Cap. 5

¿Odio u amor?

El enojo de Sesshomaru se iba incrementando segundo a segundo al punto que si no tenía una explicación pronto terminaría por estrangular a su hermano.

Pero en el preciso instante que se disponía ir a buscarlo, él atravesó la puerta de la oficina acompañado de su tímida e insegura coprotagonista.

Sesshomaru: (con tono severo) tomen asiento.

¿Me puedes explicar que está sucediendo contigo?

¡Llegas tarde a la grabación!, ¡rompes parte del contrato involucrándote en un escándalo público! ¡No ensayas como es debido!... ¡¿Qué está pasando?! ¡Quiero una respuesta y la quiero ahora!

Inuyasha: la verdad es que…

Kagome: lo lamento, he sido descuida desde mi ingreso y es debido a que me he sentido algo nerviosa y desubicada, pero prometo que no volverá a ocurrir.

De ahora en adelante daré mi mejor esfuerzo

Sesshomaru: eso espero, ya que si fuiste seleccionada de entre tantas candidata, fue porque realmente parecías comprometida con el grupo y mostrabas ganas de ser una verdadera artista.

Pero tu desempeño desde tu llegada (hizo una pausa) ¡es catastrófico! Y con lo que pasó está tarde ya no sé qué pensar de ti; Es decir hay fotos tuyas por todo el internet siendo arrestada por dos oficiales de policía y siendo esposada ¡¿Qué está pasando contigo?!

Dime… ¿realmente quieres ser parte del grupo o no? Respóndeme en este momento y sin titubeos

Kagome: yo… lamento todo lo ocurrido el día de hoy. Fui descuidada y por eso me involucré en una situación que no pude manejar, es por eso que…

Inuyasha: fue mi culpa; Sí fue toda mi culpa.

Yo provoqué que fuera arrestada y que las fotos se difundieran rápidamente por internet

Sesshomaru: explícate

Inuyasha: (la miró y sonrió con sorna) como no me agradaba que ella fuera parte del grupo me puse en contacto con un conocido que hace un programa de cámara indiscreta en Busan (Corea del sur) y le propuse que le gastará una broma pesada, para que así decidiera renunciar al grupo y no tener que tolerarla más, pero… al parecer la broma se salió de control y las imágenes se filtraron en la red antes de lo debido

Sesshomaru: (sumamente enfadado) ¡¿Qué demonios tienes en la cabeza, para hacer algo tan infantil cómo eso?! ¡¿Cómo se te ocurrió que una estupidez así tendría algún tipo de gracia?! ¡Que no te das cuenta que pudiste acabar no sólo con la reputación de ella, sino de todo el grupo! ¡¿estás demente o que tienes?!

Inuyasha: (muy suelto de huesos) lo hice porque me desagradaba la idea de que ella viniera a sustituirme, pero como pasó mi prueba (la miró como si fuese algo insignificante) creo que está calificada para ser mi coestrella

Sesshomaru: haré como si nunca hubiese escuchado tanta estupidez junta proviniendo de ti, pero una cosa si te digo Inuyasha ¡está es la última estupidez que te paso! La próxima vez, no sólo te relevo de tu cargo de líder, sino ¡que te saco del grupo! ¿Me entendiste?

Inuyasha: (bostezo adrede) sí, sí, que molesto eres. Te enojas por pequeñeces.

Bueno si esta absurda reunión llegó a su fin me retiro (se levantó) ¿vienes o te quedas mascota?

Kagome: (lo miró sorprendida) eh… yo… sí. Con su permiso señor Taisho (salió junto con Inuyasha)

Gracias… por lo que acabas de hacer

Inuyasha: te dije que no hacía falta que estuvieras presente, pero tú insististe. Espero de ahora en adelante no te sigas metiendo en problemas o de lo contrario tendré que volverme solista (sonrió)

Kagome: (al ver su sonrisa sintió su corazón latir con fuerza) etto… ¿por… qué... mentiste? ¿Por qué no le dijiste toda la verdad y me delataste?

Inuyasha: (la miró sonriente) porque empiezas a agradarme pequeño ratón chillón (le dio una palmadita en la cabeza) y además cuando él te dio la oportunidad de dejar el grupo, no lo hiciste (le sonrió nuevamente)

Olvida lo que pasó hoy y vayamos a descansar. Mañana empezaremos a filmar a las 5:00 a.m. y a las 10:00 a.m. tendremos sesión de fotos (se dirigió a su habitación, dejándola confundida y con los sentimientos a flor de piel)

Kagome: (se tocaba el pecho al sentir su corazón latir tan fuerte) pero… ¿qué es esto? ¿Por… qué me siento tan extraña? (se dirigió a la habitación de él y justo cuando iba a tocar la puerta…)

Koga: ¿te encentras bien? Supe lo que pasó y vine tan rápido se me hizo posible, pero las fans me retuvieron en la entrada

Kagome: yo… yo… creo que sí, pero no estoy segura

Koga: (la miró extrañado) estas algo roja ¿tendrás fiebre? (le tocó la frente) parece que tu temperatura es normal, quizá el aire acondicionado está algo bajo, iré a revisarlo

Kagome: gracias, pero no hace falta, creo que se me subió la presión por el calor eso es todo

Koga: en ese caso te llevaré al hospital para que te examinen (la iba a cargar, pero ella no se dejó)

Kagome: gracias por tus preocupaciones, pero creo que lo único que necesito es descansar

Koga: ¿segura? Si necesitas algo, lo que sea, sólo dímelo y te ayudaré en el acto

Kagome: gracias lo tomaré en cuenta.

