Hola a todos, una nueva pareja sobre la cual escribo todo sucedió porque estaba escuchando esta canción y de pronto la inspiración vino a mi cabeza, así que este fic salió de allí Pero basta de cosas que no les importa en lo absoluto sobre mi vida persona, que lo disfruten.
Disclaimer: Yuru Yuri no me pertenece al igual que ninguno de sus personajes.
Pareja: Chitose y Ayano.
Canción: "Telephone" by Ke$h feat. Lady Gaga
Una nueva oportunidad
"No existe amor en paz. Siempre viene acompañado de agonías, éxtasis, alegrías intensas y tristezas profundas."
-Paulo Coelho
Cuando su celular sonó ruidosamente por decima vez, se cansó y lo lanzó con rabia dentro de su bolso. La mirada de Chitose la hizo sonreír tímidamente, fingiendo que nada pasaba. Llegaron al lugar de la fiesta, Ayano suspiró desconcertada, era mucho más grande de lo que se imaginaba, habían luces de varios colores y otras que producían sensaciones extrañas al brillar muy rápido, que se filtraban al abrir una puerta elegante en medio de dos columnas de mármol, el sonido de la música se escuchaba estando a varios metros del lugar, un sujeto musculoso de cabello negro y ojos color miel las detuvo en la entrada, Ayano se sonrojo casi inmediatamente al escuchar la voz grave del apuesto guardia gritándoles algo inentendible por el volumen de la música, Chitose quien pareció comprender lo que el hombre pedía, dio su nombre y pasaron sin problema.
Cuando entraron Ayano quedo impactada por el inmenso salón que estaba decorado de forma lujosa y sofisticada, en el centro y sobre una tarima se encontraba la cabina de DJ, los parlantes vibraban y una gran cantidad de personas bailaban disfrutando la música. Busco con la mirada a Chitose y esta le sonrío carismáticamente mientras tomaba su mano y la guiaba a través de toda la multitud.
Transitaron hasta llegar a una pequeña pero cómoda terraza en el segundo piso, Ayano se maravillo cuando el frío de la noche acaricio su piel refrescándola del calor que se generaba adentro, observo el cielo solemne y hermoso que se levantaba ante sus ojos y a pesar de que no se veía ninguna estrella, la luna brillaba de forma magnífica, recordó una de sus piyamadas con Chitose "Aunque no veamos a las estrellas brillar no significa que no estén allí" susurró a su oído aquella vez la chica de lentes, tardo mucho en descubrir el significado de sus palabras porque al comienzo creía que era una forma de ver sus sentimientos por Toshino Kyoko, pero unos años después descubrió que esa frase jamás tuvo que ver con la rubia.
Miró su celular y se sorprendió al descubrir cinco llamadas pérdidas y cuatro mensajes de la misma persona: Toshino Kyoko, esbozo una sonrisa con autosuficiencia mientras ponía su celular sobre la mesa.
— ¿Es ella otra vez?—, dijo Chitose sonriendo tímidamente y levantando la voz para que su amiga la escuchara entre el ruido.
Ayano simplemente asintió y se sentó en una de las sillas que rodeaban una pequeña pero refinada mesa de cuatro puestos.
— ¿No piensas atender?—Inquirió Chitose sin bajar el tono de su voz.
Ayano negó con la cabeza algo aturdida por el ruido de la música. El celular vibro encima de la mesa mientras que las dos chicas lo observaban sin hacer absolutamente nada al respecto. Chitose se sentó en frente de ella y sonrió impasible mientras observaba atentamente a su amiga, habían subido allí solo para conversar un rato antes de perderse entre la multitud, algo que seguramente pasaría dado el número de personas, pero su mejor amiga se veía pensativa, así que Chitose la dejo estar.
