-Te amo Arthur- dijo una vez terminado el beso, dejando mudo al chico inglés, quien después de algunos minutos contesto un casi inaudible "Yo también"

Contenido: Yaoi, tal vez poco de OCC, AU (Universo alterno)

Pareja: UsUk (Alfred x Arthur/ Estados Unidos x Inglaterra)

Disclaimer:

Hikari: HOLAS! como estan? ^^ aqui presentandome con el segundo capitulo

Arthur: Has estado recibiendo varios comentarios o no? x q no lo actualizaste antes baka?

Alfred: vamos Arthur no seas tan impaciente...hikari estuvo algo cansada durante esta semana no es asi?

Hikari: Bueno algo asi, pero no los quiero entretener con mis aburridos momentos personales, yo aqui siempre lamentandome de que Hetalia no me pertenece, es creacion de Himaruya Hidekaz y pues ni modo, aun asi espero q disfruten este fic q realize x ocio y dedicacion

los tres: que lo disfruten! ^^


-N-no seas idiota J-jones…- Arthur se dio nuevamente la vuelta para seguir su camino, su cara ardía, su corazón palpitaba tan fuerte que dolía, necesitaba salir de la vista de Alfred

-Vendré también mañana Arthur- dijo antes de que el inglés saliera corriendo del lugar

De esta forma pasaron varias semanas después del ingreso de Alfred a Hetalia Gakuen, al fin estaba empezando a acostumbrarse al ritmo escolar por lo que ya no quedaba casi desmayado después de las clases matutinas. Todos los días después de su clase de actuación Alfred salía disparado hacia el bosque a unas cuadras de la escuela, donde siempre encontraba a Arthur en el mismo lugar, y aunque el inglés lo negara, realmente solo se quedaba hasta tarde esperando al estadounidense.

-¡La profesora de historia está en contra mía! ¡En verdad Arthur! ¡Esa profesora loca no debería siquiera dar clases!- dijo un exagerado Alfred mientras que el otro fingía leer, ya que realmente escuchaba con la paciencia del mundo las quejas del otro

-Alfred, la profesora Olsen está lo suficientemente capacitada para dar clases- Arthur había empezado a llamarlo por su nombre en algún momento de las pasadas semanas, lo cual hacia infinitivamente feliz a Alfred- Solo deberías prestar más atención a su clase y no debe haber ningún problema

-Lo dices porque para ti no es un problema estudiar- Alfred se dejo caer al pasto mientras extendía sus brazos- Por cierto Arthur- llamó a su compañero quien desvió levemente su mirada de su libro- la próxima semana tendré que actuar en una obra renacentista frente a todos los que estén en el auditorio

-¿U-una obra?- Arthur aun recordaba aquella representación de Romeo por parte de Alfred, sus movimientos y sus expresiones, además de aun recordar las gratas sensaciones que le hizo sentir- ¿Cual e-es el título?- intento preguntar sin el nerviosismo que se estaba acumulando en su estómago

-Hamlet…al profesor le encanta Shakespeare, así que participare como Hamlet- dijo mientras soltaba un suspiro cansado, era verdad que actuaba bastante bien, pero las obras renacentistas realmente no era lo que en verdad le gustase

-¿¡Serás Hamlet?!- contestó sorprendido- Apenas has estado unas semanas en la escuela ¿¡y ya te están dando el papel principal?!

-Pues…sí, eso creo, pero realmente estaba pensando en rechazar el papel, aunque el profesor me lo impidió- Arthur golpeó la cabeza de Alfred con su pesado tomo, que en este día era algo bastante grueso, tal vez al menos 1000 páginas- ¡Auch! ¿¡Que te sucede?!

-¡No seas idiota! Nunca debes rechazar el papel principal ¿¡oíste?!- Dijo un poco enojado por las intenciones de su compañero- ¿Has oído sobre los proyectos finales de los becados cierto? En unos meses más empezaran estos proyectos y después se publicarán unas listas de los alumnos, acomodados de mayor preferencia a menor, que obtendrán la beca para la universidad

-Ah ~ algo así había escuchado- dijo aun sobándose en el lugar golpeado- Pero aun no es la obra del proyecto por lo que no hay de qué preocuparse

-Alfred…eres demasiado despreocupado, piensa que es una especie de preliminar para el proyecto y que estas entre los mejores lugares- Arthur volvió a abrir su libro intentando calmar su reciente molestia- Y dime…¿quién será Ofelia?

-Creo que será Sey o Emma…realmente aun no estoy interesado en esos aspectos, solo necesito que su actuación este a mi nivel- Un segundo golpe en la cabeza fue dado después del comentario

-¡No digas cosas tan arrogantes idiota!- dijo con la respiración forzada intentando calmarse

-¡Auch! Arthur deberías de dejar de golpearme cada vez que digo algo…pero el punto de todo esto era, ¿podrás asistir a la obra?- dijo mientras soltaba una de sus tantas sonrisas

-P-pues no estoy seguro…por estas fechas tengo mucho trabajo que hacer…-Nuevamente un sonrojo se poso en su rostro así que intento taparlo con su grueso tomo

-Si no vienes…yo en verdad renunciare al papel de Hamlet- contestó haciendo un infantil puchero, Arthur se quedo con la grosería en la boca al ver aquel puchero, maldita sea, en esas pocas semanas después de conocerse, se había dado cuenta que las sonrisas y expresiones infantiles por parte de Alfred era de las pocas cosas que podían convencerlo en las situaciones

-E-está bien intentare ir…pero no prometo nada- después de la contestación Alfred grito un gran "¡wuju! Lo logré" sabiendo desde un principio que Arthur era débil ante esas expresiones

Después de la pequeña charla entre ambos jóvenes, el paso de los días siguió su transcurso normal entre las clases de actuación y las matutinas, hasta que llegó la mañana del día de la representación de Alfred

-Alfred-san- llamó el japonés cuando estaban en la hora libre- El día de hoy no necesito quedarme en mi clase artística así que podré ir a ver su actuación

-¿¡En verdad Kiku?! ¡Eso es genial! ¡Me sentiré más tranquilo si estas entre los espectadores!- dijo entusiasmado por saber que su amigo iría a verlo

-¿Hoy te toca actuar mon ami?- se metió en la conversación cierto francés que se volvía a saltar su clase de economía- ¿Qué obra es?

