Cuando desperté esta mañana, no puede evitar sentirme mas afortunado, tenia entre mis brazos al ser más perfecto, no importa el tiempo que pase jamás dejare de sorprenderme por su angelical belleza. Hoy es el día, este día hare de nuestra relación algo oficial, miro detenidamente el saco que use el díaanterior,había tardado horas en encontrar el perfecto…
Desde el momento en que bajamos del tren me apresure en llegar al centro comercial, había ahorrado suficiente y esta ve z esperaba poder encontrarlo, ami lado caminaba sonriente mi buen amigo Murata, no habían pasado algunos minutos de que llegáramos y ya estaba tratando de ligar alguna chica.
-puedes parar de hacer eso Murata, venimos para comprar un anillo no para coquetear con la primer chica que pase frente a nosotros.-adecir verdad me empezaba a sentir incomodo
-Lo siento Shibuya, no todos tenemos la suerte de tener anuestro lado un ángel como pareja-no puedo evitar sonrojarme ante eso. – mira que tal ese, es bonito seguro a von Bielefeld le gusta-
A decir verdad el anillo que apuntaba Murata no era una mala opción, de plata con una cinta atravesada de lo que al parecer era oro blanco, con un diamante azul.
-no lose creo que se ve muy femenino no me gustaría darle a entender a Wolfram que lo veo como una chica, se pondría furioso.-
-Que quisquilloso eres, pero bueno… mira que tal aquel no parece muy femenino y se vería bien en von Bielefeld
-me gusta, entremos para verlo mejor-tuve que arrastrar a Murata ya que al parecer había encontrado una nueva "victima". Una vez dentro un hombre ya mayor nos atendió, le pedí que me mostrara el anillo que anteriormente Murata me indico.
-Tiene muy buen ojo joven, este anillo es una aleación de plata, pedrería lateral de zafiros azules y como diamante central una esmeralda.-Me encantaba era perfecto, la elegancia en que estaban repartidas la pedrería era simplemente perfecta.
-Me gusta, me lo llevo, ¿que precio tiene?-La mano de Murata sobre mi hombro me dio a entender que me calmara.
-Tranquilo Shibuya antes que nada debemos saber si el anillo le quedara a von Bielefeld, necesitan ajustarlo, ¿sabes acaso la medida de su dedo?-sabia que esto podía pasar, así que antes de regresar a la tierra tome uno de los anillos de su joyero, a decir verdad me sorprendió que tuviera uno, pero bueno eso es otra historia, ahora lo importante.
-Tal vez no sepa el numero pero tome uno de los anillos de Wolfram imagino que ha de servir ¿no?- pregunte al vendedor, el solo asintió tomo el anillo de mis manos y comenzó a medirlo en un molde especial.
_Veamos, su medida es veintidós, si, se puede adaptar perfectamente, sobre el precio serian 300000 yenes. Pueden venir dentro de dos días estará listo.-
Antes de irme deje un adelanto, tome mi nota y me marche del lugar solo, si exactamente "solo", ya que mi aparente amigo se fugo con la chica que nos ofreció muestras gratis de una pastelería.
No puedo evitar sonreír, ahora solo necesito encontrar el momento indicado para dártelo, te has empezado a despertar yo solo te miro, el cabello revuelto tus labios entreabiertos tan apetecibles, tus largas pestañas, tu piel nívea, todo en ti era algo irreal, has abierto tus ojos, te has sonrojado, al parecer te diste cuenta que te eh estado observando desde hace rato, te abrazo mas fuerte y hundo mi nariz en tu cuello, el hermoso olor a rosas inunda mis sentidos, era una fragancia picante y sensual.
-Buenos días honey-te has estremecido mientras susurras mi nombre.
