Cap. 16
Tick tack
Kagome sintió su corazón estremecerse ante la imponente presencia de aquella mujer.
Estaba segura de que Bankotsu regresaría a su lado puesto que no sólo era bella, sino bastante talentosa, tal y como se lo había descrito él, por lo que para sus adentros pensó, que lo mejor era olvidarse de intentar conquistarlo y continuar luchando por alcanzar sus sueños, sin ser él, uno de ellos.
Bankotsu: está corriendo un poco de viento. Mejor entremos
Kagome: (lo miró sorprendida; había ignorado por completo a Midoriko) ¿estás seguro?... es decir… bueno ¿no la vas a invitar a pasar?
Bankotsu: (introdujo la llave en la cerradura) si ella decidió volver es porque debe haber alquilado nuevamente una habitación acá y por ende debe tener como entrar (abrió la puerta y la hizo pasar. Colgó su sobre todo en el perchero y subió a su habitación)
Kagome: (no comprendía esa actitud tan fría y descortés en él) si tú no la haces pasar, yo sí ¡no puedo creer que la hayas dejado parada como si nada en la entrada! (cuando iba a abrir la puerta Midoriko hizo lo mismo desde el otro lado) Miss Goodnight, siate i Benvenuti (Buenas noches señorita, sea usted bienvenida)
Midoriko la ignoró por completo, y subió las escaleras tan rápido como pudo, escabulléndose hábilmente en la habitación de su ex novio.
Kagome no sabía cómo reaccionar ante la actitud de la bailarina, pero de una cosa si estaba segura, con ella de por medio… Bankotsu definitivamente estaba fuera de su alcance.
A la mañana siguiente…
Kagome se levantó algo cansada; puesto que se la había pasado estudiando durante la madrugada y apenas había podido dormir un par de horas.
Sin recordar nada de los últimos eventos de la noche anterior, se dirigió a la habitación de Bankotsu para pedirle que le ayudara con los significados de algunas oraciones que no lograba traducir y como él casi siempre dejaba la puerta de su habitación sin seguro, tocó un par de veces e ingresó, pero se llevó una amarga sorpresa al ver a Midoriko vestida con la pijama de él, durmiendo en su cama.
Sin hacer ruido, cerró la puerta y retornó a su habitación.
Se llevó la mano al pecho para calmar a su agitado corazón y recordó con lujo de detalles lo que había ocurrido la noche anterior e imaginó el porqué la bailarina había pasado la noche en la habitación de su amigo.
Resignada a su suerte, continuó con su rutina matutina y se dirigió a la cocina para prepararse el desayuno.
Ayumi: (sentada a la mesa, tomando su desayuno) buenos días Kagome ¿cómo te fue anoche? Dime… ¿avanzaron algo en su… relación? Ya sabes ¿pasó algo entre ustedes? (estaba curiosa por saber)
Kagome: (con mirada lánguida) buenos días Ayumi ¿terminaste el trabajo que nos dejó el profesor? Yo no pude; hay algunas oraciones que no pude traducir
Ayumi: ¡ehh! ¿Por qué ignoras por completo mis preguntas?
Kagome: si terminaste el trabajo, por favor pásame tus apuntes, no quisiera que me bajen puntos por unas cuantas oraciones sin traducir
Ayumi: (le entregó su cuaderno) las terminé anoche con ayuda de Jakotsu, pero bueno ahora que ya te ayudé con la tarea, dime ¿Qué pasó anoche? ¿Tan mal la pasaste? Porqué estás con una cara de velorio única
Kagome: (mientras copiaba algunas apuntes) todo estuvo bien, el ballet fue espectacular y luego fuimos a cenar a un lujoso restaurant, pero desde anoche la ex novia o mejor dicho novia de Bankotsu volvió a vivir acá (le entregó el cuaderno) gracias, ya pude completar lo que me faltaba
Ayumi: ¡¿qué?! ¿Midoriko está acá? (hizo una pausa) uhm… entonces debe haber sido por eso que Bankotsu se fue de la casa durante la madrugada
Kagome: ¿cómo que se fue?
Ayumi: anoche Jakotsu y yo nos quedamos dormidos esperándolos en la sala, y como el sofá es muy incómodo nos fuimos a dormir, pero alrededor de las 2 a.m. me acordé de la tarea y me fui a buscar a Jakotsu a su habitación y fue en ese momento cuando vi a Bankotsu salir de la suya, con una maleta de viaje en su mano.
