ANTES! de que empiecen a echar tierra y pestes, las advertencias: Este fic fue realizado por RutLance -CrystalFairy, Hetalia y otros detalles no son míos ni me interesan, solamente publico con la aprobación y consentimiento de la autora. No gano nada excepto pasar un rato más en la pc haciendo esto (en lugar de escribir xD) ¿Dudas? Las haré llegar a la autora. El crédito de esta historia no es en absoluto mío.
RutLance-CrystalFairy, presente: ¡Ya lo sé, ya lo sé! Sé que debería de actualizar "Cuando muere el día", pero tengo una buena razón: estaba limpiando el jueves un abanico, cuando se me vino a la mente Diego, quién es nuestra personificación de Argentina, platicando con Chema. Y el resto, terminé de armar el abanico, que ahora da más aire por cierto, y este capítulo. :3 Además, este fanfic también lo estoy pasando directo de mi mente cochambrosa. xD
Pido una disculpa con anticipación, ya que yo no tengo ni idea de cómo sea el personaje de Corea del Sur. Como he dicho un par de veces en otros fics, NO me gusta mucho Hetalia, NO veo la serie NI veo el manga, es mi hermana a quién le gusta y me comenta acerca de los personajes. Sólo espero que de perdido sea de su agrado, pero como dije, una disculpa en caso de que no sea así.
La canción "El amor no tiene edad" de Lynda sólo la usamos para la trama del fic, no para lucrar con ella. Recuerdo que me la aprendí para cantarla el día de las madres cuando estaba en la secundaria. "La Pérgola de las Flores" sólo aparece como mención, aunque si me gustaría conocerla completamente, no la he buscado por floja. xD
Ahora bien, en este capítulo vamos a hablar acerca de lo que a nosotras no nos gusta ver en una historia/trama/etc., por lo que hemos elegido específicamente un libro para criticar. No diremos quién es el autor, ni el libro, ni la editorial, porqué podría existir la coincidencia de qué alguien tenga una trama similar o se esté basando en él, y pues, no queremos que nadie se sienta ofendido ni nada por el estilo. No conocemos al tipo, y no creo que se dé cuenta de que nos cae mal su forma de escribir, y creo que nadie se salva de esto, digo, nosotras también hemos recibido por mucho tiempo críticas muy inflexibles y comentarios negativos.
¡Wiiiiii! ¡Latinos! :3 Espero que les agraden su manera de ser, y sabrán quién es quién, para que no se preocupen ni tengan qué estar adivinando. Los que mejor me caen son Argentina (Diego) y Marcela (Chile), hemos tenido muchos contactos de diversas partes de América Latina quienes nos enseñaron que los problemas y distancias nunca serán un obstáculo para la diversión. ¡Un saludo a todos los países latinos y panamericanos! :D
Lo de Chema riéndose de Don Rigo sí ocurrió, yo me burlé de mi maestro de historia en la secundaria. Iba pasando por un salón rumbo al mío, cuando lo vi dando clases y con bigote. Todo el salón volteó a verme cuando me eché a reír y lo señalé. De hecho, varias chicas de ese salón, que estaban conmigo en el taller de taquimecanografía, me regañaron por reírme, ya que al día siguiente el profe apareció completamente rasurado. Luego, él me contó que estaba haciendo una apuesta, y aún así no le pedí disculpas. Por cierto, me ponía a cantar en clases, fueran las mías o las qué él daba; y no era el único. :3
Acerca del nombre qué elegí para que Antonio le llame así a Chema, simplemente elegí aquellos que son los que usa más el fandom, Mario por "María", y lo de Alejandro creo que no necesito explicarlo. Sé que Chema es José María, pero ese se toma en cuenta como un sólo nombre y no como dos.
Ahora pasemos con los reviewses, que también fueron motivo para actualizar:
~*~Rae Hwa-Steehiday: Sé que es confuso, ¿qué sueño no lo es en ocasiones? Me agrada oír, mejor dicho, leer que te gustó, eso me levanta el ánimo. Sobre el extraño, poco a poco se sabrá, y aquí tienes el siguiente capítulo. :D ¡Gracias!
~*~Dazaru Kimchibun: Bueno, en realidad este sería el segundo fic ChinaXMéxico, lo sé, ya lo investigué. Acerca de LatinHetalia, ni idea, realmente no he indagado en eso ni estoy en grupos ni nada por el estilo, sólo son cosas qué escribimos mi hermana y yo, nada más. Podría ser, pero ya veremos si es o no un nuevo interés amoroso. Sí, es un ChinaXMéxico, pero veremos si continúan juntos o no. Acerca de la personalidad de Chema, te aconsejaría leer algunos de mis otros fics, más no es obligatorio que lo hagas, ya que en cada uno actúa de manera diferente de acuerdo a la trama, y si tiene pareja o no. Pero nada más para que lo conozcas mejor, lee solamente el primer capítulo de "Sabor a mí", nada más. Gracias por las felicitaciones y el review, y pues, espero que este capítulo sea de tu agrado, sino, pues ya me amolé. :3
~*~tamat: Al menos, es linda. xD Yo también me pregunto quién es Alejandro, ya que se llama José María Itzae Infante García mi OC de México. ¡Y aquí está el otro capítulo! :D Gracias por tus comentarios. n.n
~*~Chelita: Posiblemente sí. ¡Y aquí hay más! xD Gracias por tu review. ;D
~*~susan358: Sí, trato de que todos los Chemas se parezcan mucho, y el amor a su familia es algo que quiero resaltar en él. Gracias por darle una oportunidad a la pareja, siempre hay qué "experimentar", ¿no lo crees? ;D Gracias por tu review y todos tus buenos deseos. n.n
~*~Teffy Uzumaki: Ya tenía tiempo con la idea, estaba lavando trastes, como siempre, y oyendo "Triste canción de amor", y como un flashazo, se me ocurrió. Y sí, más o menos es lo que va a pasar. Y también espero soñar muy interesante. xD Y aquí está la continuación. n.n ¡Gracias!
