Hola a todos, he vuelto y no solo con un nuevo nombre sino con la inspiración renovada. Bueno este es un fic Ayano x Yui debo admitir que quería escribir un fic de ellas hace muucho tiempo...también tiene algo de Toshino Kyoko/ Ayano Sugiura.

Ni Yuru Yuri ni sus personajes me pertenecen.

Este fic esta dedicado a alguien especial...a mi mejor amigo, y a mi mayor tentación, esta va para ti ;)


Placer culposo

Ella era rubia y sus cabellos solo se podían comparar con los de un ángel, sus pupilas azules se asemejaban al cielo más claro y despejado, tanto así que una sola mirada de esa chica le hacía sentir renovada, su risa era pura armonía para sus oídos, un solo toque de sus manos y ella lo sentía como un toque divino. Porque esa chica era la perfección personificada, porque solo ella era así de exquisita, porque nadie se le podía comparar. La muchacha era impredecible, impulsiva, testaruda y le llevaba la contraría en todo, pero incluso todos aquellos defectos le eran encantadores porque esa hermosa y valiente chica siempre había sido su ideal, su perfección. Aquello descrito como increíble, y después de todo no por nada su adoración por ella surcaba lo divino.

Porque para Ayano Sugiura, Toshino Kyoko era un sueño hecho realidad.

Ella es lo que siempre deseó y quien por alguna maravillosa obra del destino correspondía sus sentimientos. Parecía surreal cuando la vida se mostraba así de perfecta; tenía buenas amigas, notas sobresalientes, era presidenta del Consejo Estudiantil, su familia era compresiva y cariñosa y como si fuera poco la chica de sus sueños la correspondía.

Sin embargo en toda buena historia vienen los obstáculos, la ansiedad, la desesperación y si se logra superarlos se obtiene la verdadera paz, una paz tan verdadera como efímera pues siempre se encontraría en una constante lucha con el caos.

Y su caos tenía nombre y apellido, porque para Ayano Sugiura aquel caos era Yui Funami.

Esta vez no luchaba contra nadie por el amor de su chica, porque después de todo Toshino Kyoko estaba locamente enamorada de Ayano. El problema radicaba en la misma Ayano Sugiura.

Los primeros meses fueron un júbilo absoluto, todo era tan perfecto que Ayano se sintió satisfecha, ¿cuantas chicas de dieciséis años podían asegurar que su vida era perfecta? Probablemente no muchas, sin embargo ella era la excepción de la regla, o al menos eso creía. Sus amigas y las de su novia compartían el mismo círculo social, así que Ayano no tenía que preocuparse en tener que impresionar a nadie, después de todo cada una de ellas sin excepción se conocían desde cuando eran apenas unas niñas.

Se sintió afortunada por su perfecta novia y su perfecta vida. No le duro mucho. El destino tenía otros planes. No supo bien como sucedió pero pronto la mejor amiga de su chica dejo de pasarle tan desapercibida. Y cuando Ayano cayó en cuenta Yui Funami ya había puesto de cabeza todo su mundo.

Su relación con Kyoko era especial porque a pesar de la fuerte personalidad de la rubia, Ayano había sido gratamente sorprendida al descubrir a una Toshino Kyoko más sosegada, romántica a su modo, e incluso sensible. Pero algo cambio. No supo con exactitud qué, simplemente esa chispa que le era tan atrayente en la personalidad de la rubia se estaba empezando a apagar. Ni si quiera cuando le llevaba la contraria había algún cambio, ahora su novia le daba la razón y no se molestaba en reñirle mucho. Poco a poco cayeron en la monotonía.

No es que fuera algo malo, después de toda esa rutina le brindaba cierta seguridad, le hacía saber que pasara lo que pasara su chica estaría allí esperando por ella. Con lo que no contaba es que ella misma empezaba a aburrirse de eso. Era todo perfecto, pero también era muy calmado, demasiado para su gusto. Necesitaba urgentemente esa chispa en la relación, quería que los besos de su chica la incendiaran por dentro, que la pasión nunca se acabara.

No tuvo que buscar mucho.

Nunca imagino que una persona pudiera atraerle de aquella forma tan intensa, porque eso era ella, pura atracción. En un comienzo jamás hubiera creído que la formal e intelectual Yui Funami pudiese ser ese alguien que estaba buscando. Realmente no supo cómo ni por qué ocurrió, simplemente sucedió.

Tal vez fuesen sus cabellos cortos, desordenados y sedosos en los cuales se moría por entrelazar sus dedos y acariciar con suavidad mientras la besaba sin delicadeza alguna, tal vez fuesen sus ojos profundos, intensos y melancólicos, aquellos que con miradas furtivas decían tantas cosas indescifrables, aquellos que tenían el poder de hacerla estremecer, aquellos ojos de color ébano que la invitaban a jugar con fuego, que le hacían querer quemarse y dejarse enardecer bajo esa mirada que lograba erizarle la piel.

Quizá fuese su sonrisa, aquella sonrisa gentil que parecía acompañar siempre sus finas facciones, aquella sonrisa que en más de una ocasión era peligrosa, esa sonrisa sensual y altiva que se mofaba de ella, y cómo no hacerlo, si cada vez que Yui Funami le sonreía de aquella manera tan confiada y hasta arrogante las piernas le temblaban y el pulso se le aceleraba, aquella sonrisa era la que la incitaba a romper todas las reglas.

