Contenido: Yaoi, tal vez poco de OCC, AU (Universo alterno)

Pareja: UsUk (Alfred x Arthur/ Estados Unidos x Inglaterra)

Disclaimer:

Hikari: CIAO! como han estado? yeah aqui estoy nuevamente publicando el ultimo capitulo de este humilde fic

Feliciano: Ve~ espero que disfruten del ultimo capitul, ya saben que Hetalia no es de ella es de Himaruya Hidekaz y pues ella se deshaoga haciendo fics como este

Ludwig: Notas al final del capitulo, solo una cosa...al parecer hikari se extendió un poco mas de la cuenta y el capitulo ha quedado algo largo

Hikari: si lo siento por eso ...por cierto este fic no es de usteds, q rayos hacen aqui?!

Feliciano: Somos los invitados especiales de hoy ve~

Hikari: ok ...bueno leean y disfrutenlo!


-Tu idiota…no digas cosas tan…-Arthur no termino su frase ya que fue callado por el beso repentino de Alfred

-Te amo Arthur- dijo una vez terminado el beso, dejando mudo al chico inglés, quien después de algunos minutos contesto un casi inaudible "Yo también"

Ambos se dirigieron juntos bajo el paraguas hacia la hermosa y sorprendente mansión Kirkland (aquella que Arthur nombraba "humilde casa"), era casi tan grande como el mismo instituto, lleno de pilares y pinturas, en cada pasillo una chica vestida de sirvienta o un joven con traje de mayordomo…así que de esta magnitud era el poder de los Kirkland.

-Tsk…no creí que la lluvia se volvería una tormenta tan volumental…la verdad es que nadie debería salir con este tipo de clima- dijo Arthur mientras se secaba el cabello con una toalla

-Auch…-se quejó levemente Alfred al pasar la toalla levemente mojada por uno de sus raspones, había estado tan sumido en sus besos con Arthur que se había olvidado completamente de sus heridas, que afortunadamente eran menores

-Alfred eres un idiota…-Arthur tomó del mentón a Alfred para verle de cerca aquel raspón en su mejilla- En verdad que no se me ocurre como demonios burlaste la vigilancia de la entrada, y de paso fuiste y te lastimaste a lo bestia- Arthur dejó el rostro del estadounidense y dio un grave suspiro, reprobando las acciones de Alfred

-Lo siento jejeje- Rió nervioso- Pero al menos pude lograr arreglar las cosas contigo- Alfred tomo la cintura del inglés desde atrás, aprisionándolo en un abrazo- No sabes cuento te extrañe- Alfred ocultó su rostro en el hombro de Arthur quien solo desvió la mirada levemente. Pasaron varios minutos en la misma posición, disfrutando la calidez del otro, hasta que unos toques a la puerta los hizo separarse algo sorprendidos

-Eh, veo que ya llegaste Artie…-dijo con un tono burlesco la persona que acababa de entrar a la habitación. El chico era unos cuantos años mayores que ellos, de cabello rojizo y con unas cejas casi del mismo grosor que las de Arthur, unos ojos de un verde similar pero con un cigarrillo encendido sostenido entre sus labios

-Scott no entres sin permiso por favor, como ves tengo un invitado así que mejor retírate- Dijo Arthur intentando ignorar la leve risita por parte de Alfred al oír su apodo

-Que malos modales tienes frente a tu hermano mayor Artie…pero bueno realmente me da igual, solo avisa cuando llegues a casa…nuestro padres estaban preocupados cuando no llegabas y afuera esta la tormenta

-Y tu deberías de dejar de fumar dentro de la casa-Arthur endureció su ceño fruncido, tal vez algo molesto por la actitud de aquella persona-…mi madre ya sabe de mi llegada así que no hay problema- Arthur se cruzó de brazos inmutable ante esa persona a la que nombro "Scott"

-Como sea…- El chico pelirrojo dio una última inhalada de humo antes de salir de la habitación, sin siquiera haber saludado a Alfred

-Había oído sobre que tenías hermanos…pero no creí que fueran así…-Alfred sonrió ante la breve aparición del hermano mayor

-Si bueno…Scott es mi hermano mayor, los otros dos están estudiando en el extranjero, aunque por ser el menor siempre me tocaron las malas bromas y cosas por el estilo- Arthur se dejó caer en el mullido sillón mientras se masajeaba el puente de la nariz- No es que los odie…simplemente a veces no concordamos demasiado-Alfred se quedo un poco pensativo mientras veía la pose del menor, tal vez algo agotada y no mayoritariamente por la anterior aparición de su hermano mayor

-Por cierto Arthur…-mencionó intentando llamar la atención del otro quien contestó con un quejido- ¿Has estado durmiendo bien? Tienes unas grandes ojeras…- Arthur entreabrió sus ojos para poder ver la duda en el rostro de Alfred. Arthur no era de las personas que podía decir tan fácilmente las cosas que pensaba o sentía, los últimos meses se había convencido a sí mismo de que lo suyo era un amor no correspondido, por lo que para evitar pensar en el causante de aquello se hundió en el trabajo del consejo estudiantil, y aun así se presentaron varias noches en vela, donde la única imagen en su mente era la del chico que estaba junto a él en ese preciso momento

-Solamente…-pensó en una rápida excusa mientras cerraba nuevamente sus ojos- He tenido demasiado trabajo como presidente estudiantil es todo…- La lluvia azotaba contra el vidrio de las ventanas, creando un silencio, el cual no era incomodo

-Ya veo- suspiró mientras tomaba asiento junto a Arthur- No te sobre esfuerces Arthur- Alfred se acercó lentamente mientras la mirada de Arthur se entreabría nuevamente. Sus labios volvieron a chocar recreando nuevamente las sensaciones sentidas a mitad del bosque. ¿Cómo es que un beso podía sentirse tan bien?

Justo como dice el dicho, después de la tormenta viene la calma, y el cielo se empezaba a despejar dejando entrar por los vidrios de la casa Kirkland los pequeños rayos de Sol mañaneros. Ya no se oían mas gotas chocar contra las ventanas, solo quedaban charcos en el pavimento como evidencia de la tormenta de día anterior.

