Cap. 13

Despedidas

La noche transcurrió con normalidad. El pequeño Shouji no les dio mayor trabajo a Inuyasha y Kagome durante la madrugada, por lo que fueron los únicos que no tuvieron quejas del pequeño monstruo.

El grupo completo se encontraba en la cocina desayunando y mimando al bebé, cuando de pronto apareció Houyo, anunciándoles que debía llevárselo, para reunirlo nuevamente con su madre.

A pesar de los problemas que les había causado a los muchachos, ninguno quería separarse del pequeñito, pero como tenían múltiples actividades que cumplir, no les quedó de otra que decirle adiós y quedarse con los recuerdos de lo ocurrido durante los 3 días que lo tuvieron bajo su cuidado.

Durante todo el día el grupo se mantuvo ocupado en diversas actividades, por lo que al volver a su hogar lo único que deseaban era descansar, pero luego de haber pasado al menos una noche en compañía de la chica que les gustaba a cada uno… dormir se hizo algo casi imposible.

Cerca de la media noche dos de los integrantes del grupo se encontraron por casualidad en la cocina.

Miroku: (preparándose un té) ¿qué sucede tú tampoco puedes dormir?

Koga: (bostezando) a pesar que fue un día muy pesado no logró conciliar el sueño

Miroku: te entiendo. Después de haber pasado una noche al lado de mi adorada morena, la habitación se hace enorme y vacía

Koga: sino fuera porque Ayame está de gira, le pediría que venga… aunque no sé si aceptaría

Miroku: (con mirada picara) eh ¿entonces por fin decidiste confesarle lo que sientes?

Koga: aún no. Necesito hallar el tiempo y momento adecuado

Miroku: bah, ¡que lento eres! Si continuas así se va a aburrir y se encontrará a otro

Koga: ¿y qué hay de ti? ¿Hasta dónde llegaste con Sango? Porque definitivamente algo cambió entre ustedes

Miroku: a diferencia tuya, yo si soy directo. Le dije lo que siento por ella y aceptó ser mi novia (soltó un profundo suspiro) ¡lástima que no podemos estar mucho tiempo juntos! Cómo me gustaría tenerla en estos momentos en frente y estrujarla, llenarla de besos y… cosas que no te pienso decir

Koga: ni quiero escuchar.

Y… ¿entre Inuyasha y Kagome? ¿Habrá pasado algo?

Miroku: ese par no pueden ocultar lo que sienten el uno por el otro, pero tampoco dan ni medio paso adelante ¡bah! Son los únicos que podrían disfrutar de su relación a plenitud y no lo hacen

Koga: no olvides que ella se irá pronto

Miroku: no creo que lo haga. Además ¿para qué querría irse?, si acá lo tiene todo

Koga: todo lo que nosotros podríamos querer, pero ella desea ser escritora y eso es algo que no podrá lograr si se queda como parte del grupo

Miroku: no sé para qué se complica tanto la vida. Podría ser la compositora de nuestras canciones y así mataría dos pájaros de un tiro. Permanece al lado de Inuyasha y escribe

Koga: quizá ella no lo ve a así de simple

Miroku: está charla la me dio sueño, mejor me voy a dormir. Mañana tenemos mucho que hacer

3 días después en el estudio de grabación de la corporación Taisho…

Inuyasha se encontraba ensayando junto a Kagome las canciones que tocarían el día del concierto, pero ella le dio una inesperada noticia.

Kagome: creo que ya no hay necesidad que siga ensayando, puesto que no seré yo la que participe del concierto, sino mi hermana y deberías ensayar con ella

Inuyasha: ¿pero qué estás diciendo? Tú eres parte del grupo y es contigo con quienes los chicos y yo queremos cantar, no con Kikyo

Kagome: gracias por el voto de confianza, pero anoche me llamó muy entusiasmada para decirme que el médico finalmente le dio el alta total y en una semana se incorporará al grupo

Inuyasha: y… ¿eso quiere decir que te irás antes?

Kagome: yo… creo que sí. A decir verdad ya tengo mi boleto de avión comprado para el mismo día del concierto

Inuyasha: ¡¿por qué?! ¿Por qué quieres irte el mismo día?

Kagome: fue idea de Kikyo. Ella me consiguió el boleto para ese día, dijo que lo mejor es que me vaya lo antes posible para no interferir en sus planes

Inuyasha: ¡no! ¡No quiero que te vayas tan pronto! (la abrazó con desesperación) de por si saber que te irías en 2 semanas era de por más doloroso para mí, pero saberte lejos antes de lo previsto es aún más doloroso

Kagome: te prometo que mientras esté en la ciudad vendré a verlos, pero definitivamente deberé irme el día concierto. Ayumi viajará conmigo así que no puedo postergar… lo inevitable

Inuyasha: al menos ve al concierto por favor. Hay una canción que quiero que escuches… yo… la compuse para ti

Kagome: ¡en serio! ¿Compusiste una canción sólo para mí?