-Hamlet, será hoy al terminar las clases matutinas- dijo despreocupado Alfred

-Oh ya veo…bueno siempre y cuando no vea a Arthur podré entrar a tu actuación amour, ¿qué dices?

-Oh…ya veo jejeje- rio algo nervioso Alfred al recordar el odio en la relación que había entre Francis y Arthur por conflictos familiares

-Eso me recuerda…mon ami Alfred, has estado muy cercano a Arthur en las últimas semanas ¿no es verdad?- dijo el francés mientras se acercaba para no levantar demasiado la voz- Te aconseje que era peligro acercársele tanto

-Pues si…pero él no es como en verdad lo describen Francis- contestó un poco nervioso- Arthur solo se vio envuelto en un pequeño problema fue todo…

-Yo tampoco creo que Kirkland-san sea una mala persona- dio su propio comentario Kiku, quien no se había quedado callado ante la conversación- En verdad Hercles-san y Sadiq-san no perdieron nada más que unos meses escolares después de la pelea de ese entonces

-Lamento decir esto mon amis, pero por lo que dicen los rumores, ellos aun pueden estudiar aquí porque le dieron soborno a la familia Kirkland, y estoy hablando de una cantidad grande de dinero para poder satisfacerlos

-Francis, entiendo que no te llevas bien con Arthur pero en verdad él no…-Alfred no pudo terminar ya que la campana del fin de hora resonó en el colegio, dejando ver a los alumnos de la clase de economía (quienes tomaban clase en el aula más cercana de donde los tres estaban platicando) recorrieran aquel pasillo. Alfred logro ver a lo lejos una caballera rubia perteneciente al chico Kirkland

-Alfred-san, tenemos que regresar al salón de clases…-intento llamar Kiku, pero el otro no dejaba de ver hacia la dirección en donde Arthur caminaba solo

-Hey! ¡Arthur!- gritó fuerte, llamando la atención de las demás personas, impresionadas de que alguien pudiese llamar con tal confianza al presidente estudiantil- ¡Arthur Kirkland! ¡Te estoy hablando!- Alfred intentó apresurarse para llegar junto a él, pero al parecer el otro solo había aumentado la velocidad en sus pasos al oír la estridente voz que lo llamaba. No paso demasiado tiempo para que Alfred quedara junto al inglés para llamar su atención- Arthur no me…

-Jones, será mejor que te apresures a tu clase si no quieres romper una norma en mi presencia-dijo un cortante Arthur que ni siquiera se atrevió el verlo directamente a los ojos- Iré- dijo en casi un murmullo para después alejarse rápidamente de Alfred

Alfred creía comprender la actitud de Arthur en aquel momento, los rumores sobre él siempre salían cada inicio de semana y era verdad que nadie se atrevía a acercársele ni siquiera un poco. Supuso que solo sería para evitar que Alfred se viera enrollado entre esos mismos rumores y lo perjudicaran de alguna forma. Alfred al entender esto, solo sonrió levemente, se dio la vuelta y jaló a Kiku a su siguiente clase mientras Francis aun lo veía algo curioso

Unas horas más tarde la campanada de fin de clases matutinas sonó en todo el colegio, haciendo que Alfred saltará de su asiento y saliera corriendo en dirección al auditorio, tenía que prepararse para que todo saliera bien, que su amigo Kiku estuviera entre la multitud de espectadores le daba confianza, pero que Arthur también estuviera hacia que su corazón palpitara desenfrenadamente…siempre se sentía tan bien siempre que estuviera junto a Arthur

El alumnado fue poco a poco llenando el pequeño auditorio, como era una simple obra de ensayo no era necesario presentarla a la escuela entera, por lo que la cantidad de asientos era bastante limitado

-Aunque sea solo una pequeña obra me siento un poco nerviosa- admitió una chica de cabellos rubios con una cinta en el cabello, ella sería la encargada de representar a Ofelia

-Emma no es necesario que te pongas tan nerviosa, todo saldrá bien- intento animar a la chica mientras terminaba de arreglar su vestuario. Justo en aquel momento la cuenta regresiva empezaba a sonar en las bocinas "Primera llamada…esta es la primera llamada"

-Oh ¡creo que eso no es bueno para mis nervios!...iré a tomar un poco de aire fresco antes de que empiece la obra, no tardo Alfred- la chica había intentando abanicarse con su mano derecha, de verdad que estaba bastante nerviosa

Alfred repasaba una vez más sus líneas, mientras veía cada 3 minutos la multitud de gente entrar y acomodarse en los asientos, en una de las miradas alcanzó a ver a su amigo Kiku y seguido después de él estaba Arthur. Todo el mundo se calló en seco al notar la presencia del presidente dentro del auditorio

-Es Kirkland….será mejor recorrernos algunos lugares…-alcanzó a oír cierto murmullo. Una molestia se apoderó de él al ver como la demás gente evitaba cualquier contacto con Kirkland, ni siquiera se atrevían a mirarlo o tocarlo. Arthur se acomodó en una de las filas de abajo, donde a ninguno de sus lados nadie se atrevió a sentarse.

