Capítulo 2
-¡Draco! que bien al fin vacaciones ¿Que harás por navidad?- le dije mientras que íbamos los dos solos por los pasillos hacia la sala común.
-Pues iré a casa y estaré con mis padres...Dentro de unos días será tu cumpleaños así que supongo que tu padre te preparará una fiesta así que nos veremos allí.
-Si- dije mientras sonreía- últimamente casi no hemos podido hablar...
-Lo sé últimamente has estado más con Ona y vuestra amiga de Gryffindor.
-Se llama Inaru- le conté aunque sé que eso le molesta.
-Si ella... no sé como os podéis llevar bien con una Gryffindor.
-Es divertida y simpática además es una sangre pura.
-Cambiando de tema, ¿que te pondrás para la fiesta?
-Es un secreto- le dije sacándole la lengua.
Íbamos riendo por el pasillo cuando nos encontramos con el trío dorado.
Eeh Potter que te diviertas con tu familia...aah es verdad, que no tienes jajajajaja.
Me hizo mucha gracia ese comentario así que yo también empecé a reírme.
-No le hagas caso Harry- le dijo el Weasley.
-Eso Harry no le hagas caso- dije imitando la voz del Weasley y Draco y yo nos volvimos a reír mientras nos íbamos.
Llegamos a la puerta de la sala común.
-Sangre limpia-Draco dijo la contraseña y la puerta se abrió.
Él fue hacia el dormitorio de chicos y yo al de chicas, Ona ya estaba allí.
-¿Dónde has estado? Inaru y yo te habíamos estado buscando.
-Estaba con Draco, fuimos a dar una vuelta.
-¡Uoh! ¿Y que habéis hecho pillines?- dijo Ona.
-¡Nada! solo estábamos hablando y nos metimos un poco con Potter- dije un poco sonrojada.
-Ya lo sé tonta, era una broma... pero admite que Draco te gusta.
-¡Nunca! además él es mi mejor amigo.
El camino de vuelta a casa fue normal, bastante tranquilo, todo fue como de costumbre riéndonos y burlándonos de los demás, nada fuer de lo común. Cuando llegamos a King's Cross papá y mamá ya estaban allí igual que los padres de Draco con los que estaban hablando. Me despedí de Inaru y Ona y fui donde estaban mis padres, Max ya estaba con ellos y Draco se dirigía también donde estaban sus padres, cuando ya estábamos allí mi padre me abrazó.
-Mi hijita pequeñita ¡Te he echado de menos!-dijo mientras me abrazaba cada vez más fuerte.
-Papá...No...Puedo respirar...-dije.
-¡John suelta a tu hija la vas a asfixiar!-dijo mi madre enfadada.
-No tiene remedio- le dijo mi madre a Narcissa (madre de Draco), su mejor amiga.
Las navidades pasaron rápido, es normal nos reuníamos toda la familia en casa estábamos mamá, papá, Max, Aarón, el abuelo Damon y el tio James. Así que nuestro jardín/bosque además de nuestros dragones estaban los del abuelo y el tío James. Cada dos por tres estábamos todos en la sala de duelos, es una de las aficiones de la familia, si quieres ser alguien en esta familia tienes que ser bueno en duelos. Mi entrenamiento solo acaba de empezar así que aun no puedo participar. Los días van pasando y se acerca mi cumpleaños, mi padre pensaba como siempre que yo no sabía nada pero era muy predecible, a él le encanta hacer fiestas, bailes y cosas de estas. Durante estos días les había enviado cartas a Inaru preguntando como le iba, me respondió enseguida contándome como estaba pasando las vacaciones, me explicó que había estado en casa de Ron Weasley.
Al fin llegó el día de mi cumpleaños, por la mañana todo fue como cada año, un montón de regalos caros de parte de mis padres y a la tarde fui a arreglarme para la fiesta por la noche. Una de las elfas domésticas estaba peinando mi pelo negro mientras que otra me iba enseñando algunos vestidos para ponerme, la verdad es que no sabía cual ponerme, mi madre siempre se empeña en comprarme vestidos sabiendo que no me gustan. Habían de todos los colores al final me decidí por el vestido granate, era un vestido bastante simple que resaltaba una de las características principales de los Aker, los ojos rojos como la sangre y el pelo negro como la noche. Empecé a escucha las voces de la gente, los primeros en llegar fueron los Malfoy, ya que vivían relativamente cerca nuestro. Podía escuchar como Lucius hablaba con mi padre, mi madre le dijo a Draco que yo estaba en mi habitación, al cabo de unos segundos Draco estaba llamando a la puerta.
-Kate, soy Draco.
-Pasa-le respondí mientras las elfas desaparecían Draco entró, yo ya tenía puesto el vestido.
-Feliz cumpleaños Kate-sonrió pero no era una de sus típicas sonrisas arrogantes, era una de esas sonrisas que solo se podían ver muy de vez en cuando y solo si eras alguien que el considere un igual, alguien a quien aprecie-Te queda muy bien ese vestido, deberías llevar más vestidos.
-Sabes que los odio, no son cómodos.
-Pues a mi me gustan como te quedan.
Me sonrojé y le abracé cuando de repente se abrió la puerta y...
-IT'S RAINING MEN~~~~- era Ona- ¡Felicidades Kate!- me abrazó y salió por la puerta tan rápido como entró diciendo que era un...¿Colibrí? creo que dijo eso.
-Nunca deja de sorprenderme... ¿Que habrá tomado?
-Ella es así-dijo Draco.
-Lo sé lo sé...-"yo que estaba abrazando a Draco "pensaba mientras "lloraba" en mi interior.
-Será mejor que bajemos- dijo Draco.
-Ves bajando yo aún no puedo bajar, mi padre me avisará...