Inuyasha: en realidad modifiqué la que ya había compuesto para mi padre. No pensaba darla a conocer ya que la compuse sólo para él, pero en cuanto supe que te irías, me afectó tanto que quise perpetuar mis sentimientos por ti en una canción

Kagome: yo… no sé qué decirte, me… siento muy alagada y a la vez algo atemorizada

Inuyasha: atemorizada ¿por qué?

Kagome: por el hecho que la modificaste la canción que tu madre te pidió y podría tomar represalias contra mí

Inuyasha: (algo sorprendido) ¿cómo sabes que mi madre me pidió que le compusiera una canción?

Kagome: yo… bueno… como te lo digo. Por favor no te vayas a enojar conmigo, pero… desde hace un tiempo ya lo sabía, puesto que los vi pelear un día y… como te vi tan mal no quise decirte nada

Inuyasha: descuida, todo eso ya acabó. Ella resultó ser un ser de lo más despreciable y ya no tiene con qué chantajearme por lo que no te puede hacer daño

Kagome: no deberías expresarte así de ella. Después de todo es tu madre y le debes respeto

Inuyasha: el hecho que me haya dado la vida, no la convierte precisamente en una madre. Ella prefirió abandonarme en lugar de quedarse a mi lado y cuando finalmente regresó… no hubo nada en ella por lo que cual yo tuviera que guardarle o tenerle el más mínimo respeto

Kagome: (algo temerosa) ¿se volvieron a pelear?

Inuyasha: más que ello, me enteré el porqué de mi existencia y es una historia dolorosa de lo cual no quisiera hablar

Kagome: entiendo, discúlpame por toca el tema

Inuyasha: no tienes porque disculparte. Tú no tienes la culpa de nada. La única culpable es ella por haberme abandonado (su celular empezó a sonar) no lo puedo creer; es ella, tiene la osadía de llamarme luego de todo lo que descubrí (no contestó)

Kagome: deberías perdonarla e intentar comprenderla

Inuyasha: no la perdonaría así me pidiese perdón y aquella mujer no merece nada de mí

Kagome: tus palabras son muy rudas y tú no eres así, sé que no se ha ganado tu cariño por lo que te hizo, pero aún así deberías darle una oportunidad (agachó la mirada para ocultar su pena) si mi padre estuviera vivo… le daría una oportunidad de enmendar las cosas. Él se fue de la casa cuando yo apenas era una niña pequeña y a pesar que hizo cosas terribles me hubiese gustado verlo de nuevo y pedirle que cambié porque yo si lo amaba ; es por eso que te pido que le des una oportunidad a tu madre

Inuyasha: (la abrazó con cariño) ¿por qué tienes que ser tan dulce y comprensiva? Es esa actitud tuya la que me termina robando el corazón siempre

Kagome: (levantó la mirada entre llorosa) ¿entonces… que harás?

Inuyasha: sólo porque tú me los has pedido… le daré una oportunidad a mi madre de enmendar las cosas, sólo por eso

Kagome: (sonrió y le abrazó con fuerza) me alegra mucho oírte decir ello. Sabía que no podrías ser tan duro

Inuyasha: como me gustaría poder pedirte de igual manera que no te fueras y que me dijeras que te quedarás, pero sé que no es posible ¿verdad?

Kagome: yo lo haría pero eso se significaría arruinar el sueño de mi hermana y dejar de lado el mío, por ello te pido que me esperes y si dentro de un 1 año o 3 lo que sentimos aún sigue vivo, entonces podremos estar juntos

Inuyasha: el simple hecho de tenerte lejos de mí un día ya es una eternidad, pero si a cambio de la espera puedo estar contigo por siempre, entonces te esperaré el tiempo que sea necesario, porque te amo (selló nuevamente su promesa dándole un cálido beso en los labios)

5 días después en el aeropuerto de Tokio…

Una joven artista y su coordinadora se dirigían hacia la salida intentando evitar a la prensa que no dejaba de llenarlas de preguntas y a los multiples fanas que les aclamaban por una foto, una autógrafo o algún tipo de declaración.

Con dificultad pudieron por fin subir a la camioneta que las estaba esperando estacionada fuera del enorme lugar. Una vez dentro pudieron relajarse un poco.

Ayame: ¡wuau! ¡Qué difícil fue poder salir!

Rin: eso se debe a que tu popularidad a aumentado considerablemente desde que la prensa te ha relacionado con Koga

Ayame: uhm, es cierto aunque hasta ahora los artículos publicados en los medios sólo hablan de la gran amistad que hay entre ambos (soltó un emotivo suspiro)

Rin: uhm, ese suspiro a mí me dice que tú querrías algo más que sólo amistad con él ¿no es así?

Ayame: (se sonrojó ligeramente) para qué te lo voy a negar… ¡ay pero no entiendo por qué no se me declara, si es obvio que yo le gusto y él a mí!

Rin: quizá está buscando el momento apropiado, pero si él no se atreve… entonces hazlo tú

Ayame: ¡¿yo?! Pero… no sería algo raro, es decir son los chicos quienes se declaran, no nosotras

Rin: (se recostó sobre su asiento y miró por la ventana, hacia la calle) hay veces en que se debe tomar la oportunidad o de lo contrario está se va

Ayame: te pusiste pensativa, ¿eso quiere decir…? ¿Qué hay alguien que te interesa?