-Bu…buenos días – me encanta hacerte sentir así, beso tu cuello, tu mejilla, y finalmente tus labios, primero un suave roce como probando terreno después con mas impulso, as soltado un suspiro y yo aprovecho para profundizar la caricia, exploro tu dulce cavidad, todo en ti es delicioso, mis manos ya no están en tu espalda ahora han empezado a bajar por tu cuerpo, tus delgadas y fuertes piernas, tus suaves muslos,sigo subiendo asta toparme con esa suave tela que cubre tu parte baja, gracias a dios aun usas esos hermosos camisones, acaricio sobre ella tu firme trasero, sueltas un gemido que ahogo en mi garganta mientras me abrazas mas fuerte, abandono tus labios para mirarte, tus sonrojadasmejillas, tus ojos dilatados y esa mirada que muestra el deseo puro, nuevamente beso tus labios esta vez con mas calma, comienzo a bajar mas ..
Toctoc
-¿su majestad esta listo para correr?- la voz de Conrad me saco de mi ensueño, ¿seria un delito matar a tu padrino por Frustración sexual?, una queja de mi rubio prometido me saco de mi plan perfecto para asesinar a mi futuro cuñado. Estas por levantarte de la cama, tomo uno de tus brazos y te abrazo mientras llevo mis labios a tu oído.
-Gomenhoney, te prometo continuar esta noche.-no necesito verte a la cara para saber que te has sonrojado, el tono carmín de tus orejas me lo dice.
Me levanto de la cama, necesito prepararme para matar a mi cuñado quiero decir correr con mi cuñado, si eso.
No he hablado conWolfram después del desayuno, al parecer la vergüenza no se le ha pasado y esta evitándome, ya estoy esperando la noche, Cheri me ha ayudado a preparar la habitación para la ocasión, vuelvo mi mirada hacia el documento frente a mi, al parecer en medio de mi lelandia coloque algunos corazones, y el nombre de mi rubio prometido en medio de uno, pueden creerlo corazones en un pedido de armas, miro disimuladamente a mi serio y un poco gruñón acompañante de trabajo, con cuidado abro uno de los cajones y como si de una pluma nueva buscara escondo el papel entre otros documentos.
-sucede algo majestad- demonios me descubrió, espera tranquilo no te adelantes a los hechos, respira hondo y actúa normal.
-nada de que preocuparse Gwendal- me mira seriamente , como si de esa manera pudiera leer mi mente asta que finalmente quita su vista de mi y sigue con su trabajo, de la que me salve, tomo uno de los nuevos documentos y sigo con mi trabajo, ya después arreglo lo del pedido.
Durante la tarde llego una carta de pirogoff, al parecer el rey Leinar llegara dentro de dos días, Gwendal me ha mirado de manera desaprobatoria una vez mas y yo como buen hombre eh salido huyendo, durante la cena eh sentido la mirada de mi adorado rubio, admito que es gracioso y asta tierno de su parte cuando respondo a sus miradas con mayor intensidad y el voltea a ver hacia otro lado, ¿Cómo es que me mantengo firme? Bueno es porque un hombre decidido es capaz de todo, y mas si tu motivación es un rubio de ojos esmeraldas y labios tan apetitosos, Gunter me llama al parecer me ha preguntado algo.
-su majestad ¿se encuentra bien?- al parecer me he vuelto a perder el hilo de la conversación y ahora soy el centro de atención de todos en la mesa.
-Estoy bien, ¿que me decías?- Cheri me ha mandado una sonrisa, creo que se dio cuenta de mis fantasías hacia el menor de sus hijos
-he dicho que los 10 nobles llegaran mañana- ¿los nobles? O si la junta de estado, rayos lo había olvidado, y yo que pensé que pasaría tiempo a solas con mi honey, de haberlo sabido no me hubiera dado prisa en terminar con el papeleo.
-Entiendo, con su permiso eh terminado, que tengan una buena noche todos- en el momento en que me he levantado, los demás lo han hecho, con un gesto de mi mano les indico que no es necesario. Paso aun lado de Wolfram mientras rozo su mano.