No le quise preguntar nada, porque se le veía enojado y me dio algo de miedo
Kagome: ¿lo dices en serio?
Ayumi: ¡claro que hablo en serio! Nunca antes lo había visto enojado y en verdad da miedo
Kagome: (sonrió) eso quiere decir que no durmieron juntos
Ayumi: ¿quiénes?
Kagome: olvídalo, no me hagas caso y termina pronto de desayunar para irnos
Ayumi: ok… ¡oh! Espera, olvide mi libro en la biblioteca, ya vuelvo
Kagome sentía que aún tenía una posible esperanza de conquistar a Bankotsu, puesto que si no había pasado la noche con Midoriko era porque quizá ella en verdad no le interesaba.
Estaba realmente tan feliz con la sola idea, que no se percató que alguien acaba de ingresar a la cocina.
Bankotsu: Buongiorno fascino (buenos días encanto)
Kagome: (casi se atora con el café) Buongiorno (buenos días)… etto… yo… te fui a buscar esta mañana a tu habitación y no te encontré… ¿A dónde fuiste?
Bankotsu: (sirviéndose un poco de café) a un hotel para poder terminar de trabajar
Kagome: oh, entiendo… y… ¿Qué hay de…? (quería saber hasta el último detalle pero le daba vergüenza preguntar)
Bankotsu: ¿Midoriko? (soltó un profundo suspiro) tal y como te comenté anoche, ella ha alquilado una habitación acá por un tiempo, por lo que he decido mudarme a un hotel cercano en lo que dure su estadía acá (Kagome la miraba con ojitos curiosos) y ¿el por qué está en mi habitación? Eso es porque no quiso mudarse a la suya y se apoderó de la mía (miró su reloj) no tengo mucho tiempo, así que iré por mis cosas y me iré (se dirigió a su habitación)
Ayumi: ya volví, ahora si vámonos o llegaremos tarde
Kagome: (muy sonriente) de acuerdo (oyeron gritos que provenían del segundo piso) ¿qué estará ocurriendo?
Ayumi: suena como una mujer molesta por algo
Se asomaron a la sala y pudieron no sólo ver, sino también oír como una enfadada Midoriko le gritaba a la puerta de la habitación de Bankotsu.
Midoriko: (muy enojada) Ti ho detto che ho aperto! Mie cose ci sono aperto che vi dico! Mi fanno causa! (¡te he dicho que me abras! Mis cosas están ahí adentro ¡Abre te digo! ¡Hazme caso!) (Él abrió y le entregó su maleta) uish! Non posso trattare così! Jeandervecceli
(¡uish! ¡No me puedes tratar así! Jeandervecceli)
Kagome y Ayumi no pudieron evitar reírse ante aquel vergonzoso espectáculo, pero antes que la enfadada bailarina se las desquitara con ellas, salieron a toda prisa del hospedaje.
Unos días después en el estudio de grabación de Taiwán…
Durante 4 días seguidos Inuyasha y Kikyo se la habían pasado filmando las escenas románticas del nuevo dorama, inspirado en la vida del grupo, sin embargo Inuyasha estaba llegando al límite de su paciencia y ya no deseaba seguir fingiendo ser el novio de Kikyo.
La última escena que consistía en un beso de despedida acababa de terminar, y Kikyo estaba agradeciendo al staff de producción por su gran esfuerzo, mientras que Inuyasha intentaba contactarse con alguien desde su celular.
Inuyasha: (al escuchar el mismo mensaje de siempre refunfuñó) ¡demonios! ¿Por qué no puedo comunicarme contigo? ¡¿Por qué?!
Kikyo: (tomándolo de los hombros por detrás) ¿qué sucede cariño? ¿Por qué tanta frustración?