~*~Danni: Tranquilo, nomás pusimos que era rubio. ¿Sabes cuántos rubios hay en Hetalia? xD Además, les dejé una pista en ese capítulo. Gracias por tu review.
Por cierto, ¿existirá otra manera de llamar a esta pareja? Porqué Chimex es una marca de carnes frías mexicana. xD No quiero pensar en el jamón norteño horneado cada vez que lo vea. xDDDDD
Los quiero aunque no los conozco, así que disfruten el capítulo. :3
Triste canción de amor.
Capítulo 2: A lo que conducen los sueños.
Llegaron a la universidad en poco tiempo, ya que el tráfico no era tan pesado como en otros días. Yao estacionó el vehículo, y ambos salieron, encaminándose al campus...
- Llegaré un poco tarde por el trabajo, aru.- Le comentó el asiático antes de separarse en un pasillo.- Así que, si no quieres, no me esperes a cenar, aru.-
- No te apures, Yao.- Le sonrió José María, y le dio un beso en la mejilla.- Voy a estar ocupado con algunos trabajos, por lo que dormiré tarde.- Luego le susurró al oído.- Aunque podría tener listo algunas cositas para entretenernos antes de dormir.- Y le lamió la oreja.
El chino se sonrojó completamente, más al oír la atenta invitación del moreno. Tosió un poco para que su pareja notara que estaban en un lugar público...
- Como quieras, nos vemos entonces en la noche, aru.- Le soltó un beso en la mejilla. Dio vuelta en el pasillo y se fue.
José María continuó caminando, hasta que distinguió a un joven de ojos celeste grisáceos, cabello café claro, piel blanca y complexión media...
- ¡Diego!- El argentino volteó a ver al oír al mexicano acercarse.- ¿Qué tal?-
- Hey.- Lo saludó de vuelta y siguió caminando.- ¿Cómo amaneciste?-
- ¡Genial!- Contestó con una gran sonrisa.- ¡Hoy amanecí de buen humor!-
- Ya veo.- Hizo una breve pausa.- ¿Cómo crees que te reciba: con una patada o un golpe en la cabeza?-
- ¿Eh?- Preguntó confundido el moreno, volteándolo a ver.
Y antes de que otra cosa ocurriera, reaccionó, haciéndose hacía la derecha...
- ¡Da-Zeeeee!- Un joven alto, de pelo castaño oscuro y ojos color marrón se le echó encima a José María, dando una patada al aire, fallando al intentarlo.- ¡Maldito!-
- ¡Buenos días a ti también!- Le contestó sarcásticamente.
Más el otro al notarlo alegre, pensó de inmediato lo peor...
- ¡Desgraciado pervertido!- Lo señaló con el dedo.- ¿Cómo te atreves a presumirme... e-e-ESO?-
Y volvió a arremeter contra él, lanzando golpes y patadas con la intención de tirarlo al suelo. Pero a Chema sólo le bastó con pescarlo de la muñeca, doblarlo y aplicarle un castigo al brazo...
- ¡SUÉLTAME, MALDITO PERVERTIDO!- Im Yong Soo se removía frenético, intentando que José María lo soltara.- ¡NO ME TOQUES!-
- ¿Cuándo vas a entender?- Resopló el moreno.- Ya, se acabó. Déjanos en paz.-
Lo soltó y el otro se alejó un par de pasos, para darse media vuelta, encarándolo...
- ¡ESTO NO SE QUEDARÁ ASÍ!- Le gritó señalándolo tanto a él, como a Diego.- ¡ÉL SERÁ MÍO, Y NI TÚ, NI TUS CÓMPLICES PODRÁN EVITARLO!- Se echó a correr.- ¡Da-Ze!-
- Me da pena, ¿sabes?- Le comentó Diego al verlo alejarse a gran velocidad.
