Cap. 20

Juntos por siempre

El concierto llegó a su fin. Entre gritos de algarabía, palabras de agradecimiento por parte de los miembros del grupo y ganas de más canciones por parte de los fans.

El concierto ya había terminado y la mayoría de los asistentes se estaban retirando, pero los que tenían pases especiales, estaban aguardando en un salón privado para poder tomarse fotos con su personaje favorito, pedirles autógrafos, entregarles obsequios y desde luego llenarlos de preguntas.

En el camerino…

Los chicos estaban impacientes por llenar de preguntas a Kagome, pero como disponían de muy poco tiempo apenas y pudieron felicitarla por su destacada actuación.

Sango: ¡estuviste genial Kagome!, nos sorprendiste a todos

Kagome: gracias por decirme ello, para serte sincera estaba muy nerviosa por mostrarme en un escenario nuevamente

Koga: ¿y cómo fue que lograste subir?

Kagome: bueno… yo… (Miró a su hermana de reojo) quería verlos antes de que se vayan y decirles que he decidió volver a Tokio y cómo no encontré mejor manera, le pedí permiso a Sesshomaru para que me dejará cantar la última canción y Kikyo me ayudó a convencerlo, diciéndole que juntas haríamos un gran dueto

Inuyasha: ¿entonces? ¿Volverás con nosotros a casa?

Kagome: no precisamente. Aún tengo algunas cosas que hacer acá es por ello que volveré por mi cuenta, pero en cuanto hayan terminado con su gira ten por seguro que estaré en Tokio

Miroku: en ese caso te volveremos a ver muy pronto (alguien les dijo que el tiempo se les acaba y debían atender a sus fans)

Kagome: ya tendremos tiempo de hablar luego muchachos. Vayan a cumplir con sus fanáticos (todos excepto Kikyo salieron)

Kikyo: ¡eres una hipócrita! ¡Ay, si! Quisiste despedirte de ellos y por eso subiste al escenario, ¡mentirosa!

Kagome: ¿qué querías que les dijera? ¡Que te pedí que me dejaras subir al escenario a cambio de no delatarte públicamente! No Kikyo, eso no hubiese sido lo correcto ya que te hubiese puesto al descubierto ante ellos

Kikyo: ¡jah! Tú siempre queriendo quedar como la buena de la trama

Kagome: lamento mucho que siendo mi hermana, tengas sentimientos negativos hacia mí, pero a pesar de todo te quiero

Kikyo: ¡mejor me largo! Después de todo tengo fans que atender

3 semanas después en la residencia de los I.K.M…

Los chicos estaban de regreso en Tokio y la noticia de que Kikyo dejaría el grupo era algo que no les importaba gran cosa a ninguno de los tres, pero lo que si les alarmaba era el hecho que una nueva cantante ocuparía su lugar desde ese mismo día.

Kikyo: (en su habitación con maleta en mano) bueno, creo que esta es la última vez que veré las paredes de este lugar (soltó un suspiró) me encantó vivir acá y si no hubiese sido por el estúpido de Jinenji, aún seguiría siendo parte del grupo y la flamante esposa de Inuyasha ¡uish! En cuanto lo vea le voy a hacer la vida imposible

Houyo: (llamó a su puerta) ¿ya estas lista? El camión de mudanza ya está afuera esperando

Kikyo: sí, sí ya todo está listo. Lleva mi maleta que pesa mucho

Houyo: ¿te costaría mucho pedir por favor? No soy tu sirviente, soy tu ex manager

Kikyo: tú sólo haz lo que te pido y cállate

Houyo: con ese carácter no vas a llegar muy lejos, será mejor que cambies o nadie en este mundo se te va a querer acercar

Kikyo: deja de lado tus consejos baratos y haz lo que te pido y ¡hazte a un lado, que quiero pasar!, ¿los chicos están en la terraza?

Houyo: no lo sé, ve y averígualo tú misma

En la terraza…

Los chicos se encontraban reunidos esperando por Kikyo. Estaban más que ansiosos por verla partir; sobre todo Koga que era con el que peor se había llevado durante todo el tiempo que formó parte del grupo.

Miroku: ¿alguno de ustedes sabe, quien será la chica que reemplacé a Kikyo?

Koga: ni idea, pero lo único que espero es que sea alguien agradable y le gusten los animales, ya que desde que Kikyo puso un pie en esta casa no hubo día que no peleáramos por la presencia de Haku

Inuyasha: no entiendo ¿por qué demonios Sesshomaru nos ha ocultado la identidad de la nueva integrante? Me parece una estupidez de su parte no decirnos nada

Miroku: tal vez es una mujer sumamente hermosa con la que tiene un afer y no quiere que lo pongamos en descubierto

Koga: el ladrón juzga según su condición

Miroku: ¿qué quieres decir con eso?

