Cap. 12
Un paso al frente
Todos estaban a la expectativa de qué podría ser aquello que sus respectivos presidentes les tenían que decir. Cada segundo de silencio era eterno y la curiosidad mezclada con ansiedad los estaba matando.
Sesshomaru: la madre de Shouji (el bebé) fue llevada de emergencia al hospital hace una hora por un cuadro agudo de apendicitis y el y director técnico nos ha pedido a todos nosotros que cuidemos del bebé durante tres días, que es el tiempo que su madre estará internada
Todos: ¡¿qué?! ¡¿Pero por qué nosotros?!
Rin: la madre del bebé es oriunda de Miyagi y por ello no hay quien se encargue del pequeño
Inuyasha: ¡pero que envíe por alguien! Un avión de allá hasta acá no tarda más que unas cuantas horas
Sesshomaru: el equipo de producción ya intentó contactarse con algún familiar que esté disponible y la madre de Shouji sólo cuenta con su anciana madre, la cual no puede viajar sola y… el resto de su familia murió durante el terremoto
Koga: pero no nosotros no sabemos nada de cuidar niños y además tenemos una agenda bastante apretada ¡¿cómo nos vamos hacer responsables del bebé por tres días?!
Rin: según los horarios de cada uno tú y Ayame tienen el día de mañana libre, pasado lo tienen Sango y Miroku y traspasado Inuyasha y Kagome. Por lo que a Sesshomaru y a mí se nos ocurrió que podrían cuidarlos en parejas para que el trabajo no sea tan pesado
Ayame: ¿pero y que hay con la gira? Se supone que mi día de descanso es para ultimar detalles como mi vestuario, ensayar mi primer concierto, estudiar sobre las costumbres del lugar etc.
Rin: ya has ensayado lo suficiente por lo que estás preparada, lo de tu vestuario ya está listo y puedes estudiar sin ningún problema. Un bebé no requiere atención las 24 horas
Ayame: (miró a Koga) ¿tú qué dices? ¿Estás de acuerdo en que lo cuidemos?
Koga: (soltó un fuerte suspiró) no tengo la más mínima experiencia con niños, pero si cuento con tu ayuda estoy seguro que lo haremos bien
Rin: ¡excelente! El primer día está cubierto… ¿Qué hay de ustedes chicos?
Miroku: (miró al bebé en brazos de Inuyasha) no parece una labor tan difícil, yo creo que con la ayuda de Sanguito (le dio un le dio un medio abrazo y la jaló hacía él) podré hacerlo ¿Qué dices morena? ¿Tenemos un hijo juntos? (la miró pícaramente)
Sango: ¡pervertido! (se zafó del abrazo) te ayudaré con el bebé porqué temo por su seguridad, pero tú… mantente ¡lejos de mí!
Rin: ok, sólo nos restan ustedes dos
Kagome: no creo que sea difícil cuidarlo. Yo ya he trabajado como niñera antes, por lo que sí, aceptó gustosa cuidarlo
Inuyasha: (cargando al pequeño monstruo) ¡qué más da! Imaginó que si todos ya aceptaron, como líder del grupo debo dar el ejemplo
Sesshomaru: bien en ese caso chicas deberás quedarse en la residencia del grupo el día que le corresponda para que cuiden de Shouji
Rin: etto… se nos escapó un detalle… y ¿hoy? ¿Quiénes lo van a cuidar?
Todos los miraron fijamente. Ellos eran los únicos que no se habían comprometido a cuidar al bebé.
Sesshomaru: ¡no pretenderán!... que… nosotros…
Inuyasha: ustedes no designaron un día a cada uno y es justo que siquiera por unas horas, ustedes también se hagan cargo del pequeño monstruo
Rin: pero… nosotros tenemos mucho que hacer
Inuyasha: al igual que nosotros y lo que resta del día todos estaremos ocupados en diversas actividades, por lo que el bebé pasa la noche no sé donde o ustedes de se hacen cargo, empezando desde ahora porque nosotros tenemos una entrevista en breve (le entregó el bebé a su hermano) buena suerte cuidándolo hermanito
Sesshomaru: (sujetándolo con los brazos extendidos) ¡ey Inuyasha espérate! (él no le hizo caso y continuó su camino, seguido por lo demás)
Rin: bueno creo que no, nos quedará de otra que hacernos cargo
Sesshomaru: ¿y que se supone que haremos con él?
Rin: ¡ay vamos! Para ti debe ser sencillo, después de todo tienes un hermano menor y debes haberlo cuidado cuando era bebé… uhm, le llevas al menos 9 años a Inuyasha ¿no es así?
Sesshomaru: sí, pero no recuerdo haberlo cuidado nunca, sólo recuerdo que mi padre antes de morir me pidió que lo cuidara y él ya tenía 10 años
Rin: lo siento, creo que no debí hablar del tema
Sesshomaru: descuida, no me molesta hablar de ello, pero… ¿qué hago con él? (lo seguía sujetando como si fuese algo extraño)
Rin: dámelo yo lo sujetare, que en esa postura se te puede caer (lo acunó tiernamente entre sus brazos y el pequeñito con total inocencia buscó el pecho de ella como queriendo amamantar) ¡no, bebé no hagas eso! Yo… yo… yo… ¡no soy tu mamá! (estaba sonrojada)
Sesshomaru: (intentaba no reírse, por aquella escena) debe tener hambre ¿sabes si la madre trajo consigo un bolso o lago que nos sirva de ayuda?
Rin: en el camerino había un bolso con las cosas del bebé quizá ahí haya algo que nos sirva (el bebé se puso a llorar)
Sesshomaru: será mejor que nos demos prisa o nos dejará sordos
Un rato después en un supermercado…
Ambos terminaron yendo de compras, puesto que en el bolso sólo encontraron 2 pañales, 1 mamila lista, un sonajero, una muda de ropa y un frasquito de compota.
