Cap. 4
Enredos
Siendo un domingo muy temprano por la mañana, una escurridiza jovencita, se hizo presente en su instituto para poder rendir el examen de beca integral para estudiar en Italia.
Sabía de sobra que desobedecer a su amo ponía en riesgo su estadía con el grupo, sin embargo no podía dejar pasar la oportunidad de cumplir su sueño.
Al finalizar el examen se sentía aliviada y confiada de conseguir dicha beca, por lo que poner en riesgo su estadía al lado de su amo y demás compañeros ya no lo importaba.
Kagome: (caminando hacia salida y estirando sus brazos) ¡qué alivio! ¡Al fin pudimos dar el examen! Ahora siento que soy libre (sonrió) si me delata o no ya no me importa
Ayumi: ¿de qué o de quien hablas?
Kagome: de un rey mono que me trata como su mascota y me prohibió venir hoy a dar el examen porque debía hacer algo muy importante, pero igual me escapé (le guiño el ojo)
Ayumi: ¿rey mono? (le tocó la frente) ¿estás bien? Creo que tanto estudiar te afectó
Kagome: (muy feliz) estoy perfecta ¡mejor que nunca! De hoy en adelante hare lo que quiera y no habrá nadie que me lo impida (la sonrisa se le borró cuando escuchó a su amo)
Inuyasha: (estacionado en la entrada y apoyado sobre el capó de su auto) así que a pesar de las advertencias decidiste desobedecerme uhm… ya veré que castigo te aplicaré después (la tomó de la muñeca y la metió al auto)
Ayumi: (lo retuvo) ¡un momento!
Inuyasha: ¿qué sucede?
Ayumi: (lo miró muy seria) ¿me das tu autógrafo?
Inuyasha: está bien, pero rápido que llevo prisa (un grupo de fanáticas ya lo había visto y se le estaban acercando) ¡listo! (miró dentro su auto y Kagome ya no estaba) ¡¿Dónde se metió?! (Giró la cabeza y la vio a unos metros corriendo lo más rápido que podía; Se subió al auto y fue tras ella) ¡¿Qué crees que estás haciendo?!
Kagome: ¡huyendo de ti! Ya no di mi examen y estoy segura que en breve me iré a Italia, es por eso que ya no debo hacerte caso
Inuyasha: tenemos un trato y si no lo cumples, te delataré
Kagome: ¡no me importa! ¡Quiero cumplir mis propios sueños y no los de mi hermana!
Inuyasha: (se bajó del auto) por favor… no dejes el grupo, al menos no por ahora
Kagome: (parpadeó un par de veces. No podía creer lo que estaba escuchando) ¿me estas pidiendo por favor?
Inuyasha: (sonrojado) sí, tal como oíste, te necesito al menos por ahora. Graba mi canción y luego puedes ir a donde quieras, pero por favor no te vayas aún (ella sin decir nada se subió al auto)
El recorrido hasta el estudio de grabación fue eterno.
Ninguno de los dos se miraba ni se decía nada, era como si no se conocieran o se odiaran.
Al llegar Inuyasha le abrió la puerta del auto y le extendió la mano para que bajara del mismo. Por alguna extraña razón se estaba comportando como todo un caballero con ella, cosa que no pasó desapercibido por la misma.
Todo el personal de producción, incluyendo a Sesshomaru ya se encontraban listos para empezar con el rodaje del video. Tan sólo estaban esperando por los protagonistas que no habían tenido mejor idea que llegar dos horas tarde, por lo que fueron fuertemente sancionados.
Sesshomaru: ¡¿por qué recién llegan hasta ahora?! Hace al menos dos horas de debimos empezar a filmar
Inuyasha: lo lamento. Me quedé dormido y me tomó algo de tiempo estar listo
Sesshomaru: ¡eres el colmo de irresponsabilidad! ¡Siendo el líder del grupo, debes dar el ejemplo! ¡Tú bien sabes lo costoso que es hacer un video y cada segundo cuenta!
Inuyasha: lo sé, por ello asumo toda la responsabilidad del caso
Kagome: lamento mucho la demora, prometo que no volverá a suceder
Sesshomaru: diríjanse al camerino y alístense pronto para empezar, no quiero más retrasos
Una vez más estaba siendo amable con Kagome y ella no entendía ¿el por qué?
Ambos se dirigieron al camerino para ser maquillados y ponerse el vestuario apropiado, pero infinidad de preguntas y dudas rondaban por la mente de ella.
Kagome: etto… dime ¿por qué te estás comportando diferente hoy?