Con tu permiso, me voy a descansar (dio un par de pasos y se tambaleó)

Koga: (la tomó de la cintura) no estás bien, lo mejor es que te acompañe hasta tu habitación y me quede a tu lado hasta que te duermas

Kagome: (lo miró con ojitos llenos de ternura) ¿por qué eres tan bueno conmigo?

Koga: (se sonrojó ligeramente) porque eres una dama y a las damas se les trata como tal

Kagome: gracias eres muy amable

Koga: (la cargó a manera nupcial y la llevó hasta su habitación) no tienes por qué darme las gracias. Para mí es un placer serte de ayuda y poder cuidarte (le sonrió, pero no le causo ningún efecto)

Al día siguiente…

Luego de terminar de grabar el video, todos se dirigieron a una nueva localidad para la sesión de fotos.

El tema era tipos de amores, por los que los integrantes del grupo simularían ser muñequitos de pastel de bodas e interpretarían cada uno un estilo de amor diferente.

Para ellos era algo sencillo por lo que estaban acostumbrados a posar por horas frente a una cámara y cambiar de atuendo infinidad de veces, pero para Kagome que debía interpretar a la novia por partida triple, no le era tan fácil tener que cambiar de vestido, peinado y maquillaje tres veces.

Para este nuevo proyecto el ambiente elegido fue un club campestre, el cual tenía un jardín enorme, rodeado de diversos tipos de flores, árboles y un precioso y bien cuidado grass.

En medio del jardín se encontraba tres plataformas circulares de diferentes tamaños una sobre otra, simulando ser una torta de bodas de tres pisos, era todo blanco y sin ninguna decoración, ya que los detalles se agregarían en post producción.

Cada piso media un aproximado de 1 metro de altura por lo que para que los participante pudiesen llegar al piso más alto debían utilizar una escalera.

La primera sesión serían Koga y Kagome, representando al amor sincero.

El concepto consistía en que él era un hombre soñador, apasionado, tierno, dulce y capaz de hacer lo que fuera por su amada y ella una joven inocente, carismática y encantadora.

Él atuendo que le tocó a él fue el de un chaqué, mientras que ella llevaba puesto un ceñido vestido blanco de encaje, con una larga cauda, guantes y sombrilla que hacían juego y el cabello recogido en una coleta de lado todo ensortijado.

Koga: (al verla se quedó boquiabierto) mi lady, está usted preciosa esta mañana (le tomó la mano y se la besó) tanto que me sentiría realmente afortunado que esto no fuera una simple sesión de fotos, sino una completa realidad

Kagome: que galante mi noble caballero. Usted también luce de maravilla (le sonrió dulcemente y con su ayuda tomaron sus respectivas posiciones)

A unos metros del escenario se encontraban los otros dos integrantes, y la belleza de su compañera no había pasado desapercibida por ninguno.

Miroku: ¡vaya! Sí que le asienta muy bien ese vestido, se le ve uhm (se relamió los labios) tan apetitosa, que ya no puedo esperar por mi turno

Inuyasha: ¡ni se te ocurra hacerle una de las tuyas!

Miroku: uhm… me huele a celos

Inuyasha: ¡no seas idiota! Lo único que estoy haciendo es mantenerla lejos de ti, eso es todo

Miroku: ¡ay vamos Inu! ¿Qué crees tú que les hago a las mujeres hermosas como ella?

Inuyasha: no lo sé y prefiero no saber. Ya bastante tengo con tener que salir de casa cuando tienes tus famosas reuniones privadas con las fans, como para querer saber los pormenores

Miroku: (lo tomó del hombro) si deseas te puedo hacer partícipe para que se te quite el estrés de encima y sepas lo que es divertirse en grande

Inuyasha: (lo miró fríamente) olvídalo

La sesión entre Kagome y Koga estaba llegando casi a su fin y la fotógrafa no se decidía que foto utilizar puesto que muchas era muy buenas, pero la última fue la que más le gustó, ver a Kikyo (según ella) parada mirando tiernamente a su amado, mientras este estaba arrodillado besándole la mano y mirándola con ternura a la vez, fue la imagen perfecta, para representar el amor verdadero.

Fotógrafa: excelente trabajo chicos. Lo hicieron muy pero muy bien, tanto que parecían una pareja de verdad (suspiró) ¡ay el amor, es tan bello!