-te espero en la habitación- le susurro seductoramente.
-s…si- te has vuelto a sonrojar, realmente eres adorable, antes de irme intercambio mirada con Cheri al parecer todo esta listo. Yo solo espero que no haya exagerado demasiado.
….
Me encuentro frente mi habitación, no se lo que me espera dentro, miles de posibles escenarios han inundado mi mente, como una habitación hecha para sadomaso por ejemplo, mis manos tiemblan sobre el pomo de la puerta, tomo valor y la abro lentamente.
-Fantástico- fue lo único que pude decir, a decir verdad Cheri seria la primera persona ala que le pediría consejo para este tipo de cosas, la habitación en si no tenia objetos de tortura ni trajes de cuero como había pensado, era simplemente perfecta, alrededor de la habitación había velas rojas y blancas, pétalos de "hermoso Wolfram" e "inocencia de Yuuri" esparcidos por toda la cama, una mesa y dos sillas al lado del balcón, sobre la mesa dos copas de cristal y una cubeta de hielos con lo que parecía ser vino. El dulce aroma de las velas y las flores le daban un toque romántico y erótico. No pude sentirme mas satisfecho, el lugar estaba perfecto ahora solo faltaba el invitado de honor. Me acerco ala mesita de noche junto ami, sobre ella esta la cajita que definirá mi futuro, al cogerla se ha caído un papel, lo recojo y leo atentamente.
"Espero que le guste su majestad, dentro del cajón esta un regalo para ambos"
De inmediato abro el cajón de la mesita de noche y lo que encuentro me sorprende, solo un poco diría yo, a decir verdad ya me lo esperaba de mi "amorosa "suegra, dentro del cajón había algunos pañuelos, una botellita con una forma extraña, al leer "lubricante" todo quedo claro. Coloque todo dentro de nuevo, me acerque al armario y de uno de los cajones saque algunos condones regalo de Murata "todo con protección" me dijo, los guarde junto con lo que me regalo mi suegra y me acerque al balcón a esperar. No pasaron ni diez minutos cuando la puerta de la habitación empezó a abrirse, voltee ilusionado de ver su expresión, mirabas asombrado la habitación camine hacia la mesa y serví las copas, tu solo me mirabas avergonzado, el ligero temblor de tu cuerpo me dijo lo nervioso que estabas, me acerque asta estar frente a ti, te ofrecí una copa y tome tu mano izquierda.
-Wolfram hemos estado juntos por cuatro hermosos años, en los que eh pasado los mejores momentos de mi vida a tu lado y no me arrepiento de ello, en el pasado por mi ceguera y estupidez te llegue a herir con mis actos y comentarios acerca de esta relación y por ello te pido perdó también te doy las gracias, por no rendirte, por estar ami lado cuando mas te necesitaba, por ser ese escudo protector, por darme la mano para levantarme, por guiarme en mi camino, por aceptarme con todos mis defectos y virtudes, y por sobretodo, por amar a este atolondrado,despistado,ingenuo, enclenque rey que tienes -has sonreído y una lagrima empieza asomarse por tus hermosos ojos.
-Wolfram quiero estar a tu lado siempre, protegerte, consentirte, amarte, como realmente te mereces-saco de mi bolsillo la cajita negra, la abro mientras me arrodillo frente a ti.- por eso. Wolfram Von Bielefeld me harías el honor de casarte con migo- has soltado la copa de vino y me observas atentamente. Me estoy empezando asustar, te as quedado ahí parado sin decir nada.
-¿estas seguro de esto,Yuuri?- por fin lo ha hecho, comenzaba a preocuparme.
-Por supuesto- digo sin vacilar, jamás había estado mas seguro de algo en mi vida.
- No soy una mujer por mas que quieras-eso a sido una puñalada en la espalda, yo tenia la culpa por eso.
-Lose.