Inuyasha: (mientras era peinado) no tengo ni idea de que estás hablando. Te estoy tratando igual que siempre pequeño ratón
Kagome: pero… te echaste la culpa de nuestra demora y ambos sabemos que fue mi culpa
Inuyasha: parte de mis responsabilidades como líder es asumir las consecuencias de mis decisiones y actos; Yo decidí aceptarte en el grupo sabiendo todos los problemas que me acarrarías y es por eso que todas tus faltas o desobediencias son mi culpa
Kagome: (agachó la cabeza) lo siento, no sabía que te estaba acarreando problemas
Inuyasha: toda tú eres un problema, pero debo afrontarlo. Los problemas están para resolverlos, no para huir de ellos, así que mientras seas necesaria deberé soportarte
Kagome: ¡eres un grosero! ¡Todo el buen concepto que estaba comenzando a tener de ti acaba de morir!
Inuyasha: mientras te concentres en tu trabajo, puedes pensar de mí lo que quieras (se levantó y se dirigió al vestidor)
Kagome: ¡uish! ¿Por qué será así? Primero es un ser despreciable, luego todo un galán y luego vuelve a ser el mismo ser ruin y odioso
Sango: (la estaba terminado de peinar y empezando a maquillar) él siempre es así. No le gusta mostrar su verdadero yo, ya que piensa que si lo hace, los demás podrían aprovecharse de él
Kagome: ¿aprovecharse? ¿Pero en qué sentido? No lo comprendo
Sango: él suele ser muy estricto consigo mismo y asume los errores de los demás como propios, es por eso que no puede darse el lujo de mostrarse vulnerable o mostrar su lado gentil muy a menudo ya que los demás podrían usarlo en su contra cometiendo errores adrede sabiendo que él se echará la culpa de todo y hallará la solución a cada uno sin importar lo difícil que sea
Kagome: comprendo, creo que lo mejor es que hoy en adelante deje de acarrearle problemas, hasta el día en que me vaya
Sango: ¿irte? ¿A dónde piensas ir?
Kagome: se ve que eres una buena persona y puedo confiar en ti, por eso te confesaré mi gran secreto
Sango: puedes contarme lo que sea y te garantizo que no diré una sola palabra
Kagome: ok. Yo no soy Kikyo, soy Kagome su hermana melliza; Como ella sufrió un accidente yo la estoy reemplazando hasta que se recupere, pero… pensaba renunciar a todo hoy. Ya que mi sueño es irme a Italia a seguir con mis estudios, y además yo no sé prácticamente nada de música, pero Inuyasha que está al tanto de todo, me pidió que me quede hasta que su canción esté lista
Sango: ¡vaya! ¡Qué valiente de tu parte reemplazar a tu hermana e intentar hacer todo lo que involucra ser parte del grupo!
Kagome: te confieso que me siento muy nerviosa por lo del video, ya que en mi vida he actuado; Siempre le rehuido a las obras teatrales de la escuela y no sé cómo seguir un guión, por lo que no sé que voy hacer
Sango: tranquila lo vas hacer bien. Ya leí el guión y es sencillo, sólo deberás comportarte como toda una colegiala enamorada por primera vez
Kagome: he ahí un gran problema… nunca en mi vida me he enamorado
Sango: ¡nunca! ¿Pero cómo es posible ello? Si eres una chica muy linda y estoy segura que has tenido o tienes muchos pretendientes
Kagome: nunca me ha interesado tener novio y mi único amor son los libros. Desde que aprendí a leer no me he separado de ellos
Sango: uhm ¿has leído novelas románticas?
Kagome: muchísimas. Son mi estilo literario favorito
Sango: entonces será sencillo, sólo imagina que eres la protagonista de una novela romántica y vive el personaje, colmate de los sentimientos que te trasmite y te saldrá natural, y por cierto creo que el primer regalo de uno de tus fans te ayudará a sentirte ilusionada
Kagome: ¿regalo? ¿Qué regalo? ¿De quién? Si no tengo ningún fan
Sango: pues ya tienes uno (le entregó un paquete, el cual contenía un estuche blanco de mediano tamaño el cual se veía muy fino) ¡ábrelo! Veamos que contiene
Kagome: (lo abrió y se quedó deslumbrada) ¡wuau! ¡Qué hermoso es! Pero no estoy segura si deba aceptarlo (se trataba de un brazalete formado por eslabones de oro blanco y dijes en forma de corazón con incrustaciones de diamante en cada uno de ellos, los cuales colgaban de manera intercalada de los eslabones)
Sango: (se lo colocó en el acto) te queda precioso, deberías usarlo para el video
Kagome: (lo miraba detalladamente) me parece algo muy costoso para lucirlo tan desenfadadamente
Sango: ahora eres una cantante famosa y es natural que uses cosas como estas
Kagome: está bien, lo usare para el video pero luego lo donaré a la caridad, puesto que es demasiado lujo para mí
Sango: ya casi termino de arreglarte, nos la hemos pasado conversando tanto que no, nos hemos dado cuenta del tiempo (estaba terminando de arreglarla cuando una voz femenina se escuchó)
Izayoi: que tal niñas ¿alguna de ustedes ha visto por acá a mi hijo?
