OK, tal vez el capitulo anterior no les agradó mucho, pero espero disculparme con el último capitulo, y de verdad espero que les guste, no soy muy buena con las batallas pero espero que estén satisfechos. en este encontraremos sangre y muerte, mucha muerte, y tal vez un final feliz... o tal vez no... bueno ustedes sepan juzgar.
Hetalia no me pertenece
Disfruten de la lectura
Matías se había adelantado, Tino y Emil lo seguían lo más rápido posible por los oscuros pasillos de la cárcel de Oslo, era un edificio frío y oscuro, muy tenebroso; la luz y el calor apenas se filtraban por las ventanas selladas de las celdas que estaban totalmente vacías, bueno no completamente, esqueletos tirados en el piso estaban tomando forma cuando regresaban a ver. Berwald les había advertido que no sería un recorrido agradable.
Cuando al fin alcanzaron la celda la imagen que se llegó apreciar no era linda, Noruega yacía en un montón de paja, la cual en la parte más interna estaba teñida de rojo; Lukas sangraba por heridas que jamás sanaron, de torturas recibidas en el transcurso de la guerra. Lukas estaba cubierto por una sábana delgada, que en ninguna época del año servía. Matías entró lentamente, se acercó intentando no asustarlo, lo examinó con detenimiento Lukas apenas lograba respirar, su piel era del color de la nieve (los países nórdicos por lo general tienen la piel blanca, pero Lukas la tenía mucho más).
‒ Lukas… despierta por favor…‒ Matías no estaba seguro de que tuviera la energía necesaria para romper el hechizo, pero debían intentarlo.
Lukas abrió lentamente sus ojos, los cuales estaban vidriosos, y su mirada estaba perdida, le costó saber de quién era la voz que lo había despertado.
‒ hey… volví te dije que no tardaría mucho…‒ empezó Matias
‒… ¿te fuiste? pero… estuviste conmigo… hace 5 minutos…‒
Ahí Matías empezó a temer lo peor, antes de irse Lukas se había desmayado, eso quería decir que había pasado todo este tiempo inconsciente, era una mala señal, demasiado mala.
‒ sí… me fui y ya estamos listos para acabar con ese sujeto. Debes hacer eso que le dijiste a Italia‒
‒ sí… pero antes… hay que… bañar a Emil… antes de que tome su siesta…‒
‒ Lukas… Emil ya no es un niño‒
‒ no es cierto… él está en la esquina esperando… que lo lleve…‒ Lukas empezó a perder el conocimiento.
Emil al escuchar su nombre llegó al lado de Matías que intentaba desesperadamente mantener a Lukas consciente. Lukas al volver en sí, vio a Emil, y sonrío.
‒ ¿quién eres tú? ‒ preguntó Lukas en dirigiéndose a su hermano.
‒ soy uno de los amigos de Matías, vine a ayudar…‒
‒ se ve… que eres… un buen chico…‒
‒ Sí, mi hermano me lo dice todo el tiempo…‒ lágrimas empezaban a juntarse en los ojos de Islandia.
‒ entonces… debo… deshacer el hechizo…‒
Con eso y con lo poco de energía que le quedaba, Noruega hizo que un rayo purpura saliera de su mano y se dirigiera al cielo, en donde se juntó con las nubes causando que empezara a llover, lo que nadie sabía y Noruega se había encargado de que nadie se enterara era que al deshacer el hechizo su muerte estaba asegurada, era una especie de contrato entre el mundo mágico y él, su alma sería devorada en la oscuridad.
‒ Ya… esta… Matías… cuando veas a Tino dile que… sus calcetines de Santa están… en la secadora… por suerte… no se encogieron‒
‒sí, lo hare, no debes hablar, te vamos a sacar de aquí para que puedas recuperarte…‒
‒ dile a… Berwald que nadie se comió sus dulces…siguen… donde los dejó…‒
‒sh… no hables te estás agotando, y estas perdiendo demasiada sangre, espera…‒
‒dile a Emil, que me perdone… por obligarlo a decirme hermano mayor… pero que lo amo tanto que… estoy feliz de que él sea feliz… lo estaré esperando… a todos los esperaré… y gracias por todo…Matías…‒
‒ Lukas no digas eso… te salvaras, has resistido tanto tiempo, unos minutos solo te pedimos eso… di que sí… ¿Lukas?... ¿LUKAS?... ‒
Noruega dejó de respirar, tenía aún los ojos abiertos, mirando a Emil, y con una pequeña sonrisa en el rostro. Emil le cerró los ojos de una manera muy delicada y amorosa, le dio un beso en la frente, y empezó a llorar.