Koga: (ayudó a Kagome a bajar) gracias por tu ayuda, lo hiciste muy bien

Kagome: gracias a ti. Trabajar contigo fue muy fácil e hiciste que me sintiera segura todo el tiempo

Koga: me alegra oírte decir ello. Ahora ve a cambiarte para que podamos continuar (sonrió)

Estoy seguro que Miroku muere de ganas de saber qué tipo de vestido utilizaras para su sesión

Kagome: (le susurró al oído) ¿podrías mantenerte cerca? Él me da algo de nervios por… tú ya sabes

Koga: descuida, él es sólo apariencia. En el fondo es un gran chico

Kagome: está bien, confiaré en lo que me dices, pero aún así por favor no me dejes sola

Minutos después ya estaba lista; Esta vez llevaba puesto un vestido ceñido corto hasta la mitad de los muslos por delante y largo hasta los tobillos por detrás, un escote en forma de corazón que realzaba su mediano busto, el cabello suelto amarrado en una media coleta con algunos mechones cayendo por su frente y una pluma grande blanca y suave a manera de decoración que iba de un extremo a otro de su cabeza, un elegante collar de imitación de diamante, muchos brazaletes plateados en las muñecas y unas bonitas sandalias del mismo color en tacón alto.

Miroku: (llevaba puesto un smoking negro) ¡ulala! Mon cherie, te ves divina, simplemente exquisita (se le acercó y ella se alejó)

Kagome: gracias por el alago, pero por favor mantén tu distancia

Miroku: descuida princesa, que no soy el lobo feroz, sino un simple corderito perdido en busca de una linda pastorcita que lo lleve de vuelta a su rebaño

Kagome: yo no sé pastorear, así que sigue buscando por otro lado

Miroku: tan agresiva como de costumbre (tomó un mechón de su cabello y lo olfateó) por eso me agradas preciosa (la fotógrafa les pidió que tomaran sus posiciones) ¿vamos? (le extendió el brazo)

Kagome: (aceptó su cortesía) espero que no intentes nada raro o de lo contrario te golpearé

Miroku: (mientras caminaban al escenario) descuida querida, en mis manos estás a salvo de cualquier peligro (le guiño un ojo)

Ambos tomaron sus posiciones y para sorpresa de los mismos uno de los encargados colocó alrededor de la cintura de Miroku unas cuerdas y un extremo se lo dio a Kagome.

Fotógrafa: ustedes interpretaran el amor fugitivo. El concepto es que tú eres un hombre que disfruta de su libertad, de las mujeres y por ello te reúsas a ser capturado por una, pero como ella sabe como doblegarte, conseguirá llevarte al altar por las buenas o por las malas, por ello la cuerda.

Ahora tú deberás tomar una posición como si quisieras huir, ponte en postura de querer correr, pero sin dejar de mirarla y tú pon una mirada picara, triunfante, como queriendo decir ¡te tengo! Finge que estas halando de la cuerda y míralo fijamente a los ojos con total seguridad ¿listos? Empecemos

Aquella cómica escena provocó risas en más de uno incluyendo a los protagonistas que no podían concentrarse por lo cómico que les parecía la ocurrencia de la fotógrafa y actuaban de manera tan natural que ella aprovechó para sacarles las mejores fotos desde todos los ángulos posibles.

A unos metros Koga e Inuyasha comentaban la escena.

Koga: tal parece que se están divirtiendo mucho

Inuyasha: el papel de novio fugitivo le cae muy bien a Miroku. No me le imagino queriendo casarse por las buenas, ni tampoco imagino que clase de mujer lo querría como esposo

Koga: tú y yo sabemos que es un buen sujeto, pero le gusta aparentar que no lo es

Inuyasha: ¡feh! No sé de donde sacas ese concepto, pero si debo aceptar que es un buen tipo, de lo contrario no sería parte de nuestro grupo

Koga: ¡oh!, parece que ya casi terminan, ahora es tu turno ¿listo?

Inuyasha: por supuesto que estoy listo, no importa que tema me toque me desenvolveré a la perfección como siempre.

Inuyasha le tocó usar un frac y a Kagome un vestido muy elegante y enorme el cual estaba compuesto por una cauda tipo catedral que medía alrededor de 2metros de largo; Se suponía que sería fácil de llevar, pero por el estrecho espacio en el cual debía estar parada se le hacía difícil, haciéndole perder el equilibrio en varias ocasiones.

En cuanto a su cabello, lo llevaba suelto de forma ondulado y con pequeñas flores plateadas regadas por el mismo y una bonita tiara bañada en plata.

Como el vestido era de por sí muy elegante tan sólo llevaba puesto una cadena plateada con un corazón del mismo color y unos pequeños pendientes que le hacían juego.

Fotógrafa: ustedes interpretarán el amor bravío, siendo tú el tipo de hombre indómito, fuerte, macho incapaz de mostrar sentimiento alguno. Sin embargo ella con su calidez y dulce corazón logró conquistarte, pero te reúsas a demostrarle tal cosa y es por ello que parecerá que te ruega para que la aceptes y muestres ese lado oculto

Kagome: ¡ah! ¡Yo no pienso rogarle nada a éste…! (Lo miró de pies a cabeza con desprecio) sujeto

Inuyasha: ¡feh! Tarde temprano terminaras rendida a mis pies, así que acostúmbrate

Kagome: ¡ni muerta!

Quiso darle un golpe en la cabeza y perdió el equilibrio, terminando siendo tomada de la cintura por él para que no callera, y como la expresión en los rostros de ambos era una mezcla entre salvajismo, ternura, sorpresa y miedo, la fotógrafa no perdió el tiempo y los inmortalizó en una fotografía.