Inuyasha: ¡ay, como tarda! Ya debería estar fuera de esta casa

Koga: ahora estás desesperado porque Kikyo se vaya y hace unas semanas estabas dispuesto a casarte con ella, pero que voluble eres

Inuyasha: eso era porque Kagome no me hacía caso, pero ahora que las cosas están claras… (En voz baja) lo que más deseo es estar a su lado

Miroku: eso sí que es amor del bueno. No cabe duda que Cupido no debió lanzarte una flecha sino un torpedo (rió alegremente)

Inuyasha: tú no hables mucho, que desde que Sango es tu novia, no paras de hablar de ella ni un solo día

Miroku: desde luego, yo no oculto lo que siento por mi amada morena, a diferencia tuya, yo no tengo temor a demostrar lo que siento

Koga: ahí viene Kikyo, luce algo molesta, lo cual es habitual en ella

Kikyo: bueno muchachos imagino que este el final para mí

Inuyasha: ¡feh! No seas dramática, tan sólo dejas este grupo, pero gracias a que le agradas a Ayame, formaras un dueto con ella

Kikyo: es cierto, en cuanto todo esté listo anunciaremos nuestra unión, pero cantar al lado de ella no será igual que estar a tu lado

Inuyasha: si hubieras sido sincera desde el principio y por principio me refiero a tu audición, posiblemente nunca nos hubiéramos conocido, así que da gracias que al menos tuviste la fortuna de ser parte de nuestro grupo

Kikyo: aún nada está dicho mi querido Inuyasha, por lo que es posible que muy pronto me vean de nuevo por acá

Miroku: espero que no sea pronto

Kikyo: ¡¿qué dijiste?!

Miroku: que espero que tengas existo al lado de Ayame y tengan muchas giras mundiales

Koga: Ayame es una gran artista, así que aprovecha la oportunidad que te está dando y no la desperdicies con tus mentiras y engaños ¿entendiste?

Kikyo: descuida, conmigo a mi lado, estoy segura que su popularidad se disparará hasta las nubes y seremos tan exitosas que los opacaremos

Inuyasha: sí, sí, será como tú digas, ahora ya vete que tenemos muchas cosas que hacer

Kikyo: ¿qué no piensas acompañarme hasta mi casa?

Inuyasha: como ya lo mencioné tenemos (señaló al grupo) mucho que hacer, así que vete de una vez, ten buen viaje, que todo te vaya bien y ese tipo de cosas

Kikyo: está bien, me iré pero no será la última vez que nos veamos, te lo puedo asegurar

Miroku: bueno, al fin se fue ¿y ahora qué? Tenemos el día libre

Koga: yo aprovecharé para descansar. La gira me dejó exhausto

Inuyasha: iré en busca de Kagome, desde que llegamos le he estado llamando a su celular y no contesta, así que lo mejor es que sepa que ¿le ocurrió?

Miroku: tranquilo Romeo, lo más probable es que esté entretenida con sus amigas o haciendo algo importante

Inuyasha: ¿pero que puede ser más importante que estar conmigo?

Koga: ¡uyy! A éste ya se le subió el ego hasta la estratosfera. Mejor me iré a descansar de una vez. En unas horas llegará la nueva integrante y no quiero que me vea con aspecto de cansado

Miroku: ya que tenemos el día libre aprovecharé para invitar a salir a mi adorada morena, los veo luego chicos

Inuyasha: (llamando por celular) me cansé, no me contesta, iré a buscarla a su casa y por toda la ciudad de ser necesario

Koga: ¿qué no piensas estar para cuando llegué la nueve integrante?

Inuyasha: me da igual de quien se trate, ya la conoceré luego.

Un par de horas después en la oficina de Sesshomaru…

Se encontraba terminando de llenar algunos documentos o al menos lo estaba intentado ya que su juguetona novia no lo dejaba terminar.

Rin: (le daba besos en la mejilla, le susurraba al oído, mordisqueaba su oreja) ¿ya terminaste? Deja de trabajar tanto y vámonos a casa

Sesshomaru: sabes que aún no puedo irme, porque primero debo terminar de llenar estos documentos, pero si sigues tentándome de la forma como lo estás haciendo, terminare mañana

Rin: uhm… así que te tiento… ¿y qué tanto?

Sesshomaru: mucho, así que déjame terminar y de ahí iremos donde tú quieras

Rin: ¿donde yo quiera?

Sesshomaru: sí, sonde tú decidas

Rin: (con voz sensual, le susurró al oído) quiero que me lleves al cielo

Sesshomaru: ok, no puedo más con esto (hizo a un lado los documentos, la sentó sobre el escritorio y la colmó de besos) tú ganas, siempre logras hacer conmigo tu voluntad

Rin: (lo abrazó del cuello) por eso me amas

Sesshomaru: eres cruel, sabes cómo tenerme en tus manos

Rin: y tú en las tuyas

Sesshomaru: pero… lamento decirte que en está ocasión no podré ceder a tus deseos

Rin: (extrañada) ¿por qué no?

Sesshomaru: porque en breve llegará la nueva integrante del grupo y es mí deber recibirla

Rin: (se bajó del escritorio) ¡es cierto! ¡Hoy llega K…!

Sesshomaru: no lo digas, que es debe ser una sorpresa para todos

Rin: en ese caso yo te daré otra si terminas rápido con tus documentos

Sesshomaru: si me ayudase presidenta Tashima, terminaría antes

Rin: de acuerdo presidente Taisho, haré su trabajo más placentero (se sentó en la silla de al frente, tomó una libreta y un bolígrafo, y cruzó sus piernas de manera sexy) y dígame señor Taisho ¿qué desea que haga por usted?

