Que tal a todos, espero que estén bien, aquí llega el penúltimo capitulo, sí, penúltimo, pero no se preocupen que el siguiente va a estar lleno de acción, porque en este tendremos, reencuentros, alegrias, torturas... rabia, y Lime.

hetalia no me pertenece...

por cierto si me olvide de mencionar, Berwald= Suecia, y Matias= Dinamarca, y Tino= Finlandia, no tengo nombres para muchas naciones, me disculpo por eso, si alguien tiene sugerencias las acepto y corregiré el capítulo.

disfruten su lectura...


Pasaron las horas, ya era más de media noche, todas las naciones dormían profundamente, a excepción de una de las niñas, Lucy estaba tan angustiada que salió al huerto de tomates, ignorando por completo los ruidos extraños que se escuchaban desde el cobertizo. Se sentó en el medio del huerto. De pronto empezó a tener la sensación de que alguien la vigilaba, y tenía la extraña sensación de que se acercaba lentamente hacia ella, atravesaba el huerto muy despacio, al parecer, se detuvo al inicio de la plantación de tomate; Lucy sabía que no podía ser un general porque Bel no había reaccionado, pero su arma, la que siempre llevaba consigo ya estaba lista. El intruso se irguió y la reconoció en el campo, ella también se levantó y estuvo preparada para atacar, pero algo había en él que no tenía la sensación de estar en peligro sino más bien todo lo contrario.


Dentro de la casa Gilbert hubiera deseado tanto regresar ebrio pero había aprovechado su última cerveza, estaba tan desanimado, al subir a la habitación vio como Bel estaba a punto de entrar en la habitación de Liechtenstein, Gilbert al ver lo que Bel tenía en la mano reaccionó y sonó la alarma de la casa. Todos en ese instante se pusieron de pie, salieron de las habitaciones; Viet y Alfred se apresuraron en vestirse y llegar antes de que se diera alguien cuenta, entraron en la casa algo apurados, para ver que todos rodeaban a Bel en el pasillo frente a la puerta de Liechtenstein, la cual tenía una pistola en su mano.

‒ Bel…‒ comenzó Antonio lentamente‒ no sé lo que estás pensando pero no debes escuchar las voces que escuchas, si es que escuchas voces, lo único que te voy a decir es que somos tus amigos y no te haremos daño‒

‒ Antonio, deja de hablar como un tonto‒ dijo Bel con una mirada muy furiosa, la primera expresión que se le notaba en años‒ a propósito, sabes ¿cuánto tiempo te he estado esperando? 25 años, y te atreves a regresar como si nada hubiera pasado ‒ Bel había agarrado por el cuello a Antonio y empezó a zarandearlo tan fuerte que el pobre sentía que vomitaría en cualquier segundo‒ te das cuenta que he pasado sola todo este tiempo, cuidando de que todos guardaran las esperanzas, rogando que volvieras, esperando por tú sonrisa, y ¿cómo vienes? como si nada hubiera pasado, espero tus sinceras disculpas‒

‒¡LO SIENTO... TE LO COMPENSARE CON LO QUE SEA PERO DETENTE QUE ME VAS A HACER VOMITAR!‒ gritó el pobre de Antonio, no esperaba ese reclamo, y muy adentro sabia que se lo merecia.

‒ por cierto ¿viste los tomates que cultivo Lucy? estoy segura de que para mañana ya será posible cosechar esas linduras‒

Todos no daban crédito a lo que veían u oían, es decir ocho años teniendo una amiga que estaba vegetal y de la noche a la mañana, la muchacha vuelve a la normalidad; Mathew, Gilbert y Carlos estaban asombrados. Nadie sabía que decir.

‒ Tía Bel ¿estás curada? ‒ se apresuró a decir Rosy que estaba cerca a la puerta de su madre, intentando evitar que Bel hiciera una locura.

‒ La verdad… no lo sé… ¿Lovino sabes lo que pasa? ‒

Bel regresó a ver al pasillo donde un general cargaba en brazos a una Lucy muy avergonzada y con lágrimas bajándole por las mejillas.