Fotógrafa: ¡perfecto! Quédense así, síguela mirando con esos ojos llenos de deseo, rencor, pero a la vez amor y tú sigue mirándolo fijamente a los ojos con sorpresa y cariño

Kagome estaba semi inclinada hacia atrás entre los brazos de él y sentía que nuevamente el corazón le latía muy fuerte. No sabía que le estaba sucediendo pero ya era la segunda vez.

Inuyasha: ¡ay que molestia! Pesas demasiado para seguir sujetándote en esta posición

Kagome: ¿qué dices? ¡Eres un grosero! (se paró firme y lo miró con cólera)

Fotógrafa: ¡así, míralo así!, con desprecio, con cólera, como si lo odiaras, pero a la vez lo amaras y te culparas por ello

Kagome: ¡jeh! Eso es sencillo ya que no debo seguir fingiendo

Inuyasha: (la tomó por la cintura y la pegó a su cuerpo) eso quiere decir ¿qué me amas? (esbozó una media sonrisa triunfante)

Kagome: (abrió los ojos de par en par) ¡¿qué?! ¿De qué estás hablando?, yo por ti sólo siento… (Se perdió en su ambarina mirada) yo… yo… ¡uish te detesto! (lo empujó con ambas manos y fue peor porque terminó recostada en su pecho y mirándolo con vergüenza)

Fotógrafa: ¡excelente! Muy buena postura (suspiró) listo chicos he terminado con ustedes por hoy, ahora me falta fotografiar al último integrante

Kagome: ¿el último? Pero si ya estamos todos

Inuyasha: (haciéndola a un lado y acomodándose la chaqueta) falta Haku, tonta. Él también es parte del grupo ¡feh! Como se ve que no sabes nada de nosotros (se bajó del podio y se alejó varios metros)

Como la sesión de fotos ya había acabado cada quien se fue a hacer sus cosas, pero nadie se tomó la molestia de intentar ayudar a la infeliz novia que a duras penas podía moverse con el pomposo vestido que llevaba puesto.

Kagome intentaba bajar de una plataforma a la otra, pero le daba miedo por la altura y porque el vestido era tan ancho que no le permitía ver que había debajo de sus pies.

Gritó por ayuda pero nadie le respondía y para su mala suerte empezó a llover lo cual hizo que estuviera en un aprieto aun mayor puesto que el vestido le empezaba a pesar más.

En el lobby del club, todos estaban reunidos listos para partir y nadie se había percatado de la ausencia de Kagome a excepción de uno de los miembros del grupo.

Inuyasha: ¿has visto a Kag…? Kikyo

Miroku: ¿no estaba contigo?

Inuyasha: sí, pero en cuanto acabó la sesión de fotos, nos separamos

Miroku: quizá se está cambiando de atuendo (puso cara libidinosa) iré a buscar a Sanguito para que me diga

Inuyasha: tú no pierdes oportunidad, para hacer de las tuyas ¿no es así?

Miroku: descuida mi buen Inu que yo con Kikyo no quiero nada, la que me interesa es otra (se marchó)

Inuyasha: ¡ay esta tonta! ¿Por qué se demora tanto? (miró molesto su reloj y la llamó al celular, pero éste estaba metido en una mochila a pocos metros de él) ¡no puede ser! ¿Dónde se habrá metido? Uhm… no creo que siga en el escenario ¡ay por favor nadie es tan tonto!... (Arqueó una ceja) pero se trata de ella y todo es posible (se dirigió al jardín y la vio echada sobre la plataforma más alta mojándose) ¡¿Qué haces aún acá?!

Kagome: ¡Inuyasha! Viniste por mí (le sonrió llorosa)

Inuyasha: ¡tonta! ¿Por qué te quedaste? (subió hasta donde estaba ella)

Kagome: lo siento es que me dio miedo bajar y como el vestido es muy grande no puedo ver donde piso

Inuyasha: ¡ay! ¡Tenías que ser tú! (empezó a tocarla por la cadera como buscando algo)

Kagome: ¡¿qué crees que estás haciendo?! ¡Deja de tocarme!

Inuyasha: no seas boba, no te estoy tocando, estoy buscando el zipper de esta cosa; Por si no te has dado cuenta tiene uno para quitarle el montón de trapos que llevas encima.

¡Lo encontré! (lo abrió y todo el enorme faldón incluyendo la cauda cayeron, quedando sólo un fino vestido recto y sencillo hasta un poco más arriba de las rodillas) ¿ahora si puedes bajar?

Kagome: (se quitó los zapatos) ¿me ayudas? Es… que le tengo miedo a las alturas

Inuyasha: démonos prisa, antes que pesquemos un resfriado

Finalmente cuando se reunieron con el resto estaban completamente empapados de pies a cabeza y el personal a cargo les brindaron de inmediato cobijas y ropa seca, pero al parecer ya era algo tarde puesto que Inuyasha empezó a estornudar reiteradas veces.

En la residencia…

Como el líder del grupo no se sentía bien el ensayo que se tenían previsto para la tarde se suspendió y cada quien se dedicó a diferentes actividades.
Koga sacó a pasear a Haku y Miroku se puso en contacto con quien sabe quién y se marchó a algún sitio sin brindar ningún tipo de explicación.