-Como si me importará…-se dijo a si mismo mientras se acomodaba en el asiento, aun sintiendo las miradas de desconfianza de la demás gente. El murmullo regresó entre los espectadores, aunque fue mucho menor que al principio, tal vez intentando no incomodar al chico

-Segunda llamada…esta es la segunda llamada- repetía la bocina, haciendo olvidar por un momento la rabia de Alfred y concentrarse nuevamente en sus líneas.

-¡Alfred! Creo que estoy mejor….jejeje espero que todo salga como lo planeamos- rió la chica belga aun con cierto nerviosismo, aunque se veía mejor de cómo se encontraba hace unos minutos

-Eso espero yo también- contestó regalando una de sus tantas encantadoras sonrisas. Alfred hecho un último vistazo a los espectadores, y alcanzó a ver como Francis entró por unos momentos para después darse la vuelta y regresarse por donde había aparecido- Supongo que su odio no permitió que se quedara…-murmulló al ver la acción del francés, si que era bastante orgulloso respecto a su odio hacia Arthur

-¿Dijiste algo?- preguntó Emma curiosa, cuando se disponía a negarlo, las bocinas repitieron nuevamente "Tercera llamada…esta es la tercera llamada… ¡Comencemos!"- Al parecer ya empezamos- pronunció mientras veía como Alfred cerraba su libreto y respiraba hondo.

La obra fluyo con ritmo contante y bastante entendible, no había error alguno en la actuación de Alfred, es como si estuvieras viendo al mismo Hamlet intentando vengar a su padre muerto

-…Yo te quería antes, Ofelia- pronunció con una impecable actuación Alfred, quien sin sus lentes y su atuendo, parecía una persona completamente diferente

-Así me lo dabais a entender- Pronuncio Emma representando perfectamente a Ofelia, aunque no tan perfectamente como Alfred de Hamlet…o al menos eso pensaba Arthur quien estaba poniendo máxima atención a la obra. Desde la primera vez que había visto a Alfred actuar se había quedado embelesado por el chico, es como si no hubiera persona que actuara mejor que Alfred.

-…Yo no te he querido nunca- dijo firmemente, sarcásticamente, con ese tono y ritmo tan directo que hasta dolía. En los oídos de Arthur, la oración quedó resonando hasta llegar en lo más hondo de él, es como si la reacción ofendida de Ofelia también fuese suya

La obra siguió con ritmo y sin errores, y si los había no eran ocasionados por Alfred, quien parecía inmutable en su representación. De esta manera pasado cierto tiempo, casi al finalizar la obra, Alfred estaba tirado en el centro del escenario, como si en verdad estuviera agonizando

-…Para mi sólo queda ya…silencio eterno-dijo para después quedar en un supuesto estado muerto. Arthur tuvo que contenerse para no saltar de su asiento directo al escenario para verificar el verdadero estado del estadounidense. Dados varios minutos después el telón bajo y se dio por terminada la obra. Los aplausos eufóricos inundaron rápidamente el auditorio por completo, como si todos estuvieran en verdad al tanto de la magnífica actuación que habían presenciado

Poco a poco el alumnado salió intentando no hacer demasiado desorden, aun recordando la presencia del presidente y los rumores cerca de él.

Arthur salió casi al último dejando que los alumnos se dispersarán, para ser sincero se sentía un poco mal al haberle contestado de esa forma en la mañana a Alfred, por lo que lo esperó en una esquina cerca de la puerta, tal vez podría disculparse y felicitarlo por su gran actuación.

Pasaron varios minutos para que Alfred saliera por la puerta ya vestido con su uniforme cotidiano, sus lentes y un aura de cansancio. Pero antes de que el rubio pudiera acercársele, Honda Kiku y el francés cara de sapo se le acercaron demasiado confianzudos

-¡Alfred-san! ¡Es magnífico!- se expreso Kiku a quien raramente se le podía ver con tanta emoción impregnada en su rostro- ¡Me sentí como cuando veo un capitulo nuevo de anime después de haber esperado una semana completa!

-Supongo que entonces eso es una emoción buena jejeje- dijo nervioso Alfred al oír la extraña comparación de su amigo. Arthur al aun no ser notado por Alfred se ocultó tras un pilar cerca del pequeño grupo, sabía que era incorrecto oír conversaciones ajenas, pero no quería que Francis y Honda lo vieran esperando por Alfred

-Mon ami, nunca creí que pudieras hacer algo así, hace unas semanas creía que tu único talento era poder comer tantas hamburguesas seguidas- dijo mientras le revolvía juguetonamente el cabello

-¿Me viste Francis? Creí que no entrarías al mismo auditorio donde estuviera Ar…Kirkland- se corrigió a sí mismo. La conclusión que había llegado después de la contestación de la mañana de Arthur le había dado la idea de que tal vez para Arthur era más cómodo fingir que no había ninguna relación entre ellos mientras los demás alumnos rondaban cerca, todo para evitar más rumores negativos para Arthur

-Así es amour, pero la familia Bonnefoy también tiene su poderío ¿sabes? Si los Kirkland pueden controlar gran parte de la escuela yo también puedo…así que mire todo desde el estudio arriba de los asientos de los espectadores, además de que es más cómodo que estar entre los demás estudiantes

-Eh…-pronunció un poco asombrado mientras una gotita le corría por la sien…si en verdad Francis supiera que Arthur nunca usaba la influencia de su familia dentro de la escuela…lo más seguro es que se abstendría en usarla él también

-Alfred, amour, regresando a nuestro tema de antes…- dijo mientras le pasaba un brazo por los hombros para poder hablarle al oído, aun así Arthur se mantenía al tanto para poder escuchar a la perfección- Será mejor que no te acerques de nuevo de nuestro solitario presidente estudiantil… ¿has visto como lo alejaron los demás estudiantes? Su presencia es algo molesta para los demás ¿o no crees?

