Holas con todos, en primer lugar quisiera disculparme con todos los lectores de "La Caída del Elegido" no he estado subiendolo periódicamente como era la idea, actualmente el trabajo me tiene muy absorbida y casi ni entro al internet, pero no quiero que piensen que voy a dejar este maravilloso fic colgado; además me alegra que este pequeño aporte les guste tanto, aunque el inicio es un poco fuertecito jejejeje pero que bueno que le hayan decidido seguir leyendo, espero que esta historia les mantenga en expectativa hasta el final. Bueno como compensación dejaré dos capítulos, espero que sea de su agrado. Agradecimientos a SUKESEJME que es la autora del fic.


CAPITULO 10

INVASION DEL PARAISO

La plaza se encontraba atestada de gente, eran las vísperas de Halloween y el mercado ambulante se había instalado en el mismo centro del pueblo. Un sin número de locales con carpas de todos los colores recorrían las calles ofreciendo desde flores de temporada hasta calabazas gigantes. Draco caminaba lentamente disfrutando de los empujones y del arremolinamiento de las personas a su alrededor.

En realidad el evitaba salir y mezclarse con la gente del pueblo, afortunadamente le habían aceptado y le dejaban en paz sin meterse en sus asuntos. Pero en días como ese, en los que podía pasar desapercibido y perderse en la muchedumbre nunca los desaprovechaba. Le hubiera gustado que Harry le acompañase pero era mejor no arriesgar a que alguien le viera.

El día estaba frío y un aire helado barría las pocas hojas de los árboles que aún no habían caído. Un incipiente sol que no calentaba, daba la bienvenida a los visitantes de todos los lugares aledaños que bajaban de la campiña y venían del sur a disfrutar el fin de semana cerca del mar. Las hosterías y restaurantes alrededor de la plaza instalaban sillas y mesas en plena banqueta para recibir a los hambrientos comensales donde se podía encontrar comida típica de la región, mariscos, café y una buena cerveza de barril o hasta de sabor cereza, si se deseaba.

Draco se tropezó con el panadero, con el carnicero e incluso con el fontanero. Todo mundo le preguntaba cómo iban sus estudios sobre las corrientes y Draco contestaba que muy lento y que al parecer tendría que permanecer algún tiempo por ahí.

Se detuvo a escuchar a unos músicos ambulantes que entonaban una canción típica, dejándose envolver por el ambiente general. Inadvertidamente su atención se detuvo en un par de chicos y una muchacha que no debían tener más de 16 años y se encontraban al otro lado de la plaza. Draco no supo exactamente porqué habían llamado su atención pero así fue, aunque iban vestidos como todo el mundo, algo en ellos parecía no encuadrar en aquel lugar. Tal vez era la forma en que se movían y cómo observaban a la gente a su alrededor. Sus ojos expresaban sorpresa, como si fuera la primera vez que veían aquello, sin embargo lo que más llamó la atención de Draco fue su expresión abiertamente despectiva hacia todo y todos. Una alarma se prendió en su cabeza y estuvo convencido de que aquellos tres no eran muggles. Caminaban groseramente entre las personas empujando a cualquiera que se atravesara en su camino.

Lo que había temido durante largo tiempo finalmente se hacía realidad, era fácil pensar que en ese lugar remoto nunca llegaría la influencia de Voldemort y sin embargo ahí se encontraban esos imberbes mocosos mortífagos. Su paraíso al fin había sido invadido y la ilusión se esfumaba.

Draco giró lo más tranquilamente y disimuladamente que pudo para retirarse pero al voltear se topo de frente con unos ojos color marrón y un pelo ensortijado que conocía muy bien, ahí estaba mirándole sorprendido Blaise Zabini.

-Draco, por Merlín que haces aquí? – le preguntó el muchacho, sonriéndole.

El rubio contrariado, balbució contestando –Yo, nada, bueno, ya sabes por aquí pasean…digo observando.

- Desapareciste de repente… dicen que te mandaron a una misión especial.. pero por todos los santos no te quedes ahí parado dame un abrazo y vamos a otro lado para que me cuentes las maravillas que has estado haciendo… quiero saber los detalles, conociéndote se que te has de estar divirtiendo mucho ehhh? Torturando a uno que otro muggle. Ven te voy a presentar a mis pupilos, se supone que les tengo que "entrenar", pero son unos insoportables sabelotodos y no respetan nada… igual que nosotros a su edad… no nos podemos quejar…ehhh

Draco se sintió mareado y lo primero que acudió a su mente es que ni siquiera traía consigo su varita. Zabini le pasó el brazo por los hombros y prácticamente lo arrastró hacia donde estaban los otros.

Ahí plantados mirándoles con ojos curiosos se encontraban una chica alta extremadamente delgada que tenía el pelo en punta coloreado de rosa, a su lado un muchacho regordete y bajito con una mandíbula demasiado prominente para su rostro y por último al fondo un chico rubio con aire altanero de ojos azul pálido.

