Cap. 11

Sensaciones agridulces

Deseaba ir tras de Kagome y saber ¿por qué estaba llorando? Pero su deber de hijo era más fuerte que su deber como líder. Por lo que se subió a su auto y se dirigió al cementerio.

En el cementerio…

Irasue y Sesshomaru se encontraban parados frente a la lapida de Inu no Taisho. Ambos le habían llevado flores y le estaban dedicando un breve rezo. Pero debido a que Sesshomaru tenía que volver pronto a la corporación se despidió de su madre y se fue.

Ella ya casi terminaba de despedirse de su difunto esposo. Cuando de pronto escuchó una voz femenina que le hablaba con cierta cizaña.

Izayoi: ¡pero mira nada más! ¡Quién diría que nuestros caminos se cruzarían precisamente un día como hoy, después de 11 largos años!

Irasue: (una mujer de aspecto joven a pesar de sus 56 años de edad. Físicamente seguía siendo sumamente atractiva con su larga cabellera castaña oscura recogida en un elegante moño, sus grandes ojos del mismo color, su piel blanca y tersa como la porcelana y facciones delicadas que la hacían encantadoramente femenina) cuanto tiempo sin vernos Izayoi. Por lo que veo los rumores de tu regreso a nuestro país eran ciertos

Izayoi: me aburrí de estar inactiva y por eso volví para retomar mi carrera como cantante y como era de esperarse, como viuda que soy de Inu no Taisho, debía venir a verlo

Irasue: (soltó una pequeña risita) ¿viuda dices? Puedes engañar con esa farsa a quien hayas querido, pero tú y yo sabemos perfectamente que Inu no Taisho jamás te desposó

Izayoi: cuanto lo siento querida, lamento tanto que hasta ahora vivas engañada, pero en vista que él ya no está, es mejor que sepas toda la verdad

Irasue: ¿en serio? Y según tú ¿cuál es esa verdad?

Izayoi: hace al menos 21 años que él y yo nos casamos, pero cómo no quiso que reaccionaras en su contra, te lo ocultó.

Bueno después de todo yo conseguí darle ese segundo hijo que tanto anhelaba, ya que tú (la miró despectivamente) por estar vieja no pudiste.

¡Ay fueron tantas las noches de ardiente pasión que vivió en mis brazos, que no lo culpo por haberte abandonado! (se sentía cual pavo real presumiendo sus recuerdos)

Irasue: veo que el estar internada en un sanatorio por muchos años te afectó la memoria

Izayoi: ¡¿internada yo?! ¡¿De qué estás hablando?!

Irasue: si ya terminaste con tu relato, procederé a contarte la verdad, toda y solamente la verdad de lo que has querido borrar de tu mente por tu propia seguridad

Izayoi: no hay nada que me tengas que contar. Todo lo que te acabo de decir es la única verdad existente, lo que tú me vayas a decir son puras mentiras

Irasue: mentiras son la que tú te inventaste, pero la verdad fue que Inu no Taisho y yo jamás nos divorciamos y él nunca pasó una sola noche fuera de nuestra casa.

Si bien es cierto que tuvo un hijo contigo, fue porque con engaños lograste seducirlo una noche… una sola noche por la cual me pidió perdón hasta el último de sus días, y si se mantuvo a tu lado, no fue por ti, sino por Inuyasha. Aquel hijo por el cual dio su vida ya que era su adoración, tanto como lo era mi Sesshomaru.

Tú bien sabías que él era capaz de hacer cualquier cosa por sus hijos y fue por ello que en cuanto nació Inuyasha lo chantajeaste con no dejárselo ver, sino te iba a ver a ti también. Pero en cuanto supiste que era un niño enfermizo lo utilizaste para acapara la atención de Inu no Taisho y fue así que nos distanciaste porque para él estaban primero sus hijos y fue en ese entonces cuando le inventaste a la prensa que ustedes se casaron y vivían un cuento de hadas romántico.