‒ Gracias… hermano… solo promete… que me cuidaras desde allá… hermano…‒
Emil no era el único, Matías, Tino y Berwald lloraban como si no hubiera un mañana.
‒ voy a acabar con ese hijo de…‒ diciendo esto Dinamarca golpeo la pared de la celda creando un agujero inmenso.
Berwald salió por unos segundos y cuando volvió tenía una antorcha en su mano, encendida, apartó a Emil y Tino del cuerpo de Lukas y le prendió fuego.
‒ ¿Qué demonios estas haciendo? ‒ grito Emil
‒ Lukas vio millones de funerales Vikingos cuando era más joven, era la manera en que todos ellos agradecían y honoraban a los valientes caídos, él debe tener un funeral parecido‒
Sin decir nada todos estuvieron de acuerdo, en cuanto el fuego empezó a incendiar el resto de la celda, salieron, acabarían ellos mismos con la vida de Pol, con sus propias manos vengarían a Lukas.
En el palacio de gobierno la cosa estaba dura. Los generales, cubrían a las demás naciones, para que no recibieran tanto daño que ellos sabían que tal vez podrían manejar. El pequeño Sealand estaba siendo retenido por Inglaterra, el cual mordía, pateaba y golpeaba para librarse, el control de Pol sobre él era aún muy fuerte, pero eso no impedía a Arthur de sujetarlo todavía aún más, hasta que llegó a un punto en que Sealand dejó de moverse, se había desmayado y en ese momento Arthur sintió la capacidad de hacer magia. Lentamente bajó a Sealand de sus brazos y lo colocó en un lugar seguro, lentamente fue juntando a las naciones que vinieron con él, aunque esperaba no tener que aplicar el plan que le había indicado Veneziano.
Todos estaban peleando con cinco soldados a la vez, era muy difícil; Vash estaba tan furioso por la discusión que tuvo con Feliciano que no dudo en desquitarse con las personas que lo atacaban, Lily jamás lo había visto tan animado, hizo equipo con él para pelear. El ejército empezó a disminuir en número, y las naciones sentían que estaban llegando a su límite, pero aún quedaban enemigos potenciales que podrían atacarlos en cualquier momento; Pol miraba desde la escalera muy feliz, convencido de que ganaría la guerra y se adueñaría del mundo.
Yetakaterina estaba de puerta en puerta liberando a las demás naciones, fue fácil la entrada, mientras ella distraía a los vigilantes, las dos muchachas los golpearon por detrás, robaron las llaves, los ataron, y vendaron los ojos para que no supieran lo que estaba pasando. Se repartieron las llaves, muchas naciones no confiaban en ellas pero cuando ellas mencionaban que eran las hijas de Feliciano, Lovino y Lily, todo el mundo lanzaba un gritó en el cielo.
Cuando todos lograron salir de sus jaulas, se dirigieron hacia donde estaba Carlos, pero antes, destruirían esa casa de tortura en la que estaban. La hicieron explotar. Todos subieron en el camión, pero no alcanzarían todos, las muchachas secuestraron otro camión para que los demás países pudieran entrar.
El ejército ya estaba derrotado, los generales, cansados, pero aun esperando triunfar junto con sus acompañantes estaban seguros que lo lograrían; Pol mantenía su sonrisa listo para el golpe final y él no sería el que lo recibiría.
‒ BRAVO… que impresión derrotaron al ejercito Noruego… pero lamentablemente ustedes tampoco saldrán vivos para contarlo‒
Con eso Pol sacó dos poderosas armas y disparó. Varios disparos caían en su dirección, matando no solo a los miembros del ejército de Noruega, sino también a las naciones; Arthur, resignándose, y siguiendo las indicaciones de Feliciano levantó un campo de fuerza para los que viajaron en el tiempo, ya todos estaban juntos en el centro de la habitación, Arthur debía esperar que la energía se juntará totalmente para poderlos regresar a su época pero durante el proceso todos verían imágenes desgarradoras.
Alfred, veía con horror como una bala impactaba en el pecho de Vietnam, cayendo muerta al instante, por intentar proteger a Hong Kong, el cual por intentar atacar era atravesado por un arsenal de balas, despidiendo un grito de dolor inmenso, pidiendo a Yao que lo recibiera.