‒ Ni yo mismo lo sé… pero de algo si estoy seguro… MI HIJA ES LA MEJOR CULTIVANDO TOMATES DE LO QUE QUEDA DEL MUNDO‒

‒ ¡Babbo! por favor bájame me avergüenzas‒

‒ ¿papa Lovino? ‒

Lovino bajó a Lucia y le dio un besito en la frente, luego se dirigió donde Rosana y la abrazó tan fuerte que ella aún pudo percibir el olor a pasta de tomate que emanaba el cuerpo de su padre, pero también sintió el olor a sangre. Lágrimas empezaron a caer, pero si Lovino había vuelto eso quería decir que…

‒ Le diré a mutti que volviste, buscaremos a babbo Feliciano‒

‒ no, espera, no abras la puerta…‒

Cuando Rosana abrió la puerta un general se abalanzó a ella y le dio un fuerte abrazo, y un beso en la mejilla, Veneziano le daba todo el amor que podía y que según él debía haberle dado hace ya tanto tiempo, mientras Liechtenstein salía con una sonrisa en el rostro y lo que nadie se dio cuenta pero Francia y España sí, era que Lily estaba puesta la chaqueta de general de Veneziano, eso quería decir que habían terminado el "reencuentro" justo a tiempo.

‒ Rosana, no debes abrir la puerta sin tocar…‒ dijo Lily algo sonrojada.

‒ no es culpa de Rosana, es mía, debí pasar por donde ella primero… te extrañe tanto, mi niña adorada‒ dijo Feliciano abrazando a su preciosa hija, y luego lo hizo con Lucia; Vash apuntó su arma contra la cara de Feliciano en cuanto se alejó de las muchachas.

‒ ve~ baja el arma o te meterás en líos, cuñado‒ chispas brotaban de los ojos de Veneziano y eran correspondidas con las que Suiza lanzaba hacia él.

‒ Tú y yo tenemos asuntos…‒

Antes de que Vash pudiera terminar la frase fue atropellado por otro general, que se dirigió hacia Roderich, lo abrazó tan fuerte que él apenas podía respirar, Gilbert intentaba separarlos a toda costa, pero no pudo Elizabetha era mucho más fuerte de lo que ya era. Poco a poco llegaron los demás generales, Yetakaterina y Natalia se dieron un fuerte saludo y Rusia también estaba muy feliz, después de separarse le dio a Mathew un beso tan profundo que Yetakaterina se llevó todo el humo de cigarrillo que tenía Mat en su sistema. Matías levantó a Emil pero al darse cuenta de que seguía débil lo bajó de inmediato, Matías no pudo evitar llorar por unos minutos, Berwald se acercó silenciosamente a Tino pero él, a pesar de que se asustó como nunca, estaba muy feliz de volverlo a ver, que sus lágrimas mojaban su pijama.

‒ ¿qué demonios está pasando aquí? ayer ustedes casi nos matan y ahora parece que fuera una reunión familiar‒ gritó Ludwig calmando la situación.

‒ la toxina, ya no sirve…‒ dijo Matías muy feliz.

‒ bueno… técnicamente no sabemos, pero ya no estamos bajo el control de Pol, por ahora…‒ dijo Holanda que había estado detrás de España todo el tiempo, y lo miraba con una mirada que hubiera asesinado a España.

‒ hemos venido para planear definitivamente la destrucción del "Jefe supremo" ‒ Gritó Elizabetha mientras golpeaba a Gilbert.

‒ ¡al fin un poco de acción! ya me estaba aburriendo‒ dijo Alfred

‒ ¿qué paso con las demás naciones? ‒ preguntó Mei

‒ siguen atrapadas en Noruega… no podíamos traerlos a todos‒ dijo Yetakaterina con una triste mirada

‒ Pero de eso no hay problema, en cuanto Lukas deshaga su hechizo podremos liberarlas…‒ Feliciano empezó a hablar.

‒ ¿hechizo? ‒ Arthur estaba muy sorprendido al oír eso

‒ El bastardo de Pol hizo activar la toxina con un hechizo, y también el otro que no permite que nada ni nadie utilice la magia en este mundo‒ continúo Lovino.

‒ ¿y cómo sabemos si todo eso es cierto? ‒ Vash al fin pudo levantarse‒ ¿cómo sabemos que no es un truco para capturarnos? ‒

‒ podría usar mi técnica para saberlo…‒ interrumpió Carlos.

