POV YUURI
Durante toda la mañana los sirvientes del castillo se encontraban de un lado a otro, al parecer el retorno del futuro consorte se habían extendido y por ende se prepararía un banquete para recibirle junto con sus acompañantes. A decir verdad yo también me sentía un poco desesperado, después de mi encuentro con Greta en el jardín me quede unos minutos analizando las cosas, la boda, el acuerdo con Pirogoff, la corona ciliar, incluso el hecho de ser un posible heredero de una de las tres piezas de esta, la ultima en especial era una de las cosas que aun me falta asimilar, porque para ser sinceros si todo esto de la posesión de la corona va por mal camino y las puertas logran abrirse nuevamente, es posible que la tragedia de hace más de 5 mil años vuelva a repetirse, y eso es algo que no dejaría que pase, no soportaría perder a los que más quiero.
Doy un largo suspiro lo cual llama la atención de Gwendal, me evito el dar explicaciones y simplemente sigo con mi papeleo, esperando poder distraerme lo suficiente para cuando llegue el momento de recibir a mi prometido. Un nuevo suspiro escapa y ahora mi serio regente me mira más intensamente, me hago el desentendido y sigo firmando, mi muñeca empieza a dolerme, espero que Gunter no sea duro conmigo hoy y me exalte de las clases, lo único que quiero es estar a solas con mi rubio bi-shonen, un nuevo suspiro y a mi cuñado le ha aparecido una nueva arruga, si Cheri estuviera aquí lo más segura es que regañara a su serio hijo alegando que no debería mantener esa expresión todo el tiempo, o al menos es lo que realmente haría después de darle su muy conocido abrazo de oso, pero bueno para semejante ejemplar eso no es nada, sin embargo para wólfram y para mi es una tortura, dado que si no mueres por el apretón lo harás por asfixia, pero bueno mi honey ya es inmune a ello, un nuevo suspiro y mi serio y pulcro cuñado pierde la paciencia.
-su majestad entiendo que este preocupado por wólfram, pero le recuerdo que a pesar de todo tiene que cumplir con sus obligaciones.-explica un poco enojado
-lo siento Gwendal…¿aun no han llegado noticias de Roshvall?- pregunto un poco esperanzado, esto solo logra fastidiar a mi estoico cuñado, pero vamos no veo el porqué deba de molestarle, después de todo que se lo haya preguntado diez veces no es algo como para molestar ¿no?, al parecer a optado por ignorar mi comentario ya que se ha levantado y dirigido hacia la salida, ¿acaso estará?, no imposible el no sería capaz de hacerlo, la puerta se ha abierto, imposible, jamás creí que llegaría el día en que Gwendal von Voltaire huyera de sus obligaciones…
-Majestad dado que no está precisamente en el trabajo porque no se da un descanso.-alega sonriente mientras me hace señas de que salga. Por Shinou esto es aún peor, Gwendal ha perdido la cordura.
-oh por Shinou, Gwendal lo siento, ¡GUNTER RÁPIDO VEN! ¡Gwendal está fuera de sus cabales!, ¡me ha dejado libre de mis obligaciones, rápido trae a Gisela!…tranquilo Gwendal todo estará bien.
-creo que no ha entendido su majestad, usted está muy cansado y debe descansar por hoy- menciona esta vez más serio y con una ligera vena en su frente, al parecer está enojado, un Gunter cansado y asustado aparece en la entrada mientras pregunta ofuscado sobre el llamado tan urgente hacia su persona.
-su majestad, ¿sucede algo malo?- pregunta mientras lleva su mano hacia el mango de su espada.
-no sucede nada Gunter, solo le decía a su majestad que debería descansar de sus obligaciones.-Gunter ha hecho una mueca de horror, pero al ver las tres venitas en su frente y una arruga mas entendió la indirecta.
-su majestad que le parece si deja su trabajo por un momento y acompaña a su majestad von Hertz en el patio- un poco confundido acepto la oferta y sigo a Gunter, una vez fuera del despacho escucho el fuerte cerrar de la puerta.
Pocos minutos después me di cuenta de que fui echado mi propio despacho, de una manera Cortez.