Alfred abría perezosamente sus ojos mientras intentaba recordar en el lugar donde se encontraba. Él se encontraba tapado con una fina sabana de seda (tal vez de varios miles de euros) recostado en el sofá de la habitación de Arthur. Su linda pareja se encontraba en su pecho, usándolo como almohada, aun sin despertarse.

Se preguntaran, queridos lectores, si ambos tuvieron sexo apasionado durante la noche anterior, si ambos solos con aquella recién descubierta sensación placentera al juntar sus labios se entregaron a la lujuria de tocar sus pieles desnudas, si hubo gemidos y gritos embriagados de gozo mientras ambos se juraban amor entre abrazos y besos…pues temo decirles que no, si describiéramos su situación actual sería que ambos durmieron juntos…pero claro siempre solo dejando el significado literal.

Después de los besos frenéticos entre los dos, Alfred estaba dispuesto a acariciar la piel del inglés sin aquella estorbosa ropa, pero claro no contaba con el exceso de cansancio dentro del cuerpo de Arthur, quien apenas cerró los ojos al sentir la mano de Alfred bajo su uniforme calló completamente dormido en el sillón. Alfred había optado por no despertarlo, así que tuvo que tragarse la incomodidad en el estrecho sillón (el cual no estaba hecho para que durmieran dos personas) y prestar su pecho cálido a la cabeza rubia del inglés

-Mi espalda me pagara caro esto…-murmulló mientras pasaba sus dedos por los cabellos del otro, quien soltó un pequeño quejido y empezó a abrir sus ojos- Buenos días- saludó bajamente con una sonrisa al ver la tierna carita de Arthur al despertar

-¿Alfred?...- Arthur pasó de una reacción somnolienta a una sorprendida, donde rápidamente se incorporo mientras intentaba alejarse de la incómoda posición (al menos para la espalda Alfred)- ¿¡Qu-que sucedió?! No espera…ayer…tú y yo…- Arthur se palmeo su cuerpo asegurándose de que no hubiera ninguna marca y/o fluido extraño en su cuerpo, cosa que por cierto divirtió a Alfred

-Jaja…no te preocupes Arthur- dijo intentando suprimir sus risas- Ayer mientras nos besábamos has caído como tronco y no,…si te estás imaginando que yo aun así te hubiera agarrado como juguete sexual mientras dormías pues, lamento decirte que no es cierto- Alfred asomó una risa de burla, aun divertido por las expresiones del ingles

-¡Tu…idiota! ¡Claro que no estaba pensando en esas cosas! Y además…- Arthur paró en seco y buscó entre sus bolsas su celular, cuando lo encontró vio la hora y una cara de espanto se poso en su rostro- ¡Es demasiado tarde! Idiota! ¿¡Por qué no me has despertado!?- Arthur entró rápidamente en pánico mientras buscaba sus zapatos y su suéter escolar- Tenemos clases ¡idiot! ¡Así que apúrate que nos vamos ya!

-Oh vamos Arthur…eres el presidente estudiantil…no te afectará saltarte un día de clases- respondió perezoso mientras se acomodaba nuevamente en el mullido sillón

-¡Alfred! En toda mi historia académica no he faltado ni llegado tarde ni un maldito día ¿¡me entiendes?!- Arthur jaló bruscamente la sabana, intentando levantar al perezoso estadounidense- ¡Así que más te vale que muevas tu trasero y lleguemos al colegio temprano! ¿¡Me estás escuchando?!- Ante el pánico exagerado de Arthur, Alfred solo se encogió de hombros y se vestía lentamente, mientras era apurado e insultado por el inglés para que fuera más rápido. Una limosina salió a toda velocidad del estacionamiento Kirkland en dirección de la escuela, tal vez si se daban prisa aun llegarían a tiempo.

Desde aquel día habían pasado tres largos pero apasionados meses. El día anunciado por los becados había llegado por lo que se respiraba cierto aire de tensión dentro de la escuela. Aun así Alfred se encontraba tan fresco como una lechuga, sin si quiera mostrar algún nerviosismo. Durante los tres pasados meses Arthur había estado sumido en el trabajo de presidente estudiantil debido a un incidente con un alumno italiano, por lo que ambos no habían podido reunirse frecuentemente dentro del bosque…aunque pese a la situación Alfred tomaba cierta ventaja y empezaba a hacer bastantes visitas a la casa Kirkland con tal de ver a su inglés favorito, las visitas eran tantas, que el joven Jones ya era reconocido por las sirvientas y mayordomos de la mansión.

-Hoy por fin es el día Alfred-san- dijo Kiku intentando no parecer tan nervioso, aunque era realmente raro verlo en aquel estado- ¿Ha estado bien en el proyecto final de los becarios?

-ah sí…hoy es el día de las listas ¿cierto?, para ser sincero había olvidado completamente que era hoy HAHAHA- rió estrepitosamente mientras Kiku quedaba en estado de shock ante la confesión de Alfred, ¿¡como podía estar tan confiado?!

Después de que la campanada sonara en el colegio, todos los alumnos becados salieron disparados de las aulas para ir a ver las listas de las becas de la universidad…claro que Alfred se tomó el suficiente tiempo para tomar sus cosas e ir a paso lento hacia el auditorio. Al llegar a este, la chica de rubios cabellos y ojos verdes los recibió con una hermosa sonrisa

-¡Alfred! ¡Estoy en la lista! ¡Estoy en el cuarto lugar de la lista!- decía entusiasmada mientras Alfred solo reía felicitándola- ¡Podré ir a la universidad de actuación en Francia!- la chica empezaba a lagrimear entre la emoción pero aun así no podía detener sus risas y pequeños saltitos- ¡Y tu posición es mucho mejor que la mía!- la chica tomo de la mano al estadounidense y lo guió enfrente de la mencionada lista, que estaba colgada en el tablón de anuncios. Justo en la cima de todos aquellos nombres, el primero en ser escrito era el suyo "Alfred F. Jones" con un puntaje bastante sorprendente y separado del segundo lugar

-Felicidades Jones- el profesor de actuación tomo el hombro de Alfred en signo de felicitación- No todos tienen el privilegio de ver su nombre como el primero en esta lista

-Gracias profesor- Alfred se llenó de alegría, el que no estuviera nervioso en la mañana no significaba que aquello no le alegrara- La universidad en Francia…espero poder aprobar todas mis materias para llegar hasta allá

-¿De que hablas Jones?- dijo el profesor, haciendo que la duda se marcara en el rostro de Alfred- Los becados que logren estar en primer lugar de la lista tienen trato especial ¿sabes? ¿No te da gusto? Regresarás a tu país…serás admitido en la universidad de Nueva York, actuarás en uno de los teatros allá en Broadway- decía mientras el estadounidense solo lo veía con sus ojos bien abiertos, intentando procesar las palabras dichas. Antes, creyendo que sería aceptado en Francia, no habría tanta distancia hacia Madrid (donde se encontraban actualmente) o Londres…pero ahora se tendría cambiar hasta del continente… ¡dios! Tendría que separarse de Arthur

Mientras tanto Arthur se encontraba sumido en el papeleo en la sala del consejo. El día de hoy era de los días más atareados del instituto, papeles amontonándose en grandes pilas arriba de su escritorio.