Inuyasha: ¡suéltame! Y no me llames cariño que tú y yo no somos nada
Kikyo: ¡oh! Eso es lo que dices tú, pero toda Asia cree lo contrario. Quieras o no aceptarlo somos novios y lo seguiremos siendo hasta que yo quiera
Inuyasha: en cuanto regresemos a Tokio convocaré a una rueda de prensa y hablaré sobre nuestra ruptura definitiva
Kikyo: si haces eso entonces nunca te diré como puedes contactar a mi hermana
Inuyasha: ya no me seguirás chantajeando con eso. Desde que llegaste a mi vida lo único que he querido de ti es que me pongas en contacto con ella y hasta ahora no lo has hecho, es por eso que ya no creo en ti
Kikyo: de acuerdo, para que veas que hablo en serio la llamaré en este instante delante tuyo y hasta dejaré que le hables ¿ok? (marcó un número desde su celular y lo puso en alta voz)
-ciao (hola)
Kikyo: hola querida hermana ¿dime cómo te encuentras?
- ¡wuau! ¡Qué sorpresa! Hacía mucho que no hablábamos
Kikyo: lo siento, pero como ya sabrás he estado muy ocupada, sobre todo con mi novio (puso énfasis en aquella palabra)
-qué bueno que estés bien y que estés disfrutando de tu relación. Yo también tengo… (Inuyasha le arrebató el teléfono)
Inuyasha: Kagome escúchame por favor, entre Kikyo y yo, no hay nada, todo es una farsa; A la única que amo es a ti ¡Kagome! ¿Me escuchas?
-sí, te escucho y me da pena que niegues lo que sientes por mi hermana, estando ella a tu lado, eres de lo peor Taisho ¡No quiero que me vuelvas hablas nunca más! (colgó)
Inuyasha: Kagome… ¿Kagome? ¿Kagome? ¡Contéstame! (re marcó el número pero estaba apagado) Te odio, te odio más que nunca, ¡¿por qué tenías que decirle lo que no es?!
Kikyo: ay, pero que feo me tratas (chasqueó su lengua unas cuantas veces) ¿qué pensaría mi hermana de ti, si te oyera hablándome así? Ay no Inuyasha, debes aprender a moderar tu carácter o sino, Kagome se va a decepcionar de ti
Inuyasha: te detesto, no importa que digas, lo que siento por ti ¡jamás cambará! (se fue muy molesto a su camerino)
Horas más tarde a las afueras de un cine de la ciudad…
Una pareja de "novios" salía tomados de la mano, pero al parecer ella no quería ser reconocida por nadie puesto que llevaba gafas oscuras a pesar de ser invierno y una pañoleta cubriendo parte de su postizo cabello.
Jinenji: ¿por qué siempre que salimos, te camuflas?
Kikyo: ¡tonto! Porque soy alguien muy famosa y si me ven contigo, los medios podrían inventar un montón de cosas que no son
Jinenji: prometiste que si hacía todo lo que me pedías, serías mi novia real y hasta ahora no veo, ni escucho ninguna noticia acerca de tu ruptura con Inuyasha Taisho
Kikyo: eso es porque estamos filmando un dorama inspirado en nuestra relación y muy pronto filmaremos una película y si revelo a los medios que él no es mi novio, entonces todo será un fracaso
Jinenji: eso quiere decir que en realidad no estás con él y ¿eres mi novia real?
Kikyo: algo así. Por ahora seguiremos saliendo a escondidas y cuando revele a la prensa que ya terminé mi relación con él, entonces podremos salir sin temer a ser vistos
Jinenji: ¿y dentro de cuánto será eso?
Kikyo: no lo sé, unos meses o quizá un año
Jinenji: ¿tanto? Yo no quiero esperar tanto por ti. Te amo y quiero que… bueno… yo… quisiera que fueras mi esposa en un futuro no muy lejano
Kikyo: (arqueó una ceja) tonto, ¿Cómo se te ocurre pensar eso? ¿Qué no te das cuenta que yo soy una mega estrella de la música J-pop y que no puedo casarme?… al menos no por ahora
Jinenji: lo sé, lo sé, estoy consciente de ello, pero estoy tan enamorado de ti, que haría lo que fuera para que me aceptes de verdad en tu vida
Kikyo: (pensó: a éste idiota le puedo seguir sacando provecho) entonces si quieres que te acepte como mi novio real, sigue haciendo lo que te dije. Por nada de este mundo permitas que mi hermana pueda mantener contacto alguno con el grupo, y cada vez que te llame, y te diga hermana, usa ese modulador de voz tuyo para que quien esté oyendo crea que eres ella
Jinenji: descuida, tengo todos sus cuentas virtuales hackeadas y tengo bloqueado las llamadas entrantes a su celular, pero a estas alturas ya debe haber cambiado de número ¿no crees?