Sin embargo cuando él murió… fue tan grande tu rabia y resentimiento hacía tu propio hijo y tan grande el dolor que sentiste por perder al que según tú era el amor de tu vida que… ¡enloqueciste! Y estuviste internada en una clínica psiquiátrica en el extranjero por 10 años, ¡10 largos años en los cuales te negaste a ver a tu propio hijo, porque cada vez que alguien te hablaba de él o te enseñaba una fotografía suya, recaías y hasta empeorabas! Así que ¿noches de pasión? ¿Viuda? Tú sólo eres una pobre mujer que le echó la culpa de todo a su propio hijo y lo abandonaste a su suerte, pero que gracias al padre que tuvo, ahora puede vivir la vida que tú le hubieses negado y yo le di la familia que tú no quisiste darle, así que Izayoi, lo mejor es que regreses al centro psiquiátrico de donde saliste para que terminen de tratarte y dejes de creerte tus propias mentiras

Izayoi: ¡no es cierto! ¡Nada de lo que acabas de decir es cierto! ¡Él me amaba, me amaba sólo a mí! Y ¡tú, tú y ese chiquillo enclenque fueron quienes me lo quitaron! ¡Él… él me amaba sólo a mí!... ¡a nadie más que a mí! Y de no ser por ese hijo fallido que le di… él aún estaría a mi lado

Irasue: qué lástima me das sinceramente, en lugar de atesorar lo más preciado que tienes de ambos, lo haces a un lado. En verdad necesitas volver al psiquiátrico, antes de tan sólo siquiera pensar en retomar tu carrera como cantante.

Ahora si me lo permites, me retiro. Debo hacerme cargo de la corporación que fue de mi esposo. Hasta nunca Izayoi

Izayoi: ¡no espera! (la tomó del brazo) tú… tú me dijiste todo esto para mortificarme ¿no es así? ¡Admítelo! Tú, tú no soportaste que Inu no Taisho te abandonara y por eso inventaste todo lo que acabas de decir

Irasue: debo irme, así que por favor déjame ir

Izayoi: (la sujetó con fuerza de ambos brazos) ¡no te dejaré hasta que confieses todo y admitas que lo que acabas de decir es una mentira!

Irasue: suéltame te digo, me estas lastimando

Izayoi: ¡no hasta que…!

Inuyasha: suéltala (había llegado desde hacía buen rato y había escuchado todo) lo mejor será que la sueltes o yo mismo te obligaré

Izayoi: (al verlo se le echó encima a llorar) ¡hijo! ¡Mi querido hijo! Qué bueno que viniste para que me ayudes. Aquí esta mujer anda diciendo cosas terribles de tu padre y ella dice que fui yo quien se metió entre ellos y nos los dejé ser felices. Por favor pídele que se retracte y respete la memoria de tu padre

Irasue: Inu yo, lo único que hice…

Inuyasha: lo sé, escuché todo sin querer (agachó la cabeza) te pido perdón por todo el daño que te causo esta señora, lamento mucho que haya arruinado tu matrimonio y lamento que me haya dado vida provocando así la muerte de mi padre

Irasue: ¡hijo no digas eso! Tu padre se sacrificó por ti porque te amaba y si bien… tu madre… se interpuso entre la felicidad de tu padre y la mía, tú no eres responsable de nada

Izayoi: ¡cállate, mala mujer! ¡No llames hijo a mi hijo! Él… él… él es mío (lo acarició sofocantemente) él es el hijo que Inu no Taisho siempre deseo y tú siempre le negaste así que…

Inuyasha: Irasue es más mi madre que tú. Tú sólo eres la mujer que me trajo al mundo para luego abandonarme, así que si debo defender y creer a una de las dos es a ella.

Madre (así le decía a Irasue) por favor déjame a solas con esta mujer (ella asintió y se fue)

¡¿Por qué me mentiste todo el tiempo?! ¡¿Por qué te metiste entre Irasue y mi padre?! ¿Por qué destruiste su hogar?... ¿por qué me tuviste?... ¿Para retenerlo? ¿Sólo por eso?

Izayoi: no sé de qué me estás hablando.

Inu no Taisho y yo nos amábamos, éramos el uno para el otro y fue Irasue quien se interpuso entre nosotros. Ella no quería dejarlo ir y por eso es que no, nos dejó ser felices. Créeme hijo, te estoy diciendo la verdad

Inuyasha: ¡no! Acá la única verdad es la que te dijo Irasue hace unos momentos ¿en verdad, me odias tanto por haberte quitado al hombre que amabas que hasta me negaste durante 10 años? Enloqueciste y me culpaste de todo ¿durante 10 años? ¿Por qué? Porque si se suponía que debías amarme y cuidarme, me alejaste de ti, ¿por qué me hiciste pasa por tanto dolor? ¿Por qué? Dame un porqué