Sango: ¡señora Taisho! Cuanto tiempo sin que… viniera a visitarnos
Izayoi: es verdad, ha pasado un buen tiempo y como escuché que mi hijo está próximo a lanzar una nueva canción quise venir a ver cómo iba el video para la misma (se acercó a Kagome) por cierto tú eres la nueva integrante ¿no es así?
Kagome: mucho gusto señora. Mi nombre es Kikyo Higurashi (le extendió la mano)
Izayoi: ¡vaya! Pero qué bonito brazalete llevas puesto. Se ve que es muy costoso… ¿será acaso que mi hijo te lo obsequió?
Kagome: es el presente de un fan, pero yo considero que es mucho lujo y en este preciso instante me lo iba a quitar
Izayoi: oh no lo hagas, te queda muy bien, además si es un obsequio deberías aceptarlo con agrado ¿no te parece?
Kagome: si tiene usted razón (en ello ingresó una segunda persona)
Inuyasha: se puede sab… ¿Qué haces tú acá?
Izayoi: ¡vaya manera de saludar a tu madre!
En lugar de darme un abrazo o darme la bienvenida, me recibes con una fría pregunta
Inuyasha: no tengo tiempo para perderlo contigo, así que hazte a un lado que he venido por mi coprotagonista (se acercó a Kagome y la tomó de la muñeca) ¿por qué tardas tanto?
Kagome: lo siento, me distraje conversando
Inuyasha: ¡feh! Encima que llegamos tarde por tu culpa, te demoras (la sacó a empellones del camerino)
Kagome: un momento por favor, al menos déjame despedirme de tu madre
Inuyasha: (la soltó en el acto) ¿cómo sabes quién es ella?
Kagome: ella misma se presentó como la señora Taisho y dijo que era tu madre
Inuyasha: (sus ojos se llenaron de furia) ¡nunca vuelvas a repetir ello! Aquella mujer no es nada mío ¡¿entendiste?!
Kagome: lo siento, no sabía que te molestaba tanto
Inuyasha: no me molesta, me enfurece que cada vez más y más personas se enteren del tipo de relación que me une a esa mujer (la amenazó señalándola con un dedo) así que por tu bien olvida lo que sabes y por cierto (la miró de pies a cabeza) ¡te ves ridícula con ese atuendo! (llevaba el cabello sujeto en dos coletas altas, gafas de marco grueso, frenillos y un uniforme escolar)
Kagome: ¡pues tú tampoco pareces un galán!, es más ese uniforme ¡no va contigo! Lo que te quedaría mejor es un bastón ya que por tu cabello canoso pareces un anciano
Inuyasha: ¡jah! Si crees que tus palabras me ofenden te equivocas ya que me importan muy poco, además no importa que me ponga yo siempre luzco genial
Kagome: eso es lo que tú crees, porque estoy segura que tú… (Fue interrumpida)
Houyo: ¡al fin, los encuentro! ¿Por qué tardan tanto? Todos se están impacientando y la actriz que iba a participar en el video se fue ¿alguno ha visto a Sango?
Inu y Kag: está en el camerino
No digas repitas lo que yo digo
No me copies
No tú no me copies
Houyo: ¡suficiente! Ambos cállense y diríjanse al escenario que ya llevamos buen tiempo retrasados
El escenario era un pabellón de colegio y estaba rodeado de extras que hacían de alumnos.
El director estaba bastante disgustado con la demora de los protagonistas, pero en vista que por fin estaban listos les explicó que es lo que debían hacer.
Director: te encontrarás sola dentro del salón de periodismo, sentada en un pupitre contemplando las fotos del anuario y deslizarás suavemente tus dedos sobre la foto del rostro del chico que te gusta, luego mirarás con dulzura hacia la cámara. Tomarás entre tus brazos el anuario entre otros y caminarás por el corredor.
En ese momento Inuyasha que se encontrará caminando despreocupadamente junto con Miroku chocará contigo por detrás haciendo que se te caigan todos los anuarios.
Te agacharás a recogerlos y lo mirarás con cólera por ser tan grosero. Él sonreirá con malicia y continuara su camino.
En ello Sango y Koga se te acercaran y te ayudaran a recogerlos ¿te quedó claro?
Kagome: totalmente y por lo sencillo que es, creo que lo haremos rápido
Miroku: no entiendo porque debo hacer el papel de malo, si con gusto me detendría a ayudar a una damisela en peligro como nuestra querida Kikyo
Koga: yo creo que si tú la ayudaras estaría en peligro, por lo que es mejor que te quedes con el papel de patán
Miroku: no se me hace justo, pero como sólo soy prácticamente un extra me conformaré con poder actuar al lado de la linda Sanguito, que por cierto ¿Dónde está?
