gracias por su paciente espera, en este capitulo habrá un terrible descubrimiento, un poco de Lime y tal ves un poco de llanto acumulado... e ira acumulada...

Hetalia no me pertenece.

... Por cierto FELIZ DÍA DE LOS MUERTOS, DÍA DE TODOS LOS SANTOS, HALLOWEEN o lo que sea que celebren en esta semana, yo celebro el día de difuntos, que es algo parecido al día de los muertos, en lugar de calaveras de azúcar tenemos guaguas de pan (es un pan en forma de muñeca o caballo con caballero incluido, que puede estar relleno de dulce o ser de sal), que tengan un buen inicio de mes.

disfruten su lectura


‒ esos eran…‒

‒ Sí…‒

Un helicóptero se oía a la distancia mientras los generales entraban a su cuartel, la mayoría empezaba a derramar lágrimas, se habían dado cuenta de tanto daño causado. Pero no todos, dos de ellos sabían que debían ver a alguien antes de que ciertas personas lo encuentren primero, pero lamentablemente era demasiado tarde, los indeseables guardias personales de Pol ya lo habían encontrado, la "habitación" estaba vacía.

‒ desgraciados… bastardos…‒

‒ insultándolos no ganaras nada‒

‒ él ya no puede resistir más… si tan solo no se hubiera resistido estaría sano y…‒

‒ Y a punto de desaparecer al igual que mi abuelo…‒

‒…‒

‒… al menos, sabemos que luchó con todo para no obedecerlo…‒

‒ Pero… hubiera sido mejor de la otra forma… su expresión no estaría llena de dolor ni de pena ni de…‒

‒ ve~ ¿de verdad ves todo eso? Desde que lo conozco jamás he visto que ponga otra expresión que no sea la de siempre…‒

‒ es porque tú no has vivido con él, no sabes cómo… era su sonrisa… cuando Islandia era un niño, él sonreía todos los días…‒

De pronto la puerta se abrió revelando a la guardia personal arrastrando a una persona por el piso, al ver a los dos generales dentro del lugar, arrojaron al bulto y se fueron, Dinamarca alcanzó a agarrarlo antes de que tocará el suelo, mientras Veneziano traía vendas de un escondite cercano.

‒ *cough* Matias… es ahora… o nunca… Arthur está aquí…‒

‒ Sí ya me di cuenta…‒

‒ tráelo debemos cerrarle las heridas…‒

‒ nunca… se cierran… no sé porque…siguen intentando…‒

‒ eres el único que puede hacer magia, a Rumania le quemaron las manos si lo hacía, y no puede hacer magia por eso…‒

‒ Arthur puede…‒

Lukas empezó a ahogarse, Matias empezó a darle golpes para que toda la sangre que se estaba acumulando saliera de su aparato respiratorio, escupiendo sangre por todo el lugar.

‒ Si… él se acerca… yo puedo liberar el hechizo… y podrán atacar…‒

‒ Nor… no hables…‒

Noruega ya había perdido demasiada sangre y aún continuaba echando sangre mientras hablaba.

‒ tienes razón, nos iremos en dos horas, cuando los guardias traigan la comida… asegúrate de descansar y de seguro Cuba vendrá con nosotros él te curara, mientras nos encargamos del resto…‒

‒…hecho…‒

‒ espera, Lukas… ‒

Noruega se había desmayado, Matias le limpió lo que quedaba de sangre en su boca y salió. No le gustaba dejarlo solo pero si no se iba tendría la posibilidad de que jamás vuelvan a ver al resto con vida… y eso era lo que más lo aterraba.

‒ Lukas… sé que tal vez me estés escuchando pero volveremos pronto…‒

Todos los generales estaban listos para la última batalla.


La noche se acabó ni bien regresaron de la batalla, así que Liechtenstein permitió que los recién llegados durmieran, pero ellos no podían hacerlo o más bien dicho no querían hacerlo, ya que observaron como los demás se cambiaban de ropa, a sus overoles, y recogían sus herramientas para realizar las reparaciones.

Por primera vez en años no había mucho que reparar, había luz eléctrica y la muralla, y en especial el castillo en sí, estaba intacto; lo único que se debía hacer era reparar la tubería de agua potable que estaba en malas condiciones desde hace algunos meses antes. Los encargados de realizar ese tipo de trabajo eran Natalia y Mathew, pero en esta ocasión ella no podría acompañarlo.

‒ no te preocupes, Al y yo nos encargaremos de todo‒ dijo Mathew con una sonrisa.