Kikyo: ¡obvio que sí! ¡dah! Es por eso que debes bloquear sus llama das salientes al extranjero
Jinenji: lo que tu digas mi adora reina (la iba besar, pero ella volteó el rostro)
Kikyo: ya te he dicho que no me beses en público es peligroso
Jinenji: entiendo, discúlpame por ser un imprudente
1 semana después en el edificio del grupo Arai/oficina de la presidenta…
Rin y Sango se estaban poniendo al corriente de los últimos acontecimientos y cómo hacía buen tiempo que no se veían tenían mucho que contarse la una a la otra, y como dos buenas amigas, y mujeres que eran, el tema principal entre ambas era acerca de los romances propios y ajenos.
Sango: fue una verdadera lástima que Ayame no asistiera a la cita, ya que según Miroku; Koga pensaba declarársele esa misma noche
Rin: tuvimos muchos inconvenientes intentado ubicar a Kagome; ¡nunca imaginé que hubieran tantos hospedajes para estudiantes en Roma!
Sango: pero ¿no se te ocurrió buscar en internet primero o en la guia de calles de allá?
Rin: obvio que sí, pero el hospedaje benbenuti my friend, no figura en la red y en las guías de calles está registrado como da nany´s home. Pero bueno lo importante es que logramos dar, al menos con la amiga de Kagome y darle el encargo de Inuyasha
Sango: pues al parecer no lo ha recibido o no le interesó porque aún no hay noticias de ella
Rin: ¿será acaso que ya no le interesamos? O ¿estará castigando a Inuyasha por su deslealtad?
Sango: lo de Inuyasha lo entiendo pero y nosotras ¿Qué?
Rin: no lo sé, en verdad no sé qué pensar. De haberla podido ver, le hubiese explicado todo y le hubiese contado la verdad, pero al final creo el destino se está interponiendo
Sango: y hablando de destino ¿cómo van las cosas entre tú y Sesshomaru?
Rin: ¿a qué te refieres con ello?
Sango: ¡ay por favor, no te hagas la desentendida conmigo! Y ¡Cuéntame! ¿Ha pasado algo… interesante entre ustedes?
Rin: además de sus inexplicables celos de cuando debo entrevistarme con patrocinadores de diferentes productos o presidentes de otras compañías… uhm… no, no hay nada nuevo entre nosotros
Sango: uhm, está celoso, eso quiere decir que le interesas
Rin: yo más bien diría que reaccionas así, porque desde que soy la presidenta del grupo tengo poco o nada de tiempo para dedicárselo y es por eso que nuestra frágil amistad se ha ido deteriorando
Sango: ¿sólo amistad? Pero si tú misma me dijiste que estuvieron a punto de besarse
Rin: eso fue hace mucho y desde ese entonces no ha habido nada parecido entre nosotros
Sango: pero a ti te sigue interesando ¿no es así?
Rin: sí, pero el que me interese no quiere decir que lleguemos a algún lado
Sango: ¡tengo una idea!
Rin: ¿qué planeas hacer?
Sango: eso no te lo puedo decir o se arruinará la sorpresa, pero ten por seguro que la próxima vez que se vean, ustedes tendrán tiempo más que suficiente para confesarse lo que sienten el uno por el otro (le guiño un ojo)
Un par de días después en un hotel de Taiwan…
El grupo I.K.M estaba haciendo maletas para retornar a Tokio, habían transcurrido 4 semanas desde su llegada al país y ya estaban más que listos para volver a su hogar.
Miroku: ¡ay por fin, volveremos a casa! Extraño mucho a mi adorada morena
Inuyasha: si que te ha dado fuerte eso de querer a Sango, ¿no es así?
Miroku: y como no, si ella es la luz que alumbra mi camino, es el aire que respiro, es la musa que me inspira cada día a seguir viviendo
Kikyo: lo ves cariño, ¿por qué no puedes ser igual de romántico como lo es él?
