Anónima: gracias por tu comentario! Este fic se estiro mas de lo que esperaba, pero realmente amo a Vector, creo que esta subestimado y me dio bronca que no apareciera ni diez segundos en la segunda película, asi que trate de hacerle justicia con este fic. Me halaga que te guste :D
Capitulo final del fic! Espero que les guste el capitulo, gracias a los que leyeron hasta el final, y a los que solo leyeron este capitulo o están leyendo saltados gracias igual. Los comentarios se agradecen mucho.
T . T . T . T . T
-Gracias a Dios, creí que nunca llegaría a casa- gruño Gru metiendo la llave en la puerta. Por alguna razón la cerradura estaba muy dura, pero finalmente cedió y se abrió la puerta. Todo estaba en orden y tal como lo había dejado, pero había algo extraño en el ambiente, aunque no podía decir que. Además, había un extraño olor a humo por todos lados, pero no se veía el menor rastro de humo.
Se quito la bufanda y la chaqueta, las lanzo sobre el sofá y se dispuso a revisar la casa en busca de algo fuera de lo normal, cuando Nefario apareció corriendo con la ropa hecha girones y cubierto de tizne.
-¡Doctor Nefario! ¿Qué le sucedió?
-¡Gru, gracias al cielo que llegaste, el laboratorio exploto!
-¡¿Qué?! ¿Cómo que "exploto"?
-¡"Exploto", así como lo oyes!- grito haciendo aspavientos con los brazos- ¡Estaba trabajando en el rayo de plasma desintegrador cuando escuche un sonido en el sector F y luego todo estallo! Ni siquiera sé porque, no encuentro la causa, ningún aparato estaba dañado.
-¿Cuáles fueron los daños?-pregunto.
-Totales- contesto el doctor seriamente- la explosión no salió del subsuelo y el resto de la casa está bien, pero el laboratorio está completamente destruido, no se salvo nada.
-¿Y los minions?
-Algo atontados pero están bien. Aunque los daños materiales son del 95%. En mi opinión, creo que fue un sabotaje.
-Un sabotaje…-murmuro Gru, y se sumió en sus pensamientos. Su mente lo llevo de regreso al cajero automático, a su pelea con Vector. Recordó cuando en medio del forcejeo Vector apretó un botón del control, justo antes de que el lo besara para distraerlo de seguir causando daños. Y realmente había sido una muy buena decisión: el chico realmente había infiltrado nanorobots explosivos en toda la casa, y estaba dispuesto a destruirlo todo.
-Y… ¿tienes alguna idea de quién pudo haber sido el causante de esto?- pregunto Nefario inquisitivamente, sacándolo de sus pensamientos.
-¿El causante?- repitió Gru dando un pequeño respingo- ehh, no, no tengo idea- contesto tenso.
-ya veo- indico el anciano lentamente. Parecía no creerle mucho- yo regreso abajo para tratar de descubrir algo. Mientras tanto, mantente alerta, Gru- y se marcho.
-No se preocupe doctor Nefario, llegaremos al fondo de esto- exclamo en alto para que pueda oírlo.
Todo se había destruido, todo completamente. El trabajo de décadas y décadas, toda una vida de sacrificios y logros, de desgracias y triunfos. Había arriesgado absolutamente todo para llegar a ser lo que hoy era, y ahora no quedaba nada, volvía estar como al principio.
Estaba demasiado agotado como para sentirse miserable y llorar, así que simplemente se arrastro a la cama, podría razonar bien sobre eso mañana.
Se quito los zapatos, se metió a la cama semi-vestido y miro el techo. El silencio presionaba contra sus oídos.
Esto era mas de lo que podía tolerar: no mas juegos tontos, tomaría represarías contra Vector, y esta vez no había pero que valga. Iba a hacer que lo lamentara.
O . O . O .
¡WHAT A FEELING, WHAT A FEELING, BEIN'S BELIEVIN'!