- ¿Qué haya tenido que venir desde Corea sólo para estar tras Yao desde hace año y medio?-
- No. Qué él piense que soy tu cómplice al rescate del amor.-
- Déjate de payasadas.- Comenzaron a caminar de nuevo.- Es molesto tener qué explicarle lo mismo todas las mañanas, sólo porqué no quiere entender que Yao y yo somos felices tal y como estamos.-
- Bueno, eso es tu culpa, tú sabes bien que ha andado tras ese viejito por mucho tiempo.-
- ¡Oye! ¡Yao no es viejito!- Refunfuñó el moreno.- Puede que tenga cerca de 40 años, pero eso no lo hace un viejo.-
- Un clásico entonces.- Bromeó el argentino.- Antigüedad, antaño, añejo, ruco, tú elige.-
- ¡Hey!-
- ¿Qué? Has salido con él desde hace dos años y medio.-
- Tres años. Yao y yo hemos sido novios por tres años, dos meses, 19 días.- Miró el reloj.- Y 9 horas con 27 minutos.-
- ¿Y los segundos no cuentan?-
- Cada segundo cuenta.- Sonrió Chema totalmente sonrojado.- Pero es difícil contarlos cuando te besan después de que se te declaran justamente en año nuevo. Además.- Se puso a cantar.- "El amor no tiene... eeeeedaaaaad."-
- Estoy empezando a creer que juntarme contigo me va a traer terribles consecuencias.- El argentino se llevó una mano a la frente.- Voy a tener que llevar terapia conductual con el profesor Rigo Edelstein para corregirme.-
- ¡Oye, oye!- Chema le soltó un puñetazo en el brazo, molesto por el comentario.- ¿Qué ese no es psicoterapeuta?-
- En realidad es psicoanalista, pero para el caso es lo mismo.-
- Ah.- Se llevó una mano a la barbilla.- Diego.-
- ¿Qué pasa?-
- La psicología también estudia los sueños, ¿cierto?- Le preguntó curioso.
- No me digas que volviste a tener ese extraño sueño de la rueda de la fortuna que tiraba conejitos de chocolate al girar.-
- No, no es eso.-
- ¿Entonces?- Alzó una ceja el castaño.
- Pues soñé con mi abuelo, el que se murió cuando era un huerquillo.-
- Bueno, es normal que sueñes con alguien de tu familia, principalmente cuando se acerca una fecha qué esté relacionada, o haya acontecido un hecho que sistemáticamente reforzó un estímulo positivo o negativo en tu psiquis.- Le explicó.
- Ehm, no, no. Fue un sueño algo... raro.-
- ¿Porqué dices eso? Los sueños en ocasiones son un portal al pasado, presente o futuro. Pero principalmente muestra lo que hay en tu subconsciente o lo que reprimes dentro de tu mente.- Le golpeó la frente con un dedo.- Además, "normal" y "raro" son términos muy ambiguos en el campo de la psicología. Lo que para ti puede ser normal, para otros es raro, y viceversa.-
- Sí, tienes razón.- Razonó el moreno.- Pero es que este sueño SÍ fue raro.- Le contó.- Haz de cuenta que yo estaba con alguien más, no sé quién precisamente, pero me pidió que pensara en mi abuelo y se apareció dentro de mi sueño.-
El argentino se detuvo para verlo lleno de confusión y frunciendo el ceño...
- Espera, dices que un extraño apareció en tus sueños, te pidió que pensaras en tu abuelo, ¿y éste se presentó dentro del mismo?-
- ¡Sí!- Contestó emocionado el mexicano.- Nos pusimos a platicar y toda la cosa, hasta que me dijo que se tenía qué ir. Y se fue.-
- Interesante.- Se llevó una mano a la barbilla, frotándosela.- ¿Y qué sucedió con el extraño?-
- Pues.- Se llevó una mano a la nuca.- Me dijo que tenía que irme, porqué tendría problemas si me quedaba más tiempo. Y me desperté. Bueno, más bien, Yao me despertó.-
- ¿Y cuándo soñaste eso?- Le preguntó curioso, realmente lo tenía intrigado.
- Hoy mismo, en la mañana.- Le respondió.- Se lo conté a Yao, pero se quedó muy serio, creo que piensa que es un mal augurio.-
Ambos se quedaron callados por un momento, viendo cómo los demás universitarios entraban a sus clases y otros simplemente caminaban, pasando de largo, sin prestarles atención. Hasta que Diego rompió el silencio...
- Deberías de contarle a algún maestro, a Rigo, por ejemplo.- Le sugirió.
- Diego, tú sabes que Don Rigo no me habla desde que me burlé de él en clases porqué se dejó crecer el bigote.-
- Sí, lo más gracioso del asunto fue que NO era TU clase, y lo apuntaste con el dedo, partiéndote de la risa.- Desvió la mirada.- Aunque, también está él.-
- ¿Quién?- Preguntó curioso José María Itzae.
- ¿Quién más? Tu "Tío Antonio", no te hagas tonto.- Le soltó una palmada en el brazo.
- ¡Ah, no! ¡Con Toño, no!- Negó José María moviendo con rapidez la cabeza.- ¡Ese está loco de remate! ¡Cada que me ve, se le bota la canica, me cambia el nombre, me abraza, me jala los cachetes y me quiere dar dulces!-
- Nadie te manda parecerte a su difunto sobrino.-
~*~FlashBack~*~
- ¡Mario Alejandro!- El profesor Antonio Fernández Carriedo se arrancó hacia el pasillo, abrazando a un confundido José María con una fuerza abrumadora, y lo metió al salón dando vueltas con rapidez.- ¡Ya sabía yo que estarías bien! ¡Cómo te he extrañado!- Empezó a llorar a ríos mientras restregaba sus mejillas con las del moreno, quien hacía cuanto le fuera posible para soltarse.- ¡No has cambiado nada, Alejandrito!-
~*~Fin del FlashBack~*~
- Y cada que me ve, se pone a contar pasajes de su pasado feliz, olvidando que está dando clases.-
- Mira el lado amable, de perdido hay quiénes son felices a costa de tu sufrimiento.-
Chema se le quedó viendo feo...
- A veces me pregunto cómo es que somos amigos.-
- Yo también me hago la misma pregunta.-
.~o0o~.
Tras discutirlo, ambos se encontraban en la puerta de la oficina del profesor Antonio...