Rin: (sin dejar de ver la calle) entre nosotras no deben, ni pueden haber secretos. Hay un hombre en particular que me interesa, pero… hacerle saber lo que siento sería considerado como traición, es por ello que aunque quisiera gritarle que me encanta, me atrae, me gusta, que quisiera ser más que sólo su socia… no puedo… por respeto

Ayame: socio… socio… socio… mmm… tú trabajas con diversos managers y agentes, pero… con todos tienes un trato muy profesional y para que sea una traición… ¡oh! ¡No me digas que estas enamorada de Sess…! (Rin le tapó la boca)

Rin: ¡shhh!… si ya lo descubriste, no digas nada que esto es un secreto entre tú y yo (señalo con la mirada al chofer)

Ayame: ok, ok, te prometo que te guardaré el secreto, pero dime ¿cómo pasó eso?

Rin: no lo sé, simplemente pasó, fue tan repentino que ni me di cuenta de lo que sentía, hasta el día que casi nos besamos

Ayame: ¡¿en serio?! ¡¿Casi se besan?!... pero ¿por qué casi?

Rin: fue el día que nos tocó cuidar del bebé y la cercanía se dio entre nosotros. Fue como mágico, nos volvimos amigos en un parpadear y luego de cenar por accidente me caí de una silla, él me socorrió y al estar tan cerca uno del otro… casi, casi nos besamos, pero como el bebé se puso a llorar por el golpe que se dio, nos asustamos y nos olvidamos de nosotros mismos

Ayame: pero si casi se besan, eso quiere decir que tú le interesas, así que no entiendo porqué hablas de traición

Rin: porque es obvio que a Kagura aún le interesa él y sufre por no poder estar a su lado

Ayame: entiendo, en ese caso no hay nada que puedas hacer

Chofer: señoritas, hemos llegado

Ambas bajaron de la camioneta y tuvieron que enfrentar un nuevo tumulto de fans y un grupo de reporteros que intentaban entrevistarlas.

Ambas intentaban huir, pero la pregunta de un reportero hizo que Rin detuviera sus pasos y le pusiera atención al susodicho, mientras que Ayame continúo su camino.

Rin: ¿qué fue lo que dijo? ¿Puede repetirlo por favor?

Reportero: ¿de qué cargo se ocupará usted ahora, ya que la presidenta Kagura Sakasagami está agonizando en un hospital?

Rin: (impactada) ¡¿qué Kagura qué?! ¿De dónde saca usted esa información?

Reportero: al parecer la gira la ha mantenido muy ocupada señorita, puesto que la señora Kagura ingresó de emergencia al hospital central hace 2 días por una afección al corazón y sus esperanzas de vida son remotas

Rin entró en shock, no podía dar credibilidad a lo que estaba escuchando, por lo que se dirigió lo más rápido que pudo a la avenida y detuvo un taxi para dirigirse al hospital.

Durante el trayecto al mismo, llamó insistentemente a Sesshomaru, pero éste no respondía su celular, lo llamó a su oficina y su secretaria le informó que estaba en una reunión de la cual tardaría bastante en salir.

Presa de la desesperación le pidió a la secretaria que le dijera a Sesshomaru, que se pusiera en contacto con ella, ya que era una emergencia de vida o muerte.

Al llegar al hospital, pidió ver a su aún jefa. Una enfermera le indicó que se encontraba sumamente delicada y que por nada del mundo la perturbara con comentarios desatinados o le impusiera presión con temas de trabajo.

Le dio su palabra a la enfermera y esta le entregó un uniforme compuesto por un tapa bocas, un gorro, botas y un mandil, todo de tela en color verde.

En cuanto ingresó a la habitación pudo ver a Kagura tendida sobre la cama, rodeada de diversos aparatos, que monitoreaban su ritmo cardiaco y sus signos vitales, mientras que ella llevaba puesta una máscara de oxigeno y en su brazo una sonda que estaba conectada a una bolsa de suero por donde la enfermera le aplicaba los medicamentos.

Enfermera: debe ser breve señorita. La señora necesita mucho reposo y sobre todo tranquilidad

Rin: lo tendré en cuenta, ahora por favor déjeme a solas con ella

Enfermera: de acuerdo, por favor ante cualquier señal extraña que note en la paciente, presione el botón de emergencia (se retiró)

Rin: (tomó la fría mano de Kagura y entre sollozos) ¿por qué estas así? Se suponía que serías fuerte y estaríamos juntas por mucho tiempo ¿Qué ocurrió?