FIN POV YUURI
POV WOLFRAM
Era oficial, había perdido el movimiento de mis piernas, desde hace mas de una hora que me encontraba entumido de mis piernas ya que a una bella durmiente le dio por usarlas como colchón, por Shinou pero cuanto más seguirá durmiendo, sin mencionar que ya me dolían mis puentes traseros, frustrado solo dejo escapar un suspiro, solo espero llegar pronto, necesito un baño, una buena cena y una larga siesta, pero de las tres opciones la primera es la que necesito mas, unos toquecitos en la puerta del coche me sacan de mis pensamientos, abro la ventanilla y descubro a un sonriente Conrad que me anuncia la vista de las puertas de shin makoku.
-por fin, ya era hora- alego sonriente, mis movimientos han despertado a una soñolienta Eira.
FIN POV WOLFRAM
POV YUURI
Mientras compartía una agradable conversación con el rey Lainer, llego a nuestros oídos música y algunos gritos de alegría, al momento llego darcascos anunciando sobre la llegada del príncipe von Bielefeld al reino, por acto reflejo me levanto de la silla y me dirijo a paso veloz hacia la entrada principal del castillo.
FIN POV YUURI
POV WOLFRAM
Dado que soy un príncipe y un capitán de la noble familia Bielefeld, es inadecuado que me presente como una dama ante los súbditos de mi rey dentro del carruaje, sin embargo a pesar de mis esfuerzos por salir del carruaje y montar en mi caballo, Conrad ha logrado convencerme de quedarme en el carruaje con lady Eira, por lo que me he conformado por asomarme por la ventanilla y saludar a la multitud mientras recorríamos el camino hacia el castillo.
FIN POV WOLFRAM
POV YUURI
Corrí por los largos pasillos hasta llegar a la entrada, cansado y tratando de recuperar el aliento espero sonriente el momento en que mi rubio prometido aparezca, fue en ese momento que me di cuenta de la presencia del rey Lainer que se encontraba en iguales condiciones, a los pocos minutos llegaron algunas sirvientas en compañía de una risueña Greta y ansiosa Cheri, detrás de ellas llegaba Gunter y Gwendal. El sonido de las puertas abriéndose solo logro acelerar el palpitar de mi corazón.
FIN POV YUURI
POV WOLFRAM
En El momento en que Conrad me dijo que habíamos llegado al castillo, los nervios me inundaron, después de tanto tiempo al fin había llegado a mi hogar, el sonido de las puertas del castillo abriéndose me distrajo de mis pensamientos, cerré la ventanilla y espere ansiosamente el momento en que el carruaje se detuviera, solo fueros unos cuantos minutos antes de escuchar la voz de mi atolondrado rey saludando a Conrad, fue entonces cuando todo movimiento se detuvo, me levante de mi ya amoldado asiento y dirigí mi mano a la perilla del coche, justo cuando disponía abrirla algo inesperado paso…
-que demo…-no pude terminar la frase ya que fui arrojado violentamente dentro del carruaje por un impulsivo pelinegro
FIN POV WOLFRAM
POV YUURI
El primero en aparecer fue Conrad quien cabalgaba aun lado del carruaje, detrás de el me saludaba feliz Yozak.
-bienvenido Conrad… me alero de que hayan con bien- alegre baje los escalones y me dirigí hacia mi padrino.
-me alegro de que se encuentre bien su majes…digo Yuuri…aunque creo que no debería de tomarse tantas molestias en mi-menciono mientras dirigía su vista hacia el carruaje que se detenía frente las escaleras.
Ansioso Camine hacia el coche, subí el escalón de este y en un acto impulsivo gire de la perilla, encontrándome con un verde mirar.
-que demo…- en cuanto escuche su voz me arroje hacia él con violencia. Le abrase y bese sus labios con intensidad, oh por Shinou como había extraño aquella sensación tan placentera, por unos segundos me perdí ante tan esperada caricia, y fue entonces que el carraspeo de mi estoico cuñado y el chillido de Cheri me devolvieron a la realidad, no pude sentirme más avergonzado por ello. Levante mi mirada y me encontré con una sonrojada mirada de una chica, lady Eira si no mal recuerdo, en un movimiento rápido y un poco torpe me levanto para después salir de ahí con un abochornado rubio, que a pesar de mostrarse molesto claramente mostraba una radiante sonrisa sobre su angelical rostro.