Como Kagome se sentía culpable por haberle provocado un resfriado a Inuyasha se quedó en la casa cuidándolo y le preparó una sopa de arroz para que se mejorara.

Kagome: (sujetando una bandeja con la sopa, frente a la puerta de la habitación de Inuyasha) ¿puedo pasar?

Inuyasha: ¿para qué? Me siento mal así que no molestes

Kagome: no te voy a molestar sólo quiero dejarte algo de comer para que mejores

Inuyasha: eres una molestia, encima que me enfermé por tu culpa, quieres envenenarme

Kagome: ¡con tu permiso o sin él, voy a entrar! (al ingresar se quedó sorprendida con lo enorme del lugar y los colores tan fríos con los que estaba pintado; Era bastante diferente de su habitación ya que esta era lúgubre y compuesto de dos pisos no muy altos, apenas unos pocos escalones conducían al primero) ¿por qué este lugar es tan oscuro?

Inuyasha: porque así me gusta

Kagome: pero las paredes grises, las cortinas negras, y bueno al menos el techo blanco ¿no te deprime? Uhm… le falta vida, le falta color, este sitio, es… triste

Inuyasha: (recostado en su cama) ahora resulta que eres decoradora de ambientes ¿entraste para criticar mi habitación o por otro motivo?

Kagome: ¡oh, lo siento! Me distraje por completo (dejo el azafate en una mesita cercana) te preparé esta sopa para que te mejores.

Mi mamá siempre me la prepara cuando me resfrió (sonrió dulcemente) no creo que me haya salido tan rica como a ella, pero al menos te va ayudar a sentirte mejor.

Bueno me voy para que descanses

Inuyasha: espera… no te vayas

Kagome: ¿seguro? Tú siempre te quejas y dices que cada vez que estoy cerca te acarreo problemas

Inuyasha: siéntate a mi lado y… dame de comer (se sonrojó ligeramente)

Kagome: (no sabía si reír o enternecerse) está bien (le sonrió) di ahh

Inuyasha: pensé que no me harías caso

Kagome: estás enfermo y a los enfermos se les cumple los deseos

Inuyasha: ¿en serio?

Kagome: sí, creo que sí. Al menos eso es lo que hace mi mamá conmigo (le dio de comer)

Inuyasha: (con la mirada triste) tu madre debe quererte mucho

Kagome: (pensando en ella) si es cierto y yo a ella (suspiró) la extraño tanto.

Espero que no se esté sobre esforzando en el trabajo

Inuyasha: tu madre te enseño bien

Kagome: ¿uh? ¿De qué hablas?

Inuyasha: hablo de la sopa, está buena tiene sabor a… cariño

Kagome: (sintió nuevamente su corazón latir con fuerza y se llevó una mano al pecho) esto es extraño, me está pasando muy frecuentemente

Inuyasha: ¿qué sucede?

Kagome: desde ayer el corazón me late muy fuerte de rato en rato y tengo miedo que pueda ser algo malo.

Mi papá murió de un infarto porque tenía arritmia y podría ser que yo también hubiese heredado su mal

Inuyasha: (recordó el por qué y por quien estaba vivo) en ese caso deberías hacerte ver

Kagome: tienes razón. Sacaré una cita lo antes posible. Bueno ya me voy, te dejo para que descanses tranquilo

Inuyasha: no te vayas aún. Tú dijiste que me cumplirías cualquier deseo y tengo uno que pedirte

Kagome: (arqueó una ceja) espero que no sea nada raro

Inuyasha: ¿por quién me tomas? Tan sólo quiero que me hagas compañía y me cuentes sobre ti, sobre lo que te gusta y lo que no, tus sueños, metas, miedos etc. Es mi responsabilidad saber absolutamente todo o al menos todo lo posible de cada uno de los miembros del grupo

Kagome: uhm, ok, te contaré todo lo que pueda

La conversación entre ambos se hizo muy amena y a más conversaban, más se daban cuenta que tenían varias cosas en común como que a ambos les gustaba cocinar, leer, ir a la playa, los animes entre otras cosas.

Sin darse cuenta el sueño los venció y terminaron durmiendo juntos o al menos algo así, puesto que ella estaba sentada en una silla y a su vez recostada en el filo de la cama y el dentro de la misma.

Unas pocas horas más tarde él se levantó y se sentía mucho mejor, sentía que aquella calidez con que lo había tratado Kagome, lo había hecho mejorar rápidamente.

En cuanto se despertó del todo la vio y le pareció que se veía realmente linda dormida, puesto que la expresión en su rostro connotaba ternura.

La tomó entre sus brazos, la recostó en la cama y la arropó, para que continuara durmiendo y haciendo el mínimo ruido se dirigió al cuarto de baño para darse una ducha.

Unos minutos después ella se despertó perezosamente, se empezó a estirar y en cuanto se dio cuenta en donde estaba dio de gritos.

Inuyasha: (al escucharla, supuso que algo le había ocurrido y de inmediato salió de la ducha) ¿Qué ocurrió? ¿Te encuentras bien?

Kagome: ¡kiahh! Eres un pervertido, depravado (le lanzó una almohada tras otra) ¿cómo pudiste hacerme algo así? (le lanzaba todo lo que encontraba al alcance como sus pantuflas, libros, cd´s etc.) ¡te odio!