Rin: (caminando por el pasillo para bebés) a ver, a ver ¿Qué puede ser bueno para éste pequeñito? Uhm… pañales ok, una manta, una toalla, ¡oh! Un pack de baño ¡perfecto! ¿Qué más?
Sesshomaru: (empujaba un carrito con el bebé recostado en el asiento especial) comida, este niño come mucho
Rin: sí es cierto, se terminó la leche y la compota muy rápido, el problema es ¿qué leche tomará? (buscó entre las varias presentaciones y marcas) ¡ay que dilema! ¡Esto es más difícil que programar los conciertos de Ayame!
Sesshomaru: preguntémosle a una encargada, qué clase de leche es apropiada para un bebé de 6 meses (buscó una y esta de inmediato los confundió con una familia)
Encargada: pero que ternura, ustedes deben ser padres primerizos ¿no es así?
Rin: y no sabe qué tan primerizos somos (sonrió)
Encargada: bien lo que deben comprar es: (les llenó el carrito de infinidad de artículos para bebé, desde leche especial, pañales, mamilas, pañitos húmedos, rapa, baberos, tina de baño, compotas de sabores, cajas de cereal y papillas, medicamentos en general y un canguro o porta bebés para transportarlo, etc.) con eso creo que estarán bien equipados para cuidar de su sobrino. Aunque se les ve lindo como padres (les sonrió y regresó a su puesto)
Sesshomaru: ¡esa mujer nos vendió media tienda!
Rin: sólo nos ayudó a comprar lo necesario. Como tendremos que turnárnoslo por 3 días los chicos también necesitaran de todo esto
Sesshomaru: vayamos a pagar de una vez para dejarlos en tu casa
Rin: ¡¿mi casa?! Pensé que nos quedaríamos los tres en la tuya
Sesshomaru: ¿por qué la mía?
Rin: porque yo vivo en un apartamento pequeño donde no se admiten ni mascotas ni niños pequeños, en cambio tú tienes una casa ¿no es así?
Sesshomaru: ¿pretendes que lo cuide también por la noche?
Rin: ¿y qué pretendías, qué lo cuide yo sola?
Sesshomaru: sabes que soy un hombre muy ocupado y necesito descansar. Con un bebé llorando y pidiendo atención durante la madrugada, no podré hacerlo
Rin: estamos en esto juntos, así que… ¡te aguantas!
Sesshomaru: tienes un carácter dominante
Rin: y tú eres… frio e insensible
Sesshomaru: ¿insensible yo?
Rin: (cargó al bebé, puso su rostro junto al de él y haciendo puchero) no, nos quieres ayudar, ¡nos quieres dejar solitos!
Sesshomaru: ok, ok, tú ganas, se quedaran en mi casa, pero mañana a primera hora lo dejo en la residencia
En casa de Sesshomaru…
Era un lugar increíble hecho a medida y gusto por un gran arquitecto. La casa contaba con 2 pisos, perfectamente distribuidos. En el primer piso había una cocina magnifica, perfectamente bien equipada. Atravesando un corredor se encontraban la sala, el comedor, un bar, una pequeña sala de lectura, otra sala para ver televisión, un jardín interno perfectamente cuidada y toda la casa estaba pintada en blanco navajo y decorada con muebles y accesorios que le hacían perfecto juego.
Rin: ¡wuau! ¡Qué lugar tan increíble! ¡Tú sí que vives a todo lujo!
Sesshomaru: ¿qué esperabas? Trabajo mucho para darme los gustos que quiero (tenía puesto el canguro, con el bebé dentro del mismo)
Rin: uhm… me imaginó que tendrás habitación de huéspedes ¿no es así?
Sesshomaru: sí, en el segundo piso
Rin: ¡perfecto! Entonces esta noche dormiremos los tres ahí
Sesshomaru: ¡¿los tres?! ¿A qué te refieres con eso?
Rin: (lo miró pícaramente) no te hagas ideas que no son. Como no tenemos una cuna, el bebé deberá dormir en medio de nosotros para que no se caiga de la cama y para no interrumpir tu privacidad usaremos la habitación de huéspedes.
Bien, ahora acomodemos todo lo que compramos
Sesshomaru: ¿y qué hago con él?
Rin: déjalo sobre la alfombra de la sala, como sólo tiene 6 meses lo único que puede hacer es sentarse e intentar pararse por lo que no irá a ningún lado (hizo lo solicitado por ella y se pusieron a acomodar las cosas y aprender a preparar la leche en formula)
La tarde transcurrió tranquila. Entre los dos bañaron al bebé, le dieron de comer, Rin le cambió los pañales porque Sesshomaru ni muerto se atrevía, le pusieron el pijama y lo recostaron en la cama entre un montón de almohadas.
Sesshomaru: cuidarlo da más trabajoso que el que yo hago a diario
Rin: (bostezando) es cierto, da más trabajo del que pensé. Quiero darme un baño ¿puedo?
Sesshomaru: claro, siéntete cómoda de hacerlo.
Mientras tú te duchas preparé algo de cenar ¿te parece bien?
Rin: ¿sabes cocinar?
Sesshomaru: no soy un chef, pero al menos no me enveneno. La cocina me relaja es por ello que a veces preparo algo
Rin: uhm, interesante. El día de hoy te he podido conocer un poco más que en todas las veces que te he visto
Sesshomaru: eso es porque siempre hablábamos de negocios
Rin: es cierto y bueno… la verdad no eres tan frio cómo pensé
Sesshomaru: soy serio, no frio (la miró fijamente con sus cautivadores ojos color ámbar provocando un ligero sonrojo en ella) ve a darte un baño, te ayudara a relajarte (le acarició la cabeza y se fue a la cocina)
Ella no supo porque aquella mirada la intimidó, pero por un segundo se sintió atraída hacía él. Se quitó aquella absurda idea de la cabeza y se metió al cuarto de baño. Se dio una relajante ducha y cuando terminó se dio cuenta que entre todas las cosas que compraron, no compró un pijama para ella. Por lo que se envolvió con una toalla blanca que le cubría lo justo y bajó hasta la cocina.