‒ Pero… Mat, esa tubería siempre tiene el mismo problema y se necesita de fuerza bruta para arreglarlo‒

‒ ¿por qué crees que llevo a Alfred? ‒

‒ ¡oye! ‒ protesto Alfred, el cual a pesar de querer ayudar no quería salir del hospital por Viet.

‒ Mat, pierdes tu tiempo, espera me visto y te ayudo yo…‒ dijo Viet intentando levantarse

‒ no puedes hacer eso, aun estas débil, ven Mat vamos a reparar esa tubería‒ Alfred había agarrado a su hermano y llevado hacia afuera‒ este… Mat, ¿dónde debemos ir? ‒

Mathew sonrió al oír eso y lo condujo a la parte norte, salieron del castillo y se dirigieron a una parte del bosque, donde un río bajaba por la ladera antes de hundirse en la tierra, ahí había una tubería lo suficientemente grande para secar todo el río. Sobre la boca de la tubería, la que captaba el agua había una gran roca, mucho más grande que la que estaba como monumento en la tumba de China.

‒ ¿cómo llegó esto aquí? ‒ preguntó Alfred al ver la inmensa roca.

‒ Los soldados, intentan hacernos pasar tiempos difíciles así que tapan el suministro de agua, o dañan los canales para el riego, o cortan los cables de energía…‒ Mathew decía mientras ingresaba al agua que le llegaba a las rodillas. ‒ Por lo general Nata y yo hacemos este trabajo porque se necesita fuerza bruta. ‒

‒ ¿y cómo lo hacen? ‒

Alfred no tuvo respuesta verbal sino respuesta visual, Mathew había abrazado la roca y con una fuerza sobrehumana la levantó hasta el límite del agua.

‒ Un poco de ayuda…‒

‒ Este… sí‒

Poco a poco llevaron la roca a un pequeño claro de bosque donde había rocas de varios tamaños, pero tan grandes como la que tenían. Si necesitaban material venían a esta reserva, para sustentar las construcciones.

‒ Mat… ¿cómo es que…?‒

‒ Cuando desapareciste Viet me vivió recordando lo fuerte que eras, no tuve otra opción que entrenar para poder compensar eso, Feliciano y Lovino me ayudaron a entrenar, no solo a mí sino a todos… claro que desde que recibieron la toxina su salud y la de los demás se deterioraba, solo que no nos dimos cuenta hasta que fue demasiado tarde.

Alfred al escuchar eso no sabía que pensar, es decir estaba realmente sorprendido por la fuerza de Mat, pero que la haya desarrollado por su ausencia, no era lo que le gustaba; por otro lado una pequeña parte de él se sintió feliz de escuchar que Viet había señalado eso, dando un punto para que Mat se fortaleciera, extraños sentimientos se empezaron a juntar en Alfred y todos tenían un origen Viet.


Mientras tanto, Rosana y Lucía cumplían su castigo, el cual era limpiar todo y absolutamente todo el castillo, su madre las vigilaba muy de cerca. Roderich tuvo el agrado de ayudar a revisar los parlantes de las alarmas junto con Mei. Arthur e Iván revisaban los suministros de comida junto con Gilbert.

Kikou, Tino, Bel y Antonio revisarían la condición de las personas refugiadas después de un ataque por lo general siempre, al menos los niños, sufrían pequeños traumas; y algo que había sorprendido a todos era que al parecer Bel hizo una especie de rabieta para no separarse de Antonio, todos sabían que tal vez eso la ayudara a recuperarse así que Cuba no opuso resistencia a que ella los acompañara; todos habían notado que Bel empezaba o intentaba sonreír desde que vio a Antonio, y eso era para todos un gran avance, tal vez el renacimiento de la esperanza.

Carlos, Natalia, Suiza y Ludwig estaban en el hospital vigilando a los heridos, Islandia aún estaba muy débil, Yong soo aún tenía que descansar, había perdido mucha sangre, y Viet, no podía mantenerse en pie, a pesar de ya estar consciente, su cuerpo estaba demasiado débil para soportar su peso. Francis se encargaría de cocinar, prepararía algo que animara a todos.


Al llegar la tarde, Rosana y Lucía al fin habían acabado, las pocas horas de luz que quedaban las podían usar como a ellas se les plazca. Liechtenstein fue a analizar la información que habían recolectado sus queridos amigos. Ludwig estaba sentado en el jardín, había estado todo el día en la enfermería viendo como los demás intentaban recuperarse, le hacía bien estar solo un rato hasta que observó a Rosana, con un traje deportivo salía de la casa y se dirigía hacia la muralla, creyendo que podía meterse en problemas la siguió.