Inuyasha: lo sería, de no ser que debo fingir ser algo tuyo, cuando a quien yo verdaderamente amo es a Kagome, pero descuida el día que vuelva a estar a su lado, podrás ser testigo de todo lo romántico que puedo ser (la miró con una sonrisa desafiante)… con ella
Koga: (estaba pensativo sentado en un sillón, mirando a la calle) los veo en el aeropuerto chicos, no sé qué tiene este lugar, pero no me siento cómodo. Iré a dar una vuelta por las instalaciones del hotel (salió de la suite)
Miroku: creo que ya sé que es lo que tiene
Kikyo: ¿quién lo entiende? Desde que llegamos, no ha parado de decir lo mucho que extraña a su detestable perro, y ahora que ya nos vamos está deprimido
Inuyasha: eso puede ser, porqué sólo volveremos a casa por 3 días y luego deberemos volver por 3 tediosos y largos meses
Miroku: yo creo que está deprimido por no haber podido ver a Ayame desde que volvió de Italia
Inuyasha: ¡nah!, no creo que sea eso, yo creo que está aburrido, eso es todo
En el restaurant del hotel…
Extrañamente estaba vacío, era como si alguien hubiese reservado todo el lugar o los huéspedes se hubieran ido a otro lado. Tan sólo habían unos cuantos huéspedes conversando mientras bebían o degustaban algo.
Como el ambiente estaba tranquilo Koga le pidió al camarero que le sirviera una copa de appel martini y mientras se sumergía en sus pensamientos, la canción de fondo lo sacó de los mismos.
Esa canción: murmuró, se puso algo melancólico puesto que se trataba de Tooi michi no saki (El largo camino por delante) de Ayame e inconscientemente la empezó a tararear, cuando de pronto escuchó que una mujer le murmuraba en el oído la estrofa que decía: oh… nunca he olvidado esos recuerdos de aquel chico que amé, uoh… oh… (En ello él se dio vuelta) y ese chico eres tú
Koga: (la quedó mirando sorprendido) ¿qué… haces acá?
Ayame: (le sonrió dulcemente) vine porque te extrañaba mucho y… también porque quería decirte (le dio un beso en los labios) que te amo y ya no quiero ocultarlo más
Koga: (estaba totalmente sorprendido) yo… no esperaba que las cosas resultaran así
Ayame: ¿así cómo?
Koga: debí ser yo el que te dijera que te ama primero y no tú a mí
Ayame: bueno en ese caso podemos retroceder el tiempo (sonrió de manera adorable)
Koga: (le acomodó el cabello tras de la oreja) eres adorable Ayame por eso te amo tanto
Ayame: y yo a ti (ambos se fundieron en un cariñoso beso y los espectadores presentes aplaudieron su amor)
Koga: creo que la prensa tendrá algo nuevo de que hablar
Ayame: en ese caso que démosle mucho material para que hablen y publiquen en todos los medios que nos amamos por sobre todas las cosas
Koga: concuerdo contigo y… discúlpame por haberme tardado en decírtelo
Ayame: discúlpame tú por no haber asistido a la cita en Roma y por haber llegado tarde al aeropuerto
Koga: descuida, te disculpo todo, pero lo que no te voy a disculpar es que no aceptes ser mi novia de ahora en adelante
Ayame: y si me niego ¿Qué harás?
Koga: (se paró sobre la mesa y gritó a todo pulmón) estoy perdidamente enamorada de esta bella dama, pero no logró que me acepte en su vida ¿Qué es lo que puedo hacer? (los hombres presentes le daban diversos tipos de consejos y las mujeres le decían a ella que lo acepte porque era muy apuesto y romántico)
Ayame: (algo apenada) está bien, está bien te acepto como mi novio pero por favor bájate de la mesa
Koga: lo haré sólo por qué tú me lo pides y porque estoy loco por ti
En el hospedaje de la nana Kaede…
Era de noche y luego de una extenuante semana de exámenes finales, tanto Kagome como Ayumi, retornaban a su hogar para descansar, pero al ingresar se toparon con una escena un tanto comprometedora.
En el sofá de la sala se encontraban Midoriko y Bankotsu viendo una película, pero lo comprometedor era que ella estaba abrazada del brazo de él y tenía su cabeza recostada en su hombro, pero en cuanto él las vio llegar, se zafó del abrazó de su ex y se acercó a las chicas.
Bankotsu: ¿cómo les fue en su examen final?