La prueba de Carlos consistía en realizar una pequeña extracción de sangre, si la toxina seguía activa ellos no lo sentirían pero si no ellos gritarían al cielo porque el aparato que utilizaba no era una simple aguja. Para la suerte de todos, la toxina ya no estaba activa, pero dentro del hospital se escucharon tantos gritos que parecía sala de torturas.

Pero a pesar de que la toxina no estaba en vigencia Vash aún tenía sus dudas.

‒ ok, acepto que ya no tengan esa cosa, pero como sabemos que Noruega no los engaño y están con él en todo esto…‒ dijo Vash furioso.

‒ a diferencia de Alemania o Rusia que soportaron dictaduras…‒ empezó Dinamarca con lágrimas en los ojos‒… ellos estuvieron de acuerdo con las políticas de sus superiores, pero Noruega no, él se ha resistido desde que ese bastardo llegó al poder…‒


Noruega había traído a sus amigos, ya infectados y bajo el control de Pol, lo cual a él le repugnaba, se decía así mismo que su muerte debería ser la más lastimera, no se perdonaría jamás por esto. Todas las naciones entraron al salón de Pol y recibieron órdenes claras, matar a los traidores y serían recompensados, si fallaban serían castigados; para que estuvieran más cómodos les asignarían un edificio único para ellos, para que pudieran entrenar y sobrevivir a situaciones adversas.

En una situación normal todos hubieran protestado al ver el lugar donde los habían colocado, pero todos estaban con una sonrisa sádica en su rostro, eso a Lukas le partía el corazón.

‒ ¿y qué te parece?

esto era innecesario…‒

‒ ¿vamos a tener esos argumentos otra vez? Acéptalo, ahora eres el país más poderoso de todo el mundo…‒

‒ yo nunca pedí esto…‒

‒ dime una cosa, ¿algún día estarás de acuerdo conmigo? ‒

‒ desea que sea sincero‒

‒sí‒

‒ nunca estaré de acuerdo con usted, prefiero morir antes de que verlo ser dueño del mundo…‒

‒ ja, tu morir, no pasas de una simple desobediencia… aunque ahora que lo pienso estas cada día más débil… teóricamente no debería ser así…‒

‒ Le diré algo, no lo ayudé, no lo ayudo y jamás voy a ayudarlo, cada día niego mi existencia, y al hacerlo, me debilito más… en consecuencia Noruega, es decir yo, estoy muriendo de apoco, entre más territorio ganes, más control sobre mí pierdes…‒

‒ ¡eso es un desafío! muy bien en ese caso veremos cómo te niegas a todo lo que tengo planeado para esos traidores, y en eso te incluyó a ti… llévenlo con sus amigos, si ellos fallan nuestro querido Noruega sufrirá las consecuencias. ‒

Entre más ataques, más satisfacción daba a las naciones infectadas, más miedo aparecía en las naciones prisioneras, y más débil estaba Noruega. Siempre un soldado se quedaba a revisar si el trabajo estaba hecho, al final de la batalla parecía que lo habían logrado pero al día siguiente se confirmaba el fracaso; Lukas ya le había advertido a Pol lo que es ser "Inmortal", pero ese sujeto estaba dispuesto a responsabilizar a Noruega por todo. Cada fallo confirmado, Pol llamaba a Noruega y le hacia la misma pregunta.

¿Qué piensas que fue esta vez?

Lukas sonreía es obvio que las nuevas Italia se están volviendo mejor luchadoras, Veneciano tiene balas alojadas en su pecho, y Romano en la espalda

no me refiero a su mejoría, me refiero a qué los mantiene con vida…

La esperanza, y el deseo de vivir…

el deseo por desgracia que tú ya no tienes… traigan la máquina

Solo una vez Pol había torturado a Lukas enfrente de los generales, mostrando su naturaleza monstruosa, a pesar de que la toxina los hacía obedecer, los generales no eran idiotas, sabían que no era lógico que un superior torture a una nación así, no de esa manera, Lukas era atado a una silla, le colocaban una droga especial que hacía que su mente estuviera activa, es decir, sentiría todo roce con una magnificación de 1000, si una pluma tocara la piel de Lukas el sentiría como si una pesa tocará y machacara sus huesos, y lo peor de todo era que Lukas permanecería consciente hasta que la toxina deje su cuerpo. En esa ocasión Pol estaba cansado de los fallos, así que en presencia de los Generales, empalo a Noruega, según lo que Rumania le había dicho sobre su famoso noble Vlad "el empalador". Rumania no supo para que ese sujeto quería saber, pero prefirió no saberlo. Pol no llegó a tal extremo, su sutileza debía ser marcada, atravesó a Lukas con una vara por su estómago, a cada comentario desfavorable de noruega una nueva vara era colocada en alguna parte del ahora frágil cuerpo de la nación.