-Emmm…bueno eso creo, pero ya te lo he dicho Francis, Kirkland no es alguien como lo dicen los rumores simplemente él…-Alfred no estaba seguro sobre lo que debía decir, si no quería que más rumores se esparcieran sobre Arthur así que tenía que ser cuidadoso con sus palabras. No podía simplemente decir algo como "Yo lo conozco, y sé que él no es así…de hecho creo que me he enamorado de él". Y es que se había dado cuenta, si pensar en alguien todo el tiempo, el querer estar junto a él, el querer que aquella persona que ves todos los días ahora te viera a ti, si todo eso era amor, definitivamente estaba enamorado de Arthur

-O es que acaso...-se interrumpió a sí mismo al ver el rostro levemente enrojecido de Alfred mientras se hundía en sus pensamientos- ¡Oh mon ami!- exclamó llamando la atención de ambos- ¿¡O es que te estás enamorando de Arthur?!

-¿Eso es verdad, Alfred-san?- exclamó un, extrañamente emocionado Kiku, que en algún momento mientras Alfred aun estaba procesando la pregunta de Francis, había sacado una pequeña libreta y un bolígrafo

-¿¡Qué?!...no…bueno…- Alfred sentía como su rostro ardía por cada segundo que pasaba, por cada imagen de Arthur que se cruzaba por la mente, al verse descubierto tan pronto, ¿¡o es que Francis tenía telepatía o algo por el estilo?!- Yo…

Mientras tanto, Arthur, quien aun oía la conversación, no pudo evitar sonrojarse ante la insinuación de Francis, ¿¡que se creía el cara de sapo al deducir algo así?! Estaba claro que Arthur se sonrojaba cada vez que pensaba en el estadounidense, y que no podía evitar desviar la mirada cuando sentía que su corazón saldría de su pecho al ver aquellas sonrisas tan cautivadoras por parte de Alfred, pero nunca había visto a Alfred dar indicios de estar enamorado de él, si alguien estaba enamorado aquí era el mismo Arthur pero… ¿¡PERO QUE DEMONIOS ESTABA PENSANDO?! ¿¡ÉL?! ¿¡ARTHUR KIRKLAND ENAMORADO?!

-Calma Arthur…esto no es posible- se decía a si mismo intentando calmar el acelerado pulso de su cuerpo mientras sentía la temperatura subir, ¡demonios! ¿¡Cómo es que apenas se estaba enterando de sus propios sentimientos?!

-Yo no le he querido…n-n-nunca…-dijo con voz temblorosa Alfred. Era lo mejor, no decirlo en voz alta (al menos por ahora), simplemente no quería meter en más problemas a Arthur, además…sabía que era una especie de amor no correspondido. Arthur siempre se mostraba molesto con su presencia, y aunque había logrado acercársele un poco en las últimas semanas, sabía que no era nadie importante para el inglés

Arthur sintió como su corazón se paraba al oír la frase dicha por Alfred, justo la misma que le había dicho Hamlet poco antes de mandar a Ofelia a vivir a un convento. ¿Así se habría sentido Ofelia? Aun así lo sabia… ¿cómo se le había podido ocurrir que Alfred se hubiera podido enamorar de alguien como él? Estaba claro, nadie le prestaría atención al rico y solitario presidente estudiantil, solo era cuestión de tiempo para que su relación con Alfred de hiciera distante y finalmente desapareciera, además ambos eran hombres…era raro, lo sabía, Alfred jamás aceptaría sus sentimientos…lo mejor para ambos sería empezar inmediatamente aquel distanciamiento

-Ustedes…deberían de dejar de murmurar a mitad del pasillo, es molesto para las demás clases- Apareció cortante el presidente mientras se acercaba al grupo de amigos- Honda, si ya no tienes más clases de artística deberías retirarte de la escuela- El mencionado solo se quedo un poco sorprendido para después asentir mientras daba una pequeña reverencia- Francis…-mencionó como si quisiera escupir el propio nombre lejos de su sistema

-Arthur, hola cuanto tiempo verdad petitt?- contestó con el mismo tono mientras sonreía con arrogancia mezclada con odio

-Ahórrate tus modales cara de rana, si en verdad estas tan feliz de verme deberías entrar a las clases de economía, aunque mejor para la familia Kirkland…habernos deshecho de un Bonnefoy sin haber movido ni siquiera un dedo- Ante el comentario del inglés, Francis no sostuvo mas su falsa sonrisa y solo tronó los dientes irritado- En cuento a ti Jones…te felicito por tu destacable participación en la obra- ante las palabras de Arthur, Alfred no pudo evitar sonreír, lo cual hizo que Arthur casi abandonara su personalidad cortante del momento, pero se mantuvo firme- Aun así Jones, debes de dejar de merodear a las afueras del instituto, también, por la seguridad y el perfil del alumnado, asegúrate de regresar inmediatamente a casa.-antes de proseguir dio un pequeño suspiro, el decir todo aquello sí que se le estaba dificultando- Y también no interfieras en las actividades del consejo estudiantil, la mayoría de las veces resultas ser molesto- Dicho lo anterior Arthur se dio la vuelta sin tener el valor de ver la reacción del estadounidense…lo sabía, esto era lo mejor para ambos

Después de haber dejado a los tres amigos en un estado entre sorpresivo, furia y confusión, Arthur recorrió varios pasillos tan rápido como sus pies se lo permitían. Rápidamente llegó al consejo estudiantil y cerró la puerta detrás de él, dejando resbalar su espalada en la puerta hasta que se logro sentar en el alfombrado suelo

-Soy un idiota…-se dijo a si mismo mientras sacaba su teléfono celular y marcaba cierto número. Espero varios tonos hasta que una voz familiar sonó al otro lado de la bocina

