Capítulo 2
Conociendo DunBroch
Dormía tranquilamente hasta que Chimuelo empezó a brincar sobre el techo de la casa para despertarme.
-¡ya voy amigo!- le grite para que dejase de saltar
Al salir de la casa fui con chimuelo y le puse el arnés para montarlo.
-¿listo amigo? Hoy tenemos un largo dia-
-buenos días Hiccup- escuche la voz de Astrid saludándome antes de salir volando hacia DunBroch. –¿vas ir a pasear tan temprano?-
-pues… si… es que… ando practicando maniobras con Chimuelo…- le dije esperando que se creyera mi mentira.
-¿puedo ir contigo?... bueno es que… ya hace tiempo que no pasamos un rato juntos…-
Al escuchar eso simplemente pensé, ¡¿Qué?! ¡¿Esta chica quiere matarme confundiéndome?! ¿Ahora porque ya quiere salir conmigo?...
-Es que… me gustaría… pero…, en verdad quisiera practicar a solas para concentrarme más en las maniobras con Chimuelo…, lo siento Astrid…-
-ok no hay problema, nos vemos más tarde entonces-
-si… nos vemos…- me despedí y salí volando con Chimuelo de ese pesado ambiente
Mientras volaba no puede aguantar soltar algunas lagrimas, en verdad Astrid me hacia sufrir en lo mas profundo de mi corazón. Cuando llegue a DunBroch no vi por ningún lado a Merida.
-¡rayos no puede ser que se me haya hecho tan tarde!- grite enojado –ya se ha de haber ido, si seré un tonto…-
-pues no creo que seas un tonto, pero si llegas algo tarde- escuche la voz de Merida, donde vi que estaba sentada en la rama de un árbol.
-vaya no me des esos sustos, ya me iba a sentir demasiado culpable por llegar tarde- le dije mientras ella bajaba del árbol y me reía un poco.
-bien ya que estas aquí es hora de que tú y Chimuelo conozcan DunBroch- me agarro de la mano y me arrastro caminando hacia un lugar más adentro del bosque mientras chimuelo y Angus nos seguían.
Seguimos caminando por mucho tiempo, algunas veces Chimuelo jugaba persiguiendo animales que hallaba en el bosque, pero a pesar de todo lo que llevamos caminando y platicando Merida nunca soltó mi mano además tampoco es que quiera soltar su mano ya que siento que me da valor y me olvido de… Astrid…
-Hiccup ¿estás bien?- me pregunto extrañada al verme cabizbajo
-si, si estoy bien, solo pensaba en cosas sin importancia- le sonreí
-bien pues te muestro… ¡las cataratas de fuego!- me dijo señalando las cataratas
-wow son impresionantes y altas- dije sorprendido
- y vamos a ver si las puedes subir y tomar de su agua-
-¡¿Qué?¡, digo… no creo que sea problema después de todo tengo esta fuerza de vikingo- dije haciendo fuerza en los brazos como para enseñarle mi fuerza y ella empezaba a reír
-bien señor vikingo, empiece a escalar- me dijo aun riendo un poco
-creo que mejor subo hasta allá con Chimuelo… - caminaba hacia chimuelo pero me detuvo.
-alto ahí, debes hacerlo sin ayuda de Chimuelo, vamos yo ya las e escalado, si quieres subo contigo- me sonrió
-esta bien- le dije correspondiendo la sonrisa
Los dos empezamos a escalar la enorme roca que estaba aún lado de la cascada, había partes resbalosas pero aun así no nos llegamos a caer ninguno de los dos, ya cuando llegamos a la sima vi lo feliz que estaba Merida y como bebía agua de las cascadas que con el reflejo del sol parecía fuego.
-ahora comprendo porque se llaman cataratas de fuego- le dije
-así es por el reflejo del sol parece como si fuera fuego además se dice que solo los reyes pueden beber fuego- y después rio un poco –adelante bebe un poco Hiccup-
Me acerque a las cataratas y tome agua.
-ahora eras digno de presumir que bebiste agua de las cataratas de fuego- me dijo bromeando.
