Disclaimer: Queda prohibida toda copia de este FanFic, los personajes por desgracia no son míos si no de la maravillosa Meyer, pero la trama es de mi completa autoría.
Capítulo beteado por Eve Runner, Beta FFAD: www facebook com / groups / betasffaddiction
gracias a todas las chicas que han dejado un RW.
Capítulo 1: Escribiendo la historia.
Hoy al fin se acababan los exámenes, gracias a mis esfuerzos no tenía problemas con alguna asignatura.
Estaba con mis amigas Alice, Rose y Angela, platicando sobre nuestros planes para la semana de vacaciones que nos otorgaba la escuela.
—Yo veré lo de mis cursos de la universidad —dijo Alice, sin despegar la mirada de su celular.
—Yo ayudaré a mi mamá. —Suspiró Angela.
—Yo creo que me quedaré tranquila en casa —comentó Rose.
—¿Y tú, Bella? —preguntó por fin Alice dejado el celular a un lado.
—No sé, a lo mejor salir a pasear… tal vez vaya a casa de mis tíos; ya saben, mis papás no están en la ciudad. —Me encogí de hombros.
A lo lejos vislubré que Emmet y todos sus amigos, incluyendo al insoportable de Edward, se dirigían hacia donde nosotras estábamos.
—¡Quien como Bella! —expresó Angela.
—Miren quien viene —indiqué dirigiéndole una mirada asesina a Edward, quien no paraba de reír mientras se dirigía en nuestra dirección.
—¡Oh! ¡El amor de Bella! —gritó Alice muerta de la risa. La fulminé con la mirada.
—Ya quisiera él que me gustara aunque fuera un poco. —Todas me dedicaron una sonrisa forzada.
—¿Para qué negarlo? —inquirió Rose—. Sabemos que te gusta desde primero. —Amigas como ellas… sobran.
Los chicos se acercaron a saludarnos.
—Hola, amor —saludó Emmet a Rose.
—¡Hey, chicas! ¿Cómo están? —Edward se acercó—. Qué linda te ves —susurró cerca de mi nuca. Sentí cómo me erizaba.
—Venimos a invitarles a cine. —Emmet abrazó a Rose—. ¿Les gustaría ir?
Alice me dio su celular para que le hiciera el favor de guardarlo.
—Yo me apunto, muero por ver una película.
También Peter estaba con los chicos, él era uno de nuestros mejores amigos, se detuvo y los miró seriamente.
—Ni se les ocurra ver una de miedo. —Los señaló.
Finalmente accedimos después de la advertencia de Peter y nos dirigimos hacia la Plaza Altabrisas, el centro comercial más popular, en el auto de Alice.
Al llegar Emmet y Alice tuvieron una discusión para decidir qué película íbamos a ver. Después de mucho reñir elegimos Los Miserables (1). Fue una película realmente buena.
Luego de la película nos fuimos derechitos a Pizza hut (2).
—Tengo ganas de hacer una apuesta —comentó el insoportable de Edward, tomando un pedazo de pizza.
— ¿De qué tipo? —le siguió la corriente Emmet.
—No sé… —Tomé un trozo de pizza mientras ellos hablaban—. Dame opciones. —Emmet me sonrió.
—Tengo una muy interesante —indicó Emmett. Me acomodé en mi asiento.
—A ver… dila —Emmet se acercó más a la mesa.
—Tú… —Lo señaló—. Y Bella… —Me miró y lo fulminé con la mirada—. Deben fingir ser un matrimonio. —Esto era el colmo.
—¿Qué? ¡Estás loco! —expresó Edward.
—Eso es ridículo, no me voy a prestar para semejante estupidez. —Intenté levantarme pero Edward me detuvo.
— ¿Tanto miedo me tienes? —Sonrió descaradamente.
—Ya quisieras, pero no desperdiciaré mi tiempo contigo. —Me solté de su agarre.
—Eso es cobardía, ¡eres una cobarde! —Lo que más odiaba en la vida era que me llamaran de ese modo.
—Te demostraré que no soy una cobarde… acepto esa apuesta. —Sonrió.
—Entonces, tenemos un trato. El domingo inicia esta apuesta. —Estrechamos nuestras manos.
—Ya veremos quién pierde —dije y fue mi turno de sonreír.
—Te apuesto que yo no —aseveró. Les hice señas a las chicas para que nos retiráramos. Se levantaron y antes marcharme me acerqué a Edward.
—Te apuesto que yo ganaré —le susurré, le di un beso en su mejilla y salí de la pizzería en compañía de las chicas.