Fue la primera vez que los generales sintieron odio a su superior. Pol había pedido a Noruega autorizar varios documentos, Lukas se negó, y aun estando empalado, Pol no aceptaría un No por respuesta, hizo que imprimiera su mano derecha entera, la cual estaba cubierta de sangre, el documento autorizaba usar civiles para los ataques.

Para cuando la tortura acabó los generales se apresuraron a salvar la vida de Noruega, llegaron a su cuartel y todos estaban desesperados, intentando parar el intenso sangrado.

Nor, resiste un poco….

La toxina estaba aún presente, Lukas sentía cada pequeño estimulo como un dolor inmenso, mientras Italia y los demás cerraban las heridas, a Ucrania se le ocurrió tal vez la mejor/peor idea, sacó una pequeña botella, que siempre llevaba consigo e hizo que Lukas se la bebiera hasta la mitad, aunque a él eso que le daban no era de su agrado, de ahí en adelante Lukas dejó de retorcerse de dolor, pero empezó a hipar.

Yetakaterina, ¿qué le diste? ‒ gritó Matias.

Vodka, cuando Rusia estaba aquí los habitantes de Siberia lo usaban para no sufrir cuando se amputan los dedos o las piernas por el fríodijo Yetakaterina esbozando una sonrisa inocente.

‒ esperemos que de resultado‒ dijo Berwald el cual cosía lo último de piel abierta que tenía Lukas a la vista.

Pasaron meses antes de que Lukas pudiera volver a estar casi consciente, la toxina había hecho que todo en él se desequilibrara, y lo mejor que podía hacer era dormir, porque si hacía un mínimo esfuerzo el dolor que sentía era tan horrible que lo llevaba a la inconscienca.

Entre más batallas fallaban, más heridas ganaba Noruega, heridas que no podían sanar, no había medicinas, apenas unas vendas, lo único que podían hacer era intentar cerrar la herida y esperar a que cicatrizara pero Lukas ya no podía hacerlo, todos los días sangraba un poco, de vez en cuando tenía fiebre, y convulsionaba; Dinamarca permaneció junto a él todos estos ocho años, viendo como él se debilitaba más. Una de las heridas más graves fue cuando Pol Fracturo la espalda de Noruega, pudieron reacomodar sus huesos, pero Lukas había perdido la capacidad de mover sus piernas, no tenía sensibilidad en ninguna parte inferior a su cadera. Tampoco era que Noruega comía, solo comía cuando despertaba después de alguna tortura, y si tenía suerte podía digerirlo, en el peor de los casos la comida le haría sangrar mucho más de lo que ya lo hacía.


‒ ...Y así ha sido hasta hace poco que regresaron ustedes, sí no nos apresuramos Lukas morirá‒ terminó Matias.

Tino estaba abrazando a Emil para que se calmará, oír eso no fue bueno para él, para nadie.

‒ bueno será mejor que todos nos vayamos a dormir, discutiendo no lograremos nada…‒ sugirió Liechtenstein y todos obedecieron.

Bel arrastró a Antonio a su cuarto con o sin el permiso de Holanda que los miraba furioso pero Francis y Carlos lo suavisaron un poco, esperando que no hicieran nada malo, aunque Francis pensaba que esa noche Antonio recibiria su castigo de una forma muy agradable.

‒ Momento, ¿a dónde van ustedes tres? ‒ dijo Suiza después de que todos se encaminaron a sus habitaciones, refiriéndose a Veneziano, Romano y Liechtenstein.