En otras condiciones Chitose hubiera tratado de ayudar a Kyoko pero las circunstancias habían cambiado, desde que Ayano había conocido a Toshino Kyoko su sufrimiento parecía ser mayor a sus alegrías y por encima de sus fantasías, estaba la salud mental de su mejor amiga. Esa había sido la principal razón por la cual había invitado a la nueva presidenta del consejo estudiantil a ir de fiesta. Gracias a las calificaciones de la presidenta y a la confianza que le tenían los padres de Ayano, ellos accedieron a que su hija saliera un poco, estaban de acuerdo con que últimamente su hija estaba muy afligida, tal vez salir a divertirse le hiciera bien.
No era algo que fuera con la personalidad de Ayano, pero ella estaba harta de la rutina que ella misma se había impuesto, la indiferencia de Toshino Kyoko era muy dolorosa porque aunque fuera su "amiga", por así llamarlo, ella deseaba algo que sabía que la rubia jamás le concedería: un verdadero compromiso con ella, ya que los sentimientos de la rubia hacia la presidenta no eran más que confusos vestigios de amistad combinados con algo de coquetería, la presidenta se había cansado de privarse de vivir el amor con alguien esperando a alguien que probablemente no la tomaba lo suficientemente en serio.
Últimamente no sabía que pensar, bueno en realidad no sabía COMO dejar de pensar, pues la rubia habitaba en su cabeza y cuando creía que ya no podía soportar más las cosas simplemente parecían empeorar, y un día en particular: allí estaba ella, enterrada entre sus cobijas mirando películas cursis, torturándose a sí misma mientras pensaba en las posibilidades que existían de que eso le sucediera, hasta que Chitose ingresó a su cuarto y sonriente le dijo que tenía una solución para mejorar su ánimo, aceptó desganada, Chitose siempre había tenido ese poder de convencimiento sobre ella.
—Vamos a bailar.
Propuso Ayano gritando para que su amiga la entendiera mientras se ponía en pie. Chitose la imitó, si Chitose la había obligado a venir hasta allí…iba a divertirse, estaba cansada de estar amargada, de ser ella misma. Miró su celular una vez más y al ver tres mensajes más de Kyoko lo guardo en su bolso, no quería saber nada de ella. Aunque había sido su culpa la insistencia en las llamadas y mensajes, ella había decidido gritarle a Kyoko el día anterior muchas verdades que habían permanecido mucho tiempo guardadas, antes de salir corriendo rápidamente porque no soportaba las consecuencias de sus imprudencias.
Era muy tarde, de eso estaba segura, había perdido de vista a Chitose unas seis canciones atrás y aunque al comienzo la había buscado desesperadamente, un mensaje de su mejor amiga diciéndole que se encontrarían en la terraza a las dos y media de la madrugada la tranquilizo, el sonido de la música era envolvente, y ella decidió darse una oportunidad y ser otra persona al menos hasta que esa loca fiesta terminara. Cuando tuvo sed se acerco al bar y pidió una botella de agua, podía tener diecisiete años pero aún así emborracharse o tomar alcohol no iba con ella ni con sus principios, y eso era intocable a pesar de que estuviera tratando ser alguien más.
Mientras se refrescaba sacó su celular y observo la pantalla, los mensajes de Kyoko no paraban de llegar, mensajes del tipo: "perdóname", "¿dónde estás?", "¿podemos hablar?" Habían estado invadiendo el buzón de entrada de su celular desde anoche. Al escuchar la canción que acababan de poner cerró los ojos y comenzó a cantarla en voz alta, era improbable que alguien la escuchara con tanto ruido, dejo que la música se apoderara de ella y por fin se digno a contestarle un mensaje a Kyoko.