- Mira, aquí están te presento a Mariane, Fofo y Roy.

El chico bajito protesto diciendo -no soy fofo, me llamo Greg.

-Como sea fofo, miren quien está aquí nada más ni nada menos que Draco Malfoy.

Los chicos le dedicaron una expresión de, ¿Y quién es ese? Zabini un poco apenado explicó que la familia Malfoy era una de las más prominentes y antiguas de sangre pura.

- Ahhh ya me acuerdo, tú papa es Lucius- dijo Roy acercándose a Draco para mirarle de arriba abajo- Lo conocí una vez y no me pareció gran cosa, tal vez sea porque no sale de la botella.

Blaise, se fulminó con la mirada a Roy regañándole– Cierra el pico. Discúlpalo Malfoy ya sabes estos muchachos de hoy. Pero Draco miró de frente al rubio riendo abiertamente – Tranquilo Blaise, no me dijiste que habías traído al bufón. Zabini sonrió al ver la cara roja de coraje que ponía Roy y pasó por su costado empujándole a un lado para volver a abrazar a Malfoy y emprender el camino calle arriba.

Mientras Blaise parloteaba contándole cosas, la mente de Draco trabajaba aceleradamente planeando sus movimientos. Le quedaba claro que tenía que despacharlos rápido, tal vez tomarían un par de cervezas y el inventaría cualquier excusa para desaparecer y regresar a la cabaña con Harry. Después, tendrían que hacer preparativos para irse de ahí. En un lugar tan pequeño como ese era fácil que pudieran rastrearlo.

Tan concentrado estaba que no fue consciente de lo que sucedía hasta que era demasiado tarde. Cuando se dio cuenta la amable viejecita muggle que les rentaba la cabaña se encontraba junto a él preguntándole con su voz dulce si estaba cómodo en la casa.

Todos se le quedaron viendo algo extrañados y Zabini le cuestionó – Estas viviendo aquí? ¿Porqué no lo dijiste antes?

Draco sintió que el estómago se le bajaba a los pies, turbado contestó -En realidad no estoy viviendo aquí, es sólo algo temporal.

Blaise tenía una expresión recelosa, como si estuviera dudando de lo que el rubio acababa de decirle. Pero Roy, adelantándose dijo -Excelente vamos a tu lugar, estoy cansado de tanto muggle y no me place irme a meter a un local con todos ellos por ahí respirando a mi alrededor. Por dónde vamos.

Malfoy emprendió el camino mientras sentía las miradas clavadas a sus espaldas, de todas las cosas que podían haber sucedido ese día, nunca paso por su cabeza aquella, se había confiado y ese error podía costarles en el mejor de los casos la vida, en el peor, ni siquiera quería imaginárselo.

-O-

Harry se encontraba en su alcoba, sabía que el no se movería de ahí, le había puesto, como siempre que salía de la cabaña, un hechizo sellador y protector a la puerta y a toda la habitación, además ahora que tenía su varita se sentía más seguro, aunque no del todo. Era como meterse a una jaula de leones con tan solo un palito por toda defensa.

Roy y Fofo se estaban emborrachando rápidamente, Mariane les veía despectivamente.

La plática había transcurrido algo tensa toda la tarde, Zabini le hacía muchas preguntas sobre sus actividades y Draco incómodo se las arreglaba lo mejor que podía para responderlas. Era evasivo y trató un sin número de veces de cambiar el tema, pero Blaise no aflojaba, estaba intrigado y no disimulaba ni un minuto que quería llegar hasta el fondo del asunto.

Malfoy le miraba atento, sonriente, fingiendo una vieja camaradería que estaba muy lejos de sentir, por supuesto mantenía su varita fuertemente apretada en su mano escondida en la bolsa de su saco. Convenientemente no dejo que las copas de los chicos se vaciaran, pero Blaise no quiso tomar absolutamente nada. Después de un momento en silencio, Zabini le dijo – Has cambiado…..

Draco no supo que contestar a eso, tan sólo levanto los hombros susurrando – Todos hemos cambiado, supongo.

-No tanto como tú….

El rubio le miró imitando su tono sarcástico antiguo - No me digas que ahora te has vuelto sentimental

Blaise. Zabini le sonrió diciendo –Salgamos de aquí, demos un paseo por la playa. Draco hecho un vistazo a la puerta que permanecía cerrada, se sentía aprensivo con dejar sólo a Harry en medio de aquellos chicos, pero sabía que si quería ser convincente, tendría que actuar lo más natural posible.

Roy y Fofo estaban en la terraza atacados de la risa, mientras Mariane se contentaba con ver el horizonte a punto de dormir.

El rubio aceptó y los dos caminaron por la orilla de la playa, sintiendo el agua tibia en los pies.

-Sabes estoy cansado de estas tareas estúpidas que me encomiendan, desearía permanecer en Londres en el Ministerio y no andar dando vueltas por el mundo con una bola de idiotas- dijo Blaise quejándose.

