Las nubes jamás habían ennegrecido el cielo de Beacon Hills de aquella manera, era como si quisiera desaparecer, un día más oscuro que la propia noche, los ángeles habían abandonado el pueblo, aunque había quien se preguntaba si alguna vez habían estado allí.

Derek era uno de ellos, su cabeza seguía caída hacia delante, sus ojos cerrados y su boca abierta en un ronquido.

El pasillo estaba vacío pero quedaba poco para que empezara a llegar gente, Melissa había conseguido que el Sheriff se fuese a casa a descansar la noche anterior, seguramente ya estaba en el coche de camino al hospital, Melissa por su parte tenía turno de tarde, aun así había una posibilidad de que se pasase antes por allí; Scott, Isaac, Allison y Lydia estarían en el instituto, y lo más probable era que se escapasen antes de que acabasen las clases.

El pueblo había estado tranquilo últimamente, gracias a dios, ningún monstruo estaba atacándolos, Derek no llega a poder con ello, no después de pasarse casi una semana sin salir del hospital.

Todos le decían que se marchase, que fuese a su casa, se diera una ducha y durmiera en una cama, "el sillón debe estar destrozándote la espalda", pero lo que de verdad estaba roto en él no se podía arreglar con una simple cabezada en su cama.

-Buenos días.- Derek se esperezó, movió el cuello con un gesto de agonía.- ¿Tampoco vas a responderme hoy?- Preguntó con amargura. Se levantó y su espalda crujió, se llevó las manos a los riñones, suspiro.

Escuchó los pasos del padre de Stiles acercándose a la habitación, llegaba antes de lo previsto.

-Derek- El Sheriff entró a la habitación.

-Buenos días Sheriff, voy a por algo de comer.-Era un pactó no sellado, cuando él llegaba Derek se marchaba de la habitación.

-Yo me quedare con Stiles.- Ambos sonrieron con amargura y Derek salió muy a su pesar.

Era gracioso pensar en cómo había "evolucionado" la relación entre ellos dos, el padre de Stiles seguía sin tener muy claro si confiar en Derek o no, sin embargo no decía nada, y Derek, bueno, a él simplemente le parecía bien la idea de que alguien cuidaría de Stiles cuando despertase.

Se acercó a la máquina de aperitivos, cuando eso pasara estaba dispuesto a donar dinero al hospital para que construyesen una cafetería en condiciones, un solo día más desayunando de máquina y…

-Stiles.- Su padre se había sentado junto a él, el sillón estaba extremadamente caliente.- ¿Qué tal estás hoy?- Incorporándose un poco intentó arroparle, pero cayó hundiéndose en el sillón.- Los médicos dicen que no mejoras, ¿vas a despertarte verdad?- Los ojos del sheriff no podían mirar directamente a su hijo.- ¿No vas a dejarme solo verdad? No lo hagas por favor, no te vayas… No te vayas con tu madre, ella te seguirá esperando. No me…- Se frotó el ojo derecho.- Lo…- Carraspeó.- Lo siento.- Miró hacía el techo y bajo la cabeza.- Todos estamos muy preocupados por ti, Scott esta suspendiendo sus exámenes, Lydia y Alison traen aquí sus libros para estudiar, vienen todas las tardes, Isaac también se pasa por aquí.-Sonrió asintiendo con la cabeza.- Pero lo que no entiendo es por qué… Derek, él lleva aquí desde el primer día, no lo comprendo, se sienta en este sillón y empieza a hablarte, sus ojos se llenan de lagrimas cuando cree que nadie le ve, entonces para y enciende la tele, pone los programas que creen que te gustarían y cuando acaban los comenta contigo, a veces se ríe porque no contestas y luego parece llorar, cree que no le escuchamos, pero las paredes de este hospital dan pena.

Su padre le siguió hablando durante una media hora, Derek estaba esperando fuera sentado con la cabeza casi entre las piernas, intentando no pensar demasiado en las pocas posibilidades que había de que Stiles despertase.