Ayumi: no tan bien como te está yendo a ti
Kagome: ¡Ayumi! No interfieras en su… relación
Bankotsu: ¿y a ti como te fue? Te sirvió mi ayuda
Kagome: si bastante, de no ser por ti creo que no hubiese podido comprender por completo acerca de la literatura bohemia (fingió tener sueño) si me disculpas estoy un poco cansada, me voy a dormir, hasta mañana a ambos (miró a Midoriko y está sacudió su mano en son de despedida)
Bankotsu: ¿estás segura que no quieres que te ayude con tu trabajo de matemáticas? Esa materia no es tu fuerte después de todo
Kagome: descuida, no está tan difícil (bostezó ligeramente) tú sigue disfrutando de tu película (se dirigió a su habitación)
Ayumi: (en la habitación de Kagome) ¿tú crees que haya algo entre ellos?
Kagome: no lo sé, la verdad que me confunden, por ratos parecen ser muy cercanos y por ratos parecen enemigos, en fin, ya pronto Midoriko se marchará y ahí podremos saber si hay algo o no entre ellos
Ayumi: ya que estoy acá podrías ayudarme con el problema n°23 de la página 554 del libro de algebra (abrió el libro y se cayó un sobre dirigido a Kagome)
Kagome: (lo recogió del suelo) ¿Qué es esto? ¿Por qué tiene mi nombre?
Ayumi: ¡oh lo siento! El día que Ayame vino buscándote, me dio esto, pero me había olvidado de donde estaba, en fin creo que mejor haré el ejercicio sola o le pediré ayuda a Jakotsu
Kagome abrió el sobre y contenía una carta escrita por… Inuyasha y una memoria sd.
La leyó detenidamente y no pudo evitar derramar un par de lágrimas ante las palabras tan llenas de sentimientos que le dedicaba, pero en cuanto recordó por qué se alejó de él, dobló el papel y lo volvió a meter en el sobre, guardándolo en lo más profundo del cajón de su escritorio.
Prendió su lap top y conectó la memoria sd. Éste contenía varios videos de sus compañeros del grupo I.K.M y de sus amigas Sango, Rin y Ayame.
Cada video tenía su propio estilo y variedad de comentarios, pero eran tantos que se quedó dormida mientras los veía.
Una hora después Bankotsu tocó a su puerta y le dijo iba a ayudarla con su trabajo de matemáticas, pero al no recibir respuesta, ingresó.
En cuanto la vio profundamente dormida, sentada frente al escritorio, la tendió sobre la cama y arropó, pero al momento de apagar la lap top, vio el video que le había dedicado Inuyasha, y escuchó como éste le decía que la amaba y que lo que en realidad no sentía nada por Kikyo, que todo era una farsa y que no pararía hasta poder ir a Italia y explicarle las cosas en persona.
Bankotsu supo en ese momento supo que aquel sujeto era quien le había roto el corazón a Kagome en el pasado y se propuso a si mismo mantenerla lejos de él y, no permitir que la volviera a lastimar.
A la mañana siguiente…
Kagome se levantó y al darse cuenta que era tarde, lo primero que hizo fue buscar su libro de matemáticas para terminar los ejercicios que le faltaban, sin embargo para su sorpresa ya todos estaban resueltos y supo en el acto quien los había hecho.
Una gran sonrisa de agradecimiento se formó en su rostro. Deseaba buscar al responsable y darle un fuerte abrazo de agradecimiento, pero prefirió dejarlo para luego.
En cuanto terminó de alistarse se dirigió a la salida del hospedaje y se llevó una ingrata sorpresa.
Bankotsu y Midoriko llevaban puestos sus trajes de ciclistas, con sus respectivas bicicletas, pero lo que vio fue algo que le borró la sonrisa del rostro; ambos se estaban besando muy cariñosamente.
Ante aquella imagen, ella simplemente intentó pasar de manera desapercibida por el lado de ambos, pero no le resultó.