-Demonios…-dijo intentando leer uno de los papeles. Su teléfono celular vibro dándole un pequeño susto y sacándolo de su onda concentración- ¿Si diga?

-Artie, regresa temprano hoy a casa, nuestro padre quiere hablar contigo- con la frase ya dicha, Scott colgó el teléfono, dejando a Arthur entre sorprendido y confundido, pero no quería darle más vueltas al asunto así que solo dejo su celular a lado para poder seguir trabajando.

Más tarde, Alfred terminaba su clase de actuación, solo tendría 3 meses más para terminar su papeleo, graduarse y marcharse a la universidad en Nueva York. El chico iba a paso lento, había quedado hoy en verse con Arthur en el lugar de siempre, pero antes de salir del instituto un mensaje de texto llegó a su celular

"No podre ir al bosque. Mi padre me espera en casa así que no se te ocurra ir idiota. Nos vemos mañana"- Arthur Kirkland-

-Oh demonios Arthur…yo tenía cosas importantes que decirte- hizo un infantil puchero al terminar de leer el mensaje, ni modo tendría que regresar a casa y entretenerse con algún videojuego.

En otro lugar Arthur llegaba algo agitado a la puerta de su "humilde casa". Había tenido que dejar su trabajo a medias para lograr llegar relativamente temprano a su casa. Al entrar rápidamente se dirigió al despacho de su padre, siempre que lo citaba para hablar, ese era el lugar para hacerlo

-Ya llegue- dijo antes de abrir la puerta y luego pasar- Lo siento padre, pero el trabajo de la escuela se me ha acumulado, así que necesito que la plática sea algo breve- Arthur admiraba a su padre, era el jefe de una gran empresa muy conocida en Europa, pero aun así no estaba acostumbrado a entablar una relación padre-hijo dentro de sus conversaciones, pocas veces lo veía y cuando Arthur era pequeño nunca jugó ni bromeo con él

-Arthur…-le contesto la voz gruesa de su padre- ya que quieres brevedad, iré directo al grano- entrelazó sus manos a la altura de su barbilla, dándole un cierto aire de autoridad- No vuelvas a relacionarte con ese chico Jones- Arthur quedo en shock al oír la extraña petición de su padre, el cual continuó hablando- Al terminar la escuela preparatoria regresaras a Londres y cursarás la universidad…después de eso tú te convertirás en el heredero principal de la empresa- Un silencio incomodo se poso en el lugar, Arthur en shock sin poder pronunciar palabra alguna hasta varios minutos después

-Pero…S-Scott era el heredero…además es el mayor…- su voz temblaba y la fuerza de sus piernas amenazaba con irse- Además…Jones no tiene nada que ver con…

-¡Es un becado Arthur!- contestó con firmeza- Scott es el mayor, pero tú has demostrado tener la mayor capacidad para convertirte en el heredero de la empresa. No soy un tonto Arthur, ese chico no tiene un estatus social para seguir relacionándose contigo, es de la clase de personas que solo te buscan para conseguir algo de poder, ¡así que no lo quiero volver a ver dentro de mi casa!- El padre de Arthur se levantó fuertemente, haciendo rechinar la costosa silla, caminó por el suelo de madera fina y salió del despacho, dejando a Arthur con la boca abierta, sin poder decir palabra alguna

Al día siguiente, Arthur se encontraba aun perdido entre la pila de papeleo, intentando que aquellas palabras dichas por su padre dejaran de resonar dentro de su cabeza, aunque sin muchos resultados satisfactorios

-Hello! ¡Tu sexy novio estadounidense vino a visitarte!- gritó Alfred mientras entraba al consejo estudiantil, llegando rápidamente al escritorio donde estaba el inglés- ¡Hey Arthur! ¡Tengo algo muy importante que decirte! Yo…- Alfred no terminó su oración ya que un beso imprevisto lo tomo por sorpresa, era extraño que Arthur hiciera cosas como esa, tomando en cuenta su tsundere personalidad

-¿Arthur?- Alfred sonrió ante el rápido beso de Arthur una vez que se separaron- ¿Te encuentras bien?- Alfred bajo un poco su cuello para poder intentar localizar los ojos esmeralda de Arthur, lo cuales estaban ocultos bajo su flequillo rubio

-Alfred…-murmuró, captando la atención del otro- Me han ordenado alejarme de ti…- la voz seca y apagada de Arthur llegó a los oídos de Alfred quien solo se quedo callado- Me iré a Londres terminando la preparatoria…heredaré la empresa Kirkland… ¡con un demonio! ¡Me están pidiendo que me separe de ti! ¡Eres un idiota! ¿Por qué me tuviste que enamorar?- Arthur tomó el cuello de la camisa a Alfred para volver a besarlo, un beso desesperado con un toque melancólico, era tan diferente a sus acostumbrados besos

-Arthur…-le susurró al oído mientras lo tomaba por los hombros- No nos separaremos ¿ok?- Alfred rodeó el escritorio y abrazó completamente al rubio dejando que sus pequeños y casi inaudibles llantos se hundieran en su pecho- Quiero tocarte Arthur…- Arthur levantó el rostro tras dicho esto y volvieron a besarse, tomando intensidad después de cada roce de sus lenguas. Las manos de Alfred recorrían la suave piel debajo del uniforme de Arthur sin dejar de besarlo, la temperatura de sus cuerpos subía a gran rapidez mientras que gemidos sordos salían por parte de ambos

