bilógica, decidió abandonarme y yo no tuve la culpa de absolutamente nada, pero si lo que desea es conmemorar a mi padre, entonces le compondré una canción, pero a él, ¡no a usted! Y en cuanto la tenga lista seré yo quien la cante ¡no usted! (se retiró muy enfadado haciendo caso omiso a los gritos de aquella mujer)
Aquel encuentro y rudas palabras habían sido presenciadas por una traviesa chica que se había escondido tras de los arbustos para que su perseguidor no la atrapé, pero sin proponérselo estuvo en primera fila y escuchó al detalla cada parte de la conversación y a pesar que no le competía en lo más mínimo aquel asunto, no pudo evitar ponerse a llorar amargamente e intentar buscar al agredido para consolarlo sin ponerse al descubierto. Salió de su escondite y lo llamó.
Para su sorpresa él estaba reunido con el resto del grupo brindando y celebrando con total entusiasmo.
Inuyasha: (al celular) ¡Ey pequeño ratón escurridizo! ¿Dónde te has metido? Estamos celebrando sin ti, si no haces lo que te digo ya sabes que puede pasar
Kagome: (intentaba contener las lágrimas) lo siento amo. En este momento me reuniré con ustedes
Inuyasha: ¡Ey, que sucede! Suenas algo triste
Kagome: no es nada, es sólo que me escondí entre los arbustos y me ha dado alergia
Inuyasha: ¡feh! Pero que frágil eres. Ya no pierdas tiempo y regresa
Kagome: sí, en un momento voy
Después de lo que había visto y oído lo entendía un poco más. Comprendía en parte porque lo rudo de su carácter y porque habían veces en que era tan noble.
El concepto que tenía de él había cambiado por completo.