Kagura: (abrió pausadamente los ojos y volteó a mirarla) Rin… no estés triste por mí, tú ya estas preparada para ser mi sucesora… es por eso que elegí este momento para partir

Rin: (lloró) ¡no! ¡No digas eso! Yo te necesito, necesito de tus consejos, necesito de tu amistad, por favor no digas que te vas, quédate, no te vayas aún

Kagura: (sonrió) ya forcé por mucho tiempo este corazón… ya… quiero descansar… hice todo lo que debía hacer y ahora es tu turno de terminar lo que yo no pude

Rin: aún hay mucho que debes hacer por favor no, te rindas

Kagura: no me rindo, es sólo que ya cumplí con mi misión, eso es todo

Rin: ¿qué hay de él? ¿Dejaras que se quede con una idea errónea acerca de ti? ¿No piensas confesarle que no lo dejaste plantado en el altar, sino que estuviste internada en un hospital? ¡Dime! ¿Por qué me dejas todo el trabajo difícil a mí? (su celular sonó) discúlpame, debo responder, vuelvo enseguida.

Sesshomaru: ¿qué es de aquello que me quieres hablar tan urgentemente?

Rin: (llorando) Kagura… Kagura… está… ella está… agonizando en el hospital… ven pronto por favor… ven, ustedes necesitan aclarar las cosas… ¡por favor ven!

Sesshomaru: (se quedó helado ante la noticia) ¿en qué hospital y en que habitación está?

Rin: en el central, habitación 512, pregunta por Kagura Sakasagami… ella… nunca se casó, así búscala por su apellido de soltera

Aquel comentario de "ella nunca se casó" fue más que suficiente para él, para entender que de que todo lo que Kagura la había dicho era una mentira y que le había ocultado una verdad muy dura y dolorosa.

De inmediato dejó todo aquello que estaba haciendo y se dirigió a toda prisa hasta el hospital. Condujo tan rápido como pudo y en cuanto llegó buscó desesperadamente el cuarto donde se hallaba Kagura.

Al ubicarlo, vio a Rin sentada fuera de éste, vestida de verde, hecha un mar de lágrimas.

Sesshomaru: ¡Rin! ¿Qué es lo que está sucediendo?

Rin: (se quitó la gorra y el tapa bocas) ponte rápido esto y no pierdas tiempo. En estos momentos la están tratando de revivir… ella… ya no está consciente… pero estoy segura que quiere verte… ve… no pierdas tiempo y ve a verla… dile que aún la amas y que entiendes… el por qué hizo las cosas como las hizo (no paraba de llorar)

Sesshomaru: (se puso los accesorios) ¿qué es lo que está ocurriendo? ¿Por qué de pronto pasó todo esto?

Rin: no hagas preguntas y sólo entra (lo empujó hacia el cuarto)

En cuanto éste ingreso vio como un grupo de médicos intentaba reanimar el cuerpo inerte de una pálida y rígida Kagura.

De inmediato se le acercó haciendo caso omiso a lo que los médicos le decían.

Tomó su mano, se la besó, acarició su cabello y le dijo: gracias por ser parte de mi vida, siempre te voy a amar, estés donde estés, pero ahora… se libre como el viento, como siempre quisiste serlo.

Uno de los enfermeros, lo sujetó de los hombros y le pidió que se retirara, como éste se negó, se vio forzado a sacarlo y prohibirle que ingresara nuevamente.

Rin: ¿pudiste hablar con ella? ¿Pudiste decirle lo que realmente sientes?

Sesshomaru: sí, y aunque estaba profundamente dormida, estoy seguro que me escuchó

Rin: hay algo que debes saber, algo muy importante que por cobarde no te dije antes

Sesshomaru: sólo dímelo si es que ella está de acuerdo, de lo contrario, deja que se lo lleve consigo misma

Rin: ella nunca me prohibió contarte la verdad, pero… tampoco me autorizó a hacerlo, es por eso que te digo que fui una cobarde, de habértelo dicho, posiblemente ustedes hubieran estado juntos hasta el día de hoy

Sesshomaru: estamos juntos y siempre lo estaremos, porque ella nunca saldrá de mi corazón

Rin: (sintió culpa de estar enamorada de él) en ese caso, antes que ella parta debes saber la verdad, del porqué fueron las cosas

Sesshomaru: todo el tiempo supe que ella me mintió, pero nunca supe por qué (la miró fijamente) tú ¿podrías decírmelo?

Rin: porque no quería lastimarte, por ello, porque ella sabía que le quedaba poco de vida debido a un tumor que crecía cada vez más y más en su corazón un tumor que la mantuvo internada durante una semanas antes de la boda y fue por eso que nunca se apareció y cuando fue dada de alta el cardiólogo le explicó que sólo le quedaban pocos meses de vida y ese fue el motivo por el cual se apartó de tu lado, para que no la vieras sufrir, ni que tú sufrieras por ella

Sesshomaru: (intentó contener las lágrimas y desvió la mirada) así que fue eso. Ella sabía que nos separaríamos pronto y por eso decidió abandonarme… no debió hacerlo (la voz se le entrecortaba) no debió… ella… nosotros… pudimos haberlo afrontado juntos… ¿por qué lo calló? ¿Por qué? ¿Por qué quiso sufrir sola? No estuvo bien

Rin: (lo abrazó) porque ella te amaba más a que a nadie en este mundo, por eso lo hizo

Un médico salió del cuarto y les dio la fatídica noticia, la cual les impactó a ambos, a pesar de haber estado preparados para recibirla.