-Idiot…-dijo entre besos el inglés mientras oía levemente la risa de su acompañante. Su suéter estaba ya tirado a un lado mientras los botones de su camisa se abrían uno por uno, y aun así hacía calor, una gran ola de calor que casi lo asfixiaba mientras sentía su piel rozar con la de Alfred. Sintió un agradable escalofrío recorrer por toda su espina dorsal al sentir las grandes y cálidas manos de Alfred recorrerle su espalda, su cadera, sus piernas. Suspiros entrelazados con pequeñas silabas que solo pedían más placer, quería sentir a Alfred mas sumergido en él mismo, una sensación completamente nueva de querer fundirse para hacerse uno con Alfred. Su corazón latía cada vez más fuertemente, el ritmo aumentaba junto con la temperatura y finalmente, ambos se entregaron mientras gritaban el nombre de su acompañante, un último beso se hubo presente antes de que Arthur decidiera cerrar sus ojos, disfrutando aun la cercanía de su propia piel junto con la de Alfred.

-¿Y entonces eso te dijo tu padre?- decía el chico estadounidense mientras aun masticaba un poco de pastel en su boca- Sabes que no te busco por el poder de tu familia…-el sonido de su popote de su envase de leche resonó, como si el tema no le importara realmente a Alfred

-Bueno supongo que no es demasiado importante para ti de todos modos- Arthur desvió la mirada intentando ignorar la relajada apariencia del más alto

-Si me importa Arthur, solo dejare de ir a tu casa...tu padre no puede vigilarte las 24 horas a ver si te relacionas conmigo o no, no hay de qué preocuparse- Alfred mostró su inigualable sonrisa mientras Arthur solo suspiraba resignado, dándole la razón a Alfred- En todo caso, ¿no quieres probar uno de estos?- dijo mientras le acercaba una caja llena de pastelillos- Me los ha mandado mi madre de Estados Unidos… ¡realmente extrañaba este sabor!- Arthur vio cada uno de los pastelillos entre curioso y asustado, ¿cómo demonios un pastelillo podía tener tantos colores brillantes? Todos tenían una cubierta de colores extravagantes, desde verdes fosforescentes hasta rosas tono barbie, con pequeños círculos de colores o alguna salsa de otro extraño color

-Paso por hoy…-dijo mientras alejaba con su mano el paquete

-¡Arthur por favor! ¡Saben riquísimos! Así son los postres en mi país- acercó de nuevo la caja divirtiéndose por las reacciones de Arthur- ¿sí?- suplicó con ojitos brillantes y una sonrisa infantil, una cara a la que Arthur no podía negarse. Derrotado, tomó uno de los pastelillos y lo comió lentamente, cerciorándose de que fuese comestible. El sabor no era malo, simplemente diferente, por lo que en cuestión de varios minutos se terminó el postre, sin ganas especiales de probar otro- Jejeje al menos tienes que admitir que sabe mejor que tus scones Arthur

-¿¡Qu-que quieres decir con eso?! ¡Además ese día ni siquiera los había hecho para ti idiota! ¡Ya te dije que eran sobras!- contradecía sonrojado intentando defenderse. Arthur sabía que no se le daba de todo bien la cocina, y que aquel día se había esforzado durante horas para lograr preparar algo comestible para Alfred, pero al final sus horribles scones habían quedado…pues horribles

-Si si como tú digas Arthur- Alfred se llevó otro trozo de pastel a la boca. Si el padre de Arthur quería separarlos…pues que lo intentara, jamás se alejaría nuevamente de Arthur

Ambos quedaron en mutuo acuerdo de solo verse en la escuela y en el bosque, y Alfred no se volvería acercar a la casa Kirkland. Aun así algo dentro de Alfred aun le incomodaba de cierta manera, el tema sobre su beca no lo había hablado aun con Arthur…quedaban solo tres meses más para la graduación y su traslado hacia Nueva York le inquietaba más que el tema del señor Kirkland, tenía simplemente dos opciones….irse a Nueva York y cumplir su sueño para poder ayudar a su madre y hermano o se quedaba simplemente y aceptaba estudiar en la Universidad de Francia (la cual no le daría los mismos estudios que la de Estados Unidos) para poder frecuentar mas a Arthur

-Francia y Reino Unido no quedan muy separados ¿o sí?...bueno al menos no tendría que cruzar medio planeta para poder verle…-se dijo a mitad de su clase de matemáticas. Había pasado un mes completo desde que había hecho "eso" con Arthur, aun se seguían frecuentando dentro de la escuela y en el bosque (la mayoría de las veces platicando o comiendo aquellos pastelillos que frecuentemente mandaba la madre de Alfred), y aun así no le había mencionado su problema con la beca de Nueva York, no quería poner inseguro al inglés solo por su falta de decisión- Se lo diré hoy en el consejo o tal vez…

-¡Jones!- pronuncio levemente su viejo profesor de Matemáticas, el profesor Owen quién ya había escrito una compleja ecuación en el pizarrón sin que Alfred se diera cuenta- Pasa al frente por favor y resuelve- Alfred hizo una mueca de fastidio, ni siquiera sabía de qué demonios le estaba hablando el maldito ejercicio

Durante la última hora libre del turno matutino Alfred iba caminando sumido en sus pensamientos, tal vez pensando en la forma correcta de decirle el problema a Arthur. Iba paseando en uno de los tantos pasillos kilométricos que daban a las puertas de los sanitarios, cuando vio a Arthur salir de una de las puertas con un rostro de malestar. Vio a sus lados, cerciorándose de que no hubiera nadie para poder acercarse y hablarle

-Hello Artie- dijo burlonamente cuando estuvo frente a él- ¿Sucede algo?- preguntó al no escuchar algún regaño o grito por parte del mas bajo

-¿Eh? Lo siento Alfred…no me he sentido muy bien desde ayer…-dijo mientras se tapaba la boca con una mano y con la otra apretaba su estomago- Necesito regresar a mi clase de relaciones internacionales- el aspecto de Arthur era bastante malo, su cara se veía un poco pálida, y su equilibrio era insuficiente, por lo que tenía que estar recargado en la pared

-¿Estás seguro?- Alfred cambió su actitud de una humorística a preocupada- Te puedo llevar a la enfermería Arthur…- ofreció el chico mientras el otro negaba con la cabeza