Rusia intentaba no parecer desesperado cuando su hermana menor caía muerta a su lado, con una bala en la cabeza, pero al parecer su muerte no fue en vano porque Pol se quejaba del dolor que le había causado las navajas que Natalia había lanzado antes de recibir la bala.
Francis empezó a llorar cuando vio que Mathew se lanzó a atacar solo a Pol, lo que recibió fue una muerte segura, Pol lo derribó y clavó un cuchillo en su pecho, y aunque Kumajiro intento proteger a su dueño, Pol gastó una gran cantidad de balas para derribar al oso que al final fue despedido por los aires aterrizando sobre Mathew aplastándole el pecho.
Pero gracias al sacrificio de Mathew, Lovino y Feliciano llegaron por detrás y le clavaron varias navajas a Pol en el pecho pero él se defendió mandándolos a volar, aún con vida intentaron una segunda vez con la ayuda de Yong soo pero un disparo le dio en la cabeza a Yong soo antes de acercarse a su enemigo, Kikou se desesperaba intentaba no ver la matanza, pero los gritos de dolor de Mei le desgarraban el corazón, mientras ella intentaba despertar a Xiang, pero esos gritos se apagaron rápidamente, porque Pol al sacarse una de las navajas de Natalia del cuerpo la lanzó tan fuerte que terminó rozándole a Mei en la garganta, callandola definitivamente.
Ludwig y Roderich no pudieron evitar gritar de dolor cuando Gilbert y Elizabetha eran lanzados hacia el techo y al caer, sepultados por los escombros que caían del techo resultado de los impactos de las balas y el desgaste del tiempo.
Antonio rezaba pero sus suplicas a Dios no fueron escuchadas cuando vio que Bélgica y Holanda eran clavados a la pared con las balas de Pol, y el resto de los cuchillos que Natalia había lanzado, dejándolos ahí esperando su muerte.
Feliciano y Lovino volvieron a intentarlo, pero Pol los volvió a mandar a volar, en eso Lily llegó por uno de los extremos y le disparó en el pecho Pol, dando en el corazón, estaba a segundos de morir, pero no se iría solo, se los llevaría a todos con él.
Antes de caer muerto, tomó lo último que le quedaba para defenderse que era uno de los cuchillos de Yoong soo, y acercándose a Lily intentó clavársela; la sangre que obtuvo de resultado al sacar el cuchillo del cadáver, era la de Feliciano quien se había puesto en el medio para evitar que algo Pol matara a Lily, pero el cuchillo atravesó a Lily también y ambos quedaron en las escaleras desangrándose, Suiza no pudo evitar llorar de dolor.
Lovino intentó acabar con Pol, y le clavó su espada en el pecho, pero Pol aún no estaba listo para irse al infierno así que con el mismo cuchillo que mató a Lily y Feliciano lo clavó en el cuello de Lovino rompiéndole toda la tráquea y matándolo en seguida.
La puerta se abrió de par en par, los otros países llegaron a re matarlo.
Arthur logró conseguir toda la magia necesaria para regresar, y empezó a lanzar su hechizo para volver en el tiempo. Y en cuestión de segundos todas las nueve naciones vieron como la horrible matanza era cubierta por una oscuridad profunda.
Cuando despertaron Francis tenía una camada de conejos sobre él, estaban de vuelta donde habían empezado. La sala de juntas estaba en orden, limpia, sin destrucción alguna. De pronto las naciones empezaron a llegar, se extrañaron que hubiera nueve naciones acostadas en el suelo.
‒ ¿qué les pasó? ‒ preguntó Finlandia‒ ¿están bien?
‒este…‒
Arthur iba a decir algo, pero se interrumpió porque Yao llegó con su típico traje, y su cabello como siempre. Para sorpresa de todos, Kikou se levantó de improvisto e hizo algo que jamás hubiera hecho en público. Abrazó a Yao.
‒ estoy feliz de verte Yao-niisan‒
‒ ¿kikou? que mosca te pico-aru‒
‒ Esto es el fin del mundo da-ze‒
Kikou abrazó a todos sus hermanos, hizo un gran esfuerzo para retener las lágrimas que se juntaron en sus ojos, y todos lo miraron desconcertados.
‒ ve~ creo que Kikou podría estar enfermo…‒
Italia no terminó la frase porque Roderich le dio un fuerte abrazo.