Sango: (estaba atrás de él) aquí estoy (a pesar de sus 23 años de edad, parecía una verdadera colegiala con su traje marinero y su cabello recogido en una media coleta)
Miroku: (la tomó de las manos) te ves bellísima mi querida Sanguito, tanto que me encantaría volver a la escuela y ser tu compañero de clases
Sango: (algo sonrojada) creo que ese tipo de comentarios deberías dejarlo para después.
Ya estamos bastante retrasados y deberíamos empezar ¡ya!
Director: todos a sus puestos, empezamos a rodar en 5, 4, 3, 2, 1
En la primera escena Kagome se sintió tan nerviosa, que no lo pudo hacer bien.
En lugar de deslizar sus dedos por la página donde se suponía salía la foto de Inuyasha, parecía que la estaba arañando, por lo que el director la resondró y tuvieron que volver a empezar.
Luego de varios intentos, pudieron continuar con la escena del pasillo y para sorpresa de muchos la mirada de desprecio total hacia Inuyasha le salió tan natural que muchos pensaron que en verdad lo detestaba.
Director: ¡corte! Se imprime.
¡Perfecto! Esa mirada que le lanzaste a Inuyasha te salió muy natural, así es como quiero que actúes para la próxima escena
En la siguiente toma los tres están dando un pequeño concierto en un café y casualmente tú eres mesera en ese lugar. Al terminar el concierto, saldrás por la puerta falsa del local para sacar la basura y de pronto aparecerán unos maleantes con la intención de atacarte e Inuyasha aparecerá y se enfrentará a todos, haciendo que te sientas aún más atraída hacía a él
Kagome: ¿en serio debo fingir que siento algo por él?
Inuyasha: ¡feh! Con todas las fanáticas que tengo, justo tenía que filmar una escena así contigo
Director: sólo cíñanse a mis indicaciones y punto, llevamos horas de retraso y debemos filmar al menos 3 escenas el día de hoy, por los que terminando esta escena pasaremos a la ultima y el resto lo filmaremos mañana ¿listos? Empezamos en 3, 2, 1
Todos hicieron lo indicado, pero Kagome se aturdió con tantas indicaciones y no supo como desempeñarse como azafata, por lo que el azafate se le cayó reiteradas veces, y cuando empujó la puerta por la que debía salir, está se cayó por la fuerza que le aplicó al empujón, provocando disgusto en su coprotagonista.
Inuyasha: ¡ay! ¡Tú sí que eres torpe! ¿Se puede saber por qué empujaste con tanta fuerza la puerta? ¡Es de utilería! ¡Utilería! ¿Sabes acaso el significado de esa palabra?
Kagome: ¡claro que lo sé! De utilería es de lo que está hecho tu cerebro, ya que no encuentro otra respuesta lógica para tus reacciones
Inuyasha: ¡uish! Si no fuera porque te necesito te delataría a gritos
Kagome: entonces por lo mismo que me necesitas, trátame bien, ya que si me vuelves a gritar ¡renuncio! ¿Entendiste? ¡Re… nun… cio! Y no me importa si tengo que pagar una fuerte multa o no, ya que en cuanto los resultados de mi examen estén listos, me iré muy pero muy lejos de ti y tu mal carácter
Inuyasha: no muerdas la mano de tu amo o te puede ir muy mal
Kagome: tú ya no tienes nada con que tenerme chantajeada así que puedo irme en el momento que quiera
Director: (se acercó a ambos) la puerta va a tardar un poco en ser reparada, por lo que mientras tanto filmaremos la última escena.
Los años han pasado y luego de que ustedes estuvieron separados, se volverán a encontrar.
Luego de dar un enorme concierto, saldrás a toda prisa con rumbo al aeropuerto y para que nadie te impida ir tras de tu amada, tus compañeros se harán cargo de las fans y periodistas reteniéndolos, conforme avanzas.
En cuanto llegas al aeropuerto la vez sólo a ella entre tanta gente. Corres a sus brazos, acaricias su cabello, la miras directamente a los ojos y la besas, dándole de ese modo un final feliz a su historia de amor.
¿Entendido? Empezaremos a filmar en 15 minutos, así que estense listos
Inuyasha: (dirigiéndose al camerino) ¡feh! Todo me parece bien, excepto la parte de besarte. Ni loco haría tal cosa
Kagome: veo que por primera vez estamos de acuerdo, a mí tampoco me gusta la idea
Unos minutos después gran parte de la última escena estaba lista, sólo faltaba la parte del beso, por lo que a Inuyasha se le ocurrió la genial idea de fingir que la estaba besando, pero como el camarógrafo los enfocó mal, debieron repetir la escena.