-Y porqué no lo haces?

-Para ti es muy fácil decirlo, tú puedes regresar en cualquier momento y seguro que te darían un buen puesto sin pensarlo. Todos los demás tenemos que esforzarnos demasiado.

-Lo dices como si deberás con chasquear los dedos todo se diera. No es así tu sabes que la situación para mi familia no es tan buena como antaño. Además creo que tienes muchas posibilidades de lograr lo que quieres, es sólo cosa de tiempo.

Zabini detuvo del brazo a Malfoy y se colocó enfrente cuestionándole -Que haces aquí? porque no regresas conmigo? juntos podríamos hacer muchas cosas, tú familia te necesita, necesitan sangre nueva para regresar al lugar que les pertenece.

El rubio sintió una punzada de dolor al pensar en su familia, en su madre, pero negando con la cabeza respondió con voz cansada – Ya te lo dije tengo otros planes.

Pero Blaise no lo dejo escapar, lo tomó de la cintura y pegó sus caderas a las de Draco, después impulsivamente le robo un beso dejando que su boca se fundiera con la del rubio. El muchacho no perdió el tiempo bajo sus manos recorriendo el trasero de Malfoy, mientras este intentaba zafarse.

-Basta Zabini - dijo Draco sin aliento

-Dime porqué no?

- Porqué no se me pega la gana –contestó el rubio de forma altanera tratando de imponerse.

-Oh vamos, tu una vez me deseaste, o ya te olvidaste de nuestros encuentros?

Malfoy no los había olvidado pero no era algo que quisiera volver a revivir. El juego de manos inicial se estaba transformando rápidamente en un contacto agresivo. Blaise metió su mano en los pantalones de Draco mordiéndole el cuello, mientras el rubio trataba de pararlo. Con su peso, Zabini le dominó y ambos cayeron rodando por la arena, el chico se colocó encima de el y empezó a acariciarle de forma brusca.

Malfoy se revolvió y en la primera oportunidad que tuvo le soltó un puñetazo en medio de la cara a Blaise. Este se alejó con los ojos llorosos doliéndose por el golpe.

-Maldita sea Draco – le reprochó- porqué diablos hiciste eso.

-Te dije que no, pedazo de idiota, o acaso estas sordo? Zabini hizo el intento de abalanzarse nuevamente sobre de el, pero Draco detuvo su movimiento amenazándole con su varita.

-Te lo voy a decir de otra forma para que me entiendas, creo que es momento de que se larguen de aquí.

Malfoy los escoltó a los cuatro a la salida. Roy y Fofo iban protestando porque no les complacía nada irse de ahí cuando se estaba tan agusto y se podía tomar toda la cerveza gratis que quisieran. Blaise antes de alejarse, le miró con ojos llenos de odio escupiendo las palabras.

- Haz cambiado Draco, pero sigues siendo un estúpido engreído y en cualquier momento alguien te va a poner en tu lugar.

- Probablemente Zabini, pero no será ahora y definitivamente no serán tú. Ruega que no te vuelva a ver, la próxima vez no seré tan condescendiente.

Malfoy se quedó vigilando mientras se alejaban, cuando desaparecieron trabó puertas y ventanas e hizo todos los hechizos protectores que se le ocurrieron. Sabía que aquello no terminaría ahí y que estaban en grave peligro. Corrió a la habitación y empacó sólo las cosas esenciales, después fue por Harry. Este dormía apaciblemente sobre su cama ajeno a cualquier cosa. Le despertó y después tomándole de la mano casi le arrastro hasta la sala.

Antes de poderse colocar la mochila al hombro se detuvo en seco. Sentada en el sillón permanecía una figura estática.

-No te muevas Draco- amenazó

- Pansy!- dijo el rubio sorprendido reconociendo a su excompañera Slytherin

Parkinson tenía una expresión atónita, se le veía profundamente impresionada, pero no por el sino por el chico moreno que le acompañaba. Aun así pudo susurrar un Finite que acabó con todos los hechizos impuestos.

Por la puerta de enfrente entró Zabini, y por la terraza Roy, Fofo y Mariane. Los cinco rodearon a Malfoy y a Harry. Draco nunca se imaginó que fueran cinco, hasta ese momento se dio cuenta que su encuentro no había sido tan casual, que estúpido era.

Blaise dio la vuelta mirando con ojos desorbitados al chico que permanecía silencioso al lado de Draco, escandalizado dijo en voz demasiado alta como para convencerse de que no era una ilusión;

-Por todos los santos pero si es Harry Potter!

Todos quedaron inmóviles, casi petrificados, ese nombre estaba ligado a un tabú y el decirlo era como profanar unas convicciones hasta el momento fuertemente cimentadas… la leyenda del niño que vivió dejaba de ser un mito y era demasiado perturbadora para poder pasarla sin atragantarse….