-¡Eira! eres tu realmente, ¿estás bien?, no Te paso nada…dime sabes quién soy- claro como pude haber olvidado a mi invitado, Lainer ayudaba a salir del coche a una sonrojada Eira.
-Lainer basta estas armando un escándalo, estoy bien – esto sí que era nuevo donde había quedado aquella fachada de "rey serio y pulcro", Lainer actuaba como si de un niño se tratara, al inspeccionar y obedecer a lady Eira, en un momento Lainer fue presa de un abrazo de lady Eira, compartieron unas palabras de las que fui incapaz de escuchar, pero debieron de ser muy interesantes ya que Lainer de a poco se convirtió en un rojo jitomate. Una delgada mano se sujeto a la mía, solo sonreí al encontrarme nuevamente con ese dulce y angelical rostro, los gritos de alegría seguidos de un fuerte apretón de Cheri hacia el menor de sus hijos no se hizo esperar.
-oh Wolfi, nos tenias tan preocupados… esos horribles hombres de gran Shimaron no te hicieron daño verdad…- wólfram lucha por escabullírsele a su amorosa madre, por un momento muy corto vi una sombra oscura en la mirada de Conrad cuando Cheri menciono a los soldado de gran Shimaron, pero fue tan rápido que lo más seguro es que lo haya imaginado.
-basta mama estoy bien… además… harás que se abran las heridas de nuevo- ¿heridas? Pero que idiota eh sido Wolfram estaba herido y fui tan desconsiderado al derribarlo en el carruaje.
Mentalmente me abofetee, Cheri soltó a regañientes a su rubio hijo, después de algunos saludos nos retiramos dentro del castillo a nuestras respectivas habitaciones, Gisela esperaba sonriente fuera de mi habitación, seguramente para checar las heridas de mi honey. En todo momento sujete firmemente la mano de wólfram, aun cuando descubrí aquellas cicatrices por su cuerpo, una furia comenzó a llenarme, pobre del malnacido que se atrevió a dañar tan perfecto cuerpo.
-parce que se recupera rápidamente su alteza… tenga cuidado a la hora de tomar una ducha, trate de limpiar bien las heridas para evitar una infección… si se llegan abrir nuevamente no dude en llamarme para cerrarlas - y con una reverencia se retiro de ahí, no podía dejar de ver aquellas cicatrices en su cuerpo, un sentimiento de impotencia y dolor se apodero de mi e inconscientemente lleve mi mano hacia la que parecía más profunda, los labios de mi rubio interrumpieron su camino.
-tranquilo Yuuri, son solo heridas superficiales para mi…lo importante es que estoy aquí- tenía razón lo importante es que estaba aquí a mi lado, respirando y sonriéndome de una manera tan dulce, no lo resistí mas y me abalance sobre sus labios, le acerque a mi pecho mientras acariciaba su espalda, respire aquel embriagante olor suyo mientras trataba de devorar sus carnosos labios, poco a poco la temperatura comenzó aumentar, mis manos no se detenían, había pasado mucho desde que nono le tocaba, sus delgadas manos comenzaron a colarse por debajo de mi chaqueta negra, inconscientemente su rodilla rozo mi entrepierna y aquello fue la gota que derramo el vaso, le recosté en la cama mientras besaba ya no solo sus sabrosos labios sino también su mentón, su cuello, un leve quejido de dolor departe de mi honey me detuvo, había rozado inconscientemente una de las heridas aun frescas.
-lo siento- murmure cabizbajo, wólfram beso mi mejilla y con sus manos levanto mi rostro, me sonreía como él solía hacer.-toma un baño … iré a ver los preparativos de la cena…recuerda lo que dijo Gisela…si me necesitas estaré en el despacho- deposite un beso casto en su frente y me retire, no quise ver su mirada confundida por mi comportamiento solo quería salir de ahí de inmediato, una vez fuera de la habitación me recargue sobre la puerta mientras llevaba mi mano a mis labios, otra vez había actuado de manera brusca, debía controlarme por el bien de Wolf, mire hacia abajo y me sentí avergonzado y frustrado, y ahora ¿cómo lo devolvía a la normalidad?
….
Habían pasado algunas horas desde que había dejado a mi rubio príncipe en nuestra habitación, como prometí había vuelto al despacho con la intención de firmar unos cuantos papeles, pero lamentablemente había sido echado por segunda vez por un malhumorado Gwendal.