Inuyasha: (sosteniendo el rostro de Kagome fingiendo que la besaba) ¿hasta cuándo tendremos que hacer esto? Me está cansando tener que fingir
Kagome: en ese caso yo lo arreglo (acercó sus labios a los de él y lo besó)
Director: ¡corte! ¡Se imprime! Excelente trabajo por parte de todos, pueden irse a descansar
Kagome: gracias a todos por su esfuerzo, en especial a ti rey mono (le dio un beso en la mejilla y se dirigió a su camerino)
Inuyasha: (estaba furioso, ya que antes de besarlo, astutamente le puso un parche en los labios y luego fingió besarlo) ¡uish! ¡Definitivamente fue un verdadero error de mi parte aceptarte como parte del grupo! (hablaba en voz alta para sí mismo)
Miroku: ¿hablando solo?
Inuyasha: esa pequeña… mascota, me las va a pagar
Miroku: ¡ey! ¿Qué sucede? ¿No te gustó, que no te besara de verdad?
Inuyasha: ¿te das cuenta de lo que me acaba de hacer? Me rechazó, es decir ella rechazó uno de mis besos; Ninguna mujer me había hecho algo así jamás
Miroku: uhm… que se me hace que ella te interesa
Inuyasha: ¡ah! ¿De qué estás hablando? Kagome no es para nada mi tipo
Miroku: ¿Kagome? Quien es esa
Inuyasha: olvídalo, mejor vayamos a cambiarnos de atuendo
Miroku: ve adelantándote, yo tengo algunas cositas que hacer antes (miró a unos metros suyos y dos jovencitas que habían hecho de alumnas le estaban coqueteando)
En el camerino…
Kagome se regocijaba de felicidad por la travesura que había hecho. No podía para de sonreír recordando la cara de molesto de Inuyasha por haberle puesto un parche en los labios, pero su alegría se convirtió en pánico en cuanto se vio involucrada en una desagradable situación.
Al escuchar que alguien llamaba a la puerta supuso que era Inuyasha quien quería hacerle todo tipo de reproches, pero en su lugar estaban dos oficiales de la policía que la acusaban de robo.
Policia1: señorita Kikyo Higurashi, queda usted bajo arresto bajo el cargo de hurto
Kagome: ¿de qué está usted hablando oficial?
Policia2: la señora Izayoi Taisho ha puesto una demando en su contra ya que asegura que usted hurtó de entre sus pertenencias un finísimo brazalete de oro blanco con dijes de corazón engarzados con diamantes
Kagome: (les enseñó la joya) aquí la tengo, pero nunca la hurté. Fue un regalo que un fan me hizo el día hoy
Policia1: en vista que encontramos la prenda en su poder deberá acompañarnos a la estación de policía para que sea puesta bajo arresto
Kagome: ¡¿qué?! Pero si les acabo de decir que fue un regalo
Policia2: según la señora Taisho usted la tomó de entre sus pertenencias y puede corroborarlo ya que asegura que en uno de los dijes está grabado con sus iniciales
Kagome: ¡eso no es cierto! Y se los probaré (revisó cada uno de los dijes y en uno decía I.T) ¡no! ¡No puede ser! Esto es un error, yo no tomé nada, esto fue un regalo de un fan anónimo
Policia2: queda usted arrestada por hurto agravado (la esposó)
Kagome: ¡un momento por favor! ¡Están en un error! ¡Yo no tomé nada!... ¡auxilio! ¡Por favor que alguien me ayude!
Inuyasha estaba cerca y escuchó sus gritos, por lo que sin pensárselo un instante fue en su auxilio y se llevó una gran sorpresa al verla esposada y siendo conducida por dos oficiales hasta el estacionamiento.
Corrió tras de los mismos y logró alcanzarlos cuando estaban a punto de meterla en la patrulla.
Inuyasha: ¿qué está ocurriendo? ¿Por qué se la llevan arrestada?
Policia1: la señorita Higurashi ha sido acusada de hurto agravado por la señora Taisho y es nuestro deber cumplir con la ley
Inuyasha: ¿qué es lo que se supone que se robó, según esa mujer?
Policia1: (le mostró el brazalete dentro de una bolsa plástica) la señorita ha declarado que fue el regalo de un fan anónimo, pero como no tiene pruebas a su favor, no hay nada que se pueda hacer, más que ponerla bajo arresto
Kagome: (esposada y muy asustada) Por favor créeme, yo no lo tomé. Sango me lo entregó esta mañana en cuanto llegué y… y… tu mamá también lo vio y le pareció muy bonito, por lo que si realmente fuera de ella me lo hubiese pedido (el oficial la metió en la patrulla) ¡por favor Inuyasha ayúdame! ¡Soy inocente! ¡Créeme!