Sesshomaru: (sonrió) me encanta tu manera de ser

Rin: lo sé, por eso lo hago

Sesshomaru: muy bien ayúdame archivando estos documentos y contestando estos mails (le señaló la computadora)

Rin: ok (ella digito algo y se lo enseñó) señor presidente ¿Qué debo responder este mail?

Sesshomaru: déjame ver (lo leyó y decía)

Estimado señor Taisho:

Le escribo estas cortas líneas para expresarle mi más profundo amor y manifestarle que me encuentro esperando un hijo suyo.

Atte. Rin Tashima

Rin: ¿y bien que debo responder?

Sesshomaru: (se quedó perplejo) ¿es en serio? ¿Vamos a ser padres? Yo… yo… (La tomó entre sus brazos, la abrazó con fuerza y le dio vueltas en el aire) Te amo, te amo, te amo, más que nunca

Rin: me alegra que me ames, pero amaría más que no me des vueltas, ya bastante tengo con los mareos, como para que me provoques más

Sesshomaru: lo siento, es sólo que me emocioné en demasía ¿estás bien?

Rin: uhm… si los que se mueven somos nosotros y el plante está quieto, creo que sí estoy bien (sonrió)

Sesshomaru: lo siento, no quise causarte malestar alguno y dime ¿desde cuándo lo sabes?

Rin: desde hoy en la mañana.

Luego que viniste para acá me hice una prueba casera y dio positivo, pero como quería estar 100% segura fui a mi doctor y me confirmó que tengo 3 semanas de gestación

Sesshomaru: ¡no lo puedo creer! ¡Seré padre! ¡Tendremos un bebé! (recordó a Shouji) ok desde mañana mandaré a acolchonar toda la casa, no quiero que a nuestro hijo le vaya a pasar algo

Rin: ¡no seas exagerado! Además no lo hicimos tan mal aquella vez… ¿o sí?

Sesshomaru: aquel bebé no era nuestro y casi nos metimos en un gran lio, en cambio a nuestro hijo no quiero que le pase nada

Rin: ya veo que si es niña vas a ser extremadamente sobre protector

Sesshomaru: no tanto. Permitiré que se mude de la casa cuando haya terminado su doctorado, sea en la profesión que sea

Rin: (acarició su mejilla) me encanta verte feliz

Sesshomaru: desde que llegó a mi vida cierto remolino travieso, he sido el hombre más feliz del mundo y ahora con nuestro hijo voy a serlo el doble (le dio un tierno beso)

Esa misma noche en la residencia I.K.M…

Koga y Miroku se encontraban jugando video juegos en la sala, cuando de pronto escucharon el motor de un auto apagándose en la entrada de la residencia.

Koga: parece que Inuyasha por fin volvió

Miroku: no creo que sea él, así no suena el motor de su auto, además escucha (hizo silencio) Haku está ladrando fuerte

Koga: ¿quién crees que sea?

Miroku: ¿será la nueva integrante?

Koga: no lo creo, si fuera ella, sería Sesshomaru quien la presentaría

Escucharon pisadas provocadas por tacones de mujer que se acercaban a la puerta principal.

Miroku: quizá es Ayame

Koga: no lo creo, hoy tenía mucho que hacer

Miroku: vamos a ver ¿quién es? (se asomaron a la entrada y vieron una hermosa mujer de cabellos negros quitándose las largas botas que llevaba puestas)

Kagome: (alzó la mirada y muy sonriente) ¡hola chicos! ¡Volví!

Los dos: ¡Kagome! (corrieron a abrazarla)

Kagome: ¿cómo han estado? ¿Les fue bien en la gira?

Koga: (la miró de pies a cabeza) ¡pareces todo una diva! ¡Te ves fantástica!

Kagome: gracias, fue idea de Sesshomaru que me sometiera a diversos tratamientos capilares, faciales y corporales para poder reintegrarme al grupo

Miroku: ¿entonces tú eres la nueva cantante?

Kagome: sí ¿qué Sesshomaru, no les dijo nada?

Koga: no, es por ello que estábamos a la expectativa acerca de ¿quién se trataría?

Kagome: uhm, debe haber sido idea de Rin que Sesshomaru, no les dijera nada (miró alrededor) e… ¿Inuyasha?

Koga: salió en tu búsqueda, como no tenía noticias tuyas dijo que recorrería toda la ciudad hasta encontrarte

Kagome: entiendo, en ese caso creo que iré a reinstalarme en mi habitación

Las horas transcurrieron dando pase a la madrugada y recién en ese momento un agotado Inuyasha volvió a casa.

La curiosidad por querer saber quién era la nueva integrante lo estaba matando, por lo que decidió infiltrarse en la habitación de su nueva colega.

Inuyasha: (abrió la puerta que estaba sin pestillo) ¡feh! Esta chica es una descuidada ¿cómo puede dormir sin cerrar la puerta?… en fin veré de quien se trata (ingresó a hurtadillas y en la mesa de noche que estaba junto a la cama, vio el muñeco que le había regalado a Kagome) no puede ser, será acaso que se trata de ella (encendió la lamparita y la contempló durante un momento) así que aquí estabas y yo buscándote por todos lados (la luz empezó a molestarla por lo que se despertó)

Kagome: uhm, la luz molesta (parpadeó para adaptarse y vio a Inuyasha) ¡eres tú! Volviste (lo abrazó con cariño) ¿Por qué no me esperaste?

