X.
Aquel sábado de febrero llegó con rapidez. Lily estaba sentada en la mesa de su casa en el Gran Comedor cuando Scorpius la sobresaltó apareciendo de repente y sentándose a su lado.
-Me has asustado.
-No pretendía hacerlo, perdona.
Lily cogió los dos catálogos enormes que había pedido y los abrió delante de ellos de par en par.
-De acuerdo. Este es el catálogo de los menús, y este de aquí el de los modelos de invitaciones que pedí. A mí me gustan estos tres menús, y el primer y cuarto modelos de invitaciones.
-Sí, estoy de acuerdo.
-Pero también creo que debería raparme la cabeza a cien y pasear desnuda por todo el castillo.
-Sí, tienes razón.
Lily miró a Scorpius con el ceño fruncido.
-¿Se puede saber qué mosca te ha picado? ¿No vas a discutirme ninguna de mis elecciones? Porque eso sí que es raro.
-Seguro que tus elecciones son buenas y que también son de mi aprobación.
-Está bien, entonces elegiré el segundo menú y la cuarta invitación. ¿Lo apruebas?
-Sí.
Lily cerró los catálogos y no pudo evitar sentirse preocupada por el chico.
-¿Qué te pasa? – le preguntó. Scorpius la miró con la mirada perdida. Una mirada que a Lily le preocupó y entristeció.
-¿Estás saliendo con Lysander Scamander?
Lily se quedó inmóvil ante tal pregunta. Se mordió el labio y evitó su mirada.
-Por favor, no hagas eso. Sabes que lo del labio me vuelve loco.
-Pensé que era lo mejor. Lysander me quiere y…
-No dudo de eso, pero se trata de ti. ¿Le quieres? – Scorpius se lo preguntó con temor. Lily decidió decirle la verdad.
-Aún no, pero quizá con el tiempo… Lo único que sé es que él si está dispuesto a darme todo lo que tú no.
Lily se levantó airada con los catálogos en los brazos. Scorpius la agarró de la túnica.
-Tú no sabes lo que yo estoy dispuesto a darte o no. – le dijo. Lily lo miró estupefacta.
-Pero, ¿de qué me estás hablando? ¿Crees que por haber llegado ahora tienes el derecho a que te dé otra oportunidad después de lo que me hiciste? Me dejaste tirada, Scorpius, TIRADA. Podré quererte hasta que me muera, pero eso no significa que te vaya a perdonar.
La chica se fue con unas ganas increíbles de llorar que no liberó hasta que estuvo completamente sola. Dejó caer los catálogos al suelo y se apoyó en la pared mientras las lágrimas salían a borbotones de sus ojos.
-¡Lily! ¿Qué haces ahí parada? – le preguntó Lysander, que acababa de aparecer y la miraba con el ceño fruncido. Observó su rostro y se dio cuenta de que estaba llorando. Pero, ¿qué te pasa, Lils? ¿Estás bien?
El chico la abrazó y Lily no opuso resistencia. Por primera vez necesitaba que alguien estuviera ahí con ella para sostenerla.
-¿Qué ocurre, Lily? Cuéntamelo.
-No es nada, es solo que… Estoy un poco agobiada entre los exámenes y los preparativos de la boda y…
-¿Por qué no se lo dejas todo a Malfoy? Te vendría bien un descanso.
-No puedo hacer eso, es la boda de mi hermano y de mi mejor amiga.
-¿Seguro que es solo por eso? Sabes que a mí puedes contármelo, Lily.
Lily lo soltó y lo miró tras haberse calmado.
-Prometiste que tendrías paciencia.
-Y la estoy teniendo, pero quizá te vendría bien soltar todo lo que lleves ahí dentro, que no parece poco.
-No creo que haga falta que te cuenta la típica historia de chica conoce a chico y se enamora de él como una idiota porque le promete el cielo y las estrellas y después se larga sin decir siquiera adiós.
Lysander la miró sorprendido. Le limpió las lágrimas que quedaban en su rostro y le acarició la mejilla.
-Y… ¿sigues enamorada de él? – le preguntó.
-Es difícil olvidarse de tu primer amor, Lysander.
-Pues yo espero que no me pase eso nunca – le dijo. Lily lo miró y se dio cuenta de que el chico estaba refiriéndose a que ella era su primer amor. ¿En qué lío tan tremendo se había metido? – Has dicho que se largó, pero… ¿ha vuelto?
Lily supuso que Lysander quería saber si aquel chico se trataba de Scorpius. Decidió mentirle, aunque sabía que después se arrepentiría de haberlo hecho. Negó con la cabeza.
-Cuando alguien se va, se va para siempre.
-Yo curaré esas heridas, Lily. Te lo prometí y yo sí que cumplo mis promesas, ¿de acuerdo?
El chico le dio un beso en la frente y la abrazó de nuevo.