Rin: etto… disculpa que te interrumpa (él estaba cocinando) pero… ¿me podrías prestar algo para dormir? Olvidé comprar un pijama
Sesshomaru: (estaba picando algunos vegetales y en cuanto la vio el cuchillo se le cayó al piso) eh… sí… claro… descuida, ve a mi habitación que está al lado de la nuestra… quiero decir de la huéspedes y… en el armario tengo… varias pijamas (estaba nervioso, verla semi desnuda y mostrando sus torneadas piernas, firmes glúteos y abultados senos, lo choquearon)
Rin: (se le acercó sujetando bien la toalla con su ante brazo para que no se le cayera) ¿te encuentras bien? Pareces algo nervioso
Sesshomaru: (sonrojado por su cercanía, desvió su mirada) estoy bien… sólo ve por algo de ropa, antes que te resfríes
Rin: (se miró y cayó en el cuenta de lo que llevaba puesto) ¡oh disculpa! ¡Olvidé por completo que sólo llevo puesto esto! (se sonrojó, dio unos cuantos pasos y subió a toda prisa las escaleras. En cuanto llegó a la habitación de él se recostó sobre la pared y sentía su pecho agitado por lo apenada que estaba) ¡ay pero cómo pude ser tan descuidada! ¿Qué impresión se habrá llevado de mí? Lo mejor será que busque algo que ponerme (buscó en el enorme armario y halló un pijama de 2 piezas en color azul oscuro) ñieh… ¡esto me va a quedar enorme! (cerró la puerta del armario y en cuanto se dio vuelta se topó con un mesa de noche donde había una foto de Kagura y él abrazados muy felices. La tomó entre sus manos y se sintió culpable por sentir atracción hacia él) Kagura, cuanto lamento que estén separados, pero si tú no lo piensas reconquistar… entonces creo que…yo sí lo intentaré (dejó la foto en su sitio, se colocó la camisa del pijama y le llegaba hasta las rodillas) ¡wuau! ¡Sí que es alto! Si me pongo los pantalones me van a quedar larguísimos, uhm ¿Qué hago? (salió de la habitación y buscó entre sus propias cosas un short, así que se lo puso)
Sesshomaru: (desde la escalera) Rin la cena está lista baja para que cenemos
Rin: ok. Ahora voy (bajó y en cuanto él la vio, lo dejó sin palabras)
Sesshomaru: ¿no se suponía que ese pijama es de dos piezas?
Rin: (acomodándose en una silla alta que estaba junto a la barra de la cocina) uhm, sí efectivamente tiene dos piezas pero como de por si tu camisa me queda muy larga, supuse que el pantalón me quedaría muy largo, por eso me puse un short debajo (se alzó la camisa y dejó a la vista sus bonitas y torneadas piernas)
Sesshomaru: (intentaba mantener la compostura, pero teniendo tan cerca a un chica tan linda como ella e inocentemente seduciéndolo, se le hacía… perturbador) preparé algo sencillo, así que espero que te guste.
¿Deseas algún tipo de bebida en especial con tu comida?
Rin: vi que tenías un bar muy bien abastecido… ¿tendrás algo de sake?
Sesshomaru: desde luego, es más ya lo tenía previsto (lo sacó de un estante, se sentó frente a ella, le sirvió en una copa y se pusieron a comer y a conversar)
Durante la cena pasaron un buen rato y conversaron de todo un poco. Pero el tema que ambos obviaron adrede fue el de Kagura.
Rin: (al terminar) cocinas delicioso, sino fueras el presidente de la corporación, hubieras sido un gran chef
Sesshomaru: (colocando todo en el lavaplatos) gracias, pero como te dije sólo preparé algo sencillo. El arroz frito no requiere de mucho conocimiento
Rin: insisto en que te salió delicioso. Me has de disculpar, pero iré a ver cómo está el bebé Sesshomaru: ok, en un segundo te alcanzo
Rin al querer bajarse de la silla, hizo un mal movimiento y se cayó de la misma golpeándose fuertemente el codo izquierdo.
Rin: ¡auch! ¡Eso dolió!
Sesshomaru: (en el acto se le acercó. Se arrodilló para quedar a su altura y la examinó) ¿puedes mover el brazo bien? (se lo flexionó) ¿te duele?
Rin: ¡au! Me duele algo, pero ya se me va a pasar
Sesshomaru: iré por una pomada (le dio la mano para ayudarla a incorporarse y quedaron uno muy cerca del otro, especialmente sus rostros. Sus miradas se cruzaron, sus corazones se aceleraron y los labios de uno buscaban los del otro. Se fueron acercando y por inercia, cerraron los ojos y cuando estaban a punto de besarse un ¡poom! Seguido de un fuerte llanto se dejó escuchar
Los dos: ¡el bebé! (corrieron tan pronto pudieron hasta la habitación y lo hallaron tendido sobre el piso llorando a todo pulmón)
Rin lo sostuvo entre sus brazos e intentó calmarlo pero continuó llorando.
Sesshomaru: ¿qué es lo que debemos hacer en estos casos?
Rin: no lo sé… imaginó que revisarlo ¿no es así? Hay que ver si no se rompió un hueso o está sangrando o algo peor
Sesshomaru: colócalo en la cama (lo desvistió con cuidado y lo examinó) parece que está bien, pero tiene un bulto en la nuca ¿deberíamos llevarlo al hospital?
Rin: no creo que debamos hacer eso. No tenemos nada que acredite que lo estamos cuidando y nos podrían acusar de secuestro
Sesshomaru: ¿entonces qué hacemos?
