Disclaimer: Harry Potter no me pertenece y aunque las historias de tipo "viaje en el tiempo" son muy comunes, esta, me pertenece por completo a mi.


Tic Tac


-¡Ted!-gritó la chica girando inmediatamente sobre si misma y avalanzandose con los brazos extendidos hacia el cuerpo del chico.

El instinto maternal de Molly pudo más que la desconfianza y se acercó con la intención de prestar su ayuda al muchacho mientras con los brazos extendidos creaba una barrera para que los demás se alejaran un poco. Sin embargo no pudo impedir que Bill, con lo alto que era, echara un vistazo al chico por encima de ella e hiciera una mueca de repulsión ante lo que vio.

-¡Ergg! ¡Por las barbas de Merlín, que asco!

Molly titubeó en ese entonces al querer mirar también lo que veía su hijo mayor y esa fue la oportunidad que tuvieron todos para acercarse por el hueco que había dejado Bill, quien de repente tras decir aquella frase, había salido con prisa de la casa.

-¡Joder! -se le escapó a Fred al verlo y tuvo que esquivar la colleja de su madre

-Parece como si no tuviera...cara-dijo Ginny en un murmullo con la cara totalmente verde. A su lado Hermione tampoco podía apartar la mirada

-Es como un caso de poción multijugos mal elaborada...

Ron se alejó y fue corriendo hacia la puerta de la cocina, a pesar de la distancia Harry pudo oír como salía por la puerta que daba al patio y vomitaba en el exterior de la casa. Realmente había que hacer esfuerzos para no hacerlo, pensó cuando por fin él pudo ver al desmayado. Se le retorcieron las tripas.

La cara del chico no parecía tener una forma concreta. La piel se le desparramaba por ambos lados de la cabeza como si fuera la masa sin cocer de algún tipo de pastel. La chica intentaba con desesperación y sin mucho éxito sujetar la piel, pero esta se le escurría entre las manos. La nariz, la boca, las cejas, las orejas y los ojos del chico se movían deslizándose sin ocupar un lugar concreto, como si fueran fichas de aquel juego muggle llamado Air Hockey. Intentando quitarse aquella imagen de la cabeza Harry desvió la vista con la intención de dominar las arcadas, pero eso solo le hizo ver que a aquel tipo le ocurría lo mismo en las manos donde la imagen de las uñas moviéndose por donde querían y la piel desparramándose al suelo le perseguirían durante las siguientes noches. Intentó con fuerza no imaginar que le estaría ocurriendo en otras partes del cuerpo.

A su lado Hermione se tapó la boca con las manos antes de salir corriendo al mismo lugar que Ron. El señor Weasley fue detrás. Harry contó mentalmente cuanto le faltaba a él para seguirles el paso, pero no pudo avanzar mucho ya que los gritos desesperados de la desconocida, que no había parado de llamar al chico intentando despertarlo, no le dejaban olvidarse de aquella imagen.

-¿Qué le está ocurriendo? -preguntó cuando la piel del chico empezó a cambiar de color como un caleidoscopio y su nariz y sus labios se convirtieron en algo que parecía ser algún tipo de hocico animal

-Esta perdiendo su resonancia mórfica- dijo por sorpresa la voz de Tonks, que parecía asombrada.

Harry giró su cabeza para mirarla y no fue el único

-¿Como sabes tú eso?-preguntó Fred

Tonks sacudió la cabeza y con una seriedad que Harry no había visto nunca que no se la llamara por su nombre de pila, se desprendió del agarre de su marido y fue a arrodillarse al otro lado del chico. Remus le siguió los pasos pero se quedó de pie detrás de ella.

-Él es un metamorfomago ¿verdad?

La chica con los ojos vidriosos y a punto de estallar en lágrimas, levantó la vista y mordiéndose el labio inferior cuando miró a Tonks a la cara, asintió.

-Bien -dijo la auror inclinándose sobre el chico- ¿le había ocurrido ya antes?