Midoriko: Che tale Kagome? Già andando a scuola? (¿Qué tal Kagome? ¿Ya te vas a clases?, le dijo muy sonriente)
Kagome: (deseando que la tierra se la tragara) Sì, mi fa tardi, arrivederci sí (se me hace tarde, adiós)
Midoriko: a quanto pare sorpreso di vederci insieme (al parecer le sorprendió vernos juntos)
Bankotsu: il migliore sarà a prendere all'aeroporto alla volta (lo mejor será que te lleve al aeropuerto de una vez)
Midoriko: Perché? Perché non ti è piaciuto che lei ci ha visto (¿por qué? Porque no te gustó que ella nos viera)
Bankotsu: Dico questo perché avete intenzione di fare più tardi (lo digo porque se te va hacer tarde)
Midoriko:(sonrió, sintiéndose triunfante) trascura, ma starò per qualche giorno in più (descuida, aún me quedaré por unos días más)
Bankotsu: in tal caso sarà meglio che no, vediamo ancora una volta (en ese caso será mejor que no, nos volvamos a ver)
Midoriko: Perché? Perché ti interessa (¿por qué? Porqué ella te interesa)
Bankotsu: Sì e perché tu non più. Comprensione tra noi come esso non può essere nulla (sí y porque tú ya no. Entiende entre nosotros ya no puede haber nada)
Midoriko: ma ancora ti amo (pero yo aún te amo)
Bankotsu: non è vero, che ho amato, io non avevo tradito. (Eso no es cierto, de haberme amado, no me hubieses traicionado. Ingresó al hospedaje)
Midoriko: (tras de él) Ero confuso che era tutto. Per favore perdonami e dammi una possibilità (me confundí eso fue todo, por favor perdóname y dame una oportunidad. Se abrazó a su cintura por detrás)
Bankotsu: Ho fatto una volta e mi reemplazaste (lo hice una vez y me reemplazaste. Se zafó del abrazo, la miró fríamente)
Midoriko: (al borde de las lágrimas) Ho fatto un errore, non so che cosa ha fatto, io... davvero ti amo (cometí un error, no sabía lo que hacía, yo… de verdad te amo)
Bankotsu: molto più tardi... perché io em... in amore... di Kagome (muy tarde… porque yo… estoy enamorado… de Kagome)
Aquellas palabras terminaron destrozándola por y no pudo evitar romper en llanto, pues sabía muy bien que cuando su ex novio se enamoraba era definitivo y muy en serio.
Por la noche/habitación de Kagome…
Se encontraba concentrada en sus libros, pero por más que intentaba apartar de su mente lo que había presenciado en la mañana no podía.
Sentía que una vez más se había equivocado al escoger al hombre incorrecto, claro que a diferencia de Inuyasha, lo que sentía por Bankotsu sólo era atracción, sin embargo no podía dejar de sentirse triste.
Para intentar disipar su mente se dirigió a la biblioteca del lugar.
Era su espacio favorito en todo el hospedaje, tanto que muchas veces se quedaba en aquel lugar horas de horas hasta que el sueño le ganaba.
Escogió un libro para leer y estaba tan entretenida leyéndolo mientras recorría el lugar, que cuando llegó a la mesa para sentarse a leerlo con comodidad, no se dio cuenta que Bankotsu había tenido la misma idea.
Kagome: (algo nerviosa) hola… yo… vine a leer un rato, pero creo que mejor me voy
Bankotsu: no tienes porque, después de todo hay espacio para los dos
Kagome: sí… es cierto, pero es que yo… bueno… no quisiera interrumpirte
Bankotsu: no lo haces, tú bien sabes que tu compañía jamás me desagrada
Kagome: bueno… yo… en ese caso, creo que me sentaré acá (se sentó frente a él)
Ambos se mantuvieron en completo e incómodo silencio y sólo intercambiaban tímidas miradas de vez en cuando, hasta que Kagome rompió aquel silencio para preguntarle el significado de algunas palabras, haciendo que de aquella manera se entablara una extensa conversación entre ambos que se dilató hasta la madrugada.
En cuanto Kagome abrió los ojos, se percató que se había quedado dormida al lado de Bankotsu y que ambos estaban cubiertos por una manta. Al verlo no pudo evitar sonreír puesto que era la primera vez que lo veía dormido y le pareció más atractivo que otra veces, no quiso despertarlo, por lo que se movió lentamente y al hacerlo un pedazo de papel cayó al suelo, lo levantó y lo leyó.
È chiaro che lui è interessato a te. Prendersi cura di essa per me (Es evidente que él está interesado en ti. Cuídalo por mí)
Midoriko
Sonrió y le dio un beso en la mejilla. Sería posible que él realmente sintiera lo mismo que ella.
En el fondo de su corazón quería creer que sí, pero por fuera tenía algo de miedo puesto que no quería volver a sufrir por estar enamorada, pero… si no se daba una oportunidad no sabría qué era lo que le deparaba el destino.