‒ Herr Ludwig, ¿me está siguiendo? ‒

‒ este… no… creí que intentabas… no olvídalo…‒

‒ sabe, il mio babbo siempre me contó historias sobre su gran amigo Alemania, pero al conocerlo me decepcionó…‒

Un poco de inquietud se formó en el interior de Ludwig, ¿Por qué Feliciano hablo maravillas de él, y ahora la impresión que causo destrozó todo eso?

‒ este… puedo preguntarte ¿por qué te decepciono? ‒

‒ no volvió para ayudar a babbo…‒ Rosana reprimió lagrimas‒ él… rezaba todas las noches para que ustedes volvieran, y ¿dónde estaban? saltando en el tiempo… su salud… babbo estaba demasiado débil para pelear después de que destruyeron Italia… me decía que yo era su milagro… ‒ las lágrimas empezaban a bajar por las mejillas de Rosana sin su permiso.

‒ sé que no estuvimos aquí cuando debíamos… pero no creo que pudo haber cambiado…‒

‒… se equivoca… Pol pidió una audiencia con las representaciones antes de derrocar al gobierno, al dársela él aprovecho y sus seguidores acabaron con el gobierno de Noruega, y cuando digo acabaron es literal, acabaron con su existencia...‒

‒ Si hubiera algo… para que me perdones… yo…‒

‒ hay algo… no puede hacer que mi Babbo vuelva pero… puede correr conmigo por la muralla, tres vueltas, si me gana esta disculpado, debo advertirle que soy muy buena…‒

‒ Ya lo veremos…‒


Antonio estaba en la cocina con Francis, Carlos había llevado a Bel a que descansara, aunque ella no le gustaba la idea; Antonio estaba esperando tranquilizarse, los chistes que Francis contaba para intentar levantarle el ánimo no daban resultado. Hasta que vio a la pequeña Lucy entrar a la cocina con lo que el reconoció como una canasta para los tomates, un sombrero de paja, y unos guantes de jardinero.

‒ Signore Antonio, me preguntaba si desearía acompañarme a ver los tomates que Babbo Lovino y yo sembramos‒

‒ sería estupendo‒

Salieron de la casa y se dirigieron a un pequeño huerto, donde había apenas unos veinte arbustos de tomates, pero todos estaban casi listos para cosechar, faltarían apenas unos días para que se los pudiera disfrutar.

‒ están… hermosos… tú los has cuidado muy bien…‒

‒ Lo primero que nos enseñó papa fue a comer tomates, aunque a mutti no le agradaba mucho que comiéramos solo eso, pero no le importaba porque ella era muy feliz viviendo aquí, todos juntos…‒ Lucy empezó a derramar lágrimas‒…sé que no debo llorar, porque soy la hija de Lovino Vargas, y el jamás derramó lágrimas, pero… no puedo evitarlo, no me importa que me llamen débil…‒

‒ no lo eres, Feliciano y Lovino ellos eran muy fuertes, ambos lloraban cuando dolía, por recibir un golpe o porque un amigo no estaba con ellos… llorar no te hace débil…‒

Lucy abrazó a Antonio, y él le devolvió el abrazo reconfortándola.

‒ Signore Antonio ¿cree que volveré a ver la sonrisa de Vati Lovino, y la de Muti?

‒ Sí, algún día las volverás a ver… un segundo... ya con haberla visto eres muy afortunada, cuando era tu papá era niño muy pocas veces tenía el privilegio de verla...‒

‒ja... tiene razón... todos me han dicho eso...‒ Lucy empezó a sonreir.

Lucy se secó las lágrimas y se paró.

‒ Bueno… ya que aún no están no los puedo cosechar, debemos volver o muti se enojará mucho más‒

‒ tienes razón…‒

Cuando Lucy y Antonio volvieron a casa, Carlos revivía a Ludwig que estaba acostado en el piso del pasillo inconsciente. Con Gilbert avergonzado y con Liechtenstein muy orgullosa de su hija. Los demás no lo podían creer.

‒ ¡Herr Ludwig! es usted el peor corredor de toda la historia‒

‒ ¡WEST! ¿Cómo pudiste hacer eso? no debes jamás en la vida retar a Rossy, ella jamás ha perdido…‒ Gilbert estaba de verdad preocupado y avergonzado por esa situación.

Ludwig al oír eso reaccionó, no pudo ni siquiera terminar la primera vuelta, Rossy ya lo había rebasado dos veces para cuando se dio cuenta, era tan rápida que le recordaba a Veneziano cuando huía del campo de batalla.