Inuyasha: tonta, te estuve esperando desde la última vez que nos vimos en Italia, pero como no respondías tu teléfono, pensé que ya no querías verme

Kagome: lo siento, se quedó sin batería y no tenía como cargarlo

Inuyasha: el que estés acá significa…

Kagome: sí, así es, soy la nueva integrante del grupo ¿te agrada?

Inuyasha: ¿agradarme? ¡Me encanta, saber que otra vez estaremos juntos! Pero… ¿qué hay de tu sueño de ser escritora?

Kagome: seguiré tu consejo y me volveré compositora… a menos que no quieras, claro

Inuyasha: todo lo que tú haces me encanta, por lo que estaré más que feliz de cantar lo que compongas (bostezó) ya es tarde, me iré a dormir, que descanses (le dio un beso en la frente)

Kagome: Inuyasha espera… yo… bueno… verás… me da un poco de miedo dormir sola, es decir esta casa es muy grandes y las habitaciones están tan distantes una de otra que… no sé si sería posible que duermas a mi lado

Inuyasha: pareces una niña pequeña pidiéndome eso

Kagome: ¡es que me da miedo! Cuando estuve viviendo en el hospedaje, todas las habitaciones eran contiguas y me sentía segura en cambio volver acá… ¡ay si no quieres, está bien, vete!

Inuyasha: no he dicho que no, sólo deja que me ponga el pijama y regreso

Kagome: en ese caso te acompaño a tu habitación

Inuyasha: ok como quieras

Kagome tomó el muñeco que él le regaló y se dirigió a su habitación, se metió en la cama y aguardó a que el terminara de arreglarse para dormir.

Inuyasha: (se metió en la cama) aún recuerdo la vez quedaste dormida acá y al despertar me gritaste todo tipo de cosas

Kagome: (se acurrucó en su pecho) en ese entonces no te conocía y no sabía qué clase de hombre eras, pero ahora que se cómo eres, no me quiero apartar de tu lado

Inuyasha: ni yo del tuyo pequeña (le dio un dulce beso y aquel beso fue convirtiendo en uno más profundo, al punto que el deseo se despertó en ambos) Kagome, si seguimos así las cosas podrían terminar de otra manera

Kagome: (sonrojada) lo sé… tú… ¿quieres que pasé?

Inuyasha: solo si tú lo deseas

Kagome: yo… sí quiero, pero… me da algo de temor

Inuyasha: ¿temor por qué?

Kagome: (se sonrojó totalmente) porque… sería… mi primera vez

Inuyasha: te amo, mi pequeña Kagome y no quiero hacerte nada que tú no desees (le dio un beso en la frente)

Kagome: yo también te amo y quiero que estemos juntos por siempre

Inuyasha: y así será, te prometo que así será

La miró fijamente a los ojos y notó que estaba nerviosa, se le veía tan adorable, ella era tan dulce, pura, inocente aunque de carácter fuerte, ya que cuando quería algo lo tomaba y cuando no, era un rotundo ¡no! Poe lo que no estaba seguro si dar aquel paso esa noche o dejarlo para otro momento. Su cuerpo y corazón la deseaban más que otra cosa en el mundo, pero su lado racional le decía que mejor no, que esperará a que estuviera totalmente segura y mientras lo meditaba ella lo sorprendió con un cariñoso y apasionado beso que hizo que su mente le siguiera la corriente a su cuerpo y corazón.

Entre besos y caricias, poco a poco la fue desprendiendo del pijama que la cubría, empezó por besar sus labios y recorrer con besos cargados de amor su cuello, clavícula, hombros y se detuvo en el nacimiento de sus pechos, la amaba tanto, estaba tan locamente enamorado de ella que sabía que quería disfrutar cada milímetro de su cuerpo, quería recordar casa milésima de segundo de ese momento.

Ella estaba encantada con las caricias de él, se sentía amada, deseada y a su vez protegida, puesto que confiaba plenamente en él y sabía que haría de ese momento el mejor de sus vidas.

Poco a poco le fue retirando las prendas que la cubrían, primero la polera, luego deslizó pausadamente su pantalón hasta dejarla sólo en prendas íntimas.

Al sentir su suave y desnuda piel entre sus manos, hizo un pausa para mirarla nuevamente y hacerle saber lo linda que era y lo mucho que le gustaba su esbelta figura; ella simplemente se sonrojó y le soltó un casi inaudible gracias.

Estaba embelesado con su belleza, su aroma, su actitud, todo en ella le encantaba, no quería que el momento terminará pronto por ello se tomaba su tiempo para irla conociendo más.

Con delicadez le quitó el brasier y antes que ella pudiera cubrirse, él posó su ante brazo sobre sus pechos.