"Espera solamente un segundo
Es mi canción favorita la que van a poner ahorita
Y no te puedo mandar mensajes
Con una bebida en mi mano, eh
Deberías hacer algunos planes junto a mi
Tu sabías que yo estaba libre
Y ahora no puedes parar de llamarme
Estoy algo ocupada Yo no quiero pensar más
He dejado mi mano y mi corazón en la pista de baile
Para de llamarme"
Aunque prácticamente solo tradujo un fragmento de la canción "Telephone" de Ke$ha y Lady Gaga, era exactamente lo que sentía, estaba cansada de sufrir con alguien quien parecía simplemente jugar con ella. Pero ahora estaba segura de que el amor enfermizo que sentía por Toshino Kyoko no solo había entorpecido su juicio sino también había eclipsado sus sentimientos por Chitose y ahora, cuando el embrujo de Kyoko parecía por fin estar terminándose, ella empezaba a darse cuenta de sus equivocaciones.
La chica de lentes siempre había estado a su lado, probablemente hubieran terminado juntas si Kyoko no hubiera aparecido en su vida. Recordaba con algo de melancolía todas aquellas horas hablando de cosas sin importancia, sonriendo y burlándose del mundo entero y de ellas mismas, en ese entonces Ayano había sido increíblemente feliz, deseaba estar con Chitose todo el tiempo, incluso soñaba con ella y lo mejor es que no estaba mal para ella ser honesta con nadie, pero de pronto llego una rubia que la sacaba de quicio, nunca nadie había logrado descolocarla de esa forma y muy pronto quedo encantada con las emociones confusas que esa chica le producía, fue en ese momento que empezó a ver los ojos de Chitose apagarse lentamente, ese halo de luz en ese par de ojos azules se había marchado robándole un poco de regocijo , se sentía horriblemente culpable y lo peor es que nunca había intentado remediarlo, no hasta ahora.
Vio el rostro de Chitose entre la multitud y guardo el teléfono, se acercó a ella rápidamente abriéndose paso entre la multitud. Sabía que los sentimientos de la chica de cabellos blancos iban más allá que un simple amor fraternal, sabía que Chitose estaba enamorada de ella y sufría en silencio, no solo eso, también era lo suficientemente fuerte para darle ánimos cada día con Kyoko y ella jamás cuestiono nada, de hecho Chizuru, se había tomado la molestia de informarla sobre los sentimientos de su hermana y reprenderla por la actitud masoquista que la presidenta mantenía.
Se arrepentía hoy más que nunca, pero arrepentirse no cambiaría las cosas, esa chica de cabellos platinados, voz angelical y gafas había sido la persona que quizás más la quería en este mundo y ella no dudo en enterrarle una daga en el corazón.
Cuando la distancia entre ellas se redujo a unos simples centímetros Ayano la miró con ternura y antes de que Chitose tratara de preguntarle si todo estaba bien, ella la silencio con un beso. Sus labios se unieron y a pesar del asombro inicial de su mejor amiga, ella la correspondió dulcemente.
Porque ya era hora de que Ayano se diera una nueva oportunidad, no solo a sí misma sino también a la persona que había estado tanto tiempo siendo su pañuelo de lágrimas, ahora iba a ser alguien más, por primera vez en mucho tiempo iba a ser ella misma, sin tapujos ni secretos porque Ayano sabía que era hora de retribuirle a Chitose todo lo que le debía y esto era solo el primer paso.
Bueno espero que les haya gustado, me parecía dificil escribir sobre esta pareja ya que tendría que eliminar el enamoramiento de Ayano por Kyoko y la fascinación de Chitose por esa pareja, espero haberlo hecho bien.
¿Merezco un review? Realmente estoy enferma y el clima es deprimente (llueve y relampague) en una diferente ocasión lo disfrutaria pero he tenido una mala racha por eso su opinión mejoraría mi semana. Bueno después de un vistaje innecesario a mi vida (si es que siguen leyendo esto) quiero agradecerle a MadokaMagicaLover y a Anonko, de verdad aprecio sus opiniones por lo que la próxima pareja podran elegirla ustedes (además yo no cuento con la imaginación necesaria para pensar cual será la proxima pareja) simplemente dejen su pareja predilecta en su review y el proximo fic será sobre la pareja más querida por ustedes, la fecha limite es el sábado de la próxima semana...
Por ahora me despido que tengan un buen día/ noche.
Hikaru-chan14
