BellaPOV

Otro día que empezó igual, salir corriendo a vomitar y los gritos de mis padres, en la cocina. La única diferencia es que luego de bañarme y arreglarme para otro día de clase, me percaté de que Jacob no estaba.

Fui hasta su cuarto, al cuarto de nuestros padres, el baño, la sala y la cocina pero no estaba. Charlie y Renée estaban muy metidos en su pelea, que no notaron mi presencia ni la ausencia de mi hermano.

Tomé el teléfono celular y marqué su número, atendió enseguida. Él estaba camino al instituto, de hecho, ya estaba estacionando allí y que antes, había pasado a buscar a Leah. Me arreglé, luego de finalizar la llamada y salí de casa con el mismo destino que mi hermano había tenido. El instituto.

Edward estaba esperándome pero simplemente, lo ignoré y seguí mi camino. Él, Alice y Jasper se quedaron extrañados, podía sentir sus miradas en mí hasta que entré a mi salón. A los minutos, mi mejor amigo entró buscándome con la mirada. Claro, había olvidado la parte en que compartíamos hasta el asiento.

–Quisiera saber la razón de no saludarnos, de ignorarnos. –Habló él, luego de unos minutos de silencio. Lo miré, desviando mi atención del profesor por un momento y la mirada de Jasper se junto con la mía. Parecía confundido pero divertido por la situación.

–No estoy de humor, Whitlock, no me molestes con eso. –Le murmuré seca, fría, sin humor, sin ganas.

Él bufó, negando con su cabeza y fijo la mirada hacia adelante, en el profesor y en lo que éste decía. Un repentino mareo se apodero de mí, debía controlarlo, no podía salir de clases otra vez. Llevaba una semana haciendo eso y algunos profesores ya se estaban preocupando, al igual que mi amigo lo había hecho.

Estuve ignorándolos por todo el día, incluyendo a mi hermano también y pase la mayoría de los descansos en el baño. Sí, estaba vomitando. Vomitando y llorando. Esto estaba acabando conmigo, tenía miedo, quería saber que era lo que me pasaba.

Al terminar el turno, volvimos con Jacob a casa y podía notarse lo preocupado que estaba él por mí. Lo lamento, hermano, lamento preocuparte tanto, no es mi intención.

Ese día me acosté temprano, luego de hacer todas las tareas que nos habían enviado. El sábado no me levanté de la cama en todo el día, mi hermano pasó a saludarme antes de irse con sus amigos y mi madre hizo lo mismo pero sin decirme a dónde iba realmente. Charlie, obviamente, estaba trabajando, igual que siempre.

Dos por tres, me levantaba para ir a vomitar y al volver a la cama, comenzaba a llorar. Era como la quinta vez que me pasaba esto, cuando noté que el celular sonaba. No podía decidir si iba a atender o dejar que colgara, era Alice.

– ¡Isabella! –Me nombró la voz cantarina de la hermana de mi novio, podía escucharse bien el sonido de los vehículos en el ambiente. Estaba conduciendo y también escuchaba algo de música, podía escuchar a Taylor Swift cantando de fondo.

–No, no, no y no. –Me adelanté a lo que iba a decir, siempre me terminaba convenciendo, de todas maneras.

–Bella… –Pronunció mi apodo suave y tranquilamente– No sabes que es y estoy segura de que no es lo que crees. No tiene nada que ver con compras, es algo… serio.

Así que esta vez no eran las compras semanales, era algo serio. Tal vez, algo le había pasado a Edward. O a ella, o a Jasper. Oh, por Dios. De fondo, lejos de mis pensamientos, apenas podía oír a mi amiga hablándome.

– ¡Bella, Bella, Bella! ¡Por favor, di algo aunque sea! –Yo volvía a mis pensamientos mientras ella seguía– ¡Ábreme la puerta, ya estoy aquí!

–Está abierta, Al… –Le susurré al darme cuenta del sentido de sus palabras y luego de eso, terminé la llamada.

Al rato, escuché la puerta principal abrirse y cerrarse de un golpe. Unos tacones que parecían correr y luego, Alice a mi lado. Ambas nos quedamos mirando hasta que yo desvié la mirada.

–Algo te está pasando y quiero saber que es.

–Tampoco yo sé que me pasa…

– ¿Cómo qué no sabes? –Preguntó alarmada y preocupada, a la vez.

– ¡No lo sé, Alice, no lo sé! –Grité antes de comenzar a llorar, nuevamente.

Ella me quedo mirando, podía sentirlo y unos minutos después, se sentó a mi lado y me abrazó.

–Esto no tiene nada que ver con Edward, ¿verdad?

Me aferré con fuerza a ella, abrazándola y sin decir nada, sin responder su pregunta. Ni yo sabía si esto tenía que ver con mi novio, o si era otra cosa. Alice se separó de mí y me miro, intentando averiguar algo. Yo sólo podía llorar e intentar limpiar las lágrimas.

–Bella… ¿qué es lo que te pasa? ¿Por qué lloras? ¿Por qué te escondes en los baños y sales de clase?

Suspiré. Era mi mejor amiga, debía contarle.

–Estoy vomitando desde el lunes. Creí que era por una comida que había ingerido pero… cada vez, es peor. Alice… ayúdame, por favor.

Ella se levantó y caminó hacia el medio de la habitación, como buscando algo. Se dio la vuelta, observando todo lo que aquí había.

–Alice…

No hubo respuesta, sólo se dio la vuelta nuevamente y me miro, con una seria expresión en su rostro.

–Alice… Dime

–Vas a decirme que estoy loca pero, Bella, con lo que me dijiste, es algo muy probable y me extraña que no te hayas dado cuenta.

– ¿Qué? ¿De qué hablas?

–Bella… –Suspiró, parecía estar buscando las palabras indicadas– Creo que estás embarazada.


Mil disculpas por demorar tanto en actualizar, hubieron muchos problemas y además de eso, la inspiración no venía. En fin, voy a ponerme las pilas y... bueno, espero les esté gustando. ¡Gracias por leer & por los review!