Inuyasha: descuida, iré lentamente para que no te sientas incomoda

Kagome: lo siento, es que estoy nerviosa

Inuyasha: (le susurró) lo sé, no hace falta que disculpes por nada

Retiró poco a poco su brazo y con cariño tomó uno de sus pechos entre sus labios y el otro lo tomó con su mano.

Kagome estaba sumergida en una nube de total deseo y placer, nunca había imaginado que se podía sentir tan bien hacer el amor con el ser amado. Ahora ya comprendía el porqué del significado y diferencia de hacer el amor y tener sexo.

Él la estaba amando, pausada y amorosamente la estaba haciendo sentir amada de verdad, cosa que estaba segura no hubiese podido experimentar con Bankotsu.

Inuyasha se sentía el hombre más afortunado del mundo al poder estar en la situación que estaba. Amarla como lo estaba haciendo era lo más maravilloso que le había pasado.

El sabor se su cuerpo le resultaba exquisito, sentía que podía vivir entre sus pechos el resto de su vida y que nunca se cansaría. Por un momento quiso dejar las cosas ahí, pero el deseo lo estaba consumiendo por lo que continuó con la siguiente fase.

Colmándola de besos desde su ombligo hasta el interior de sus muslo, le retiró la ultima prenda que cubría su desnudes y al sentir que Kagome no quería ser vista, volvió a tomar sus labios, para calmar su temor y hacerla sentir segura.

Inuyasha: ¿deseas que me detenga?

Kagome: no, en realidad no, es sólo que me da algo de vergüenza que… me mires

Inuyasha: eres lo más preciado que tengo y todo absolutamente todo de ti me encanta, así que no sientas vergüenza alguna

Kagome: pero… no es justo, yo estoy totalmente desnuda y tú… aún estas vestido

Inuyasha: si eso lo que deseas, lo cumpliré (se quitó la camiseta dejando al descubierto su fornido abdomen y también la cicatriz que tenía cerca a su corazón)

Kagome: (lo quedó mirando) nunca quise admitirlo, pero… eres realmente sexy

Inuyasha: (sonrió) escucharte decirme eso me hace sentir algo avergonzado

Kagome: ¡avergonzado! ¿Tú?

Inuyasha: sí, me siento de ese modo ya que eres tú quien me lo dice

Kagome: no tienes porque sentir vergüenza, ya que todo en ti me gusta

Inuyasha: ¿ahora lo entiendes? No debes sentir vergüenza de que vea tu desnudes, ya que toda tú eres… perfecta (se lo dijo en tono seductor, arrancando un gemido de placer en ella)

Kagome: tú… (Jadeó) no sé como lo logras, pero me haces querer perder el control

Inuyasha: (mordisqueó su oreja) ¿en serio? ¿Qué tanto? (mientras le hablaba iba delicadamente introduciendo un dedo en su intimidad)

Kagome: ¡ahh!... mucho, me haces perder… ahh… el control por completo

Inuyasha: (mordisqueó y beso su cuello) ¿a qué punto? (introdujó un segundo dedo)

Kagome: (gritó de placer) demasiado, no creo… que ¡ahh! Pueda resistirlo

Inuyasha: (lamió su pecho, mientras introducía y sacaba sus dedos del interior de ella) dime ¿cuánto es que me deseas pequeña?

Kagome: (se estremecía de placer) demasiado (se agarraba con furia de la cama) ya… ¡ahh! No creo que pueda más… por favor… ¡ahh!... no me tortures

Inuyasha: dime que deseas y lo haré realidad (la miró directamente a los ojos)

Kagome: (tragó duro) yo… quiero (sentía los dedos de Inuyasha entrando y saliendo de su interior) quiero… (Gimió) ¡No puedo más!

Inuyasha: puedo seguir así toda la noche hasta que te decidas a pedírmelo

Kagome: (sonrojada) eres cruel rey mono

Inuyasha: no olvides quien manda aquí pequeño ratón

Kagome: está, está bien (derritiéndose del placer) ¡ahh! Inuyasha… ¡hazme tuya! ¡Ya no aguanto más!

Inuyasha: (le depositó un beso en sus labios) como ordenes mi amada Kagome

Se posicionó sobre ella, se quitó el pantalón y mientras la besaba, se fue hundiendo en su ser lentamente hasta el punto en que pudo sentir su pureza.

Ella por auto reflejo clavó sus uñas en la espalda de él y soltó un leve quejido

Kagome: duele, pero es placentero

Inuyasha: (besó sus mejillas) lo sé, pero pronto pasará te lo aseguro (se mantuvo inmóvil por algunos segundos) ¿deseas que salga?

Kagome: no por favor aún no, yo… yo… quiero más de ti

Inuyasha: como ordenes mi amada pequeña

Con suavidad y movimientos lentos la embistió una y otra vez y en cuanto el cuerpo de ella se acostumbró a su erecto miembro le hizo el amor con mayor intensidad.

Ambos estaban sumergidos en un mar de placer único, estaban tan ensimismados en sí mismos que durante un momento el mundo entero dejó de existir y sólo estaban ellos dos y su profundo amor.

Al terminar él se colocó al lado de ella, la colmó de besos y la abrazó.