Rin: no lo sé, no sé nada de acerca de bebés… piensa Rin, piensa (se mordía el dedo pulgar y combinaba de un lado al otro) ¡ya sé! Llama a tu mamá o cualquier otra madre que conozcas, para preguntarle
Sesshomaru: ok, tómalo, mientras la llamó (el bebé seguía llorando, por lo que llamó de inmediato a su Irasue y le preguntó qué podía hacer)
Mientras él hablaba por celular. Rin le preparaba la mamila al pequeño, para ver si así se calmaba y efectivamente se calmó, pero en cuanto se quiso dormir, ella no se lo permitió.
Rin: ¡no!, no te duermas Shouji, por favor mantente despierto, sí, por favor
Sesshomaru: (bajó hasta donde estaba Rin y hablando por celular) ok, ok, lo tengo (buscó entre las cosas del bebé) haré lo que me indicas si hay algún inconveniente te llamo (colgó) según mi madre dice que los bebés no son tan frágiles como parecen y que a esta edad aún no tienen huesos duros, por lo que no se pueden romper ninguno y que el bulto en su cabeza es un chichón por el golpe (le aplicó una pomada) con esto le debe pasar el dolor y la inflamación
Rin: quiere dormir pero no lo dejo ¿debería dejarlo?
Sesshomaru: creo que sí, ya pasó un rato y posiblemente lloraba por hambre
Rin: (soltó un fuerte suspiro) menudo susto que me llevé
Sesshomaru: nos llevamos. Le pasa algo y podemos ir presos
Rin: ¿y ahora que haremos? Las almohadas no sirvieron de mucho
Sesshomaru: tendremos que hacer lo que propusiste de dormir cada uno a su lado
Rin: ok, ya se durmió, así que mejor hagamos lo mismo
Aquella noche ninguno durmió bien. El bebé giraba de un lado al otro y a cada hora se levantaba con hambre.
Las 3 primeras veces fue Rin quien le preparó la mamila, pero el resto de veces lo hizo Sesshomaru.
Aquella noche fue la más larga de sus vidas, pero finalmente cerca de las 5:00 a.m. pudieron descansar un poco.
Alrededor de las 6:30 a.m. Rin se levantó y se topó con una enternecedora escena.
Shouji se encontraba acurrado en el pecho de Sesshomaru y él lo estaba abrazando cuidadosamente. No pudo evitar soltar un suspiró y pensar que él algún día podría llegar a ser un gran padre.
En la residencia I.K.M…
Siendo cerca las 8:00 a.m. Sesshomaru se hizo presente para entregarle el bebé a Koga, al cual le dio una rápida clase de cómo debía cuidarlo y las precauciones que debía tener.
En cuanto terminó su fugaz clase, se retiró a su respectiva oficina. Era notorio que estaba cansado y deseoso de deshacerse del pequeño inocente.
Koga: al parecer le causaste muchos problemas al presidente anoche uhm… ¿qué tan difícil será cuidarte? (Haku que andaba por ahí pasó por su lado y el bebé de inmediato quiso jugar con él) ¿te gusta Haku? Uhm, veremos qué pasa si te acercó a él
La química entre ambos fue inmediata.
Si Haku se ponía boca arriba, el bebé también. Si el bebé se ponía boca abajo intentando levantar la cabeza, Haku hacía lo mismo.
Ayame: (sujetando la bolsa del bebé y un par de bolsas más) al parecer se llevan bien
Koga: (al verla de inmediato la ayudó) ¿qué es todo esto que traes?
Ayame: Rin me dijo que necesitaríamos todo esto para cuidarlo y aún faltan algunas cosas que está trayendo Houyo (levantó al bebé y lo abrazó con cariño) según Rin, ella y Sesshomaru tuvieron muchos problemas con él anoche, pero se ve tan lindo e indefenso que no creo que eso sea cierto
Koga: según Sesshomaru, se les cayó de la cama y debemos aplicarle una pomada cada dos horas
Ayame: ¿qué tal si lo llevamos a pasear?
Koga: ¿en qué y a donde?
Ayame: (le mostró el canguro) en esto. Te lo puedes poner y podemos ir a caminar por ahí
Koga: ¿por ahí? Si las fans nos ven con un bebé tendremos el doble de problemas
Ayame: ¿entonces qué hacemos?
Koga: no lo sé
Ayame: esto va ser un día muy largo
Koga: no necesariamente. ¿Qué tal si compramos un asiento de auto para bebés y damos una vuelta lejos donde nadie nos reconozca?
Ayame: muy buena idea. También podríamos comprar una cuna para que no, nos pase lo mismo que a Rin y a Sesshomaru
Koga: buena idea ¿vamos juntos?
Ayame: ¿tienes disfraces?
Koga: no precisamente, pero tengo cosas que nos pueden servir
Se colocaron un par de pelucas, lentes oscuros y salieron de compras.
Horas después al regresar, se encontraban en la habitación de él intentado armar la cuna moisés que habían comprado.
Ayame: ¿qué sucede no puedes terminar de armarla? (tenía al bebé en brazos dándole su mamila)
Koga: ¡ay! ¡Armar esta cosa es más difícil que interpretar una partitura para batería por primera vez!
Ayame: no creo que sea tan complicado. En la tienda se veía sencillo
Koga: he seguido las instrucciones al pie de la letra y no acabo
Ayame: ya se está quedando dormido. Lo recostaré en la cama y te ayudaré ok
Entre los dos se pasaron al menos 2 horas intentado armarla, pero terminaron tan cansados que al final durmieron en la misma cama al lado del bebé.
Pero a media noche éste se despertó llorando fuertemente.