-Si -contestó la joven con la voz estrangulada- pero yo no estaba con él entonces y Ted no me quiso contar nada por mucho que se lo pedí. ¡Me dijo que no le volvería a pasar! -se excuso suplicante ante la auror- ¡No sé que hacer!

-Tranquilizate...Victoire ¿verdad?-la chica volvió a asentir, había girado la vista y ya no miraba a Tonks.

-¿Alguien me puede decir que es lo que pasa?- preguntó Ginny. Tonks la miró, se la veía algo preocupada.

-A los metamorfomagos, a la hora de transformarnos, nos afectan mucho nuestras emociones y sentimientos. -dijo. Harry noto como el profesor Lupin se removía incómodo, seguramente estaba recordando el aspecto tan triste que tenía la auror el año anterior y como había sido incapaz de transformarse. Tonks continuó -cuando las emociones son tan fuertes que no podemos controlarlas o sufrimos un shock tremendo, nuestra habilidad se descontrola, nuestra mente desconecta y somos incapaces de adaptarnos a una forma. Es...peligroso...-titubeó- y más si ya le había pasado antes, en este estado este chico podría olvidar que es humano -llegados a este punto Victoire ya estaba llorando- podría pasarse el resto de su vida convertido en un pájaro o algún otro bicho o persona, si tiene mucha suerte. En el peor de los casos y suele ser el resultado más común, acabaría teniendo una forma...desagradable. Es como...imagínate que entras en una tienda de disfraces a oscuras, donde todo esta desordenado y por los suelos y coges lo primero que pillas que suele ser algo con muchos tentáculos y muchos ojos...

Hubo un estremecimiento general.

-Pero, ¿habrá algo que podamos hacer por el pobre chico?-preguntó Molly sacando la varita

-Podemos fogzaglo a despegtag con un Enegvate-continuó Fleur. Tonks negó

-Si hiciéramos eso se quedaría con el aspecto que tiene ahora

-Pero siendo un metamorfomago, ¿no daría eso igual?, es decir, puede cambiar luego su aspecto otra vez ¿no?

-La habilidad no funciona así Harry, si le despertamos ahora que no tiene aspecto humano su mente también se transformará adaptándose a la forma en la que se haya quedado. Su mente creerá de verdad que es un animal...olvidaría que es una persona, y si hay muchas partes de animales podría hasta intentar devorarse a si mismo.

-Por eso se tiene tanto interés en los animagos -intervino Lupin- es cierto que mayoritariamente es por la complejidad del hechizo para la transformación, pero también es por el hecho de que mantienen sus mentes humanas, no olvidan lo que son. Si hechizas a alguien y lo transformas en un sapo, su mente se adaptará a esa forma. El continente da forma al contenido.

La imagen de un hurón dando botes de arriba a abajo y una horrorizada profesora McGonagall le vino a la cabeza. Tonks asintió.

-Sí, imaginate creer que eres varios animales a la vez. ¡El chico enloquecería!

Se hizo un silencio y todos miraron al joven. Las manos de Victoire temblaban sobre su pecho, tenía un tono de palidez extrema y parecía estar haciendo un gran esfuerzo por no desmayarse ella también.

-Entonces, ¿Qué se puede hacer? -preguntó una voz a sus espaldas. Hermione, Ron, Bill y el Señor Weasley habían vuelto a entrar. Y parecían haber oído lo suficiente. Bill se acercó a un lado de Remus y le susurró algo al oído, el hombre lobo parecía algo confundido pero más relajado que antes.

Para sorpresa de todos Tonks sonrió ampliamente.

-Bueno dado el caso de que yo también soy una metamorfomaga, este chico ha tenido mucha suerte. Has dicho que ya le había ocurrido antes- repitió mirando a la chica quien asintió- bueno, no sé como le ayudaron entonces pero en comparación seguro que esta vez será más fácil.

-No se lo que hicieron, ya he dicho que Ted no me lo quiso decir -respondió la chica con un hilo de voz.