-No soy delicado, ni frágil como una chica, tampoco tengo senos o una vagina-¿De verdad tiene que ser tan detallista en ese aspecto? Dios la rodilla me esta empezando a doler-No puedo salir de la mano contigo en tu mundo, no puedo darte hijos- ha empezado a llorar, me levanto rápidamente y le abrazo.
-Soy caprichoso, orgulloso, celoso, posesivo, bipolar, realmente ¿estas seguro de atar tu vida ala mía?-Me separo lentamente de ti, levanto tu mentóny te beso despacio.
- Te amo por quien eres, tus defectos y virtudes, son lo que te hacen ser único y especial, no me importa que no seas una mujer o que seas frágil como una, de que me sirve tener a mi lado alguien que no puede soportar el peso de su propia alma, tal vez no tengamos hijos, pero siempre podremos adoptar, así como lo hicimos con Greta, te amo a ti y solo a ti, a quien quiero como esposo es a ti, mi hermoso Wolfram mi pequeño diablillo con corazón de oro y rostro de ángel.- beso nuevamente sus labios, al parecer te as calmado un poco, con mis pulgares retiro esas gruesas lagrimas, saco del estuche el anillo y tomo nuevamente tu mano mientras coloco en el cuarto dedo el símbolo de nuestro amor- a si que Wolfram von Bielefeld – me resulta extraño llamarte así, tan formal.
-¿Te casarías conmigo? –me abrazas del cuello mientras me gritas un gran "siiii", la fuerza con que te lanzaste nos ha llevado a ambos hacia el colchón, pétalos de flores vuelan a nuestro alrededor.
-Te amo Yuuri-me sonríes como solo tu sabes hacerlo, me acerco a tus labios y te beso, tranquilamente saboreando lentamente, tus manos empiezan a desabrochar mi saco con un poco de nerviosismo y ansiedad, yo te imito, una vez retirada la parte de arriba cambio de posición teniéndote debajo, vuelvo a besarte con mas pasión , mis manos comienzan a recorrer tu pecho, el aire comienza a pesarme, abandono tus labios, haces una pequeña queja que es sustituido por un gemido, tengo uno de tus pezones en mi boca mientras el otro lo estimula mi mano, lo succiono, lamo y muerdo suavemente, tus gemidos son como musica para mi, una vez terminado con uno comienzo con el otro , llevas tu mano a mi cabeza mientras la otra es colocada un tu boca como un intento para callar tus gemidos, comienzo a bajar mientras dejo tras de si un camino de besos, llego a tu ombligo y doy un lengüetazo , bajo un poco mas asta toparme con tu pantalón, estoy apunto de retirarlo pero me detienes.
-Espera Yuuri- por un momento creí que te habías arrepentido, pero después de ver como te sacabas las botas y desabrochabas el pantalón, no pude evitar excitarme un poco mas, en un movimiento rápido me deshice de mis zapatos y pantalón al igual que tu, ahora estábamos iguales solo una prenda nos separaba, te tomo nuevamente y te siento sobremi , soltamos juntos un gemido accidentalmente hemos rozado nuestras sensibles zonas, vuelvo a besarte con ferocidad, deshago el nudo de la ropa interior y tomo tu miembro, comienzo a masajearlo con ritmo, te aferras a mi espalda mientras intentas decir mi nombre.
-m…mass..yu…yuuri…-como buen amante obedezco tu orden, tus gemidos empiezan a aumentar, llevas tu mano a la mía como intentando seguir el mismo bamboleo. Llevo mis labios a tu oído
-Eres tan lindo Wolfram, y tan sensual-tomo entre mis labios tu lóbulo y le succiono, los gemidos comienzan a aumentar de volumen, pronto terminaras, aumento un poco más el ritmo.
