Es sorprendente la habilidad con que la gente olvida lo malo, la forma tan sencilla en que apuntan hacia un inocente, sordos a escuchar explicaciones, parecieran no satisfechos de tanta muerte y sangre, ya que sus mentes atrofiadas y frágiles se niegan a soportar más de lo que sus ojos ven, solución quieren, justician claman, pero ¿a qué costo? In contables vidas se perdieron durante la guerra, demasiada sangre de inocentes se derramo en los campos, yo incluso perdí mi brazo izquierdo, ciego del ojo derecho, no he dicho ni una sola palabra desde que regrese de la isla de Monrad, los médicos dicen que es debido al shock, pero se equivocan, es solo que no tengo nada que decir, simplemente me he quedado sin palabras. Ahora me encuentro en mi habitación, esperando, aguardando mi momento, no estoy preocupado por mi futuro, eh vivido lo suficiente y eh peleado demasiado como para dos vidas, sin embargo lo que temo no es mi veredicto, sino el de alguien más, alguien que vino al mundo libre de todo pecado, libre de malas intensiones y ahora su vida está siendo juzgada por los errores y pecados de sus progenitores.

Toctoctoc.

El toque a la puerta me saca de mis cavilaciones, volteo furioso por la interrupción a mi soledad, pero inmediatamente me inclino y guardo respeto frente a la figura parada frente a mí. Vestida de luto y con aspecto cansado, estaba su majestad Edna, reina de los mazoku.

-Levántate Maller, tenemos que hablar- me habla seria y seca. Obedecí a sus mandatos y acerco una silla para que tome asiento, mientras que yo lo hago en una esquina de mi cama.

-sabes que no estoy de acuerdo a lo que mi hermano sugiere, pero también debes comprender, que ahora que todo acabo, la gente esta furiosa y buscar culpables por las muertes de sus familiares… es inevitable- mire furioso a otro lado, como se atrevían a juzgar a un ser que no tiene culpa alguna- por favor no me odies, yo quería a lady Aiko y tenía un gran respeto hacia el General Ritter, créeme que daría cualquier cosa para que esto no pasara.

Y por primera vez desde que llegue a tierra humana, hable.

-solo es un bebe…ni siquiera habla y ya le están dando pena de muerte por algo de lo que no es culpable- exclame furioso

-estoy enterada de la relación que tenias con los padres de la criatura, pero no podemos hacer nada, la gente cree que ella posee la sangre corrupta de su madre y tienen miedo de que vuelva a ocurr…

-La gente solo cree lo que le conviene…como pueden juzgarla de tener sangre corrupta…Aiko se equivoco…nadie es perfecto, se que con esto no justifico lo que ocurrió pero debe comprender que no somos barbaros…arrebatarle la vida a un ser que apenas está conociendo el mundo es cruel y vil-

-dime Maller serias capaz de dar tu vida por alguien así… ¿serias capaz de sacrificarte por el bienestar de esa niña-dijo mientras se levantaba y me miraba seria- …serias capaz de proteger a alguien que no tiene tu sangre ni apellido?

-Lo haría sin pensarlo-asegure

-entonces…hay otra solución…te convertirás en su maestro, protector, confidente, padre y amigo de esa niña…velaras por ella y su descendencia…- sonreí ante la orden de lady Edna, pero no todo seria miel sobre hojuelas, su mirada lo decía, había algo mas, una idea paso por mi cabeza y temí porque fuera real.

-su majestad, acaso ella también será…

-así es…por los pecados de Aiko von Ritter y la desobediencia del General Héctor von Ritter, se le condena a su hija primogénita Mariam von Ritter a ser la tercer guardiana de la pieza Wahnsinn, ella y cada primogénito de su linaje cargaran con el peso de su sentencia-dictamino

Esa fue la última vez que hable con la reina, poco después, presencie el pacto de sangre de la pequeña Mariam con aquella pieza maldita, su llanto hizo eco en la pequeña capilla cuando una daga pincho su dedo y unos hombres vestidos con capas recitaban un canto en otro idioma, una marca en su muñeca apareció finalizando así el pacto.

A partir de ese día la pequeña Mariam estuvo a mi cuidado, tome hombres de confianza y me marche alas que alguna vez fueron tierras de Héctor y Aiko, pase mi vida cuidando a esa pequeña niña, protegiéndola de aquellos que la apuntaban e insultaban. Sin embargo había ocasiones en las que se escabullia y salía al pueblo por un poco de libertad, la mayor parte de las veces regresaba con rasguños, llorando y el cabello hecho maralla después de haber sido atacada por otros niños.