Rin se desplomó y se puso a llorar de manera desgarradora, por lo que Sesshomaru la abrazó con fuerza e intentó consolarla diciéndole que no se sintiera mal, puesto que ella ya no estaba físicamente, pero que viviría por siempre en los recuerdos de ambos. Sin embargo, él tampoco pudo evitar derramar algunas lágrimas.

2 días después en la residencia I.K.M/habitación de Kagome…

El ambiente era lúgubre, puesto que la noticia del fallecimiento de Kagura había causado un gran dolor en el presidente del grupo y los chicos se sumieron al dolor del mismo, pero lo que también los ponía triste, era la partida de su muy querida amiga Kagome.

Inuyasha: (viéndola empacar) no puedo creer que sea hoy el día en que deba dejarte ir

Kagome: no te sientas triste, aún estaré por la ciudad unos días, así que vendré a visitarte

Inuyasha: te falta empacar algo

Kagome: (miró alrededor) creo que ya empaqué todo… los muebles no me los puedo llevar (sonrió traviesamente)

Inuyasha: mira bien (colocó al lado de la maleta un muñeco de peluche de un ratona gris con un moño verde en la oreja y un mono blanco, ambos abrazados, mirándose de frente)

Kagome: (lo tomó entre sus manos) ¿y esto? ¿De dónde salió? (lo observó con detalle) ¡que lindos! Se parecen a nosotros, excepto que a él le falta su corona, para ser todo un rey mono

Inuyasha: (sacó de su bolsillo una coronita dorada) pensé que no te darías cuenta

Kagome: (le colocó la coronita al mono) ahora sí, ellos dos somos nosotros (sonrió muy animada) gracias por obsequiármelos

Inuyasha: no es un obsequio, es un compromiso

Kagome: ¿compromiso? ¿Por qué?

Inuyasha: sólo existen ellos dos en todo el mundo, los mandé hacer para ti y los quiero de vuelta el día que nos volvamos a ver; el abrazó que se están dando representa el amor que nos tenemos y el hecho que se están mirando significa que entre nosotros hay una promesa por cumplir, es por eso que el día que vuelvas, me los devolverás ya que eso querrá decir que nunca más nos separaremos

Kagome: te lo prometo. Prometo que los cuidaré mucho y en cuanto alcance mis sueños, volveré a tu lado para siempre (estaba a punto de besarlo, cuando Sango ingresó)

Sango: ¡Kagome! ¿Es verdad que te vas hoy? (la abrazó con nostalgia)

Inuyasha: ¿recién te enteras?

Sango: lo siento, he estado muy ocupada preparando los atuendos para el concierto y los que usaran para la gira y es por eso que recién me entero

Kagome: mi hermana llegará en un par de horas y bueno yo… me quedaré en casa de mi mamá hasta el día que me tenga que ir, pero prometo que vendré a verlos seguido

Sango: sí, por favor, no te alejes mucho tiempo, me muero si te veo de nuevo

Inuyasha: ¡ya no exageres! Mañana o pasado la podremos ver de nuevo

Sango: mañana estaremos en Okinawa, pasado en Sapporo, tras pasado en Hokkaido y luego en Miyagi, así que deberemos esperar al menos 4 días para verla

Kagome: descuida, podremos vernos por video llamada, así podremos estar en contacto

Sango: pero no será lo mismo

Inuyasha: ¡ya déjate de dramas! Que si desde ahora estás así, ¿cómo será cuando se vaya a Italia?

Sango: eso ya lo tengo cubierto, cada vez que ustedes no me necesiten, me iré a verla y si no puedo ir, la traeré ¿Qué dices Kagome?

Kagome: uhm… venir de vez en cuando… ¡no es mala idea! ¡Podría venir en cada vacación que tenga! Así no tendría que esperar tanto para estar con ustedes de nuevo

Inuyasha: tonta, yo también ya había pensado en lo mismo

Un par de horas después, en la entrada de la residencia…

Todos incluyendo Ayame estaban reunidos, listos para despedir a su querida amiga

Koga: (le dio un sentido abrazo) te voy a extrañar, aunque creo que más Haku (estaba sentado a su lado y lloriqueaba)

Kagome: les prometo que en cuanto vuelvan de su gira, vendré a verlos

Ayame: me encantó conocerte Kagome (ya sabía la verdad) cada momento que pasamos juntas fue muy divertido

Kagome: igual a mí, cada vez que des un concierto o brindes una entrevista, estaré al pendiente

Miroku: preciosa, las despedidas no existen entre nosotros, sólo es un corto distanciamiento físico. Yo sé que pronto nos volveremos a ver y podre tocar (Sango lo miró feo) tus delicadas manos

Kagome: (sonrió) tú siempre tan ocurrente, te voy a extrañar

Sango: (la abrazó con fuerza) amiga, vuelve pronto

Kagome: lo haré y tú lo sabes

Inuyasha: no quería que este día llegara, pero no puedo retenerte ya que no estaría bien, así que no olvides nuestra promesa

Kagome: ni por un instante (le dio un cortó beso en los labios enfrente de todos)

Todos: ¡wuo! ¡Por fin!