Inuyasha: (a través del vidrio del auto) ¡claro que te creo y te voy a ayudar! No temas y no respondas nada de lo que te pregunten, voy por ayuda para sacarte de esta situación
Policia2: por favor señor, apártese del auto, que debemos llevarnos a la detenida hasta la estación, para que brinde su declaración
Inuyasha: ¡ella es inocente! ¡La única culpable en todo esto es mi madre!
Policía2: por favor señor, cualquier declaración que quiera brindar deberá hacerlo en la estación de policía (se subió a la patrulla y arrancó)
Inuyasha: (tomó su celular y marcó un número) ¡¿por qué lo hiciste?! ¡¿Por qué te metiste con ella que no te ha hecho nada?!
Izayoi: ¡pero vaya sorpresa! Mi adorado hijo llamándome después de muchos años
Inuyasha: ¡no seas hipócrita y respóndeme!
Izayoi: ¿qué es aquello que quieres saber hijo mío?
Inuyasha: ¡deja de llamarme así, que tú bien sabes que no soy tal cosa para ti! Y en lugar de perder el tiempo dime ¿por qué le tendiste una trampa? ¿Por qué a ella?
Izayoi: ¿te interesa la jovencita en cuestión?
Inuyasha: ella es parte de mi grupo y desde luego que me interesa, así que ¡respóndeme de una condenada vez!
Izayoi: tal como supuse, sigues siendo igual de protector con tu absurdo grupo, pero si quieres saber el por qué, te diré que es una manera de atraer tu atención
Inuyasha: ¿qué quieres?
Izayoi: tú bien sabes que quiero, así que tan sólo acepta y quitaré los cargos en contra de tu amiguita o de lo contrario haré que se pudra de en la cárcel y desde luego acabaré con su naciente carrera artística
Inuyasha: no sé cómo pude nacer de un ser tan despreciable como tú.
Me cuesta trabajo pensar, lo bajo que eres capaz de caer con tal de conseguir lo que deseas
Izayoi: soy capaz de eso y mucho más querido, así que has lo que te pido o tu amiguita saldrá aún más perjudicada
Inuyasha: libérala y te doy mi palabra que haré aquello que me pides
Izayoi: antes de liberarla quiero que firmes un contrato formal comprometiéndote a hacer lo que te pido
Inuyasha: no sabes cuánto te desprecio por esto, pero está bien haré lo que me pides (colgó)
Horas después en la estación de policía…
En una fría celda se encontraba recluida Kagome, totalmente sola y sin poder mantener contacto alguno con el exterior.
Estaba extremadamente asustada y triste. Desde que había llegado se la había pasado llorando y lamentando su suerte ya que no entendía por qué la madre de Inuyasha se había ensañado con ella si no le había hecho nada.
Se sentía tan mal que empezó a creer que se quedaría en aquel espantoso lugar por mucho tiempo y que nadie iría a rescatarla.
Intentaba darse fuerzas a si misma pensando en su madre y en su hermana, pensando que en cuanto logrará salir de dicha situación volvería al lado de ambas y se apartaría totalmente de aquel problemático grupo en especial de Inuyasha.
Como había llorado mucho, estaba algo débil y justo cuando las fuerzas para mantenerse despierta empezaban a abandonarla, escuchó una reconfortante voz que la llamaba por su verdadero nombre, haciéndola recuperar las energías y cargarse de pensamientos positivos.
Sango: (al hallarla) ¡Kagome! ¿Te encuentras bien? ¿Te hicieron daño? ¿Te interrogaron o algo parecido?
Kagome: (lloraba de emoción) estoy bien, no me hicieron nada. Me pidieron mi declaración por escrito pero eso fue todo ¡ay Sango! No sabes cuánto me alegra verte
Sango: vine junto con Inuyasha para rendir mi declaración a tu favor y él en estos momentos está llenando los documentos correspondientes para liberarte
Kagome: (esbozó una sonrisa entre lágrimas y miedo) ¿él está acá?, eso… quiere decir que debe estar furioso conmigo… para variar, lo metí en problemas
Sango: ¡por el contrario!, convenció a su madre para que quitara los cargos en tu contra y está sumamente preocupado por ti.
Hace más de una hora que está respondiendo diversas preguntas y llenando infinidad de documentos para poder liberarte y para serte honesta desde que lo conozco nunca lo he visto tan angustiado como ahora
Kagome: (agachó la mirada) creo que lo mejor será que me olvide del grupo, de él y regrese a mi vida anterior para ya no acarrearle problemas
Inuyasha: (apareció junto con un policía) espero haber escuchado mal, porque de lo contrario me sentiría muy triste de perder a mi coprotagonista y amiga (le sonrió con dulzura)
En cuanto el oficial de policía abrió la celda, ambos se dieron un fuerte abrazo y ella se puso a llorar, diciéndole que pasó por mucho miedo.