-La odio…por su culpa…yo tengo que pasar por esto…la odio- después de haber sido apedreada por unos niños en el pueblo, Mariam se había colado a mis aposentos y se ocultaba bajo mis sabanas, intente jalar las mantas pero eso solo hizo que se enrollara más.

-No la odies, tu madre te amaba demasiado- murmure a su costado intentando calmar los pequeños gimoteos

Detestaba estar enfermo por catarro, esta fiebre me estaba volviendo loco, reprendería al que se supone debería de cuidar a Mariam.

-no es cierto…ella abandono a papa…cayó ante la codicia y las ansias del poder- grito, una punzada en mi corazón me hizo retroceder.

-¿quién te ha dicho tal calumnia?- enojado trate de forcejear, hasta que finalmente pude descubrir su rostro, tenía 12 años, pero al tener sangre mazoku aparentaba la edad de 7, gruesas lagrimas bajaban por su angelical rostro que presentaba rasguños debido a las piedras, comencé a molestarme, tal vez estaba ciego y sin un brazo pero aun así era capaz de degollar a seis hombres y salir ileso

-todo el mundo…todos lo dicen…"mira ahí va la princesa de sangre negra" "no te acerques a ella, posee los mismos vicios de su madre" "su codicia nos condeno a todos" "su madre fue una egoísta y avariciosa"- imitaba uno de los tantos insultos y murmullos de la gente.

-eso no es cierto, ellos solo hablan más de lo que pueden oír, solo para tapar su gran ignorancia ante los hechos, viven de lo ajeno para olvidar y calmar sus corazones heridos.-le tomo en mis brazos y acurruco, unos minutos más tarde los sollozos son remplazados por respiraciones pausadas y tranquilas. Mi vista viaja hacia mi cofre de madera, ahí guardado entre una manta de terciopelo azul se encuentra el diario de Arnol.

-tal vez sea la hora de que sepas la verdad…

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-. -.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-

Pov Wolfram

Era extraño como hace unos momentos atrás mi cuerpo era pesado, como al dar un paso sentía como el mismo suelo intentara hundirme, y ahora me siento fresco ligero como pluma, no sé qué fue lo que paso después de que aquel rayo me alcanzara, pero de algo estaba seguro, aquella figura de cabellera azul tenia la respuesta, solo esperaba que Yuuri estuviera bien.

Una risa juguetona me hiso poner alerta, instintivamente lleve mi mano a mi cadera, pero recordé que estaba desarmado, eché un vistazo rápido alrededor y encontré un buen tronco que me serviría para al menos aturdir a mi asechador, y entonces creí realmente estar muerto, frente a mi estaba de nuevo aquella persona, conforme se acercaba a mí su apariencia cambiaba, sus cabellos azules se volvieron verdes, su rostro cambio y sus ojos se transformaban en aquellos atemorizantes ojos de reptil, apreté con fuerza el tronco, y trate de parecer amenazante.

-¿Quién eres? ¿Qué fue lo qué me hiciste? ¿qué es lo que quieres de mi?- pregunte serio

-Te hemos observado todo este tiempo…eres el candidato perfecto

-¿de qué hablas? ¿Por qué me separaste de Yuuri?

-pronto volverás con el…todos estarán reunidos…pronto terminara…

-¿todos?...acaso te refieres a…-la mire un poco desconcertado me miraba con una sonrisa de oreja a oreja.-¿Quién eres?

-pues…

Fin Pov Wolfram

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Pov Yuuri

Algo extraño había sucedido, Wolfram había sido lanzado por un rayo de luz salido de no se donde, y había desaparecido junto con algunos soldados de Belal, grite su nombre con la esperanza de escuchar alguna respuesta pero fue en vano.

-¿por qué rayos se han detenido? sigan ya estamos cerca- exclamo furioso Belal

-pero qué demonios dices, Wolfram fue atacado y también algunos de tus hombres, ¿es que acaso no te importa? – grite molesto

-yo sigo aquí y mientras que su sangre siga caliente, ¿Por qué debería preocuparme por algo más? Tal vez no se ha dado cuenta pero no estamos completamente solos

-¿a que te refieres?-pregunte temeroso por lo qué respondería

-de verdad creyó que éramos los únicos en esta isla, haga memoria, quienes eran los que comenzaron aquella masacre hace tanto tiempo

-imposible, esas criaturas fueron erradicadas

-¿Quién lo dice?- agrego divertido ante mi mudismo

Era una broma ¿cierto?, recuerdo algo acerca de que la gente no se acerca pero creí que solo era por miedo a los rumores, si lo que Belal era cierto entonces wólfram estaba en un gran peligro. Un rugido y crujidos alrededor nos llamo la atención, el ambiente se hizo mas pesado, Belal le indico a uno de sus soldados que revisara, debido ala neblina solo alcanza a ver su casco cuando repentinamente este grito y fue lanzado a nuestros pies, le habían perforado el pecho atravesando su armadura y arrancaron su brazo. Asustado retrocedí unos pasos, y como arte de magia la neblina comenzó a bajar y revelo un ser aterrador. Era una extraña mezcla tenia cuerpo de león, cabeza humanoide, y movía de un lado a otro su cola que parecía el aguijón de un escorpión

-¿Qué es eso?-murmure

Los soldados de Belal se posicionaron frente a nosotros, sentí como si la sangre bajaba a mis pies al ver como mordía el brazo del fallecido soldado.