-Yu..yuuri…me ..ve…ngo… ahhhh- terminas en mi mano y dejas caer tu peo sobre mi, realmente tu rostro mientras te corrías fue lo mas excitante, tus ojos entrecerrados y dilatados, tus sonrojadas mejillas, tu cabello pegado a tu rostro por el sudor y ese hilo de saliva en la comisura de tu labios. Diablos mi erección duele demasiado y clama por atención, te recuesto en la cama, me doy vuelta y me acerco a la mesilla de noche saco la botellita de lubricante y los condones, me subo nuevamente a la cama, tu respiración comienza a normalizarse, tu rostro muestra una infinita felicidad, beso tus labios nuevamente y me correspondes con la misma intensidad. Lentamente mi mano comienza a recorrer tu cuerpo, hasta llegar atu miembro, lo acaricio brindándole un poco de más atención a la punta, ha comenzado a crecer de nuevo, una mano traviesa se cuela y suelta el nudo de mi ropa interior, suelto un gemido, tu mano acaricia mi miembro, descubriéndolo, no puedo aguantar mas, me separo de ti, abro la botellita de lubricante y esparzo un poco en tu entrada, estas temblando y eso me asusta un poco.
-tranquilo, no te hare daño- le doy un beso rápido en su clavícula.
Adecir verdad también estaba un poco nervioso, quería que fuera especial para Wolfram, abrí uno de los condones con los dientes y coloque dentro uno de mis dedos, tome mas del lubricante y lentamente introduje el primer dedo en tu interior , hiciste una mueca de incomodidad, con mi otra mano masaje tu miembro , comencé a besar y lamer tu hombro, cuando te note mas agusto coloque el segundo, trataba de lubricar bien todo a tu alrededor, hubo un momento en el que retorcí mis dedos y gritaste mi nombre, al principio creí que te había lastimado pero al ver como inclinabas tus caderas por mas lo volví a repetir, al parecer había encontrado ese punto.
-m…as…Yuuri… no..Pares-me detuve, no quería que t vinieras de nuevo, al menos no todavía, retire mi mano de tu virginal entrada, vacié lo que quedaba del lubricante en mi miembro no quería lastimarte, abrí tus piernas y me posesione en tu entrada, te aferras a mi espalda y entro en ti de golpe, arqueas tu espalda y algunas lagrimas aparecen, me quedo quieto, espero a que te acostumbres, beso tus lagrimas retirándolas de tu angelical rostro,
-relájate Wolfram- comencé a estimular tus tetillas, mientras masajeaba tu miembro, sentía como mi miembro era rodeado por sus paredes, era una deliciosa tortura, las ansias de moverme eran grandes, mas sin embargo no te haría daño. Cuando comenzaste a mover tus caderas supe que podía continuar, lentamente comencé un ritmo, cuando salía procuraba dejar la punta dentro y dar penetraciones profundas.
-Mas.. rápido…-y una vez mas obedecí, comencé a embestirlo mas rápido,el roce de nuestros pechos estimulaba tu miembro con cada empuje, podía escuchar como Wolfram murmuraba silabas de mi nombre, el placer que sentía era increíble, pronto acabaría y sabia que tu también por la forma en que me aferrabas y me pedias mas.
-ahh…yu…YUURI-te corriste y yo te seguí, éxtasis fue lo que sentí, jamás creí que se sentiría así, después el agotamiento y el cansancio me empezó a inundar, voltee para ver tu rostro, estabas dormido, bese tu coronilla, mientras susurraba un te amo, me separe lentamente de ti, no quería despertarte, retire el condón y lo deseche en el cesto de basura, saque de la mesita de noche los pañuelos y comencé a limpiar tu esencia de mi pecho, una vez terminado también contigo deseche todo y me recosté a tu lado, sonreí embobado, me sentía realmente afortunado por tenerte a mi lado, con cuidado te acomode dentro de las sabanas, por alguna razón las velas se habían derretido completamente.
-que extraño, parecían nuevas-y entonces lo supe.- Te amo mi pequeño diablillo
Te atraje a mi, tome las sabanas y te cubrí con ellas, poco a poco me deje caer en las brazos de Morfeo.