Alice POV
¡Oh, por todos los santos! Yo no desaprovecharía esa oportunidad. ¡Alice! Calma esos pensamientos, me regañé.
— ¡Vamos, Alice! —me gritó Rosalie desde el marco de la puerta.
—Rosalie. —La miré a los ojos frunciendo el ceño—. ¿Quieres esperarte? ¿No ves que escribo la novela del año? —expresé con una sonrisa triunfante.
—Pues si no mueves ese trasero de tu silla, nuestra Bella no contará nada, y tu novela del año… —Hizo las comillas en el aire—. No saldrá.
—Pero que amargada te has vuelto, Rose. —Le dediqué una sonrisa que denotaba sarcasmo.
—¡Cállate, engendro del mal! —Se rio y acompañé su risa. Estos momentos me recordaban las peleas que tenía con mi hermana.
—Mejor, cállate tú y ven a leer lo que ya escribí. —La señalé con el dedo índice y luego le indiqué que se acercara.
Rosalie arrebató la silla y se sentó. Vi como su expresión cambió de una a otra mientras leía.
Me miró.
—¡Mierda, Alice! Esto está por un tomate y una lechuga. —Su comida especial para la dieta—. Me fascina, ¡por Dios! ¡De dónde salen todas esas ideas! —Sacudía la cabeza de lado a lado.
—Pues no sé, solo vino a mi mente con lo que nos contó Bella. —Sonreí.
Apagué la laptop, tomé mi bolsa y salimos rumbo a la casa de Edward.
En el camino Bella nos llamó.
—Alice al mando con Rose conduciendo, ¿quién es la que hoy tiene el gusto de escuchar mi espectacular voz? —Me reí al terminar de hablar.
—¡Oh, Dios mío! —gritó Bella.
—Bella, me has dañado el tímpano —le dije masajeando mi oído.
—Lo siento, ¿ya están viniendo? —preguntó con voz algo chillona.
— ¡Estamos en camino, Bella! —vociferó Rosalie.
—Bella —la llamé—, quiero todos los detalles, hasta los más pecaminosos. —Rose empezó a reír.
—¿Qué? —increpé mirando a Rose.
—Nada —respondió mirando al frente.
—No hay nada pecaminoso, Alice. Él se portó como el caballero que no es. —Se escuchó la voz decepcionada de Bella.
—Bueno, guárdate todos los detalles hasta que lleguemos, ¿sí? —Terminé la llamada y me perdí en mis pensamientos.
¿Será, que al fin se darán cuenta que se gustan? ¿Se trataran como perros y gatos? ¡Oh! ¿Qué pasará?
—¡Hey! —me llamó Rosalie—. Despierta. —Pasó su mano frente a mi cara.
—¿Qué, quieres? —dije algo irritada
—Ya llegamos a casa de Edward —anunció. Se quitó el cinturón de seguridad y abrió su puerta. Yo la imité.
No habíamos abierto la reja de la casa cuando Bella salió a recibirnos.
—¡Vamos chicas! —Literalmente corrimos, la saludamos con un beso en la mejilla y pasamos a la casa.
—¡Wow! Está hermosa la casa —manifestamos tras observarla detalladamente.
—Sí, es muy hermosa. —Seguimos a Bella hasta la cocina—. ¿Tienen hambre? —Sonrió.
—Yo sí —contesté sin pensar. Si de comida se trata llamen a Alice—. ¿Qué cocinaste? —Me senté en una de las sillas del desayunador.
—Enchiladas. Algo simple, ya sabes. —Se encogió de hombros—. Rose… —la llamó, pero ella seguía admirando la cocina—. ¿Quieres comer eso? Si no puedo preparar una ensalada. —Solté unas cuantas risotadas por la cara de embobada que tenía Rose.
—Este… Sí, está bien eso. —Me dedicó una mirada asesina y yo le saqué la lengua.
—¿Y Angela García Del Perpetuo Socorro? —Me reí. Cuando estoy ansiosa invento muchos nombres.
—Ya debe de estar por llegar. —Bella sirvió la comida en platos de diseño moderno, al parecer de acuerdo con las últimas tendencias, cuadrados, de color naranja, al igual que los vasos.
—¿Y Edward? —curioseé. Rose y yo miramos a Bella en espera de alguna reacción de su parte.
—Se fue a las caballerizas a ver a James, parece que uno de los caballos, Espirit, está algo enfermo —explicó poniendo los cubiertos en la mesa.
—¡Ah! —dijimos al unísono.