-no dejen que se acerque.- ordeno Belal

Me tomo del brazo y apuntado su espada a mi pecho me obligo a seguir caminando, mientras mas nos alejábamos, el sonido de metal chocando y gritos se hacia lejano. Pronto nos encontrábamos en la entrada de una gran cueva, el olor a putrefacción emanaba del lugar. Por la sonrisa de Belal suponía que habíamos llegado al lugar donde se encontraban las puertas del infierno.

Fin Pov Yuuri

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Débiles sollozos se convertían en susurros conforme una chica corría por el espeso bosque, ya no sentía las piernas pero aun así no se detenía, justo cuando volteo para asegurarse que no le seguían, tropezó y callo por una pequeña bajada, se incorporo temblorosa y miro su alrededor, encontrándose con una pequeña laguna, la neblina no era tan gruesa podía ver un poco, se dio la vuelta para salir de ahí, no podía quedarse en un lugar por mucho tiempo y mucho menos cuando aquella serpiente aun seguía sus pasos, encontró unas raíces de un árbol y se aferro a ellas en un intento para salir. El sonido de cascos la distrajo, parecía el trote de un caballo, tal vez podría usarlo, miro nuevamente su al rededor asta que se topo con un bello semental negro y ojos de un azul oscuro, parecía amigable ya que se comenzó a cercar lentamente a la chica, solo faltaban un par de metros antes de que el animal abriera el hocicó y mostrando sus enormes colmillos, relinchando enojado para después correr hacia ella en un intento de derribarla, la joven asustada callo de rodillas evitando así el posible golpe. Sin embargo al animal le acorralo, este se levanto en sus dos patas traseras y apunto las delanteras en dirección a la joven, que solo cerro los ojos esperando el final.

¡EIRAAA!

Un chico salió en su rescate, tomo a la chica y rodo con ella evitando el mortal ataque del animal. Detrás del chico aparecieron algunos soldados Mazoku que se abalanzaron contra el animal con espada en mano, este viéndose amenazado retrocedió y de un salto se hundió en el lago.

-Eira me tenías preocupado ¿estas bien? ¿Por qué abandonaste el barco? En que diablos estabas pensando- reprendió el chico a la ahora aliviada joven.

-Lo siento Lainer, es solo que cuando tu y los otros se fueron vi algo que tal vez te parezca imposible- el chico se separo de la chica – vi…vi a tu antepasado…vi a lady Aiko…ella me guio aquí y cuando todos estaba peleando con aquel monstruo, la perdí de vista…des-después una serpiente apareció e intento atacarme yo solo corrí…y-y no deje de correr asta que tropecé y caí aquí

-Es-espera…estas diciendo que viste a mi antepasado…a la mismísima Aiko?...estas segura?

-por supuesto…he visto muchas veces aquel retrato que se encuentra en tu castillo…era ella estoy segura de eso.

-Eso es imposible…ella murió hace mucho tiempo

-pero la vi…créeme por favor…yo se que pare…- un ruido interrumpió ala joven

Los soldados rodearon a los chicos y apuntaban hacia todas direcciones. Era como el aleteo de algo enorme, asustados miraban el cielo pero por la neblina era casi imposible, finalmente una enorme sombra paso a un lado de ellos y aterrizo frente a ellos, parecía un pájaro, con alas de murciélago, ojos amarillos similares a los de un insecto, y 4 patas medianas, también un enorme y alargado pico.

-Lainer que es eso?- pregunta temerosa la joven mientras se aferraba al brazo libre del chico

-No lose…y no quiero saberlo

Fue solo un momento en que aquel ser se lanzo contra uno de los soldados mazoku y clavo su alargado pico en su cuello, los otros soldados se lanzaron al rescate de su compañero pero el ser usaba sus alas como escudo. Pronto el sonido de más aleteos se hizo presente y mas sombras parecidas a las de la criatura aparecieron rodeándolos.

Por aquí….rápido por aquí

El chico escucho nuevamente esa voz, vio entonces una sombra femenina que le llamaba, con todo lo sucedido no sabia si aquel ser era algún enemigo.