-Oh, el pequeño Artie llama, un suceso bastante extraño de hecho, y ¿qué sucede presidente estudiantil? ¿Problemas para tener que llamar a tu hermano?- contesto un chico con cierto acento escocés

-Scott pasa el teléfono a mi padre…-dijo mientras ignoraba las malas bromas de su hermano mayor. Sería la primera vez que tendría que pedirle un favor a la familia Kirkland

Alfred, quien se había quedado algo conmocionado por la actitud de Arthur, intentó no tomarle demasiada importancia, tal vez solo lo había dicho por que lo había visto con Francis, pero aun cuando sabía el odio en común entre ambas familias, Arthur nunca se había expresado de esa forma hacia alguien, ni siquiera hacia el propio hijo de los Bonnefoy

El chico decidió dirigirse a su casa, tal vez lo único que tenía Arthur era un mal humor pasajero, ya mañana llegaría temprano y lo volvería a ver en el lugar de siempre.

Así de rápido, pasó la noche, y con cierta confusión Alfred se despertó un poco más temprano en la mañana, se arregló y salió rápidamente de casa para poder llegar a aquel bosque cercano a la escuela. Cuando llego le pareció extraña la limosina que se encontraba justo delante de la entrada, con sigilo se acercó y se escondió hábilmente tras el poste telefónico de donde podía tener una vista clara de lo que estaba sucediendo

La vieja reja que indicaba el inicio del bosque había sido reemplazada por una reja nueva de acero firme, de varios metros de altura, en la cima se observaba un nuevo alambre de picos, impidiendo que alguien traspasara la reja. Además de todo había un vigilante con aura peligrosa, vestido de traje negro y lentes oscuros cuidando que nadie se acercara

-¿Qué demonios es esto?...- se pregunto mientras sacaba su celular dispuesto a marcar el celular del inglés, el cual había conseguido después de sonreírle infantilmente en uno de los días pasados. Cuando entró finalmente la llamada, la contestadora contestó automáticamente la llamada- Ese Arthur…-dijo intentando nuevamente la llamada telefónica pero con el mismo resultado

Alfred se vio obligado a esperar una hora completa afuera de la escuela para poder entrar y comenzar sus clases, en una de sus horas libres iría al consejo estudiantil para preguntarle debidamente a Arthur sobre la nueva reja

-Oh Alfred-san buenos días- saludó el japonés al entrar al aula y ver a Alfred acostado sobre su pupitre- ¿Sucede algo?

-Kiku… ¿Arthur siempre está de esa forma cuando esta frente a Francis? Me refiero a la forma en cómo actuó ayer- dijo perezosamente sin levantar su cuerpo del pupitre. Kiku se quedo pensando un rato, tal vez intentando recordar alguna vez que ellos lograban interactuar

-Pues…-posó su mano bajo la barbilla intentando recordar más claramente- Realmente ellos casi nunca intercambian palabras, cuando lo hacen solo se decían algunos insultos como "cara de rana", "pervertido" o "hijito de papá Kirkland"…pero ahora que lo mencionas…nunca había visto a Kirkland-san hablar de esa forma tan cortante, y menos mencionar sobre los Bonnefoy tan directamente

Alfred se quedo viendo con los ojos bien abiertos hacia Kiku, también desde un principio supo que esa no era la forma de actuar de Arthur, aun cuando estaba frente a su enemigo natural, en cualquier otro día simplemente le habría dicho dos insultos, ignorado y darse la vuelta. Tal vez Arthur iba bastante en serio cuando le dijo que no tenía que involucrarse más con él y que lo consideraba una molestia

-¡No! ¡No puede ser! ¡Estoy siendo súper negativo! ¡Un héroe como yo no puede pensar de esta forma!- se dijo a si mismo mientras revolvía se cabello y se reincorporaba en su asiento, asustando un poco al asiático

Las clases pasaron de forma lenta, como si alguien hiciera que el reloj de la pared tardara más para mover su segundero. Alfred solo esperaba la hora libre para poder salir corriendo para encontrarse con Arthur, en verdad que necesitaba la explicación directa y clara. La campana finalmente sonó, terminando con la agonía de Alfred, quien no lo pensó dos veces para salir corriendo hacia el consejo estudiantil, donde justo a tiempo vio salir a Arthur

-¡Hey Arthur!- gritó, llamando la atención del otro, quien desvió inmediatamente la mirada- ¿Qué sucede? Tienes el celular apagado, y el bosque está siendo vigilado por un guardia que más bien parece oso

-Jones…-dijo en un murmuro aunque logró callar al chico- Está en contra del reglamento molestar a los demás estudiantes dentro del instituto, tampoco debe correr por los pasillos, además el día de ayer le deje en claro que por el bien del perfil estudiantil deje de merodear por aquel bosque- Arthur siempre mantuvo su mirada en el suelo, no podía si quiera enfrentar visualmente a Alfred- Aquel lugar donde usted frecuenta ahora se encuentra vigilado las 24 horas por la seguridad privada de los Kirkland. Jones si descubro que ha invadido aquella zona nuevamente, me temo que tendré que tomar medidas más drásticas- Arthur miró rápidamente el rostro del Alfred, quien se encontraba petrificado ante el tono y la forma en cómo se le estaba dirigiendo el más bajo- Ahora mismo ya me encuentro retrasado para mi clase de administración, así que asegúrese de disfrutar su hora libre- Arthur dio la vuelta para continuar su camino, aunque Alfred lo detuvo antes de siquiera dar un paso, sosteniéndolo del brazo

-¡Arthur! ¿He hecho algo malo? ¿¡Dije algo que te ofendiera?! ¿Por qué estas actuando de esa forma? ¡Hey Arthur!- Arthur movió violentamente su brazo para deshacerse del agarre del estadounidense, dio media vuelta y se atrevió a verle a los ojos

-¡No te me vuelvas a dirigir de esa forma Jones!- mencionó su apellido de la misma forma en que había mencionado el de Francis el día anterior- Si lo vuelves a hacer, ¡puedes ir despidiéndote de tu beca! ¡Sabrás que no todos los rumores son falsos Alfred F. Jones!- Alfred logró notar unas pequeñas lágrimas en las orbes esmeralda de Arthur, amenazando con salir. Después de eso no pudo detenerlo más, solo vio como el rubio se iba alejando con paso rápido por el pasillo.