Izayoi: (mirando la lapida de su amado) te lo dije aquella vez que nos vimos. Yo amaba a tu padre más que a mi vida y fue por ello que te di vida. Creí que si le daba aquel hijo que tanto deseaba… se quedaría a mi lado por siempre, pero en su lugar te tuve a ti, un ser enclenque, débil y enfermizo y él en lugar de quedarse a mi lado, te prefirió a ti (lo miró con ira) ¡tú me lo abrevaste! ¡Me quitaste lo más querido para mí! Y por ello, por ello… te culpé, por eso enloquecí y por ello cuando alguien me mencionaba tu nombre… me remontaba a ese momento de profundo dolor y prefería seguir en mi mundo de recuerdos felices, recuerdos que ¡tú borraste con tu nacimiento! ¡Me arrepiento de haberte dado vida!, pero ya que lo hice… al menos ayúdame a mantener vivo el recuerdo de tu padre

Inuyasha: ¡estás loca! ¡Loca! ¡Una completa y desquiciada loca es lo que eres! ¡¿Cómo después de decirme todo lo que me has dicho pretendes que te ayude?! (La miraba con rabia e intentaba contener las lágrimas de dolor)

Izayoi: (con la mirada perdida) sí, sí estoy loca, loca de dolor por haber perdido al hombre que más he amado y loca por sentirme culpable de su muerte.

Si tan sólo yo no te hubiese dado vida, aún él estaría a mi lado ¿por qué? ¿Por qué tuviste que ser tú mi hijo? ¿Por qué tuvo que escogerte él a ti, antes que a mí? ¿Por qué? Ahora tú dame un porqué

Inuyasha: ¡me largo! (la voz se le entrecortaba) no quiero verte nunca más en mi vida… para mí tu nunca exististe… tú… tú eres cualquier cosa… menos una madre

Izayoi: ¡Inuyasha!... espera… no te vayas… tú… tú ¿terminaste la canción que te pedí para tu padre? Quisiera escucharla, quisiera saber cómo es, para cantársela a él (tenía la mirada desviada, como si su mente estuviese en otro lado)

Inuyasha: lo que me pides es absurdo, pero en vista que no eres alguien… coherente, no te juzgaré. Pero algo si te digo… esa canción es ¡para mi padre! Y seré yo quien se la dedique no tú. Así que… adiós… Izayoi

Se alejó rápidamente de ella y se detuvo en un árbol lejano para poder llorar. Una vez más aquella mujer le habían causado un profundo dolor emocional. Tan profundo que ya tenía una herida imposible de curar

En el jardín de la residencia I.K.M…

Una descorazonada jovencita se encontraba intentando disipar su mente y como no tenía con quien conversar, le hizo partícipe de sus sentimientos al perro del grupo.

Kagome: (acariciando a Haku) como quisiera que la vida a veces fuera como los cuentas de hadas y con tan sólo besar a un sapo éste se convirtiera en príncipe, uhm… ¿y te beso a ti? ¿Te convertirás en príncipe? (Haku le lamió muy afectuosamente) ja, ja, ja ¿pretendes que me convierta en princesa? ¿Qué tal? ¿Me parezco a una? (sonrió)

Koga: (escuchó aquella pregunta y le respondió) ante mis ojos toda tú es una encantadora princesa (sonrió)

Kagome: (se limpió la cara con su manga) ¡oh! Koga ¡estabas por acá! Pensé que estarías ensayando con los demás para el festival asiático

Koga: (se sentó a su lado) es un poco difícil ensayar sólo dos, cuando el grupo está compuesto de cuatro

Kagome: ¿sólo dos? ¿Quién falta? Aparte de mí claro

Koga: hoy es el aniversario de la muerte del padre de Inuyasha y en cuanto salió del estudio de grabación, no volvió más.

Kagome: es hoy… ¡vaya! No lo sabía (se encogió de piernas) en realidad no sé casi nada de él

Koga: (miraba al cielo) no sabes casi nada de él, sin embargo estas enamorada ¿no es así?

Kagome: ¡ah! ¡¿Qué?! ¿De… de… de… qué estás hablando?

Koga: hablo de la canción de hace una rato.