- Es ahora o nunca, Chema.- Lo animó el argentino.- Yo te cubro.-
Suspirando con resignación, José María tocó con suavidad la puerta, misma que fue abierta de inmediato por un sujeto alto, de cabello alborotado, piel bronceada y ojos verdes-aceitunados...
- ¡Mario Alejandro!- Y sin darle tiempo de bufar molesto, Antonio alzó del suelo al moreno con un abrazo y se metió a la oficina dando vueltas, mientras Diego levantaba y ponía en su lugar las cosas que eran derribadas por el gesto entusiasta del español.- ¡Cuanto tiempo sin verte, mi sobrinito especial!-
- Ni... qué... lo... digas...- Comentó el moreno tratando de respirar a falta de aire.- Suél... tame... idio... ta...-
- ¡Qué alegría que vienes a verme, Alejandrito!- Lo soltó y se sentó en su escritorio.- Dime, ¿qué se te ofrece? ¿Necesita alguno de tus amiguitos ayuda o tiempo para entregar sus trabajos?-
- ¿Qué?- Exclamó Chema y se volteó a ver a su amigo.- ¿Cómo qué ayuda o tiempo?-
- José María Itzae, uno debe saber jugar las cartas que tenga a la mano.- Le respondió estoico el argentino, y el moreno le hizo una seña con la mano, como diciendo "Vas a ver, vas a ver."
- No, no se trata de eso, Profe Toño.-
- ¡Ay, Mario Alejandro, no tienes qué ser tan formal conmigo!- Lo interrumpió el ibérico con una gran sonrisa.- Puedes llamarme "Tío Toño", no hay problema si eres tú, Alejandrito.-
- Cierto, Mario Alejandro.- El castaño sólo le echaba más leña al fuego.- No hay nada de malo en que llames así a tu tío.-
- Mejor no te metas en donde no te llaman, Diego.- Lo amenazó el moreno.
- Bueno, no soy yo el del problema.- El castaño se dirigió al español.- Profe, "Alejandrito" tuvo un sueño, y pues, está un poco intranquilo desde que despertó.-
- ¿Es cierto eso, Mario Alejandro?- Le preguntó con una marcada angustia en su voz el de ojos verde-aceitunados.
- Sí.- Apretó con fuerza los puños en un intento de controlarse.- Y Diego me dijo que viniera con usted para que me ayudara.-
- ¡Con todo gusto!- Exclamó emocionado el ibérico y dio un par de palmadas en una de sus piernas, para el horror de Chema.- ¿Porqué no te sientas aquí, con tu Tío Toño, y me cuentas de qué se trató tu sueño?-
Muy a pesar, y con ganas de golpear al argentino, José María Itzae se sentó sobre las piernas de Antonio, y comenzó de inmediato a contarle acerca de su sueño. Cuando terminó, el profesor tenía una mano en la barbilla...
- Ya veo.- Aprovechando la distracción del español, José María se levantó de inmediato y tomó una distancia, en tanto Antonio se ponía de pie y buscaba entre sus pertenencias un libro, el cual abrió y buscó entre las páginas aquello que se relacionara con lo que le contó "su sobrino."- Muy bien, según esto, el soñar con un abuelo, bajo esas circunstancias que me dijiste, significa que tendrás éxito en tus empresas o mejorarán tus relaciones sociales. Sobre el extraño, no encontré nada, pero tan pronto tenga algo, te avisaré de inmediato, Alejandrito.-
- Si, je, je, gracias.-
Y antes de que ocurriera otra cosa, la puerta se abrió de pronto, y en el umbral apareció un hombre vestido de traje azul marino, camisa blanca y corbata negra, cabellos cafés y de lentes. Estaba a punto de decir algo, más se contuvo al ver a los tres adentro de la oficina...
- Hablaré contigo cuando no estés "ocupado", Antonio.- Dijo sin soltar la mano de la perilla.
- De acuerdo, Roderich.- Le contestó alegre el español.
- ¡Adiós, Don Rigo!- Comentó Chema con una sonrisa maliciosa.
No le contestó, sólo cerró dando un portazo...
- ¡Je, je, je, je, je!- Empezó a reírse Antonio.- ¡Tenías razón, Alejandro! ¡A Roderich no le gusta que le llamen "Rigo"! ¡Je, je, je, je, je!- Sacó su cartera y extrajo unos billetes.- Tú ganaste, aquí tienes para el cine, y para que te compres un refresco, palomitas y las gomitas que tanto te gustan.-
- No puedo aceptar este dinero.- José María estaba consciente de que posiblemente se trataba de algo entre el español y su sobrino, por lo que rechazaba la propuesta.- Ni siquiera...-
- Anda, Mario Alejandro.- Se puso de pie y le dejó el dinero en la mano.- Es lo que acordamos: si tú ganabas, yo pagaba el cine.-
- ¿Y si usted ganaba, Profesor Antonio?- Preguntó curioso el argentino.
- Alejandrito iba a ser mi asistente por el resto del año, pero no se pudo.- Le dio una palmada.- Creo que ya es hora de que te regreses a clases.-
- Sí.- Contestó derrotado Chema.
- Por cierto, Profesor Antonio, ¿nos podría facilitar algún justificante?-
- ¡Con mucho gusto!- Sonrió el de los ojos verdes-aceitunados y comenzó a escribir en dos papeles.- ¡Aquí tienen, niños!-
Chema temblaba un poco del coraje, en lo que Diego desviaba la mirada...