-No es tan malo…nos vemos después de la escuela…-dijo mientras a paso lento se alejaba. Alfred quedó un poco preocupado por el aspecto de Arthur, tal vez debería insistirle más para llevarlo a la enfermaría, intentó alcanzarlo cuando dobló el pasillo, pero al parecer Arthur ya había entrado a su clase

Durante su clase de actuación (la cual seguía impartiéndose aun después de saber los becados para la universidad), Alfred fingió dolor de cabeza, por lo que el profesor dejó que se fuera un poco antes de terminada la clase. Rápidamente se dirigió al bosque donde sabía que Arthur lo estaba esperando, cuando llegó noto a Arthur en posición fetal tumbado en el pasto

-¿Estás bien Arthur?- el inglés al notar la voz de su novio, entreabrió sus ojos, intentando no demostrar su malestar

-No es nada…-dijo incorporándose y recargándose levemente en el tronco del árbol- Solo debe de ser un resfriado

-Si te sentías tan mal ¿por qué no te has ido a tu casa?- Alfred veía con preocupación a Arthur, quien solo desvió levemente la mirada

-Si lo hubiera hecho te hubieras preocupado también de todos modos- Alfred soltó un suspiro al notar que aquella razón era acertada

-Bueno eso no importa… ¿qué te duele? Mi hermano menor está estudiando medicina, podría preguntarle- dijo recordando la cara alegre de su hermano al saber que había sido becado para una preparatoria de medicina allá en Canadá

-No es para tanto…-intentó evadir el tema, pero cuando vio aquellos ojos azulados sobre él no pudo decir alguna excusa- Siento pequeñas nauseas desde ayer por la tarde, también unos mareos y bueno cansancio por el trabajo del consejo estudiantil... me duele la cabeza y creo que me traigo un poco de fiebre- al terminar de decir lo ultimo sintió la grande mano de Alfred tocar su frente, verificando su temperatura, haciendo que su rostro se enrojeciera pero no exactamente por alguna fiebre

-Creo que si tienes fiebre- dijo al paso de unos segundos- ok… le preguntaré a mi hermano, nunca creí que Matt podría ser útil mientras me encontraba en España- Alfred sacó su celular empezando a teclear todos los síntomas dichos por Arthur- ¡Enviar!- presionó el botón medio y el mensaje había sido enviado

-¿"Matt"?- preguntó algo curioso Arthur- Nunca me has hablado de tu hermano

-Oh sí, bueno su nombre es Mathew Williams, no compartimos apellido ya que nuestros padres se divorciaron cuando éramos pequeños, luego mi padre murió y regresé a vivir con mi madre…aunque aún conservo el apellido de él- contaba melancólicamente, captando la atención de Arthur- No es que me lleve mal con Matt pero creo que me odió un poco cuando éramos pequeños jejeje- rió divertido mientras se alborotaba un poco el cabello

-Tu hermano te odiaba y lo dices como si se tratara de un chiste- dijo un poco extrañado Arthur, Alfred siempre se tomaba las cosas muy a las ligera

-Bueno pero no era exactamente mi culpa ¿sabes? Tener un hermano gemelo mayor que tu y que capte toda la atención, sin siquiera esforzarse…así se sentía Matt, aun así intenté ser un buen hermano…aunque ahora que lo recuerdo, siempre que jugábamos él terminaba llorando, era muy divertido- Arthur se quedó boca abierto ante tal relato, no solo era su hermano, ¡Alfred tenía un hermano gemelo! Lo peor es que al parecer Alfred era el mayor. Alfred rió un poco al ver la expresión del inglés, de hecho le iba a empezar a relatar aquella vez que Mathew se quedó atrapado en la copa de un árbol sin poder bajar llorando, pero el tono de su celular lo interrumpió antes de contar la divertida historia

-Veamos…Matt es rápido- Alfred vio el mensaje de su hermano en su celular.

"Alfred ¿no has hecho nada estúpido cierto? Tu amiga presenta los primeros síntomas de un embarazo. Espero en realidad que sea solo tu amiga y no salgas con un hijo por un error hecho antes de entrar a la universidad. Estoy en medio de mis estudios así que no envíes más mensajes. Nos vemos luego"- Mathew Williams-

Alfred se quedó paralizado al leer el mensaje enviado por su hermano, leía una, dos, tres veces más las primeras líneas. ¡Eso no podía ser cierto! ¡Arthur era hombre! ¡Eso de estar embarazado no era posible! ¡No! ¡De ninguna manera era posible!

-¿Sucede algo?- preguntó Arthur al notar la cara estupefacta por parte del estadounidense- No me vallas a decir que tengo una enfermedad mortal o algo parecido- intentó traerlo de vuelta con un mal chiste, cosa que solo hizo que Alfred se sobresaltara y lo viera con una sonrisa nerviosa

-¡No claro que n-no! Jejeje esto…si es un resfriado ya sabes…aunque al parecer Matt esta algo ocupado ahora así que no está del todo seguro…jejeje- Alfred intentó evitar sonrojarse al recordar nuevamente el mensaje enviado por su hermano- A-Arthur… ¿estarás bien? Recordé que tengo algo que hacer por lo que ya me tengo que ir- Arthur lo vio con algo de curiosidad, tal vez intentando descifrar las expresiones por parte del más alto, pero al final solo dio un leve resoplido

-Estaré bien, llamare a un coche para que me recoja no te preocupes- Alfred le dio un rápido beso a Arthur, tan rápido que ni siquiera lo pudo gozar el inglés, se paro y salió corriendo en dirección a la salida… ¿qué demonios le había sucedido a Alfred?

Al día siguiente Alfred llegó como siempre al salón de clases y saludo a los compañeros de siempre, pero sabía que él no se estaba comportando como de costumbre

-Alfred-san ¿se siente bien? Lo veo algo ansioso- dijo Kiku al notar la ansiedad y el nerviosismo acumulado en el cuerpo de Alfred- ¿Quiere que lo acompañe a la enfermería?