-Bueno pero tú...eres muy cercana a él ¿no? -la cara de Victoire subió muchos tonos de rojo, aunque como había estado antes muy pálida fue muy fácil ver que estaba avergonzada.

-Eso es un sí- dijo jocosa la voz de George desde el sofá

-¿Sabes como es él?es decir ¿le has visto al natural? Sin ninguna transformación de por medio.

-Si- respondió Victoire y lo enfatizó con un asentimiento, ya no estaba tan colorada pero evitó mirarles a los ojos.

-Bien, concentrate en ese aspecto. Voy a entrar en tu mente, no soy muy buena en legeremancia -explicó- pero si puedo verlo claramente luego solo tendré que forzarlo a mantener ese aspecto que vea en tu cabeza

La chica parecía saber que era la legeremancia pues solo asintió y clavó sus ojos azules sobre los de Tonks. La auror la miró fijamente durante un rato y cuando apartó la vista soltó una risotada.

-Vaya, vaya ¡Pero que chico tan guapo! Aunque pude haber pasado sin ver el resto de ese recuerdo.

Remus Lupin gruño algo por lo bajo mientras la chica volvía a ruborizarse, Harry simpatizó con ella al pensar en lo difícil que era no mostrar de más cuando practicaban la legeremancia contigo.

Aún con la sonrisa en los labios Nymphadora Tonks gateó de rodillas sobre la alfombra para quedar más cerca de la cabeza del joven y puso las yemas de los dedos sobre sus sienes, tras lo cual cerró los ojos.

Lentamente, con la pasividad del movimiento de las placas tectónicas los rasgos del chico volvieron a asentarse en su lugar, a la vez que la piel y lo que había debajo de ella recuperaba su consistencia y se tersaba. Por otro lado, aunque los rasgos faciales parecían ser los mismos que cuando estaba despierto: rostro en forma de corazón, boca bien definida, unas fosas nasales anchas pero con el puente fino y ojos grandes bajo unas cejas pobladas y rectas; Harry notó que parecía más joven que antes. El pelo pasó de ser de ese tono azul eléctrico a un color negro y según le empezó a crecer se podía ver que parecía tener cierta tendencia a ondularse cuando crecía más allá de la altura de los ojos.

-Ese era un recuerdo de cuando tenía dieciocho años, no importa mucho ¿verdad? mientras sea humano, digo

-No importa, el asunto era darle una forma que su memoria mórfica recordara, por eso te pedí que me lo mostraras con su aspecto real por que siempre es a la que volvemos con más facilidad...Ya está- Concluyó por fin separando las manos del chico- Ahora solo hay que esperar hasta que se despierte.

Victoire soltó un largo suspiró mientras se dejaba caer más cómodamente sobre la alfombra para después comenzar a acariciar el rostro del chico con ternura.

Hubo un momento de relajación pero cuando este pasó, la atmósfera de la habitación volvió a tensarse a medida que las preguntas ¿quienes?¿porque? y ¿como? hicieron su aparición

-Bueno-empezó a decir la señora Weasley tomando el mando como usualmente estaba acostumbrada- lo primero será que movamos a este chico...¿Ted? a uno de los sofás, se resfriará si le dejamos aquí en el suelo.

Victoire asintió de inmediato pero la señora Weasley tuvo que empujar a sus hijos y a Harry para que se movieran y ayudaran a Remus a cargar con el chico. Cuando lo hubieron dejado recostado en uno de los sillones y tras darle a George la orden de que avisara en cuanto empezara a despertarse, orden que el chico ignoró olímpicamente al levantarse para seguir a los demás; la señora Weasley y Tonks cogieron cada una a la chica por los codos y la llevaron hasta la cocina donde hicieron que se sentara en una de las sillas de madera que quedaba presidiendo la mesa. Los demás ocuparon las sillas de alrededor y ante la falta de estas, dado que eran doce para seis sillas, hubo que hacer un encantamiento para duplicarlas. Hagrid tuvo que sentarse en un sillón cerca de la puerta desde donde podría oír todo, pues no iba a correr el riesgo de quedarse otra vez encajado.