Probablemente tuviese que ver con aquella voz tan seria y calmada, aquella misma voz que le recordaba lo descontroladas que podían ser las hormonas de una adolescente de su edad, cuando de forma casual en un tono más bajo y ronco que el acostumbrado para la chica de cabello oscuro, le hablaba de cualquier trivialidad, sin embargo Ayano no podía hacer más que escuchar aún sin entender mientras que sus pensamientos divagaban sobre cómo se sentiría el aliento cálido de Funami chocando sobre su piel y aquella misma voz susurrando palabras ardientes en su oído, probablemente terminaría de perder la poca cordura que le quedaba. No podía negar cuanto le apetecía perder la cordura cuando Yui Funami estaba cerca.

Resistió, lucho contra sus instintos, busco la forma de controlarse. Falló miserablemente. Después de todo no se evita lo inevitable. Porque cada fibra de su ser estaba sedienta de Yui Funami lo cual era un error, era estúpido y era algo totalmente inapropiado, pero era el error más estúpido e inapropiado que necesitase cometer en toda su vida. Porque ella no solo deseaba a Yui Funami, ella necesitaba a Yui Funami. Y Ayano estaba cansada. Estaba tan cansada de resistirse a la tentación.

Porque desde que empezó a fijarse más en la mejor amiga de su novia que en esta última, su destino estaba escrito.

Porque los finos labios de la mejor amiga de su novia se le antojaban irresistibles. Porque la carne es débil y la primera vez que besó a Yui Funami solo quiso deshacerse de aquellos deseos impuros que la castaña provocaba, jamás pensó que los besos de Yui Funami podrían dejarla sin aliento de aquella manera, era simplemente esplendido como la electricidad se extendía por todo su cuerpo cada vez que interactuaba con Yui y una vez que probó sus labios simplemente no pudo detenerse.

No era su culpa que los besos de Toshino Kyoko fuesen tan dulces y torpes, sin embargo cada vez que su chica la besaba sentía el amor que esta le profesaba, y a pesar de la actitud atrevida de la chica le resultaba adorable lo tímida que su rubia podía llegar a ser en ese aspecto. No podía esperar otra cosa, ella siempre fue el mejor de los sueños, su perfección. Porque le amaba, adoraba cada una de sus facetas, porque ella era el amor de su vida.

Tampoco era culpa suya que con solo una mirada de parte de Yui Funami su cuerpo se estremeciera de deseo, que con cada toque de la chica su interior se incendiara y ella ardiera, que sus besos fueran apasionados, sensuales y hambrientos. Porque cuando sus labios se rozaban, Ayano saboreaba lo prohibido, lo secreto y en la clandestinidad de la noche, la presidenta se dejaba arrastrar por esa joven de aires inocentes, aquella que la hacía perder la noción del tiempo, porque con Yui nada era suficiente, porque la química era increíble, porque ella conseguía con un simple gesto que su autocontrol se esfumara, Yui era tentación personificada, ella era su caos, aquel destinado a perturbar su paz mental eternamente.

Y sin importar cuanto quisiera cambiar la situación, sabía que no podría, aunque la culpabilidad la matara cada vez que veía el infantil rostro de su novia sonreírle con devoción, ella soportaría esa carga no había otra opción, porque sin importar cuanto amara a su rubia idiota, Ayano no podría vivir sin los besos arrebatadores y las caricias prometedoras de Yui, porque ella era su escape, ella era ese punto sin retorno sobre el cual se encontraba y del cual no podía escapar.

Porque Yui Funami, la mejor amiga de su novia era su más grande placer culposo.

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Espero que les haya gustado y perdón por la demora. No sé muy bien de donde salió esta idea, solo sé que no me la podía sacar de la cabeza y decidí escribirla. Se que he estado muuy ausente y espero que no se repita, pero últimamente el tiempo no esta a mi favor...trataré de actualizar lo más pronto posible.

Muchas gracias a:

Yuu-neko: Me gusta el Hima-Saku no es mi OTP, pero me gusta bastante. Espero te agrade este capítulo.

Una caja de pocky: Después no te me puedes quejar porque te di gusto. Realmente estaba tratando de escribir un fic Kyoko/ Chizuru y de repente por obra del tomate morado me salio esto O.o , no sé como sucedió solo se me ocurrió y francamente me gusto. Un lemon...no suena mal pero nunca me he atrevido a escribir uno..tal vez en un futuro no tan lejano, todo depende de si mi inspiración decide aparecer a menudo. Espero te haya gustado.

xlimax: Hola, espero que te haya gustado probablemente el próximo capítulo sea un Kyoko/ Chizuru si mi inspiración no me falla. Un saludo.

Tsuki-chan: Me alegra que te haya gustado y espero que este capítulo no sea la excepción. Un saludo.

Y muchas gracias a todos los que se toman el tiempo de leerme. Un saludo a todos.

Bueno sin nada relevante que agregar (a menos de que quieran leerme divagando sobre porque me cambie de username) me despido.

Buen día / Noche.

Alexis Gray.