Alfred alardeaba bastante seguido sobre su "heroica y valiente" personalidad, pero en realidad, ni siquiera encontraba el valor necesario para enfrentarse a la situación con la que se encontraba ahora. Quería arreglar las cosas con Arthur, aunque realmente no sabía cómo empezar a arreglarlas… ¿cómo puede solucionar alguien el problema si ni siquiera sabe por qué se inició? ¿Acaso Arthur había escuchado su charla con Francis?... ¿Es que acaso él…?

Sin darse cuenta los meses pasaron, la temporada del calor infernal termino, dando paso al tiempo de lluvias, que en especial este año llegaban con gran furia. Alfred había dejado de frecuentar el consejo estudiantil, dejó de ver a Arthur en el pasillo, dejo de ir a aquel bosque donde se habían visto por primera vez. No habían pasado demasiadas semanas de juntos para en verdad conocerse y que Alfred terminara enamorado tan profundamente de Arthur, y aun así lo anhelaba tanto… ¿en verdad habían logrado conocer el uno del otro en ese corto tiempo?

Para los ojos de sus compañeros y profesores, Alfred seguía siendo el mismo chico egocéntrico, que hablaba como si fuera el héroe de una historia gringa cliché, aquel que podía comer toneladas de hamburguesas de una misma sentada, si…para nadie era notorio el cambio emocional de Alfred. Cada mañana, cada tarde y cada noche el chico estadounidense pensaba en un inglés, de grandes cejas y ojos tal verde esmeralda. Creyó que tal vez mientras más pasaban los días podría olvidar a Arthur, pero en cambio, un fuerte dolor en su pecho se hacía más presente

-¡No! ¡No, Jones! Tienes que presentar un mejor monólogo para tu proyecto, todavía quedan tres meses, puedes pensar en alguna otra idea- dijo el exigente profesor de actuación mientras se masajeaba el tabique de la nariz- Tal vez sólo estés un poco estresado te puedes retirar, necesitas descansar y pensar en nuevas ideas

-Lo siento, pero quiero quedarme un poco mas-dijo mientras veía al suelo, aunque para ser sincero no se sentía de la mejor forma para seguir ensayando, pero tampoco quería regresar aun a casa

-Jones, no me contradigas por favor, recoge tus cosas y regresa a casa…no es bueno que te quedes tan tarde, han pronosticado para la noche de hoy una gran tormenta- Alfred estaba dispuesto a seguir con su intento para convencer al profesor, pero al ver su cansancio en los ojos decidió solo asentir en silencio y salir del auditorio

-En verdad no quiero regresar aun a casa- se dijo a sí mismo en casi un murmullo mientras salía del instituto. Caminó a paso lento sin tener un rumbo fijo, llegando a la entrada siempre vigilada de aquel bosque de los Kirkland- Si tan solo pudiera entrar…- Alfred se encontraba oculto tras el poste pensando en alguna estrategia para poder quitar al oso-vigilante de la puerta. Había intentado numerosos planes para traspasar la reja pero ninguno había sido exitoso, su mente intentaba formular un nuevo plan cuando vio al chico inglés acercarse a la entrada, por lo que por puro reflejo intento ocultarse mejor tras el poste. El chico llegó a la entrada, y sin tener que decir palabra alguna el vigilante le abrió la puerta para inmediatamente después volverla a cerrar y recuperar su posición anterior

-Tiene que haber una forma para lograr entrar…-Alfred salió de su escondite y siguió caminando, esa no podía ser la única entrada, tenía que encontrar alguna forma para traspasar y llegar a donde estaba Arthur. Después de varios minutos de seguir caminando logró ver un poste de luz, levemente inclinado hacia donde se encontraban las frondosas ramas de uno de los árboles que ya estaban dentro del bosque…tal vez si brincaba lo suficiente podría alcanzarlas y lo demás ya sería pan comido

Aunque el chico tenía un hoyo negro en su estomago para hamburguesas y comida chatarra, contaba con bastante agilidad y fuerza. Escaló con un poco de dificultad el dicho poste, y ya en la cima intentó un salto para alcanzar la rama más cercana, pero no fue lo suficientemente alto, por lo que al aterrizar nuevamente casi pierde el equilibrio

-¡Wow!…ok ok…la siguiente lo alcanzaré- Alfred recuperó el equilibrio y volvió a saltar, esta vez alcanzando la rama pero rompiéndola en el intento, haciendo a que casi se callera por completo del poste- Auch…creo q la rama era algo delgada…otro intento más- Alfred siguió con varios intentos mas, provocándose algunos rasguños, moretones y que su cabello se moviera de su lugar. Finalmente, cuando ya casi se iba a dar por vencido alcanzó una rama lo suficientemente resistente para aguantar su peso. Con impulso se subió y logro llegar al tronco del árbol, que visto desde adentro del bosque tenía bastante altura- Bueno ya estoy dentro…es lo que cuenta- ya cansado, bajó cuidadosamente intentando no rasguñarse más de lo que ya estaba, cuando llegó a suelo firme no pudo evitar soltar un gran suspiro- Eso fue más difícil de lo que creía…-Alfred se limpio un poco del rostro el sudor y comenzó a caminar entre los árboles, algo cuidadoso por si veía algún otro vigilante, aunque todo el terreno estaba despejado