-L-Lainer mira es ella- apunto asustada la chica hacia la misma dirección

Se paralizo, en el instante en que vio como aquella sombra tomaba color y forma, era verdad lo que su amiga decía, era la misma mujer del retrato en su castillo.

.-.-.-.-.-.-….-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-..-.

Pov wólfram

-y bien?...vas a responder mi pregunta?

-mi nombre es Eteria…soy una ondina del aire…cuido la isla junto con mis hermanas…o al menos lo hacíamos antes de que una de los tuyos abriera el portal que unía el infierno con la tierra-explico apacible mientras intentaba acercarse mas y entonces algo hizo clic en mi mente

-has dicho que eres una ondina?...eso quiere decir que eres un…un ¿elemental?- pregunte

-No…aunque puedo invocarlos si así me place...- entonces era inútil, por un momento creí que ella seria la clave para destruir por fin aquella corona

-entiendo…dime ¿Por qué me atacaste en aquel momento?

-no te ataque…simplemente te ayude… ¿acaso no te has dado cuenta?...no tienes rasguños, ni siquiera moretones y heridas…- dijo mientras soltaba una risita traviesa

Tenia razón después de qué aquel rayo me alcanzara me sentía muy bien, los golpes dela caída y las heridas de los grilletes y cortadas habían desaparecido

-¿porqué?...¿que es lo que quieres de mi?

-valla no tienes modales al parecer…te lo dije…eres un buen candidato…seria una lastima que mueras

-¿a que te refieres?

-lo único que puede destruir la corona es un elemental…pero es imposible para ellos hacerlo porque son seres espirituales no tienen un cuerpo físico para destruirla- dijo seria sin despegar su mirada de mi.

-quieres decir que…-

-así es…tu esencia es compatible, tu sangre guerrera y pura te hace candidato para fusionar tanto tu alma como cuerpo con un elemental...y eso…es justamente lo que hice…

-¿Qué?

-.-.-.-..-…-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Dos sombras corrían detrás de una presencia familiar, siguieron corriendo, atravesando algunas rocas de gran tamaño, asta que finamente aquel ser espectral se detuvo y volteo a verles. Pronto los dos jóvenes se detuvieron y miraron horrorizados como aquellos cabellos azules setransformaban en unos rizos cobrizos y el rostro angelical y cálido se deformaba dejando ver uno escamoso parecido al de algún pez. El chico, un poco perturbado y consiente de que aquello podría pasar puso detrás a la joven chica y amenazo a la criatura para que no se acercara, un ligero olor a putrefacción lo desconcertó un poco.

-¿Qué eres?. Como te atreves a usurpar el rostro de uno de mis antepasados, ¿Por qué nos trajiste aquí?- interrogo el chico

-debe terminar con lo que se empezó hace tiempo- exclamo con una voz áspera y ronca- hemos llegado al lugar donde todo comenzó

Detrás de ella la neblina se disipo y la entrada a una cueva apareció.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-

Pov Yuuri

Dentro de la cueva vimos como en las orillas había un a línea de llamas azules, se encargaban de iluminar el camino, al aire apestaba a sulfuro, y el ambiente era caliente y pesado, sentía como el sudor de mi frente bajaba por mi cara. Finalmente llegamos frente a una pared cubierta de lo que parecía moho, en medio de ella se encontraba fusionada con su alrededor las puertas, en ellas estaban talladas rostros e imágenes de seres siendo atormentados, en el borde de una de las esquinas había un escrito en un idioma diferente. Me quede quieto viendo fijamente las imágenes detalladas como si una fuerza atrayente me obligara a no quitar la mirada. De repente Belal comenzó a reír como desquiciado, corrió asta las puertas y ¿las abrazaba?, parecía que estaba teniendo una clase de crisis mental porque hablaba cosas sin sentido, como si mantuviera algún tipo de conversación con alguien más.

-si ya lose…no lo creo…no han de tardar…entiendo…-dejo su "pequeña" charla imaginaria y se volteo hacia mi, tomo firmemente la espada y con la punta de esta abrió mi desgastado saco revelando así una pequeña bolsa en el lado derecho, sonrió y de un tajo la rompió liberando así su contenido. La tercera pieza Folter salió volando cayendo a los pies de Belal.

-Bien su majestad Yuuri, creo que ha llegado el momento

Estuve apunto de contestarle pero unas pisadas nos hicieron mirar hacia la salida. Alguien se acercaba.