-bueno es hora de que me enseñes más de tus tierras misteriosas- dije en tono misterioso y bromeando
-claro, pero primero hay que bajar-
-oh, claro- y reí
Ya después que bajamos seguimos caminando por el bosque de vez en cuando uno de los dos bromeaba con cualquier cosa que uno veía en el bosque, hasta que llegamos a un lugar donde había un círculo de rocas enorme.
-este es el anillo de piedras, nadie sabe bien la magia que esconde…- me dijo rodeándome mientras hacía tono de misterio. –otros dicen que la magia de DunBroch proviene de aquí-
-vaya, que impresionante- dije mientras observaba las piedras
Me metía dentro del anillo de piedras y luego apareció otra vez una de esas luces misteriosas que se llaman al parecer luces mágicas me le quede observando y luego aparecieron más hasta que formaron un camino.
-luces mágicas…- oi decir a Merida mientras se me acercaba –ven vamos…- me dijo haciendo un gesto con las manos para que la siguiera mientras seguíamos las luces mágicas.
-¿Por qué las seguimos?- le pregunte
-ya te lo había dicho cuando nos conocimos, se dice que las luces mágicas te llevan a tu destino- me dijo mientras todavía seguíamos el camino de luces mágicas.
Después de un rato de andar caminando seguíamos tras las luces hasta que llegamos a una cascada y las luces seguían tras la cascada donde se encontraba una cueva donde no se veía nada más que las luces, al salir de la cueva vimos que era una parte del bosque donde abundaban diferentes tipos de flora y había un rio se veía muy hermoso el lugar.
-aquí no había estado antes…- dijo Merida observando todo al igual que yo –es tan… hermoso…- decía sorprendida
-vaya que si lo es… ni siquiera yo en Berk he visto un lugar igual de maravilloso- voltee a ver a Merida –así que este es el destino que nos tenían las luces mágicas eh- dije mientras me acercaba a ella –este podría ser un lugar secreto que nada mas tu y yo conozcamos – dije algo nervioso.
"¡¿pero qué dices Hiccup?! ok a quien sigo engañando, ella en verdad me gusta…"
-si, me agrada tu idea- me dijo con una sonrisa que en verdad hizo que sintiera un cosquilleo. –bueno ahora te enseñare donde vivo que creo es lo único que falta-
Íbamos camino a donde vive Merida pero cada quien en su amigo, ella en Angus y yo en Chimuelo siguiéndola ya que no sabíamos el camino pero mas que nada me encantaba como se veía mientras cabalgaba, en verdad me tenia fascinado.
-¡oye Hiccup, deja de andar en las nubes y baja!-
-¿he?, ¡sí!, ¡claro!- saliendo de mis pensamientos y haciendo que Chimuelo baje –pero aquí sigue siendo bosque yo vi un castillo enfrente aquí cercas- le dije
-sí, pero si llegan a ver a Chimuelo querrán matarlo y no quiero eso ya que es tu amigo y es muy bueno- me dijo mientras acariciaba a Chimuelo -así que tienes que pedirle que te espere aquí, ¿si, Hiccup?-
-está bien, no creo que haya problema ¿verdad amigo?-
-ok entonces sigamos- me dijo con una sonrisa
Le correspondí la sonrisa y me volteé con Chimuelo – escucha amigo debes espérame aquí ¿sí?, no tardare te lo prometo- le dije mientras seguía a Merida.
Llegamos a salir del bosque y observe el enorme castillo que estaba frente a nosotros, no podría creerlo en verdad era grande, cuando pasamos la entrada pude observar que había desde gente, guardias y varias tiendas por todos lados.
-vaya sí que es muy distinto a Berk- le dije impresionado y ella sonrió
-oye Hiccup ¿crees que mañana me puedas enseñar Berk?- me pregunto
-claro, pero tendremos que ir en Chimuelo- y le sonreí
-genial, ahora vamos por algo de comer- dijo feliz y llevándome adentro del castillo
Llegamos a la cocina agarro una manzana y después una bandeja de pastelillos de ahí me llevo al comedor que vaya si era enorme nos sentamos uno a lado del otro y agarra un pastelillo para probarlo.