-¿Qué? ¡No! Kiku estoy bien HAHAHA ¡recuerda que soy un héroe!... ¡un héroe! ...-decía nervioso intentando reír como siempre, pero su nerviosismo era demasiado obvio

Pasadas unas pocas horas después del inicio del día, la profesora de anatomía daba por terminada su clase. Los alumnos recogían sus cuadernos para trasladarse a la siguiente aula, aunque Alfred optó por esperar a que todos salieran y poder acercarse a la profesora

-Profesora…-llamó silenciosamente a la mujer sentada junto al escritorio- ¿Puedo hacerle una pequeña pregunta?

-Si claro Jones…pero será rápido, no quiero que llegues tarde a tu siguiente clase- Alfred asintió a la condición y se armó de valor para preguntar

-Bueno este… ¿un hombre…puede estar embarazado?- Alfred no pudo evitar sonrojarse al hacer la pregunta, intentando no ver directamente el rostro de su profesora, quien tardo un poco en contestar

-Existen casos en los que, cuando la mujer está embarazada el hombre también puede sentir pequeños síntomas parecidos a la de la mujer- contestó, aunque al parecer aquella respuesta no había dejado satisfecho a Jones

-No….me refiero a que si un hombre…puede procrear…- ¿Aquello era un tomate con brazos y piernas? Ah no, solo era el rostro de Alfred encenderse por culpa de su vergüenza al preguntar cosas tan extrañas

-Han existido casos realmente extraños durante la evolución del hombre joven Jones, realmente no estoy segura si haya habido casos tan específicos- La profesora veía con extrema seriedad al joven nervioso, el cual solo dio las gracias mientras le temblaba su voz y salía rápidamente del aula mientras repetía algo como "no volveré a entrar a esta clase" o algo por el estilo

¡La profesora no había negado que aquello fuese imposible! No le había contestado con un "eso nunca ha pasado ni pasara joven Jones", ¿¡En verdad era posible que Arthur se había quedado embarazado tras aquel "incidente" dentro del consejo estudiantil?! Alfred se preguntaba un millón de cosas y sin encontrar una respuesta concreta siguió corriendo hasta que chocó con una de las paredes

-¡Jones! ¡No corras por los pasillos! ¡Esta fuera del reglamento!- gritaba Kirkland detrás de él, absteniéndose de ayudarle a levantarse- Puedes provocar algo peor la próxima vez, así que por lo mientras ve a paso seguro a tu siguiente clase- dijo firme Arthur mientras veía la rara expresión en el rostro de Alfred

-¡Olvídalo!- se levantó tan rápido que casi vuelve a tropezar, entre pequeños saltos y pasos rápidos se alejó rápidamente, sin siquiera haberle dicho algo mas al presidente estudiantil

-¿Que le sucede?- se preguntó a si mismo Arthur al ver como se marchaba su novio- Auch…- se quejó al sentir una punzada en la cabeza y un leve retortijón en su estomago, ¿en verdad eso solo era un resfriado?

Alfred se la pasó pensando en aquella situación durante sus siguientes asignaturas. Tal vez el señor Kirkland sabía que su hijo podría quedar embarazado al comenzar una actividad sexual, tal vez era por eso principalmente por lo que los había intentado separar…si tal vez ni siquiera el propio Arthur sabía que tenía la habilidad de procrear hijos…ahora el inglés sería una madre cariñosa y él sería el padre y luego…

-¡No eso no es posible!- gritó a mitad de la clase de matemáticas, llamando la atención de su profesor y de todos sus demás compañeros

-Si lo cree imposible de resolver, joven Jones, le invito a que intente resolverlo en el pizarrón- pronuncio el profesor. Alfred vio su hoja de apuntes completamente en blanco, y luego al pizarrón…otra ecuación que había aparecido frente a él por arte de magia…demonios

Alfred no tenía el valor de ver a los ojos a Arthur, ¿cómo verlo sabiendo tal noticia? Tal vez Arthur caería en pánico y eso no era saludable para la pequeña criaturita que albergaba en su vientre…si es que se encontraba en el vientre…tal vez se encontraba en otro lugar de su sistema por ser hombre…tal vez un poco más arriba quizás por el…

-¿¡Qué demonios estoy pensando?!- se gritó a si mismo mientras caminaba en dirección a su casa, dándose cuenta de la risa de las personas a su alrededor, solo infló sus cachetes y siguió caminando…esto no podía seguir así

Los días pasaban y estos se convertían en semanas, y Alfred aun no encontraba el valor para ver frente a frente al inglés, quien desconocía la verdadera razón por la que el estadounidense lo evadía.

-Yo…tengo que llegar un poco más temprano a mi clase de actuación ¡nos vemos!- decía como excusa al ver que el inglés intentaba entablar una conversación al encontrárselo a mitad de uno de los pasillos.- Estuvo cerca…-se dijo al doblar en la esquina y seguir caminando- ¡Soy un héroe! ¡Y como héroe tengo que responsabilizarme de mis actos!... ¡ya he tomado una decisión!- se dijo mientras se daba unos extraños aires de grandeza mientras se dirigía hacia el auditorio. Al entrar se dio cuenta que era el primero en llegar, por lo que tomo esto como oportunidad para poder hablar con su profesor

-Disculpe profesor…quisiera hablar con usted…-mencionó el chico, el profesor de actuación dobló el periódico que se encontraba leyendo y cruzó sus brazos para poder prestarle atención al joven estudiante- Vera…sobre la beca a Nueva York, ¿se la puede otorgar al segundo de la lista?

-¿De qué hablas Jones?- alzó una ceja sorprendido por la inusual petición del chico-¿Prefieres tomar una beca a la universidad de Francia en vez de convertirte en una verdadera estrella de Broadway?- el chico asintió con la cabeza, intentando evadir la estricta mirada del profesor- ¿Puedo saber el por qué?