Fin Pov Yuuri

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Dos sombras deambulaban por aquella angosta cueva, dos jóvenes se habían internado en aquel lugar debido a que aquella extraña criatura que había tomado la forma de alguien del pasado había aprovechando su distracción y les arrebato de las manos la pieza Speicher que cargaba la joven, posteriormente corrió dentro del lugar, ambos jóvenes habían actuado sin pensar y se internaron en aquella lúgubre cueva, su camino era iluminado por las llamas azules que rodeaban el lugar, finalmente llegaron frente a una pared y en ella un gran mural con diferentes imágenes de personas siendo atormentadas por extrañas criaturas, algunas de ellas se parecían a las que momentos atrás les habían atacado. La joven comenzó a buscar por todos lados la presencia de aquel que les robo, por un instante se sorprendió de que la maldición no se hubiera activado, tal vez se debía a que estaba cerca, el chico sin embargo parecía maravillado por el trazado de todas las imágenes, también observo un enunciado escrito en una lengua antigua de su país que ya no se hablaba muy a menudo. La joven mientras tanto parecía agobiada, por mas que buscara no encontraba aquel pedazo de metal, estuvo apunto de rendirse y pedirle a su acompañante que se retiraran de ese lugar, pero un ligero brillo en una esquina del lugar le llamo la atención, apresurada se abalanzo y recogió aquella pieza de metal, sin embargo dejo toda alegría cuando un par de botas negras se posicionaron frente a ella, levanto la mirada y un grito salió de sus resecos labios.

¡LAINER!

El aludido volteo asustado por el grito de su acompañante, y se encontró con una terrible escena, sobre el suelo amordazado estaba el rey de Shin Makoku, y aun lado la joven chica siendo tomada de sus cabellos y con espada en cuello por su enemigo el Rey de gran shimaron.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-

Pov Yuuri

Belal me había amordazado y acorralado en una de las esquinas del lugar, una criatura de aspecto femenino apareció corriendo, miro a todos lados asegurándose de que nadie le observase y entonces tiro algo al suelo, inmediatamente su cuerpo comenzó a disolverse asta convertirse en un gran charco de agua que fue absorbido por el mismo suelo de la cueva. Tan solo unos segundos después apareció Lainer y lady Eira. Todo fue tan rápido que ahora me encontraba contra el suelo y lady Eira bajo las garras de Belal.

-Suéltala Belal, ya nos tienes a los tres aquí- vocifero Lainer

-uh tienes razón,- suspiro Belal se volteo hacia mi, asegurándose de tener bien sujeta de sus cabellos a Lady Eira, con un movimiento de su espada libero mis manos, y un poco aturdido retire lo que quedaba dela soga en mis manos y boca, me levante y coloque a un lado de Lainer.

-esto es una locura, detén esto…no tienes idea de lo que pasara una ves que las abras…- le grite

-eso ya lo veremos…ahora sino le importa lady Eira…-dijo mientras llevaba su espada a su cuello – seria tan amable de ser la primera en hacer los honores.-

Lady Eira estaba temblando como una gelatina, y comenzó a sudar frio cuando la espada rozo su brazo haciendo un ligero corte, Lainer se acerco alertado pero se detuvo cuando Belal volvió a poner la espada en el cuello de ella.

-… de lo contrario tendré que tomar mas pronto la sangre de su amigo y claro que será en mayor cantidad que la suya.- amenazo Belal

La pálida Eira nos miro a ambos, pasando su mirada directamente a Lainer, se miraron como si compartieran una conversación silenciosa, finalmente Lady Eira cerró sus ojos y decidida acepto.

-no lo hagas Eira- muy tarde, Lady Eira había tomado la pieza que minutos atrás había recogido del suelo y dejaba como una gota, dos gotas, tres gotas la cubrieron eh instantáneamente un brillo rodeo la pieza.

-bien hecho señorita…ahora- nos mira fijamente- podrían seguir el ejemplo de la joven dama…o tendré que degollarla frente a ustedes para que lo hagan?

No sabia que hacer ciertamente, sabia que si lo hacia todo estaría perdido, pero tampoco quería que Lady Eira muriera, aunque de una u otra forma todos terminaríamos muertos una vez que las puertas se abrieran, mire a Lainer, al parecer no era el único con un debate mental, saco un pequeño cofre de su bolsillo le abrió y saco una pieza un poco mas grande que la de lady Eira, finalmente tomo su espada y haciendo un corte apretó su mano herida sobre ella, un brillo similar al de la pieza de Lady Eira la rodeo.

-sabia decisión su majestad von Hertz…solo queda usted…que ha decidido?-menciono Belal mientras hacia un poco de presión sobre el cuello de Lady Eira.

-yo…

Todos los seres que conforman el elemento del fuego, obedezcan a este valiente Mazoku que oz invoca!

Un gran león de fuego paso frente a Belal, la corona salió volando cayendo justo alado de un par de botas cafés, ahogue un gemido de sorpresa, ahí estaba, con su linda cara sin heridas ni magulladuras, sus dorados cabellos siendo opacados por ceniza, con porte orgulloso y el ceño fruncido..