‒ ve~ a dormir cuñado‒

‒ no me digas así, y no permitiré que ustedes dos buitres duerman con mi hermanita…‒

‒ Haber bastardo que no entiendes que Veneziano y Liechtenstein están casados, por la iglesia para que lo sepas… tienen pendientes ciertas cosas, así que yo solo voy a Dormir con las niñas… vamos‒ Lovino salió con sus hijas y se fueron a dormir.

‒ Que descanses bruder‒

‒ alto… no permitiré eso‒

‒ déjalos, como dijo Lovino están casados‒ Roderich había llegado por detrás interrumpiendo, y dando la oportunidad para que Liechtenstein y Veneziano pasaran tranquilos la noche, era algo que debía hacer, al menos para intentar ganar el perdón de Veneziano.

Cuando Vash se había dado cuenta era demasiado tarde. Furioso se fue a la habitación de Liechtenstein y se sentó allí justo en la puerta toda la noche escuchando, si escuchaba cosas raras tocaba la puerta para que se detuvieran; Veneziano y Liechtenstein no lo dejarían arruinar su momento de felicidad, aun sabiendo de su presencia, Liechtenstein se sintió como la dama más afortunada del mundo con su propio Casanova para ella sola.


Al día siguiente se planeó la estrategia, una muy arriesgada pero efectiva si todo se seguía al pie de la letra, no tenían la forma de cambiarla porque ya no quedaba mucho tiempo. Noruega, pasaría a la historia tal como el imperio Romano lo había hecho, solo que de una manera mucho más lamentable; Lukas había pasado los últimos 8 años en una celda de una de las cárceles de Oslo, en donde también, por 8 largos años, los generales vivieron, no había calefacción ni comida, apenas paja para calentarse, era una ardua lucha para sobrevivir, era más fácil sobrevivir en el campo de batalla que dentro de ese lugar. Debían sacar a los países prisioneros, que se encontraban en otro edificio que estaba muy vigilado, debían salvarlos a todos antes de que Noruega falleciera o sí no era posible que varias naciones fueran arrastradas junto con él.

Después de acordar el plan, y todo lo demás todos salieron a sus quehaceres; Feliciano llamó aparte a Arthur, debía decirle otro plan, el plan B si se lo podía decir así, que se debía acatar si algo saliera mal.

‒ ¿entiendes? si eso llegara a pasar, Lukas ya habrá anulado su magia y tú los devolverás al pasado‒

‒ Pero si eso pasa… todos…‒

‒ Arthur lo que pase ahora no importa, piensa es muy posible que todo esto nunca llegue a pasar si ustedes regresan‒

‒ está bien… pero no me gusta…‒

‒ nunca pedí tu opinión‒


Al día siguiente todos estaban ajetreados, dando indicaciones a los líderes de la población para que se preparen por si algo no saliera bien, se prepararon armas, municiones, provisiones para la batalla, y todo estaría empacado y listo para enviar en un camión que los generales habían secuestrado para llegar.

Las niñas estaban emocionadas, habían pasado las últimas horas como una familia feliz, como era antes, y estaban preparadas para pelear contra el "Jefe supremo" para devolver el mundo a su estado original. Solo que mientras ellas empacaban sus cosas, los demás ya estaban subiendo todo al camión para empezar la marcha de la batalla; debían apurarse si no querían quedarse atrás.

‒ Italia, ¿a dónde creen que van? ‒ dijo Liechtenstein viéndolas salir totalmente equipadas

‒ A pelear…‒

‒ ¡a no! ustedes se quedan aquí a proteger a la población‒

‒ ¿CHE COSA? ‒ gritó Rosy‒ no puedes hacernos esto‒

‒ Pero mutti debemos ayudarlos… ‒ dijo Lucy manteniendo la calma

‒ Mi respuesta es NO‒

Feliciano se acercó con varias cajas de municiones esperando que Liechtenstein le confirmara si esas eran las últimas pero al acercarse a ellas se involucró en la discusión.

‒… entonces papa ¿qué opinas? ‒ Rosy dijo sonriendo‒ ya tenemos suficiente edad para ir a una batalla de estas proporciones. ‒

‒ ve~ tienes razón Rosy. Tú y Lucy ya tienen suficiente edad para este tipo de cosas…‒ Feliciano sonreía pero luego se puso serio‒ pero no voy a exponerlas al peligro… así que no se desvelen y hagan lo que les indique su madre…‒

Las tres mujeres se quedaron sorprendidas por lo general con la sonrisa de Rosy bastaba para convencerlo y salirse con la suya pero ahora no funcionó. Y lo peor de todo ellas debían obedecer era una orden de su padre.