Ahora me encontraba de con un feliz Lainer y una radiante Eira en el balcón del jardín principal , al parecer ellos dos habían olvidado mi existencia ya que se sumieron en su propio circulo hablando de cosas que ellos dos solo entendían, una sirvienta llego con un carrito de pastelillos para acompañar el té, dado que mis invitados estaban sumidos en sus asuntos pregunte a Effe sobre el paradero de mi rubio, a lo que alego en voz baja que estaba con su tropa en el patio, de inmediato me levante de mi sitio y Salí de ahí. Corrí por los pasillos un poco enojado, debería de darme una medalla en la próxima carrera de atletismo en la universidad, me estaba haciendo bueno en esto de correr, después de evitar algunos soldados y floreros en mi camino llegue hasta el patio donde mi honey daba órdenes a su escolta que se encontraba de mejor humor al tener a su capitán devuelta.
-muy bien soldados, espero que hayan disfrutado de su holgazanería… volvamos a nuestro entrenamiento…no crean que por ausentarme unos días, se escaparan… den treinta vueltas… y después entrenamiento con espada en grupos de tres… quiero ver sus reflejos,… no quiero errores atendido-
¡Si capitán!
No me esperaba menos de un Bielefeld, tan firme y serio los rayos de sol resplandecían su figura fiera, como extrañaba escuchar su melodiosa voz. Por un momento olvide el porqué está enojado con él, su mano sobre su brazo me hizo volver en sí, claro estaba aun débil y necesitaba descansar, con pasos firmes me dirigí hacia él, en cuanto se dio cuenta de mi presencia no deje que hablara simplemente le sujete de la mano y lo arrastre dentro.
-pero que haces enclenque…suéltame como te atreves a ponerme en vergüenza frente a mi tropa…- haciendo caso omiso de sus reclamos lo lleve hasta nuestra habitación donde le recosté sobre nuestra mullida cama, un sonrojo apareció en su rostro y los reclamos cesaron en cuanto me acerque peligrosamente a su rostro. Estuve a punto de rozar sus labios cuando el repentino sonido de la puerta abriéndose de golpe seguido de un escandaloso saludo nos interrumpió.
-Hey Shibuya, lo he encontrado por fin, estaba en uno de los so…valla lo siento chicos- demasiado tarde Murata y tres soldados que venían detrás del nos habían encontrado en una comprometedora escena, donde mi rubio prometido se encontraba recostado en la cama y yo sobre el sujetándole las muñecas, más que avergonzado me levante enojado por tal interrupción y no dude en mostrarlo.
-venga Shibuya no es para que te enojes de esa manera… me da gusto verlo con bien von Bielefeld-declaro un nervioso Murata
Después de unos minutos discutiendo con Murata fuera de la habitación acerca de la regla "tocar la puerta antes de entrar", Murata me pidió que reuniera a todos en el despacho. Solo fue poco el esperar para que todos estuvieran ahí incluso Lainer y lady Eira estaban presentes.
-muy bien…el motivo de esta apresurada reunión es muy simple… hace poco Shibuya y yo fuimos a buscar consejo acerca de la corona ciliar en el templo de Shinou…fue ahí donde nos enteramos de algo muy serio y delicado… al parecer la parte correspondiente de la corona que fue otorgada a el rey de los mazoku había quedado abandonada y sin poder alguno cuando su ultimo portador falleció sin dejar un heredero.- tanto Lainer como lady Eira se sorprendieron al escuchar aquello
- eso es imposible, las tres piezas no pueden funcionar si una de ellas no tiene un portador.- alego Lainer, yo también me había sorprendido por ello anteriormente.
-lose su majestad von Hertz, nosotros también nos sorprendimos ante aquello, el anterior rey creyó que esto sería lo mejor así al menos las puertas no podrían abrirse si el portador no existía…es por ello que se llego a la conclusión de que un descendiente del antiguo portador se encuentra presente en este tiempo…solo eso explica el que se haya vuelto activar.- un silencio sepulcral se ha hecho presente en la habitación.
-¿eso significa que debemos encontrar al portador de la última pieza alteza?- pregunto lady Eira ante aquello
-no es necesario, se tiene una leve sospecha acerca de quién es el portador de la última pieza de la corona ciliar-
-¿y de quien se trata su alteza?- pregunto vacilante Conrad desde la esquina de la habitación, Murata volteo en ese momento hacia mi persona, inmediatamente e todos en la habitación lo hicieron.