- Bueno, "Tío Toño."- Tomó cada quién su justificante.- Nos vemos, y gracias.-
- ¡Me saludas a tus papás, Mario Alejandro!- Se despidió antes de que salieran.
- ¿Sabes? Con todo esto podría chantajearte hasta por 3 años.- Le comentó el castaño, que no perdía el tiempo en caminar rumbo a los salones.
- No me digas.- Le contestó sarcástico.
- ¿Y cómo cuánto te dio esta vez?-
- Mmmh.- Revisó el monto de dinero.- Para dos personas.-
- Bueno, tendremos qué ver la cartelera.-
- ¡Oye! ¿Cómo qué ver la cartelera? ¡No te voy a llevar al cine!-
- Entonces lleva a tu novio.-
- ¡No! Este dinero no es mío, ni me lo gané.-
- Pero te lo dio a ti, yo que tú aprovechaba. Digo, ¿quién más te da para entrar al cine gratis?- Resopló el argentino.- Él cree que tú eres su sobrino.-
- Más motivo aún para no gastar este dinero.- Guardó el dinero dentro de sus bolsillos.- Se lo devolveré junto con lo demás cuando tenga oportunidad.-
- Para ser un triste gay que sale con un viejito, eres un completo tonto.-
- ¡Oye! ¡Yao no es un viejito!-
- José María, ¿tenemos qué volver a empezar?- Se llevó una mano a la sien.
- No.- Le respondió tras un momento de silencio.- Mejor vámonos.-
.~o0o~.
Llegó la hora del almuerzo, y tras aprovechar el justificante que les entregó el profesor Fernández, Diego y José María se dirigieron a los comedores, en donde una conocida de ellos estaba armando un escándalo por una justa razón...
- ¡¿PERO CÓMO SE ATREVIERON ESOS INFELICES?!- Gritaba a toda voz Marcela, poniendo en alerta todo aquél que se acercaba.- ¡MALDITA SEA LA HORA EN LA QUE CONTRIBUÍ A QUE ESTA BASURA HEDIONDA, QUE SE ATREVEN A LLAMAR LIBRO, SE VOLVIERA UN BEST SELLER!-
- Y aquí vamos otra vez.- Comentó el argentino cargando con su almuerzo, ya acostumbrado a los arranques de la chilena.
- ¿Qué pasó?- Preguntó Chema sin entender el motivo de tanto grito.
- ¿¡CÓMO QUE QUÉ PASÓ!?- Estampó el libro sobre la mesa, frente a José María, y comenzó a citar las críticas hechas al libro.- "El mejor libro de la historia." "Un escritor a la altura de Shakespeare." ¡PATRAÑAS!-
- ¿Diego?- Se volteó el mexicano a ver a su acompañante.
- Les encargaron comprar un libro cualquiera, leerlo, analizarlo y escribir una crítica tanto sobre la trama como del autor.- Le dijo el castaño, mordiendo su emparedado.- Pero creo que se traumó con él.-
- ¡ES QUE NO LO ENTIENDO! ¿A QUIÉN SE LE OCURRE ESTE TIPO DE COSAS?- Se acercó a Chema, agarrándolo del hombro.- ¿CÓMO ES POSIBLE QUE DOS PERSONAJES DESPECHADOS NADA MÁS SE DIRIJAN UN PAR DE PALABRAS Y YA SEAN PAREJA, Y QUE LOS LECTORES DIGAN QUE LES GUSTÓ NADA MÁS PORQUÉ SE ENCONTRARON? ¿DONDE ESTÁ EL AMOR, EL ROMANCE, EL ENAMORAMIENTO, LA SEDUCCIÓN, EL FORMAR LAZOS IRROMPIBLES ENTRE DOS? ¡SÓLO PUSO QUE SON COMO PERROS QUE SE LAMEN LAS HERIDAS!-
- ¡Marcela!- Gritó incómodo el moreno.- ¡Esas cosas no se gritan!- Trató de calmarla, queriendo hacerla entrar en razón.- Posiblemente ya se conocían, o algo así.-
- ¿¡CONOCERSE!?- Alzó las manos al cielo.- ¡APARECIERON AL FINAL! ¡AL FINAL! ¿¡QUÉ PENDEJADA ES ESA!?-
- Por eso te dije que no lo compraras.- Comentó Diego nada más por molestarla.
- ¡TÚ CÁLLATE, IDIOTA!- Señaló molesta al argentino.
- A ver cuándo nos invitan a la boda.- Comentó Servando, que se sentó en la misma mesa que Chema y Diego.- Tortolitos.-
El argentino lo miró un momento antes de volver con su comida, mientras que la chilena seguía despotricando contra el libro...
- ¡Y TODOS LOS PERSONAJES DE RELLENO PARECEN PERICOS, REPITIENDO LAS MISMAS FRASES EN CADA CAPÍTULO! ¿QUÉ ACASO NO TENÍAN CEREBROS?-
- ¿Ahora que le pasó a la Marcela?- Preguntó Servando mientras abría un recipiente con croquetas de plátano macho.
- Digamos que en el libro sale un chileno, pero sólo aparece cantando "La Pérgola de las Flores" y lo que es peor, que no se sabe la letra.- Le contó Diego sin verlo a la cara.