-Wólfram..-no cabía en mi asombro, me miro y su expresión se relajo en un gran alivio.

-Yuuri…me alegro de que estés bien maldito enclenque-jamás me sentí tan feliz de escuchar ese insulto como ahora

Me reuní junto a el y lo abrase sentí una punzada de dolor en mi hombro herido pero lo ignore. Belal iracundo arrojo a Lady Eira hiriéndola en el proceso cerca de la clavícula, Lainer corrió a su lado tirando en el camino su espada. Belal nos ataco, logramos esquivar su espada pero logro separarnos, acorralo a wólfram e hiso lo que con lady Eira.

-y bien?...cual es su respuesta

Suspiro derrotado, saco del bolsillo de mi pantalón la pieza Folter y le aprieto fuertemente con mi mano, estrujando el frio metal, enterrándola en mi piel magullada, un hilo de sangre comenzó a escurrir en mi mano, y tal como las otras esta comenzó a brillar, solo hubo algo diferente pues la pieza comenzó a levitar, mire a los demás, y también veían sorprendidos, en un instante se estrellaron las tres como si de un imán se tratara y una luz cegadora inundo el lugar. Belal comenzó a reír fascinado cuando todo volvió a la normalidad, en algún momento había soltado a wólfram y corrí a su lado.

-Por fin…después de tanto trabajo al fin lo he logrado…es mía la corona de Ciliar- comenzó ha acercarse alas puertas.

Lainer se levanto y tomado nuevamente su espada ataco a Belal, logrando lanzar la corona lejos de sus garras, Belal contrataco y lo hirió en su brazo izquierdo, Lady Eira grito preocupada distrayendo a Lainer, Belal Aprovecho y mando volar ahora su espada, Lainer recibió una fuerte patada en su estomago acabando en el suelo, Lady Eira corrió en su auxilio. Belal volteo buscando el lugar donde la corona había caído, que era a unos metros de donde estaba Wólfram y comenzó a acercarse sigilosamente, pero wólfram se le adelanto y recogió la corona antes que el. Algo paso cuando lo hizo porqué de inmediato se quedo quieto como si algo le impidiera moverse. Belal soltó una ligera risa

-Valla al parecer alguien tiene problemas…no debiste tocarla-iba a arrebatarle la corona, busque con la mirada algo conque defenderle y encontré la espada abandonada de Lainer, la tome y me abalance contra Belal

-Ni se te ocurra tocarlo! – Belal esquivo mi ataque y yo aproveche para ponerme frente a wólfram.

-no lo entiendes, el esta consumiéndose en la oscuridad, después de todo el no es uno de los guardianes-

Voltee asustado y arrebate de sus ahora pálidas y sudorosas manos la corona, en el momento wólfram se desplomo y comenzó a hiperventilar, sentí algunas punzadas en mi mano, pero no le di importancia, lentamente wólfram regreso en si un poco confundido.

-Yuuri…-dijo algo asustado-…dásela…dale la corona a Belal.

-¿Qué?-Belal quedo atónito, Lainer y Eira estaban en shock y yo simplemente no lo podía creer. Wólfram tomo nuevamente la corona y la arrojo a los brazos de Belal, yo no podía moverme de la impresión.

Fin de Pov Yuuri y comienzo de pov Wolfram

Belal nos dio la espalda y nuevamente se acerco alas puertas, un brillo comenzó a rodear la puerta y el suelo comenzó a templar. Yuuri había entrado en un trance pero cuando se dio cuenta de que la corona ya no estaba en sus manos y las puertas comenzaban a abrirse reacciono.

-Pero que has hecho Wolfram- me ha tomado de los hombros y me mira furioso.

Su majestad von Hertz se ha acercado a nosotros junto con lady Eira y nos ha dicho exasperado que tenemos que salir de ahí. Me doy vuelta y tomo la espada que momentos antes Yuuri portaba. Le miro y sonrió tristemente, el solo me mira confundido y un poco enojado aun, sabia que era lo que tenia que hacer.

-¿Que?- dije a Eteria, a que se refería con "eso hice", acaso estaba diciendo que yo…imposible no podía ser cierto pero por otro lado, como explicaba mi pronta recuperación.

-he fusionado con tu cuerpo el espíritu de un elemental…ahora escucha atentamente porque solo lo diré una vez…cuando la corona se halla unido nuevamente, deberás esperar a que las puertas comiencen a abrirse…cuando lo hagan, aquellas criaturas que se ocultan detrás de ellas intentaran salir…es en ese momento cuando usaras tu majutsu y derretirás la corona, ten cuidado de no tocarla…una vez que esta comience a derretirse las puertas colapsaran y se cerraran…-finalizo con voz severa

-¿que pasara una vez que colapsen?