Es notorio que esa canción se la dedicaste a él. No dejabas de mirarlo mientras la cantabas

Kagome: (sonrojada hasta más no poder) e… e… e… e… eso no es cierto… yo… yo… yo… no estaba mirando a ningún lado en particular, yo… yo… yo… estaba muy nerviosa y fijé mi vista en un punto vacio, si eso fue lo que hice (rió nerviosamente)

Koga: uhm, entonces si no es a él a quien le dedicaste la canción ¿Para quién fue? (la miró fijamente esperando por una respuesta)

Kagome: yo, yo, yo… ¡no se le dediqué a nadie en partículas! ¡Sólo la canté porque me pareció bonita eso es todo! (continuó riendo nerviosamente)

Koga: es una lástima que no haya sido para él, ya que al parecer a él le interesas y mucho.

Aquel día que se embriagaron, no paraba de pedirte que no te fueras a Italia y eso no te lo hubiese pedido, sino estuviera interesado en ti

Kagome: (agachó la mirada) no creo que haya sido por ello, después de todo él no siente interés sentimental por nadie. Posiblemente me lo dijo porque estaba tomado y punto

Koga: uhm, a mi no me dio esa impresión, pero si tú dices que es así, es por algo (se paró y Haku junto con él) voy a sacar a pasearlo ¿vienes?

Kagome: ¿y el ensayo? ¿Qué hay con el ensayo?

Koga: si no estamos los cuatro no hay mucho que podamos hacer

Aquel día el ensayo se vio suspendió, puesto que Inuyasha llamó para informar que se sentía indispuesto y que se quedaría en un hotel.

Al día siguiente todos se reunieron en un set de fotografía, junto con Ayame.

Los I.K.M junto a ellas iban ser participes de una sesión fotográfica para un catálogo de artículos para bebé.

El estudio estaba dividido en 3 escenarios y participarían por parejas.

Koga y Ayame tendrían a su cargo un bebé que se asemejara a ellos (simulando ser el hijo de ambos)

Miroku debía hacer dúo con una despampanante modelo, pero en el último instante le salió un mejor contrato, por lo que su compañera sería Sango y ellos estarían a cargo de un par de mellizos (niña y niño)

Por último la pareja formada por Inuyasha y Kagome. Conseguir un bebé con los rasgos físicos de Inuyasha fue algo imposible por lo que el bebé que les asignaron tenía los rasgos de Kagome.

En cuanto todos estuvieron listos la sesión empezó.

Como tener bajo a control a 4 bebés de entr meses era un arduo labor, se harían las tres sesiones fotográficas al mismo tiempo, pero aún así los pequeños no colaboran, puesto que las luces, los contantes cambios de atuendos y posturas los intranquilizaban.

Rin: (observando todo) uhm, no sé si la sesión podrá concluir precisamente hoy

Sesshomaru: debe ser hoy. El cliente quiere las fotos para su catálogo listos y los chicos ya tienen la agenda copada como para posponer esta sesión

Rin: igual Ayame. Esta semana empezaremos la gira por todo el país por lo que sólo dispone de hoy y mañana, luego nos iremos por al menos 1 mes

Sesshomaru: por cierto ¿leíste y firmaste el contrato que te di?

Rin: ¡sí! Es más lo tengo en el camerino, lo leí detalladamente pero hubieron algunas pautas que no me quedaron claras y por eso no te lo hice llegar.

¿Podríamos aprovechar el momento para aclarar algunas cosas?

Sesshomaru: (miró su reloj y vio a los chicos batallando con los bebés) creo que esto tardará más de lo previsto así que tenemos tiempo para aclarar aquellos puntos. Vayamos al camerino para poder conversar tranquilos

Ambos se retiraron y dejaron a sus respectivas estrellas continuar con su trabajo.

Ayame y Koga ya estaban por terminar; a ellos les tocó ser los padres viajeros por lo que el atuendo de cada uno era de tipo safari y el artículo a lucir era una canguro tipo mochila que se ponía en la espalda y el bebé viajaba completamente seguro y cómodo.

A ellos se les hizo fácil su sesión de fotos puesto que a Koga le encantaban los niños y el bebé a su cargo congraciaba a la perfección con él y Ayame de por si su instinto maternal era tan fuerte que se lo podía transmitir al bebé.

Sango y Miroku estaban teniendo uno que otro pequeño inconveniente con los mellizos puesto que ambos querían estar en brazos de ella y ninguno quería sentarse o recostarse en el cochecito para mellizos que era el artículo que les tocó a ellos.

Cada vez que Sango colocaba a alguno de los bebés en el coche el otro lloraba, por lo que culminar la sesión era algo complicado.

Miroku les hacía muecas, les sonreía y conseguía captar la atención de los pequeños tanto como para soltarse de Sango, pero cada vez que intentaba colocarlos en el coche, se ponían a llorar.