- Ah. ¿Y cuándo compró el libro?-
- Ayer.-
- ¿Y cuándo lo terminó de leer?- Preguntó curioso Chema.
- Hoy en la mañana.- Diego se limpió la boca con una servilleta.- Me contaron que estaba en la clase del Lic. Lovino cuando empezó a gritar. Dicen que lloró y que se fue a buscar a tu tío.-
- ¡Qué no es mi tío!- Molesto, le soltó un puñetazo en el brazo.
- ¡Y LA PROTAGONISTA, LA MALDITA PROTAGONISTA!- Interrumpió la plática de los tres latinos.- ¿QUÉ CLASE DE MUJER TIENE TAN POCO RESPETO POR SÍ MISMA? ¡HASTA A MÍ ME DARÍA VERGÜENZA USAR UN PERSONAJE QUE SÓLO TIENE QUÉ SUFRIR PORQUÉ ES MUJER! ¡SÓLO UN HOMBRE DE PENSAMIENTO MACHISTA Y RETRÓGRADA HARÍA ALGO ASÍ! ¡Y SU PAREJA, CASARSE CON OTRA Y SÓLO PARA REVOLCARSE CON ELLA! ¡Y NADA MÁS PORQUÉ ES UN PRINCESO, EL MUY PUTO LILO!-
-¡MARCELA!- Gritó escandalizado el mexicano.- ¡Cálmate, por Dios!-
- ¡NO ME CALLES, JOSÉ MARÍA ITZAE!- El aludido tragó saliva, tratando de ocultarse inútilmente.- ¡ESTE LIBRO ES UNA ABOMINACIÓN DE LA NATURALEZA! ¡NO TIENE COHERENCIA, TIENE CIENTOS DE INCONSISTENCIAS, ESTÁ REVUELTA LA LÍNEA DE TIEMPO, LOS HECHOS NARRADOS NO TIENEN RELACIÓN ALGUNA AL FINAL DE CUENTAS Y EL ÚNICO PERSONAJE RESCATABLE ESTÁ MUERTO DESDE EL INICIO DE LA TRAMA! ¡MALGASTÉ TIEMPO, DINERO Y CIENTOS DE NEURONAS! ¡AAAAAAAH!-
Puso el libro en la mesa, sacó un encendedor de sus bolsillos y le prendió fuego, ante la mirada atónita de casi todos los presentes...
- ¡MIRA! ¡NI SIQUIERA EL FUEGO QUIERE CONSUMIR ESA PORQUERÍA!-
- Marcela, creo que eso no está bien.- Comentó Servando un poco asustado.- Apágalo.-
- ¡NO!- Gritó la chilena.- ¡Y NADIE ME HARÁ CAMBIAR DE OPINIÓN!-
- Bueno, así no podrás regresarlo a la librería de donde lo compraste.- Comentó Diego y la mujer comenzó a apagarlo.
- ¡MALDITO! ¡MALDITO!- Una vez que lo apagara, alzó un dedo amenazante.- ¡PERO YA VERÁN! ¡SÍ VEO QUE LE HACEN UNA PELÍCULA, QUEMARÉ TODAS LAS SALAS EN LAS QUE SE PRESENTE!- Y salió molesta, con el libro bajo el brazo, en lo que una persona de otra mesa salió corriendo por una puerta distinta.
- Y al fin tenemos paz y calma.- Diego sacó un libro de psicoanálisis y comenzó a leerlo.
- ¡CHICOS!- Se oyó una voz femenina que se acercaba poco a poco.
- Creo que hablé muy rápido.- Cerró el libro y lo volvió a guardar.- ¿Qué pasa, Clementina?-
La venezolana se sentó junto a ellos, empujando un poco a Servando para hacerse espacio...
- ¿Saben lo que pasó con Marcela en este mismo instante?- Les preguntó con una gran sonrisa.
- Eh, ¿intentó quemar un libro proclamando la liberación femenina?-
- ¡No!- Se echó a reír y sacó su videocámara.- Miren.-
Todos se acercaron y vieron cómo la chilena aventó el libro, golpeando al maestro que daba clases de Economía...
- ¡Oh!- Exclamaron sorprendidos.- ¡Le pegó al profe Val!-
- Y lo gracioso, es que nadie se dio cuenta, sólo yo. ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, ja!- Se volvió a reír a carcajadas.
- Una pregunta.- El cubano alzó una ceja.- ¿Porqué la estás grabando?-
- No es sólo a ella.- Comentó Clementina.- Sino a todos aquél que haga algo interesante. Será parte de mi tesis y se llamará "Reacciones."-
- Suena interesante.- Diego se llevó una mano a la barbilla.- ¿Me darías una copia cuando la termines?-
- ¡Cuenta con ello, compañero!- Le palmeó la espalda repetidas veces.
De pronto, el celular de Chema comenzó a sonar y éste lo revisó...
- Es de Yao.-
"Te extraño. Quisiera estar contigo en este momento. Aru."
- ¡Aww!- Se sonrojó el moreno y le contestó.
"Yo también. :3 Te quiero."
- Eh, Chema.-
- ¿Qué pasó?-
Y no se percató de en qué momento tenía la lente de la videocámara encima de él...
- ¡Awww! ¡Es lindo ver a dos hombres que se aman!-
- Cállate.-
- ¿Qué? A las mujeres eso nos parece muy lindo.- Y le guiñó un ojo.- ¿No es así, Chema?-
- E-Ehm, y-yo.- Se puso totalmente rojo de la pena.- ¡Déjame en paz!-
Y se salió de la cafetería, ante la risa de los demás...