—¡Toco madera! —grité, me giré y golpeé la mesa—. Me debes un refresco —le informé a Rosalie, sabía que ella había entendido mi reacción, aunque Bella nos miraba confundida.
—Estás bien loca, Alice —comentó Rose.
—¡A-mar-gada! —Le saqué la lengua. Y nos dispusimos a ayudar a Bella a preparar las enchiladas, de repente oímos que alguien tocaba el timbre.
—Yo voy —se ofreció Rose y salió en dirección a la sala a abrir la puerta.
—¿Qué tiene? —preguntó Bella, se le notaba preocupada.
—Yo digo que está en sus días. —Me acomodé en la silla.
—¡Ay, Alice Azucena! —Bella rio y fue hacia el frigorífico
—¡Oye! —la llamé—. No soy azucena. —La miré frunciendo el ceño.
—Me gusta ese nombre —declaró. Volteé con cara de indignación.
—¡Por Dios, Bella! Ese nombre es feo. —Quería arrancarle la cabeza por llamarme así.
—Sí, lo sé. Sacó una jarra de té. Ella era otra obsesionada con su peso.
—¡Miren quien llegó! —exclamó Rose entrando con Angela.
—Ya era hora —le recriminé.
Cuando nos sentamos a comer aprovechamos para charlar de muchas cosas, le dimos ideas a Bella; mejor dicho, era yo la que no me callaba.
Fue una tarde de muchas risas. Bella aún no nos contaba nada.
—¿Entonces? ¿Dónde están sus papas? —preguntó Angela. Todas nos acercamos y miramos a Bella.
—Okey. Si se alejan… —Hizo una señal para que retrocediéramos—. Me siento acosada. Ellos se fueron a un crucero. —Angela y yo sonreímos.
—¿A quién se le ocurrió esta idea? —habló Rose de pronto.
—Fue una apuesta, ¿no lo recuerdas, Rose? —Bella se mostraba algo aturdida, al igual que nosotras.
—Ahh, sí, verdad. —Yo presentía que Rose estaba celosa, ¿celosa? ¿Por qué? No tenía por qué estarlo.
—¿Él te fue a buscar? —me apresuré a preguntar.
—Sí, él fue por mi ayer temprano. —Sonrió. Eso quería decir algo.
—¡Rayos, Bella! ¿Me dirás qué sucedió anoche? —Mis manos sudaban por la ansiedad.
—¡Por Dios, mujer! —exclamó una voz masculina—. Ni aquí nos darán privacidad —reprochó Edward, quien acababa de hacer su aparición, pasando de largo hacia el frigorífico.
Estaba usando su traje de jinete. ¡Oh my God! Se veía sexy.
Bella se ruborizó como un tomate.
—Este… Yo creo que nosotras estamos de sobre —comenté levantándome, las demás se limitaron a imitarme.
Y entonces sucedió…
Vimos como Edward se acercaba a Bella y la besaba.
Aquella imagen quedó grabada en mi mente, giraba y giraba… La imagen del beso la estaba más que presente.
¿Qué había pasado esa noche?
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Notas:
1. Los miserables: es una película musical dramática británica de 2012 producida por Working Title Films y distribuida por Universal Pictures. La película está basada en el musical homónimo de Alain Boublil y Claude-Michel Schönberg, que a su vez está basado en Los miserables, la novela francesa de 1862, escrita por Victor Hugo.
2. Pizza hut: es una franquicia de restaurantes de comida rápida, especializada en la elaboración de pizzas al estilo estadounidense.
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Nota: hola chicas, espero que se encuentren muy bien, bueno aquí un capitulo más de esta linda historia, espero que les guste y expresen su opinión en un RW.
hora de contestar RW.
Iku cSwan: espero y sigas acompañándome en esta linda historia Almu, saludos.
mireca22: las actualizaciones trataremos que no se tarde mucho.
Jade HSos: que te puedo decir Jade, el amor en estos casos es inevitable.
.5: Ceci, hay un grupo donde doy avances de todas mis historias, es: De mi sabes solo el nombre.
janalez : Jana realmente, no puedo establecer una fecha por que mi tiempo ahora es muy corto, esta historia esta terminada, pero la ando editando por eso tardaría un poco mas en subir capítulos.
Karla Stew Pattz: Karla, que bueno que te encanto cariño.
a las lectoras fantasmas, a las chicas de Facebook, y a Isa mi amiga, gracias por apoyarme en esta trama, sin más, las dejo.
nos leemos pronto Lili.