‒ a menos que oculten su presencia, no pueden venir con nosotros, así que lo que van hacer es…‒

Las indicaciones si hubieron estado escritas hubieran sido una lista que hubiera llegado hasta Nápoles, pero las niñas solo tuvieron que asentir, y prometer que cumplirían con todo.

Vash estaba asqueado de la presencia de Feliciano alrededor de Lily, él no la dejaba en paz ni un solo segundo; Feliciano en cambio presentía el odio que Vash le tenía no dudaba en que algún momento acabara con lo que quedaba de él para quedarse otra vez con Lily, pero en esta ocasión Feliciano ya no le tenía miedo a esa nación, no permitiría que Vash arruine su oportunidad de acabar con Pol.

Antes de irse Feliciano y Lovino pasaron por la tumba de China, pidiendo suerte.


El camión era muy grande, y dentro de él había el suficiente espacio para todos. Los cuatro países nórdicos iban al frente, manejando. Los demás iban atrás y se acomodaban donde podían. Para pasar el tiempo los países asiáticos se pusieron a jugar una partida de mahjong, no lo habían hecho desde que Pol conquistó el mundo, las piezas estaban como nuevas, aunque todos se sintieron nostálgicos porque alguien faltaba. Alfred volvió a molestar a Inglaterra, y hacía equipo con Mathew, mientras Francis ponía temas para las discusiones, Mathew de verdad disfrutó de esos momentos, donde no lo olvidaban, pelear otra vez con su hermano, y sus "padres" era muy agradable.

Gilbert se pasó todo el viaje o al menos casi todo tratando de separar a Roderich de Elizabetha, cuando en realidad la situación era al revés pero eso no importaba, de alguna forma ambos, tanto Gilbert como Elizabetha disfrutaban volver a pelear como lo hacían antes.

Los países soviéticos se sentaron en un rincón para hablar, Iván terminó siendo la almohada de sus dos hermanas que cayeron rendidas cuando el camión atravesaba Berlín.

Para cuando el camión llegó a la frontera con Polonia se paró en un lugar apartado del sendero para poder recargar combustible y para que todos pudieran comer algo, descansar estaba en los planes pero sería poco tiempo, únicamente dormirían cuatro horas.

Ludwig estaba algo extrañado, durante mucho tiempo estaba acostumbrado a la presencia de Feliciano a su alrededor, pero ahora era Lily la que tenía tal privilegio. Cuando Lily cayó dormida, en brazos de Feliciano, mientras todos descansaban, Vash no dudaría en separarla de Feliciano, lentamente se acercó e intentó separarlos cuando…

‒ ¡no te atrevas ni a pensarlo!‒ susurró Feliciano

‒ ¿no se supone que estas tomando tu siesta? ‒

‒ hace 20 años que dejé de dormir mi siesta‒

‒ ¡aléjate de ella! ‒

‒ es mi esposa y jamás la volveré a abandonar‒

‒ Tú no la amas, solo quieres poseerla como los demás…‒

‒ querrás decir cómo tú... nunca la has dejado ni un solo momento y ahora que la ves independiente te asustas‒

‒ eso no es cierto, lo único que quiero es protegerla‒

‒ ¡Eso me corresponde ahora!‒

‒ Perdón que me meta pero… Feliciano tiente razón‒ Ludwig que estaba cerca oyó toda la discusión, y creyó que era la mejor opción para interrumpir.

‒ tú no te metas, siempre lo has protegido pero ahora él no te necesita‒

‒ sí, he cambiado pero Ludwig es mi amigo siempre lo ha sido, y ahora me corresponde a mí protegerlos, tú no sabes lo que todos hemos sufrido y si crees que sacándola de aquí la estas protegiendo te equivocas... proteger no es lo mismo que aislar Vash, y eso es lo que haces, o más bien dicho hacías con Lily, ahora ella tiene la capacidad de decidir... lo que tu le has negado durante mucho tiempo...‒

Vash no pudo decir nada más, no tenía que más decir no le venían palabras a la boca y se fue a un rincón del camión cerca de Roderich pero lo suficientemente alejado para que nadie lo molestara. Ludwig estaba sorprendido le agradaba el nuevo Feliciano.