Inuyasha: te amo pequeña, te amo mucho más de lo que te puedes imaginar

Kagome: lo sé, me amas tanto, como yo a ti

Inuyasha: en eso creo que te equivocas puesto que yo te amo mucho más

Kagome: presumido como siempre, pero así te amo

A la mañana siguiente el grupo completo se encontraba en el salón de un lujoso hotel para dar inicio a una rueda de prensa extraordinaria.

Los periodistas y camarógrafos presentes estaban a la expectativa de saber el por qué de la repentina salida de Kikyo del grupo y el por qué su hermana la estaba reemplazando.

El interrogatorio era tan largo y exhaustivo que los chicos ya se estaban cansados, en especial Inuyasha que estaba perdiendo la paciencia.

Ya había respondido como 5 veces que Kikyo había decido dejar el grupo voluntariamente para formar un dueto con Ayame, pero la prensa seguia queriendo saber el verdadero por qué, pero… una pregunta le dio un giro a la rueda de prensa.

Periodista: y dígame señor Taisho ¿en que quedó lo de su boda? ¿Ya no piensa casarse?

Sesshomaru: señor le recuerdo que nos encontramos presentes mi hermano y yo, por lo que le pido sea más específico

Periodista: usted disculpe señor Sesshomaru Taisho, sin embargo me refería a su hermano, puesto que en vista que la señorita Kikyo Higurashi decidió retirarse del grupo, me gustaría saber qué pasó con los planes de boda que tenían previsto su hermano y la señorita en cuestión

Sesshomaru: dicho compromiso se ha visto anulado por mutuo acuerdo

Inuyasha: no es del todo cierto (la prensa le puso especial atención) ya que mi intención de contraer nupcias con la señorita Higurashi sigue en pie, sólo que no es con la señorita Kikyo Higurashi con quien deseo casarme, sino con Kagome Higurashi (la prensa se enfocó en ella)

Reportero: ¿y usted que responde señorita?

Kagome: (estaba en shock) yo… yo… bueno pues yo… ¿Inuyasha lo dices en serio?

Inuyasha: ¡claro que sí! Eres la única mujer sobre toda la faz de la tierra con la que deseo compartir el resto de mi vida y sino estas dispuesta entonces nunca me casaré, ni me enamoraré de otra.

Tú eres la única mujer por la que he luchado desesperadamente y por la única que fui capaz de abandonar un concierto, atravesar medio planetas sólo para decirte que te amo y por la única por la que mi corazón late con más frecuencia de lo que le está permitido (se arrodilló y tomó su mano) es por eso que te pido formalmente Kagome, ¿me harías el honor de ser mi esposa, para toda la vida sin importar que pase en adelante? (La prensa estaba a la expectativa de su respuesta)

Kagome: yo… yo… debo decirte que eres el primer hombre del cual me he enamorado perdidamente e intentado olvidar con todas mis fuerzas, pero a pesar que lo hice no tuve éxito y también eres el único y verdadero amor de mi vida y es por ello que… sí, si acepto casarme contigo

Los presentes gritaron de emoción, muchos se abrazaron entre sí, y desde luego las fotos y filmaciones del gran momento, no se hicieron esperar.

Todo era dicha y felicidad entre los presentes, pero no todos estaban con la feliz noticia que estaba siendo proyectada a nivel mundial por diversos medios de comunicación.

En un pent-house de la zona más lujosa de la ciudad…

Dos amigas estaban al pendiente de la rueda de prensa y una de ellas explotó en ira.

Kikyo: (furiosa lanzó su tablet al piso) ¡los odio! ¡Los odio por arruinar mi felicidad! Yo debería ser la que le esté dando el sí en este momento y no ella

Tsubaki: pensé que amabas a Inuyasha, ¿por qué de repente dices que lo odias?

Kikyo: ¡estúpida! A quienes odio son a Kagome por quitarme todo aquello que quiero y a Jinenji por abrir su enorme boca y ponerme al descubierto con todos

Tsubaki: piensa que quizá fue lo mejor, después de todo Inuyasha no te ama

Kikyo: ¡si no quieres que te lancé por la ventana, hasta el primer piso!... ¡mejor cállate!

Tsubaki: ¡pero qué carácter! Si sigues así te quedarás sola en este mundo

En la sala del hospedaje de la nana Kaede…

Tanto Ayumi como Jakotsu ya sabían de la noticia y se alegraban mucho por su amiga, pero a la vez se sentían tristes por Bankotsu.

Ayumi: ¿tú crees que él ya lo sepa?

Jakotsu: no estoy seguro, pero si ya lo sabe, mi deber como buen hermano será consolarlo (en ello se apareció)

Bankotsu: ¿qué tal chicos? ¿Qué andan haciendo?

Ayumi: (cerró su lap top) ehh… nada, absolutamente nada

Bankotsu: ¿seguros? Pensé que iban a estar al pendiente de le entrevista que iba a tener Kagome hoy

Jakotsu: ¡oh! ¿Era hoy? ¡Ups! Se nos olvidó

Bankotsu: en ese caso les diré que sería bueno que la llamen para felicitarla por su compromiso

Ayumi y Jakotsu: ¿tú ya lo sabías?