Gru se despertó sobresaltado, no sabia cuanto tiempo había dormido, pero lo sentía como muy poco y detestaba que el celular lo despierte tan bruscamente. ¿El doctor nefario? Se dijo ¿Qué quiere a esta hora?
-¡Gru! ¿estas viendo la tele?- lo apremio el anciano apenas apretar el botón de aceptar la llamada, sin darle tiempo siquiera a decir "hola".
-Mmmno…-murmuro el ruso frotándose los ojos- acabo de despertarme.
-¡Pon en canal 18, AHORA!- chillo el viejo ansiosamente, y corto.
Tomo el control remoto entre murmuraciones y malas palabras, prendió el televisor y busco el canal. Era un programa de chismes de la farándula.
-Llegó el momento mis queridos televidentes, es el último bloque y finalmente vamos a revelar la noticia que tanto habíamos anunciado, es un increíble escándalo de último minuto TOTALMENTE COMPROBADO entre dos personas que los sorprenderán! Y ustedes se estarán preguntando quienes son ¿verdad? Pues no son vedetes, no son modelos, no son actores ¡ni siquiera son políticos! ¡Soooon *las luces parpadearon y hubo un redoble de tambores* villanos!- grito escandalosamente el presentador, un tipo pintado de rubio con un traje ridículo y demasiado maquillaje para un hombre.
Gru sintió como la sangre se le iba del rostro y se le acumulaba en el pecho.
-Asi es señoras y señores, este es el primer súper-mega-escándalo que surge del mundo del crimen organizado, porque no es un escándalo cualquiera ¡es un romance! Y para colmo es entre dos de las figuras mas grandes del ambiente, una está en la cresta de la ola en este momento y la otra tiene una carrera de años y años de trabajo intachable.
Las manos comenzaban a sudarle.
-Y la locura no termina ahí ¡es un romance gay! – las personas de la tribuna comenzaron a gritar y silbar como locas. El podía sentir como el corazón latía contra su pecho.
-Seguramente se están muriendo por saber quiénes son ¿verdad?- el público grito en respuesta- ¡pues bien, aqui les pasamos una pista!
En la pantalla apareció una imagen en blanco y negro sumamente distorsionada, era imposible identificar a las personas.
-¿alguien puede identificar a los integrantes?
-¿nos da una pista?- pregunto alguien del público.
-tengo dos: son hombres, y hay bastante diferencia de edad entre ellos, fueron capturados in fraganti por una cámara de seguridad.
-¿estaban en un ascensor?
-¿en un estacionamiento?
-se equivocan ¡estaban en un cajero automático!
Toda la habitación se puso negra de repente, solo se veía la pantalla del televisor y la empalagosa voz del conductor se escuchaba como dentro de un largo túnel.
-La cámara de seguridad de la cabina los capto, y como estaba enlazada al viejo sistema de seguridad del banco todo el hecho fue registrado. ¡A continuación les mostraremos fragmentos de un video con escenas adultas, solo para mayores de edad, así que por favor aparten a los niños de la pantalla!
Un cartel de protección al menor apareció en la pantalla unos segundos y a continuación pusieron una filmación que efectivamente era de una cámara de seguridad. Vector temblaba mientras Gru lo arrinconaba dominantemente contra la pared de vidrio. Él decía algo pero la imagen no tenia sonido, ese algo hacía a Vector sonrojarse y dejarse abrazar por Gru; se estremecía entre sus brazos mientras se dejaba tocar por debajo de la ropa. Los pantalones de ambos estaban abajo, dejándolos parcialmente desvestidos. Vector se puso de cara al vidrio y se inclino ligeramente, ofreciéndose con dulzura. La penetración fue brusca y descuidada, el castaño abrió los ojos y la boca de par en par. El vaivén comenzó suave, pero se fue haciendo mas salvaje, el placer se hacía evidente en los rostros de ambos, especialmente en el de Vector que, pese a que el video no tenía audio, estaba sonrojado y gritando con mucho placer, el sudor hacía que la poca ropa que quedaba se les pegara a los cuerpos.