Harry se sentó a un lado de Lupin con Ron y Hermione a su derecha que hablaban en murmullos de algo que no oía, pero no le quitaban la vista de encima a Victoire. Nadie lo hacía.

La chica parecía algo incomoda y no dejaba de echar miradas de preocupación hacia el salón. Fred chasqueó los dedos en su cara para que la chica les prestara atención.

-Eres un maleducado ¿sabes? -dijo ella frunciendo los labios y cruzándose de brazos sobre la camisa blanca.

-Yo no soy quien de repente ha aparecido en casa de otra persona sin ser invitado y lo ha puesto todo patas arriba.

-No es como si hubiéramos querido venir aquí por voluntad propia, en primer lugar -le contestó con un deje de burla apartando con un manotazo su pelo, de un rubio platino.

-¿A que te refieres con eso?-preguntó Ron a su lado echándose hacia delante.

-Me refiero a que estábamos tranquilamente los dos dando una vuelta por el patio cuando de repente aparecimos aquí.

-¿Así sin más?- preguntó él.

-Si, así sin más

-Vale, no me lo creo

Victoire arrugó aún más los labios, se la veía realmente enfadada. En un movimiento sacó la varita pero se detuvo en cuanto notó que estaba siendo apuntada por diez más. Se hizo un silencio tan denso que podría haber sido cortado por un cuchillo.

-Bien, creo que primero deberíamos tranquilizarnos todos -dijo finalmente Remus con un ademán apaciguador- dame tu varita, por favor.

-¡Si, hombre y que más! -le contestó la chica apretando su varita con fuerza- esperas en serio, ¿que rodeada de gente que me cree una amenaza, te de lo único con lo que puedo protegerme?

-Creo que si me la das ahora voluntariamente ayudaría a que dejemos de verte con una amenaza. No vamos a hacerte daño.

-A no ser que realmente lo merezcas- apuntaron los gemelos Weasley

Harry fue el más rápido en reaccionar y aunque tuvo la sensación de que duró un instante estaba seguro de que lo vio a cámara lenta.

-Expelliarmus- la varita de la chica salió volando directamente a sus manos antes de que pudiera lanzar el maleficio. Vio la expresión de asombro de la chica antes de que las sogas del Incarcero lanzadas por Tonks la rodearan impidiendo que se moviera.

Remus Lupin suspiró.

-Esto es precisamente lo que quería evitar -dijo- no había por que hacerlo a las malas, Bill me ha dicho que las protecciones de la casa siguen en pie.

El hombre pelirrojo asintió al otro lado de la mesa, y entonces Harry entendió adonde había ido después de que el chico se desmayara.

-Pensé que quizá se tratara de una táctica de distracción, ya sabéis lo de el chico y su cara -gesticulo con una mueca, aún con el desagradable recuerdo presente- no sería raro en los mortífagos mandar a alguien envenenado por una poción multijugos mal hecha para crear el caos aquí dentro mientras ellos destruyen las protecciones...pero afuera todo esta en orden, no han saltado ninguna de las alarmas. -en ese momento miró a la chica con curiosidad- ¿como lo habéis hecho? Llevo muchos años dedicándome precisamente a romper maldiciones que protegen lugares y he comprobado la seguridad de la casa muchas veces. ¿Como habéis entrado sin que sonaran las alarmas?

-¡Ya he dicho que no lo sé! ¡No se por que estamos aquí!¡Por Merlín, si ni siquiera es el año correcto! -exclamó determinada a romperles los tímpanos con tanto grito, sin embargo después pareció muy arrepentida por lo que había dicho.

-¿A que te refieres con lo de que "no es el año correcto? -pregunto Ginny maliciosamente

La chica boqueó, después tragó saliva y agacho la cabeza, las largas cortinas de lacio pelo plateado le cubrieron el rostro.

-No diré nada más- musito

Arthur sentado al lado de su esposa soltó un suspiro cansado.