Inuyasha y Kagome tenían a su cargo un bebé de carácter enérgico, gritón, llorón y hasta dominante.

Conseguir que se sentara en la silla para comer fue todo un triunfo y cuando por fin se sentó; intentar hacer que comiera la papilla para la foto fue un desafío aún mayor.

Inuyasha estaba perdiendo la poca paciencia que le quedaba y casi renuncia a la sesión de fotos, pero debido a la astucia y paciencia de Kagome consiguió que el bebé le diera un par de probadas al alimento y la fotógrafa a cargo de inmediato tomó cuantas fotos de cuantos diferentes ángulos se le hizo posible. Sin embargo… cuando Inuyasha le estaba dando de comer, el bebé se enfadó y le tiró el plato con comida encima.

Inuyasha: (molesto) ¡se acabo! ¡No tolero más a éste… pequeño monstruo! (el bebé se reía) ¿te estás riendo de mí, pequeño monstruo devora leche? (lo miraba enfadado y el bebé aplaudía)

Kagome: (no pudo evitar reírse) tal parece que le agrada verte enfadado

Inuyasha: ¡pues a mí él no me agrada! ¡Por su culpa estoy todo sucio!

Kagome: ya, ya, no te reniegues y ve a cambiarte. Discutiendo con el bebé no ganaras nada

Inuyasha: (se cruzó de brazos y lo miró feo) tienes suerte que ella esté de tu lado, de lo contrario te hubiese hecho lo mismo (le sacó la lengua y el bebé le hizo lo mismo) ¡¿viste?! ¡¿Viste lo que me hizo?! El muy sin vergüenza me retó

Kagome: (estaba encantada con aquel lado infantil y juguetón de él) sí, sí, vi como un inocente y dulce bebé te ganó una discusión

Inuyasha: mejor me voy a cambiar de atuendo

La sesión duro un poco más y cuando todas las tomas estuvieron listas, cada madre se llevó a su respectivo hijo, excepto una que no aparecía por ningún lado.

En el camerino Sesshomaru y Rin ya habían terminado de ultimar detalles cuando de pronto el director técnico se les acercó a pedirles un enorme favor.

Ambos se quedaron viendo y ninguno supo que responder puesto que aquel favor no sólo dependía de ellos sino de la aprobación de sus representados.

En el set…

Todos habían finalizado su labor y como estaban esperando a sus respectivos presidentes se reunieron para conversar y jugar con el bebé restante.

Como era de esperarse las más interesadas en el pequeño eran las chicas, pero al parecer el pequeño monstruo prefería a su adversario de sacada de lenguas.

Estando en brazos de Sango éste se estiraba lo más que podía intentando alcanzar a Inuyasha y por más que éste se negaba a cargarlo el bebé insistía.

Sango: deja de negarte y sostenlo por un momento ¿qué no ves que quiere estar contigo?

Inuyasha: dáselo a alguien más. Yo ya estoy limpio y no quiero que esa cosa apestosa me vuelva a ensuciar (el bebé se puso a llorar)

Sango: ¡heriste sus sentimientos! ¡No debiste llamarlo así!

Inuyasha: ¡eso no es cierto!Ni siquiera habla como para saber que le estoy diciendo

Koga: los bebés no entienden un lenguaje establecido, pero si pueden percibir las emociones que le transmiten las personas a su alrededor, y como es notorio que le tienes antipatía, se puso a llorar

Inuyasha: no te le tengo antipatía, sólo no quiero que me ensucie de nuevo

Sango: (intentaba consolar al bebé) entonces cárgalo un momento y listo

Inuyasha: ¡está bien, está bien! Dame al paquete ese (lo sostuvo y el bebé le sonrió)

Kagome: ¡qué lindo! ¡Tal parece que le agradas!

Miroku: quién diría que habría alguien en este mundo que simpatizaría contigo al instante

Inuyasha: ¡oye! ¿Qué quieres insinuar con ello?

Miroku: nada en particular, es sólo que…

Sesshomaru: muchachos debo hablar con ustedes de algo muy serio. Algo que los involucra a todos como equipo

Rin: Ayame lo que él les va a decir también nos concierne a nosotras

Todos se quedaron algo intranquilos. Ninguno tenía la más mínima idea de que se trataba pero por alguna razón Sesshomaru estaba más serio de lo acostumbrado y Rin también, lo cual era sumamente inusual en ella.