Bankotsu: hace unos minutos me enteré y ya le mandé un mail felicitándola

Jakotsu: (con postura dramática) ¡oh mi pobre hermano! ¡Déjame que te consuele! Se perfectamente cómo te debes estar sintiendo y no hace falta que disimules, en mis brazos puedes llorar todo lo que desees

Bankotsu: (sonrió con jocosidad) ¿de qué hablas Jakotsu? Yo estoy bien, si Kagome es feliz todo estará bien. Los dejo muchachos tengo mucho que hacer (se encerró en su habitación y se lamento profundamente el no haber podido ser él quien la desposará)

2 meses después…

Faltaba apenas un día para el gran acontecimiento y eran más los invitados ajenos como la prensa y gente famosa los que iban asistir que los propios amigos de la feliz pareja.

La residencia I.K.M se había vuelto el punto de reunión de infinidad de fanáticas, puesto que no sólo se amontonaban en la entrad apara poder ver a sus ídolos, sino para también poder ver al sin fin de estrellas que entraban y salían constantemente del lugar.

Inuyasha: (en la terraza de la residencia) ¡este lugar parece más un pequeño estadio que nuestro hogar!

Kagome: eso es porque mucha gente nos quiere y desea estar al pendiente de cada detalle ¿pero sabes quien más quiere verte?

Inuyasha: no me digas que otra loca fan amiga de Miroku, que desea que le firme toda su colección de nosotros

Kagome: no, es alguien muy cercano a ti, pero por circunstancias, uhm un poco difíciles, tuvieron que separarse

Inuyasha: ¿ah? ¿De quién hablas?

Kagome: de tu madre

Inuyasha: ¡¿qué dices?!

Kagome: ella está acá y quiere hablar contigo (abrió la puerta que estaba tras de ella y la dejó pasar) los dejaré solos para que puedan hablar

Inuyasha: ¿qué es lo que deseas?

Izayoi: hijo yo… quisiera que me escucharas sólo un momento por favor. Hay algo muy importante que quiero decirte y también contarte la verdad del porqué te abandoné

Inuyasha: no hay nada que me puedas decir que me interese, ahora si no te importa estoy muy ocupado, ya que por si no te has sado cuenta mañana me caso y te pediría que nunca más me busques en lo que te resta de vida (se iba a retirar cuando)

Izayoi: ¡yo maté a tu padre!

Inuyasha: ¿qué tú hiciste qué?

Izayoi: tú padre y yo nos amamos muchísimos cuando fuimos jóvenes, pero debido a nuestros sueños nos tuvimos que separar, yo me fui a otro país para poder surgir como actriz y cantante y él se quedó acá para formar su corporación.

Cuando volví años después él ya estaba casado con Irasue y… por circunstancias de la vida coincidimos en uno de nuestros tantos viajes y durante ese tiempo fue que revivimos nuestro amor.

Sabíamos que estaba mal, pero aún así nos amamos intensamente y fue por ello que te concebimos, pero… entre mi trabajo, la fama, la falta de tiempo y el hecho que él te prefiriera más a ti que mí, te tome celos, quería que él fuera para mí, no que tú acapararás su cariño y en cuanto decidió dar su vida por la tuya… yo… no te odié, me odié a mí misma, porque sentí que lo había condenado a una muerte segura.

Discutimos durante semanas lo que quería hacer pero hubo un momento crítico en el cual tuvimos que tomar una decisión ya que era tú vida o la de él y cuando se ofreció de donante fue rechazado ya que ninguna persona puede donar un órgano vital estando vivo… sólo los muertos pueden ser donantes.

Fue entonces que nos encontramos en un hotel y me pidió que le disparará ¡me negué rotundamente! Él era el amor de mi vida y no lo iba hacer, pero él insistió, forcejeamos y sin proponérmelo lo asesiné.

Sus últimas palabras fueron para ti, él me pidió que te cuidará y amará, pero no lo pude cumplir ya que al saberlo muerto por mi culpa enloquecí de dolor y fui llevada a un centro mental por un año y luego… llevada presa por 10 años… y fue por eso que te deje lado, aunque esa parte de la historia sólo lo sabe mi abogado y el hecho es que he fingido todo este tiempo odiarte, por miedo a que me rechaces, pero… debido a que tu novia me buscó y me pidió que arreglará la cosas contigo, me armé de valor para contarte la verdad

Inuyasha: ¿por qué no fuiste sincera desde un inicio?

Izayoi: porque le prometí a tu padre que te cuidaría y de quien debía cuidarte era de mi misma.

Hijo por favor perdóname, todo este tiempo lejos de ti pensé cada día como pedirte perdón y decirte la verdad, pero no hallaba el modo

Inuyasha: ¿entonces? ¿Qué es lo que realmente sientes por mí?

Izayoi: (acarició su mejilla y entre lágrimas) eres el recuerdo más valioso que me dejó tu padre y siempre te he querido a pesar que en un principio te tuve celos. Hijo por favor te lo suplico, perdóname por todo este tiempo de abandono, te prometo que si me aceptas de nuevo en tu vida todo será diferente

Inuyasha: no puedo perdonarte de buenas a primeras todo el daño que me has hecho, pero puedo empezar por creerte y darte una oportunidad… mamá

Izayoi: gracias hijo, gracias por ser tú (sonrió entre lágrimas)

Al día siguiente en el jardín de un hermoso club…

Todo estaba listo hasta el último detalle para dar inicio a la ceremonia de bodas más esperada de todas, sin embargo la novia no estaba del todo segura.