Miroku: que bien guardadito se lo tenían eh, ya era hora que se dejaran de negar lo que sienten el uno por el otro

Inuyasha: ¡cállate Miroku!

Kagome: los veré pronto chicos, mi hermana ya debe estar por llegar, así que por favor les pido que cuiden tan bien de ella como cuidaron de mí (hizo una pequeña reverencia y se alejó con dirección a la calle, donde la esperaba un taxi)

En cuanto su imagen desapareció de la vista de todos un profundo vació invadió sus corazones. Todos estaban tristes por su partida, pero ninguno como Inuyasha que disimulaba su pena, haciéndoles recordar al resto del grupo que debían ensayar para el concierto.

Mientras que el grupo se encontraba ensayando, Kikyo se auto invitó a instalarse en su respectiva habitación.

Se maravilló con lo enorme que era y se sintió cual princesa de cuentos de hadas con el bien abastecido vestuario que había en su walking closet, que parecía más bien una inmensa habitación.

Se sentía tan a gusto y perfectamente cómoda que era cómo si siempre hubiese vivido en aquel lugar; como Kagome le había informado que el grupo iba a estar ensayando hasta tarde, por lo que decidió tomarse el día libre y disfrutar de su nuevo hogar.

Se dio un relajante baño de burbujas, preparó un poco de pop corn en el microondas de la cocina y se puso a ver una película en la sala de proyecciones.

Para cuando se dio cuenta de la hora que era, el grupo ya había terminado de ensayar y en cuanto los sintió llegar, los fue a recibir.

Kikyo: hola a todos, ya estoy en el lugar donde me corresponde

Inuyasha: ¡jah! El lugar que te corresponde es en la sala de ensayos junto a nosotros ensayando para el concierto. Tú más que nosotros es quien necesita ensayar

Kikyo: pero mira que recibimiento más frio me das.

¿Qué hay de ustedes dos? ¿Acaso no me van a dar la bienvenida?

Miroku: (se le acercó, pero no se sintió nada atraído) Inuyasha tiene razón, acabas de llegar y deberías ponerte al corriente, el concierto es en tan sólo 2 semanas y no sabemos cómo te desenvolverás en el escenario.

Me retiro, estoy cansado por haber ¡ensayado tanto! Y necesito descansar

Koga: (le extendió la mano) bienvenida, espero que nos podamos llevar bien, pero desde ahora ten en cuenta que somos un equipo y nos debemos apoyo mutuo, es por eso que debes estar a la par de nosotros (Haku ingresó y al verla, se le gruño)

Kikyo: ¡ay! ¡Qué horrible animal! ¿De dónde se escapó? Hay que llamar al zoológico para que se lo lleven de inmediato

Koga: (la miró feo) Haku es parte del grupo, si postulaste para ser una I.K.M ya deberías saber de él. No sé porqué lo llamas horrible animal

Inuyasha: al parecer, ni al perro le agradas, no estoy seguro que dures mucho tiempo con nosotros, así que mejor no te acostumbres

Kikyo: fui yo quien ganó el concurso, así que esté es mi lugar

Inuyasha: tu hermana te reemplazó por buen tiempo y sin saber nada de música se esforzó desde el primer día para poder estar a la par de nosotros, en cambio tú por el simple hecho de haber ganado, el absurdo concurso ya crees que estás más que calificada.

Es más te pondré a prueba para ver si calificas (la tomó de la muñeca y la sacó de la residencia)

Kikyo: ¿a dónde me llevas? (mientras bajaba unas escaleras)

Inuyasha: al estudio de grabación. Quiero oírte cantar

Kikyo: de acuerdo, es más estoy segura de que en cuanto escuches mi voz tendrás miedo que usurpe tu lugar por lo buena que soy

Inuyasha: (sonrió de lado maléficamente) ¿eso crees? Que confiada eres, pero eso nunca ocurrirá, nadie me puede igualar y menos tú

Una vez en el estudio de grabación le dio una partitura y le pidió que cante

Kikyo: grip, esta canción es sencilla ya la conozco

Inuyasha: en ese caso cántala

Kikyo: de acuerdo prepárate para oír mi melodiosa voz

Las estrellas que, dispersas en el cielo azul están…

Me parecen vigilar y si en algo voy a errar, con su luz a la verdad sin duda me guiaran…

Este mundo material, ahogándonos me impide ver la realidad…

Hay que descubrir el gran valor de la amistad rogándonos…

Inuyasha: ¡basta! ¡No lo tolero más! ¡Cantas desatinado, horrible! Y con una voz gangosa ¿cómo ganaste el concurso?

Kikyo: lo dices de pura rabia, pero yo soy una gran cantante

Inuyasha: escúchate, para que te convenzas (le puso la grabación y se oía horrible)

Kikyo: esa no soy yo

Inuyasha: ¡claro que eres tú! (bufó) ya veo que tendré que trabajar mucho en ti, así que empecemos de una vez.