‒ Chico, debiste preguntarle a tu hermano cuando lo intentó, no recupero el aliento en dos semanas‒ comentó Carlos que se había alejado para sentar a Bel, aún retraída, que estaba parada cerca de la puerta.


Empezaron a cenar algo que nadie había probado en años, todos quedaron complacidos y deseosos de comer más pero no podían hacerlo porque toda la comida estaba racionada. Arthur creyó que después de cenar se hablarían de estrategias para poder derrotar al "Jefe supremo" pero no esperaba lo que escucharía.

‒…y entonces el pequeño Tomás, el hijo del vecino del Sr. Krauss, me dijo que había sido muy bueno esperaba un regalo de Navidad…‒ comenzó Tino con las historias de lo que había pasado esa tarde

‒ Bueno tal vez este año podamos dar juguetes, en lugar de flores…‒ comentó Lily pensativa-

‒ tenemos suficiente chatarra para comenzar a fabricarlos, pero solo necesitaríamos pintura…‒ dijo Yong soo.

‒ ¡No debes hablar mucho, aún estas muy débil! ‒ Natalia estaba angustiada, Yong soo la convenció de sacarlo del hospital para cenar en casa con la condición de que estaría sin hacer mucho esfuerzo.

‒ Yong soo nunca cambiaras‒ habló Xiang

‒ ¡Xiang hablaste! ‒

‒ vaya es bueno escucharte…‒ Islandia también había convencido a Natalia para salir del hospital y cenar en casa.

‒ Pero dónde conseguimos pintura…‒ preguntó Mei

‒ hay en la bodega…‒ habló Gilbert

‒ eso es de papa… no puedes usarlo…‒ gritó Rossy

La conversación iba de largo pero ninguno de los recién llegados, en especial Arthur entendía la situación.

‒ ¡SILENCIO! ‒

Todos se callaron y regresaron a ver a Arthur que estaba rojo de la frustración. Aunque a Lily su actitud no le gustó, ella era la única que podía hacer callar a alguien dentro de esa casa.

‒ Este tipo de conversación no los llevara a buscar soluciones… los infectados pueden atacar otra vez y ustedes no tienen un plan para atacarlos a ellos…‒

‒ Arthur, no creo que estés en la capacidad de opinar en esta situación‒ Lily estaba muy furiosa.

‒ Pero… si yo estuviera en su lugar, planearía todas las noches la forma de derrotarlos‒

‒ Y cada intento, descubrirías que es una pérdida de vidas, tiempo y recursos… ‒

‒ pero es una mayor pérdida de tiempo si se quedan a conversar si tal o cual persona necesita esto o aquello o sí hay que preparar las fiestas de tal nación…‒

‒ admito que en eso tienes razón, pero… eso justamente es lo que mantiene a la gente con esperanza y más que nada con vida, sabes ¿cuántos suicidios soportamos al año? ¿Al mes?... son enormes… y si llegamos a flaquear muchos de nosotros ya no estaríamos aquí. ‒

El ambiente se quedó tenso por varios momentos, por un lado Arthur tenía razón pero por el otro, todo el mundo esperaba salir de esa situación lo más rápido posible, deseaban volver a sus antiguas vidas. El silencio reino en la habitación hasta que Liechtenstein sin decir nada salió y se encerró en su habitación, al hacer eso las niñas salieron tras su madre.

‒ Bien hecho…‒ dijo Gilbert regresando a ver con mucha furia al bretón al frente suyo.

‒ Mon ami, debes admitir que han desviado sus esfuerzos‒ Francis no pretendía contradecir a Gilbert o Lily, ni siquiera pretendía apoyar a Arthur lo que quería era simplemente esclarecer un punto.

‒ papa, tú no sabes lo que estás hablando… y no seré yo quien lo cuente…‒ Mathew se había levantado y dirigido a la puerta.

‒ Mat, espera ¿a dónde vas? ‒ Alfred se había parado muy extrañado con la actitud de su hermano.

‒ voy a fumar el último cigarrillo que me queda… no te molestes en acompañarme‒

En cuanto Mathew salió Natalia levantó a Yong soo y ambos salieron de la habitación sin decir palabra, los que siguieron fueron Xiang quien ayudó a Emil a salir, luego Mei y Tino, Carlos se levantó después de unos minutos y se llevó con él a Bel, quien parecía molesta.

Gilbert se levantó y antes de salir agarró una botella de cerveza, la última que quedaba.

‒ no se desvelen… y por birdie no te preocupes… regresará más tarde‒

Gilbert salió en la misma dirección en la que se fue Mathew. La única que quedaba sentada en la mesa y que no tenía un rostro sorprendido era Viet que estaba bebiendo un té. Al darse cuenta de que era la única que quedaba se aclaró la garganta.