-esta delicioso, en Berk nadie hace comida así mayormente comemos pescado y pan con mantequilla- dije riendo y ella también reía
-Merida, veo que has llegado- dijo una señora de vestido verde y cabello negro largo –y con un amigo al parecer-
-Mamá, no sabía que seguías por aquí…- dijo nerviosa
-pero si ya es hora de comer, además supongo que tu amigo a de querer comer otra cosa no solo pastelillos-
-Mamaaá…- dijo avergonzada
-descuida no problema- le dije a Merida para que se tranquilizara
-¡Fergus, niños vengan ya a la mesa!- grito la mamá de Merida
En eso vi como llego un gran hombre incluso yo creo un poco más grande que mi padre Stoiko junto con tres niños idénticos con el mismo color de cabello de Merida.
-ya vayan a sentarse muchachos- dijo el hombre grande que supuse seria el padre de Merida
-ellos son mi padre y mis hermanos trillizos Hubert, Harris y Hamish- me dijo Merida al oído
-vaya y ¿quién es él?- pregunto el padre de Merida al verme
-es un amigo de Merida cielo- le respondió su esposa
-amm… mi nombre es Hiccup señor- dije nervioso y él empezó a reír
-que nombre tan extraño- me dijo aun riendo un poco
-si… todos dicen eso- dije ya acostumbrado a oír eso
-y ¿de dónde vienes Hiccup?- me pregunto el padre de Merida
-bueno yo, pues vengo de un lugar más lejano de aquí, soy de…- antes de terminar fui interrumpido por un guardia.
-¡Señor, hay un dragón en la entrada!- al escuchar eso pensé en Chimuelo
-¿Qué? ¿un dragón? ¿En serio?- le dijo dudoso al guardia
-si señor-
-Bueno… un gusto en conocerlos, pero creo que es hora de irme…- me levante y Merida me siguió junto a sus hermanos
-¡Chicos ayúdenme! Ese dragón es amigo de Hiccup y no lo deben de lastimar y si me ayudan les doy mis postres de otro año- vi como sus hermanos asintieron y se fueron por otro lado.
-¿pero qué pueden hacer ellos?- le pregunte
-créeme ellos podrán distraer a mi padre antes de que llegue a la entrada, ahora vamos por Chimuelo-
Me guío por varios pasillos y veía como sus hermanos con una sombra parecida a un dragón y un rugido distraían a su padre hasta que salimos del castillo y pude ver como varios guardias trataban de detener a Chimuelo y él estaba enojado al ver las armas.
-tengo que irme o lo van a matar- le dije a Merida
-bien, tengo un plan –
Me llevó hasta donde estaba Angus nos subimos y arrancamos hacia donde estaba Chimuelo al vernos los guardias se hacían un lado.
-¡Chimuelo ven!- le grite mientras pasamos a un lado de él
Chimuelo comenzó a seguirnos hacia el bosque y allí paramos
-tienes que irte no tardaran en llegar- me dijo desesperada y a la ves triste
-está bien, sé que tengo que irme pero te prometo que mañana vengo para que conozcas Berk- le dije pare que se animara y le di un abrazo que me correspondió –nos vemos mañana- dije mientras subía a Chimuelo para irnos
Me preocupaba en el peligro que llego a estar Chimuelo, pero a pesar de eso no dejaba de pensar en Merida, voltee hacia atrás y vi como regresaba y a varios guardias adentrándose al bosque, vaya en verdad de pura suerte salimos de ese problema, al llegar a Berk no hubo ningún rastro de Astrid y eso fue bueno así que decidí ir a comer algo y también alimentar a Chimuelo ya después me fui a mi casa pero pude observar a lo lejos a Astrid con Patán y por alguna razón ya no importaba así que me fui tranquilo deseando el día de mañana para ver a Merida.
Bueno ya al ver que si hubo gente que si le gusto opte por continuarlo :)
espero les haya gustado el capitulo nuevo y esperen el tercero que empiezan los problemas
pero ya lo subiré como en principios de enero ya que me iré de vacaciones
no olviden dejar Reviews ^^
~ felices fiestas a todos!~ :D