Cuando llegó al lugar ya conocido logró ver a Arthur recargado en el árbol central donde frecuentaban charlar antes, aunque esta vez no sostenía ningún libro. Una gota fría toco la nariz de Alfred, quien alzó la vista, vio las nubes grises justo por encima de él, al parecer la tormenta dicha por su profesor no era ninguna broma

-¿Arthur?- preguntó en voz baja cuando estuvo alado suyo, el chico se encontraba completamente dormido, su ceño no estaba fruncido esta vez, pero eran notables sus gruesas ojeras debajo de sus ojos- ¿Estará durmiendo menos?- Alfred tomó asiento intentando no despertarlo, ahora que se encontraba alado de la persona en la que a diario pensaba no sabía exactamente cómo actuar, por lo que dejo al inglés en su profundo sueño

Lo que había empezado por una llovizna rápidamente empezó a intensificarse y se convirtió en aguacero bastante fuerte, y por lo visto no se calmaría en un gran rato. Arthur al escuchar el caer de las gotas despertó lentamente, notando una prenda extra en sus hombros cubriéndolo del frio de la lluvia.

-Eh?...me eh quedado dormido…- Arthur vio la prenda color café y la reconoció inmediatamente, aquella era la chamarra de aviador que Alfred traía frecuentemente por encima de su uniforme escolar. Arthur volteó rápidamente a su lado y noto a Alfred acostado en el pasto mojado, con audífonos en ambos oídos y cantando entre murmullos- ¿Q-q-que demonios estas…? ¿¡Cómo entraste Alfred?!- estaba demasiado sorprendido, ¿¡cómo demonios había logrado entrar?! Estaba seguro haber dejado claro que no se permitía la entrada de nadie que no fuera un Kirkland

-Oh ya despertaste Arthur- Alfred se incorporó mientras se sacaba los audífonos- Entré por un pasadizo secreto…aunque algo doloroso debería decir jejeje- rió con nerviosismo mientras se secaba un poco el cabello. Arthur notó los pequeños rasguños en el rostro, brazos y piernas del chico, cualquiera que hubiera sido la forma en cómo entro debió de haber sido difícil- Pero valió la pena…puedo volver a hablar contigo- y ahí estaba, la sonrisa que tanto amaba ver Arthur, impresa en el rostro de la persona que amaba

-Alfr…Jones, te advertí que no volvieras a entrar…tendré que…- Arthur intento seguir diciendo sus tontas advertencias, pero se detuvo al sentir la mirada de los ojos azules de Alfred viéndolo directamente, aun sin quitar aquella sonrisa- tu beca…si…es mejor que…- Arthur no procesaba sus palabras antes de sacarlas, ¿qué mentira se supone que le diría?

-Arthur…yo lo siento, me oíste aquella vez después de la obra de Hamlet ¿cierto?- Arthur se quedo en shock al oír la frase... ¿acaso Alfred había descubierto los sentimientos que albergaba hacia él?-Es la única razón por la que se me ocurre que te hayas enojado…lo descubriste- la sonrisa seguía asomándose por el rostro americano, pero había pasado a ser una sonrisa melancólica y en cierta manera…triste- Descubriste lo que yo siento por ti, mi mentira en esa oración…y te di asco o algo por el estilo, ¿verdad?- Alfred intentaba calmar sus nervios y tristeza desviando la mirada al suelo y su mano revolviendo sus propios cabellos- ¿Eso sucedió cierto?

-No… ¿de qué estás hablando Alfred?- dijo olvidando su firmeza por de llamarlo por su apellido- Tu…dijiste que nunca me quisiste…justo la misma oración de Hamlet…- Arthur no comprendía a lo que se refería Alfred… ¿acaso él estaba mintiendo en aquel momento?, eso quería decir que…

-¿Tan obvio fui?...intenté mentir lo mejor posible plagiándole a Hamlet…creo que no tengo imaginación a la hora de mentir…-soltó una leve risa sarcástica, tal vez intentando calmarse- En todo caso…Arthur…yo te amo- El sonido de la lluvia resonó entre ambos, Arthur intentando encontrar esos ojos azules que le demostraran que esta vez no se trataba de una mentira, y Alfred intentando no ver los esmeralda de Arthur, tal vez imaginándose una mirada de desagrado ante tal confesión

-I-i-idiota…-murmuró Arthur y oyó una pequeña risita por Alfred. Era un idiota, pero Arthur había sido el más idiota aquí, creyendo algo sin siquiera haber dejado que Alfred se lo dijera en la cara, haber sobreactuado antes de confirmar la situación, haber alejado a Alfred por un simple malentendido- ¿Por qué tuviste que mentir en aquel momento?- La voz de Arthur temblaba y su agarre a la chamarra de Alfred se hacía más fuerte

-¿Por qué?...bueno supongo que simplemente no quería que mas rumores te hicieran sentir más solo- La mano de Alfred se poso en los cabellos rubios del más bajo, dando pequeñas palmaditas y desordenado su cabello- Lo siento…todo ha sido mi culpa

-¡Eres un idiota!- Arthur tomo por la muñeca a Alfred, haciendo que este despegara su vista del suelo y pasara a ver su rostro- ¿¡Cómo pudiste haber dicho una mentira así por una causa tan tonta?! ¡No sabes lo preocupado que estaba al sentir un amor no correspondido idiota!- Pequeñas lagrimas empezaron a recorrer las mejillas inglesas, siendo camuflajeadas por la intensa lluvia que se había formado en el ambiente, aun así Alfred quedo boca abierto ante la confesión de su acompañante, por favor que sus oídos no le estuvieran engañando- ¡Alfred idiota! ¡Los rumores me valen una mierda! ¡El que me importa eres tú idiota!- un intenso rojo se asentó en las mejillas de Arthur en donde aun recorrían gotitas de lluvia y lágrimas