Toda la habitación comenzó a girar y Gru tuvo que ir corriendo al baño, metió la cabeza dentro del inodoro y vació el estomago. Sentía el liquido caliente surgir desde lo mas profundo de su estomago, era muy desagradable y no podía detenerlo. Cuando por fin vomito lo suficiente para tranquilizar la panza, su cabeza empezó a palpitar con tal fuerza que tuvo que recostarse en el suelo frio para calmar el dolor ardiente en sus sienes.
-¿Cómo se continua… como pudo pasar… por que llegue a este…?- intentaba pensar pero nada coherente salía de su cabeza, cada pensamiento era una puñalada al cerebro y una patada al estomago. El dolor se intensifico, giro para el otro costado, apretó la otra sien contra el suelo y cerró los ojos. Por esta vez, solo acallo sus pensamientos y trato de estar en paz.
O . O . O .
Vector apago el televisor y lanzo el control remoto sobre la mesa de centro. Eso era todo, finalmente, había acabado. Y para mal. Dejo que un lento suspiro resbalara de sus labios.
Debía ser sincero consigo mismo, no podía echarles la culpa a los demás, la culpa era suya. Suya y de su estúpida necesidad física, de esa maldita costumbre de su cerebro de hacer que todo en él se bloquee cuando alguien lo hacía sentir deseado. Porque él nunca se sintió deseable ni bonito. Dios no le dio belleza ni carisma, así que solo le quedó ser inteligente, y no nació listo, sino que se hizo listo a pura fuerza de voluntad y esfuerzo.
Por un momento pensó en lo que su padre pensaría de él ahora.
Se levanto y camino lentamente hacia su dormitorio, sabía que la tenía allí guardada por si se le presentaba una ocasión como esta alguna vez. Porque esa era la única solución que había, la única manera de terminar el problema para siempre.
Rebusco en los cajones sin prisa alguna y finalmente lo encontró bajo una pila de camisas. "Hace mucho que no uso una camisa", pensó para sí mismo, "no las uso desde que soy un niño, cuando me vestía con camisa blanca, corbata a rayas y pantalones cortos. Sí que me veía muy nerd, jeje".
Su padre seguro querría quitarle el apellido.
Le importaba una mierda la opinión de los desconocidos ¿Por qué influirían en su vida lo que creyeran de el personas que jamás había visto, o que gente que conocía y le sonreían falsamente, y cuando se daba la vuelta cambiaban la mueca a una de desprecio? Lo más importante para él era la opinión de su padre, el único en quien podía confiar, el único que había confiado en el. Desde que su madre murió luego de una larga enfermedad, su papá había abandonado la vida "de desprendimiento y no capitalismo"; siempre habían podido sustentarse ellos mismos a través del cultivo de alimentos orgánicos, su casa de adobe, la energía solar y la venta en la feria de artesanías, pero fue esto mismo lo que hizo que no aceptaran a su mama en ningún hospital: la falta de una trabajo real y por ende de una obra social condenó a su bella y pura madre a morir tendida en su cama. Después de esto, su padre comenzó a volverse frio, desamorado y poco expresivo; decidió que no permitiría que esto jamás volvería a pasarle y se dedico a tratar de escalar posiciones sociales y acumular riquezas. Pero ni todo el dinero ni todos los contactos del mundo podían traer a su madre de la muerte.
Bajo las escaleras y regreso a la sala.
Sabía la opinión que su padre tenía acerca de los homosexuales, y el siempre se dijo que si su padre llegaba a enterarse de su secreto, su único secreto, su vida iba a terminar. Pues bien, esas palabras no eran mentira cuando las pronuncio por primera vez y decidió vivir una mentira feliz y ocultar sus verdaderos sentimientos, y tampoco lo iba a ser ahora.