‒ bien parece que me dejaron el muerto a mí…‒

‒ Viet ¿a qué se referían? ‒ dijo Alfred muy sorprendido.

‒ todo esto tiene que ver con Lily…‒

‒ ¿con Lily? ¿En dónde encaja Lily en todo esto? ‒ gritó Vash

‒ Tanto Liechtenstein como Italia, están muertos…‒

Ese comentario, ¿muertos?, Feliciano y Lovino tal vez estaban muertos en vida pero Lily estaba caminando, sonreía, sangraba, respiraba; no era un zombi o algo parecido, tampoco era un cyborg o algún tipo de holograma.

‒ Antes de que digan algo, les explicaré, la mayoría ya lo sabe pero para los que creo que no comenzare desde el principio…‒ y con eso vio a Alfred‒… hay dos formas de matar a una nación, la primera es que se pierda la conexión con la tierra, que puede deberse a cambios políticos, económicos o durante las guerras si otra nación está involucrada…‒

Todos asintieron porque ya lo sabían, tanto tiempo viviendo en este mundo, siendo más que humanos era obvio que por algún momento su muerte se les pasara por la cabeza, pero hasta ahora las naciones jamás han deseado toparse con Dios.

‒… la segunda… ‒ continúo Viet‒... tiene que ver con su gente, si hay una persona que proclame ser de tal territorio, la nación existe, para formar un país se necesitan dos personas y el resto es añadidura, pero si toda la población es eliminada, la nación lo será, ¿por qué? Porque teóricamente puede perderse la identidad original, pero la esencia sigue en los habitantes sin eso, eres polvo en el viento…‒

Alfred se estremeció con ese pequeño dato, pero lo que seguía a continuación era mucho más horrible de lo que se podían imaginar.

‒ ahora retomando el asunto, Lily está muerta porque no hay absolutamente nadie del territorio de Liechtenstein en el mundo, los suicidios que mencionó era la de su propia gente… y también había otra razón, su gente creía que eran los últimos sobrevivientes de Suiza, ni siquiera sabían que su país era Liechtenstein, Lily prácticamente murió hace unos 15 años, se mantuvo con vida porque su amado Feliciano literalmente la hizo parte de su territorio, mientras las muchachas estén vivas ella lo seguirá, al igual que Feliciano y Lovino. ‒

Vash estaba mudo, Roderich no sabía que decir, Francis y Antonio lloraban silenciosamente, Ludwig estaba perplejo, Iván y Kikou se mantuvieron en silencio mostrando sus expresiones usuales y Alfred no lo entendía, ósea que ellos también estaban muertos. Viet se dio cuenta de la expresión de Alfred.

‒ Y como dijo Gilbert no debemos desvelarnos que mañana es día de limpieza y necesitaremos toda la ayuda posible vayan a costarse‒

Aun digiriendo la noticia todos salieron hacia sus habitaciones, a excepción de Alfred que fue retenido por Viet en la habitación.

‒ no… no estás muerto… faltaría millones de años antes de que alguien pueda acabar contigo‒ Viet estaba sonriendo‒ y si ese día llega créeme que seré yo la que acabe contigo… porque eres mío…‒

‒… ¿tuyo?… ‒ Alfred empezó a sentirse nervioso

Viet solo asintió ‒ y creo que he pasado 25 años sin estar cerca del gran héroe…‒

‒ Viet… ‒

Alfred no dijo más Viet aprovechó la ocasión y besó a Alfred, él no le importó, no lo evitó ni tampoco se preocupó, devolvió el beso y los que siguieron; eso era lo mejor que le podía haber pasado desde que llegaron, no subieron a la habitación, durmieron en un cobertizo muy pequeñito aún lado de la casa, pero las cosas ahí dentro de verdad estaban candentes.


bueno... voy a explicar algo, la idea de que Liechtenstein esta muerta es porque: yo me entere de que existía un país llamado Liechtenstein desde que vi por primera vez Hetalia, y también si se dan cuenta, en muy pocos mapa mundi esta Liechtenstein como un país aparte del de Suiza. Si mi memoria no me ha fallado yo recuerdo haber visto solo en dos ocasiones a Liechtenstein aparte, y creo que era en un mapamundi que era de mi papá, de cuando era estudiante.

Aparte de eso espero que les haya gustado el capítulo, espero como siempre sus opiniones, sugerencias y/o criticas... nos vemos en dos semanas.

un poco de traducción...

Herr = señor (alemán)

signore = señor (italiano)

il mio babbo = mi papá

babbo= papá (italiano)