Inuyasha: (esquivaba cada uno de sus ataques) ¡eres una tonta! ¡Te quedaste dormida en la silla y en cuanto me desperté te recosté en la cama!

Kagome: ¿ah? (se observó y estaba completamente vestida) etto… ¿lo dices en serio?

Inuyasha: desconfiada (levantó algunas cosas del suelo, se le acercó, la miró muy de cerca y le arqueó una ceja) ya te he dicho que de mí no obtendrás nada… jamás

Kagome: (haciendo puchero) ¡eres un grosero!

Inuyasha: ¡así que soy un grosero por preocuparme por ti cada vez que te metes en un lío y por pensar en tu comodidad!, pues bien, la próxima vez que te metas en aprietos ve a ver ¡quien te ayuda! ¡Fea!

Kagome: ¡anciano!

Inuyasha: ¡bruja!

Kagome: mono

Inuyasha: chillona

Kagome: ¡grrr! ¡Te detesto! ¡Nunca debí conocerte!

Inuyasha: ¡lo mismo digo!

Kagome: ¡me voy! Ya no quiero seguir en este horrible lugar

Inuyasha: sí haces bien e irte y dejar de afear mi habitación

Kagome: ¡eres un grosero! ¡La próxima vez que te sientas mal, no me preocupare por ti!

Inuyasha: ¡no necesito de tu ayuda, pequeño ratón molesto!

En la suit de un hotel de Osaka…

Una joven artista y su coordinadora se empezaban a alistar para el largo día que les esperaba.

Rin: (mirando su celular) uhm… ya pasaron 2 días y no llama… en verdad debe ser muy tímido o debe estar cargado de mucho trabajo… pero Sango me dijo que sólo tendrían unas cuantas sesiones de fotos y la grabación de un video uhm… creo que tendré que ir a buscarlo

Ayame: (secándose el cabello) ¿de qué hablas?

Rin: no te lo había dicho pero descubrí quien es aquel admirador que siempre te deja un ramo de orquídeas lilas en tu camerino

Ayame: ¡¿en serio?! ¿Quién es? Dímelo, dímelo, que me muero de ganas de saber

Rin: es nada más y nada menos que Koga Irfan del grupo I.K.M

Ayame: ¡qué! ¿Estás segura de ello?

Rin: completamente. Hace un par de días mientras estabas grabando tu última canción, lo vi saliendo de tu camerino y por más que intenté sacarle su número celular, me salió con que no tenía tarjeta de presentación, pero tampoco me brindó su número

Ayame: quizá no quiere ser localizado

Rin: yo creo que es tímido, pero descuida lo conseguiré para ti a como dé lugar

Ayame: ¡pero qué dices! Él no es un objeto que se pueda comprar o alquilar

Rin: (la miró pícaramente) no me mientas… yo sé que te mueres de amor por él ¿no es así?

Ayame: (se sonrojó) ¿y eso qué? él es un cantante famoso muy talentoso y yo… a penas soy una novata que se está dando a conocer (desvió la mirada) que tan insignificante o poco popular seré, que ningún grupo famoso quiere formar parte de mi nueva canción para así poder darme a conocer

Rin: (chasqueó los dedos) ¡lo tengo! Conseguiré que los I.K.M canten contigo y no sólo una canción para tu nuevo mini álbum, sino que den todo un concierto juntos

Ayame: ¿de qué estás hablando? Eso es casi imposible.

Ellos son el grupo más top en estos momentos y dudo muchísimo que se interesen en alguien como yo

Rin: (roló los ojos) ¡ay por favor deja de subestimarte! Tú eres una gran artista, posees un gran talento, además mírate ¡eres bellísima! ¡Con esas curvas, tu sedoso cabello y esos hermosos ojos tuyos!, ningún hombre podría resistirse a tus encantos

Ayame: si es así entonces ¿por qué soy tan desafortunada en el amor? Cada chico que se ha fijado en mí, sólo ha sido con malas intenciones o para colgarse de mi poca fama

Rin: ¡ay por favor! No te deprimas de nuevo que tú no eres así. ¡Ya olvida al último patán que te bajó el cielo y las estrellas y luego se largó sin decir nada! Tú eres demasiada mujer para seres insignificantes como ese.

En cambio Koga… uhm, que se me hace que está loquito por ti

Ayame: debe ser tu imaginación

Rin: ¡que imaginación, ni que nada! Yo olfateo, veo y detecto el amor y es notorio que él… está loquito por ti y tú por él

Ayame: deja de decir tanta tontería junta y dime ¿cómo es que piensas convencerlos para que me ayuden con mi mini álbum?

Rin: según Sango, ellos van a tener una sesión de fotos pasado mañana por la mañana, así que me filtraré en el estudio y ¡wala! Les pediré que nos ayuden

Ayame: tú siempre haces ver las cosas fáciles, pero… ¿crees que acepten?

Rin: si no me hacen caso a la primera insistiré hasta que acepten, de lo contrario convenceré sólo a Koga para que nos ayude (le guiño un ojo) estoy segura que él no, nos negará su ayuda

Ayame: ok, confiaré en ti

Dos días después en un estudio fotográfico…

Los cinco integrantes del grupo I.K.M estaban siendo fotografiados, interpretando cada una a las estaciones, siendo acompañados en cada sesión por Haku, el cual era quizá el perro más famoso de todo Japón y el más afortunado según las fans del grupo.