Él le acarició el cabello asegurándole que sin importar que pasara siempre la cuidaría y no permitiría que pasara por algo similar nunca más.
Sango: no quiero ser aguafiestas chicos ¿pero alguno se ha puesto a pensar cómo saldremos de acá, sin ser descubiertos?
Kagome: ¿qué quieres decir?
Inuyasha: la noticia de que fuiste arrestada ha corrido como pólvora, es por eso que la prensa está al asecho de cualquier tipo de información y lo más probable es que nos estén esperando afuera de la estación
Kagome: ¿y ahora que haremos?
Sango: (sonrió con malicia) tengo la solución perfecta
Kagome: ¿qué harás?
Sango: (llevaba consigo una maleta de regular tamaño) la prensa está esperando que ustedes salgan, pero no está esperando 2 muchachos cualquiera y una chica común
Inuyasha: ¿qué tienes en mente?
Sango: me alegra que preguntes, ya que espero que te guste hacer de mujer
Inuyasha: ¡¿qué dices?! ¡Ni muerto hare tal cosa!
Sango: si no lo haces, la prensa no, nos dejará en paz y nos seguirán hasta la corporación y… ¿cómo le explicaremos a Sesshomaru lo sucedido?
Inuyasha: haz lo que tengas que hacer
Los tres se metieron al tocador de damas y para ellas fue sencillo vestirse con ropas de hombre, mientras que para Inuyasha fue algo muy vergonzoso dejarse ver en falda larga, botas de tacón y con una peluca de color castaña larga y ondulada.
Sango: (intentaba hacerlo salir del tocador) ¡vamos sal y déjate ver!
Inuyasha: no puedo, es demasiado vergonzoso
Kagome: por favor, déjate ver, prometemos no reírnos
Inuyasha: como se rían de mí, ambas quedan despedidas ¿me entendieron?
Sango: sí, sí, lo que digas, pero déjate ver (las dejó entrar y ambas se quedaron boquiabiertas)
Kagome: ¡wuau! Te ves… hermosa
Inuyasha: ¡cállate! No hagas ese tipo de comentario que haces que me apene aún más
Sango: en verdad luces muy bien, pero hay un detalle
Inuyasha: ¿cuál?
Sango: tus ojos, el color de tus ojos nos puede poner el descubierto
Inuyasha: ¿qué sugieres entonces?
Sango: uhm… puedes ponerte lentes de contacto y… aplicarte algo de maquillaje
Inuyasha: lo de los lentes de contacto, te lo acepto, pero eso del maquillaje ¡jamás!
Kagome: ¡ay vamos por favor hazlo! Será igual que cuando te maquillan para una entrevista o un concierto
Inuyasha: ¡no me maquillaré como una mujer!
Sango: sólo será por un momento (alguien empezó a llamar a la puerta) de prisa, déjate maquillar por mí y te prometo que terminaré pronto
Inuyasha: qué más da, está bien procede
Entre Kagome y Sango le colocaron pestañas postizas, algo de sombras, rubor, delineador de ojos y brillo labial.
Sango: ya estás listo, tan sólo faltan los lentes de contacto y podremos pasar desapercibidos
Inuyasha: (se miró al espejo y no se reconoció) ¿qué me hicieron?
Kagome: date prisa, ponte los lentes de una vez que las mujeres allá afuera se están impacientando
Inuyasha: (se colocó unos lentes de contacto color caramelo y abrió la puerta) disculpen la demora (sonrió y un par de mujeres algo extrañadas lo quedaron mirando, no por su apariencia, sino por la compañía)
Kagome: (fingiendo la voz) creo que lo mejor es que nos vayamos de una vez a casa querida
Inuyasha: (fingiendo ser linda) si tienes razón ¿vamos… cariño? (refiriéndose a Sango)
Sango: desde luego mis amores (intentó no reírse por la expresión de sorpresa y asco de las dos mujeres que no entendían que estaba pasando)
En un estudio de grabación…
Una joven cantante de hermosos ojos verdes, cabello cobrizo, piel nívea y esbelta figura. Se encontraba grabando su último éxito y sin saberlo un gran admirador suyo la estaba esperando en el camerino, pero lamentablemente tuvo que retirarse antes de poder felicitarla personalmente.
Rin: (al verlo salir lo detuvo) un momento por favor, no se vaya (lo tomó del hombro)
Koga: lo siento pero debo irme, llevó algo de prisa
Rin: tú eres Koga Irfan del grupo I.K.M ¿no es así?