Koga: uh, uh, (medio dormido) ¿Qué pasó? (miró a su lado y ahí estaba Ayame profundamente dormida y el bebé llorando desesperadamente. Lo sostuvo entre sus brazos) ey pequeñito ¿qué pasó? Por qué lloras (lo revisó) oh ya veo, tu pañal te molesta (preparó un lado de la cama, lo colocó con cuidado y lo cambió) ¡listo ya estas sequito! ¿Mejor? (le sonrió)
Ayame: (se había despertado minutos atrás) en verdad te gustan los bebés ¿no es así?
Koga: lo siento, no fue mi intención despertarte
Ayame: descuida, no lo hiciste. Me desperté porque supuse que el bebé lloraba por hambre, pero veo que ya te hiciste cargo.
Por cierto mientras dormías terminé de armar la cuna
Koga: ¿en serio?
Ayame: sí, no lo podíamos terminar porque pusimos algunas piezas al revés, pero ya esta lista (media soñolienta) iré a preparar su mamila
Koga: tú descansa, que yo lo haré
Ayame: gracias, la verdad tengo mucho sueño y quisiera dormir un… po… quito… más (se durmió)
Koga dejó al bebé en la cuna, pero como se puso a llorar lo llevó en brazos hasta la cocina y le preparó la mamila, en cuanto terminó, lo recostó en la cuna y lo hizo dormir.
Al ver a Ayame tan profundamente dormida, no pudo resistirse y se recostó a su lado. La abrazó y se quedó dormido abrazándola.
A la mañana siguiente unos ruiditos como agu y dah, dah, dah, despertaron a la pareja encargada de cuidar el pequeño.
Ayame al verse rodeada por los brazos de Koga se sintió emocionadísima. Sin proponérselo había pasado una noche a su lado acurrucada en su fornido pecho y protegida por sus musculosos brazos. Por lo que fingió que aún dormía y esperó a ver qué reacción tenía Koga.
Éste se despertó y lo primero que hizo fue contemplarla, le dio un beso en la frente y la soltó despacito. En realidad no quería separarse de ella, pero debía hacerse cargo de Shouji.
Koga: buenos días amiguito ¿Qué tal dormiste? (el bebé le balbuceaba como queriendo contarle) eres un buen niño. Anoche no te despertaste y pude dormir junto a Ayame. Sabes… ella me gusta mucho, pero aún no encuentro el momento para decírselo.
Iré por tu mamila, pórtate bien e intenta no despertarla ¿de acuerdo? (salió de la habitación)
Ayame: (por su parte había escuchado cada palabra y estaba que no cabía de felicidad. Sentía que él se le había declarado sin que le dijera nada, estaba tan feliz que ignoró por completo su celular que estaba soñando.
(Sostuvo al bebé en brazos y emocionadísima lo abrazó) ¿Escuchaste lo que te dijo? ¿Escuchaste? ¡Yo le gusto! ¡Le gusto! ¡No lo puedo creer! Y… y… ¡pasamos la noche juntos! ¡Uoh! Es como un sueño hecho realidad (puso cara de enamorada) ¡ay Koga! ¿Por qué si yo siento lo mismo por ti, no te animas a declarárteme? (alguien tocó a la puerta)
Sango: ¿puedo pasar? (recibió un sí por respuesta) estabas despierta. Rin está intentando comunicarse contigo, dice que la gira se adelantó y deben estar en el aeropuerto en 1 hora
Ayame: ¡¿una hora?! Pero necesito tiempo para alistarme. Tengo que darme un baño, peinarme, maquillarme etc.
Sango: por eso me llamó, para que te ayude con el peinado y maquillaje
Ayame: ok (se le fueron los ánimos) me daré prisa
Sango: ¿qué sucede?
Ayame: (se sentó al borde de la cama) he pasado la noche más increíble de mi vida y me hubiese gustado que no terminará, pero debo seguir con lo mío
Koga: (ingresó) hola chicas ¿cómo están? ¿Ayame me entregas a Shouji? Ya le toca su leche
Ayame: sí tenlo (toda desganada)
Koga: ¿te ocurre algo?
Sango: dice que anoche fue la mejor de su… (Ayame le tapó la boca)
Ayame: eh… eh… no es nada, no la escuches… lo mejor es que nos vayamos porque tenemos mucho que hacer ¿verdad Sango? (ella asintió) nos vemos luego ¡sí! Hasta pronto bye, bye
Koga: ¿qué es lo que habrá querido decirme Sango? (se encogió de hombros y se concentró en el bebé)
En la habitación de Kagome…
Ayame: ¡estás loca! Casi me pones al descubierto
Sango: ¿pero qué hay de malo que sepa que tú sientes lo mismo?
Ayame: que yo espero que sea él quien dé el primer paso
Kagome: (estaba presente) ¿de qué están hablando? ¡Cuéntenme!
Sango: lo que pasa es que Ayame y Koga pasaron la noche juntos
Kagome: ¡¿ah?! ¿Qué tan juntos?
Ayame: (de mil colores) ¡no tan juntos!, como te lo estás imaginando, lo que pasa es que me levanté y Koga me estaba abrazando y… bueno me fingí dormida y él le dijo a Shouji que yo le gustaba mucho y bueno… pues yo… ¡kiahh! ¡Estoy que no quepo de la emoción!
Kagome: ¿en serio? ¡Felicidades!... aunque ya todos sabíamos eso
Ayame: ¿cómo que ya todos sabían?
Kagome: él siempre está pendiente de ti, asiste a todos tus ensayos y cuando está cerca de ti pone esa cara de enamorado única, por lo que me extraña que no te hayas dado cuenta
Ayame: a decir verdad no… pero es súper lindo confirmar que le atraigo… el problema es que aún no me lo dice
Sango: descuida, en cuanto su ritmo de trabajo bajé, estoy segura que se te declarará
Kagome: sí, al menos él si es de fiar, no como otro que se emborracha y luego no recuerda nada
Ayame: uhm ¿Qué quieres decir con ello?