Kagome se encontraba a solas en una de las cabañas del club y no podía dejar de sentir culpa por darle el sí al amor de su vida sabiendo que había lastimado del corazón de un hombre que había dado el todo por ella.

Se encontraba sumergida en sus pensamientos, cuando de pronto alguien la sacó de los mismos.

Ayumi: ¿Kagome, estás aquí?

Kagome: ¡viniste! ¡Me alegra tanto verte! (la abrazó enérgicamente)

Jakotsu: ¿qué y para mí no hay un abrazo?

Kagome: claro que sí, ven acá

Jakotsu: pero mírate nada más ¡te ves manific! Definitivamente tengo que ser el fotógrafo principal de este evento

Kagome: me alegra mucho que estén acá chicos, pero… y ¿Cómo esta él?

Bankotsu: (ingresó) ¿te refieres a mí?

Kagome: (lo abrazó con mucho cariño) ¡viniste! ¡No lo puedo creer!

Bankotsu: tú bien sabes que por ti haría hasta lo imposible y faltar al día más feliz de tu vida era algo que no me podía perder

Kagome: ¡gracias!, ¡gracias por ser tan bueno conmigo hasta el final!

Bankotsu: ¿final? Este no es el final, a menos que ya no quieras ser más mi amiga

Kagome: (sonrió) tú bien sabes que siempre seremos amigos (una voz femenina que hablaba italiano se dejó escuchar) yo conozco esa voz… ¿no me dirás que…?

Bankotsu: sí vine con ella, ya que fue quien me convenció de venir

Midoriko: ¡Kagome! ¡Felicidades por tu bo… da!

Kagome: gracias ¿tú hablas japonés?

Midoriko: algo, Bankotsu… ¿me enseñó?

Kagome: no lo puedo creer, todos absolutamente todos mis amigos están acá, que feliz soy. Muchas gracias a todos

Midoriko: sé muy… feliz… para que Bankotsu no esté triste ¿sí?

Kagome: te prometo que seré muy feliz, sobre todo porque sé que tú cuidarás de él en mi lugar

Midoriko: sí, lo cuidaré… por siempre

La ceremonia fue de lo más emotiva, no faltó absolutamente nadie, ni Kikyo, que tuvo que morderse la lengua y sonreír todo el tiempo ante el montón de cámaras fotográficas y filmadoras.

2 años después en la terraza de la residencia I.K.M…

Era una noche tranquila, silenciosa y cargada de estrellas, la cual era testigo del profundo amor que se tenían dos seres perdidamente enamorados.

Kagome: es increíble todo lo que ha pasado en estos 2 últimos años.

Sesshomaru y Rin son más que felices con su pequeño. Ayame y Sango se mudaron acá para poder estar al lado de Miroku y Koga; Kikyo está triunfando al lado de Ayame; desde que se volvieron una dupla les has ido muy bien. Perdonaste a tu madre y ahora se llevan bien, Jinenji se volvió un gran productor de doramas, hemos conquistado por completo el mercado europeo, Bankotsu y Midoriko se casaron y tú y yo pronto seremos… tres

Inuyasha: ¿tres? No me digas que tu madre también se mudará con nosotros, puesto que ya estamos un poco cortos de espacio siendo tantos en la residencia

Kagome: uhm, mi mamá vendrá como siempre de visita, después de todo anda muy ocupada haciéndose cargo de su propio restaurant, sin embargo la persona que vendrá a hacernos compañía se quedará por mucho, mucho tiempo

Inuyasha: en ese caso que mejor se vaya a un hotel o alquile algo que esté cerca

Kagome: no creo que pueda hacerlo puesto que necesitará de muchos cuidados, en especial de los nuestros

Inuyasha: ¿de quién estás hablando? No te entiendo

Kagome: ¿qué te gustaría que sea cantante o escritor o quizá una combinación de ambos?

Inuyasha: (le tocó la frente) no tienes fiebre, por lo que no estás delirando, pero sigo sin entender de que hablas

Kagome: te acuerdas de ¿Shouji?

Inuyasha: ¡cómo olvidar es ese pequeño monstruo! Siempre que me desafiaba a sacar la lengua me ganaba y no sé por qué, se paraba riendo de mí

Kagome: y… ¿dime que te parecería la idea de tener un pequeño monstruo en casa todos los días, durante mucho tiempo?

Inuyasha: ¡no me digas que Sesshomaru y Rin se irán de viaje y nos encargaran a Akago!

Kagome: no será él, pero sí su primo o prima quien nos haga compañía

Inuyasha: ¿su prima o primo? Para que Akago tenga un primo o prima nosotros tendríamos… (Hizo una pausa) ¡Me quieres decir! ¿Qué tú yo, yo y tú?

Kagome: así es

Inuyasha: ¡voy a ser padre! Voy a tener mi propio monstruo saca lenguas (le dio un enorme beso) ¡te amo! ¡Te amo muchísimo mi pequeña Kagome!

Kagome: y yo a ti mi adorado rey mono

-Fin-