Ya en la sala, tomo la silla más alta y la ubico en el lugar más conveniente.
Estaba seguro de que esto no era una decisión arrebatada que su mente le hacía tomar porque la desesperación lo había bloqueado en todos los sentidos. Realmente deseaba hacer esto desde lo más profundo de de su corazón. Su orientación sexual era lo único en la vida que no quería que nadie supiera, en especial su padre, y seguramente a estas alturas estaba enterado de hasta el último detalle.
Se subió a la silla.
Prefería tomar esta determinación una y mil veces antes que escucharlo decir "estoy muy decepcionado, Víctor", imaginar a su papá viendo con ojos desilusionados como su pequeño niño se dejaba hacer de atrás por otro hombre era más de lo que podía soportar. Ni ahora ni nunca, simplemente no podía vivir con ello.
Inhaló lenta y cuidadosamente, llenándose de aire limpio y purificador. No tenía miedo, todo su cuerpo estaba relajado y su corazón en calma.
-Lo siento mucho- murmuro suavemente, mientras unas lágrimas llenas de tristeza bajaban por sus mejillas. Cerró los ojos y se dejo caer. Luego, todo fue silencio.
O . O . O.
-¿Por que estoy en el piso del baño?- pregunto Gru a nadie en especial. Un segundo después todos los acontecimientos regresaron a él. Su cuerpo y su mente estaban en su eje de nuevo, pero la desesperación no se había ido. Recordó porque se había quedado dormido en ese lugar, y se levanto corriendo para ver la televisión, lo único que le importaba ahora era saber que se había desencadenado con todo eso.
El televisor seguía prendido de la noche anterior (desconocía cuanto tiempo había estado dormido, pero la cantidad de luz afuera al parecer fueron muchas horas), y en el mismo canal donde su vida se fue por el caño ahora estaban dando las noticias, anunciadas por un hombre y una mujer con trajes, aunque por el tono alarmista y oscuro del programa, algo realmente terrible había pasado.
-Tenemos una noticia de último momento, primicia del noticiero de Ciudad Metro. La tragedia sacude al mundo del crimen: el villano Vector fue hallado muerto en su casa- anuncio el informador.
-¿Qué…?- balbuceo él. No podía creerlo, debía ser un error.
-Quien notifico a las autoridades fue su empleada domestica, una latina sin documentación llamada Voltina. La mujer se dirigía a la mansión como cada día para realizar las tareas domesticas acostumbradas como limpiar y preparar la comida, y al abrir la puerta encontró el cuerpo sin vida colgando del techo, ahorcado con una cuerda y con una silla derribada a sus pies. Todo parece indicar que se trato de un suicidio.
-La investigación póstuma revelo que su verdadero nombre era Víctor Perkins, y era nada menos que el hijo del director del Banco del Mal- continuo la mujer- recientemente el joven Victor había sido involucrado en un escándalo mediático con respecto a su verdadera orientación sexual, por lo que los expertos estipulan que el hecho posiblemente esté relacionado con la causa de muerte.
-Al principio su padre, el señor Perkins, se negó a hacer declaraciones- retomo el hombre- pero ante la insistencia de la prensa, dijo unas palabras que acallaron todas las preguntas.
A continuación se mostro una filmación del padre de Vector caminando por la calle siendo asediado por decenas de periodistas con camaras haciéndole una lluvia de preguntas, pero se negaba a decir nada y caminaba como si no los viera. Finalmente uno de los reporteros se acerco lo suficiente y comenzó a caminar a la par de él y le metió el micrófono bajo la nariz.
-Señor Perkins ¿Qué hizo cuando se entero de la muerte de su hijo?- no hubo ninguna respuesta- ¿Qué sintió al ver el video erótico gay de Víctor?- otra vez nada- los investigadores sugieren que ambos hechos están vinculados, que Vector se quito la vida porque usted podría no aceptar su homosexualidad…- en ese momento, el señor Perkins le quito el micrófono de un manotazo y, con los ojos llenos de ira, grito enrojecido hacia las cámaras.