Kagome: (agitó ambas manos) eh, nada, no quise decir nada
Sango: tú escondes algo y no, nos quieres decir
Ayame: ¡ay vamos cuéntanos!
Kagome: no es nada chicas, sólo lo dije por decir
Sango: ¡qué mala amiga que eres! Nosotras te contamos y tú te callas
Kagome: bueno lo que sucede es que hace unas noches… cuando los chicos nos organizaron una fiesta… Inuyasha y yo bebimos de más y no sé como… terminamos durmiendo juntos, pero antes de quedarnos dormidos él…
Inuyasha: (al ver la puerta entreabierta ingresó) ¡acá estabas! ¡Llevo un buen rato buscándote! ¡Tenemos que ensayar para el concierto, date prisa! (le sujeto la mano y ella se sonrojó) buenos días chicas. Me llevo a Kikyo (Ayame no sabía la verdad) porqué debemos ensayar
Ayame: espera. Kikyo que es lo que fue lo que pasó, termina de contarnos
Kagome: (sentía que el corazón se le iba a salir del pecho por el simple contacto con Inuyasha) te cuento en cuanto regreses de tu gira
Ayame: es cierto ¡la gira! ¡Tengo poco tiempo!
Un rato más tarde en la terraza de la residencia…
Miroku le estaba dando de comer su merienda a Shouji. Él no comprendía como un ser tan pequeño podía ocasionar tantos problemas, si para él era la cosa más sencilla del mundo.
Sango: (estaba sentada a su lado contemplándolo) quien diría que te desempeñarías bien como padre. En lo que va del día el bebé no ha llorado más que para comer y por su pañal y eso que apenas y ha llorado
Miroku: (haciéndole avioncito con la cuchara a Shouji) eso es porqué la paternidad es algo que se de manera natural en mí.
(En tono firme y serio le dijo) uno de mis sueños es formar un hogar algún día
Sango: (se asombró) ¿lo dices en serio? ¡Tú! ¡Pero si tú eres un incorregible mujeriego!
Miroku: las apariencias a veces engañan, mi linda morena.
Yo finjo ser un mujeriego empedernido ¿pero acaso tú alguna vez e has visto saliendo con una y otra chica?
Sango: ¿y las fans que semana a semana desfilan a tu habitación qué?
Miroku: ese tema ya quedó aclarado. Yo no hago nada inapropiado con ellas y a decir verdad les hablo mucho de ti
Sango: (se quedó fría) ¿de… mi? Y… ¿Qué es aquello que les dices?
Miroku: les cuento lo mucho que me gustas y lo poco que me crees (le limpió la boca al bebé, lo sacó de la silla y lo cargó) hace un poco de frio entremos par cambiar a Shouji
Sango: (iba tras de él) ¿lo… que acabas de decir es en serio?
Miroku: (se dio vuelta y la miró fijamente a los ojos) siempre hablo en serio, pero tú casi nunca me crees (le dio la espalda y continuó su camino)
Horas más tarde tocaba el baño del pequeño, por lo que entre los dos lo asearon, en el cuarto de baño de la habitación de Miroku. Sin embargo Sango terminó con la camiseta empapada y se cambió de atuendo en la misma habitación, suponiendo que Miroku se tardaría lo suficiente como para no verla. Pero como éste supuso que se había ido a la habitación de Kagome, salió del cuarto de baño con el bebé en brazos cubierto por una toalla y sin quererlo la vio en brasier.
Sango: ¡kiahh! ¡Eres un pervertido! ¡Sabía que no debía creerte! ¡Eres de lo peor largo!
Miroku: (se giró para no verla) lo siento, supuse que estarías cambiándote en la habitación de Kagome por eso ingresé sin avisar (el bebé estornudó) por favor, vístete pronto que debo vestir a Shouji antes que se resfríe
Sango: date la vuelta, ya terminé (se puso una camisa de él)
Miroku: ¿y ese atuendo?
Sango: (algo apenada) búrlate si quieres. Soy la coordinadora de vestuario y me olvidé de traer una muda de ropa (se puso triste)
Miroku: (tendió al bebé sobre la cama, lo envolvió bien y abrazó a Sango) no tienes porqué ponerte triste, todos cometemos errores alguna vez. Además te ves sexy con mi camisa (ella se sonrojó y lo apartó)
Sango: ¡mentiroso! ¡Sólo lo haces para que te caiga en tus redes!
Miroku: ¿redes? ¿Cuáles redes? Si lo que te digo es la pura verdad (la tomó del mentón) siempre te lo he dicho mi querida Sanguito que tú me gustas mucho (por cada palabra que le decía se acercaba más y más a sus labios, hasta que la besó. Esperó una bofetada por parte de ella, pero como no lo hizo la volvió a besar, hasta que escuchó al bebé quejarse y se separó de ella)
Sango: por… por… ¿por qué lo hiciste?
Miroku: ¿hacer qué? ¿Besarte o dejar de hacerlo?
Sango: sólo respóndeme
Miroku: te besé porque ya te dije que tú en verdad me gustas y no estoy bromeando. Y si dejé de hacerlo es porque debo cambiar al bebé ¿me pasas su ropa por favor? (ella hizo lo solicitado y en cuanto le acercó la ropa, él beso su mano)
Sango: qué… qué… qué… ¿se supone que estas intentando hacer?
Miroku: nada, sólo te daba las gracias por ayudarme
Sango: voy… voy… voy… por a preparar la leche del bebé… ya… ya… ya regreso (salió disparada de la habitación)
Miroku: (cargando al bebé) definitivamente tú debes ser un amuleto de buena suerte, por fin pude decirle lo que siento sin que me rechace.
Al poco rato el bebé se durmió y lo recostaron en la cuna moisés.
Sango: (sentados al filo de la cama) ¡por fin terminamos! Parecía que el día no iba a acabar
Miroku: ¿y quién ha dicho que el día ha terminado?