-para confirmar nuestra teoría he traído aquella pieza perteneciente a los mazoku… Shibuya tendrá que probar el tocarla directamente…y esperar que todo salga bien- Murata deposito sobre la mesa una pequeña caja de metal parecida a la de Lainer.
-¿que pasara sino es el portador?- pregunto asustado Wolf.
- la pieza le maldecirá por su osadía al tocarla- alego Lainer mientras sostenía una mirada seria.
- su majestad no lo haga, el estar maldecido por estas piezas es una tortura, y mas aún laque posee esta pieza maldita- lady Eira intentaba detenerme con su mirada el tocarla.
-Yuuri no lo hagas, es peligroso- mi amado honey como odio ver esa mirada triste en tu rostro me hace sentir fatal.
-esta es la única forma, si soy el legitimo heredero será más fácil acabar con todo esto y el asunto de la corona será más que solo una mala pesadilla que al fin termino.- vacilante me acerco a la siniestra caja y la sostengo entre mis manos.
- y que pasa si no lo eres, pasaras toda la eternidad sufriendo por la maldición de esta.- intento detenerme wólfram.
-solo hay una forma de saberlo- di unos cuantos pasos atrás para la seguridad de mis acompañantes y nervioso abrí aquella caja.
Una luz me cegó por unos minutos, mire dentro y encontré una pieza de plata con una abertura a los lados, una joya que se asemejaba a un rubí estaba incrustado en medio, inconscientemente la toque, espere algún dolor en mi mano, tal vez alguna corriente eléctrica, pero nada, se sentía frio como cualquier metal que tocas por primera vez, le saque de su estuche y mire asombrado a mis espectadores que parecían sentirse aliviados por ver que no había pasado nada malo.
-parce que realmente soy el here… agrr perro que rayos- en un momento la pieza había pasado de estar fría como cualquier metal a estar hirviendo, por acto reflejo la deje caer al suelo, de mi mano comenzó a salir humo como si hubiera sido expuesta al fuego, Gwendal y wólfram que eran los más cercanos a mí , corrieron a auxiliarme, mientras que Gunter gritaba por ayuda, Lainer y lady Eira intentaban calmar a mis cuñados y prometido , Murata sin embargo intento levantar la pieza del suelo con un pañuelo y devolverla a su estuche.
-tranquilos esto es necesario, todo estará bien su majestad- trato de animarme Lainer
-pero de qué diablos halas que no ves que la pieza le rechazo.- exclamo furioso Wolfram
-se equivoca su alteza solo está marcando a su majestad e un símbolo de unión.- afirmo lady Eira
- eso quiere decir que…-Conrad se quedo mudo
-al parecer nuestra teoría era cierta… Shibuya es el nuevo portador de la pieza maldita "folter".
Después de nuestro pequeño show en el despacho fui atendido por Gisela, ya no me dolía tanto mi mano pero aun me era difícil moverla por completo, di gracias que fuera la que no usaba para cachar la pelota, ahora me encontraba sentado en mi enorme comedor acompañado de mi familia y mis dos invitados, la cena se torno mas como una junta militar ya que mediante mas se conversaba mas se hablaba acerca de la corona y algunos hechos sucedidos en el pasado.
-actualmente la isla de Monrad esta inhabitable para los humanos y mazoku… solo los tontos se atreven a ir hacia haya…según los relatos de algunos marineros después de que la puertas fueron selladas algunas criaturas que quedaron libres al verse rodeadas por el ejercito de su majestad Dresner huyeron a la isla en busca de refugio… y al parecer aun siguen ahí.- relataba Lainer.
Genial como si fuera poco que el país de gran Shimaron estuviera tras las piezas malditas, sino que ahora tengo que lidiar con criaturas mitológicas, simplemente esto se estaba volviendo más interesante. Solté un bufido de frustración demasiados problemas que se acumulaban a esta historia que no parecía tener un fin. Voltee mi mirada hacia mi rubio, había estado muy callado desde lo sucedido horas antes. Parecía melancólico y un poco pensativo, lleve mi mano hacia la suya, automáticamente salió de sus pensamientos y me miro sorprendido, simplemente le sonreí.