Fotógrafa: muy bien Inuyasha, empezaremos contigo.

Tú representarás el invierno y por ello necesito que me pongas una mirada fría, congelante, severa e interactúes junto con Haku ¿entendido?

Inuyasha: desde luego, ¡sólo date prisa que no aguanto este abrigo! y con tantas luces me estoy muriendo de calor (miró al perro) y él también, el pobre está jadeando y con tanto pelo encima no entiendo ¿por qué debe llevar una abrigo? ¡Es absurdo! ¿Qué clase de cliente ha pedido algo así?

¡Uish! En pleno verano y me toca interpretar al invierno ¡esto es el colmo!

A unos metros se encontraban los miembros restantes mirando la escena y escuchando todo.

Koga: parece que hoy está de mal humor

Miroku: desde la última sesión de fotos que tuvimos está de un humor insoportable y eso ya es decir mucho.

Dime Kikyo ¿acaso pasó algo entre ustedes?

Kagome: (cubierta con una bata) ¡ah! Si te refieres a él y a mí… no, no pasó absolutamente nada

Koga: por lo general él no es tan quisquilloso con las exigencias de la fotógrafa, pero se está ocasión parece que no está dispuesto a colaborar

Miroku: atentos chicos, Inuyasha ya terminó con su sesión y sigues tú Koga

Kagome: ¡que rápido! No pasaron ni 5 minutos

Inuyasha: (pasó por su lado) eso se llama profesionalismo (la miró feo) así que aprende (se retiró)

Miroku: uhm… ¿estás segura que no pasa nada entre ustedes? Por la manera como te miró parece que estuviera muy pero muy molesto contigo

Kagome: ¡bah! Sólo porque es un ególatra engreído y no le hago caso, cree que tiene derecho a estar molesto conmigo

Miroku: uhm, cuidado y terminas enamorándote de él

Kagome: ¡qué! Jamás, me fijaría en alguien como él ¡nunca, de lo que es nunca me gustaría alguien tan odioso y despreciable como él!

Inuyasha: (escuchó todo) al menos estamos de acuerdo en algo

Miroku: del odio al amor hay un solo paso y si siguen así terminaran dándolo

Inu y Kag: ¡eso no es cierto!

Miroku: ok, ok, como digan muchachos.

Bueno los dejo que es mi turno de interpretar la primavera ¡oh si la mejor estación! Definitivamente es la que mejor va conmigo ¿no creen?

Kagome: yo creo que esa estación me caería mejor a mí.

Hasta ahora no entiendo por qué me tuvo que tocar el verano y usar este atuendo (llevaba puesto un bikini, por ello usaba la bata)

Miroku: terminaré rápido mi sesión para poder estar en primera fila y sacar mis propias fotos del… verano, preciosa

Inuyasha: (se puso delante de ella) ya te he dicho que no te metas con ella

Miroku: eh, ¿pero qué ocurre? Sólo le tomaré algunas fotos para mi colección personal, pero si no me lo permites le pediré un juego a Avi (la fotógrafa)

Inuyasha: no lo permitiré

Miroku: (le sonrió) y así dices que ella no te importa, si claro Inu, miéntete a ti mismo. Hasta luego chicos, nos vemos en un rato

Kagome: ¿por… qué? Siempre me estas cuidando si te desagrado

Inuyasha: porque es mi deber, por eso lo hago, así que no imagines nada raro que no hay nada más que pensar

Kagome: descuida, no pienso absolutamente nada

En cuanto terminó la sesión de Miroku fue el turno de Kagome la cual sentía mucho pudor de ser fotografiada en bikini, frente a tantas personas en especial frente a Inuyasha, aunque no entendía muy bien el por qué, le avergonzaba que él la viera.

Fotógrafa: quítate la bata y empecemos de una vez que el tiempo corre

Kagome: ¿es necesario que haya tanta gente presente?

Fotógrafa: todos acá somos profesionales y nadie va a pensar a hacer nada inapropiado, así que por favor date prisa

Kagome: está bien (se quitó lentamente la bata por el pudor que sentía y se dejo ver en un bikini rosa pálido el cual se camuflaba con su piel, dando la impresión que estaba desnuda)

Miroku: ¡fiu! ¡Pero que figura más espectacular tiene Kikyo!

Inuyasha: (ni la miraba) respeta su trabajo y no la estés mirando

Miroku: ¡ey! Pero con tan sólo mirarla no le hago daño, además sus fotos saldrán publicadas pronto y millones las verán

Inuyasha: aún así deja de estarla mirando

Koga: (se reunió con ellos) ¿cómo le va a Kikyo?

Miroku: mira por ti mismo

Koga: (la vio desenvolviéndose un poco torpe y cohibida) parece que le está costando trabajo

Inuyasha: (se volteó para verla y se quedó perplejo con su belleza) lo hará bien, sólo es cuestión de que se acostumbre

Miroku: te sonrojaste, eso quiere decir que ella si te gusta

Inuyasha: deja de decir disparates (en ello, ella grito) ¿qué ocurrió?