Mañana por la mañana empieza nuestra gira nacional y no tendremos mucho tiempo para ensayar, por lo que ensayaremos toda la noche y parte de la madrugada si es necesario

Kikyo: quizá canté un poco desafinado por el nerviosismo que siento al estar a tu lado (se le acercó provocativamente como queriendo besarlo)

Inuyasha: ya tengo bastante con mis fans locas de amor por mí, para que tú resultes ser una de ellas (la alejó) así que concéntrate en ensayar

Kikyo: ahora me rechazas, pero yo sé que pronto, me pedirás que no me aleje de ti; además para el público en general tú y yo somos novios

Inuyasha: (concentrado en afinar su guitarra) y también sabrás que eso es mentira, así que no te hagas falsas ilusiones. Ahora concéntrate que sólo te ensañaré una vez lo que debes aprender

Ensayaron durante horas, hasta que les dio el amanecer y estaban tan cansados que se quedaron plenamente dormidos en el avión que los llevó hasta su primer destino.

La gira alcanzó tal éxito que tuvieron que alargarla y en lugar de ser tan sólo 4 días se convirtieron en 10, por lo que al regresar a Tokio, lo primero que hizo Inuyasha fue ir a buscar a Kagome a su casa, pero para su mala fortuna, ella se había ido de paseo a Sapporo con sus amigas, con la intención de alcanzarlo por allá sin que ella supiera que él ya estaba de regreso.

En la terraza de la residencia I.K.M…

Un descorazonado Inuyasha se encontraba emborrachándose solo, para poder ahogar la pena de no poder a su amada. En tan sólo 4 días ella se iría y no sabía cuando la volvería a ver. La había llamado infinidad de veces y su celular siempre estaba fuera de área, le envió varios mails y ninguno respondió, era como si ella no quisiera saber nada de él.

Sus amigos al verlo tan deprimido intentaron reanimarlo, pero fue inútil. Él simplemente se llevaba una botella licor tras otra a la boca y les pedía que lo dejaran a solas con sus penas.

Koga: (quitándole la botellas) ¡ya basta! ¡Emborrachándote no solucionas nada!

Miroku: si no te responde debe ser por algo, quizá quiere sorprenderte o tal vez perdió su celular.

Mañana es otro día y podrás ir a buscarla a su instituto. No te desmoralices

Inuyasha: ¡ustedes no entienden! Para ustedes es sencillo, porque tienen cerca a las mujeres que aman, pero ella… ella… se irá pronto y quien sabe cuando la veré de nuevo (miraba hacía el vacio con la mirada perdida)

Miroku: Ayame ¿no ha sabido nada de ella?

Koga: lo mismo te iba a preguntar, Sango ¿tampoco ha logrado contactarla?

Miroku: no, es extraño ya que la he llamado y mandado correos pero no obtengo respuesta

Inuyasha: algo debe haberle pasado, algo terrible… tengo que ir por ella (se paró de la silla y se fue de bruces al piso)

Entre Koga y Miroku lo levantaron y lo ayudaron a reincorporarse.

Miroku: por ahora no hay nada que puedas hacer, lo mejor es que te vayas a descansar y ya mañana con la mente clara puedes ir a buscarla a donde corresponda

Koga: (sujetando a Inuyasha para que no se caiga) mañana tenemos libre, así que si deseas te ayudaré a buscarla por toda la ciudad si es necesario

Miroku: igual yo. Sin importar donde esté la hallaremos

Inuyasha: (totalmente ebrio) gracias muchachos, gracias por el apoyo

En la habitación de Kikyo…

Se estaba ondulando el cabello con una tenaza, mientras hablaba con su amiga por video llamada.

Tsubaki: ¿crees que pareciéndote a Kagome, él te haga caso?

Kikyo: hasta ahora he hecho de todo para llamar su atención y nada me ha resultado; por lo que me cambiaré el look para así parecerme más a ella

Tsubaki: ¿por cierto sabes si han podido comunicarse?

Kikyo: espero que no. Le pedí a Jinenji que bloqueara todos sus correos y redes sociales y que no permitiera que recibiera ningún tipo de llamada de los chicos o de Ayame, así que debe estar pensando que Inuyasha la olvidó o que ya se enamoró de mí

Tsubaki: pobre, la mandaste a Sapporo haciéndole creer que aún estaban por allá

Kikyo: ¡nah! ¿Quién le manda a ser tan ingenua? Además le advertí que no se fijará en mi hombre. Aunque Inuyasha no me hace caso por ahora, pronto se enamorará de mí y Kagome será parte del pasado.

¡Listo! Terminé de arreglarme ¿Qué tal me veo?

Tsubaki: ¡wuau! En verdad te pareces mucho a ella, pero tu voz y mirada son diferentes. Intenta poner mirada de boba y agudiza tu voz

Kikyo: (hizo lo solicitado) ¿Qué tal?

Tsubaki: ¡excelente! Sino fuera tu amiga, te confundiría con ella.