Sango: ¿te refieres en que aún falta cuidarlo durante la madrugada?
Miroku: no precisamente, me refería que aún falta que me des tu respuesta
Sango: ¿respuesta? ¿Cuál respuesta?
Miroku: ¡pero qué torpe soy! ¿Cómo me vas responder si no te he preguntado aún? (la miró directamente a los ojos y con toda franqueza le dijo) Sanguito ¿te gustaría…? (ella esperaba que le propusiera ser su novia pero…) ¿te gustaría tener un hijo conmigo?
Sango: (se quedó sorprendida) ¡¿ah?! ¿Estás hablando en serio?
Miroku: (con una postura relajada) bueno por ahora no, porque tengo una agenda muy ocupada, pero quizá en futuro sí, en todo caso (aclaró su garganta y puso voz sexy) ¿te gustaría ser mi novia mi preciosa morena?
Sango: no sé, si estás hablando en serio o no, por eso no te puedo responder
Miroku: (colocó la mano de ella sobre el corazón de él) ¿sientes como late? Este corazón late con locura sólo por ti y si me rechazas podría detenerse, es por eso que te preguntaré una vez ¿Sanguito, quieres ser mi novia?
Sango: (se sentía en las nubes, pero disimuló) si te respondiera que sí, prometerías serme fiel
Miroku: como un perro a su hueso
Sango: ¿qué quiere decir eso?
Miroku: que siempre estaría tras tuyo
Sango: ¡vaya analogía!
Miroku: entonces ¿qué me respondes? Mi vida depende de tu respuesta
Sango: dramático… está bien, como no quiero que mueras… te diré que sí… sí acepto ser tu novia
Miroku: (se le fue encima tumbándola sobre la cama) te amo morena ¡por fin te lo puedo decir! (le dio un cariñoso beso cargado de infinito amor)
Durante la noche al igual que los demás durmieron juntos y por más que desearon llevar su las recién entablada relación al siguiente nivel, pero no pudieron porque toda la noche Shouji los interrumpió con su molesto llanto una y otra vez. Al punto que casi no pudieron conciliar el sueño.
Sango: (semi dormida, con ojeras y despeinada, se dirigió al cuarto de baño para arreglarse un poco. Si su recién estrenado novio la veía así se iba a morir del susto.
Terminó de arreglarse y se dirigió a la cocina) buenos días Inuyasha
Inuyasha: (al verla se espantó) ¿Qué te sucedió? Luces terrible… no me digas que Miroku te mantuvo despierta toda la noche
Sango: (sosteniendo una taza de café caliente lo miró feo) prefiero obviar tu absurdo comentario y esperar a mañana para que sepas el porqué de mi aspecto… está noche te toca a ti (soltó una risita burlona) voy a preparar la leche del pequeño monstruo
Inuyasha: ¿qué no se suponía que no debía llamarlo así?
Sango: (le lanzó una mirada asesina) luego de anoche… te doy la razón, es un pequeño demonio. Durante el día se portó cual angelito, pero durante la noche nos hizo la vida imposible
Inuyasha: mejor ve a descansar y entrégamelo. A mal paso es mejor darle prisa
Sango: ¡ten! (le entregó la mamila) hazte cargo desde ahora, ve tú a la habitación y cuídalo… yo… ¡quiero dormir! (caminaba dando tumbos cual zombi)
Inuyasha: ¡ay por favor, cómo si cuidar de un bebé fuera tan difícil! (fue tras de ella)
Al llegar a la habitación el tomó al pequeño monstruo y dejó a sus amigos descansar.
Lo llevó a su habitación y lo recostó entre un montón de almohadas a manera de trinchera.
Kagome: (tocó a la puerta) ¿puedo pasar?
Inuyasha: pasa pequeño ratón. Nuestro turno ya empezó
Kagome: ¡oh, cosita más linda! ¡Me moría de ganas de verte!
Inuyasha: hasta que al fin reconoces que te mueres por mí
Kagome: ¡tonto! Le hablaba al bebé y aquí el desmemoriado e introvertido eres tú
Inuyasha: ¿ah? A que va ese comentario, no entiendo
Kagome: es lógico viniendo de un rey mono como tú
Inuyasha: ¿quieres guerra desde tan temprano?
Kagome: ¿cuándo hay paz entre nosotros?
Inuyasha: cuando… cuando… (Pensó un par de segundos) tienes razón, nunca hay paz. Bueno como deberemos compartir el cuidado del pequeño monstruo el día de hoy deberemos hacer una tregua ¿Qué te parece?
Kagome: como quieras, yo no tengo nada porque pelear contigo
Inuyasha: ok. Nos dividiremos las tareas. Tú le cambiaras los pañales, darás de comer, bañaras y lo harás dormir
Kagome: ¿y tú que se supone que harás entonces?
Inuyasha: yo lo cuidaré de noche, ya que según Sango durante el día se porta bien y por la noche es un verdadero demonio
Kagome: ¿dices por la noche? Uhm, ¿qué habrá pasado anoche entre esas cuatro paredes?
Inuyasha: ¿estás sospechando lo mismo que yo?
Kagome: puede que sí, pero si pasó algo o hubo algún tipo de confesión al menos Miroku estaba sobrio, no como otro que conozco que no se acuerda de nada o se hace el que no recuerda
Inuyasha: llevas días insinuándome algo pero no sé que es ¿de qué se trata?
Kagome: ¡uish olvídalo! Mejor sigue con amnesia y por cierto prepárate para ir de compras porque el bebé ya no tiene pañales ni leche
Inuyasha: ¡¿yo salir a pasear con esa cosa?! ¡Ni loco!