Kagome: ¡Haku! ¡Devuélveme la parte de arriba! (se tapaba con un brazo, mientras intentaba quitarle su brasier con el otro)

Koga: (miró feo a Miroku) tú lo entrenaste para que hiciera eso ¿no es así?

Miroku: (sacudiendo ambas manos) yo no hice nada, de verdad que soy inocente… aunque que fortuna la de él, como quisiera estar en su lugar

Inuyasha: ¡¿Qué dijiste?!

Miroku: digo que si tú no vas a tomar la oportunidad de conquistarla, yo si lo haré

Inuyasha: ¡eres!... (Iba a golpearlo)

Koga: (lo retuvo) tranquilos chicos, somos un equipo y no debemos pelear entre nosotros

Inuyasha: tienes razón, no vale la pena que haga caso de sus absurdos comentarios

Miroku: entonces admite que ella te interesa y dejaré de molestarte

Inuyasha: ¡ya te dije que no voy a admitir algo que no es! ¡Me largo, ya no tengo nada que hacer acá! (en cuanto abrió la puerta del estudio para dirigirse a su camerino un alborotado grupo de fanáticas se le fue encima) ¡¿pero que esto?! ¿Cómo es posible?

Las fans aclamaban por un autógrafo suyo, una foto, una sonrisa, que cantará un fragmento de alguna de sus canciones etc.

Él intentaba quitárselas de encima de la mejor manera posible pero le era imposible por lo que su hermano tuvo que intervenir.

Sesshomaru: (con tono severo y enérgico) señoritas por favor retírense. Este es un set privado y no está permitido el ingreso de personas ajenas, así que tengan la amabilidad de retirarse o tendré que llamar a seguridad (Inuyasha aprovechó la oportunidad y se metió en su camerino)

Las fanáticas no querían irse, por lo que no se movían y ante tal desafiante acción Sesshomaru tuvo que llamar a seguridad y estos sacaron a todas, excepto a una que logró escabullirse.

Rin: ¡wuau! Sí que es difícil acceder a hablar con algún miembro del grupo

Sesshomaru: (al oírla, se dio media vuelta y…) les pedí a sus compañeras que se retiren ¿Por qué usted aún sigue aquí?

Rin: (lo miró extrañada) ¿quién yo? ¿Me está hablando a mí? (le extendió la mano) muy buenos días señor, yo soy Rin Tashima coordinadora de imagen de la señorita Ayame Aramitama

Sesshomaru: (le correspondió el saludo) gusto en conocerla, pero ¿me puede decir que se le ofrece?

Rin: (muy sonriente) sí claro, estoy buscando al presidente del grupo I.K.M ¡ay! ¿Cómo es que se llama? Ses… Ses… ¡ay! Tiene un nombre muy raro

Sesshomaru: soy yo señorita Tashima. Mi nombre es Sesshomaru Taisho

Rin: ¿en serio es usted? ¡Wuau! Es idéntico a Inuyasha Taisho… espere Taisho Y Taisho uhm… ¿es usted su papá? (sonrió con inocencia)

Sesshomaru: (algo fastidiado) soy su hermano mayor ¿qué acaso tan viejo me veo?

Rin: oh, no para nada es usted muy joven, es sólo que por el parecido fue lo primero que se me vino a la mente (quería que la tierra se la tragara)

Sesshomaru: bueno señorita por favor diga lo que me tenga que decir y retírese. Ya que como comprenderá soy un hombre muy ocupado y no dispongo de mucho tiempo

Rin: ¿me está botando o me parece? ¡Ay por favor! No creo que siendo usted un hombre tan apuesto carezca de caballerosidad con una dama como yo ¿no es así?

Sesshomaru: no fue mi intención que interpretara mis palabras de ese modo, por lo que me disculpo si la ofendí, es sólo que llevo algo de prisa

Rin: en ese caso lo espero a usted y su grupo en el restaurant Tensaiga hoy a las 8:00 p.m. para una reunión de negocios con mi representada.

Tome, aquí tiene mi tarjeta con todos mis datos por si tiene alguna duda o no sabe cómo llegar al restaurant y por cierto el lugar entero ya está reservado por lo que nadie nos interrumpirá

Sesshomaru: (se quedó mudo. Aquella jovencita hacía y deshacía con su tiempo lo que quería) usted disculpe, pero no creo poder acudir a la cena de esta noche, como le repito soy un hombre muy ocupado

Rin: y también imagino que usted es todo un caballero y no le haría un desaire a dos damas como lo somos mi representada y yo ¿verdad, señor Taisho?

Sesshomaru: (se sintió en jaque) desde luego que no señorita

Rin: (sonrió muy linda ella) muy bien en ese caso los esperamos ¡ah! Y por cierto, sea puntual señor Ses… Ses… Sesshomaru ¡yuju! ¡Lo memoricé! Bueno chaito, nos vemos luego (se marchó)

Sesshomaru sujetaba entre sus manos la tarjeta que aquella revoltosa jovencita le había entregado y no podía evitar sonreír por lo que le acaba de pasar.

Una perfecta desconocida, había logrado hacer con él lo que quería y no había podido objetarle absolutamente nada.