-Yo…soy el mayor idiota que puedes encontrar Arthur- Arthur abrió sus ojos y la boca ante tal comentario, pero antes de pronunciar cualquier grosería, sus labios fueron atrapados por Alfred en un torpe beso. La lluvia los empapaba desde la cabeza hasta los pies, haciendo que sus cabellos se pegaran a sus caras y un frio intenso los rodeara, pero ignorando todo el entorno, ambos siguieron dándose pequeños e inexpertos besos, que fueron alargándose tras cada pequeño roce- Arthur…saca tu lengua- Kirkland obedeció sin objeciones y se volvieron a besar, esta vez dejando que sus lenguas temblorosas recorrieran la cavidad del otro, Arthur soltó gemidos sordos al sentir el roce de la lengua de Alfred con la suya propia, se sentía tan bien, su temperatura temporal era bastante alta, sentía los labios de Alfred como si se derritieran en los suyos propios, y su lengua como un pequeño manjar explorando toda su boca…ah, si pudieran quedarse de esa forma para siempre

Ambos se separaron al sentir la falta de aire, con sus rostros completamente enrojecidos y solo unos pequeños centímetros alejándolos del principio de otro beso. Estaban dispuestos a fundirse en otro beso cuando un trueno resonó, iluminando el cielo y sacándolos del trance en el que se encontraban

-Eh…ah…Arthur…esto yo…- Alfred se separó inmediatamente de Arthur algo nervioso y avergonzado- Lo siento…yo no quise…es decir…bueno si quería pero…- ¿Qué excusa podría decir? No podía mentir otra vez, ya que aquel toque entre ellos había sido tan…placentero

Arthur no dijo ninguna palabra ante el titubeo del más alto, se quito la chamarra de aviador mientras sacaba un pequeño paraguas de su mochila, se levantó rápidamente y empezó a caminar sin siquiera haber cruzar miradas con Alfred

-¡A-Arthur!- Alfred tomó su chamarra y tomo por el hombro al más bajo, algo no estaba bien de eso estaba seguro- ¡Lo siento Arthur! ¡No quise besarte!...bueno si pero ¡todo fue mi culpa otra vez!...- Alfred notó el temblor en el cuerpo de Arthur, ¡eso iba por mal rumbo! ¡No debió haber besado de esa forma al presidente estudiantil!

-N-no te disculpes idiota…- Arthur se giró levemente dejando ver desde sus orejas hasta sus mejillas de un rojo vivo, OMG! ¡Arthur se había convertido en un tomate andante! Era tan rojo que parecía como si en vez de estar debajo de una tormenta estuviera bajo el ardiente sol- Solo…me gusto ¿sí? ¿¡Tienes algún problema con eso idiota?! Nos vemos mañana Alfred- al oír su nombre una vez más siendo pronunciado por Arthur una felicidad indescriptible recorrió toda su espina dorsal, una alegría que no podía pasarse a palabras, había extrañado tanto la voz de Arthur en esos meses

-Hey Arthur!- llamó antes de que caminara mas pasos-Tengo algo que decirte…- Arthur sintió otro vuelco dentro de su corazón, ¿cuánto tiempo más debería sentir aquella sensación?- ¡No tengo ningún paraguas para mí!, aunque realmente no sé por qué lo estas usando tú sí de todos modos ambos ya estamos completamente empapados- decía entre pequeñas risas viendo como el estado de Arthur cambiaba completamente, en verdad que Alfred era un completo idiota

-¡No seas idiota! Lo uso porque….no quiero parecer un pobre vagabundo bajo la lluvia- se excuso mientras le gritaba a Alfred, quien aún seguía riéndose al molestar a Arthur

-Bueno entonces…¡vallamos los dos juntos!- Alfred caminó rápidamente intentando no resbalarse por el camino levemente enlodado, cuando llegó junto a Arthur le quito el paraguas para sostenerlo él- Así ambos pareceremos un par de enamorados- una sonrisa mas dirigida a Arthur mientras aun se reía divertido ante la escena

-Tu idiota…no digas cosas tan…-Arthur no termino su frase ya que fue callado por el beso repentino de Alfred

-Te amo Arthur- dijo una vez terminado el beso, dejando mudo al chico inglés, quien después de algunos minutos contesto un casi inaudible "Yo también"


Hikari: Bueeeeeno hasta aqui el capitulo de esta semana XDDD se q ya hasta parece un final PERO les tengo preparados una sorpresita a este par de enamorados asi que espero que sigan leyendo este humilde fic

Arthur: =/= mas cursi no pudiste ser...como se t ocurre q algo asi puede pasar?! yo no m comportare tan nena con este come-hamburguesas

Alfred *comiendo una hamburguesa* sabes q eso no es verdad arthur~ siempre eres asi cuando estamos los dos solos ^^

hikari: awwww X'3 bueno agradezco sus lindos comentarios, ya saben puede ser x aqui fanfiction, amor-yaoi o en facebook, gracias x seguir este fic y los leo en el siguiente capitulo

Lovino: Maldicion...no se x q demonios estoy aqui si ni siquiera aparesco en el fanfic *lee una tarjetita hecha x hikari* espero que les guste este fanfic y les vuelvo a invitar a leer la historia paralela a esta (spamano) "porque yo estare ahí" *hace bolita la tarjeta y se va*

Hikari: jeje gracias x tu venida lovi ^^U...esto, a este fic solo le queda un capitulo mas, espero no demorar demasiado y subir el ultimo cap, hasta la proxima!