Después de un rato cambiamos el tema de conversación y hablamos sobre la futura boda con mi prometido y tal vez la del rey Lainer y lady Eira ante esto ambos se sonrojaron. Finalmente effe apareció con los postres y el ambiente se encontraba más armonioso. Una vez terminada la cena todos nos retiramos a descansar en nuestras respectivas habitaciones.
-Mañana Murata nos explicara una estrategia para destruir las piezas.- comentaba con mi rubio que ya estaba listo para dormir en la cama.- Wolf ¿te sientes bien?- pregunte preocupado, durante toda la cena no había dicho ni pio, incluso ahora se encontraba perdido en sabrá que cosas en su cabeza.
Termine de ponerme mi pijama y me recosté a su lado, fue entonces que se dio cuenta de mi presencia, tome su mano y deposite un beso gentil en ella, mientras le miraba fijamente, me sonrió y se acurruco en mi pecho, yo le rodeo con mis brazos mientras besaba su dorada melena, lentamente me fui arrullando con su dulce aroma, hasta que finalmente me deje llevar por Morfeo.
No sé cuanto había dormido pero un sonido de una explosión me despertó, asustado Salí de la cama y camine a paso veloz a la puerta, varios soldados pasaron frente a mi puerta, esto solo me alerto mas, Conrad apareció armado con su espada.
-su majestad rápido vístase tenemos que salir del castillo-
-¿qué está pasando Weller?- la voz aun cansada de mi rubio resonó tras mis oídos.
-están y tratando de pasar la fortaleza del castillo-
-¡QUE! Eso es imposible ¿quiénes son?
-el ejército de gran Shimaron se han infiltrado en el reino y ahora nos atacan.-
Eso fue más que suficiente para mi, de un portazo cerré y me dirigí junto con mi prometido al ropero, saque un pantalón y saco negro, una camisa blanca en holanes y me vestí lo más rápido posible, una vez terminado Salí con mi rubio de la habitación a medio camino nos encontramos con Murata, Lainer y lady Eira también vestidos los últimos dos sostenían una caja metálica respectivamente, "las piezas" deduje.
-Shibuya a buena hora apareces debemos salir de aquí cuanto antes… los soldados están tratando de retener a los invasores.- estaba por replicar a Murata cuando apareció Gunter y Conrad, el primero sujetaba a morgif y no dudo en entregármela.
-rápido su majestad tenemos unos caballos listos.- Gunter me jalo a su lado y me ayudo a montar, en un instante estábamos todos listos.
-esperemos la señal de Gwendal para salir-
-¿señal? que se…- demasiado tarde una nueva explosión en lo que parecía estar la entrada principal se hiso presente, fue en ese momento que Conrad nos señalo que era el momento, salimos por una de las salidas traseras del castillo, solo fueron algunos minutos que entramos en el espeso bosque.
-debemos darnos prisa majestad Yozak nos espera del otro lado con un carruaje, debemos llegar a Roshvall a como dé lugar- vocifero Gunter.
Una nueva explosión se hiso presente cerca de nosotros, detrás venían algunos soldados de gran Shimaron, y utilizaban piedras de Houjutsu, Gunter se quedo atrás junto con algunos soldados en un intento de darnos tiempo, pero fue en vano no paso mucho para que nos encontráramos de frente con mas soldados enemigos, Conrad y lo que quedaban de soldados les hicieron frente, seguimos las indicaciones de Conrad y cabalgamos recto, wólfram cabalgaba aun lado de mi, se le veía serio y asustado. Fue en un instante, cuando ocurrió lo peor, estábamos a unos metros de salir del bosque, podíamos ver la luz de las fogatas, feliz voltee hacia mi rubio, y fue entonces que lo vi en cámara lenta, como cuatro solados enemigos nos seguían los pasos, uno de ellos había lanzado lo que parecía una boleadora y esta se enredo en las patas traseras del caballo de wólfram, como consecuencia dada la velocidad en que íbamos el caballo se estrello contra el suelo en picada, llevándose consigo a su jinete, horrorizado detuve a AO y baje de él, wólfram era presa del enorme cuerpo de su caballo, corrí en su auxilio, a lo lejos escuche el grito de Murata y Lainer pero no me importo, llegue hasta mi honey he intente sacarlo del inerte cuerpo equino, había algunos arañazos y tierra en su rostro y ropa, sus ojos estaban cerrados y no se movía, asustado lleve mi oído a su pecho.