.~o0o~.
Ya era muy noche cuando Yao regresó a la casa en donde vivía con José María Itzae...
- ¡Hey!- Chema lo esperaba en el recibidor y le dio un abrazo junto con un beso.- ¿Cómo estuvo tu día?-
- Fatal, aru.- Contestó fatigado.- Estoy muy cansado, aru.-
- ¿Ya comiste?- Le preguntó el moreno sonriente, mientras se encaminaban a la sala.- Te hice algo en lo que llegabas.-
Pasaron al comedor, en donde la mesa ya estaba puesta. Cerdo agridulce, arroz blanco y verduras al vapor, cortadas en figuritas, estaban servidos junto a los platos y los palillos...
- Hé sāi·mǎlìyà·- Comentó sorprendido de ver la comida.
- Vamos, que se enfría.- Le dio un pequeño empujón, y comenzó a servir el té.- Tu favorito.-
Se sentaron ambos, dieron gracias, y al dar el primer bocado, Yao se asombró...
- ¡Está sabroso, aru!- Y volvió a dar otro bocado.- Has mejorado bastante, Chema, aru.-
- Bueno, es que esta vez no se me cayó el bote de pimienta adentro del sartén.- Le sonrió, contento de qué le gustara.
Comenzaron a platicar en lo que seguían comiendo, teniéndose al tanto de lo acontecido a lo largo del día. Una vez que limpiaran la mesa, Chema se fue y regresó con un plato cubierto...
- ¿Qué es eso, aru?- Preguntó curioso.
No le contestó, sino que acomodó el plato sobre la mesa, sonriendo ante la curiosidad del otro...
- ¡Mira lo que te preparé! ¡Nuomici relleno de pasta de judías rojas!-
Reveló el contenido del plato, dejando ver los pequeños pastelillos de arroz, cubiertos con coco...
- ¡Aru!- No podía creer lo que veían sus ojos.- ¿Cuándo aprendiste a hacerlos, aru?-
- Bueno, sólo busqué en internet, y tuve qué pedirle ayuda a los cuates pa' que me echaran una mano.- Se echó a reír.- Aunque me arrepentí luego de que encendieran el televisor.-
- ¿Porqué, aru?-
- Había un partido de fútbol, y comenzaron a lanzarse la mezcla cuando uno de los dos iba perdiendo.- Suspiró deprimido.- Pero bueeeno, buen provecho.-
- ¿Y no hay con qué acompañarlos, aru?- Preguntó refiriéndose a la bebida.
- ¡Claro que sí!- Fue hasta el refrigerador y sacó un par de vasos con pajillas.- Té con burbujas.-
Después de degustar los pastelillos, Chema se sentó sobre sus piernas, le rodeó el cuello con los brazos y comenzó a besarlo lentamente...
- ¿Y tus trabajos?- Le preguntó Yao entre beso y beso.
- No son para mañana.- Le respondió José María tras morderle el labio inferior.- Tengo toda la noche disponible.-
Momentos después ya estaban dentro de la habitación, llenándose de besos y caricias en boca, cara y cuello. Yao sujetó de los cabellos a José María para verlo directo a los ojos y encontrar la flama de la pasión latina que brillaba con fulgor...
- Qǐng.- Le susurró suavemente antes de que sus labios volvieran a unirse.
Lentamente, comenzaron a despojarse de las prendas, quedando como Dios los trajo al mundo. Se recostaron en la cama, tocándose la piel como si fuera de fina porcelana, frágil y hermosa. De pronto, el moreno se detuvo y se acomodó detrás de su pareja, recorriendo con un dedo la enorme cicatriz que se hallaba incrustrada en la piel del chino...
- Měilì.- Comentó José María y sus labios se deslizaron a lo largo de la piel mancillada, llenando cada centímetro de besos y dejando un rastro de saliva leve, haciendo estremecer al asiático.
- Ah.- Gimió al sentir la lengua húmeda y cálida resbalar por el músculo.- Hé sāi·mǎlìyà·-
Recordó entonces la primera vez que se la mostró, luego de un par de meses de estar saliendo. Le platicó del cómo la había obtenido y de cómo le afectaba en su vida sentimental, ya que a otras parejas que tuvo les horrorizaba ver el tamaño de la cicatriz y lo dejaban casi inmediatamente, inventando cualquier excusa. Chema se había reído, alegando que algo así no debía ser motivo como para destruir una relación, pero se quedó muy serio cuando Yao se quitó la ropa, dejando desnuda la parte superior de su torso...
Vio el rostro del moreno lleno de sentimientos encontrados, creyendo que lo dejaría cuando se puso de pie y comenzó a caminar. Cerró los ojos, frustrado por el posible fracaso amoroso que se sumaba a otros tantos, cuando sintió una mano palpar lentamente su espalda...
"-Es fantástica.-"
Le comentó viendo embelesado la cicatriz...
"- Esto, es la muestra de lo fuerte que eres, Yao, de tu fuerza de voluntad.-"
Recorrió una vez más la mano por la espalda, antes de apoyar su mejilla en ella...
"- Qué sigues adelante, a pesar del dolor. Sin olvidar el pasado, viviendo en el presente.-"
Y lo miró, cara a cara, sentándose sobre sus piernas...