‒ Perdón…‒ comenzó Ludwig

‒ ve~ ¿Por qué te disculpas? me acabas de ayudar a enfrentarme a Vash‒ Feliciano estaba intrigado.

‒ Tú hija me dijo que…‒ Ludwig le contó todo lo que Rosy le había dicho‒… perdón si nunca estuve allí para ayudarte‒

‒ Ludwig me hacías falta pero... tus enseñanzas me ayudaron mucho a no debilitarme, sin ti tuve que "crecer" por así decirlo… debo decir que si intente esperanzarme mucho pero entendí que yo debía hacer algo para que luego Dios te enviara de nuevo. ‒

‒ me alegro mucho... te extrañe en los últimos días…‒

‒ ve~ y yo los últimos 25 años…‒


Al mediodía del día siguiente llegaron a las afueras del palacio de Gobierno de Noruega donde estaba Pol; el camión estaba en un pequeño callejón donde todos se bajaron y repasaron el plan, todos estuvieron de acuerdo en sus funciones, Berwald y Matías llevarían a Emil y Tino a sacar a Lukas de la celda, y lo harían deshacer su hechizo. Carlos estaría en el camión para poder huir lo más rápido posible. Yetakaterina iría sola a sacar a las demás naciones que estaban esclavizadas, lo haría sola porque los guardias que los vigilaban no podían evitar caer en los "encantos" de Yetakaterina. Los demás irían a atacar a Pol.

Mientras repartían las armas Ludwig notó que una caja de tomates se movía. Pero lo raro era que no habían empacado ninguna caja de tomates, se acercó silenciosamente y la golpeó como si llamara a una puerta.

‒ ¿Quién está ahí? ‒

‒ Nadie…‒

‒ sh….‒

Al escuchar eso Liechtenstein se dirigió hacia la caja y viendo a Ludwig dijo.

‒ esta es la caja para accionar las granadas en cadena, llévala a la X para que la tiren‒

‒ ¡ESPERA! ‒ salieron las dos muchachas.

Feliciano y Lovino no lo podían creer.

‒ creí haberles dicho claramente que se quedaran en el castillo‒ Feliciano estaba enojado, incluso Ludwig se sorprendió.

‒ Pe- pero… papa Lovino dijo que nos agradaría la experiencia y que éramos capaces de venir por nuestra cuenta…‒ Lovino estaba nervioso su hermano lo estaba viendo con una mirada muy fulminante‒ y también dijo Mutti que si podíamos venir siempre y cuando nadie nos viera‒ Lily estaba acorralada, no creyó que lo tomaran tan al pie de la letra.

‒ no puedo creerlo‒

‒ Bueno ya que están aquí que ayuden a Yetakaterina a liberar a los demás‒ sugirió Lovino para salvarse de la ira de su hermano.

‒ *suspiro* está bien, solo tengan cuidado‒

Las muchachas gritaron al aire y se fueron con su tía hasta la casa en donde los demás estaban atrapados.

Todos estaban listos en sus posiciones, esperando para atacar. Matías debía llegar a Lukas antes de que fuera tarde.

Mientras los demás entraban sigilosamente al palacio de Gobierno para no llamar la atención. Todo estaba silencioso muy silencioso hasta que todas las puertas y ventanas se cerraron mostrando solo una luz en el otro extremo del pasillo; Pol había estado preparado, todo su ejército estaba detrás de él preparado para atacar.

‒ ¡bienvenidos! pero me temó que no saldrán de aquí con vida… ¡jajaja! ‒

Y con eso el ejército se lanzó al ataque, y de la misma forma las naciones.


Bueno espero que el capitulo les haya gustado debo decirles que considero a Suiza muy sobreprotector, no sé si realmente Liechtenstein puede dirigirse así misma sin pedir "permiso" a Suiza, pero esa es la idea... me entienden supongo... lo de Vlad el empalador, me llegó por el proyecto de conservación de murcielagos en el que estoy metida por la universidad, debemos desmentir los mitos que tiene la gente, pero bueno eso es aparte... como siempre espero que sus comentarios y sugerencias, criticas... nos vemos en dos semanas...