-¡PREFIERO UN HIJO MUERTO QUE UN HIJO GAY!
Y la imagen regreso a los presentadores. Gru apago el televisor y camino lentamente hacia la sala. Vector estaba muerto, se había suicidado.
-Vector se suicido- murmuro por lo bajo- se suicido, se suicido- se sentó en el sofá de la sala y se levanto de un salto dando un grito. Se había sentado sobre su chaqueta, y al revisar los bolsillos encontró los pedazos rotos del control remoto de la pelea anterior; al parecer se había pinchado con ellos. Sacudió el abrigo al revés sobre la almohada y cayeron los pedazos de metal y cables y, entre ellos, cayeron unos lentes gruesos de marco de carey negro.
-Los anteojos de Vector- se dijo- había olvidado que se los quite- su mente lo obligo a recordase como llevo su mano a ese rostro joven y pecoso, le quito los anteojos lentamente y le dijo "no soy un hombre muy de lentes, prefiero las caras despejadas, pero de verdad te ves mejor sin ellos". Todo parecía un sueño muy lejano de una vida anterior. Tal vez esas fueran las últimas palabras que oyó Vector en su vida.
Luego hablaría con el doctor Nefario y le diría que todo fue un rebuscado plan para "sacarlo del camino y que parezca un accidente";, ese viejo se creía cualquier cosa. Pero jamás imagino una cosa asi, nunca espero que las cosas llegaran a ese punto, con Vector muerto y su nombre en un escándalo.
Tomo los anteojos, los llevo a su habitación y los guardo en un cajón bajo una pila de ropa.
-Las cosas no podrían haber salido peor- gruño, otra vez para si mismo. Antes de esconderlos en ese cajón oscuro para siempre les dedico una larga mirada, recordando el rostro que solía estar detrás de esos lentes. Le pesaba mucho, pero se sentía culpable, no quería ver muerto a Vector. Había desarrollado un sentimiento por el al fin y al cabo. No era amor en absoluto, pero ya no lo odiaba en absoluto y tenía una extraña sensación de soledad cuando pensaba que no iba a volver a verlo nunca. Sus manos recordaron la sensación de acariciar su piel tersa. Nunca iba a acariciarlo otra vez, Vector se había ido para siempre. Sintió como unas gotas bajaban por sus ojos y se resbalaban sin permiso por sus mejillas.
El timbre sonó y Gru escondió los anteojos y se seco las lágrimas rápidamente. Al mirar por la ventanilla de la puerta vio a tres niñas pequeñas con unas cajas de galletas de exploradora. Respiro hondo, se serenó y abrió la puerta. Era hora de continuar con la función, de ponerse su máscara de hombre de piedra sin sentimientos y enfrentar el mundo él solo.
Desde niño supo que no había nacido para ser feliz, que las dichas y placeres tiernos se le habían negado sin razón alguna, pero la vida se lo compenso dándole una increíble capacidad de resistir las desdichas y convertir el dolor en voluntad, eso era lo que lo hacía levantarse cada mañana, lo que lo hacía decir "voy a ser el mejor en lo mío, a darles verdaderos motivos para que me desprecien, voy a lograrlo sólo porque dicen que no puedo"; pero ahora era el momento de abrirle la puerta a nuevas oportunidades, con cada final llegaba un nuevo comienzo. Viviría mas que nunca, lo haría por Vector, y reclamaría lo que tanto se les había negado a sujetos como ellos. Seguiría adelante con mas fuerzas que nunca para hacer sentir su voz y la de aquellos cuyas voces habían callado para siempre y le arrancaría a la vida por la fuerza lo que le correspondía, y tal vez algún día podría, quizás, ser feliz.
FIN.