-¡Derek!- Le palmearon en el hombro.- ¿Ya ha llegado el padre de Stiles?

-Hola Scott, ¿no deberías estar en el instituto?

-Sí. ¿Qué tal tú?- Su mirada buscó los ojos de Derek, pero este no le dejo encontrarlos.

-Yo no estoy en coma, así que bien.

-Ya, claro.- Se sentó a su lado.- ¿Quieres hablar?

-No.- Scott fingió una sonrisa y no lo volvió a intentar.

El sheriff estaba ya en la puerta, iba a salir cuando se giro hacía Stiles.

-¿Estabais juntos?-Preguntó con el ceño fruncido y mirándole directamente por primera vez desde el accidente. No obtuvo respuesta alguna.

No dijo nada más, estuvo parado mirándole durante lo que le parecieron horas, pero la respuesta no llegó, por su cabeza pasaban las miles de imágenes que guardaba como oro de la felicidad de Stiles, pero pronto empezaron a entrelazarse con las otras, las que no quería recordar, las que jamás olvidaría, esas de las que no guardaba miles si no millones, Stiles era un chico fuerte, tenía que serlo. Cansado, más bien agotado, abrió la puerta y salió, se acercó a Derek y Scott.

-Scott ¿Qué haces aquí?

-Ver a Stiles.

-Podías venir por la tarde, vuelve al instituto.

-Pero s…

-¡Scott!- Scott bajó la cabeza y se levantó de la silla.

-Volveré luego.- Derek sabía que lo único que iba a hacer era fingir que iba al instituto, entraría de nuevo en cuento el Sheriff se hubiese ido.

-Voy a entrar un rato más antes de…

-Derek.- Le cortó el sheriff.- Tú también deberías irte.

-Ya, lo siento pero yo no tengo instituto.- Respondió a la defensiva.

-Pero tienes una vida hijo.- La frente del sheriff mostraba arrugas mientras intentaba esbozar una media sonrisa.-Deberías ir a tu casa y bueno…

-No voy a dejar a Stiles solo.

-Yo me quedare con él hasta que empiece mi turno, tienes tiempo suficiente.

-No.

-Derek.- El sheriff colocó sus manos sobre sus hombros.- Me he dado cuenta de lo importante que Stiles es para ti, no sé cuando a ocurrido, cuando dejaste de ser para él el sospechoso de un asesinato para ser su novio pero…

-No es mi novio.

-¿Todavía no se...?- Quitó las manos de sus hombros, Derek bajó la cabeza y pasó la lengua sobre su labio fugazmente.-Sé que es extraño que diga esto pero, he visto a Stiles hablando de ti ¿sabes? Hacía tiempo que no había visto esa chispa en sus ojos, se esfuerza por parecer feliz, pero soy su padre, se cuando está ocultando algo.

Hizo que Derek le mirase a los ojos.

-Y si estando contigo recupera eso nada podría hacerme más feliz, pero como le hagas daño una sola vez… Soy el sheriff, puedo hacer tu existencia imposible, encontrare la forma de torturarte hasta que supliques el infierno antes que un segundo más de vida.-Su mirada se clavaba en la de Derek.- Ahora vete a casa.- Sonrió le dio unas palmadas en el hombro y entró otra vez a la habitación.

Los ojos del lobo habían quedado abiertos como platos, sabía que el sheriff era capaz de cumplir sus amenazas, aunque tendría que buscar ayuda en los Argent para eso, también estaba seguro de que Chris no dudaría en echarle una mano, o prestarle un par de armas.

Aún con una extraña sensación en el cuerpo Derek se fue al aparcamiento del hospital y se metió en su coche.

Encendió el motor y cuando quiso darse cuenta estaba en su apartamento, rezó para que su tío no estuviese en casa.

-¡Mi sobrino perdido!-Le llegó la voz nada más abrir la puerta.

-¡Mi tío muerto!

-Eso ha sido cruel.