-bueno eso depende de ti…puedes morir aplastado por rocas y escombros…o salir antes de que la cueva se derrumbe por completo- explico como si fuera algo sin importancia- …date prisa…ya ha comenzado…

Tome firmemente la espada, y camine hacia Belal, Yuuri gritaba mi nombre, habían comenzado a caer rocas debido a los temblores, Belal no parecía darse cuenta de mi presencia, estaba completamente absorto viendo como las puertas se abrían dejando salir un olor a muerte penetrante, sin vacilar levante mi espada y atravesé el cuerpo de Belal. La corona cayo al suelo y comencé a invocar mi majutsu, sentía como si alguna clase de energía me inundara y llenara mi cuerpo, lance mi mejor ataque y vi como esta comenzaba a cambiar de color, jamás había tenido tanto poder, pronto la corona se torno oscura y comenzó a derretirse, mire nuevamente las puertas y tal como Eteria dijo estas volvían a cerrarse, gritos desgarradores de aquellas bestias se escuchan, furiosos de ser encerrados de nuevo en aquel lugar. Pronto los temblores aumentaron y la corona comenzó a convertirse en una sustancia parecida a la lava, fue ahí cuando me detuve. Las puertas se agrietaron y algunas partes habían caído ya, sentí ha alguien tomar mi brazo, era Yuuri que intentaba llevarme ala salida, corrimos esquivando escombros y rocas, casi soy aplastado por una, pronto alcanzamos a su majestad Lainer quien había literalmente cargado a lady Eira, finalmente salimos, la entrada a la cueva se derrumbo y se bloqueo.

Caí al suelo, me sentía cansado por usar tanto majutsu, Yuuri se arrodillo a mi lado tomando mi rostro preocupado, cubrí sus manos con las mías y me acerque lo suficiente para besarle, dios como había estado tan necesitado de sus labios, fui correspondido al instante primero de manera salvaje y después lentamente disfrutando de cada caricia, los brazos de Yuuri me acercaron mas sujetando firmemente mi cadera, rodee con los míos su cuello acortando mas la distancia que nos separaba, una tos fingida nos obligo a separarnos, tanto su majestad Lainer como lady Eira estaban sonrojados, al parecer su majestad aun no se había dado cuenta de que cargaba a lady Eira o tal vez lo sabia pero se negaba a soltarla. Yuuri se sonrojo hasta las orejas cuando se dio cuenta del pequeño espectáculo que habíamos dado, yo mire a otro lado evitando el contacto con sus ojos negros. El crujir de ramas y movimiento cercano a nuestra ubicación nos hizo olvidar toda vergüenza. Yuuri tomo firmemente mi mano, sentí mi ritmo cardiaco aumentar y la adrenalina de nuevo correr.

-¡Yyuuuuurrri! ¡wolllframmm!- esa voz, estaba seguro, era ¡Conrad!.

-aquí estamos Conraddd!- grito Yuuri, detrás de mi pude escuchar un suspiro de alivio de parte de lady Eira y su majestad.

Pronto detrás de la neblina reconocí a un grupo de soldados entre ellos Conrad, todos parecían agotados y sus armaduras estaban dañadas y manchadas de lo que parecía ser sangre, en sus rostros había rasguños y cortadas pequeñas, Conrad se acerco a nosotros y nos abrazo fuertemente.

-waaa…C-conrad me estas lastimando…m-mi hombro ten cuidado con el.- conrad nos soltó de inmediato

Claro lo había olvidado por completo, Yuuri aun estaba herido por los sucesos pasados, le ayude a levantarse y juntos emprendimos el regreso a la costa, en el camino encontramos algunos soldados de Shimaron siendo escoltados por soldados Mazokus, mas de uno gritaba histérico sobre un ave chupasangre, otros estaban catatónicos, y algunos se mantenían callados mirando a todas direcciones nerviosos. Cuando por fin estuvimos sobre la suave arena de la playa vi con horror el cuerpo mutilado de una criatura horrible, tenia como cabezas serpientes y su olor era parecido al de la cueva, Gwendal apareció en compañía de su alteza el gran sabio, el primero nos abrazo con un poco de cuidado y el segundo nos felicito por haber salido con vida, Yuuri le agradeció su gran "apoyo" y subimos a uno de los barcos de Shin Makoku, Yuuri fue inmediatamente atendido por el cuerpo medico y a pesar de que insistí en que no tenia ninguna lesión grave fui obligado a desprenderme de mis ropas y ser revisado.