-Emmm…bueno es algo complicado- respondió mientras jugaba a entrelazar sus dedos de ambas manos. No podía decirle que estaba rechazando aquella gran beca por un amor con el presidente estudiantil, pero tampoco podía responder que quería quedarse lo más cerca posible del hijo del que se volvería padre (y que deducía que se encontraba en alguna parte del sistema del chico Kirkland)- Le prometí a mi madre que regresaría al país hasta que terminara la universidad…por lo que mientras tanto prefiero quedarme en Europa- Ideó rápidamente una mentira, esperando que el profesor se la tragara- Sería un desperdicio que si no voy yo no pudiera alguien más aprovechar la oportunidad…por lo que le pido que se lo haga saber al segundo lugar…- el profesor se quito los lentes para masajearse el tabique de la nariz mientras daba unos cuantos suspiros cansados

-Está bien…-dijo con un tono aun algo desaprobatorio- Solo no te arrepientes después Jones- el chico asintió con un rostro alegre, no quería en definitiva separarse de Arthur, y haría lo que fuera para poder protegerlo- Puedes irte por hoy Jones…si no vas a ir a Broadway, la Universidad de Francia estará complacida por aceptarte con tu nivel actual

-No dejaré de practicar solo por el nivel de la Universidad profesor- dijo para luego sonreír- Pero le tomare la palabra y por hoy me retiro…muchas gracias- Se dio media vuelta y salió del auditorio. Era el momento para enfrentarse y hablar seriamente con Arthur

Alfred corría en dirección hacia el bosque, y aun en la entrada vio a su lindo inglés a unos cuantos pasos alejado de él

-¡Arthur!- gritó llamando su atención, quien se detuvo hasta que Alfred ya se encontraba a su lado- El profesor de actuación me ha dejado salir un poco temprano- sonrió mientras el chico lo miraba aun callado, cosa que le extrañó- ¿Sucede algo?

-Tienes que explicarme varias cosas Alfred- dijo mientras caminaba y se dirigía hacia el ya conocido lugar. Cuando estuvieron al pie del pequeño tronco ambos se sentaron en el suave pasto, tal vez esperando a que alguno de los dos comenzara la conversación

-Estos días eh estado sepultado entre el papeleo de los chicos becados- dijo Arthur mientras acomodaba su barbilla en sus rodillas- No dudaba que estuvieras en las listas…pero no me habías dicho de que estuvieras en primer lugar…- El estadounidense al oír la confesión no pudo evitar sentirse un poco nervioso, Arthur lo había descubierto antes de que pudiese explicarlo- Unos días antes de enterarme sobre que te irás a Nueva York por la beca, yo renuncié a ser el heredero de la familia Kirkland- Alfred quedó atónito ante la confesión, ¿eso quería decir que no se iría a Londres?- Estudiare la universidad en Francia, en el mismo estado en donde creí que tu estudiarías…me hare cargo de parte de la empresa Kirkland en ese país pero la empresa será de mi hermano Scott, bueno aunque nunca quise realmente ser el dueño de la empresa- dijo soltando un suspiro al final, para luego retomar su semblante serio- Pero creo que apresure un poco las cosas…tu regresarás a Estados Unidos y yo me quedaré aquí en Europa…aunque es algo inevitable

- ¡No iré!- gritó Alfred mientras acercaba su cuerpo al de Arthur, quien se sobresaltó por el grito de su compañero- Justo ahora acabo de renunciar a esa beca… ¡quiero quedarme contigo!, bueno y supongo que también con "él"…pero creo que es mi responsabilidad- decía mientras se sonrojaba levemente y sonreía algo nervioso, dejando un poco confundido a Arthur

-¿"Él"? ¿A qué te refieres? Espero que no estés hablando de Francis o algo por el estilo- dijo sin evitar expresar su fastidio al recordar al chico Bonnefoy

-¿Eh? ¡Claro que no me refiero a Francis!- mencionó mientras negaba con su cabeza y manos- Oh es cierto…no puedes pasar por emociones fuertes ni cosas por el estilo- decía mientras picaba divertido con su dedo índice el estomago de Arthur

-¡¿Q-que demonios te ocurre idiota?! ¡No comprendo lo que me estás diciendo!- apartó rápidamente la mano del otro para que dejara de hacer aquellos picoteos tan extraños a su estomago

-Arthur, ¿has dejado de sentir los síntomas del embarazo? Los mareos y las nauseas son bastantes comunes en los primeros meses- decía mientras hacia algún tipo de puchero

-¿Síntomas? ¿¡Em…embarazo?!- Arthur no pudo evitar un GRAN sonrojo en sus mejillas mientras una vena en su frente palpitaba fuertemente- ¿¡Que me tratas de decir Alfred F. Jones?! ¡SOY UN HOMBRE! ¡IDIOTAAAA!- Arthur le dio un gran puñetazo en lo alto de su cabeza haciendo que está casi se fuera contra en suelo

-Auch…eso lo sé Arthur…pero tus síntomas…-decía mientras se sobaba la cabeza, debido al golpe

-No estoy embarazado, ¡cerebro de hamburguesa! ¿¡De que malditos síntomas me hablas?! Aquella vez estaba enfermo de una gastritis, ¡zopenco!- La vena en la frente del inglés se hacía más palpitante y grande a cada palabra que decía mientras que su compañero solo lo veía con los ojos bien abiertos- ¿¡Qué demonios haces durante tus clases de anatomía idiota?!

-¿Eh?...no…pero…la profesora de anatomía fue la que…no negó que fuese posible un caso así…- decía Alfred sin poder dejar de mirar de forma sorprendida a Arthur, ¿¡eso quería decir que Arthur realmente no estaba embarazado?! ¿¡Su entrenamiento mental para meterse a la cabeza de que debería comprar pañales y ropa para bebé era realmente pura mentira?!

-Si cierto "héroe" no me hubiera evitado los últimos días le hubiera dicho que lo mío de aquella vez era una gastritis…aunque tampoco creí que mi novio fuese tan tonto como para creer que yo estaba embarazado- Alfred sintió como una piedra con la palabra "tonto" caía sobre su cabeza, se sentía avergonzado, estúpido e idiota por tan solo haber estado pensando en que eso era posible…pero después de esas sensaciones sentía alivio…no le molestaba para nada la idea de formar una familia junto a Arthur, pero el imaginar que aquello iba a empezar antes de entrar a la universidad le había provocado un poco de inseguridad siendo excusada por responsabilidad- Por tus estúpidas ideas de un embarazo has dejado ir la oportunidad de una universidad en Broadway- Arthur entrecerró un poco sus ojos al soltar la última frase, en realidad Alfred se había quedado junto a él por la supuesta existencia de un bebé, no exactamente por el querer estar con él sin ninguna atadura más que su relación

-Te equivocas…-dijo Alfred soltando una pequeña risita, al tiempo que tomaba el rostro del inglés por la barbilla y lo obligaba a retenerle la mirada- Aunque en verdad me imaginé que estabas procreando un hijo…la verdadera razón por la que quería quedarme era para estar contigo Arthur- decía poética y cursimente mientras notaba como las mejillas del inglés se tornaban rojizas

-Tú…tonto… ¿¡ahora de que libreto te has plagiado esa frase?!- dijo nervioso, intentando desviar la mirada

-Jejeje…de ninguna Arthur, solo es la verdad- pronunció antes de besar sus labios en un ardiente beso. No le importaba perder la universidad en Estados Unidos si en lugar de ello podía estar con Arthur.