-aun late… no te preocupes todo estará bien- exclame aliviado, el sonido de los cascos de caballos me sacaron de mis pensamientos.
-vallan tras los otros, yo me encargo de estos.- ordeno uno de los soldados a los demás que no dudaron en seguir su camino.
Furioso deposite delicadamente el cuerpo de mi prometido sobre el suelo frio, y valiente desenfunde a morgif, estaba muy equivocado si pensaba que le dejaría que me lo arrebaten de nuevo, instantáneamente el soldado también desenfundo su espada y tomo posición de ataque, sin vacilar esquive su primer ataque, había mejorado en esgrima con ayuda de Conrad y mi madre, intente desarmarlo como me habían enseñado pero por más que atacaba y trataba de engañarle con movimientos sorpresas no lograba acercarme lo suficiente, afortunadamente para mí el soldado tropezó aproveche su momento de debilidad y lance lejos su espada, rápido acerque la filosa punta de mi espada ha su cuello mientras le sonreía victorioso, morgif hizo algunos sonidos raros en señal de enojo hacia la víctima en el suelo.
-he ganado, retírate si aprecias tu vida- atravesé mi espada en su brazo izquierdo al menos esa herida la incapacitaría para pelear, el zumbido de algo filoso paso muy cerca de mi rostro, voltee alerta y descubrí a tres enemigos, uno de ellos armado con una ballesta, el hombre en el suelo comenzó a carcajearse por su suerte, rápido intente acercarme a mi prometido, no dejaría que le hicieran más daño, unas nuevas boleadoras me arrojaron al suelo desesperado las corte con ayuda de morgif, justo al levantarme una estaca se incrusto en mi hombro , tal había sido el impacto que me derribo, lentamente vi como recogían a mi rubio y lo cargaban como equipaje y se lo llevaban, solo lograron enfurecerme más, aquel sentimiento de impotencia me inundo.
Uno de los soldados se acerco a mí con intención de hacer lo mismo que con Wolfram, vacilante sujete firmemente a Morgif y me levante, no sé de donde obtuve las fuerzas pero eso era lo que menos me importaba en esos momentos, me enfrente a los dos soldados que quedaban, sentía como una energía misteriosa comenzaba afluir por mi cuerpo, y a cada estocada sentía que esta energía salía con mayor fuerza, mi mente se puso en blanco, solo el pensamiento de mi honey estaba presente, cuando me di cuenta ambos enemigos estaban en el suelo con heridas por doquier, un sonido en los arbustos me puso en alerta, ¿acaso serian más soldados de gran Shimaron?
-¡SU MAGESTAD!-se trataba de Yozak que venía acompañado de la guardia personal de Gwendal. Temerosos dudaron en acercarse a mí, fue cuando me di cuenta de que mi ropaje estaba brillando, había utilizado mi Majutsu para pelear.
-Wolfram…tenemos que ir por wólfram se lo han llevado- me acerque a Yozak exaltado y nervioso
-tenemos que sacarle primero de aquí- Yozak intento llevarme fuera pero me negué
-¡NO! Ya lo perdí una vez, no lo dejare solo de nuevo… tu trae mi caballo- ordene a uno de los soldados de Gwendal
-reaccione bocchan, está herido… de verdad piensa enfrentar al ejercito de gran Shimaron en esas condiciones- grito Yozak mientras me zarandeaba, baje mi cabeza tenía que pensar rápido, Yozak interpreto esta acción como sumisión y me intento llevar nuevamente con él.
-me niego… no pienso abandonarle – me eh soltado de su agarre, mire desafiante a Yozak,- iré por mi prometido cueste lo que me cueste…aun si tengo que pasar por ti para lograrlo.-tome mi posición de ataque hacia Yozak.
-ahhh de verdad piensa retarme…de acuerdo pero recuerde… esto ha sido su decisión…rápido Traigan el caballo de su majestad- ordeno Yozak. Simplemente sonreí victorioso, di una sonrisa de agradecimiento a mi fiel espía.
Llevo mi mano bueno a la estaca aun incrustada en mi hombro y la saco. Mientras que con la otra sostengo firmemente a Morgif.
"NO ME DARE POR VENCIDO, ESPERAME WOLFRAM"