Me gustaría decir que de camino a casa todo fue tranquilo pero desgraciadamente el destino no da tregua, o al menos con migo no, recostado en mi cama recibía algunos masajes en mi espalda por parte de un ahora vendado pelinegro, sentía el estomago revuelto y eso que hace unas horas había tenido una comida decente en días, una ligera risa de parte de Yuuri solo me enfureció mas.

-maldito enclenque, da mucha risa eh!...ya veremos una vez que lleguemos a puerto-

-no lo malinterpretes Wolf…es solo que es agradable que todo vuelva a ser como antes-

-¿de verdad lo crees?-dije desconcertado

-así es…además se siente bien saber que no soy el único tirado en la cama con alguna lesión- rio el muy maldito ante mi situación

-eres un mald..uhg- acerque la tina junto a mi y libere mi alma en ella, deprimido dije adiós al puré de papa y verduras que hace unas horas había disfrutado con deleite.

Yuuri volvió a reír y en desquite le cerré la boca con un almohadazo, definitivamente este seria un largo viaje, solo esperaba llegar vivo para entonces.

Fin pov Wolfram

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.

Las campanas resonaban en la capilla, dos vidas acababan de unirse por el resto de sus vidas, miraron felices a sus espectadores, muchas caras conocidas, amigos, familia, todos reunidos para celebrar un importante evento. Tras un año de los acontecimientos en la isla de monrad, el rey de pirogoff se había armado de valor con ayuda de su nuevo amigo pelinegro, y propuso matrimonio a su amiga de toda la vida.

-sabes su majestad Lainer parece que va a desmayarse- susurro sin dejar de aplaudir a la feliz pareja un rubio de mirada esmeralda

-espero que no…aunque creo que amortiguaría la caída en el esponjoso vestido de lady Eira- respondió divertido el pelinegro

Sentados en unas de las bancas de la capilla estaban los asta hace tres meses casados su majestad el rey de Shin Makoku y su consorte real.

-sabes creo que su alteza gran sabio no ha perdido el tiempo durante la ceremonia- dijo con aire divertido el rubio y un poco fastidiado

El pelinegro miro el lugar ahora vacío a su lado donde se suponía debería estar su amigo, le encontró sentado a tres bancas mas delante rodeado de algunas jóvenes damas, rio cuando sus miradas se cruzaron y el de anteojos les guiño el ojo divertido. Tanto el pelinegro como el rubio rieron ante el gesto de su amigo.

-sabes eso me recuerda a nuestra boda…una vez que llegamos a la recepción su alteza el gran sabio se sentó en la mesa de las jóvenes de la nobleza.

-y termino con una bofetada cuando se le resbalo "accidentalmente" su mano en una delas piernas de la hija de von Radford - soltó una carcajada ante ese hecho el pelinegro

-y le persiguió durante toda la velada por aquel "insulto" hacia su hija…finalmente lo olvido después de unas cuantas copas de vino-

-es cierto… recuerdas cuando anisina nos mostro su "regalo de bodas"-

-su maravilloso invento nos asusto a todos, cuando hizo volar el jardín frontal.-

-ni que lo digas Gwendal no paro de gritar, su cara parecía una pasa de lo arrugado y morado que estaba del coraje-

Siguieron recordando los divertidos momentos de su boda mientras subían a su carruaje que era manejado por el hermano del rubio, siendo rodeados por la escolta del rey, después de esperar unos minutos a un animado pelinegro de anteojos, partieron al castillo de piregoff, esperando disfrutar de la velada y tal vez después de muy entrada la noche, unas cuantas copas, algunos pasos de baile y un discurso donde se darían los mejores deseos a los novios, los tres se dirigirán a sus respectivas habitaciones, el de antejos en compañía de alguna de las señoritas de la capilla y el pelinegro y rubio disfrutando de un divertido juego bajo las sabanas que terminarían abandonadas y olvidadas en el suelo cuando se encontraran desnudos y algo sudorosos gritando y gimiendo el nombre de su amado, es entonces que agotados por su apasionado arranque cayeran juntos en los brazos de Morfeo, y después de unas horas siendo los rayos del nuevo día los que les inciten a despertar.

.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-. -.-…-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-.-..-.-.-.-.-.-.-.-.- .-.-.-.-.-.-.

Hola a todos, espero les haya gustado

Cosas a aclarar:

Kelpie fue lo que ataco a Eira y los Estirge fueron los que les atacaron a ella y Lainer
quimera fue lo que ataco a Yuuri y Belal en el bosque.
cadáver que vio wólfram cuando llegaron a la playa era el e la hydra

Realmente les doy gracias a todos los que dejaron sus valiosos reviewns y también a los que no pero se tomaron la molestia de leer.

No habrá epilogo. Pero si un one-shot de la boda de Yuuri y wólfram.

Espero verlos pronto en algún otro de mis proyectos

Nos vemos ^o^