‒… perdón, perdóname por todo lo que te he dicho y he hecho… sabes que te quiero mucho mi niño adorado…‒
‒ ¿Sr. Roderich se encuentra bien? ‒
‒ oye bastardo suelta a mí hermano…‒ Lovino recibió un abrazo por detrás‒ Antonio suéltame, bastardo, suéltame…‒
‒jamás… ‒ España arrastraba a Lovino hacia Bel y aún sujetándolo le dio un beso a la mujer que más adoraba en el mundo.
Francis al ver entrar a Canadá se abalanzó a él y le dijo lo importante que era para él, cuando lo soltó Alfred le dio un fuerte abrazo y dijo que estaba muy feliz de que sea como es.
Mientras Arthur alzaba en brazos al pequeño Sealand y le llenaba de todo el amor que un inglés puede demostrar.
‒Hermano, ¿qué te hicieron? ‒ dijo Natalia muy enojada
‒ ¡Natalia! ‒ Iván beso en la mejilla a su hermana menor, causando que esta se sonrojara, y se quedara sin palabras. ‒ me alegra que seas la misma de siempre‒
Ludwig fue donde Gilbert y también lo abrazo, Gilbert no entendía que estaba pasando pero no hizo nada para evitar el pequeño afecto.
Vash al ver a Lily no solo la abrazó sino que le hizo un montón de promesas de que jamás la dejaría solo ni un solo momento, y con eso le dirigió una mirada fulminante a Feliciano, el cual temblaba de miedo
La junta empezó con todo el mundo preguntándose qué les había pasado. Noruega entró tarde en la junta diciendo que su problema no parecía serio, pero fue refutado de inmediato.
‒ mételo en la cárcel... ‒ dijo Arthur
‒ créeme, mon ami, es mejor que ese sujeto este lejos, muy lejos… de tí‒
‒ si quieres lo puedo llevar a uno de mis cárceles, de ahí nadie sale‒ gritó Alfred
Con esas recomendaciones Lukas mandó a arrestar a ese supuesto Pol Trajari, pero sin saber la respuesta exacta de por qué debía hacerlo. Aunque en ciertas cosas tenían razón cómo que empezaba a sentirse nervioso por la cercanía de ese sujeto a su persona, como si algo malo fuera a pasar.
Al salir de la junta, Liechtenstein fue a hablar con su nuevo amigo, Suiza la seguía muy de cerca, y vio como él le daba una caja muy pequeña. La retorcida mente de Vash empezó a funcionar, y fue corriendo a interponerse, apuntando la cara de Feliciano con su revólver. Feliciano sin poder saber qué hacer, salió corriendo de ahí.
‒ ¿qué fue lo que ese buitre te dio? ‒
‒ Bruder, no es un buitre, él es una buena persona, me dio esto…‒ dijo Lily sacando la caja‒ es para tí‒
Dentro había un pequeño anillo, donde grabado decía el mejor hermano del mundo.
‒… ósea que no te gusta Italia…‒
‒ este…‒ esa respuesta no estaba lista aún de darla, si sí o no ella aún no la sabía‒ … bueno le encargue este anillo para ti, en agradecimiento por ayudarme siempre, él y Romano tienen uno parecido, lo tienen desde su unificación. ‒
‒ Gracias…‒ Vash sonrió y Lily le devolvió la sonrisa.
Aunque Vash no sabía que Lily y Feliciano se reunirían más seguido, pero Lily no se molestaría en decirlo, no era necesario que el se enterara.
Los años siguientes pasaron sin ninguna novedad, todo era paz y tranquilidad. Las nueve naciones que fueron al futuro aún se preguntan qué hubiera pasado si no hubieran regresado.
Pasaron 20 años, Ludwig y Feliciano paseaban por Berlín, cuando de pronto una niña de 9 años, salió corriendo al encuentro de sus padres, Ludwig la reconoció como parte de un sueño.
‒ ve~ … ¿pasa algo?…‒
‒ no… solo me preguntaba ¿qué tan rápido podría correr alguien si se lo entrena desde niño? ‒
‒ ve~ supongo que mucho si sigue tu entrenamiento…‒
‒ja… jajaja…‒
Ludwig se río y no paró hasta que salieron del lugar, Feliciano no entendía el chiste, ni tampoco entendía el repentino cambio de humor de su amigo.
‒ ve~ ¿de qué te ríes? ¿Alemania? ‒
Bien espero que les haya gustado. Agradezco a todos los que se hayan tomado el tiempo y la molestia de leer mi caótica historia. Muchas gracias a quienes me dieron sugerencias. Seguiré escribiendo historias como esta, o tal vez mejores próximamente.
¡MUCHAS GRACIAS!
espero sus criticas y comentarios. :)