Tengo una llamada, vuelvo en un momento (por accidente presionó el botón de grabar y todo lo que la cámara filmaba se quedaba grabado en la computadora)

Kikyo: con este nuevo look, de seguro caerás a mis pies Inuyasha Taisho (hablaba frente a la computadora mientras se veía al espejo) ¡ay esa torpe de Tsubaki, dejó la cámara encendida! Uhm, aprovecharé para tomar un poco de aire (en cuanto abrió la puerta de su habitación un embriagado Inuyasha se apareció frente a ella)

Inuyasha: ¡Kagome! ¡Estabas aquí! (se le acercó haciéndola retroceder hasta el borde de la cama)

Kikyo: (aprovechó la oportunidad) sí, así es, volví porque te extrañaba

Inuyasha: (la abrazó con desesperación) te extrañé mucho pequeña, no te vuelvas a ir porque… te amo, te amo, te amo demasiado Kagome, por favor no me dejes (la atrapó entre sus brazos y la besó tumbándola sobre la cama. Acto seguido se quedó dormido)

Tsubaki: ya volví… ¡uoh! ¿Qué lo que está pasando?

Kikyo: (estaba debajo de él y lo hizo a un lado) ¡demonios, demonios, demonios y mil veces demonios! ¡¿Por qué tiene que ser ella y no yo?!

Tsubaki: ¿de qué hablas? Los acabo de ver a punto de… bueno tú sabes

Kikyo: ¡tonta! ¡No estábamos a punto de nada, porque está dormido! El muy idiota me confundió con Kagome y por eso me besó

Tsubaki: ¿te besó? ¡Wuau! ¿Y qué sentiste?

Kikyo: que estaba tocando el cielo y ¡hubiera sido maravilloso si hubiese sido a mí a quien besaba y no a mi hermana!

Tsubaki: entonces hazle creer que tú eres ella

Kikyo: ¡tonta! Se va a dar cuenta en cuanto se le pase la borrachera

Tsubaki: bueno al menos te besó (la computadora emitía una luz roja) ¿eh? ¿Qué es esto? (puso play) ¡uoh! ¡Vaya! Así que le hiciste creer que eras Kagome

Kikyo: ¿de qué hablas?

Tsubaki: mi computadora grabó todo

Kikyo: muéstrame (en cuanto recibió el archivo lo vio) sabes se me ocurre una idea. Ya sé como separar a Kagome de Inuyasha

Tsubaki: ¿cómo?

Kikyo: le pediré a Jinenji que modifique la parte en la que Inuyasha dice Kagome te amo y suene como Kikyo te amo (miró al inconsciente Inuyasha) y aprovecharé que está en mi cama, para hacerle creer que pasamos la noche juntos

Tsubaki: tú sí que eres mala en verdad

Kikyo: en la guerra y el amor todo se vale. Llamaré a Jinenji para que me haga el favorcito

Lo llamó y le explicó lo que necesitaba y éste accedió a ayudarla con la condición que aceptará salir con él al día siguiente y ella aceptó a regañadientes, pero le puso como condición que terminará el trabajo en menos de una hora.

Tsubaki: ¿en verdad aceptaras salir con él? Ese sujeto sigue perdidamente enamorado de ti y no creo que sería bueno

Kikyo: (quitándole la ropa a Inuyasha) lo necesito para mis planes, así que si debo sacrificarme un poco, bien valdrá la pena. Ahora apaga tu cámara que la única que puede ver a mi adorado, desnudo soy yo

Tsubaki: ¿llegaras tan lejos?

Kikyo: soy capaz de todo con tal de tenerlo (lo dejo en bóxer porque le dio vergüenza seguir) ya está listo, mañana en cuanto despierte le haré creer que pasamos la noche juntos

Tsubaki: me voy, mañana tengo que madrugar. Me cuentas que pasó luego ¿ok?

Kikyo: (mientras se desvestía) sí, sí y en cuanto el video editado esté listo te lo mando

Se desvistió casi por completo y se puso un bonito baby dall transparente bastante sensual.

Un rato después recibió el video editado en su celular y se lo envió a su hermana adjuntándole el siguiente mensaje.

Querida Kagome:

Soy tan feliz

Inuyasha se me declaró

Me confesó su amor y estoy

Que no quepo de la felicidad

Te envió el video para que lo corrobores

El video era genuino, lo único que cambiaba era la parte donde Inuyasha decía el nombre de Kagome y en su lugar decía Kikyo y éste finalizaba cuando Inuyasha caía sobre Kikyo en la cama, besándola como dando a entender que iba a pasar algo más.

A la mañana siguiente…

Inuyasha sentía que todo le daba vueltas, tenía un fuerte dolor de cabeza y no recordaba nada de lo que había hecho o dicho la noche anterior, pero en cuanto se dio cuenta que estaba en la habitación de Kagome y recostado en su cama se preguntó a si mismo cómo había llegado hasta ahí, sin embargo se alegró de sobre manera al ver el ondulado y esponjado cabello de su amada.

La abrazó por la espalda y le dedicó un dulce buenos días pequeña, pero su rostro cambió de felicidad a terror, cuando se dio cuenta quien era la chica con quien había pasado la noche. Y al verla semi desnuda al igual que él se espantó aún más.