-Creo que deberíamos haber empezado por lo obvio, Tonks ¿podrías levantar su manga izquierda?.

-Eso esta hecho.

Ante la ansiosa mirada de todos, la auror subió la manga de la camisa, la chica no hizo ningún movimiento por impedirlo, siguió ahí con la cabeza agachada sin decir nada perdida en sus pensamientos. No reaccionó cuando la mujer apoyó la varita sobre su antebrazo desnudo, de un color blanco lechoso, y murmuró varios hechizos. No apareció el revelador tatuaje.

-Bueno eso nos deja a todos mucho más tranquilos. Creo que la podríamos desatar.

-¡Mamá podría estar trabajando para Quien-tu-sabes aún sin tener la marca!

-Es muy joven como para...

-¡Por favor! Malfoy era más joven y era un mortífago y no necesito recordarte lo que ocurrió a principios del verano...

-¡No le hables así a tu madre!

-El los marcaba a todos -dijo Harry en medio de la discusión, haciendo que se callaran- es como una espada de doble filo, así se asegura de que si alguien le acaba traicionando, esa persona no pueda unirse al otro bando sin levantar sospechas.

-Yo jamás me uniría a los mortífagos- dijo la chica saliendo de su mutismo con una voz suave pero cansada- y Ted tampoco, es asqueroso además perdimos...hemos perdido a gente por culpa de ellos. ¿Puedes devolverme mi varita? -preguntó mirando a Harry- prometo no intentar atacaros ni escapar.

Harry no estaba de acuerdo en devolvérsela aún cuando no tuviera la marca, pero miró a todos como en una votación silenciosa, al final le acabó tendiendo la varita a Remus que la sostuvo un momento, inspeccionándola, antes de devolvérsela a su dueña.

-Es una varita muy bonita-dijo con la voz calmada- ¿puedo preguntar de que esta hecha?

-Gracias- dijo la chica deshaciéndose de las cuerdas- dadas las circunstancias no sé porque debería contestar, pero por muy loco que suene confío en vosotros. Es de madera de Olmo con un núcleo de pelo de veela...

-¡¿En serio?!-preguntaron varias voces a la vez, la que más alto se oyó fue la de Fleur quien parecía muy interesada en conocer a alguien con el mismo núcleo de varita que ella.

-Si, mi bisabuela era veela y el fabricante me dijo que tenía muy buena afinidad con ella

-Eso lo explica todo- oyó murmurar por lo bajo a Ron antes de que Hermione le encajara un codazo en las costillas.

-¿La compgaste en la tienda de monsieur Bonnet?-preguntó Fleur.

-Si, mi madre insistió en ello, ya que íbamos a asistir a Hogwarts al menos que fuera el señor Bonnet quien fabricara nuestras varitas, las de mis hermanos y la mía-aclaró

-¡No puedes haber ido a Hogwarts!- acusaron las voces de los gemelos y la de Ron, quien continuó con un- ¡la gente se acordaría!

-¿Cual es tu nombre completo?-preguntó entonces Hermione para facilitar las cosas.

La chica se mordió el labio parecía muy reacia con compartir ese dato.

-No sé si es una buena idea...

-Victoire Weasley, ese es su nombre- dijo una voz de hombre desde el marco de la puerta. La chica giró la cabeza a la velocidad de la luz y se levantó de un salto.

-¡Ted!-regaño


Bueno aquí está el siguiente capítulo, creo que las reacciones me han quedado bien y no están muy forzadas pero como llevo todo el día con un dolor de cabeza horrible tampoco es que me haya fijado en todo. Si veis que se me ha pasado algo decídmelo. En el cuarto libro no mencionan quien es el fabricante de varitas que hizo la de Fleur, así que me he inventado a monsieur Bonnet. Un anciano algo gagá con un bigote a lo Dalí pero muy agradable. Bueno espero que os guste. No tengo nada más que añadir así que...

¡Ah! bueno si, lo de siempre, si os gusta comentad, es más sencillo que 1+1.

Un beso