Kagome: ¡no es una cosa! Es un bebé y es nuestro deber cuidarlo, así que si se supone que yo lo alimentaré, bañaré y cambiaré, al menos ve y has las compras
Inuyasha: está bien las haré siempre y cuando tú vayas conmigo. Yo no tengo ni idea de cómo se hace compras en un supermercado
Kagome: ¿qué acaso nunca has ido a uno?
Inuyasha: (algo apenado) no… ¿qué acaso es raro?
Kagome: tú eres raro, no sé porque me sorprendo a estas alturas.
Bueno alístate, ponte gafas y has algo con tu cabello para que nadie te reconozca, porque si las fans nos ven, no, nos dejaran en paz
Inuyasha: ¿qué también hay fans en los supermercados?
Kagome: (arqueó una ceja) ¿eres o te haces el idiota?
Inuyasha: ¿y ahora por qué me insultas?
Kagome: ok, eres. Haz lo que te dije y date prisa a más temprano mejor
En el supermercado…
Inuyasha estaba fascinado con la gran variedad de artículos que se vendían. No podía creer que en un solo lugar pudieran vender desde comestibles hasta computadoras. Era como un niño con juguete nuevo. Estaba encantada, maravillado y el hecho de empujar el carrito era algo wuau, único e indescriptible para él.
Kagome: ¿en realidad estas disfrutando de estar aquí no es así?
Inuyasha: siempre donde quiera que voy soy asechado por las fans y es la primera vez que puedo caminar entre tanta gente y pasar desapercibido
Kagome: eso es porque llevas gafas y una capucha ¿qué no se te ocurrió antes?
Inuyasha: no. Por el simple hecho que llamo la atención con o sin camuflaje
Kagome: (soltó un fuerte suspiro) ¡ay esto me pasa por andar con un rey mono!
Vayamos a la sección de bebés para compra lo que necesitamos
Compraron lo que necesitaban y algunas otras cosas para la casa como diversidad de ingredientes para preparar variedad de postres y como Kagome sabía que Inuyasha se comería todo lo que prepararía compró el doble de insumos. El problema estuvo en que compraron tanto que ella tuvo que regresar a la residencia en un taxi y él en su respectivo auto.
Durante el trayecto a la residencia el bebé se la pasó llorando y no se calló hasta que vio a Inuyasha y éste lo cargó.
Ya por la noche en la habitación de Kagome…
Inuyasha: (tenía cargado al bebé semi dormido) este pequeño monstruo e tiene de su esclavo. Cada vez que lo quiero poner en la cuna llora
Kagome: al parecer te tiene empatía
Inuyasha: no sé por qué, si yo no soy muy partidario de cuidar niños, es más no me gustan los bebés
Kagome: eso no es cierto. Aún no te conozco lo suficiente pero me da la impresión que te pones una coraza para demostrar lo que no eres.
Cada vez que dices que no a algo es porque no quieres admitir que es lo contrario
Inuyasha: según tú ¿qué quiero ocultar?
Kagome: dices que no crees en el amor de pareja… sin embargo… sientes amor
Inuyasha: sé a qué quieres llegar, llevas mandándome indirectas desde hace días y sí, sí recuerdo lo que te dije la noche que nos embriagamos, pero… no quiero aceptarlo porque pronto te irás y no podre ir tras tuyo
Kagome: (abrió los ojos de par en par) ¿entonces era por eso que fingías amnesia?
Inuyasha: no del todo. En un principio no recordaba nada, pero luego de que modificaste la letra de mi canción intenté comprender para quien iba dedicada y caí en la cuenta de lo que nos dijimos la noche de la fiesta
Kagome: entonces (algo triste) sólo lo dijiste por decir
Inuyasha: (arrullaba al bebé) no… no lo dije por decir, jamás digo las cosa por decir. Si te lo dije es porque lo siento, pero si tú has decidido irte y es mejor que nos olvidemos de lo que pasó esa noche y de lo que sentimos el uno por el otro
Kagome: entiendo… tienes razón (soltó una traicionera lágrima) nunca debí fijarme en ti sabiendo que eras alguien inalcanzable
Inuyasha: (acostó al bebé y esta vez no se despertó. La abrazó y acarició su cabello) el inalcanzable no soy yo, sino tú, porqué por más que quiera estar a tu lado por siempre, sé que tienes un sueño y no quiero ser un obstáculo en tu camino
Kagome: (lo miró a los ojos) ¿entonces? ¿Qué debo hacer con lo que siento por ti?
Inuyasha: (le dio un cálido beso en los labios) no quiero separarme de ti, ni quiero que te alejes de mí, pero… lo único que podemos hacer es disfrutar cada minuto que nos queda juntos y luego vivir con los recuerdos
Kagome: (se puso a llorar) ¡eres cruel! ¡¿Sabes lo mucho que quise evitar enamórame de ti?! Y… y ahora que estoy irremediablemente enamorada, ¡¿me pides que simplemente me quedé con los recuerdos?!
Inuyasha: (no le quitaba la mirada de encima) lo siento pero es lo único que podemos hacer. Lamentablemente nuestro destino es estar separados uno del otro
Kagome: (se limpió las lágrimas bruscamente) y… si… yo decido no irme, si decido quedarme ¿qué ocurriría? ¿Me aceptarías en tu vida… a tu lado?
Inuyasha: lo siento, pero no podría aceptar tal sacrificio de tu parte. No toleraría que más personas se sacrifiquen por mí. Tú tienes un sueño y debes cumplirlo. Cuando lo hayas cumplido, si aún sientes lo mismo por mí, entonces yo te estaré esperando
Kagome: ¿tú? ¿Me esperarás?... ¿lo prometes?
Inuyasha: te lo prometo.
En mi vida no habrá otra mujer a la cual pueda amar que no sea tú
Sellaron aquella promesa con un beso. Un beso que hubiesen deseado que durará una eternidad, pero que sabían que formaría parte de aquellos recuerdos hasta que ella alcanzara sus sueños.