-No tanto como matar a Laura.-Derek no miraba a su tío, no tenía intención de empezar una conversación, ni de quedarse más de lo necesario en ese apartamento.

-Está bien, ya pedí disculpas por eso.

-Solo vengo a ducharme.

-¿Quieres comer algo?- Peter se había puesto serio.-Tengo sobras de ayer. ¿Qué tal está Stiles?

Derek no respondió, siguió su camino fijo hacía el cuarto de baño.

-No muy bien por lo que veo.

Ninguno dijo nada más, Derek se metió a la ducha, jamás había estado tan agradecido de tener una, había usado la del hospital pero el agua salía congelada incluso con el mando completamente en el lado caliente.

Perdió la noción del tiempo bajo el agua, se sentía respaldado y libre, podía imaginar y no pensar en nada, no quería salir de allí, no quería salir nunca de allí, no quería enfrentarse de nuevo con el mundo exterior, no quería volver a ver a Stiles en la cama del hospital, no quería.

Acababa de darse cuenta de porque no había salido del hospital en esa semana, sabía lo difícil que le iba a ser volver una vez fuera, sabía lo difícil que le sería no huir.

-¡Vas a gastar el agua caliente!

Derek gruñó reprimiendo el impulso de volver a matar a Peter.

Salió de la ducha y se colocó una toalla alrededor de la cintura, agitó la cabeza para sacudirse el pelo y salió del baño.

-Te he dejado la comida en la cocina, pero deberías vestirte antes, no quiero que cojas un resfriado.- Sonrió, Derek le devolvió una sonrisa con los ojos llenos de sarcasmo.

Se secó y se puso lo que primero encontró en su habitación, aun llevaba el pelo mojado y goteando sobre sus hombros, cogió la comida y casi sin respirar la acabó, abrió la puerta del apartamento cuando su tío le paro.

-Derek tienes que dejar esto.

-¿Dejar el qué?

-"Esto", no puedes quedarte en el hospital hasta que Stiles despierte… Si es que lo hace.

Tragó saliva, su movimiento fue rápido, un humano no podría haberlo visto, empujo a Peter contra la pared, estaba sonriendo, Derek le agarraba del cuello de la camisa, listo para darle un puñetazo.

-Va a despertar.

-Matándome no vas a solucionar nada.

-Perdería una molestia.-Peter no respondió, bajó el puño.- Me voy al hospital, a esperar que Stiles despierte.- Soltó a su tío y salió al rellano.

- Derek, cuando despierte ¿Entonces qué?-No respondió.- ¿Qué harás entonces? ¿Volver a tu papel indiferente de antes? ¿Serás capaz de decirle que recibirías una bala por él?- De nuevo sin respuesta.

Derek se sentó en su coche, le tomó más tiempo del que creía verse capaz de meter la llave y arrancar el motor, chocó su cabeza contra el volante un par de veces antes de hacerlo, no conseguía atinar a ponerse el cinturón, que quedó atascado un par de veces, sentía que no podía más, "Si es que lo hace" las palabras de su tío estaban acabando con la poca fe que le quedaba "¿Entonces qué?" ¿Qué haría entonces? Sus garras quedaron marcadas en el volante, si en algo había tenido razón su tío es que recibiría una bala por Stiles sin pensarlo, es más recibiría una bala disparada por Stiles con una sonrisa en su rostro.

Su teléfono sonó, sacó la llave del coche, buscó el móvil sin mucho entusiasmo, era un mensaje, posiblemente publicidad, no tenía prisa por encontrarlo, simplemente había sido la excusa perfecta para retrasar un poco más su vuelta.

Cuando por fin lo encontró los dedos le temblaban de tal forma que casi le fue imposible desbloquear el móvil, se sentía estúpido, inútil, débil, y eso le ponía aun más nervioso.
Cuando consiguió desbloquearlo el mensaje dejó a Derek sin habla creyó que su corazón se había parado.

"Stiles ha
despertado"
-Scott.