"- Esa cicatriz es la prueba de qué estás vivo y has sobrevivido, a pesar de las circunstancias.-"
Lo besó de lleno en los labios, una vez y otra vez, degustando el sabor de su boca, haciendo el amor por primera vez...
- Yao.- Gimió Chema, volviéndolo a traer al presente.
Sus manos se entrelazaban y se separaban, aferrándose uno al otro, deseando fundirse ambos en uno solo. Sus piernas se frotaban unas contras las otras, forjando en ellos sensaciones que repetían de nueva cuenta...
- M-Más, p-por f-favor.-
Su interior era caliente, los besos se repartían sobre el pecho y el rostro, mientras que la punta de los dientes laceraba la carne sensitiva. El vaivén de sus caderas igualaba a las olas del mar, estrellándose contra las rocas durmientes de una playa perdida...
- A-Aru.-
Y no importaba ya el lugar a donde llegaran al final de esa carretera llena de emociones fugaces y deseos sensuales desenfrenados; Cielo, Paraíso, Nirvana o Edén, ya que al final de cuentas se desaparecían al estallar sus cuerpos, reencontrándose en un mundo donde sólo existían ellos dos. Donde gritaron sus nombres y respondieron a la fiereza de la pasión que los hacía enfrentarse uno contra el otro, peleando por alcanzar el alma del contrario y pertenecerse completamente...
- ¡AH!-
Descendieron lentamente, abrazados y agotados de navegar por el océano disfrazado de deseo. Unos minutos bastaron para que los dos normalizaran su respiración, y sus corazones dejaran de apuñalar las costillas...
- Je.-
- ¿Qué pasa, aru?-
- Es que en la mañana, Johnson pensó que anoche lo habíamos hecho.- Se echó a reír levemente, mordiéndose un dedo.- ¡Vieras cómo se enojó!-
- ¿Im Yong Soo?- Yao se volvió a verlo, preocupado.- ¿Volvió a atacarte esta mañana, aru?-
- Sí, pero no me hizo ni cosquillas.-
- Voy a hablar con él mañana mismo, aru.- Frunció el ceño molesto.- Voy a hacerlo entender de una vez...-
- Tranquilo, no pasa nada.- Chema trató de calmarlo.- Yo puedo con él.-
- No, aru. Un día, se le va a pasar la mano y te lastimará, aru.-
- No te preocupes, tonto.- El moreno le tomó el rostro con las manos y le dio un beso.- Voy a estar bien, y si me toca perder, debo aceptar la derrota como todo un hombre.-
Le tomó una mejilla con la mano, acariciándosela con el pulgar, mismo que fuera aprisionado por un par de labios...
- Te quiero, Hé sāi·mǎlìyà·- Acercó su boca a la suya y la devoró por un instante.- Por eso no quiero que te pase nada, aru.-
- Lo sé, yo también te quiero mucho, Ǎirén-chan.- Su sonrojo era bastante notorio, acompañado de una sonrisa cálida.-
Tras oír el apodo, lo empujó...
- ¡Ya te dije que no me llames así, aru!- Le reclamó molesto, moviendo la cobija para cubrirse, en lo que el otro se partía de la risa.- ¡Te gano con un centímetro, aru!-
- ¡Pero con zapatos soy más alto que tú!- Se echó a reír a carcajadas.
- ¡Cállate, aru!- Y le soltó un manotazo en la cabeza.
- ¡Auch!- Y aún así no paró de reírse.- ¡Oh, vamos!- Se recostó a un lado de él.- ¿No me digas que ya te cansaste?-
- Tengo sueño, aru.- Le contestó.- Y tú también ya deberías de dormirte, José María, aru.-
- Pero no tengo sueño.-
- ¡PUES DUÉRMETE YA, ARU!- Y le dio la espalda.
Intentó dormir, dio un par de vueltas, y sigilosamente, se acercó hasta su pareja, y comenzó a frotar la mejilla contra la espalda de él, tratando de llamar su atención. Derrotado, el asiático se dio vuelta y alzó la cobija...
- Anda, aru.-
Se acurrucó entre sus brazos, sonriendo con un niño pequeño y haciendo ruiditos raros...
- ¿Sabes, Chema, aru?- El moreno alzó la mirada.- A veces preferiría estar con un gato, aru.-
- ¿Miau?- Maulló José María Itzae y comenzó a ronronear.- Purr, purr.-
Comenzó a darle lamiditas en el mentón y las mejillas, simulando a un felino...
- ¡Y-Ya, b-basta, aru!- Se echó a reír el chino.- ¡Ja, ja, ja, ja, ja, ja, aru! ¡Ya! ¡Aru!- Una vez que se detuviera, lo abrazó.- Wǎn'ān.-
- Miau.- Y tras acomodarse, comenzó a cerrar los ojos.
~.~.~.~
Por un momento, no recordó en donde estaba, pero al ver la blanca nieve se acordó. Siguió caminando, y notó que en esta ocasión, no hacía frío como la primera vez que había llegado ahí. Atravesó un par de colinas, y lo encontró sentado en una enorme roca...
- ¡Hola!- Se acercó al extraño que había aparecido en su sueño.
El otro volteó a mirarlo, sorprendido de verlo ahí...
- Volviste.-
Esbozó una sonrisa y la nieve desapareció por completo, dejando ver una enorme pradera llena de flores...
Continuará...