Koga: efectivamente y usted ¿es? (miró de pies a cabeza a la menuda y encantadora joven de ojos color café, mirada risueña, sonrisa amical y cabello largo lacio azabache recogido graciosamente en una coleta alta)
Rin: soy la coordinadora de imagen de la señorita Ayame Aramitama, mi nombre es Rin Tashima y si lo detuve es porque es la 3era o 4ta vez que lo veo por acá y… bueno tengo curiosidad por saber ¿a qué viene, si nunca espera a que Ayame termine de ensayar o grabar?
Koga: le brindaría las explicaciones del caso, pero llevo prisa, por lo que será para otra ocasión
Rin: uhm, en ese caso ¿podría dejarme su tarjeta de presentación?
Ya sabe, para poder concertar una cita entre usted y mi representada
Koga: (se sonrojó) ¡como dice!
Rin: (le guiño un ojo) ¡ay vamos, no sea tímido! Es evidente que si viene a ver a la señorita Ayame es porque usted tiene cierto interés en ella ¿no es así? Y como imagino que tiene una agenda muy ocupada nunca coincide para poder conversar.
Es por eso que mejor les organizo una cita para que puedan conocerse ¿Qué le parece?
Koga: no llevo conmigo en este momento ninguna tarjeta de presentación, por lo que será para una próxima ocasión (intentó retirarse)
Rin: esperé, en todo caso tome la mía, ahí están especificados todos mis datos para que cuando disponga de tiempo pueda contactarme (lo dejó ir)
En la residencia del grupo I.K.M…
Ingresar a la misma fue toda una proeza puesto que gran cantidad de fanáticas se encontraban situadas a la entrada queriendo saber que había pasado con Kikyo y ¿dónde se habían metido Koga e Inuyasha? Puesto que Miroku era el único que salía de vez en cuando a dar la cara y brindarles a medias tintas una vaga explicación de los hechos.
Sango: ¡fiuu! Nunca pensé que sería tan difícil poder entrar
Kagome: no se suponía que la entrada era casi secreta para el público
Inuyasha: deben haber dado cuenta de que acá vivimos por el montón de gente que entra y sale todo el día y como hace mucho que no usamos la entrada de la cooperación, se deben haber aburrido de esperar por nosotros
Sango: lo importante es que ya estamos a salvo, al menos por ahora.
Houyo me ha estado llamado desde hace horas pidiéndome que le explique qué pasó, puesto que la prensa no deja de llamar y Sesshomaru está hasta el cuello de entrevistas de diferentes cadenas de radio y televisión
Inuyasha: en cuanto me quite este atuendo iré a ayudarlo
Kagome: te ayudo a explicarle lo que sucedió
Inuyasha: no hace falta, tú sólo preocúpate en descansar y reponer fuerzas para mañana
Miroku: (al escuchar ruido salió de su habitación y miró extrañado a los dos jóvenes, pero fascinado a la encantadora castaña) ¡pero miren nada más que cosita más hermosa cayó del cielo! (se le acercó pícaramente) dime hermosura ¿viniste a verme? (las chicas no pudieron evitar reírse)
Inuyasha: (muy fastidiado) ¡idiota! ¡Soy yo!
Miroku: (lo miró perplejo) ¿lo dices en serio?
Inuyasha: (se quitó la peluca) ¿te queda alguna duda?
Miroku: ¡ay, pero que triste realidad! Yo que ya había hecho planes para pasar una magnifica velada juntos
Inuyasha: mejor me voy a cambiar de atuendo, antes que pierda la paciencia y te golpeé
Kagome: aunque me digas que me quede iré contigo, no se me hace justo que enfrentes a Sesshomaru tú solo
Inuyasha: como quieras, pero te recomiendo que no vayas, ya que no te va a gustar nada el menudo sermón que nos va a dar (ambos se dirigieron a sus respectivas habitaciones)
Miroku: si ese chico es Kikyo… entonces tú jovencito eres…
Sango: (fingió la voz) no se equivoque conmigo señor, yo soy el nuevo encargado de vestuario
Miroku: en ese caso (se quitó la camisa) haz algo con está ropa que no es para nada mi estilo (se iba a quitar los pantalones cuando…)
Sango: ¡detente! ¡Soy yo!
Miroku: mi querida Sanguito ¿Qué intentabas hacer? ¿Acaso querías espiarme de cerca, uhm? (se le acercó y la tomó de la cintura, la pegó a él y estaba a punto de clavarle un beso, cuando fue interrumpido)
Sesshomaru: ¿dónde se encuentran Kikyo e Inuyasha? (estaba furioso)
Miroku: creo que se fueron a cambiar de atuendos
Sesshomaru: en cuanto estén listos indícales que vayan al estudio, debo hablar muy seriamente con ambos
Era tal el enojo que se reflejaba en sus ojos que el mismo Miroku temía de lo que sería capaz de hacerle a ambos