De esta manera pasaron las pocas semanas que quedaban del curso escolar, Alfred y Arthur junto con su generación se graduaron de Hetalia Gakuen, muchos de los alumnos ricos ya pensaban en cómo dirigir la compañía familiar, los becados afortunados alegres por ser aceptados en la universidad de sus sueños y el otro tanto un poco desilusionados por tener que posponer sus sueños universitarios. Kiku y Alfred prometieron estar en contacto, ya que el asiático había logrado entrar a una universidad en su país natal, mientras que Alfred se mudaría a Francia para poder seguir actuando.

El alumnado respiró tranquilo en las vacaciones de verano, el sol ardiente de Madrid se posaba en los cielos de todos los días, y en aquel bosque donde nuestros dos protagonistas se veían casi a diario el calor era bastante sofocante, tanto que varias veces tenían que refrescarse en el lago mientras se jugaban algunas jugarretas mutuamente o se besaban como los amantes que eran

-El agua era fría y refrescante- dijo el estadounidense al momento en que se dejó caer en el pasto, sin playera y con solo una toalla en su cuello- Oye Arthur, la universidad a la que irás también se encuentra en París?

-Sí, de hecho ya he visto más o menos la localización y nuestras universidades no están muy lejos la una de la otra- contestó mientras se secaba con otra toalla sus cabellos rubios- ¿Por qué la pregunta?

-Bueno…quería saber si quisieras vivir conmigo Arthur- soltó sin más, mientras le sonreía tiernamente, intentando convencerlo. Arthur se quedó inmóvil ante la pregunta, aun con la toalla que cubría su expresión de sorpresa-¿Si?- preguntó una vez más, acentuando un poco más su sonrisa, sacando un poco de su shock al inglés

- ¿Q-que estas tramando? Tendría que preguntarle a mi padre y…- Alfred bajó con delicadeza la toalla de la cabeza inglesa intentando encontrar los ojos color esmeralda de Arthur, quien volteó su rostro rojizo pintado por sus emociones

-Quiero vivir contigo Arthur- decía sin borrar aquella sonrisa

-Eres un idiota…está bien…veré que puedo hacer…-dijo en un tono casi inaudible, mientras entrecerraba sus ojos. Alfred lo besó por un instante corto y después lo volvió a ver a los ojos

-Aunque…tendré que acostumbrarme al mal sabor de tus comidas- rió bajo, haciendo enojar al inglés quien le contestó en un grito como de costumbre

-¿¡Y quien te hace pensar que seré yo el que cocine?! No soy tu sirvienta idio…- Alfred detuvo su reír y empujó a Arthur, quien cayó en el pasto con Alfred sobre él, con un poco distancia entre sus rostros

-Te amo Arthur, a ti y a tus malas comidas- dijo antes de besarlo nuevamente. Arthur posó sus manos en la espalda desnuda del estadounidense, haciendo estremecer al más alto, quien profundizo aun más el beso.

El que la persona que mas amas este junto a ti es la mayor felicidad que el ser humano podría experimentar en su corta y frágil vida. Alfred había dejado una oportunidad que a ojos de las demás personas podría ser una oportunidad de oro, mientras que Arthur había renunciado a ser el mayor heredero de la mayor empresa de toda Europa; ambos habían dejado un cachito de sus sueños pasados con tal de estar junto a su persona amada…no habían renunciado a sus sueños, simplemente los habían cambiado un poco, porque cuando una persona está enamorada, sus egoísmos crecen pero también crecen sus cualidades…todo con tal de no perder a aquella persona

Ninguno de los dos sabía si estarían juntos "para siempre" como suelen decir los finales de los cuentos de hadas, solo sabían de su amor del presente y que lo único que compartían con estos cuentos era que este relato llega a su final, ya que los cuentos de hadas tienen final porque los humanos no viven eternamente…ellos tampoco lo harían, pero intentarían ser felices en lo que les restaba de vida, ya fuera mucha o poca.

~ *~ * ~ * ~ *~ * ~ * ~ *~ * ~ * ~ *~ FIN~ * ~ * ~ *~ * ~ * ~ *~ * ~ *


Hikari: *suspira* por fin, con esto le doy fin a este fanfic, espero que lo hayan disfrutado el fanfic, agradezco los lindisimos comentarios que me han dado y espero poder seguir escribiendo alguno q otro fic...no prometo nada ya que la escuela me tiene demasiado ocupada, pero dare lo mejor de mi! TwT

Arthur: *sonrojado* ¬/¬ b-baka...he oido que lovino decia que estas hecha para guionista de tenelovela...creo que tiene razon

Alfred: HAHAHA no digas cosas asi Arthur! *lo abraza por la espalda* gracias hikari por hacernos un fic largo para nosotros

Hikari: jeje es un placer, se que ustedes se aman asi como que mucho y pues no pude evitarlo XD. Ya saben, pueden dejarme comentarios por facebook, fanfiction o por amor-yaoi (no necesitan cuenta XD) y ahora nuestros lindos invitados especiales les dan un aviso

Feli: *lee una tarjeta* gracias por leer el fic usuk, y si hay tiempo hikari esta en proyecto de hacer un tercer fic de hetalia gakuen destinado a la pareja gerita, aun no es 100% seguro pero se esforzará para intentarlo...ve~ espero que hikari logre hacerlo, nee ludwig?

Ludwig: s-si eso creo *empieza a leer otra tarjeta* si tienen tiempo pueden pasarse por sus fics hetalianos ya publicados. un fic de hetalia gakuen parelelo a este fanfic también spamano y sus demás fic por amor yaoi. Nos seguimos leyendo...eso dice

Hikari: Bien! muchas gracias lud y feli...espero poder escribir aquel gerita y bueno tambien agradezco 932809482 vees por leer. Hasta luego bye bye ^^